Friday, January 23, 2015

¡Alto ciudadanos: la poesía pide la palabra!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
21-1-2015

¡Alto ciudadanos: la poesía pide la palabra!

Por lustros y decenios Esos días de junio en Arequipa, como bien y con galana pluma titula a su libro el profesor Jorge Rendón Vásquez, en torno a los fragorosos y populares acontecimientos en 1950, nos había sido contada de manera plástica, con miopía elusiva del hombre y mujer de a pie y han tenido que pasar 65 años para que el correcto autor nos ilustre con su testimonio que es el de un protagonista de esos días vibrantes cuanto que trágicos.

"La revuelta popular de junio de 1950 fue un movimiento espontáneo de la población arequipeña indignada contra la dictadura que había osado agredir ferozmente a los alumnos del Colegio de la Independencia, cuya evolución no pudieron columbrar los grupos políticos más importantes.

Francisco Mostajo hubo de reconocerlo en su carta del 19 de junio de 1950 al diario La Prensa de Lima: "Todo se ha reducido a un estallido de la indignación popular y social por el trato militar que se desplegó contra los alumnos del Colegio Nacional de la Independencia Americana por haberse quejado de mala alimentación y exacciones".

Para los miembros de la Liga Democrática, las acciones del pueblo en las calles y en las azoteas, en las que ellos no participaron, y, antes bien trataron de extinguir, debían ser, sin embargo, aprovechadas como un medio de presión a la dictadura para inscribir su lista de candidatos a senadores y diputados por el departamento de Arequipa. No lograron su propósito. El Jurado Departamental de Elecciones rechazó su inscripción en los días siguientes, obedeciendo las estrictas órdenes del dictador.

Por su lado, los partidos aprista y comunista, debilitados por la represión, estaban muy lejos de entregarse a la perspectiva de una lucha revolucionaria y, por lo tanto, nunca abrigaron la intención de organizar la resistencia armada en Arequipa." p. 88

La prosa de Rendón Vásquez edifica un homenaje sentido a sucesos que se inscriben en los pagos de Clío y reivindica, con nombres, detalles, versiones de entonces, lo que se eludió, por pasividad y dejadez, de contar acerca de Esos días de junio en Arequipa. De ahora en adelante la lectura de este libro deviene obligatoria para todo aquel que desee transitar por los derroteros de la historia genuina, popular, de los de abajo, de esos que casi siempre han permanecido anónimos aunque sobre sus hombros se levantaran dinámicas heroicas como las de 1950.

"Con el muerto llevado por cuatro hombres y su masa encefálica detrás, un cortejo de más de doscientas personas avanzó hacia la plaza de Armas, gritando:

-¡Abajo la dictadura!

Los manifestantes dieron una vuelta por la plaza de Armas. Entre ellos, Luis Yáñez, hirviendo de indignación y cólera, se preguntaba qué más podía hacer él para enfrentar a la tiranía y a los poderosos que sólo podían existir masacrando al pueblo. De pronto, como lanzado por un impulso incontenible, se colocó delante de la multitud y gritó:

-¡Alto ciudadanos! La poesía pide la palabra.

Los manifestantes con el muerto entre ellos se detuvieron expectantes.

Yáñez subió a la vereda y, con su voz alta, metálica y una vocalización perfecta, recitó los siguientes versos:

¡Aquí no llora nadie y el corazón domina.
Y si se vierte la sangre, las lágrimas se ahogan
por la noche, en silencio, contra la dulce almohada,
junto a la espesa niebla de un presagio nocturno.

¡Aquí no llora nadie!
Aquí la muerte pierde.
Aquí se alzan los pueblos con sangre a borbotones
y aquí se muere a golpes durísimos de plomo.
¡Aquí no llora nadie!

Esos versos eran parte del poema de Arturo Serrano Plaja Aquí no llora nadie.......". pp. 41-42


Esta entrega polémica del profesor Jorge Rendón Vásquez enriquece el panorama a la ciudadanía en general pero en particular a los jóvenes que merecen conocer y adentrarse en los muy maquillados vericuetos de la historia del Perú. Felizmente Esos días de junio en Arequipa, obra levantisca y digna, no tiene el más mínimo parentesco con ese defecto nacional inscrito en el ADN social de la Patria.

¡Nada es fácil en el Perú de Fiorella!


¡Nada es fácil en el Perú de Fiorella!
por Zully Pinchi Ramírez; alertasenhal@gmail.com

23-1-2015

Si ves a otros que no pueden vivir, si ves a tu gente morir en vida, ¿de qué te vale reír en público si a solas lloras y te sientes vacío e insípido por no poder ayudar a quién lo necesita y a tu país al que amas?

Así es como me siento cuando no encuentro gente solidaria en nuestro Perú.

Felizmente hay una mujer fuerte, inteligente, guerrera, y luchadora, que vive en el más bello de todos los puertos pesqueros del Perú, Chimbote, que después de ser víctima de la más negra delincuencia de caballeros ya no solo de saco y corbata, fracs y rolex en sus sucias conciencias. Se llama Fiorella Nolasco.

En el mundo de Fiorella, quien denunció con razonables indicios al presidente de la región Ancash, de asesinar a su padre y hermano ¡nada es fácil!

Ahora la quieren hacer pasar como villana, fría y calculadora, eso lo más repudiable que he oído, pero, ¿quién le cree a la prensa comprada y manipulada como títeres por los dueños y directivos de sus canales, y toda esa mala praxis por conservar sus trabajitos?, ¿y la justicia ciega?, por favor que se pongan rápido lentes con aumento, que no podemos ser conocidos en el mundo por impíos sino por creer en una sociedad civil, democrática, justa y solidaria.

Avanza Fiorella a paso lento pero seguro no es mejor llegar primero sino saber llegar, camina y corre que un día te quiero ver volar muy lejos representando no sólo a Perú en el mundo sino llevar con orgullo a nuestra bahía Chimbote a brillar con aquel sol que alguna vez me vio crecer y te haré arengas en donde me encuentre. Lo prometo.

En el Perú de Adela Tanta Huayhuamisa, sobreviviente al vil terrorismo de Ayacucho en los ochentas, no hay aliento, escribí sobre ella en el artículo anterior. Decapitaron a su madre en la noche mientras dormía y asesinaron a toda su familia pero ver el cuello desangrándose de su madre hizo estragos imborrables en sus grises recuerdos.

No pudo encontrar la paz durante casi treinta y tantos años, y desde muchos años busca a su hermano Agustín Huayhuamisa, que logró escapar de aquella masacre.

He invertido mucho tiempo y recursos para encontrar a su hermano, pero la búsqueda ha sido en vano.

Quisiera que el gobierno invierta en ayudar a gente como Adela, que nunca fue reivindicada, ni indemnizada por ningún presidente, menos una condecoración por su valentía, nada, esos privilegios comprendo, no son para ella, no hay presupuesto para una pobre mujer torturada por el terrorismo de antaño, ¿Verdad, señor presidente?

