Informe
Señal de Alerta-Herbert
Mujica Rojas
29-3-2026
¿Premiar por cumplir su deber?: ¡bah!
https://senaldealerta.pe/premiar-por-cumplir-su-deber-bah/
En Perú se premia, todos
los días, a algún funcionario público. ¿Hizo algo meritorio o extraordinario?
¡Bah, solo cumplió con su deber por el cual el pueblo peruano le paga
puntualmente todos los meses! Como es obvio, las coimisiones no tienen estudio
contable ni auditoría exigente.
Una agrupación política,
con marcado ayuno de votos e influencia a lo largo y ancho del país, proclama
en su literatura que su segundo gobierno hizo más de 150 mil obras públicas.
¿Había que premiarlos por eso con votos? Parece que, como decía Bolívar, el
pueblo es más sabio que todos los sabios y la consulta de años atrás les otorgó
un miserable 5.6%.
¿Alguien ha elaborado la
lista de premios, reconocimientos, medallas, recordatorios, misas, que se hacen
en honor de simples empleados que cumplieron su papel y responsabilidad? Años
atrás, vi con estupor cómo se otorgaban medallitas con la efigie del Cóndor de
Chavín. El de allá y acullá, cualquiera propone y el resto hace bolsa y compra
las preseas que se regalan por simpatías, sin honor ni proezas resaltables.
La cultura peruana
improvisa medallitas y hace lo propio con los feriados y en nombre de quién o
quiénes. No menos ridículo es el día dedicado a tal o cual y por muy
discutibles hazañas. Repitamos con energía: el burócrata cumple su papel y se
le paga por eso, no se le condecora ni distingue porque a veces los circuitos
pasan amablemente por sistemas de corrupción altamente estudiada.
En apuntes del 23-3-2006 y
en el artículo La Premiaduría de
Amigotes
http://www.voltairenet.org/La-Premiaduria-de-Amigotes, avancé consideraciones que hoy
ratifico, habida cuenta del espacio y el tiempo de sus emisiones. Leamos.
“Nadie puede negarle a la
señorita Beatriz Merino el hacer política y apisonar cualquier futuro: ¡pero
necesaria y obligatoriamente, tiene que hacerlo con su dinero! ¡De ninguna
manera con los fondos que le paga el pueblo peruano para que como Defensora del
Pueblo, premie a sus amigotes, y les regale tribuna para que despotriquen de
cualquier candidato a la presidencia de la república!
Sólo la habitual y
cómplice pusilanimidad de los partidos políticos que pusieron a BM en ese
cargo, fleta un silencio frente al escandaloso mal uso de los recursos del
Estado. El escritor español de origen peruano, Mario Vargas Llosa, puede decir
cuanto le venga en gana, pero no estoy muy seguro que sea oráculo o intérprete
del pueblo peruano. En 1990, la gente le negó abrumadoramente su apoyo.
¿Por causa de qué
A tenor de los
acontecimientos, de las reacciones tardías y sofrenadas, como en el caso de
Camisea; nulas como en el álgido tema de Choropampa en Cajamarca; burocráticas
como cuando la titular dice que sus empeños están enfilados en conseguir más
recursos para pagar sueldos o cuando firma “seguimientos” de conclusiones de
una Comisión de
Se arriba a la deprimente
realidad que
Si
La democracia de juguete
tiene sus morisquetas aparentadoras. Es como para decir que algo se está
haciendo y acometiendo. La realidad, que es más dura que cualquier onanismo
pseudo-intelectual o “sociológico”, nos dice que el pobre está menos defendido
que antes y más sólo en la consuetudinaria soledad de que es poseedor
tradicional.
¿Hasta cuándo callan
quienes deben opinar sobre temas tan comprometidos como es el inequívoco buen
funcionamiento de una Defensoría de muy reciente data? El silencio no
constituye alternativa sino madriguera y la mudez una cobardía y no estrategia.
En el Perú disfrazamos todo con castillos huecos de palabrería gárrula.
¿Agarrará el rábano por
las hojas el próximo Congreso o persistirá siendo el Establo aquél del que
hasta el caballo de Calígula se avergonzaría de ser parte como recordaba
caústicamente Manuel González Prada?”.
Lustros y decenios pasan
sin mayor cambio y lo hilarante de una mediocridad cultural y política
siniestras pueden observarse con facilidad. Dos candidatos, Keiko Fujimori y
Rafael López Aliaga ya han adelantado insinuaciones en torno a un fraude el 12
de abril. La zorra que no alcanza las uvas, dice que están verdes. Pero el
cinismo de invocar un pretexto sucio y que nunca fue probado, da cuenta de a
qué nos enfrentamos.
Perú necesita una revolución moral. Hombres y mujeres de todos los
partidos, de la multitud de colectivos, de las diferentes congregaciones
religiosas y laicas, de todas las edades, de todos los confines, de todas las
sangres, tienen el imperativo imperioso de pelear por la unidad y presentar una
faz depurada como sólida frente a los fantasmones que quiere imponer la reacción
¡Paremos a los esquiroles amantes de la figuración enfermiza! ¡Seamos dignos de
nuestra historia haciendo historia y no pesadilla diaria que averguence a las
próximas generaciones!
