Tuesday, January 15, 2019

Migraciones: perito afirma que Carné de Extranjería presenta serias fallas de seguridad


Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
15-1-2019

Migraciones: perito afirma que Carné de Extranjería presenta serias fallas de seguridad

En carta que el lector puede comprobar con esta información, el perito grafotécnico Teobaldo Pachas entregó a la Superintendencia Nacional de Migraciones y en cumplimiento de la Orden de Servicio No. 0001887, el 7 de agosto del 2018, su informe técnico en torno al carné de extranjería.

El perito Pachas afirma que el fondo irisado, fondo numismático, microtextos, trama de seguridad, fondo nulo, no han sido insertados adecuadamente como medidas de seguridad porque no cumplen las especificaciones técnicas establecidas en los Términos de Referencia en el Concurso Público 002-2018. En castellano más fácil, los carnés de extranjería tienen muchos defectos y eso significa que son falsificables. (Informe adjunto).

¿A quiénes se entrega mayoritariamente los carnés de extranjería en Migraciones? La respuesta es simple: a los ciudadanos venezolanos. ¡Precisamente, la seguridad del documento debía garantizar que se NO dupliquen tramposamente o que se confeccionen en cualquier parte y con fines prohibidos!

¿Qué ha hecho a la fecha la Superintendencia Nacional de Migraciones en torno a este estudio de meses atrás? Debiera su gerente general, Roxana del Aguila, dar una respuesta perentoria a la ciudadanía.

Son varias las preguntas enderezadas a la gerente general Roxana del Aguila y con soporte en la ley de transparencia, tema que parece no importarle ¡un ápice! a la señora. No obstante un huaico de informaciones, para los días siguientes, será materia pública y sobre compras millonarias de terrenos en Cusco; adquisiciones directas en un solo año y asimetrías en las compras de puertas electrónicas. Todos estos eventos a cargo de la Superintendencia Nacional de Migraciones.

Importante decir que la empresa que fabrica los carnés de extranjería se llama Salmón Corp., la misma que tiene serios cuestionamientos por los brevetes en La Libertad y en Lima.

Monday, January 14, 2019

¡Confirmado: examen revela que brevetes que emite GR La Libertad tienen fallas y no cumplen lo pactado en contrato de buena pro!


Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
14-1-2019

¡Confirmado: examen revela que brevetes que emite GR La Libertad tienen fallas y no cumplen lo pactado en contrato de buena pro!

El 18 de diciembre del 2018 la Gerencia Regional de Transporte Terrestre del GR La Libertad, a mi requerimiento escrito y dejado personalmente en Trujillo, me envió por correo electrónico el análisis acometido por el laboratorio de la Universidad de Ingeniería sobre el brevete.

Como es de verse en la foto adjunta a este artículo, cité el Inf. 1025-18-LABICER pedido por el Gobierno Regional de La Libertad y en el marco de la Adjudicación Simplificada No. 001-2018-GR-LL-GGR-GRTC-ASCS.

Asimismo remitieron el examen de la Universidad Católica que afirma las bondades que dice tener el brevete producido en La Libertad por la empresa Salmón Corp.

Es importante consignar que hay, por lo menos de 3 a 4 pericias, cuyos resultados cuestionan frontalmente los productos: brevetes (Lima, La Libertad) y carnés de extranjería (Superintendencia Nacional de Migraciones), que la firma Salmón Corp. provee. ¿No es la coyuntura urgente la que demanda aclaración para que el usuario sepa si está recabando documentos: licencia de conducir y carné de extranjería, con todas las garantías más pertinentes y usuales?

¿Quién nos saca de tantas dudas?






Sunday, January 13, 2019

Batalla de San Juan y Chorrillos


Batalla de San Juan y Chorrillos
por Ernesto Linares Mascaro; elinaresm@yahoo.com

13-1-2011


La batalla de San Juan y Chorrillos es la más grande en la historia del Perú por la cantidad de hombres enfrentándose, se realizó el jueves 13 de enero de 1881 y este jueves se recuerda los 130 años de aquel hecho.

Esta acción de armas es conocida en Chile como batalla de Chorrillos por ser el pueblo de ese nombre cercano a la batalla y sus alrededores fue donde se llevó la parte más larga y dura de la lucha. En Perú es conocida como batalla de San Juan o batalla de San Juan y Chorrillos, porque la línea de defensa era conocida como línea de San Juan y porque en el cerro Salto del Fraile en Chorrillos es donde fue el último punto de resistencia peruano.

No hay muchas versiones de sobrevivientes peruanos sobre esta batalla. La más conocida es la del general Pedro Silva en sus 2 partes oficiales publicados en los diarios El Comercio y La Tribuna y también está el parte oficial del coronel Arnaldo Panizo sobre la defensa del Morro Solar también publicado en el diario El Comercio. Varios años después de la batalla fueron publicados algunos relatos. Entre estos están los que relatan la lucha en el Morro Solar que son los del capitán Silverio Narvarte y el sargento mayor Pedro Alcócer, ambos del batallón Guardia Peruana N° 1; está el opúsculo “Como Fue Aquello” del coronel Víctor Miguel Valle Riestra, que relata la lucha en Chorrillos (en las campiñas y en Santa Teresa); la carta que el coronel Manuel Pereyra en donde narraba como fue la batalla en San Juan, en el sector de Cáceres, publicada en el libro “Artículos Militares” de Alejandro Montani; el memorándum y las respuesta al cuestionario del comité de damnificados italianos del coronel Belisario Suárez, publicados por su descendiente Rómulo Rubatto; cuestionario del comité de damnificados italianos del coronel Arnaldo Panizo, publicado por su descendiente Juan Carlos Flórez, y el más conocido, el testimonio del Mariscal Andrés A. Cáceres publicado inicialmente por su hija Zoila Aurora Cáceres en su libro “La Campaña de la Breña”.

Uno de los testimonios más interesantes y poco conocido es el de José Torres Lara, quien entre 1911 y 1912 publicó una serie de 5 opúsculos sobre sus vivencias durante la guerra con el título de: “Recuerdos de la Guerra con Chile (Memorias de un distinguido)”. El primero de estos tenía por título “La batalla de San Juan”, en donde él narra cómo vivió aquella batalla en el batallón Concepción en donde él estaba enrolado. El siguiente opúsculo trata sobre la batalla de Miraflores y los 3 últimos sobre el primer año de la guerra.

Algunos apuntes sobre la batalla de San Juan y Chorrillos y el testimonio de José Torres Lara

El testimonio de este peruano es bastante interesante porque narra los acontecimientos desde la lucha en San Juan, la posterior retirada de ahí, la resistencia en las afueras de Chorrillos y la retirada a Miraflores. También lo es porque es de un soldado y no de un oficial o miembro de la plana mayor. El mismo José Torres cuenta porque le llaman distinguido: “… ya soy soldado de veras; soldado distinguido se entiende. Los rasos nos llaman distinguidos de….. porque lo que  caracteriza la distinción es estar exceptuado del servicio de baja policía, y lo más característico de esto es el tener que botar diariamente los depósitos de aquello….. de ahí el mote. Otros nos dicen “distinguidos mataperros”, no por la acepción común del calificativo, sino por el motivo especial que ya veremos” (1).