Yo voté por usted, yo le creí, no me decepcione por favor señor presidente y no use de excusa mis vínculos sentimentales con nadie, sé que usted es un caballero y que nada tiene que ver con la canallada que me hizo el canal 2, Lúcar y compañía, ¿verdad, señor jefe de Estado?

En el Perú de Maju Mantilla, ex miss universo. no existe eso, por ser bella, todo es más fácil, un mundo ideal y fantasía, lo he vivido también, llegar a tu hogar poder quitarte todo, hasta las pestañas postizas y sin chance de liquidar la impotencia de no tener más poder para apoyar.

Pero me alegra saber que también desde su pequeño mundo de cuentos mágicos, da muchos granitos de arena, tantos que ya casi puede formar grandes dunas, ella también es solidaria y la felicito por eso.

¿Y qué del Perú de Gastón Acurio?, el gran "mito" de lo que significa el  "éxito" en un hombre, alguien admirable que ha llevado muy lejos la marca nacional, lo que para los especialistas del "neuro marketing" ha sido conceptualizado como, el hallazgo de un gran talento.

Sin olvidar a la muy hermosa Astrid, porque eso de que "detrás de un gran hombre hay una gran mujer", esa es la pura verdad señores sin tener intención de herir susceptibilidades machistas.

Esta pareja latino-europea ha dado muchísimo trabajo y ayuda a cientos de peruanos y mi aplauso va también para ellos.


Monday, January 19, 2015

¡Denuncia penal en Ositran!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
20-1-2015

¡Denuncia penal en Ositran!

Premunido de documentos obtenidos vía la Ley de Transparencia, el ciudadano Jorge Ramos Linares, presentó una denuncia por Peculado en agravio del Estado, representado en este caso por OSITRAN, contra los integrantes del Cuerpo Colegiado y de su Secretario Técnico, a la sazón también, Gerente de Asesoría Jurídica de dicha institución, y contra los que resulten responsables.

¡Ni la caída de un alfiler!

Sabido es que hasta la vibración que produce la caída de un alfiler en Ositran pasa por los registros, ojos y oídos, de la presidente Patricia Benavente. No hay movimiento o gestión que le sea ajena de manera directa o indirecta. Es pues legítimo inferir que el asunto de marras le concierne por angas o por mangas. ¿Hasta cuándo funciona así un organismo regulador que tiene responsabilidad sobre miles de millones de dólares?

Involucrados

La denuncia, efectuada ante la 2ª Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima, el martes 6, señala que los involucrados, integrantes del Cuerpo Colegiado de OSITRAN: Ena Garland Hilbk, reputada abogada y docente en la PUCP; Herbert Tassano Velaochaga, actual Presidente del INDECOPI; y, Alfredo Dammert Lira, ex Presidente de OSINERGMIN por dos períodos, han cobrado injustificadamente Dietas por sesiones cuyos temas no son propios de dicho ente. Dietas que fueron autorizadas a pagar por el Secretario Técnico, el abogado Jean Paul Calle Casusol, por lo menos entre los meses de marzo a julio del 2014.

Es imperativo que la Fiscalía de la Nación a cargo del Dr. Pablo Sánchez Velarde, proceda de acuerdo a ley sin importar quiénes son los involucrados en las denuncias debidamente sustentadas y, que el juez Izarnotegui, quien tiene a su cargo este caso, cuente con suficiente respaldo para llevar adelante las verificaciones, comprobaciones y diligencias que correspondan, sin interferencia ni presión alguna

Límites inviolables

Señala la sustentada denuncia que el artículo 38º del Reglamento General de OSITRAN, aprobado mediante D. S. Nº 044-2006-PCM, y sus modificatorias, expresa que el Cuerpo Colegiado es competente para resolver, en primera instancia, controversias, que son conflicto de interés que se presentan entre dos entidades prestadoras o entre una entidad prestadora y un usuario intermedio, respecto de los Contratos de Acceso.

Esto mismo es recogido en el Manual de Organización y Funciones, aprobado mediante Resolución de de Consejo Directivo Nº 006-2007-CD-OSITRAN y sus modificatorias, que además especifica sus funciones como las siguientes: Emite resoluciones para dar inicio al Procedimiento Administrativo Ordinario; promueve la conciliación entre las partes; declara la improcedencia de las denuncias de acuerdo a los criterios señalados en el Reglamento; conduce las audiencias que se llevan a cabo a lo largo del procedimiento administrativo ordinario en la primera instancia administrativa; resuelve controversias entre las entidades prestadoras y entre éstas y los usuarios intermedios en relación con la ejecución de los contratos de acceso en primera instancia administrativa; Declara la improcedencia de los medios impugnatorios; y, otras que sean conferidas por la ley, por el Reglamento para la Solución de Controversias de OSITRAN y el Reglamento Marco de Acceso, dentro del ámbito de su competencia.

Por su parte, el Reglamento de Atención de Reclamos y Solución de Controversias de OSITRAN, desarrolla las funciones de las primeras instancias en los procedimientos de controversias y reclamos: Admitir directamente o a través de la Secretaría Técnica en el caso de los Cuerpos Colegiados, los reclamos o controversias presentadas; admitir o denegar la actuación de los medios probatorios; determinar de oficio o a solicitud de parte las medidas cautelares y correctivas que sean del caso; declarar la improcedencia de los reclamos o controversias; conducir las audiencias orales; resolver reclamos y controversias presentados; ceclarar la admisibilidad o no de las reconsideraciones; y, elevar el expediente a la instancia correspondiente en caso de apelación o queja.

Es sabido que en el Estado sólo se puede hacer lo que se tiene explícitamente autorizado; y lo detallado en los párrafos anteriores es para lo único que está facultado el Cuerpo Colegiado de OSITRAN: resolver controversias. Entonces, las sesiones por las cuales deben recibir una compensación económica serán las que realicen exclusivamente para el tema expuesto.

En ese contexto, la documentación oficial obtenida señala que la última controversia resuelta por el Cuerpo Colegiado data del 21 de febrero del año pasado, en un proceso iniciado en octubre 2013 por IMPALA PERU (usuario intermedio) contra APM Terminals (entidad prestadora). Éste último en desacuerdo con lo resuelto por el Cuerpo Colegiado apeló. El 19 de marzo de 2014 se reúne el Cuerpo Colegiado para resolver la elevación de la apelación a la segunda instancia administrativa, el Tribunal de Solución de Controversias.

¡Y siguieron cobrando!

Luego de esta última reunión no hubo más controversias por resolver ni tramitar hasta agosto pasado, sin embargo, el Cuerpo Colegiado se siguió reuniendo y cobrando Dietas, autorizadas por el Secretario Técnico.

En efecto, tal como señalan las respectivas Actas, sesionaron los días: 15 y 30 de abril; 15 y 28 de mayo; 4 y 18 de junio; y, 23 de julio de 2014. Sin embargo, los temas abordados en dichas sesiones no tienen absolutamente nada que ver con la razón de ser del Cuerpo Colegiado, pues están referidas a exposiciones de gerentes y funcionarios de la entidad reguladora, en relación con el quehacer propio de cada área. Es decir, temas sin trascendencia en las funciones del Cuerpo Colegiado.

