Wednesday, November 02, 2016

BCRP: ¿economistas mudos ante ejercicio ilegal de la profesión?

BCRP: ¿economistas mudos ante ejercicio ilegal de la profesión?
por Julio César Alba Bravo; julioalbabravo@yahoo.es

2-11-2016

¡Qué pintoresco nuestro Congreso! Las prácticas del franeleo, el reino de la informalidad, el descalabro del sistema jurídico, la dictadura de la necedad. En fin, el paraíso del subdesarrollo.

Los  irresponsables congresistas que llenaron el BCR de mediocridad quizá no sabían que:

  1. En cuanto los señores Chlimper y Rey se sienten en una butaca del BCR, tendrán altas posibilidades de ser acusados de “Ejercicio Ilegal de la Profesión”. Expliquemos:
  2. Existe un mandato constitucional (Art. 20) que prescribe la Colegiatura para ejercer determinada actividad profesional. Por su parte, el Código Penal (Art.363) castiga con severas sanciones el “Ejercicio Ilegal de la Profesión” (léase prácticas profesionales sin contar con título y/o sin colegiatura). Las penalidades se hacen extensivas a quienes nombran al ciudadano bendecido por la simpatía del poderoso.
  3. Ahora bien, para acceder a la colegiatura y desempeñar determinados cargos de evidente especialidad, las leyes 15488 y 24531 señalan con claridad meridiana las condiciones obligatorias que deben satisfacer quienes se desempeñan en la conducción económica del país. Esto en añadidura a lo que especifica la Ley Orgánica del BCR, que en los casos de Chlimper y Rey ha sido groseramente violentada.
  4. Los defensores de la pareja fujimorista alegan que anteriormente han desempeñado cargos similares otros funcionarios sin especialidad titulada y, por tanto, sin colegiatura profesional. Citan varios personajes que supieron acomodarse a las circunstancias, y cerraron los ojos a la informalidad que cometían con la complicidad de  politicastros de turno. Aceptar estos peregrinos argumentos significaría convivir cómodamente con la más grosera ilegalidad y admitir que la costumbre genera derecho por encima de la Constitución, las leyes y demás ornamentos inútiles que  exhibe nuestra inefable República.



Post a Comment