En cuanto a la batalla, la línea peruana estaba defendida por los Ejércitos del Norte y del Centro, al mando del general Ramos Vargas Machuca y el coronel Juan Nepomuceno Vargas respectivamente. Cada ejército tenía 5 divisiones; las primeras 3 divisiones del Ejército del Norte formaban el 1° Cuerpo del ejército al mando del coronel Miguel Iglesias, quien también era Secretario de Guerra, las otras dos el 2° Cuerpo del ejército al mando del coronel Belisario Suárez, las divisiones 3ª y 5ª del Ejército del Centro con una división volante formaban el 3° Cuerpo al mando del coronel Justo Pastor Dávila y las divisiones 1ª, 2ª y 4ª formaban el 4° Cuerpo del coronel Andrés A. Cáceres. Los ejércitos estaban al mando del Jefe Supremo Nicolás de Piérola y tenía como Jefe del Estado Mayor General de los Ejércitos al general de brigada Pedro Silva. Los 4 Cuerpos del ejército también tenían bajo su mando la artillería, las fuerzas irregulares, los ingenieros, el personal administrativo o la caballería que estuviera en su zona. José Torres Lara era soldado del batallón Concepción N° 27, formado mayoritariamente por conscriptos de Junín, al mando del coronel temporal Juan E. Valladares y junto con el Ancash N° 25 y Zepita N° 29 formaba la 5ª división del Ejército del Norte. La mayoría de soldados peruanos tenía el uniforme color blanco, es algo que se debe saber para entender ciertas líneas del relato.

El ejército peruano en la batalla de San Juan y Chorrillos tenía 18,650 soldados. De esto se le debe descontar mil hombres porque las fuerzas irregulares estaban armadas en parte y el resto, con rifles Minié, así como la administración militar y a que el batallón 23 de diciembre estaba incompleto; se le descuenta otros 2,150 hombres del batallón de Guardia Civil, la columna de Honor que estaba en Monterrico, la columna de Pachacámac, una parte del Cuerpo de Dávila y otra de la de Suárez que no combatieron, de tal manera que el día del combate sólo habían 15,500 soldados disponibles en el ejército peruano (2).

El ejército chileno tenía 23,129 hombres disponibles el 12 de enero de 1881 (3).

En cuanto a las posiciones peruanas, éstas abarcaban unos 12 Km, iban desde las orillas del mar hasta cerca al cerro San Francisco. Los peruanos llaman derecha a sus posiciones en Chorrillos e izquierda las de San Juan. La línea de defensa era las alturas al sur de Chorrillos y San Juan, empezaban en las alturas de Marcavilca (entre las playas La Chira y Conchán), seguí por las cercanías a la hacienda Villa, Santa Teresa (donde se encuentra actualmente el AA.HH. Tupac), Zigzag occidental, Zigzag oriental (donde está la Escuela Nacional de la Policía), el Gramadal, Viva el Perú y los cerros de Pamplona (en particular, el que se encuentra a la espalda del supermercado Metro del puente Atocongo). El relato comienza en San Juan, pues las fuerzas del 2° Cuerpo constituían la reserva de los ejércitos, y va narrando como ve la lucha desde las cercanías de la hacienda San Juan y como se tuvieron que retirar desde este punto hasta la estación del ferrocarril en Chorrillos.

A continuación, la narración de la batalla.

Recuerdos de la guerra con Chile (Memorias de un distinguido). La batalla de San Juan (fragmento)

“… Eran más o menos las cuatro de la mañana, la luna ya se había puesto y el fulgor de las estrellas que enviaban su postrera luz, no alcanzaba a esclarecer las tinieblas. Un silencio solemne reinaba y era seguro que millares de hombre cubiertos por dos banderas enemigas se acechaba para exterminarse. Sólo de cuando en cuando se sentían los pasos rápidos de los jefes y oficiales del E.M., cuyas sombras cautelosas veíamos aparecer y desaparecer, llevando o trayendo órdenes. Nos mandaremos descansar en nuestro propio terreno y nos sentamos sobre las maleteras…

… Un poco á la derecha de las posiciones que habíamos ocupado al principio, se había alzado en un mástil que habíamos notado de día una luz roja, una luz blanca, otra luz azul: los colores simbólicos de Chile que anunciaban la presencia real de su ejército por la derecha, centro e izquierda. 

Una o más hora transcurría desde que nos despertaron, cuando unas detonaciones aisladas primero y descargas sucesivas después, se percibieron bastante apagadas por la distancia, en nuestra ala derecha. Como los desgarramientos de las nubes en las tormentas andinas, el bronco ruido de los cañones se dejó oír luego y el relampagueo de la explosión nos indicaba el sitio del ataque. Pero no nos entretuvo más el lejano espectáculo; porque así como un castillo cuyas guías de fuego han sido hábilmente dispuestas por el pirotécnico para un efecto instantáneo, un vivo resplandor como aureola, se extendió por todas las colinas de San Juan, y un fuego graneado de fusilería nos anunció que la batalla estaba empeñada en toda la línea. Si graneado se inició el fuego de la infantería, el de la artillería con sus resplandores más extensos y más intensos, se rompió también con su rabia, y su continua sucesión expresaba la impaciencia, el coraje y la serenidad de los que manejaban los cañones.

Un ¡viva el Perú! espontáneo y estentóreo, respondió a nuestras filas a los ruidos del combate: nuestro pabellón fue sacado de su caja, enarbolado en su asta, y el porta, el subteniente Ugarte, tomó la insignia del batallón para no soltarla mientras no lo obligara una bala enemiga…

… Ya era de día cuando se dio orden a todo el 2° Cuerpo del Ejército para que fuera a ocupar un lugar más próximo a las posiciones en que se batían los nuestros. Desfilamos sin demora, atravesando por la plazoleta de la hacienda San Juan, y fuimos a desplegar los seis batallones a retaguardia del centro de batalla… De entre el ruido atronador del combate percibíase claramente la música de “San Miguel de Piura”, que tocaba probablemente el pabellón de este nombre para unir en esos instantes supremos el pensamiento de nuestra Patria chica al de Patria grande. Otros cuerpos tocaban diana, y era patente que nuestros soldados, nuestros reclutas, puede decirse, hacían buena cara al enemigo.

Pero no era un espectáculo gratuito el que contemplábamos; una batalla no se ve de cerca impunemente. Las grandes parábolas que los proyectiles enemigos describían alejando sus efectos de nuestras filas, fueron acortándose a medida que rectificaban sus punterías; muchas bombas reventaron en un lugar pantanoso o anegado, salpicándonos con el lodo que sublevaban; una reventó entre la cola del batallón Ancash y la cabeza del nuestro, y fue una fortuna que no causara más que un herido, un soldado del Ancash, que recibió sobre la espalda un casco que le ocasionó una herida grande, pero no grave, pues aunque bañado en sangre lo vi alejarse rápidamente sin necesidad de ajeno auxilio. No paso mucho tiempo de esto cuando sentí un ligero chasquido cerca de mí a retaguardia; todas las miradas convergieron hacia ese punto, y si la situación y la causa no fueran tan graves, riéramos de la cara espantada y grotesca que ponía un ranchero de mi compañía, al mismo tiempo que exclamaba: - “Me han herido”. En efecto, un hilo de sangre le corría por la mejía derecha y por la izquierda le salía una masa verde-sanguinolenta. Sin duda la bala le penetró en trayección horizontal en momentos que introducía la coca y le había pasado por el vacío sin tocarle la lengua.

