Informe
Señal de Alerta-Herbert
Mujica Rojas
2-3-2026
La izquierda USAID
https://senaldealerta.pe/la-izquierda-usaid/
Guardan silencio
“estratégico”. La revelación demoledora que han dependido durante decenios de
los dólares imperialistas, gran parte suministrado por USAID, Agencia
Internacional para el Desarrollo, y hecho público por nada menos que Mr. Trump,
los echó a un retiro prudente. ¿Será por vergüenza de haber sido empleados del
poder imperial?
No son pocos los que
lograron, merced a la captura de las organizaciones de nuevos gángsteres:
dólares copiosos, viajes a todo el mundo (turismo “intelectual”) y honores en
forma de diplomas y por estos lares folletitos baratos, conferencias de
paporreta y prestigios de “luchadores”. Combatieron sí, pero para vivir bien,
ellos y sus empleados, a mitad de sueldo. ¡Y sin pagar impuestos!
La izquierda USAID ¿cuándo
tendrá la hidalguía de confesar su triste papel de correa de transmisión de
esquemas intelectuales, libracos plenos en verdades comunes y silvestres, pero
si se trata de homenajes entre ellos, deben ser miles las ocasiones que con
mucho vino y whisky, celebraron sus “cimas” científicas y sociales. Solo que
las dichas suertes nunca sirvieron para nada, salvo para justificar muy buenos
emolumentos.
Perú, probablemente la
maroma se ha repetido en muchos otros países, ha sido feraz en la producción de
“revolucionarios” de juguete que recitan, como si no viviéramos en un mundo
cambiante, las viejas monsergas de un marxismo congelado, pétreo, inadecuado
para un país cuya mayoría laboral es el músculo del vendedor ambulante o
comerciante informal.
¿Qué hizo el resto? ¡Se
dejó ganar, se durmió en las mediocres hamacas del conformismos, aseguró sus
puestos en el Estado o eventual gobierno y no desaprovechó todos los convites
sociales disfrazados de seminarios o conferencias, para excursionar y divertirse.
Diecinueve años, el
19-2-2007, en el artículo Rabanería caviar apátrida http://www.voltairenet.org/article145478.html
apunté un análisis cuya validez, entonces y en el marco de una situación
específica, jamás fue refutado.
Acaso convenga,
desenterrar testimonios tempranos y que, lejos de los bullangueros peluqueros
sociales, pergeñó exégesis que el tiempo ha confirmado con rudeza porque el
damnificado, por engañado, fue el pueblo peruano.
Leamos.
“¿Puede ser coincidencia
que la enorme mayoría de miedos de comunicación, escritos, hablados y
radiofónicos, pongan de relieve el tema de la torpeza mayúscula de Mazzetti, la
eliminación de los eslabones más débiles de la cadena de mando y ¡por completo!
obliteren todo lo referido a los topos sagrados que hay en Defensa y en
La gerontofilia en Perú no
es un fenómeno raro. Basta con ser viejo para concitar homenajes, reseñas,
menciones, todas elogiosas y acríticas porque declinan tocar los temas
esenciales del drama nacional para poner de relieve supuestos notables en las
trayectorias del personaje de ocasión. Si el aludido, es muy mayor, entonces,
no hay pecado posible ni traición aviesa que merezca la condena categórica y el
mote unívoco: ¡miserable!
Si hay algo que mata a los
peruanos, mucho más que el hambre o las broncas económicas, es su vocación
perenne de Tartufo criollo que no repara en los medios sino en los fines. La
hipocresía que bien demuestra a través de su personaje Moliere, es una parte
componente de la personalidad peruana.
Entonces, fingimos que no
hubo traiciones, pusilanimidades, comportamientos aviesos, claudicaciones
aberrantes, porque basta que alguien tenga cabellos níveos, forme parte del
cogollo permisivo y adulador de las pandillas de turno, para tener televisión,
diarios y radios que se encargan de limpiar todas las porquerías ambientes en
el pasado más que sucio.
En Defensa hay un topo y
traidor como Fabián Novak Talavera en el viceministerio. Lo protegen los miedos
y ¡lo que es vergonzoso! el responsable de la cartera, Allan Wagner Tizón,
protagonista de entreguismos patéticos en el pasado muy reciente con respecto a
Chile. Pero a nadie pareciera preocupar semejante barbaridad contra la
seguridad del propio Estado.
La complicidad rábano
caviar es evidentísima como culposa. Tengo un gran respeto por los marxistas de
diversa etiqueta. Ellos pelean por lo que consideran es una ideología vigente y
se les ve en múltiples dinámicas desde una perspectiva sincera. Por quienes
tengo un enorme desprecio es por los que se retratan como revolucionarios, a
condición de tener dólares imperialistas en el bolsillo vía proyectos
múltiples, siempre y cuando sean ellos los protagonistas y nadie más y sólo a
condición que los cogollos conserven la pitanza y el buen vivir.
Es la nomenclatura chola,
de muy miope intelectualidad y epidérmica concepción inmediatista del trabajo
social. No salen de talleres, foros, plantones, todo bien avituallado por
moneda extranjera y practican un abominable espíritu de cuerpo que asemeja las
endogamias de las viejas oligarquías: son primos, hermanos, socios, referidos,
amantes, los del círculo privilegiado.
Nada mata más el espíritu
de un pueblo que su acriticismo. Su incapacidad de leer más allá de titulares
engañosos o “artículos de opinión” mañosos y abstrusos y que son hechos para
confundir y barnizar lo que son despropósitos mondos y lirondos. Mientra que
Perú no se sacuda de estas neumáticas de silencio cómplice, persistirá
aherrojado a modelos entreguistas, claudicantes, históricamente malos”.
¡Ataquemos al poder, el
gobierno lo tiene cualquiera; atentos a la historia, las tribunas aplauden lo
que suena bien; rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!
