Informe
Señal de
Alerta-Herbert Mujica Rojas
2-4-2025
¿Experiencia de gobierno o tráfico de influencias?
https://senaldealerta.pe/experiencia-de-gobierno-o-trafico-de-influencias/
Empiezan a menudear los argumentos políticos y se los
bautiza de mil y un formas. Las agrupaciones que pasaron por Palacio, llaman
“experiencia para gobernar”. Con más realismo no es difícil intuir que aquello
no pasó de un masivo tráfico de influencias a todo nivel, de capitán a paje.
Digamos, eso sí no hay que olvidarlo, que la historia
peruana normalizó el mensaje corrupto, lo trocó en “esperanza” (placebo) y premió
como intocables a los delincuentes.
¿Cuál de las administraciones de los últimos cincuenta años
impugnó o planteó una respuesta inteligente, antimperialista, constructiva a
los poderes mundiales? El sistema económico peruano ha persistido exportando piedras
sin valor agregado, ahora frutas y productos no tradicionales. Sazonan el
subdesarrollo con el maravilloso arte de nuestra culinaria pero eso no incluye
a millones de jóvenes que se van cada año fuera del país.
Mostrar una supuesta experiencia para gobernar, bien merece
el cotejo con la solicitud ciudadana del voto para premiar a quienes así
argumentan y que estuvieron con las riendas gubernamentales. El deleznable
cuarto puesto que sacó Alan García, en competencia a posteriori su régimen,
dice bastante y aplana cualquier argumento.
Decía Bolívar: “el pueblo es más sabio que todos los
sabios”. Los ex burócratas –todos beneficiarios de riquezas- podrán elogiar y
llenar de zalemas a sus gobiernos, el pueblo, lejos de congratularlos, votó por
otros y dejó en la más triste orfandad a los del auto-bombo.
Todos los gobiernos han ceñido sus servicios entusiastas a
la protección del capítulo económico de la Constitución de 1993 que privilegia
el capitalismo salvaje, la estabilidad jurídica por encima de sindicatos y la
gente, el apaleamiento y desalojo violento de las protestas populares, y el muy
religioso pago de todas las pérdidas en arbitrajes internacionales que, siempre
ganan las empresas foráneas con sus cómplices criollos hoy con fama de
juristas.
Mientras que las experiencias de gobierno llenaron folios de
literatura y propaganda ramplona, el resentimiento, postergación, tristeza,
desesperanza, llenó la conciencia de vastos sectores populares que abandonaron
para siempre los navíos de combate que fueran de sus padres y abuelos.
La falta de honestidad, de solicitud meditada y humilde de
perdón, hunde a los partidos. Sus pícaros son los de siempre; conocidos por
negociar perdones judiciales que no merecen, salvo que otros rábulas similares son
los que expiden esos certificados, porque Dios los cría y ellos se juntan.
La derecha es bruta por química natural. Desprecia al
prójimo por la pretendida superioridad exhibida en el color de la piel, el
apellido compuesto a retazos, el título nobiliario además de ridículo, soez.
Importantes personajes de la izquierda marxista y socialista
tienen sobre sí, el juicio crítico del militante común y corriente que se
enteró semanas atrás, de qué vivían sus adalides viajeros y dueños de
patrimonio en la ciudad, el campo y la playa y que se solventaba con los
odiadísimos dólares del repugnante imperialismo de the big stick.
Estos mentirosos están elaborando, en sus usinas con aire
acondicionado, qué decir y cómo explicar su venta al contado, durante años y
con los pretextos sociales del pueblo y su avatar eterno en búsqueda de la
justicia con pan y libertad. Para quedar bien en los nuevos tiempos de “vacas
flacas”.
Volvamos al leit motiv de la presente entrega.
¿Es genuina experiencia de gobierno la que cacarean los mofletudos
y avejentados cuanto que antiestéticos monigotes partidarios o es la vulgar
práctica del tráfico de influencias?
¿Por qué el pueblo no votó por ellos, en presidenciales y
parlamentarias? ¿A qué se debe que no tengan mandato ni en la más humilde
asociacion de padres de familia del colegio más modesto de cualquiera de los más
de 1500 distritos del país?
¿No es una estupidez de calidad mayúscula pretender
embutirle al pueblo, desde el llano más débil, frases mágicas, como si la gente
fuera tan boba de creerle a facinerosos que carecen de cualquier moral o
ejemplo cívico?
¿Garantizan los elementos jóvenes un recambio serio, de
horizonte, con ciencia y conciencia para los manubrios del país? Hasta ahora lo
que se ven son clowns de circo, ataviados y en modo “parlamentario” pero
tartamudos cerebrales que no disciernen entre un piano de cola y un koala
travieso.
La llamada experiencia de gobierno es un embuste. Por lo
menos dijeran qué hacer para enmendar lo de 2011 firmado con Chile y que
obsequia al país sureño porciones de quintas libertades aéreas por las que Perú
deja de ganar miles de millones de dólares.
Son las dichas experiencias, espectáculos de borrón y cuenta
nueva que protagonizan dinosaurios antediluvianos pero hambrientos de la curul
o el sillón para traficar influencias, es decir para seguir haciendo de la
política, vil negociado culpable como advirtiera desde la isla San Lorenzo,
Haya de la Torre, camino a la deportac
ión el 23 de octubre de 1923.