Thursday, January 18, 2007

Lima debería implorar perdón al Perú

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
18-1-2007

Lima debería implorar perdón al Perú

¿Qué hacen los electos de provincias cuando llegan a Lima?: urgen ser
llamados congresistas de la república; ¿qué aprenden aquí los hombres
y mujeres de la cosa pública?: a mentir, a hablar en estúpido, a
abundar en millones de indefiniciones y a prometer lo que no pueden
cumplir; ¿qué embrujo maléfico, sortilegio contumaz o hechizo
malhadado, pervierte, tuberculiza, convierte en monstruos a los
ciudadanos de esta capital que se cree divina rectora de los destinos
del país? Lima cumple 472 años de fundada por el porquerizo natural de
Trujillo de Extremadura, España, Francisco Pizarro, y desde entonces,
cual foete castigador, ha impuesto su peso centralista, nucleador
fragilísimo, racista y discriminador, al resto del país. Lima debería
implorar perdón al Perú.

Los miedos de comunicación limeños se creen nacionales, pontifican
desde la capital a la vasta e inmensa geografía patria. Hay
"especialistas, politólogos, analistas, internacionalistas" –debajo de
cada piedra- que jamás visitaron la puna, la selva o siquiera la
serranía, pero desde el muelle sillón citadino creen "aportar" con
soluciones modernas, de avanzada o inclusivas para los pobladores de
la nación. Todo esto apoyado en dólares que vienen del exterior y que
han formado una nomenclatura o aristocracia pseudo-intelectual –igual
de racista, criolla y discriminadora- que se alaba a sí misma, eleva o
desgracia a quienes son sus integrantes o enemigos, respectivamente.
Un muerto, una tragedia, un sismo, un apresamiento, no es igual si se
trata de Lima que de provincias. En el primer caso, el asunto es
grave; en el segundo, de menor y más deleznable prioridad. Si alguna.

La encuesta difundida ayer por un canal de cable preguntaba si la
población capitalina trata bien a los que no lo son y la respuesta
mayoritaria, abrumadora y aberrante es que no era así. ¿Puede causar
sorpresa semejante "descubrimiento sociológico"? La limeñización (aquí
vale ese gentilicio) de vastísimos sectores es un fenómeno que ocurre
con frecuencia en todas las grandes capitales. Sin embargo, y a la
par, coetánea y con fuerza innegable, persisten en toda su virtud
musical, artística y telúrica, bolsones de amor provinciano que
practican sus rutinas de variada índole. Cierto que los hijos y nietos
ya son capitalinos e integran, vía las universidades, ese ejército de
Simpáticos Saltimbanquis Urbanos (SSU) al servicio de quien les dé
trabajo, enseñe otro idioma y enajene su identificación con cualquier
rasgo que implique no sólo lo capitalino sino también lo peruano.

Lima actúa con paternalismo pseudo-protector. Mira de arriba a bajo al
resto del país. Por algunas extrañas e inexplicables razones, la
megalópolis sigue concitando atracción a los del interior que, en
muchos casos, no tienen más remedio que abandonar sus tierras para
llegar a una ciudad hostil, pestilente, plena en ladrones de saco y
corbata, multilingues y expertos en dar declaraciones justificando sus
robos y estafas al país.

El adocenamiento limeño invade cerebros, estupidiza ecuménicamente y
anquilosa a partidos, instituciones de todo orden y convierte en
ociosos y haraganes sempiternos a quienes se guarecen en la cosa
pública y en la privada. Los primeros viven felices esperando el
seguro salario; los segundos, están en puestos que no pocas veces,
reposan edificados sobre licitaciones con nombre propio; contratos
amañados; exacciones violentas y legales contra el país vía
concesiones o privatizaciones, etc.

Castradora, frívola, mediocre y gris, escenario de las más grandes
tragedias cívicas de la nación, fábrica aviesa de figuras y figurones,
falsos valores, impostores y cacos, en blanco y negro y en la
televisión o radio, en el Congreso o gobierno, Lima es una olla
infinita de fétidas sensaciones. Si el Perú es lo que es, en gran
parte se lo debe a esta ciudad yuguladora y angurrienta de vivir
rimbombante y en la impostación de "buenas costumbres", voz atildada y
una evidente y vergonzosa falta de pantalones y firmeza para destruir
a sus sagrados íconos con apellidos "decentes".

Lima debería implorar perdón al Perú.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.redvoltaire.net
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

Wednesday, January 17, 2007

¿Conciencia o concha?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
17-1-2007

¿Conciencia o concha?

Ha dicho el peruanoide ministro de Defensa, Allan Wagner Tizón, que
por conciencia él se opone a la pena de muerte. ¿Por causa de qué no
se opuso u objetó la prisión-pretexto de ocho campesinos ayacuchanos a
mediados de diciembre del 2005? ¿Entonces, no funcionaba lo que él
llama conciencia? ¿O es concha monda y lironda?

Según el Larousse, mataburro preferido de años vastos, concha se
define así: carey, materia córnea, traslúcida, envoltura dura, de
naturaleza calcárea segregada por el tegumento que cubre el cuerpo de
numerosos moluscos. A cierto obelisco con patas con fajín de
funcionario ¡no le entran balas!

Los ocho campesinos apresados en Ayacucho fueron la salida limeña,
pícara, cruel, racista, opresiva, de dos ministros ineptos,
profundamente mediocres como Allan Wagner Tizón en Defensa y Pilar
Mazzetti (otra peruanoide) en Interior. Para tapar su inutilidad en
cuanto a los trágicos sucesos que resultaron en la muerte desgraciada
de cinco policías y tres civiles, se capturó a estos connacionales, se
les engrilletó, trasladó cual animales por varias ciudades, para ser
liberados recién luego de más de 25 días.

¿Cómo así que las ONGs, infestadas de rábanos caviares, no acusan
constitucionalmente por agresión a los derechos humanos a estos dos
ministros Wagner y Mazzetti? ¿Por causa de qué el Congreso tan
veleidoso en el tema cortina de humo pena de muerte, no se pone los
pantalones y censura a estos infelices? Es que el silencio, muy bien
pagado por dólares cómplices que sufraga el imperialismo en miedos de
comunicación y en bolsillos de "formadores de opinión, analistas,
internacionalistas, politólogos" recubre la faena y neumática
proditora de seleccionar a las víctimas y enmudecer frente a los
atropellos. Nótese que ambos esquiroles pertenecen a múltiples ONGs.

Lima sigue creyéndose rectora de la vida nacional. A pesar que su
composición verifica, cada día más, la procedencia más bien
provinciana y múltiple, esta capital horrenda, estupidizadora masiva,
castradora y corrupta, persiste –con el avieso aconchabamiento de sus
vectores- en actuar como rectora del país. Los miedos de comunicación
otorgan mínimos espacios a lo que llega del interior y sólo destaca
accidentes, crímenes, tragedias. Jamás relieva o pone en su justo
valor cuanto ocurre porque "no conviene distraer" al respetable que
sólo lee titulares, las más de las veces, fantochadas grotescas.