No obstante, la Secretaría Técnica autorizó generosamente el pago de Dietas a sabiendas que no eran temas relacionados con la función de dicho ente y éstas fueron cobradas por las personas mencionadas, a pesar que no les correspondía, conforme puede apreciarse de las planillas respectivas.

Escándalo adicional

Este es pues otro escándalo más en el regulador que tiene a su cargo la supervisión de la ejecución del mayor monto de inversiones del país, con cifras que superan los US$ 10 mil millones de dólares.

Recordemos el concurso en marcha para la licitación de la supervisión de la Línea 2 del Metro, con bases que parecen armadas para que gane un postor predeterminado. El mismo, que bajo el paraguas de la UNOPS, ya ganó dos importantes concursos durante los apenas 28 meses de transcurridos de la presente gestión (Supervisión de obras en el Muelle Norte y en el aeropuerto Jorge Chávez). Todos teniendo como presidente del Comité Técnico por parte de OSITRAN a Obed Chuquihuayta Arias, recientemente encargado de la gerencia general.

Negligencia por decir lo menos

También los arbitrajes planteados por el Consorcio Supervisor de la Autopista del Sol por 7 millones de dólares, por la labor por lo menos negligente, de las distintas gerencias del regulador, que no suspenden el contrato oportunamente, cuando los terrenos para las obras respectivas no eran entregados por el MTC, y lo hacen cuando las obras ya se habían reanudado. Caso con claro pronóstico a favor del demandante.

El arbitraje planteado por CESEL por alrededor de 15 millones de dólares, en la supervisión a su cargo de las obras del Corredor Vial Interoceánico del Sur Perú-Brasil, demanda presentada en diciembre 2012 y patrocinada por el abogado Juan Carlos Morón Urbina, cuando su señora esposa María Farah Wong Abad se desempeñaba como Asesora de la Presidenta de OSITRAN (se desliga de la institución recién en agosto del año pasado), en claro conflicto de intereses y la inacción de la titular de la entidad.

Perjuicios y descoordinación

La misma inacción que muestra para abrir procesos administrativos en casos en los que ha habido evidente perjuicio económico para la institución, como el evento pagado y no realizado en el Cusco por descoordinaciones internas, sin recuperación del dinero abonado; las licitaciones dejadas sin efecto luego de haberse suscrito los contratos correspondientes y entregados los adelantos respectivos, por deficiencias de origen que las invalidaban. Procesos que, de darse, significarían sanciones para sus funcionarios más cercanos.

La presidenta de OSITRAN mide con vara distinta según de quién se trate el autor de los hechos y abre procesos y sanciona con la mayor drasticidad a los responsables de, por ejemplo, una reconstrucción de documentos (planillas de sueldos) para atender requerimientos de la fiscalía. Reconstrucción permitida por la normatividad vigente, sin perjuicio económico para la entidad.

¿Aún así celebran?

Entre tanto, para celebrar el "éxito" de su gestión y "planificar" el futuro de la misma no tuvo mejor idea que llevarse a la plana de funcionarios al costoso hotel El Pueblo con pase libre para el consumo de alimentos y bebidas alcohólicas y no alcohólicas, todo un fin de semana.

Non plus ultra


La pregunta es ¿hasta cuándo permitirá la Primer Ministro, Ana Jara, la permanencia de Benavente al frente del OSITRAN y qué más tiene que ocurrir para que le requiera su renuncia?

Sunday, January 18, 2015

Efraín Rúa le mete un gol a la muerte

Efraín Rúa le mete un gol a la muerte
por Winston Orrillo; orrillowinston@gmail.com

18-1-2015

            “Eran tiempos de cambio y rebelión. El Perú estaba al borde de la explosión, miles de
            campesinos se alzaban por la recuperación de sus tierras y los terratenientes acallaban las protestas a sangre y fuego. El país había ungido a Belaunde gracias a promesas como la realización de la reforma agraria y la recuperación de los yacimientos petrolíferos de La Brea y Pariñas, en manos de la International Petroleum Company (IPC). Pero  el Congreso, dominado por la Coalición, saboteaba sus promesas”.
                                                                                               E. R.

El gol de la muerte. La leyenda del Negro Bomba y la tragedia del estadio (Ruta Pedagógica Editora SAC, Lima, 2014), el esperado texto de Efraín Rúa, ya célebre por su anterior y tremante crónica El crimen de La Cantuta, no  ha defraudado las justas expectativas que, en él, teníamos.

El volumen es un paradigma de lo que es una gran crónica, muy bien escrita, y con profusión de detalles –allende los croniqueros que ahora abundan en el cotarro y que creen que hacer una crónica es ponerse a desvariar y a jugar con una extraña mélange (mezcla) entre periodismo y literatura, y todo deviene en una mélée (mescolanza) digna de mejor causa.
Y lo escribimos porque se asiste como a una cierta sobreabundancia de textos en prosa que fungen de crónicas, y son todo menos eso.

Los que sabemos algo de teoría de los géneros periodísticos, podemos explicar que una crónica, en principio, informa y debe tener abundancia de uso de fuentes y datos –el libro de Efraín es un buen ejemplo de esto- y su arduo trabajo de periodista profesional se transparenta en el manejo de nombres, fechas, teorías y, sobre todo, capacidad de juzgar la situación, el leit motiv, que impulsa su escrito, implicado, por cierto, el uso de un estilo ameno, y el manejo de la narración que convierte el tema de la crónica en un punto de partida que se va desarrollando escrupulosamente.

El asunto de la presente obra de Efraín es la tragedia del Estadio Nacional acaecida el 24 de mayo de 1964, por la controvertida anulación de un gol –de “Kilo” Lobatón- que hubiera determinado el empate del partido que jugaban las selecciones de Perú y Argentina, en pos de un cupo para los Juegos Olímpicos de Tokio.

Pero la tragedia –unos 320 muertos según cálculos aproximados- es motivo para que el autor nos dé una panorámica de la situación general del Estado peruano (reléase el epígrafe) y, ergo, la lucha de clases presente como substrátum, porque las cosas no suceden inopinadamente.

Y, por cierto, al ofrecernos la historia –la vera efigie- del llamado “Negro Bomba”, Víctor Vásquez Campos, al que muchos culparon, por su intemperancia, de haber desatado la tragedia al haber irrumpido en el campo de juego, botella en mano, para  “sonar” al réferi uruguayo, por haber “anulado” un justo –según su arrebatado punto de vista- gol de la selección peruana: al darnos, Efraín, la triste historia de este lumpen nos hace, asimismo, una radiografía de muchos pobladores de los barrios populares, en este caso el celebérrimo “Breña”. (“Bomba”, de matón de barrio, guardián de burdeles y fugaz guardaespaldas, concluye su caricatura vital, muy viejo ya, consumido por la droga y con un prontuario por robos menores; y, finalmente, con una tuberculosis cerebral que es todo un símbolo de la decadencia de acá y acullá).

