Informe
Señal de
Alerta-Herbert Mujica Rojas
5-1-2026
¡Plagas privatizadoras e invasión en Venezuela!
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Con vocación
nocturnina inocultable, el gobierno del presidente provisorio Jerí, aprobó la
privatización encubierta de Petroperú y se la encargó a Proinversión. Con
diferencia de días y guarecidos en las oscuridades madrugadoras, tropas
invasoras estadounidenses capturaron solo a Nicolás Maduro y a su esposa, y de
Venezuela los trasladaron a EEUU.
Es probable que
la sucesión de hechos no guarde ninguna trabazón real, aunque sí hay un recurso
común: el petróleo. Sobre el oro negro, Mr. Trump ha confesado con rudeza que
es el leit motiv de su intervención en Venezuela y que vigilará, por tal razón,
durante tiempo indeterminado, su conquista que no termina de definirse en sus
altos mandos.
Delci Rodríguez
como vicepresidenta y Diosdado Cabello, titular del Interior, pareciera que son
piezas fundamentales en cualquier entendimiento o marcha coordinada con la
fuerza de ocupación.
Nótese que
Maduro, sólo él y su esposa, fueron el pretexto fundamental. Los reclamos,
solicitudes y exigencias que se hagan por su liberación, podrían caer en saco
roto, y difícilmente sale alguien de cualquier prisión federal, máxime si el
repudio hacia Maduro ya era visible.
¿Por qué guardan
silencio respecto de la privatización encubierta de Petroperú, la mayoría de
competidores para presidente, diputados y senadores, este 2026?
El pampillazo que
se pretende movilizar, tiene larga y muy vergonzosa historia. Años atrás, el
gobierno entreguista e inmoral de Alberto Kenya Fujimori, remató Refinería La
Pampilla en 1997 y la casi obsequió a una firma española: Repsol. ¡En efecto,
la empresa que acostumbra contaminar el Mar de Grau y no paga las reparaciones
y que fue beneficiada en grado sumo entonces!
Los vendepatrias
son los de siempre, difunden cantinelas y salmodias que presentan en números
rojos y de virtual quiebra de Petroperú cuando son yerros de administraciones
mediocres y a cargo de ignorantes en el negocio de hidrocarburos. El mal
manejo, se corrige con mano firme y una posición de Estado que conjugue el
esfuerzo privado, pero no se remata a precio vil, como lo quieren hacer ¡otra
vez!
Dijo Trump, mejor
dicho, ratificó que el negocio petrolero en Venezuela era la piedra angular
detrás de su invasión armada, violación de la soberanía de Venezuela y América
Latina, quiebra de todos los tratados internacionales, ofensa a la
determinación libérrima de los pueblos y comportamiento de ogros en tierras
ajenas.
Si las empresas
petroleras norteamericanas van a participar corporativamente en Venezuela para
cautelar esas reservas y producir el recurso, ¿tienen algún impedimento para
contemplar la compra de una empresa como Petroperú que sería ofrecida a precio
miserable incurriendo en otro pampillazo como antes?
¡No, de ninguna
manera! Entonces la cercanía de sucesos, la comunidad del oro negro, la
imbecilidad manifiesta de líderes políticos mudos y adormecidos, tiene una
explicación más amplia aunque siempre lamentable! ¡Estos son los que van a
gobernar al Perú!
Refinería Talara
es una de las más completas del mundo, sus activos en infraestructura suman
varios miles de millones de dólares, con inyección dineraria foránea y
tecnología de punta, trabajaría al 100% en breve. Y esas riquezas ¿hacia dónde
irían?
Recordemos la
regla de oro en los negocios: ¡quien pone el oro, establece la regla! En buen
castellano, hablan y ordenan los de billete que lo harían con respaldo del
gobierno de Mr. Trump y ganancias aseguradas teniendo detrás a la Navy y Army.
Más aún. ¿No
sería interesante para los nuevos colonos, la exportación de hidrocarburo hacia
el sur donde está el gobierno amigo -para ellos- de Kast? ¿Sería un tema de
absoluta imaginación pensar en barcos repletos de combustible desde Puerto
Chancay al sur?
El problema serio
es que estos ejercicios, aunque sea por formulación pura, no están en los
anaqueles de pensamiento de nuestros badulaques que fungen de “líderes” de los
clubes políticos. ¡Ni siquiera pueden elaborar una condena escrita a la
inaceptable invasión militar de Estados Unidos en Venezuela!
El cable, las
películas, los dólares, las visitas de turismo, los dólares en cuentas
cifradas, tienen absolutamente comprados al peso a irresponsables que no
diferencian un tambor de un teléfono celular y quieren ser diputados y
senadores, y unos aventureros: presidentes.
El pampillazo o
privatización de Petroperú, impulsada por el gobierno provisional del señor
Jerí, revive aciagos momentos en que infraestructuras del Perú, eran rematadas,
en negocios sucios, a empresas controvertidas y explotadoras.
Los que
intervinieron no hicieron un trato honesto, llevaron a cabo un negociado
perjudicial a los intereses energéticos y geopolíticos del Perú. Muchos de esos
desvergonzados, aprovechando del silencio inducido, han vuelto al negocio del
petróleo como daremos cuenta en estos días. Pero lo traidores y vendepatria no
se los quita nadie.
Repárese en que
los distractivos son impresionantes: se pasa en cable y televisión común, los
inútiles y románticos reclamos desde Venezuela para que reintegren a Maduro a
Miraflores, sabiendo que es un casi imposible.
El rudo
precedente que vuelve a marcar la administración estadounidense con sus
arrebatos imperialistas, de fuerza bruta y militar, sientan el recordatorio de
épocas que creíamos idas, pero, a su vez, ratifican que el designio comercial y
financiero, tiene hoy absoluta y primordial vigencia. Y que autócratas no
hesitan en poner en movimientos violentos.
Un
interamericanismo democrático sin imperio, con un trato que nos convoque al
debate mundial como pueblo continente y no república bananera que invaden los
poderosos, tiene que ser tarea de las nuevas generaciones.
Las actuales
parvadas de “líderes” se han hundido en el océano de sus mediocridades y en las
tormentas de sus debilidades mentales irremediables.