El yerro monstruoso contra los campesinos fue acometido por dos
integrantes de un gabinete defendido a capa y espada por los
cotidianos ridículos que protagoniza el primer ministro Jorge del
Castillo con normal e incontestable frecuencia. No ha mucho que le dio
en justificar la prisión de los compatriotas y ¡ese mismo día, eran
liberados! Pero ¡a nadie se le ocurrió poner en evidencia tragicómica
el desaguisado de este individuo! ¿Será el toma y daca criollo de una
república que es más membrete que colectivo social en que hay silencio
si eso significa cargos como en APCI y en la Comisión de Reparaciones?
¡Desverguenzas indigestas!

Idiotas hay que han hecho creer que la impunidad se refiere sólo a
crímenes armados. ¿Y qué se puede decir de la falta de libertad
injustificable que padecieron los campesinos ayacuchanos? ¡También es
un asesinato de los derechos humanos! Sin embargo nadie del mundo
oficial u oficialoide acusa a los tristes protagonistas Wagner y
Mazzetti para llevarlos ante los tribunales por delitos contra estos
mismos derechos humanos que en otros casos dicen "defender"?
Impresionante el cúmulo de complicidades abyectas en que incurre una
casta política sucia y anacrónica.

Bien vale la pena reiterar el título referido al señor Wagner Tizón:
¿conciencia o concha? ¿Con esa misma conciencia ubicó a un deleznable
traidor como Fabián Novak Talavera, como su viceministro? Si tiene
conciencia ¿porqué no renuncia y pide disculpas a los campesinos
ayacuchanos? Ante el tribunal moral, éste no tiene conciencia. Solo
una concha de peruanoide formal. Nada más.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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Tuesday, January 16, 2007

¡Pescaperú en el ruedo!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
16-1-2007

¡Pescaperú en el ruedo!

Con inmejorable presentación gráfica, contenidos polémicos e
informativos, la revista Pescaperú, dirigida por Antonio Ramírez
Castillo*, arrancó el 2007 con títulos como los siguientes: mar
peruano, potencial de oportunidades; ministro Rafael Rey, en camisa de
11 varas; incremento de flota: ¿permisividad o corrupción?;
inoperancia hunde a la pesquería; anchoveta: ¿plato de todos?; código
de conducta para la pesca responsable; respeto al Mar de Grau y una
pesquería responsable; anchoveta: tragedia de la abundancia;
entrevista central a un hombre –dato poco conocido- relacionado con la
pesca desde hace muchos lustros, Agustín Mantilla: trabajaré para que
en Perú haya pan, justicia y libertad; el cocodrilo de Tumbes;
Navidad, Escudo Nacional y pescadores; ¿qué es el calentamiento
global?; experiencia chilena y límites máximos de captura por armador;
turismo por la paz y desarrollo sostenible; cuotas de pesca en Europa;
la pesca es un buen negocio; anchoveta y omega 3, alimento del futuro;
defendamos la vida, defendamos el mar. Como es de notarse, ipso facto,
la variedad es muy rica.

No son muchas las publicaciones que discurren por tantos meandros
plenos en información y sugestivos misiles políticos. Por ejemplo se
dice que "presionado –Rafael Rey, ministro- por algún poderoso "lobby
pesquero", desconocía tal vez por su publicitada "ignorancia" sobre el
sector, que este tema ya había sido tratado a lo largo de varias
gestiones gubernamentales, por tanto y en vista que el plazo ha
concluido para que dicha comisión evacúe su informe, el ministro a
estas alturas ya debe tener las conclusiones en las manos y esperamos
lo haga de público conocimiento?". ¿Está realmente el titular de
Producción metido en camisa de once varas?

Las emocionantes palabras de Alejandro Bermejo, algo así como el viejo
líder, acreditado y respetado por muchos sectores, especialmente el de
pesquería: "Invertí mis ahorros (135 mil soles de la época) y he
dedicado mi vida como observador, cronista, historiador y promotor
intelectual de la industria pesquera, en las buenas y en las malas,
soporté los momentos duros de las dictaduras y entregaré hasta el
final de mi existencia, algo que para mí es un credo: Creo en Dios y
en la empresa privada con todos sus problemas y no en el estatismo".

La entrevista central permite lucir al director, Antonio Ramírez
Castillo, agudeza en la pregunta y perspicacia con Agustín Mantilla
quien dice ante el crudo cuestionamiento: "¿Cargó usted solo, la
pesada cruz del Apra? No –responde-. El Apra es un credo y yo sólo un
soldado más del aprismo, dispuesto a alcanzar un lugar, pero no en el
honor de quienes sufrieron el martirologio de la clandestinidad, la
persecución y el destierro. Creo haber cumplido con mi deber de
aprista, así me forjaron y así moriré." Concepto partidario sin duda.

Pero donde revela Mantilla o insinúa participación activa –y por
tanto, temida- es en la siguientes expresiones: "El Partido tiene que
ser reconstruido, en su mística y en la formación de cuadros, estoy
seguro que se reencontrará con su destino y con su pueblo……Ya vienen
tiempos nuevos, nos hemos apartado un poco del corazón de las gentes,
es momento de que las promociones jóvenes del aprismo trujillano,
dirijan el Partido en esa región". ¿Vuelve a ocupar posiciones
dirigentes Agustín Mantilla en el crujiente y debilitado edificio
partidario? A nadie escapa el evidente anquilosamiento, inexplicable
renuncia ideológica, incapacidad teórica, orfandad de liderazgo
político, que corroe al octogenario movimiento fundado por Haya de la
Torre. Del resto ni se hable, casi no existen. ¿Estamos en el pórtico
de lances novísimos? Y, tal como se insinúa en la entrevista, ¿será
Mantilla el portaestandarte?

Pareciera que Pescaperú ha escogido con acierto una diversidad muy
rica en temas. Como dato más humilde debo agradecer a sus editores que
colocaran el artículo Navidad, Escudo Nacional y pescadores, en que
planteo que, reivindicando la figura de José Olaya Balandra,
reemplacemos aquella extraña cornucopia grecorromana en el símbolo
patrio por el Mar de Grau y desde allí la plataforma para exigir a la
cancillería claudicante que se ponga los pantalones y empiece a pelear
por la delimitación marítima con Chile. Con algo de suerte seguiré
como colaborador entusiasta de Pescaperú. Muchas gracias.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

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*antonioramirezcastillo@yahoo.es

Monday, January 15, 2007

¡Gloria a los que murieron por la patria!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
15-1-2007

¡Gloria a los que murieron por la patria!

En ocasión de conmemorarse el aniversario de la Batalla de Miraflores,
15-1-1881, ¡qué mejor oportunidad! que recordar con unción emocionada
a los que murieron por la patria, en las críticas palabras del soldado
Manuel González Prada cuyo texto fue incluido en El tonel de Diógenes.
Leamos.

"Impresiones de un reservista

En 1880, cuando se organizó la Reserva, fui nombrado capitán de una
compañía en el batallón número 50, perteneciente a la novena división
mandada por don Bartolomé Figari. Mi coronel era don Federico Bresani,
hombre de negocios como el señor Figari. Bajo la Dictadura de 1879,
los paisanos ejercían las funciones reservadas a los militares.