Seguido de un numeroso estado mayor, cuyo selecto personal no podía ser disimulado, el Jefe Supremo, tan impasible al silbido de las balas como á las aclamaciones de los soldados, pasó delante de nosotros, dirigiéndose a la derecha en donde la acción se hacía cada momento más severa.

El efecto eventual de los proyectiles perdidos del enemigo no había sido con todo hasta este momento de daño tan grave como para inspirar temor; pero la acción entraba ya en su período álgido y nuestra situación se modificaba con gran desastre. De pronto una onda agitó toda nuestra línea, y una voz siniestra cundió de boca en boca: ¡Los chilenos, los chilenos! ¡Miren como avanzan! Sí; envuelta en la bruma del humo y del polvo del combate, avanzaba una numerosa fuerza enemiga a apoderarse del abra por donde viene el camino de Lurín a Chorrillos; y avanzaba y avanzaba incontenible, era de verlo y no creerlo; pues ¿qué hacíamos nosotros…? Transcurrió espacio de tiempo inestimable y perdido para nosotros, cuando vi llegar a toda carrera al general Pedro Silva y hablar, accionando enérgicamente, con el coronel Suárez, partió luego a escape un ayudante, y poco después el batallón de la cabeza, el “Huánuco”, se desprendió de la línea y avanzó a reforzar la posición; peros e encontró con el reflujo de los que venían en derrota, y vaciló. Luego se desprendió el veterano “Paucarpata”, y abriéndose en guerrillas al mismo tiempo que avanzaba, marchó sobre el enemigo; pero fue inútil su resolución y su serenidad, porque interceptada la muchedumbre de nuestros dispersos, antes de poder hacer uso de sus armas fue también dominado por la corriente de la derrota, sufriendo la suerte de ser destrozado, sin poder causar daño al enemigo. Había sido herido el Comandante General Coronel Buenaventura Aguirre de la 4ª división; lo había sido mortalmente el Coronel Chariarse del “Paucarpata” y de gravedad el Coronel Pedro Mas del “Huánuco”.

¿Qué hacían entre tanto los otros batallones del cuerpo de Reserva? El “Jauja”, que se encontraba más inmediato al lugar de la catástrofe, se desconcertaba; el “Ancash”, “Concepción” y “Zepita” (“Zuavos”) continuaban inmóviles en su formación, recibiendo, no ya las balas perdidas, sino los tiros directos del enemigo que encontraba un blanco seguro. Todos los Jefes, el Coronel Suárez, el Coronel Pereira de la división y los jefes de los batallones, con una serenidad admirable, puesto que, estando montados, constituían los blancos predilectos de los enemigos, todos se esforzaban por igual en infundir su aliento a los que mandaban. Nuestro Jefe, el Coronel Valladares, decía a sus soldados que empezaban a dar indicios de vacilación: “Que no se diga que los hijos de Concepción han corrido”….

… Desde que ocupamos la retaguardia de la línea de batalla, una interminable procesión sangrienta pasaba por delante y por detrás de nuestras filas; unos heridos iban todavía con paso firme y prometían llegar a la ambulancia; otros, con pasos vacilantes no tardarían en caer; los abnegados ambulantes no se daban abasto para recoger su piadosa cosecha, y pasaban y repasaban incesantemente, penetrando hasta las mismas filas del combate. Varios de estos meritorios soldados cayeron cumpliendo con exceso con su deber de peruanos y de cristianos.

Nuestra posición, repito, nos permitía observar detalladamente este aspecto triste de la batalla: a nuestro frente, a menos de 200 metros, teníamos los cerros de San Juan, y a cada momento veía aparecer esos heridos que después miraba pasar a nuestro lado; otros eran sacados por los mismos soldados de las filas de combate y puestos en lugar seguro para ser socorridos por la ambulancia.

He dicho ya que las balas perdidas del enemigo no nos causaban en un principio gran daño ni temor: dos ó tres muertos y otros tantos heridos, cuyo claros se cerraron inmediatamente en las filas, fueron todos los que vi o de los que me enteré en el espacio de media hora, más o menos, que transcurrió desde que llegamos hasta que se inicio la derrota; pero desde este momento a las raras balas que rebalsando nuestra primera línea, nos causaban perdidas más raras aun, se agregó el fuego de enfilada que empezó a llover de la derecha y que bien pronto se convirtió en verdadero huracán de plomo.

Pero no era sólo allá donde los nuestros cedían el terreno al enemigo: de repente empecé a ver aparecer de detrás de las colinas de San Juan, por nuestro frente, individuos cuya ligereza indicaba no estar heridos; luego ya no fueron individuos aislados sino grupos, pelotones; de pronto, se oye un toque inexplicable en esos momentos: el de cesar el fuego, y un momento después era toda la línea de San Juan la que abandonaba sus posiciones.

Es este instante el de mayor desfallecimiento que vi en mi vida y fue ese el momento más difícil para conservar el orden y la formación en los tres batallones que aun los guardábamos: sacando la cabeza de las filas podía verse caer sus individuos como los granos de una mazorca de maíz, como las hojas de un árbol. Un sargento y un distinguido de los cuatro que escoltaran el estandarte están ya acostados sobre el suelo; un momento más y vemos que el mismo estandarte se inclina y cayera si otros no corrieran a sostenerlo: es que ha faltado el brazo que lo sostenía, es que esta herido el subteniente Ugarte. Los más atrevidos del enemigo que ha asaltado las posiciones de San Juan aparecen en las alturas y apuntan… no, no apuntan, disparan nomás, que todo es blanco. Fue este, repito, uno de los momentos más infelices de mi vida y el más crítico de la batalla; los soldados nerviosos, frenéticos, agitaban sus fusiles, y los oficiales apenas podían impedir que se les hiciera fuego y aumentaran inútilmente la confusión de la derrota, cuando oí que el mismo General Silva daba la orden para la retirada. Habiendo llegado a hora temprana para tomar parte en la batalla, nos retiraban tarde para evitar sus efectos desastrosos.

Sonó la corneta el toque vergonzoso, y desfilamos al trote por la izquierda; pero las balas enemigas nos seguían con su mortal tenacidad, pues aunque el boscaje del camino ocultara el bulto, el polvo les enseñaba el blanco. El teniente Arroyo, que hacía de capitán de mi compañía a falta de propietario del cargo, cayo gravemente herido; alzado y colocado sobre un caballo con un individuo que lo condujera, fue alejado rápidamente del campo. Antes de separarse vivó al Perú con el aliento que le quedaba y nos exhortó una vez más a que cumpliéramos como debíamos. Después de dejar un reguero de muertos y heridos en el camino, nos vimos al cubierto de las balas enemigas…

… Al abrigo de la Escuela de Clases, como he dicho, los maltrechos batallones de la 4ª División del Norte, y los diezmados de la 5ª, menos “Zepita”, que sobre la marcha recibió orden de ir a reforzar la derecha, rehicimos completamente nuestras filas. “Huánuco”, “Paucarpata” y “Jauja” estaban reducidos a la mitad o poco menos. Una gran parte de ellos con los primeros jefes de los dos primeros, otros jefes y oficiales, habían caído en los gramadales de San Juan o en retirada; otros estaban prisioneros y algunos se habían dispersado. Los batallones de la 5ª no habían dejado prisioneros ni habían tenido dispersos; sus bajas no se debían sino al plomo, y con todo no eran menos de cien los del “Ancash” y “Concepción” no respondían ya a la lista. Pero a pesar del estrago sufrido y del espectáculo desmoralizador que habíamos contemplado, el ánimo de la tropa estaba entero; y esta actitud resuelta era más digna de elogio en los restos de la 4ª División. Deberíase ello, en parte, a los tímidos y acobardados habrían huido lejos, sordos a las órdenes y súplicas de sus jefes y oficiales, y habían quedado en filas los que sostenían su resolución de disputar palmo a palmo el terreno al enemigo, y, ya que no arrancarle la victoria, vendérsela cara.

