Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
26-3-2026
¿Y qué hay sobre los informales?
https://senaldealerta.pe/y-que-hay-sobre-los-informales/
En general, el grado de informalidad en el Perú es
alarmantemente elevado y mucho mayor al de Chile y Estados Unidos según todos
los indicadores. Además, de acuerdo con el porcentaje existente de producción
informal (Schneider) y de auto empleo, es también muy superior al de México y
Colombia.
“Resumen ejecutivo. El presente estudio aborda dos
propósitos fundamentales. Por un lado, se realiza una revisión de los
principales hechos estilizados de la economía informal de Perú, a nivel
nacional y departamental; y por otro, se analizan las perspectivas de la
economía informal de Perú hacia los años 2030 y 2050, en base al módulo de
economía informal del modelo International Futures (IFs).
Entre los principales resultados, encontramos que en el 2013
cerca de la quinta parte (19.0%) del PBI oficial de Perú provenía del sector
informal, que concentraba al 55.8% de trabajadores informales en dicho sector.
En términos del mercado laboral, Perú es uno de los países
con mayor informalidad laboral en la región de América Latina y El Caribe
(ALyC). En los últimos diez años, el empleo informal no agrícola peruano se ha
reducido de 75.0%, en 2004, a 64.0%, en 2013; sin embargo, no ha sido
suficiente para salir del grupo de los cinco países con mayor informalidad
laboral en la región.
Para el 2050, Perú alcanzaría un 6.0% de PBI del sector
informal y un 30.0% de empleo informal no agrícola. A pesar de estar reducción,
seguirá siendo uno de los países con mayor informalidad en ALyC. Con el
objetivo de enfrentar la informalidad, las experiencias de formalización en la
región y las recomendaciones del Banco Mundial (BM) sugieren que los
lineamientos políticos que ayudarían a reducir el tamaño de la economía
informal deberán estar alineados a mejorar el marco regulatorio, y dar
continuidad a una política macroeconómica estable que fomente mayor inclusión
de programas sociales”. CEPLAN. (2016). Economía informal en Perú: situación
actual y perspectivas. Recuperado de https://www.ceplan.gob.pe/documentos_/economia-informal-en-peru/
¿Qué han hablado, que no sea garrulería común y vulgar, los
candidatos presidenciales en los días precedentes?
Verdad inequívoca es que en el sector informal trabajan
millones de hombres y mujeres, familias enteras que manejan sus propios diseños
de dinámica de ventas o producciones, códigos financieros que rara vez acuden a
los bancos por sus intereses saqueadores e incomprensión por estos millones de
pequeños empresarios.
¿Qué club electoral agrupa o reúne a estas personas que
reconocen modus operandi distintos, particulares y no pocas veces muy
ingeniosos y todo al margen y distantes del delito, la extorsión o cualquier
clase de violencia?
El esfuerzo informal casi siempre es individual por tanto al
no estar en la llamada economía bancarizada, su ausencia en el pago de tributos
es más o menos evidente. La renuencia de dinero bancario, aleja a estas
instituciones que optan, sin imaginación, en cargar a los usuarios de siempre,
con costos y excesos.
Casi no se conoce el balance o examen económico del
trabajador informal, por tanto no pertenecen al grupo obrero, campesino o
empresarial. ¡Son informales que mantienen con su tarea cotidiana a cientos de
miles de familias y que pagan colegios de escolares, alimento diario, ropa,
alquileres, etc!
Ergo, no son clase porque no ocupan un lugar definido en el
sistema de producción. ¿Qué esquema ideológico los inserta como parte de algún
movimiento de resistencia o colaboración?
Son un bolsón millonario por su número de integrantes pero
su conformación es diversa porque, no hay que desdeñarlo, han inventado
negocios que no cruzan la delicada barrera del delito aunque sí difieren de los
organigramas que publica el mundo formal.
¿Sería posible un partido político de los informales?
Los usos y costumbres en Perú guardan en pocas palabras
mucho más de lo que significan etimológicamente. Hay desprecio y racismo:
“informal” puede significar muchas cosas a la vez, y el término lo esgrimen
desde el lado formal que “critica” que otros trabajen bajo concepciones propias
y con sus leyes no escritas.
El estudio mencionado de algunos años atrás, hoy deben ser
cifras más contundentes, representa un análisis muy importante. Si millones
mueven una parte fundamental de la economía peruana y no hay voluntarios
auto-armados para irse a la guerra civil porque ¡tienen trabajo que hacer por
sus familias, ¿qué esperan los clubes electorales para ponerse a estudiar cómo
incorporar a estas masas a la acción política y protagónica en la historia
patria?
Hay dos millones de venezolanos en Perú. Quien observe a qué
se dedica un buen porcentaje de aquellos, confirmará que están básicamente en
el sector informal, no figuran en planilla, cobran 2/3 del sueldo y salvo la
pronunciación, comparten desde familias hasta una comida criolla de muy buena
cocción.
La elusión es una costumbre peruana. La falta de
responsabilidad para aprehender y aprender de los problemas sociales y la
búsqueda de soluciones integrales, sí es una anacrónica como pusilánime
constante en la narrativa local.
Deber fundamental será para los que lleguen al gobierno, la
exégesis y la movilización multitudinaria de estos compatriotas que no, por ser
informales, son menos ciudadanos dinamizadores de micro-economías y casi
siempre con exitosos resultados que no pasan por bancos ni instituciones
financieras.
¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera;
atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien; rompamos el
pacto infame y tácito de hablar a media voz!

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