El talento narrativo de Rúa aparece en todo momento, y su manejo del suspenso y la capacidad de penetración en la urdimbre de los acontecimientos, es presentada a partir de los protagonistas, muchos de ellos víctimas de las circunstancias. Veamos algunos fragmentos:

“Allá afuera, en la explanada, los que salen indemnes se enfrentan con los policías, los culpan de la hecatombe, les lanzan lo que tienen a mano o sostienen peleas cuerpo a cuerpo. El caos es aprovechado por ladrones que se llevan lo que pueden de las víctimas”.// "Cuando la puerta se rompió, pude ganar la calle. Me sentía casi asfixiado. En ese momento choqué con un guardia, éste me golpeó en la frente. Yo caí al suelo y otro policía me siguió golpeando, yo casi no lo sentía”, relató Gilberto Huambachano , un joven de 21 años, que estaba cerca de allí. Los heridos quedan abandonados a su suerte. Muchos mueren en esos momentos cruciales, mientras la multitud se enfrenta con los policías."

Para muestra, un botón. Y luego Efraín pasa el gran angular a la visión de la más alta instancia del gobierno, el Presidente:

“Las noticias de la tragedia llegaron a Palacio de Gobierno a través de la televisión y dejaron en estado de conmoción al presidente Belaunde, que esa tarde compartía una sobremesa con un grupo de amigos y correligionarios. El flash de Panamericana lo deja demudado. Esperaba cualquier cosa, menos un reporte que diera cuenta de un luctuoso suceso en un lugar al que la gente acudía para gozar de su deporte preferido.//…El hombre que hacía menos de un año había tomado las riendas del poder, con los deseos de acabar con las injusticias que laceraban el país, se marcha a su despacho a intentar entender una catástrofe que rebasaba su exiguo poder…”

Se comienzan a “echar la pelota”, entre el jefe de la policía y el responsable de la seguridad del Estadio, el entonces comandante De Azambuja. Pero todo lo averigua e intenta esclarecer un implicado en el estudio de los hechos, personaje paradigmático –y por eso finalmente defenestrado de la investigación- el integérrimo juez del Sexto Juzgado de Instrucción, doctor Benjamín Castañeda Pilopais quien (repárese en el fondo inobjetablemente político de este apartado):

“…estaba convencido de que la orden final para que se arrojen las bombas a las tribunas  era del Ministro, que se encontraba de incógnito en el estadio. Sospechaba de su presencia en el lugar, creía que estaba allí para supervisar el accionar del comandante De Azambuja y de los capitanes Jorge Monje y Francisco Pacora.// Pensaba, además, que detrás de los hilos de la tragedia se escondía un plan represivo  montado por el ministro que ya había dado repetidas muestras de su accionar. Los datos parecían darle la razón: la reciente compra de bombas lacrimógenas de triple poder, el arrojo de gases a las tribunas populares, las puertas cerradas y la brutal represión que siguió en las calles.// Todo un plan montado para ejemplificar a los que promovían las protestas que se acrecentaban en estos fríos días de mayo y que generaban el temor de los grupos de poder, pues representaban un peligro para el orden de cosas existente. "Todo parece encadenarse como eslabones exprofesamente forjados y obedeciendo a un plan previamente trazado por mentalidades deseosas de lograr un epílogo trágico", escribió el juez en su informe. También dejó en claro que la represión se cebó en las tribunas populares, pese que en las demás también se produjeron desórdenes”.

Ante esta pulquérrima y valiente opinión, Castañeda (un ejemplo de juez probo, sin propiedades ni estudio propio) no podía durar muchos más. Se declaró “nulo e insubsistente todo lo actuado”. Y la denuncia fiscal pasó a manos de otro juzgado….”y a Castañeda –una rara avis en nuestro muy corrupto Poder Judicial- se le impuso una multa de mil soles "por  graves irregularidades de procedimiento”.

El ministro, el siniestro Languasco de Habich y los poderes omnímodos “de arriba” una vez más ganaron la partida. Todo esto lo señala con claridad meridiana Efraín Rúa, pues la suya no es una crónica au dessus de la mèlèe (al margen  de la contienda, por encima de la turbamulta –recordemos el conocido artículo de Romain Rolland). Nada que ver. Nuestro autor participa, vive los acontecimientos que son objeto de su crónica, donde lo social es elemento fundamental. Y al que lo ponga en duda, lo invito a recordar las propias palabras de su sintomático prólogo:

Esta crónica también intenta ser un homenaje a las víctimas anónimas de una tragedia que fue consumada con total impunidad porque, pese a lo que se diga, éste era y es un país fracturado, en el que cada quien vale lo que pesan sus bolsillos.// A 50 años de la tragedia es posible imaginar que la indignación de las tribunas populares por el gol anulado, el apaleamiento de los aficionados y el lanzamiento de bombas lacrimógenas tenía raíces hondas en viejos atropellos e injusticias, en el recuerdo de que gente más poderosa y ajena siempre nos hurtó lo que nos pertenecía.  Con el respaldo de los que guardan el orden en un país que aún tiene muchas deudas que saldar con la mayoría de los peruanos. Mayo de 2014”. (Subrayado nuestro: W.O.)


No hay mucho más, pues, que añadir. Efraín Rúa, sanmarquino por antonomasia (estudió en su Escuela Académico-Profesional de Comunicación Social, entre 1973 y 1978), ha sido redactor principal en varios órganos de prensa escrita, así como editor político de los diarios Liberación y Referéndum, así como y jefe de la sección internacional del Diario UNO (ex La Primera).

El libro del mar del Estado Plurinacional de Bolivia* (I)

El libro del mar del Estado Plurinacional de Bolivia* (I)
por Juan Carlos Herrera Tello; jcherrerat@yahoo.com

19-1-2015

El “Libro del Mar” del Estado Plurinacional de Bolivia consta de los siguientes capítulos: Antecedentes Históricos y la Pérdida del Litoral; Los Compromisos de Chile para Negociar un Acceso Soberano; Presidentes, Cancilleres y Embajadores de Chile que se Comprometieron a Negociar un Acceso Soberano al Mar; Los Últimos Gobiernos de Chile y su Enfoque Hacía Bolivia; La Demanda ante la C.I.J. y Las Consecuencias del Enclaustramiento.

La Introducción que está firmada por el Ministro de RREE del Estado Plurinacional de Bolivia, parte del falso por el cual Bolivia al nacer a la vida independiente tuvo acceso al mar, y con ello niega la existencia de las Reales Ordenes de 1803 y 1805 donde el Rey de España determinaba que el Partido de Atacama es agregado al Virreinato del Perú, ocultando que el Virreinato peruano y la Capitanía General de Chile siempre limitaron. El resto la misma perorata de siempre, y ningún atisbo de que gracias a la política internacional del Estado que impulsaron, es que se llegó a una conflagración bélica en 1879.

En lo que corresponde a los “Antecedentes Históricos” repiten que la entonces Audiencia de Charcas, con Atacama incluida, fue agregada al Virreinato del Río de La Plata, lo cual es un despropósito ya que aquel virreinato trasandino jamás tuvo costa en el Pacífico. Si nos ciñéramos al Uti Possidetis de 1810, veremos con claridad que Atacama formaba parte del virreinato peruano.