Mientras estábamos concertando nuevamente nuestras filas, llegó el Jefe Supremo; impartió al Coronel Suárez sus nuevas disposiciones y siguió a Chorrillos, en donde ardía la batalla.

Sin demorar, pues, más tiempo que el indispensable para rehacer o rectificar su formación, salieron, de su abrigo los batallones de la 4ª y la 5ª División a ocupar nuevos puestos de combate.

La línea se extendía ahora a todo lo largo de Chorrillos y desfilaron sucesivamente a ella el “Huánuco”, en el que marchaba imponiendo a sus soldados su energía y su entusiasmo mis antiguos capitanes en el “Callao” Mendoza y García, al primero de los cuales ya no volvería a ver, y en seguida “Paucarpata” y “Jauja”; luego siguió “Ancash” que se desplegó de la Escuela a la derecha, y “Concepción” a la izquierda.

Conforme íbamos abandonando nuestro abrigo, éramos descubiertos por el enemigo, que nos enviaba sus mensajes de muerte. Empezó otra vez la música celestial, oí decir cerca de mí con un metal de voz entero, y en tono de chiste; me volví y vi que era Porfías el que había hablado.

… el modelo que yo hubiera querido imitar, el ideal de ese valor verdadero estaba realizado en Porfías. Es signo característico de este valor, la convicción de que es una facultad natural que todos poseemos en el alma, y que su ejercicio solo depende de que haya necesidad de él; por eso esta clase de valientes son mansos en su vida normal, porque el peligro no es frecuente en ella; por eso no hablan de valentía, porque no es objeto de discusión, porque no dudan del valor de nadie; por eso entre las muchas disputas que había tenido con otros o conmigo, jamás habría traído a discusión este tema. Sólo una vez, pero no promovido por él, le oí hablar de esto. El distinguido T. hablaba un día de una manera despreciativa, que siempre usaba sin empacho, de la poca confianza que le merecían “los serranos”; yo me aparté un tanto porque en general me disgustaba atravesar palabra con una persona que si entonces me era desagradable y repulsiva, hoy me es odiosa (si no ha muerto) por el crimen de que me parece ser autor.

También Porfías parecía que sentía repulsión por este sujeto, pues, contra la costumbre que me ha hecho darle el nombre con que lo llamo, jamás sostuvo porfía con él; pero estaba tan procaz y tan torpe T, que no pudo menos Porfías que acercarse y tomar la defensa de los serranos.- Sí, le dijo, muchos correrán, porque no les importa nada la capital de los viracochas que los insultan cuando no pueden…. cuando tienen miedo de hacerles algo peor; pero los serranos que sabemos que estamos defendiendo la Patria…. yo quisiera ver si les da U. siquiera a la rodilla. U. que tan valiente es…. con la boca;- y le volvió la espalda sin hacer mas caso que el desprecio merecido de las palabras de T. que lo provocaba diciendo:- Vamos afuera del cuadro… para que veas a donde te doy.

He visto, en efecto, confirmadas las palabras de Porfías: muchos de estos indios, sin concepto alguno patriótico, sin necesidad de exponer su vida por lo que no existe para ellos, han huido de la muerte en cuanto les ha sido posible libertarse de la fuerza que los obligaba a arrostrarla; pero muchos, también, consientes de lo que hacían, muchos de esos indios de cara mansa y apacible, los he visto magníficos en el combate, y recibir heroicos un balazo en el pecho o en la frente, o caer atravesado por una bayoneta enemiga…

… La acción se había vuelto a empeñar con más escarnecimiento por nuestra derecha; “Ancash” y los restos de los otros batallones que he citado, recibían ahora el empuje decisivo de los chilenos y derramaban con un objeto más útil la sangre que no habían ahorrado en la triste participación que nos había cabido en San Juan. En cuanto a “Concepción”, que ni antes ni después debía dar motivo a las apreciaciones injustas que algunos hicieran, le tocó en este periodo de la lucha una participación, si importante por su objeto, mucho menos sangrienta. Colocados en la extrema izquierda, era nuestro papel impedir que el enemigo la cerrara y nos flanqueara, encerrando a todo el ejército  en Chorrillos, como logró hacerlo con una parte de él; pero los chilenos, que no podían ignorar que teníamos un ejército de reserva en Miraflores, que podía caerles por la espalda, llevaron su ataque a fondo por el centro y la derecha, limitándose a mantener por nuestro frente guerrillas con el objeto de no perder nuestro contacto y observarnos; guerrillas con las cuales nuestra acción se redujo a un tiroteo intermitente y poco mortífero.

Sosteniendo esta actitud estuvimos más o menos hasta las diez de la mañana, hora en que abandonamos el abrigo de las tapias tras de las que estábamos y tomamos camino de Chorrillos: se había recibido orden de intentar un postrer esfuerzo para auxiliar o liberar nuestras tropas de la derecha de la derecha que peleaban ardorosamente en el Morro Solar y en la población. Una vez más renacieron los bríos del batallón, y acallando nuestros gritos de entusiasmo el ruido de la batalla, penetramos a la población. Acosados por todas partes, sordos al silbido de las balas que caían como granizo, ciegos a la vista de la muerte que marcaba nuestra marcha con huellas de sangre, llegamos en tan resuelta actitud hasta la iglesia del Buen Pastor… Pero ¿por qué se retiraba nuestra gente que cubría el frente (que en nuestro desfile teníamos a la derecha)?.... También por las calles de la población pasaba el tropel de los nuestros en sentido contrario al del enemigo. A la altura del Buen Pastor flanqueamos a la derecha y penetramos por la boca-calle al corazón del pueblo; imaginé que esto tendría por objeto cubrir nuestra maniobra ofensiva; pero muy pronto supe que era para contramarchar algo a cubierto de los fuegos con que éramos ofendidos.

¿Había sido por falta de fuerzas que apoyaran y secundaran el ataque lo que impidió llevarlo a fondo? ¿o había sido una maniobra para atraer la atención y el fuego del enemigo sobre nosotros y pudieran retirarse nuestras tropas de la derecha? Sólo en este caso resultaría útil nuestra acción, porque, en efecto, una parte de las tropas que se batían allí, se abría paso a punta de bayoneta por la calle Lima; al mismo tiempo que soldados del “Concepción”, dando la mano a los del “Ancash”, rescataban un jefe y varios soldados capturados por chilenos del “Esmeralda”, que a su turno quedaban prisioneros. Fue en este momento que cayó con una estrella en la frente el subteniente Goret.