Dos o tres veces por semana, los oficiales del 50 recibíamos
instrucción militar. Un profesional nos enseñaba la Táctica del
Marqués del Duero, o, mejor dicho, la aprendía con nosotros.
Diariamente, nuestra división practicaba ejercicio en la Alameda de
los Descalzos y en el camino a la huerta del Altillo. A las tres de la
tarde sonaban algunos campanazos en la Catedral, y toda la Reserva se
ponía en movimiento. En ventanas y balcones se instalaban las mujeres
para ver desfilar a los reservistas, y los reservistas desfilaban con
aire marcial y conquistador. Los uniformes azules con visos blancos y
las espadas con puño de metal amarillo pasaban en triunfo, bajo la
mirada y la sonrisa de las mujeres. Yo, que nunca pude tomar a lo
serio los entorchados y que nunca supe medir la distancia del uniforme
a la librea, iba cubierto de un sobretodo gris.

A los pocos meses de ejercicio, nuestros cachimbos practicaban
satisfactoriamente las evoluciones del batallón: hombres despiertos,
dóciles y de buena voluntad, no cometieron ninguna insubordinación ni
el más leve acto reprensible. Cundía en la Reserva el deseo de
rivalizar con la tropa de línea, desacreditada por las derrotas de San
Francisco y Tacna.

Como una sola vez hicimos ejercicio de fuego, la mayor parte de los
soldados ignoraba o no conocía muy bien el manejo del rifle. El fogueo
se verificó en la Pampa de Amancaes, donde se consumió más sándwiches
y licores que pólvora y plomo.

Oficiales y soldados fuimos muy exactos en asistir al ejercicio
mientras parecía dudoso el ataque a la ciudad; pero desde el día que
los invasores desembarcaron en Pisco, el animoso entusiasmo de los
reservistas empezó a decaer y siguió decayendo hasta degenerar en un
amilanamiento indecoroso. Abundaban los rostros pálidos y las voces
temblorosas. Las primeras en amilanarse fueron las personas decentes:
ellas, con sus figuras patibularias y sus comentarios fúnebres,
sembraron el desaliento en el ánimo de las clases populares. Difundido
el miedo y perdida la vergüenza, los hombres se guarecían en las
legaciones, en los conventos y en sus propias casas. Hubo necesidad de
traerlos por la fuerza. Un día, arrogándome facultades supremas,
ordené a un sargento que, al mando de una comisión del 50 y sin
respetar domicilios ni guardar consideraciones de ninguna especie,
"recogiese a la gente", fuera o no fuera de nuestro batallón. El
sargento –don Manuel José Ramos y Larrea- logró traer a muchos; pero
no a todos. Regresó narrando cosas inauditas: algunos, al saber de la
llegada de los comisionados, se fingían enfermos y apresuradamente,
sin haber tenido tiempo de quitarse la ropa, se metían en cama; hubo
quien, vestido de mujer, se dolía de las muelas y un barboquejo
tratada de esconder mostacho y barbas.

Las esposas, las madres y las hijas se mostraban heroicas en la
defensa de sus esposos, de sus hijos y de sus padres. Insultaban a los
comisionados, les amenazaban y aun les acometían: en una de las
rafles, el sargento recibió un tremendo escobazo. Algunos años
después, Ramos y yo nos reíamos al recordar el chichón levantado en su
cabeza por el palo de escoba. Mas no todas las hembras carecieron de
virilidad espartana: una mujer del pueblo extrajo del escondite a su
hombre o su marido y le entregó diciendo:

-¡Llévense a este maricón!

Con la deserción, no sólo de los soldados sino de los oficiales, los
tres batallones de la novena división quedaron reducidos a uno, y yo
di el salto de capitán a teniente coronel y segundo jefe del 50. Si la
batalla de San Juan se hubiera librado en junio, yo habría concluido
por ascender a general de brigada o jefe de estado mayor. A fines de
diciembre, los restos de la novena división recibieron orden de
acuartelarse en el convento de San Francisco; mas no lo efectué yo
porque al intentarlo me dijeron que otra persona había sido nombrada
en mi lugar.

Algunos días anduve indeciso, no sabiendo qué resolución tomar, cuando
recibí orden verbal de constituirme en la batería del Pino, como jefe
de la guarnición. Mi coronel había creído prestar mejores servicios
alistándose en la Cruz Roja. Muchos pensaron lo mismo.

II

El cerro del Pino está situado a unos dos kilómetros al sur de Lima.
Mandaba la batería el capitán de navío don Hipólito Cáceres. La
guarnición sumaba unos ciento cincuenta o doscientos hombres
pertenecientes a la Reserva; quiere decir, a los batallones
enrarecidos y quedados en cuadro: formaba un curioso abigarramiento,
donde capitanes y mayores habían descendido al rango de soldados. A la
guarnición de reservistas se agregaban unos cuantos oficiales de
marina y algunos marineros destinados al servicio de los cañones. No
faltaban militares de toda graduación: hasta dos o tres coroneles. De
éstos, unos dormían en el Pino, otros se iban al cerrar la noche.
Ignoro para qué vinieron ni quién los mandó.

El Pino contaba con cuatro piezas: dos buenos cañones Vavasseur que
habían pertenecido a la corbeta Unión y dos cañones de montaña.

III

Al amanecer del 13 de enero un cañoneo lejano me anunció la batalla.
Veía fogonazos, oía descargas de rifle, sin darme cuenta precisa del
combate. Los chilenos atacaban por la izquierda: nada más podía
percibirse.

Aclarado el día, disminuyó el cañoneo, mas las descargas de fusil me
parecieron aumentar y extenderse en la dirección a Chorrillos. Noté
por nuestra derecha, en el morro Solar, se combatía.

¿Qué había pasado? A las nueve o diez de la mañana me convencí de
nuestra derrota. Por las inmediaciones del Pino huían soldados
dispersos en dirección a Lima. Decidimos detenerlos y engrosar la
guarnición de nuestra batería. Varias comisiones salieron a cumplir la
orden; mas hubo necesidad de suspenderla para evitar una serie de
luchas armadas: los dispersos acabaron por defenderse a tiros. Habría
convenido ametrallarles desde los fuertes. Los persas tenían razón de
poner a retaguardia de sus ejércitos grandes masas de caballería para
detener, chicotear y empujar a los fugitivos.

Los pocos dispersos recogidos y llevados al Pino ofrecían un aspecto
lamentable. Algunos pobres indios de la sierra (morochucos, según
dijeron) llevaban rifles nuevos, sin estrenar; pero de tal modo
ignoraban su manejo que pretendían meter la cápsula por la boca del
arma. Un coronel de ejército se lanzó a prodigarles mojicones,
tratándoles de indios imbéciles y cobardes. Le manifesté que esos
infelices merecían compasión en lugar de golpes. No me escuchó y quiso
seguir castigándoles.

-Si pone usted las manos en otro soldado, le dije, tendrá usted que
habérselas conmigo.

-Soy, me contestó, un coronel de ejército y usted es un cachimbo.