Los tratados de 1866 y 1874 son una muestra que Chile reconocía la soberanía de la ya fenecida República de Bolivia, pero así mismo estos tratados le daban derecho a Chile sobre frutos y productos sobre una considerable zona del antiguo litoral boliviano.

Lo que causa vergüenza ajena, es que un gobierno que se dice serio, trate de sorprender a la comunidad internacional propagando medias verdades y hasta mentiras como es el caso del origen del impuesto de los 10 centavos. En el “Libro del Mar” se anota que “En 1877 un terremoto seguido de un maremoto, arrasó la costa boliviana… en 1878 una terrible sequía asoló el territorio boliviano. Como consecuencia de estos desastres naturales el gobierno de Bolivia solicitó a la empresa anglo-chilena Compañía de Salitres y Ferrocarril de Antofagasta el pago de 10 centavos por quintal de salitre exportado”. Cuando en realidad el impuesto no nace por una emergencia natural, sino por una transacción realizada en 1873. El Decreto de la entonces República de Bolivia dice: “Se aprueba la transacción celebrada por el Ejecutivo de 27 de noviembre de 1873 con el apoderado de la compañía anónima de salitres y ferrocarriles de Antofagasta a condición de hacer efectivo como mínimo un impuesto de 10 centavos en quintal de salitres exportados”. ¿Dónde está el terremoto o el maremoto o la sequía?

Nuevamente, falseando la historia, se asegura en este llamado “Libro del Mar” que “sin recurrir al mecanismo del arbitraje previamente acordado, Chile invadió militarmente el puerto de Antofagasta” y es preciso preguntar: ¿las dos solicitudes para un arbitraje que propuso Chile a los bolivianos respecto al alza del impuesto a lo que estaban prohibidos? ¿Creerán que eso no se conoce? ¿tanto subestiman a los que leen aquel texto?

Por otro lado conocemos los peruanos, que para defender nuestra soberanía presentamos batalla, allí están Arica, Miraflores, San Juan, Chorrillos y no obstante aniquilados nuestros ejércitos y sin marina empezamos la resistencia. Nuestro aliado, nuestra “hermana” Bolivia, ahora dice que: “El Pacto de Tregua de 1884 fue impuesto por Chile, porque este país los amenazaba con continuar la guerra al interior de su territorio”. Entonces el Perú se desangró, fue arrasado todo su aparato productivo, y saqueados todos sus medios de prosperidad, y capitulamos solo cuando ya no se podía hacer más.

Bolivia, por escritos de sus mismos representantes, reconoce que no quisieron luchar hasta el final, porque si no la guerra continuaba al interior de su país. Pero acá no acaba la “sinceridad” de nuestra hermana, sino que se agrega que al hacer un Pacto de Tregua, Chile le aseguraba un puerto y se lo entregaba cuando “se definiera la situación de Tacna y Arica y Chile pudiera disponer de esos territorios sometidos a su soberanía. El Tratado de Transferencia de 1895 da cuenta de esa intención”. Es decir, Bolivia reconoce que pretendía los territorios peruanos que fueron usurpados en una guerra, guerra a la que el Perú entró por ser aliado de Bolivia, y éste último aceptaba el fruto del despojo. Después de tantos años de cerrada la cuestión sobre Tacna y Arica, el Estado Plurinacional de Bolivia, revive con estupor para el Perú, aquella forma sinuosa de hacer política internacional.

Finalmente en lo que corresponde a este “capítulo”, la interpretación de los plurinacionalistas bolivianos, es que el Tratado de 1904 es un “Tratado cuyo cumplimiento es aun parcial no resolvió las consecuencias del encierro ni puso punto final a las negociaciones entre Bolivia y Chile sobre un acceso soberano al mar”. Semejante despropósito desnaturaliza la intención que tiene la demanda, la misma que es de sentar a Chile a una negociación (de buena fe) para que el altiplano obtenga una salida al océano. En su demanda los plurinacionalistas, no mencionan para nada al Tratado de 1904, y lo consolidan, entonces hacen mal en tratar de desprestigiar dicho acuerdo en este “Libro del Mar” que es una publicación oficial y que se contraviene con el texto de su reclamo que han realizado en contra de Chile.

Nos encargaremos en otras entregas, del resto de los capítulos de este llamado “Libro del Mar” para así determinar las pretensiones del Estado Plurinacional de Bolivia y si éstas son en alguna medida para involucrarnos.
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Friday, January 16, 2015

Lorenzo Castillo: ¡más de 20 años en Junta del Café!

Lorenzo Castillo: ¡más de 20 años en Junta del Café!
por Cristóbal Llanos; cllanosb@gmail.com

16-1-2015

En un comentario extraño y poco afortunado, el gerente de la Junta Nacional de Café, Lorenzo Castillo, citando a la red social rusa RT, que avisaba sobre la inminente creación de un mercado de cambio directo entre Rusia y la RPC, alerta al público, sobre el colapso del dólar como medio de cambio, diciendo nada menos que los mercados tiemblan.

En medio de lo confuso de este anuncio, y para mayor panorama de su visión de dirigente cafetalero, ese mismo día, se desplomaban los mercados europeos tras los problemas de Grecia, con elecciones en que la izquierda podía ganar y lo que eso significaba, por supuesto trascendente.

Pero lo que es en apariencia un total desconocimiento de que es lo que un dirigente de sector debe seguir como información relevante e importante, nos muestra un peligroso desconocimiento de lo que los mercados de monedas significan para los commodities o materias primas. En efecto en su comentario al poner el post de RT, nos comenta, "tiemblan los mercados", como si esta unión de dos monedas irrelevantes, pudieran hacer temblar los mercados, y lo peor: deja dudas sobre si le parece positivo que el dólar se desbarranque en algún escenario que solo él entiende.

Lo más extraño y más peligroso, por lo menos para los cafetaleros, es que, el dirigente parece olvidar que el café se cotiza en las bolsas de Nueva York y Londres, en dólares americanos, y se vende en todo el mundo en dólares, desde que entra en la planta o almacén ya no cuesta en soles, es una cierta suma de dólares en forma de sacos de café.

Los procesos, sacos, fletes, maquinas, servicios, hasta el Estado cobra en dólares.

Olvidar esto o creer que hay nuevos y mejores escenarios, y sobre todo que están entre el rublo y el yuan, lleva a pensar cuáles son las motivaciones de los dirigentes cafetaleros.
Hace un mes nos dejaba un comentario, también en el sentido que el incremento en el consumo interno era una tarea pendiente.

Nos preguntamos ¿hasta cuándo, Lorenzo Castillo? quien al mas puro estilo de los dirigentes colombianos y brasileños o los dictadores caribeños, tiene casi 20 años en la Junta de Café.
Tiempo suficiente para decir tarea cumplida y no tarea pendiente.