Frustrado el último esfuerzo o llenando su único objeto, y dejando en las veredas de Chorrillos nueva y más honda huella de sangre y cadáveres, emprendimos la retirada que se nos ordenaba de Miraflores; quedando por efecto de la maniobra indicada, cubriendo la retirada, con nuestras filas cerradas y listas pare rechazar la persecución del enemigo…

… No nos persiguió el enemigo inmediatamente sino con su artillería; pero, emplazados sus cañones de modo que no nos enfilaban, lo que hubiera sido fácil, o torpemente dirigidas sus punterías, no nos causaron daño apreciable; sus disparos cruzaban diagonalmente nuestra línea de retirada, y sus granadas rebotaban o reventaban por nuestros flancos.

Un sol de enero nos abrasaba y el polvo de la marcha nos asfixiaba cuando llegamos a la línea de Miraflores: era medio día.

Al desfilar por el 2° Reducto me dijo Porfías:

-          ¿Has oído?
-          Sí….

Había oído entre comentarios que se hacían un grupo de soldados de la Reserva, estas palabras que, en estos momentos más que en ningún otro, tenían un sabor por demás amargo:

-          Estos se han venido íntegros en masa….

Cuando un momento después se pasaba lista en el potrero inmediato al Reducto, no respondieron a ella cinco oficiales y más de un centenar de soldados….

Cierto que esta pérdida era insignificante comparada con la que experimentaron otros cuerpos: el “Piérola”, en la pampa de San Juan, en donde, negándose a rendirse su jefe Reinaldo Vivanco, caía al filo del sable de la caballería enemiga, no quedando ileso casi ninguno de sus oficiales y salvando solo unas cuantas decenas de sus soldados; el “Pichincha” a quien cupo suerte igual heroica a su jefe el Coronel Pastor Sevilla; los valerosos restos que con los coroneles Noriega y Rosa Gil se abrieron paso por la Calle de Lima; pero no había sido por voluntad nuestra el que la acción del batallón se desarrollara en zona en la que el combate no asumió las proporciones sangrientas que en otros; no fue elección nuestra las diversas situaciones en que asistimos a la jornada. No, no creíamos merecer el vituperio de la crítica que encerraba aquella: habíamos soportado imperturbables sin poder hacer un tiro y sin que se ordenara nuestras filas, viendo caer a muchos de nuestros oficiales y compañeros, el fuego de exterminio de San Juan, hasta que nos hicieron retirar; habíamos cumplido nuestra consigna impidiendo el flanqueo por nuestra izquierda en Chorrillos, que hubiera dado al desastre mayor magnitud; y, finalmente, habíamos emprendido nuestra última ofensiva contra el enemigo; acciones todas que habían tenido nuestro espíritu en larga y agudísima tensión; y sin embargo, sólo en obediencia a una orden superior, habíamos abandonado el campo, sin perder por un momento nuestra formación. Y era esta circunstancia, notada y elogiada por los militares entendidos, lo que impresionaba a los reservistas, y los hacía verter la frase que tan hondamente venia a herir nuestra susceptibilidad patriótica. Cierto que no estaban aquellos en aptitud moral de emitir juicio; doblemente moral, porque no sabían lo que hablaban, y porque con el mismo criterio y con la misma razón podíamos haber dicho nosotros: Estos no se han movido de su reducto.

Ah! Pero estos argumentos que ahora se me ocurren no se me ocurrían en esos momentos; y ¿cómo se me iban a ocurrir? Me encontraba en ese estado de ánimo confuso y despechado de la infeliz doncella a quien los arrebatos de la pasión arrastraran a la cita misteriosa, y de la que saliera incólume por la frialdad de su amador, pero perdida ante el concepto de las gentes. ¡Y qué argumento poner ante el espectáculo de la batalla del Morro Solar, cuyo fragor llega a nosotros como una condenación inapelable!

Solo conociendo la magnitud del desastre podía explicarse la actitud de los que debían acudir en auxilio de los combatientes: de los 18000 hombres formados esa mañana en la línea de San Juan sólo seis mil, una tercera parte, formaron en la de Miraflores; en otra tercera parte se apreciaban los muertos, heridos y prisioneros…. Una cantidad igual se había disipado, se había colado por entre las filas de la Reserva que se desplegó para cerrar el paso a los dispersos.

Eran las dos de la tarde cuando se arrió nuestra bandera en el Morro Solar sobre sus defensores muertos o rendidos por falta de municiones y de auxilio, y surgió la de la estrella de Chile; pero, como si sus soldados no la juzgaron dignas de lucir en el cielo puro y sereno de la gloria, bien pronto se ofuscó entre el humo del incendio…” (4)

Notas

(1)   José Torres Lara, “Recuerdos de la guerra con Chile (Memorias de un distinguido). El héroe del Pacífico”. 1912. Lima, pp. 38-39.
(2)   Periódico “La Tribuna”, 22 de enero de 1884. Parte anotado y documentado del Estado Mayor General al Dictador, sobre las batallas de 13 y 15 de enero de 1881.
(3)   “Relación completa de las batallas de Chorrillos y Miraflores escrita en el teatro de la guerra por el corresponsal de La Patria”. 1881. Valparaíso, p. 8.
(4)   José Torres Lara, “Recuerdos de la guerra con Chile (Memorias de un distinguido). La batalla de San Juan”. 1911. Lima, pp. 48-74.




















Thursday, January 10, 2019

¡Hagamos de nosotros, grandes seres humanos!


¡Hagamos de nosotros, grandes seres humanos!
por David Auris Villegas; davidauris@gmail.com

10-1-2019

Más allá de románticas promesas como la de seguir alguna dieta, cambiar el mundo o encontrar nuestra pareja ideal en la web, aceptemos el reto 2019, aprovechando la maravillosa oportunidad que nos da la vida, la de escribir a plenitud, extraordinarios momentos como nos sea posible, recorriendo los insospechados senderos provistos de coraje, determinación, amabilidad y ataviados con exquisito humor.

Y si al caer la tarde resbalamos por una leve distracción, o caemos presos de la vana apatía,  aún restan 359 oportunidades para empezar motivados el día con intensa alegría, enamorándonos de nuestra actividad cualquiera sea ésta, como el soldado extraño, oteando el horizonte y colmado de esperanza, encumbraremos nuestras miradas repletos de optimismo haciendo que todo sea posible.

Si nuestro ánimo se ve acometido por la rutina laboral y la mundana torpeza, la embelleceremos, socorriendo a los demás, con esa fe inquebrantable, sin causar perjuicio a los demás, fortaleciendo nuestros músculos como el águila y seremos detallistas con la madre naturaleza, cultivando jardines regalaremos flores a un desconocido y a nuestra madre tierra a donde, alguna tarde impensada volveremos a sus brazos, para reposar eternamente.

Si alguien vulneró nuestra morada emocional, como dijera Abraham Valdelomar, sin desmayo, continuemos construyendo la patria de nuestro ideal fraterno y libre, desde nuestro puesto de batalla con lujosa integridad, prescindiendo retribuciones del resto, pues cada actividad humana es tan valiosa e importante ya que ocupamos un espacio en el cosmos que permite meditar al acostarnos o despertarnos para reescribir nuestro misterioso destino desenmascarado al caer la noche.