-Si fuera usted un militar de honor, le repliqué, no se hallaría en la
Reserva, sino batiéndose con la tropa de línea.

Refunfuñando me volteó la espalda. Como momentos después nos viéramos
cara a cara, me dijo, poniéndome una mano en el hombro:

-Amigo, no hay que sulfurarse…. .

Nuestros cañones hicieron seis u ocho disparos: uno cayó en un
batallón de caballería chilena, otro en una batería instalada en un
montículo. Poseía yo un buen anteojo, y habiéndome colocado tras de
una de las piezas, podía seguir la trayectoria del proyectil. Si no
recuerdo mal, dirigía los disparos el marino don Manuel Elías
Bonnemaison. Cuando sentimos más deseos de seguir bombardeando al
enemigo, recibimos orden de suspender los fuegos.

Pasé la mayor parte de la noche sin dormir. Ni del campo ni de la
ciudad venían el menor ruido: sobre la carnicería se desplegaba la
serenidad imperturbable del firmamento. En medio de un silencio
trágico, observaba yo con mi anteojo el lejano incendio de Chorrillos;
la belleza de las enormes llamaradas sanguinolentas me hacía olvidar
el origen del fuego. De vez en cuando unos como polvorazos y
explosiones subían más arriba de las llamas, iluminando el horizonte.
Fatigado de rondar, me había sentado en una gran piedra y empezaba a
dormir, cuando sentí en la mano el roce de algo húmedo y frío: era el
hocico de un perro. ¿De dónde venía ese animal?

El 15, nos hallábamos reunidos los oficiales cuando una descarga de
fusilería nos anunció el ataque de los chilenos a los reductos de
Miraflores. Algunos oficiales, cogidos de pánico, huyeron a todo
escape, bajando el cerro con una agilidad de galgo. Quise ordenar que
se les hiciese fuego, mas el jefe del fuerte me lo impidió:

-Deje usted que los cobardes se vayan, me dijo.

Era día de sol magnífico. A pesar de los años transcurridos, veo las
masa de tropas chilenas embistiendo los reductos, retrocediendo y
volviendo a embestir, por tres o cuatro veces. Diviso aún los reflejos
de espadas blandidas por oficiales para detener y empujar a los
soldados. Más de un momento me figuré que los enemigos huían en
completa derrota; pero desgraciadamente observé que el último reducto
de nuestra derecha había sido flanqueado y que algunos batallones de
la Reserva eran palomeados en la fuga.

Al llegar la noche, todos habían abandonado el Pino, así la tropa como
los oficiales. El jefe, antes de seguir el éxodo general, nos encargó
a don Eduardo Lavergne y a mí inutilizáramos los cañones.

Sólo quedamos en el fuerte, Lavergne, don José María Cebrián, un hijo
de Bolognesi (Federico) y yo. De cuando en cuando sentíamos ruidos que
se acercaban a nosotros y se hacían más sensibles en la falda del
cerro.

-¿Quién va?, preguntábamos.
-Batallón número tal de la Reserva, nos respondían.
-¿Completo?
-Completo.

A las dos de la mañana destruimos los cañones, valiéndonos de la
dinamita. Nos encaminamos a Lima: nada había que hacer en el fuerte.
Entramos cinco, pues se nos había juntado don Manuel Patiño Zamudio
después de batirse en un reducto. Al atravesar la población corrimos
algún peligro: dos o tres veces nos hicieron fuego. Ignoro si la
guardia urbana, por creernos malhechores, o algunos dispersos, por
simple mala fe o la pesada broma de asustarnos. No respondimos. Yo iba
perfectamente armado: con mi espada, mi revólver y mi Winchester de
quince tiros. Para igualarme a Tartarín de Tarascón no me faltaba…. .

No vi los saqueos de los chilenos, y pienso que los autores no fueron
los reservistas de Miraflores a quienes pocas horas antes había yo
visto desfilar disciplinados y con sus efectivos completos. Saquearon
los emboscados, los que no salieron a combatir.

Concluiré con un incidente personal. Me encerré y no salí de mi casa
ni me asomé a la calle mientras los chilenos ocupaban Lima. Cuando
supe que la habían abandonado, quise dar una vuelta por la ciudad.
Pues bien, a unos cincuenta metros de mi casa me encontré con un
oficial chileno: había sido mi condiscípulo, mi mejor amigo en un
colegio de Valparaíso. Al verme, iluminó su cara de regocijo, abrió
los brazos y se dirigió a mí con intención de estrecharme. Yo seguí mi
camino como si no lo hubiera reconocido."

Friday, January 12, 2007

¿Bajándole, (otra vez), llanta al Congreso?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
12-1-2007

¿Bajándole, (otra vez), llanta al Congreso?

Lamentó el presidente García que el proyecto de pena de muerte hubiera
sido echado a la basura en el Congreso. El titular del gabinete, Jorge
del Castillo, revelando su profunda, congénita e indiscutible
mediocridad, insistió, enmendándole la plana con descaro, al jefe de
Estado, que su gobierno no iba a plantear ninguna otra medida. ¿En qué
quedamos: García habla de referéndum, el otro lo descarta? Y el
ministro, además, sostiene que el Congreso (al que él pertenece) está
de espaldas del pueblo.

Meses atrás, un legiferante advertido por artículo mío acerca de la
aviesa intención subliminal de disolver el Congreso, preguntó "¿qué
pruebas había sobre eso?". No es difícil aludir a los textos
palaciegos que afirman que si hubiera consulta una inmensa mayoría
daría su asentimiento a la pena de muerte. Puede ser, las multitudes
envilecidas votan a veces por el morbo y la bestialidad. ¿No
recordamos acaso cómo se aplaudió el cierre y expulsión ominosa del
Congreso y legisladores el 5 de abril de 1992?

Muy bien. Al margen de las frecuentes –y cada vez más gruesas-
contradicciones entre García y del Castillo (parecieran funcionarios
de empresas totalmente distintas), ¿sería muy difícil prever qué diría
el pueblo consultado acerca de cerrar hoy el Parlamento y licenciar a
sus precarísimos inquilinos episódicos? ¡De ninguna manera! Me atrevo
a pensar que no menos del 85% daría su muy feliz y jubiloso
asentimiento.

¿Y cómo se hace esto? ¡Muy fácil! Basta decir, con cinismo de quien
masca vidrios y no sangra, que se están cumpliendo las promesas
electorales, pero la culpa del fracaso "la tiene el Congreso". No hay
más que evidenciar que los que habitan en Plaza Bolívar son un hato de
incapaces muy bien pagados y no representan al pueblo. De repente
sería suficiente hacer parangón de este legislativo con los dos o tres
anteriores que fueron, a no dudarlo, de lo más abisal y mediocre de
que se tenga memoria en el Perú contemporáneo.