En la reunión Expocafé en la que nos encontramos con otras personas y al exponer nuestras actividades en Africa, comentó que Africa necesitaba como 20 años para alcanzarnos, obviando, olvidando o simplemente no sabiendo que Africa tiene los cafes mas finos del mundo, y además es la cuna genética del café de la que hoy en día se están extrayendo nuevas variedades. Etiopía es el café mas fino del mundo, seguido de Kenya, Tanzania, Ruanda que son comprados a varias veces el precio del café peruano.

Pero esto lo dice el férreo opositor a que se realice en el Perú el campeonato de taza de excelencia COE por sus siglas en inglés, que ya cumplió diez años en todos los países cafetaleros importante de AL.

Pero, si esto logra engañar a cualquiera y hacer ver una persona falta de brújula, nada más lejano. En los cuerpos dirigenciales y en sus declaraciones, se lee un total respaldo a las políticas anti-inversión, seudo protectoras de los ríos, selvas y cuanta causa haya que abrazar siempre que esté en estrecha coordinación con los rezagos de la izquierda marxista.

Las dirigencias cafetaleras son mixtas, variadas como variado es el panorama de la selva, pero los camaradas, con la ayuda de sus portavoces, como en este caso, han logrado encumbrar en cargos directivos a muchos cuadros políticos.

Es así que después de dos décadas vemos que el mercado interno es tarea pendiente, pero notorios dirigentes políticos ya pasaron por la JNC, dando su mensaje por todo el territorio cafetalero.

Esto nos dice de una agenda, los famosos procesos, que no es otra que apoyar en el sector cafetalero la agenda política de izquierda, o la que fuese.

En los últimos veinte años se han creado multitud de empresas que bajo la fachada de ONGs, venden servicios a los cafetaleros. Estos tienen que pagar certificación orgánica, fair trade, rain forest, o lo que fuese. Lo cierto es que hace veinte años no se pagaba.

Pero se podría decir que esto ayuda. Solo relativamente, las cooperativas y en general los cafetaleros no reciben precios por su café por encima de lo que recibe un cafetalero en Colombia, Panamá o Costa Rica, no hay un trabajo de prestigiar al café peruano mediante una política de calidades, más bien hay un trabajo político.

Entonces vemos que los dirigentes, más que liderar, también confunden, ¿qué puede pensar un productor si se le dice que le pueden pagar sus cosechas en rublos o yuanes, y que además esto es asi porque como consecuencia lógica de tan feliz evento, los mercados tradicionales han colapsado o van a colapsar muy pronto?

¡Es increíble leer al gerente de la Junta de Café que 2014 fueron los precios mas altos de los dos últimos años, todos lo sabemos y a la vez escucharle que la actividad cafetalera está en la ruina y no tiene el menor apoyo del Estado, para la roya, para los plantones, o para lo que sea, la cosa es usar la actividad cafetalera como un pendiente, como un casi desastre que va llevar a la pobreza a 300 mil familias, y decir al dia siguiente que Colombia sigue el ejemplo peruano!

Es decir la situación está tan mala, de correr, pero a la vez está llena de éxitos.

Hay una manera de dirigir entre otras, y es confundir y asustar, acusar y a la vez plantear nuevas tareas, para los que seguimos de cerca estos escritos no hay duda que sirven a propósitos no solo cafetaleros, sino políticos.

Es pertinente decir que el "post" con las referencias citadas al principio, fue borrado de la pagina del posteador.

Seria bueno que los dirigentes de la JNC analicen o revisen las informaciones que se vierten en la medida que tienen impacto directo en la actividad.



¡Superando otoños tristes de malos recuerdos!

¡Superando otoños tristes de malos recuerdos!
por Zully Pinchi Ramírez; alertasenhal@gmail.com

16-1-2015

¿Te imaginas tener 9, tan sólo 9 años y despertar una mañana de frío y ver a tu madre, a tu costado,  decapitada? La sangre chorreando a tu alrededor y ver su cuerpo separado de su cabeza, porque así suene irreal, fue un desalmado que entró en el silencio de la noche a asesinarla.

Eso le ocurrió a Adela, una mujer ayacuchana que fue víctima del terrorismo por los ochentas en el mega apogeo del pensamiento obtuso y radical más sanguinario de todos los tiempos de la era republicana del Perú.

Ella era muy humilde y su pequeña casa de una sola habitación, donde dormía juntos a sus padres y hermanos que, por cierto, fueron también asesinados. Su hermano Agustín logró escapar, pero cada uno, tuvo una historia completamente diferente.

A casi 35 años de tal masacre, Adela me cuenta algunos pasajes tristes de su vida, de escombros y cenizas, y cómo anhela el momento en que ella pueda volver a ver a su hermano quien como alondra de la sierra, voló y aún no puede encontrar sus huellas.

Dice que una maestra de su escuela primaria la ayudó a escapar y todo conllevó a que Adela pasara de pueblo en pueblo hasta Huacho y de allí a Lima, y en esta ciudad, a diferentes distritos donde sólo aprendió: "el dolor de los golpes de la vida".

Tuvo que trabajar  muy duro todos los días desde la mañana hasta altas horas de la madrugada y a sus nueve años sin papá ni mamá a su lado, no sabía hacer nada. Y a puro zapatazo, cachetadas, jalones de cabello, planchas calientes en su rostro e insultos tuvo que aprender y, aguantar para poder tener "un piso" donde dormir y un "pan duro" que comer.

Dime que hasta ahora no hay una sola lágrima en tus mejillas porque mis ojos se nublaron de dolor en este momento en que te cuento sobre ella, no puedo imaginarme tanto sufrimiento, ¡tan pequeña y tan sola!. Tanta injusticia, sin nadie que pudiera defenderla y ser su mano amiga.

No todo fue negro con gris para Adela, un día escapó y se refugió en Carhuaz, lugar donde por primera vez pudo admirar un arco iris, tener fe y un credo.

Pronto llego el verdadero amor a su vida y bajo el cielo bonito y azul de Carhuaz, con aire en el verano y abrigo en el invierno, finalmente formó un hogar.

Concibió niños que llegaron como lo hace la primavera, reemplazando sus otoños tristes de malos recuerdos, y le rogó con todas sus fuerzas a su Dios juntando sus manos en señal de pacto, que le permitiera ver crecer a sus hijos y que jamás nadie le robe la vida, como se la quitaron a su madre.

Nos volvimos a ver algunas veces y siempre era extraño ver sonreír en exceso a una mujer a quien la vida agarró tantas veces a patadas.

La última vez, estuvo en Lima me llamó por teléfono y fue a visitarme a mi casa de meditación, me llevo cuyes, panecillos, frutas y con mi oposición dejó brillando mi camioneta y limpió toda aquella casa con un amor y ternura que logró hurtar muchos suspiros en mi corazón.

Pero ¡Adela!, ¿por qué has hecho todo esto?, tú eres mi invitada, no hagas nada por favor te lo pido.

¡Y cómo no hacerlo Zully después de todo lo que me has apoyado, esto es solo una pequeña cosecha de las miles de semillas de esperanza que has sembrado en mí!

