Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
24-6-2026
Clubes electorales: ¡sin soga ni cabra!
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Decenas de clubes electorales que mostraron anémica
presencia en el comicio del 12 de abril, al no haber presentado el número
mínimo de candidaturas para las regionales y municipales, perderán su
inscripción.
Lo que es más dramático, para una cantidad sorprendente de
holgazanes sin la más mínima vergüenza, también serán apartados de cualquier
clase de financiamiento estatal (franja electoral).
Desde hace muy poco, los clubes recibieron financiamiento
del Estado, los burócratas termitas, ipso facto, aguzaron el olfato, afilaron
las uñas y echaron mano a dichos fondos que, por lo menos hay sospechas, en un
caso, fletaron un cambio completo de amoblado en la casa de un ex candidato
presidencial.
Otra agrupación, vinculada al crimen y delito, fletó el
viaje de turismo de algunos de sus representantes y etiquetaron los viáticos
como trabajo político. En realidad, los cundas y pícaros han convertido la
apasionante construcción política como predio exclusivo de rufianes
hambrientos.
En buen castellano: los clubes electorales, sin votos, masas
o cualquier elan vigoroso en pro de las mayorías nacionales ¡se quedaron sin
soga ni cabra! ¿Y ahora, quién podrá salvarlos?
Obligatorio preguntarse ¿qué o quiénes plantearán una
enérgica oposición política en las tribunas parlamentarias, en el debate
público, en los miedos de comunicación? Es muy probable que la administración
que pesque las riendas del gobierno, camine por derroteros dictatoriales y de
escasa tolerancia.
Los flecos y añicos electorales deberán ser depositados en
urnas y echados al fondo del mar. Ante la historia, con más pena que gloria,
los dichos clubes arriaron las banderas y así lo entendió el elector que los
sepultó categóricamente.
Aclarado el asunto del caño financiero cerrado a quienes no
reúnen algunos requisitos mínimos ¿qué harán esas organizaciones para no morir
de inanición?
A posteriori del 12 de abril, la cosecha de votos del Apra
fue catastróficamente mala, 150 mil votos para su postulante presidencial
Imitador 0%. El señor de marras, huérfano de cualquier clase de honor y
vergüenza, para retirarse por algunos años, previas disculpas por el ridículo
nacional, grita renovación, pero él que representa el faccionalismo pertinaz
¡no se va!
Sin mayores reacciones, exhibiendo agotamiento y falta de
reflejos, se ha pretendido disfrazar con actividades y reuniones, el único
camino posible: cancelación de los pésimos dirigentes y reorganización radical.
Peligrosas intentonas de buena conducta pública y
acercamientos con el probable nuevo gobierno, ya están en marcha. Se ofrecen
algunos traficantes de influencias, como premunidos de experiencia y habilidad
y eso -dicen- es garantía de eficiencia.
El Apra con más de 100 años no viva a sus tribunos -que no
existen- o saluda a sus diputados y senadores -negados por el pueblo el 12 de
abril- pero sí ensaya adulonas poses en favor de personajes ajenos,
reaccionarios, vinculados a regímenes que violaron derechos humanos y que
convirtieron los fondos del Perú en billete propio y del que no hay el más
mínimo indicio.
Gracias a Mr. Trump, los planteamientos antimperialistas, la
integración latinoamericana y la conformación de un pueblo continente en la
América Morena, tesis todas de Víctor Raúl Haya de la Torre, adquirieron nuevo
lustre, vigencia imbatible y anticipación pionera.
Pero en esa agrupación todo lo antecitado carece de
cualquier importancia porque el anticomunismo ramplón signa cualquier
comportamiento “político”. Profanos de todo pelaje creen encontrar rojos debajo
de cada piedra.
El aprismo en un mundo cambiante es literatura que no
suscita ni la cuota más modesta de creación contemporánea. Veleidosos,
onanistas, ociosos, los más vocingleros citan de paporreta pasajes mal
escogidos de los pocos libros y planteamientos leídos a Haya de la Torre.
Los mariscales de la derrota, capitaneados por Imitador 0%,
cifraban sus esperanzas en los recursos estatales de la franja. La aclaración
sobre el mínimo de candidaturas municipales y regionales, les dio un fuerte
puntapié en el trasero. ¡Han perdido soga y cabra!
En lúcido ensayo de los años 60, Andrés Townsend Ezcurra,
destacó que al llegar a cada pueblo grande del interior, el viajero podía
comprobar la existencia de un cuartel militar, un templo religioso y ¡un local
del partido aprista! Difícil saber si aquello guarda alguna vigencia.
La oportunidad política debía ser un camino de creación
heroica porque unidos todo lo podemos, desunidos nada somos. Con rica
imaginación ¿por qué no dejar en libertad a los apristas para que renueven o
no, su afiliación o decisión de reagruparse con la gente limpia, sin
facinerosos y traficantes de influencias?
Y en el caso de otras colectividades, debiera ser un camino
similar. Al nuevo gobierno hay que responderle y demostrarle que muchas de sus
leyes congresales, son una aberración anti-democrática y cuya derogación es
imprescindible.
De persistir en el yerro, los pro dictadura se habrán
terminado de quitar el antifaz y revelado su vocación totalitaria. Pero demanda
fuerza política, dinamismo en las calles y voz enérgica para gritar la protesta
al unísono en los cuatro puntos cardinales.
¡Es hora de decisiones!
¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera;
atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien; rompamos el
pacto infame y tácito de hablar a media voz!