¿Alguien duda que acaba de reactivarse el socavón para enterrar al
anacrónico Congreso incapaz de protestar por los ocho campesinos
detenidos en Ayacucho; embrutecido hasta la médula e inepto de
reivindicar la memoria de los cinco policías y tres funcionarios
civiles asesinados a mediados de diciembre/2006; pusilánime de acusar
a todos los grandes y descarados traficantes políticos que metieron la
pata y que hoy se lavan las manos? ¿No es acaso, este Parlamento, el
que no fue tomado en cuenta, en absoluto por el tema del TLC con
Gringolandia? ¿Sería indebido acusar al actual cuerpo legislativo
unicameral de claudicante en el tema de la delimitación marítima con
Chile, la defensa de las 200 millas y de una posición internacional
digna y honrosa? ¡Y no digan que no tienen que ver con aquellos temas
de Estado! En fin, el rosario de taras e inconductas llenaría tomos
enteros.

Como hay que cohonestar la incapacidad mayestática como oprobiosa de
esos dos peruanoides Pilar Mazzetti y Allan Wagner, del Castillo
defiende la prisión de inocentes campesinos, aún cuando García Pérez
discurre por la letanía formal de mil palabras, para reconocer que si
no hay pruebas, debe liberarse a estos connacionales. ¿Quién devuelve
estos días horrendos en prisión y humillados a aquellos? ¿Cómo hacemos
para que la muerte injusta de cinco policias y tres funcionarios, no
sea constante sangrienta en el 2007, ni nunca? De allí a echar la
culpa al gran elefante blanco corporativo que funciona en Plaza
Bolívar, no hay más que un milímetro. Negarse a verlo es como atisbar
una tormenta, diciendo que son brisas encabritadas. ¡Qué desparpajo!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

Lea www.redvoltaire.net
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

Thursday, January 11, 2007

A confesión de parte, relevo de pruebas

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
11-1-2007

A confesión de parte, relevo de pruebas

Transcribimos, sólo como aldabonazo a la conciencia de cada quién,
párrafos literales de la sentencia sobre el caso del Penal Castro
Castro, emitida por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH), leamos:

"17. El 5 de marzo de 2001 la Comisión aprobó el Informe No. 43/01,
mediante el cual declaró admisible el caso. El 21 de marzo de 2001 la
Comisión se puso a disposición de las partes con el objeto de alcanzar
una solución amistosa.

18. El 16 de marzo de 2001 el Estado presentó un informe, mediante el
cual señaló el nombre de las presuntas víctimas "fallecidas en los
sucesos (…) del 6 al 10 de mayo de 1992.

19. El 2 de abril de 2001 la señora Mónica Feria Tinta presentó
observaciones al informe de admisibilidad del caso (supra párr. 17).
Entre sus observaciones expresó, inter alia, que creía importante
resaltar que "fue un ataque originalmente dirigido contra las
prisioneras (….) entre las que había mujeres embarazadas", y que "en
la denuncia presentada (…) se especific(ó) que a la cabeza de los
responsables directos por los hechos figura (….) Alberto Fujimori
Fujimori (,) quien ordenó el ataque y las ejecuciones extrajudiciales
de prisioneros del 6 (al) 9 de mayo (,) así como el régimen que se les
aplicó a los sobrevivientes posterior a la masacre".

20. El 18 de abril de 2001 la señora Mónica Feria Tinta informó a la
Comisión que no tenía interés en que se llevara a cabo el proceso de
solución amistosa (supra párr. 17). El 23 de abril de 2001 el Estado
presentó un informe, mediante el cual expresó que "no desea(ba)
someterse (…) al procedimiento de solución amistosa" (supra párr. 17).

21. El 24 de abril de 2001 la Comisión solicitó a las peticionarias y
al Estado que presentaran "sus argumentos y pruebas respecto al fondo
del caso" debido a la "controversia entre las partes respecto de los
hechos denunciados". También requirió al Estado que presentara: "(e)l
nombre y la explicación de las circunstancias específicas en que
muri(eron..) las personas (….) en mayo de 1992 en el Centro Penal
Castro Castro, incluyendo las pericias forenses efectuadas (…y) los
respectivos certificados de defunción"; "(e)l nombre (y) tipo de
lesiones, (…) las circunstancias (…) en que dichas lesiones fueron
causadas, (…) y las pericias forenses que se hayan efectuado (al
respecto); e "(i)nformación sobre las investigaciones administrativas
y judiciales que se hayan efectuado respecto a los hechos ocurridos en
mayo de 1992 en el Centro Penal Castro Castro". Esta información
también fue solicitada a las peticionarias, sin necesidad de que
presentaran los documentos oficiales.

22. El 1 de noviembre de 2001 el Estado presentó sus alegatos y
pruebas respecto al fondo del asunto (supra párr. 21), tras dos
prórrogas que le fueron otorgadas. Asimismo, manifestó que
complementaría su argumentación respecto al fondo del asunto durante
la audiencia convocada para el 14 de noviembre de 2001 (infra párr.
23).

23. El 14 de noviembre de 2001 se celebró una audiencia sobre el fondo
del caso ante la Comisión."

¿Por causa de qué no se piden los informes de 16 de marzo y 23 de
abril del 2001 en los cuales el Estado peruano ante la CIDH, señala el
nombre de las presuntas víctimas y a posteriori afirma que no desea
someterse al procedimiento de solución amistosa? La gente tiene
derecho a conocer qué hizo o qué hicieron los personeros del Estado en
resguardo del Estado que les pagaba para que lo defendieran. ¿Quiénes
fueron los personajes en este intríngulis y qué instrucciones
recibieron, cumplieron o incumplieron?

En medio de tantas imprecisiones dictadas por la ignorancia sospechosa
y confusionismo atizado por los verdaderos culpables de tanta
estupidez institucional, combinada con apetitos mediocres de Adonis de
juguete, el pueblo peruano tiene ante sí que pagar por daños que otros
sinverguenzas hicieron so pretexto de un combate al terrorismo
criminal. ¿No haría, bien, entonces, conocer qué dicen aquellos
informes aludidos en la sentencia sobre los sucesos de 1992?

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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Wednesday, January 10, 2007

El Estado rufián

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
10-1-2007

El Estado rufián

Ha informado el eternamente muerto canciller, José García Belaunde,
que el señor Hernando de Soto será reemplazado por el embajador en
Estados Unidos, Felipe Ortiz de Zevallos, en todo lo referido al TLC.
Agregó e.m., que, sin embargo, de este no tan sorpresivo abandono del
barco, aquél seguiría procurando convencer a los congresistas gringos.
¿No sabía de Soto que este asunto para el cual fue comisionado, tenía
un pronóstico bastante malo desde el principio? ¿Quieren hacernos
creer los entendidos que ya tomaron debida nota que la "situación
política" en Yanquilandia, es otra en nuestros días?

Conviene preguntar de modo directo: ¿para qué han empleado decenas de
miles de dólares en viajes reiterados –léase excursiones placenteras-
para algo que ya veía asomar en el horizonte las orejas demócratas en
lugar de las torpes, cretinas y autosuficientes de las republicanas?
Sólo que la presea fue por doble envión: en representantes y en
senadores. Es decir, el reinado demócrata en Capitol Hill no es un
asunto a ser desdeñado.