Sin importar haber llegado tu media naranja u otros hayan rasgado nuestra vestiduras, agradezcamos a Dios por disfrutar un día más y echémonos a construir una familia basada en el amor, fidelidad y la comunicación sincera convirtiéndonos en extraordinarios padres, excelentes hijos, inolvidables amistades, estupendas parejas, incomparables hermanos, respetuosos colegas, tolerantes ante los errores humanos, bajo una energía bondadosa y lo más importante, no remar contra nosotros mismos, como invocaba el viejo Whitman.

Si cedemos nuevamente por alguna tontería y no acertamos ser felices al mediodía, sigamos soñando y no te espantes o lloriquees o maldigas al mundo, sencillamente riámonos de nosotros mismos alejando la ira irracional, porque significa que estamos haciéndonos más  fuertes, para tornar a empezar al rayar la aurora como el solitario trébol que abre sus hojas al saborear la escarcha de la vida o simplemente, imaginemos nadando al lado de un delfín por los mares del mundo.

Añorando imágenes mágicas de la aldea donde nací, y rompiendo definitivamente mi triste pasado, recuerdo a Bush padre, cuando apelando a su fino humor e inteligencia esgrimía que, seamos un lucero más amable en la vida.

Amable lectores y lectoras, lejos de oscurecer otras vidas este 2019, hagamos de nosotros un testimonio viviente, ¡Un gran ser humano!

Wednesday, January 09, 2019

¡Beneficios de exportación NO apoyan economía doméstica!


¡Beneficios de exportación NO apoyan economía doméstica!
por Germán Lench Cáceres; germanlench@gmail.com

9-1-2019

La pobreza en Perú es 6.9 millones, 375 mil más que en el 2016. Ante esto necesitamos una explicación por parte del ministro de Economía Carlos Oliva Neyra.

Algunos echan la culpa al modelo “neoliberal” de la mayor pobreza. Si el modelo no ha cambiado desde 1991, no es la causa de cambios  recientes De otro lado, se afirma que es consecuencia de la falta de inversión privada, ¿cuál es la relación entre la inversión privada y el gasto o el ingreso de las familias, variables con las que se mide la pobreza?

Los ingresos laborales dependen del crecimiento económico que es producto de las actividades productivas, de las empresas que necesitan materia prima, mano de obra y efectúan gastos de fabricación o similar. En consecuencia, cuando hay crecimiento económico, aumenta la necesidad de contratar mano de obra por las empresas, lo que se refleja en el aumento de empleos y/o el aumento del salario.

Cuando aumenta el empleo y/o los salarios, hay mayor ingreso en los hogares que sustenta más gastos familiares en alimentación, vestimenta, salud o recreación. Y como la pobreza se mide por los gastos, se reduce.

En el largo plazo el incremento del gasto público debe estar sustentado en ingresos tributarios los que pueden crecer, dada la presión tributaria, si crece la base sobre la que se recauda, que es la producción.

Tenemos un déficit fiscal del 2.5% que debe disminuir, con mayores ingresos, sin embargo el gobierno, de forma irresponsable, viene disminuyendo el gasto descuidando la política social, en vez de proceder a una reestructuración del presupuesto para eliminar gastos improductivos.

No se exacto cuando se afirma que el presupuesto 2019 se incrementa de S/ 157,158 millones a S/. 168,074 o sea S/. 10,915 más, sin embargo no se dice que al quitarle la inflación del 2.5% del 2019 el presupuesto es S/ 163,974 o sea un incremento de S/. 6,816.  

Cuanto más alto es el crecimiento, hay más recaudación y se aumenta el gasto público, que puede dirigirse al gasto social. Los ministerios de Desarrollo e Inclusión Social (Midis) y de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) no existirán sin la asignación presupuestal del crecimiento económico.

Atraemos la inversión extranjera solo en minería e hidrocarburos. Nuestro modelo actual es apoyar la inversión para la explotación y exportación de materia prima.   

La minería tiene un peso del 12% en el PBI. Los beneficios del sector exportador que explica casi el 60% del PBI, no apoyan la economía doméstica.

El interés por la ciencia, investigación y la tecnología es limitado; no se reconoce que a través de la investigación se puede transformar el Estado por uno autosuficiente, con participación comunitaria y exigencia de responsabilidades.

Al gasto público en educación, salud, sistemas de agua, saneamiento no se le da importancia, destinando los recursos en acciones que no son rentables socialmente.

El gobierno debe tener presente que el entorno mundial depende de la tecnificación, conocimiento y dominio de las innovaciones tecnológicas, así como la capacitación de sus trabajadores.  

La pregunta es ¿qué hacer para que el crecimiento económico se acelere, para seguir reduciendo la pobreza? Pregunta que debe ser respondida por el ministro de Economía Carlos Oliva.

 




Tuesday, January 08, 2019

¿Cómo andamos de TRANSPARENCIA en Migraciones?


Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
8-1-2019

¿Cómo andamos de TRANSPARENCIA en Migraciones?

En ocasión de desear a la Gerente General de la Superintendencia Nacional de Migraciones, Roxana del Aguila, feliz año 2019 y como es deber ineludible la defensa del interés público para este periodista, remito las siguientes preguntas:

-¿Qué adenda realizada por su gestión al Contrato de pasaporte electrónico del 2015, permitió a Migraciones, la compra directa el 2018 de 850,000 unidades y por qué monto de dinero, a la empresa Imprimerie Nationale de Francia (IN CONTINU ET SERVICES)? Pertinente recordar, como lo hace usted en una de sus cartas notariales, que a esta firma se le ejecutó una fianza de S/ 25’800,000.00 de un contrato del cual no hay conocimiento público alguno.

-¿Con qué stock cuenta Migraciones y para cuántos meses tienen pasaportes electrónicos?

-¿Cuándo va a convocar a proceso, concurso o licitación pública para la fabricación de más pasaportes electrónicos? Hasta donde se sabe no hay absolutamente nada sobre este indispensable particular.

Cabe precisar que mi solicitud se encuentra sustentada en el artículo 7º de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información, Ley Nº 27806, ya que señala que toda persona tiene derecho a solicitar y recibir, sin expresión de causa, la información que requiera de cualquier entidad de la Administración Pública; asimismo, en el numeral 5 del artículo 2 de la Constitución Política del Perú, se precisa que toda persona tiene derecho a solicitar sin expresión de causa la información que requiera y a recibirla de cualquier entidad pública, en el plazo legal, con el costo que suponga el pedido y; en el numeral 115.2. del artículo 115° del TUO de la Ley N° 27444, Texto Único Ordenado de la Ley del Procedimiento Administrativo General, se precisa que el derecho de petición administrativa incluye la facultad de solicitar información que obra en poder de las entidades.

Envío a usted las consideraciones más altas de mi estima personal.

Monday, January 07, 2019

Nomenclatura chola: tú me premias, yo te premio, nos premiamos (o desagraviamos)*


Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
13-3-2006

Nomenclatura chola: tú me premias, yo te premio, nos premiamos (o desagraviamos)*

La Defensoría del Pueblo que dirige Beatriz Merino ha propuesto premiar al señor Salomón Lerner Febres. Como es de rigor, ni siquiera se acuerda de hacer mención de las sufridas poblaciones de Kepashiato, Kiteni en Echarate, Valle de La Convención-Cusco. O de Choropampa en Cajamarca donde Minera Yanacocha derramó hace cinco años mercurio y en donde las secuelas nocivas y criminales persisten.