Le di un abrazo fuerte. Pero en mi mente no pude dejar de recordar que aún faltaba algo, lo más importante, ayudarla a encontrar a su hermano Agustín.



Extranjeros fusilados en Chorrillos, 1881

Extranjeros fusilados en Chorrillos, 1881
por Ernesto Linares Mascaro; elinaresm@yahoo.com

15-1-2014


Es conocido que después de la batalla de San Juan (13/I/1881) una parte de las tropas chilenas se dedicó a la destrucción de Chorrillos, el balneario más bello del Perú del siglo XIX. Existe la historia de que 13 bomberos italianos de la Compañía Garibaldi de Chorrillos fueron fusilados por el ejército chileno cuando intentaban apagar los fuegos del balneario (ver aquí). Estuve investigando qué tan cierta era esta versión y no hay nada similar escrito en los diarios o por los historiadores de la época (Barros Arana, Caivano, Markham, Paz Soldán, Vicuña Mackenna), sólo he encontrado relatos de este hecho en años posteriores a la guerra, no del mismo año de 1881, pero sí encontré un hecho parecido, el fusilamiento de extranjeros en Chorrillos, entre ellos tres italianos,ocurrido el 14 de enero de 1881.

La narración de este suceso la encontré en el archivo del Foreign Office (Relaciones Exteriores) británico, cuyas fotocopias de microfilm se encuentran en la biblioteca del Instituto de Estudios Histórico-Marítimos del Perú (IEHMP) hace cuatro décadas.

Spenser St John, ministro plenipotenciario británico en Perú, escribió un oficio al secretario de Asuntos Exteriores, conde de Granville, el 9 de agosto de 1881, en donde señala la responsabilidad que tiene el general Baquedano, jefe del ejército chileno, en la destrucción de Chorrillos, así como la muerte del doctor inglés Maclean en aquel acontecimiento. Entre los varios documentos que anexa, hay una relación de reclamos británicos al gobierno de Chile por daños en Huanillos, Pisagua, Miraflores, Chorrillos, Barranco, Ancón, Macas, Chimbote, Paita, Callao, Quilca, Supe, Arica y Cerro Azul por montos que ascendían a S/. 54,328.59 y £ 64,291 - s. 18 - d. 2,(1) y una declaración en francés de Charles Orengo al ministro plenipotenciario francés en Perú, Eugene Domet deVorges.

Testimonio de Orengo

Charles Orengo fue un francés que residió en Chorrillos y fue testigo de la destrucción del balneario.

Orengo cuenta que a las 5 am del jueves 13 de enero de 1881, se levantó por un cañoneo consecutivo. Salió de su casa, portando 2,000 soles y su reloj con cadena, después de haber colocado en su casa un letrero que decía Français como lo recomendó la Legación de su país.

Situado en una altura, Orengo fue testigo de la batalla hasta las 8 am, cuando vio que las rabonas corrían hacia la costa y las tropas peruanas se dispersaban. Orengo se escondió detrás de una gran roca en la orilla del mar con unos italianos. Fue testigo cómo los peruanos desde el Morro Solar, se arrojaban al mar, muriendo algunos al estrellarse en las rocas y otros retirándose a Chorrillos.

Como los chilenos empezaron a hacer fuego sobre la costa, Orengo cuenta que un italiano izó una bandera blanca con una falda que le arrancó a una mujer. Los chilenos capturaron a los hombres y un jefe les interrogó sobre la existencias de minas, a lo que Orengo respondió que el gobierno de Piérola ocupaba una habitación en el Club Regatas y que ahí residió un norteamericano que había colocado torpedos. (2) Orengo se separó del grupo y acompañó al subteniente Fuenzalida y a 30 soldados chilenos a buscar un salón donde alojarse.

Orengo cuenta que pasó la tarde del 13 tranquilo con Fuenzalida. Cuando cenaba con él, se acercó un soldado chileno para decirle que encontró a un soldado peruano escondido detrás de un bote y cuando le intimó rendirse le disparó; Fuenzalida ordenó que lo fusilen y lo arroje al mar.

El viernes 14 Fuenzalida le preguntó a Orengo si tenía licor y comida en su casa, a lo que respondió que solo aves de corral y pan.  Un sargento y dos soldados acompañaron al francés y a un italiano, Angelo Descalzi, quien debía llevar los alimentos. Orengo vio que las casas de la esquina de la calle Del Sol estaban en llamas y que el fuego comenzaba en el extremo de la calle La Mona, “pero que todas las casas ya habían sido saqueadas”.

La excursión fue inútil porque no había nada en la casa de Orengo. Al regreso pasaron por la calle del Tren y fueron testigos de los incendios y robos.

“En el trayecto, nosotros vimos el robo, el pillaje, el incendio, la muerte” narró Orengo, quien al arribar al hotel Terry a las 3 pm, se dio con la sorpresa que Fuenzalida había sido relevado por un subteniente del regimiento Santiago. Ese día 14, Orengo se la pasó sin beber y sin comer. A las 5:30 pm llegó el capitán Aguirre con 24 soldados y se llevaron al cementerio a Orengo y a los demás, un francés, un portugués, tres italianos y unos pescadores pobres, “cuyo único delito fue haber proporcionado pescado en la playa”.

Orengo cuenta que llegaron a las 6 pm y que tres peruanos heridos fueron fusilados en el camino. Como el capitán Aguirre le dijo a Orengo que lo iban a fusilar, para salvar su vida le entregó 2,000 soles y su reloj con cadena. Aguirre ordenó que Orengo se quedará atrás mientras él se bajó del caballo y marchó con el resto, que fueron fusilados. Ellos fueron el francés Pierre Gorrio, los italianos Paulino Marsano, Lucas Chiappe y Angelo Descalzi y el portugués Juan Pereira. Gorrio y los italianos eran conocidos de Orengo, quien dijo que ellos eran vendedores de limonada y propietarios de tiendas de comestibles, además que Gorrio dejó esposa e hijos. Pereira era un pescador desconocido para Orengo.

Luego de los fusilamientos, Orengo le dijo al capitán Aguirre que en su casa tenía un objeto de oro valorado en 50 soles, lo que era una mentira porque el mismo Orengo había visto su casa quemarse a las 2 pm. En efecto, cuando fueron a la casa, ésta seguía en llamas por lo que Orengo no podía cumplir con ningún obsequio. El capitán Aguirre intentó matar a Orengo, pero desistió después de las suplicas de éste y lo dejó en la calle del Tren a las 7 pm, frente al cable submarino que estaba ardiendo. Orengo cuenta que se escondió en un corralón mientras afuera los chilenos ebrios disparaban al aire y se disputaban el botín.

A las 6 am del día 15, Orengo salió del corralón y encontró al inglés Scott, plomero de Chorrillos, junto con Le León, teniente de navío francés observador de la campaña en el ejército chileno, quien le ofreció agua y galleta. Le Léon lo llevó al cuartel chileno, lo dejó en una ambulancia y le dejó su tarjeta.