Cuando alguien engaña o estafa, a la postre es lo mismo, se convierte
en un rufián. Si un Estado, que está conformado por hombres y mujeres
de carne y hueso, durante decenios, a sus ciudadanos, hace lo mismo,
deviene en Estado rufián porque expolia el dinero público y exacciona,
lastra y envilece la fe ciudadana. Gobierno y Estado en el Perú son
sinónimo de esas acciones que los retratan como ladrones sempiternos
de las esperanzas populares.

¿Alguien, en su sano y puntual juicio, puede creer que Hernando de
Soto desconociera la imposibilidad de lo que se le encomendó? ¿Qué
sagrados designios le hicieron aceptar a sabiendas? Por eso, ahora sí
muy claro, a mitad del río, el señor de marras, mostraba un
descontento más que manifiesto. Imposible olvidarse que de Soto ha
construido su imperio de soluciones financiadas, sebo de culebra, en
Estados Unidos donde se expide como un genuino American citizen y por
eso su ciencia amplia e inequívoca sobre ese país.

La congénitamente inepta ministra del Interior, la peruanoide Pilar
Mazzetti, reconoce que en las pruebas de absorción atómica, realizada
para comprobar si los ocho campesinos ayacuchanos tuvieron manejo de
armas o algo por el estilo, es ¡absolutamente negativa! Entonces ¿por
causa de qué el Estado rufián no suelta a esos connacionales, será
porque hay que tapar la bestialidad de Mazzetti y de ese obelisco con
patas, monumento a la nulidad que es Allan Wagner y su ridícula
"seguridad cooperativa", otro peruanoide, en Defensa?

Mal ejemplo recientísimo. El no-carismático y e.m. canciller García
Belaunde, anunció que Perú acometería el tema de la delimitación
marítima con Chile. No dijo cuándo ni de qué manera. Sabidas son sus
anteriores expresiones acerca de que es un intríngulis "por cuerda
separada" y que no se debe "mezclar" con los tratos dirigidos a
consolidar un TLC para Chile y un acuerdo de complementación económica
para Perú. Discurrir por un acápite, en el que la cobardía y
pusilanimidad han vuelto a ser el arma predilecta y sublime de Torre
Tagle, debía ser motivo de vergüenza y no de frívola como malhadada
alusión. Pero ¿desde cuándo un Estado que engaña y estafa, como todos
sus predecesores, tiene mayor interés en definir, con pantalones y voz
cantante, un asunto de esa envergadura?

La pregunta es ¿qué hace la sociedad para combatir a un Estado rufián?

¿Puede oponerse a lo que el Estado rufián –y todopoderoso- conviene en
aceptar como limosna de las empresas mineras que hacen cuanto les
viene en gana, sólo si tienen buenos precios para sus metales en el
mercado internacional?

¿Está la sociedad premunida de mecanismos para lidiar con arreglos
extraños que impone la ladrona Telefónica que se mueve en Perú como
Pedro por su casa? ¡Y no vengan con el cuento del Congreso o las
veedurías o pamplinas por el estilo!

Bien afirmaba Manuel González Prada: "Para verme con los muertos, yo
no voy al camposanto, busco plazas no desiertos, para verme con los
muertos ¡corazones hay tan yertos, almas hay que hieden tanto! ¡Para
verme con los muertos, yo no voy al camposanto!

Y puedo parafrasear, habida cuenta de mi modesta estatura frente a la
del prócer civil: ¡para verme con los muertos, yo no voy al
camposanto, prendo la televisión, leo diarios limeños que se creen
nacionales, escucho radios y lo que allí dicen son "noticias", para
verme con los muertos, yo no voy al camposanto! ¡Lo que logra un
Estado rufián!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

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Tuesday, January 09, 2007

=?ISO-8859-1?Q?Ni=F1o_Diego, _Corte_de_San_Jos=E9_y_maniobras_de_siempre?=

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
9-1-2007

Niño Diego, Corte de San José y maniobras de siempre

Se ha pretendido, con discutible ignorancia y aviesa intención,
desviar la responsabilidad del retorno al fuero contencioso de Perú a
la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y reducirla a la gestión
de un ex ministro de Justicia del régimen toledista y con fecha apenas
del 2006. ¡No es así! ¡Esa es una mentira criminal de queta-factura y
salvavidas para Niño Diego!

Remitámonos a testimonios directos y hasta hoy incontestables.

¿Qué sostuvo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en su cita
de febrero de 2001 en Washington? Leamos:

"Comunicado de Prensa Conjunto; Comisión Interamericana de Derechos Humanos

El día 22 de febrero de 2001, en la sede de la Comisión Interamericana
de Derechos
Humanos (CIDH), que celebra actualmente su 110º período ordinario de
sesiones, se celebró una reunión en la que participaron, en
representación del Estado peruano, el señor Ministro de Justicia del
Perú, doctor Diego García-Sayán, y el señor Embajador Manuel Rodríguez
Cuadros, Representante Permanente de Perú ante la Organización de los
Estados Americanos (OEA). La CIDH estuvo representada por su
Presidente Decano Claudio Grossman; su Primer Vicepresidente, doctor
Juan Méndez; su Segunda Vicepresidenta doctora Marta Altolaguirre, los
comisionados Robert Goldman y Peter Laurie, y el Secretario Ejecutivo
de la CIDH, Embajador Jorge E. Taiana.

El Ministro Diego García-Sayán, en nombre del Gobierno peruano, señaló
que en el marco de la nueva política gubernamental de Perú en materia
de protección de los derechos humanos, y como parte de un conjunto de
medidas que ha venido adoptando el actual Gobierno a nivel nacional e
internacional relacionadas con la recuperación de la institucionalidad
democrática, la reconstrucción del Estado de derecho y el respeto a
los derechos humanos en Perú, el Gobierno del Perú presenta una
propuesta amplia para dar solución a un número importante de casos
(165) que supera el 50o/o de todos los que en relación al Perú se
encuentran bajo la competencia de la CIDH.

La Comisión Interamericana reiteró su reconocimiento por las
auspiciosas acciones que
viene realizando el Gobierno de transición liderado por el respetado
Presidente de Perú, doctor Valentín Paniagua; por los reconocidos
integrantes de su gabinete; y por el Honorable Congreso de la
República del Perú, relacionadas con la redefinición y fortalecimiento
de las instituciones fundamentales del Estado. La CIDH agregó que el
presente acto se enmarca dentro del conjunto de acciones altamente
positivas que ha tomado el actual Gobierno peruano, y complementa
otras medidas igualmente importantes que han sido adoptadas, tales
como la normalización de la situación de Perú respecto a la
competencia contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, la reciente suscripción por Perú de la Convención
Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas y, el
cumplimiento de recomendaciones y medidas cautelares formuladas por la
Comisión Interamericana."

Subráyese: "normalización de la situación de Perú respecto de la
competencia contenciosa de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos".