Un grupo de señorones del Perú formal de escritores del sistema, políticos enfeudados a Congresos episódicos y sumamente tristes y antipopulares, niños-bien de un Perú de juguete que suele otorgar patentes de corso a muchos inmorales, ha firmado una declaración que desagravia la supuesta e ilustre carrera de don Javier Pérez de Cuéllar con el avieso propósito de disimular o licuar que éste firmó, años atrás, una resolución por la que se beneficiaba, él también, con devengados provenientes del dinero del pueblo. Puede no ser ilegal, pero sí es ¡profundamente inmoral!

¿Qué se traen entre manos estas manadas de escribas oficiosos y especialistas en hacer cartas de respaldo, apoyo, desagravio, solicitudes de premios y otorgamientos de condecoraciones ficticias a quienes son símbolos del sistema que atenaza al Perú en las gradaciones más vergonzosas de país subdesarrollado, con más del 55% de población en extrema pobreza y con una monstruosa asimetría en que 95% es dominado por patotas que apenas si llegan al 5%? Evidentemente “consagrar” ante la opinión pública, o lo que ellos llaman o entienden así, a sus próceres, sus héroes, sus íconos.

¿O quieren, también, estos monigotes, “limpiar” el no recuerdo que dice don Javier tener de los juegos de notas reversales por él firmadas en 1969 cuando era Secretario General de la Cancillería y por los que reconoce límites marítimos con Chile? Hasta donde se sabe la posición oficial peruana es absolutamente ¡diferente! La amnesia selectiva del veterano diplomático no se condice con sus múltiples explicaciones y lamentaciones que ha manifestado sobre este particular en corrillos íntimos ante sus amigotes. En otros países, la asunción de posturas disímiles con las oficiales y en riña estricta o desapego a la nacionalidad, se califica duramente, se castiga con la degradación y, por último, también se fusila a los traidores.

No puede ser más clara la demostración de cómo el sistema peruano funciona en base a grupúsculos con poder económico y que han sabido colocarse-enquistarse en cuanta organización o plataforma de mando para “decidir” oficialmente la canonización de no pocos imbéciles como “juristas, analistas, estrategas, diplomáticos, escritores, poetas, periodistas, ensayistas, luchadores sociales, etc”.

Si el lector común y corriente se anima a hacer una estadística, los entrevistados en todos los canales, radioemisoras y diarios, no pasan de 100 o algo más. Son siempre los mismos que rotan de medio en medio y con la mediocridad del discurso uniforme, en resguardo de la tramposa “sociedad civil”, excusa muy simpática para engatusar gringos idiotas, y con ello determinar quiénes son los que “forman opinión” o tienen “derecho” a hablar o manifestar sus “opiniones”. Hay, un ejemplo que vi, pocos días atrás, un siquiatra que apareció tres días seguidos en tres canales distintos. ¿Es una lumbrera? ¡Qué bah! Es un loro con pies ¡vaya vulgaridad!

¿Recuerdan meses atrás cuando decenas de cacatúas firmaban “demandas” exigiéndole al presidente Toledo definiciones en torno a su bancada parlamentaria y a la presencia en ella de elementos “discutibles”? Como si esta acción pandillera pudiera suplir las investigaciones que efectúa la justicia regular o reemplazar, con manipulaciones, lo que debe ser el apego al estricto derecho.

Sin duda, preguntar qué es el derecho en Perú nos lleva a conclusiones oprobiosas. En un país en que las transnacionales NO pagan al Estado las regalías ni los impuestos correspondientes y justos por lo que ganan con sus actividades económicas, resulta un chiste de mal gusto, invocar el derecho. Aquí, hecha la ley, hecha la trampa. Y para eso sirven los abogángsteres, muchos de los cuales, son candidatos a la presidencia de la república. Uno de esos, Enano perinola, cobraba a los jubilados de diversas asociaciones miles de dólares mensuales y sólo los traicionó desde la presidencia transitoria porque firmó ¡precisamente! la sentencia de muerte que ha irrespetado derechos adquiridos y ya ha matado a cientos de hombres y mujeres que lucharon y trabajaron por el país. Y encima este miserable quiere que le reconozcan como “estadista”. ¡Qué disparate!

El derecho en Perú NO puede siquiera aplicar medidas rápidas, efectivas y severísimas contra quienes, siendo extranjeros e insolentes, se atreven a alzar la voz aún a pesar que el adefesio de gasoducto que han construido falla todo el tiempo. El derecho nacional no puede enmarrocar a un polaco flautista que no tiene sangre en la cara y que está metido en todos los negociados enormes contra el pueblo del Perú, mientras que sus cuentas corrientes han visto cómo engordaban en los años recientísimos. ¿De qué derecho hablamos?

Las taifas han elaborado sus códigos y se premian entre sí y elogian cada vez que alguno de sus integrantes muge o ladra en forma de discurso, libro, artículo o lo que ellos llaman ensayo. El espíritu de cuerpo para defender la arquitectura enorme de convenios, pactos, contratos, genuinos robos en nombre de las esperanzas populares, funciona de izquierda-zurda caviar a derecha-momia reaccionaria. En esto, como en la conservación de todos sus privilegios, están hermanados con lazos de sangre como la mafia y todas sus derivaciones ponzoñosas.

Hay que desconfiar cada vez que los “ilustres” nos propongan premiaciones, medallas, apoyos. Todo está contaminado del olor fétido que el conchabo destila. No hay amor al país, sino a lo que puede aún explotarse de su pobre gente, destinada a no ser nada si no pasa por las horcas caudinas del sometimiento a los popes y alfiles custodiadores de la nomenclatura chola.

Tú me premias, yo te premio, nos premiamos (o desagraviamos) es el grito de los chacales y ladrones. ¿Cuánto tiempo más podrá durar todo este circo nefasto? Depende mucho de cómo organice el pueblo su defensa y su lucha despiadada contra estos fantoches. Y en esto, el 9 de abril, el Congreso, más propiamente el Establo, la democracia formal de las ONPEs, JNEs, no tiene nada que ver. ¡Más bien estorba!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

…………………………………

*Publicado originalmente el 13-3-2006 en la Red Voltaire http://www.voltairenet.org/article136644.html





Thursday, January 03, 2019

El Estado: madriguera de pillos y delincuentes


Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
3-1-2019

El Estado: madriguera de pillos y delincuentes

La magra soledad del impresentable fiscal de la Nación, Pedro Chávarry, dibuja la vergonzosa y tremebunda derrota de las mafias que medran en y alrededor del Estado. El peón bobo y obediente terminó achicharrado y de seguro, en no mucho tiempo, preso. Las gavillas de opinantes, difamadores metidos a “periodistas” y rentados para distraer con banalidades y pretextos, han vuelto a su natural ridiculez que no admite disimulo.

El Estado no sólo es madriguera de pillos y delincuentes, también es un botín. Hay gente que tiene incólume la idea de trabajar por y para el Perú pero apenas llega la maraña los absorbe y desorienta, neutraliza y, en algunos casos, los convierte en operadores. Poderoso señor es don Dinero.