“El mismo día a las 12, yo reconocí en el cuartel al capitán chileno que me salvó la vida y al saludarlo se perturbó un poco; le enseñé la tarjeta de Le Léon y al leer el nombre me dijo que lo espere al pie de una columna que allí había, para devolverme el dinero que le había dado para salvarme la vida. Efectivamente, él fue a los diez minutos con el dinero, del cual faltaba algo, e igualmente quería devolverme mi reloj, a lo que yo le pedí que lo guarde como recuerdo mío”.(3)

Charles Orengo no vivió mucho tiempo después de ese acontecimiento, falleció en Lima el martes 18 de enero de 1881. St John escribió que murió de sobreexcitación.

El tribunal franco-chileno y los casos de Orengo y Gorrio

Después de la guerra, Chile formó tribunales de arbitraje con Inglaterra, Italia, Francia y Alemania para solucionar los reclamos de los ciudadanos de esos países por los daños de propiedades y lesiones personales que recibieron durante la guerra. Entre los casos que se alistaron para presentar al tribunal franco-chileno están el de Charles Orengo y el de Pierre Gorrio. El punto débil del caso estaba en que Orengo fue el único testigo del fusilamiento de Gorrio, del portugués Pereira y de los italianos Descalzi, Chiappe y Marsano y falleció antes de que se instalara el tribunal.

Para la sustentación de las demandas, la Legación francesa en Lima contrató al abogado peruano Guillermo Seoane, uno de los más reconocidos juristas del siglo XIX.

Desde un inicio, Vorges intentó una compensación de Chile para Orengo, inclusive después de su muerte. “Ninguno de los oficiales citados por el señor Orengo existía en el ejército”, le respondieron a Vorges en 1881, pero cuatro años después, Seoane encontró que el capitán Manuel Aguirre estuvo el año 1881 en el regimiento Esmeralda que integró la expedición Letelier en el centro del Perú. (4)

En un contra-memorándum de respuesta al memorándum de Jose Eugenio Vergara, abogado que defendía a Chile de las demandas en el tribunal, Seoane defiende las reclamaciones francesas. Así narra que en Chorrillos perdieron su casa los franceses Dominique Ahanneau, Urbain Bon, Pierre Cluzeau, Félix Dibós, Bernard Gaillour, Gustave Heudebert, Gentil Layet, Félix Léonard, Jean Baptiste Malherbe y los hijos de Charles Orengo y Pierre Gorrio. (5)
Seoane transcribe varias partes de la declaración de Orengo y para sustentarla cita a otros testigos de los hechos de aquel día.

El italiano Domingo Massabó confirma que estuvo en la orilla del mar junto a los franceses Orengo, Gorrio y otros, bajo los peñascos del Salto del Fraile. Estuvieron una hora en el escondite hasta que se llenó de soldados dispersos, por lo que decidieron irse, “pero tan luego que salimos al descubierto, el gran número de balas que veíamos caer al agua, nos hizo retroceder a nuestro sitio; sólo el súbdito francés Pedro Gorrio continúo adelante”.

Massabó cuenta que los chilenos les hicieron fuego y una mujer que iba con ellos rompió un pedazo de fustán, lo amarró en el bastón de Massabó y se izó de bandera. Un oficial chileno les ordenó que suban al Morro y les inquirió si sabían de la existencia de minas, a lo que Orengo respondió que en el hotel Terry podrían haber porque unos norteamericanos estaban allí ocupados en el trabajo de torpedos. El mismo oficial se llevó a Orengo y a un portugués al hotel. Según Seoane, el hotel Terry estaba “situado al nivel de los baños, es decir, muy abajo del pueblo de Chorrillos”. (6)

Fidel Giovanini señala que el 14 de enero obtuvo un pase del general Baquedano para asilarse en una balandra de bandera alemana y bajó al hotel Terry, en donde encontró a los franceses Orengo y Gorrio y que el portugués Pereira lo condujo a bordo, agregando que Gorrio quiso acompañarlo pero no pudo porque no tenía permiso. Gorrio se había refugiado en el hotel Terry para alejarse de los peligros de la población, fue detenido por los chilenos y fusilado el día 14. (7) La casa de sus hijos en Chorrillos fue incendiada por los chilenos el 22 de enero de 1881, nueve días después de la batalla. (8)

José Cabañas también estuvo ese día 14 en el hotel Terry, pero salvó del fusilamiento porque estaba en la cocina cuando llegó la tropa a llevarse a los franceses Orengo y Gorrio y demás personas. (9)

El Tribunal franco-chileno no dio sentencia alguna, por lo que nos quedamos con la duda de qué tan ciertos eran los casos de Orengo y Gorrio. Chile y Francia firmaron un Protocolo el 26 de noviembre de 1887, mediante el cual Chile pagaba 300,000 pesos de 38 d. (£ 47,500) a Francia por todas las reclamaciones de ciudadanos de su país, entre ellos, los descendientes de Orengo y Gorrio. (10) Francia debía determinar cómo repartía ese monto entre los demandantes.

Conclusiones

Nunca hubo fusilamientos de bomberos italianos cuando ellos apagaban los fuegos del incendio de Chorrillos. Lo más probable es que los italianos muertos en Chorrillos por las tropas chilenas fueran miembros de la compañía de bomberos Garibaldi que hasta hoy existe y con el paso del tiempo, la versión sobre su muerte se fue deformando. Inclusive se menciona un bombero italiano fusilado llamado Giuseppe Orengo, pero tal nunca existió, sino es el nombre que reemplazó a Charles Orengo.

El testimonio de Charles Orengo permaneció inédito hasta que fue publicado en 1885 por Guillermo Seoane, pues personalmente he revisado libros y diarios entre 1881 y 1884 y nunca lo he visto publicado. Lamentablemente, su falta de publicación generó o aumentó el mito de los bomberos italianos.

Por Orengo sabemos que cinco extranjeros fueron fusilados al día siguiente de la batalla y revisando documentos de la época veo que los chilenos también asesinaron a dos ingleses y otros cinco italianos, demostrando que si bien no hubo bomberos, sí hubo extranjeros, en su mayoría italianos, asesinados en Chorrillos

NOTAS

(1)  En aquella época, una libra esterlina se dividía en 20 chelines y cada chelín, en 12 peniques.
(2)  Puede ser Paul Boyton, buzo norteamericano quien fue contratado por el gobierno de Piérola junto a George Kiefer para colocar torpedos marinos. Recomiendo leer la obra “George Kiefer and the Necropolis of Ancon” de Linda Jacobs para más datos al respecto.
(3)  Public Record Office. 1882. Correspondence respecting the conduct of war against Peru by Chile 1879-81, pp. 61-63.
(4)  Seoane, Guillermo. 1885. Contra-Memorándum sobre algunas reclamaciones francesas presentado al Tribunal franco-chileno, pp. 350-351.
(5)  Ibídem, pp. 96-97.
(6)  Ibídem, pp. 344-345.
(7)  Ibídem, p. 346
(8)  Ibídem, p. 98.
(9)  Ibídem, p. 346.
     (10) Soto Cardenas, Alejandro. 1950. Guerra del Pacífico, Los Tribunales Arbitrales (1882-1888), pp. 235-236.