¿No estaba haciendo "méritos" Niño Diego para ver qué pescaba, algún
día, verbi gracia un puestecito de juez en la Corte, de repente? Algo
debe haber ocurrido porque así fue. En fecha tan temprana, como abril
del 2001, en artículo publicado por Liberación, entonces con la batuta
de César Hildebrandt y bajo el título de Torre Tagle: pólvora en
gallinazos, escribí:

"¿Cuánto le cuestan al Estado peruano las misiones diplomáticas que
han viajado urbi et orbi a promover la candidatura del actual ministro
de Justicia, Diego García Sayán, a la Corte Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH)? ¿En qué diseño estratégico se inscribe esta excursión
turística que se sufraga con el dinero de los peruanos para satisfacer
la vanidad del señor García Sayán? ¿En qué le sirve objetivamente al
Perú, que García pertenezca o no a la CIDH? ¿No estamos volviendo a la
recurrente cantaleta nacional que Torre Tagle está gastando pólvora en
gallinazos?

Si el señor García Sayán quiere ser integrante de la CIDH que su ONG,
la Comisión Andina de Juristas, le sufrague la campaña y pague todos
esos gastos. El pueblo no tiene razón válida para vehiculizar sus
legítimos como ajenos deseos de figuración internacional. Y si quiere
quedarse fuera del Perú, no tenemos tampoco razones muy muchas para
oponernos."

Tal parece que la ONG privada de Niño Diego, la Comisión Andina de
Juristas, no pagó un centavo de estas actividades, sino el pueblo
peruano para satisfacer las ambiciones ya despiertas entonces de un
narciso de juguete.

Pocos días atrás, ha escrito el embajador e historiador Félix C.
Calderón, en artículo llamado La competencia de la Corte de San José y
la soberanía del Estado:

"En el caso del Perú, la Corte de San José ha procedido esta vez con
temeridad; por cuanto, es harto sabido que en febrero de 2001 el Perú
volvió a aceptar la competencia contenciosa de ese órgano
jurisdiccional regional de acuerdo con una decisión del Congreso
peruano bastante discutible, si se recuerda que menos de 40 votos se
pronunciaron a favor del regreso. Una mayoría escuálida de
congresistas que solo se limitó a reiterar la genérica y
contradictoria declaración que presentara el Perú en 1981, y que hoy
hace recaer en los peruanos el peso de obligaciones financieras
inaceptables, por lo que tiene que haber responsables. Pues, a este
paso, el pueblo peruano corre el riesgo, en el colmo de la paradoja,
de indemnizar al mismísimo sanguinario Abimael Guzmán."

Y el mismo autor, no replicado hasta hoy por ninguna respuesta
orgánica y jurídica de iguales quilates, sostiene en La sentencia de
la Corte de San José es inejecutable:

"Y llegamos aquí al problema de la responsabilidad política, civil y
penal de los agentes del Estado cuando con sus actos causan un daño
mayor al Estado que representan y que deben defender. En el caso de
marras, se viene diciendo en los últimos días que la responsabilidad
por esa sentencia infame recae en el agente del Estado que siguiendo
instrucciones se allanó parcialmente, el 20 de febrero de 2006
(párrafo 56 de la sentencia). Pues bien, quienes así hablan dicen una
verdad a medias, y esto es peor que una mentira. Ese acto de
allanamiento y reconocimiento parcial de responsabilidad internacional
a través de un escrito, constituyó la parte final de una sistemática
voluntad de allanamiento puesto de manifiesto sucesivamente, por
acción u omisión, por los agentes del Perú, comenzando por el ministro
de Justicia de la época, desde 22 de febrero de 2001. De otra manera
no se entiende lo que se consigna en el párrafo 25 de dicha sentencia:
"El 23 de octubre de 2003 la Comisión, de conformidad con el artículo
50 de la Convención, aprobó el Informe Nº 94/03, en el cual concluyó
que el Estado "es responsable por la violación de los derechos a la
vida, integridad personal, garantías judiciales y protección judicial,
consagrados en los artículos 4, 5, 8 y 25 de la Convención Americana,
en relación con la obligación general de respeto y garantía de los
derechos humanos establecida en el artículo 1(1) del mismo
instrumento, en perjuicio de las víctimas individualizadas en el
párrafo 43 de [dicho] informe." Es decir, la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos concluyó el examen de los casos bajo su
consideración prejuzgando ya la responsabilidad del Perú.
Responsabilidad que lejos de ser objetada por los agentes del Estado
peruano, señalando a los responsables de carne y hueso, la confirmaron
al convertirse en instigadores de que el caso se transfiera a la Corte
de San José. El párrafo 20 de dicha sentencia no deja asomo de duda al
respecto, al consignar que desde 23 de abril de 2001 el Perú "NO
deseaba someterse al procedimiento de solución amistosa," también
previsto por el Pacto de San José a nivel de la Comisión."

Por tanto, ¿qué se quiere hacer o pretenden destilar los capituleros
en todos los medios, los juristas de juguete y de alquiler, cuando
hablan del 2006 y del ex ministro de Justicia y el gobierno de Toledo?
Básicamente, exculpar a Niño Diego quien, obviamente, empujó una
reincorporación a la Corte de San José, por motivos clarísimos y ¡de
ninguna forma! por el interés del Estado peruano y porque, como se ha
demostrado, hay responsabilidad en los funcionarios que NO defendieron
al Estado como era su deber y para lo que les pagaba el pueblo
peruano. ¡A la cárcel todo Cristo!

La sentencia de la Corte de San José es de público y total
conocimiento. A esto nos condujo la vanidad increíble y el
egocentrismo de un mamarracho pseudo defensor de derechos humanos que
tiene una visión torcida, oligárquica, fronteriza de qué es el Perú y
de a quiénes debe servir un Estado expoliado y exaccionado por
pandillas como ha ocurrido desde el 28 de julio de 1821.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

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Monday, January 08, 2007

La justicia es un supuesto

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
8-1-2007

La justicia es un supuesto

Cada vez, a medida que avanzo Los Peruanoides de Pedro Villanueva
Urquijo*, me convenzo que es un manual valiosísimo de instrucción
cívica, docencia política y profundísimo amor por el Perú. Encuentro
en sus páginas, otros luminosos párrafos:

"¿La Justicia?....

Escucho ya las protestas de todos los que van a sentirse afectados,
cuando se lea en estas páginas que la existencia de una JUSTICIA en el
Perú, es un supuesto.

Problablemente hay jueces honorables en nuestro país, pero, su número
debe ser tan escaso, que no ha bastado para neutralizar la acción de
los malos, que son los que han llevado el desprestigio a nuestros
Tribunales.

Porque ésta es una verdad, que no se puede discutir: NADIE TIENE
CONFIANZA EN LA JUSTICIA QUE SE ADMINISTRA EN EL PERU.

Doloroso es confesarlo, pero cada vez que algún litigante se ve
obligado a concurrir a un Juzgado, va con el alma en un hilo.

No es que tema de su falta de razón; es que él tiene el convencimiento
de que si no cuenta con elementos para que se le haga Justicia, pierde
su causa por grandes que sean las razones que tenga a su favor.

El litigante siempre va en busca del amigo que recomienda su causa;
más se preocupa de encontrarlo que de acumular las pruebas que
bastarían para que cualquier Juez fallara a su favor.

Son tantos los despojos, agravios y penas sufridas por infelices
ciudadanos que no contaron con esos elementos que son indispensables
para hacerse justicia en nuestro país, que muchos prefieren abandonar
sus intereses, dejar al criterio del más fuerte la solución que quiera
imponer, que ir con la Ley en la mano, a pretender que ella sea arma
para vencer a los que pueden violarla.