En las últimas semanas de diciembre 2018, El Comercio notició al país de cómo las mafias en centros médicos ayudadas por eficaces empleados públicos en la Dirección General de Transporte Terrestre del MTC, habían configurado irregularidades que iban desde certificados falsos, brevetes obtenidos hasta por invidentes y monstruosidades por el estilo. El gran capitán de esa dependencia, Paul Concha Revilla, renunció abrumado por las informaciones. La casualidad hizo que entre marzo del 2017 y diciembre del 2018, la ex empleadora de Concha, Salmón Corp., ganara la buena pro para brevetes en diversas partes del país. Y así lo dijimos por escrito y en forma pública. Ignoramos si el MTC, de oficio, ha emprendido alguna investigación exhaustiva sobre estos hechos.

El 2015 se otorgó la buena pro para la confección de pasaportes electrónicos por algo así como S/ 102 millones de soles al consorcio que lidera la empresa Imprimerie Nationale de Francia. Escribimos no menos de 85 artículos detallando las múltiples irregularidades que rodearon este proceso o licitación. Y el 2018, la actual gerente general de la Superintendencia Nacional de Migraciones, Roxana del Aguila, reveló en carta notarial que su gestión había ejecutado una fianza de S/ 25 millones a Imprimerie. Si las fianzas son por el 10% de los contratos, hasta hoy no se sabe ¿qué contrato por S/ 250 millones ha suscrito el Estado con Imprimerie para que se haya ejecutado un título valor por ese monto tan alto?

Informamos, también, que Migraciones, bajo la gerencia general de Roxana del Aguila en lugar de mantener prudencia distante con Imprimerie Nationale de Francia, aceptó que empleados del Estado peruano (Migraciones), viajaran hasta en 3 oportunidades a Europa y con los pasajes y viáticos pagados por esa misma firma que recibió en el último trimestre del 2018, otra buena pro por S/ 8 millones. Algo extraño porque, por lo menos, guardar distancia representa el mínimo decoro con una firma a la que se ejecutó una fianza cuantiosa.

Garrulería abundante en forma de lenguaje abogadil para disimular desverguenzas es usada por las burocracias. Se trata de que la gente no se entere. O no entienda, sin embargo siempre hay un periodismo atento y capaz de estudiar las pillerías de los habilosos enquistados en el aparato estatal.

Comenzando el 2019 y con un pueblo aguerrido y en pie de lucha contra la corrupción, seguiremos brindando informaciones que puedan ser elementos de juicio para detener negociados y castigar a quienes han hecho del Estado una madriguera de pillos y delincuentes.

El porvenir nos debe una victoria sentenció Manuel González Prada después de la guerra con Chile. Perú debe darse su propia respuesta y esta pasa por una limpieza integral y sin compasión para conseguir un país libre, justo y culto.



Friday, December 28, 2018

Migraciones: ¿vicios ocultos y falencias también en carné de extranjería?


Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
28-12-2018

Migraciones: ¿vicios ocultos y falencias también en carné de extranjería?

A solicitud de la Superintendencia Nacional de Migraciones, el perito grafotécnico Teodoro José Sotelo, entregó el 7 de agosto de este año que acaba, los resultados de su examen especializado.

Analizó las medidas de seguridad física del carné de extranjería: “fondo irisado”, “fondo numismático”, “microtextos”, “trama de seguridad” y “fondo nulo” y determinó que “no han sido insertadas adecuadamente como medidas de seguridad por cuanto no cumplen las especificaciones técnicas establecidas en los términos de referencia que obran en las bases del Concurso Público No 002-2018”.

Como recordará el lector ayer presentamos otra pericia grafotécnica, esta vez de la abogada especializada en contrataciones del Estado, Gabriela Gálvez Rosasco, que llegaba a conclusiones similares para el caso de los brevetes expedidos por el MTC.

Pero, al seguir leyendo nos dimos con la sorpresa que la similitud en la falencia, error o mala colocación de medidas de seguridad, no eran sólo parecidas entre el brevete y el carné de extranjería sino que el proveedor o contratista ganador de la buena pro, en los dos casos, es la misma empresa Salmón Corp.

Más aún. En el Gobierno Regional de La Libertad y su Gerencia de Transporte Terrestre obran dos exámenes analíticos de los brevetes: uno de la Pontificia Universidad Católica que habla primores de la licencia y otro de la Universidad Nacional de Ingeniería que puntualmente señala que hay defectos, como los señalados en las pericias de brevetes y carnés de extranjería en Lima.

Sobra decir que la empresa Salmón Corp. presentó como su basamento técnico ante las Gerencias de Transporte Terrestre en Lima y en La Libertad y ante la Superintendencia Nacional de Migraciones, el análisis de la Universidad Católica-PUCP que difiere notablemente del dictamen del laboratorio de la UNI y de prestigiosas instituciones del exterior.

Como el lector y las autoridades del MTC y del Interior –Migraciones- podrán apreciar hay nombres que se repiten en perjuicio del usuario y de la fidelidad con que deben cumplirse las buena pro otorgadas a empresas que no lo hacen.

Hay que decirlo, sin perjuicio de ampliar in extenso, en los días que vienen del nuevo año, detalles de asaltos y compras directas en algunas regiones del país. Hay negociados y negocios que no merecen seguir teniendo la confianza del Estado peruano y en esa línea seguiremos denunciando, como desde hace, más de 10 años, estas imposturas.

Thursday, December 27, 2018

Vicios ocultos y falencias en decenas de miles de brevetes en todo el país


Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
27-12-2018

Vicios ocultos y falencias en decenas de miles de brevetes en todo el país

La abogada Gabriela Gálvez Rosasco planteó el 10 de los corrientes ante el Jefe del Organo de Control Institucional, Contraloría, del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, MTC, José Emilio Paiva Herrera, la existencia de VICIOS OCULTOS en la ejecución del Contrato para licencias de conducir, brevetes, 069-2018-MTC/10 pactado con Salmón Corp.

Gabriela Gálvez sostiene que los insumos proporcionados por Salmón Corp. no cumplen las especificaciones técnicas requeridas en las bases y en la directiva legal del MTC publicado en el diario oficial El Peruano.

Al tomar conocimiento que muestras de las licencias fueron enviadas a diferentes laboratorios y/o expertos especializados del Perú y del extranjero, encontró un cúmulo de coincidencias que revelan que no se cumplen las especificaciones técnicas en arcoirisado, holograma, impresión PET QIL-TD, tinta ópticamente variable.

Lo anterior resulta muy importante porque estas características indispensables garantizan la fidelidad del documento. Al no existir o estar de manera defectuosa permiten la FALSIFICACION de la licencia de conducir.

Esta clase de fallas del proveedor no enervan el derecho al reclamo del MTC al contratista para que subsane los defectos y se haga responsable por la mala ejecución del servicio.

En buen castellano, el contratista que ganó la buena pro, Salmón Corp., de encontrarse que el informe de Gabriela Gálvez Rosasco, posee intensa carga de verdad y comprobación, tendría que buscar una solución adecuada o el reemplazo de todas estas decenas de miles de licencias de conducir con fallas o defectuosos.

Más aún, el contratista arriesga la posibilidad de ser declarado como institución con incapacidad para contratar con el Estado de ahora en adelante.

Leamos el documento completo en .pdf que se adjunta con el presente artículo.