Nuestras luchas de toda clase; el estado de permanente rebeldía en que
vivimos unas veces, para pasar después a un conformismo humillante;
esas matanzas inicuas que provocan los logreros de la política; la
desconfianza de los capitalistas para invertir su dinero en
explotaciones del suelo y, finalmente, el apartamiento voluntario que
se impone a nuestro indio, para no intervenir en ninguna de las
actividades de la Nación, solo tienen como causa, la falta de respeto
de los que administran Justicia.

En la conciencia de nuestro pueblo está arraigada la convicción de que
el propio bienestar, sólo se puede conservar por el ejercicio de la
fuerza o las influencias. La razón, no es un argumento; y el derecho
de cada uno, se ejerce según la cantidad de monedas de que se puede
disfrutar.

Naturalmente que, los que no podemos disponer de medios para "hacer
justicia", prescindimos de ellas. Le huimos; preferimos renunciar a lo
nuestro, ya que sería inútil defenderlo, en paz y con decencia.

Este doble proceso, el del abuso de parte del que cuenta con la
Justicia y el abandono del que no puede contar con ella, es la causa
del predominio que ejercen desde años en el Perú, los audaces y los
que tienen dinero. ¡Cuidado con que llegue un tiempo en que cada cual
quiera hacer justicia con su propia mano o a puntapiés!

Cuando se habla de "regeneración" del indio, de la necesidad de
sacarlo del aislamiento en que vive, se proponen muchos medios.

Bastaría quizás, uno solo: buenos Jueces y autoridades que no se
alquilen a los poderosos." (pp. 78-80)

*Los Peruanoides, Pedro Villanueva Urquijo, Lima-noviembre 2006.
Editor, Armando Villanueva del Campo. (Este libro fue escrito hace más
de setenta años y su vigencia sigue siendo espectacular).

Saturday, January 06, 2007

La sentencia de la Corte de San José es inejecutable

La sentencia de la Corte de San José es inejecutable
por embajador Félix C. Calderón; La Razón 6-1-2007

Hay por allí un grito destemplado que sostiene que si el Perú no se
allanaba en los casos a los que se refiere la reciente sentencia de la
Corte de San José, ello hubiera implicado asumir la causa del
fujimontesinismo acusado de delitos de lesa humanidad. Y, no falta
otro que hace travestismo, legal se entiende, y prefiere calificar de
"tinterillada" una sugerencia que busca que se cumpla, sin perjudicar
al Perú, esa sentencia descabellada. Pues bien, un rápido examen de
dicha sentencia permite caer en la cuenta, de inmediato, que ésta es
inejecutable por haberse extra-limitado en sus competencias la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, las cuales se encuentran clara y
meridianamente establecidas en el artículo 62º, párrafo 1, de la
Convención Americana de 1969. Para demostrarlo, hagamos primero un
deslinde en cuanto a la responsabilidad del Estado y la
responsabilidad de sus agentes en esta materia, y a continuación,
precisemos las razones por las cuales el Perú no puede ejecutar ese
fallo disparatado y por qué debe rechazarlo en el más breve plazo.

La responsabilidad del Estado y de sus agentes

Para comenzar, un Estado es una persona jurídica de derecho
internacional. Por lo tanto, es, per se, una abstracción cuyo accionar
está en función y depende de sus agentes. De esto se desprende, que
quienes ejercen la autoridad en nombre del Estado tienen el deber
inabdicable e ineludible de cautelar, defender y promover los
intereses del Estado, por comprometer al fin de cuentas a todo un
pueblo que es la parte orgánica de dicho Estado. Si quienes en esa
condición violan normas constitucionales, incluyendo la comisión de
delitos de lesa humanidad (como fue el caso del régimen
fujimontesinista), la tarea de los agentes que los remplazan en el
ejercicio de esa autoridad estatal debe ser de coadyuvar al
esclarecimiento de las responsabilidades de los agentes trasgresores,
a fortiori si éstos campeaban en la cima del Estado, y asegurar por
todos los medios que se obliguen a compensar a las víctimas o deudos,
aun cuando para ello tengan que sacrificar su propio peculio o
propiedades. Empero, lo que no deben ni pueden hacer los nuevos
agentes es exonerarlos de la obligación de indemnizar a sus víctimas,
y menos aún de transferir esa responsabilidad y obligación al Estado
in toto. Porque si esto ocurre, se produciría la absurda paradoja de
que los justos paguen por los pecadores. Dicho de otra manera, jamás
quien representa a un Estado puede ser verdugo de éste, ni endilgarle
una responsabilidad que es solamente atribuible a otro u otros
agentes. De otra forma, no se entiende Nuremberg ni el reciente
ahorcamiento del sátrapa en Iraq. Aparte que para eso no paga el
Estado a sus agentes, se falta al derecho y a un deber patriótico
elemental si alguien se aprovecha del ejercicio de la función pública
para claudicar, causando un perjuicio directo al Estado.

Cuando alguien habla de violaciones de los derechos humanos, es
evidente que está obligado, concomitantemente, a involucrar a los
agentes del Estado que, en vez de respetar el estado de derecho,
cometieron o se hicieron cómplices de esos crímenes de lesa humanidad,
obviamente en la medida de su responsabilidad y en función de la
escala jerárquica. Y la razón es simple: las violaciones de los
derechos humanos solo pudieron ser ejecutadas por seres humanos de
carne y hueso. No por el Estado que es una abstracción y que solo se
manifiesta a través de sus agentes. Por lo tanto, ese nuevo acto
alegre, negligente o sencillamente torpe de otro agente de atribuirle,
a posteriori, responsabilidad al Estado que representa, en lugar de
defenderlo y desmarcarlo del agente trasgresor, no puede, tampoco,
estar exento de responsabilidad, sobre todo si a resultas de esa
claudicación hay un daño moral y económico para el Estado que debía
haber defendido.

Y llegamos aquí al problema de la responsabilidad política, civil y
penal de los agentes del Estado cuando con sus actos causan un daño
mayor al Estado que representan y que deben defender. En el caso de
marras, se viene diciendo en los últimos días que la responsabilidad
por esa sentencia infame recae en el agente del Estado que siguiendo
instrucciones se allanó parcialmente, el 20 de febrero de 2006
(párrafo 56 de la sentencia). Pues bien, quienes así hablan dicen una
verdad a medias, y esto es peor que una mentira. Ese acto de
allanamiento y reconocimiento parcial de responsabilidad internacional
a través de un escrito, constituyó la parte final de una sistemática
voluntad de allanamiento puesto de manifiesto sucesivamente, por
acción u omisión, por los agentes del Perú, comenzando por el ministro
de Justicia de la época, desde 22 de febrero de 2001. De otra manera
no se entiende lo que se consigna en el párrafo 25 de dicha sentencia:
"El 23 de octubre de 2003 la Comisión, de conformidad con el artículo
50 de la Convención, aprobó el Informe Nº 94/03, en el cual concluyó
que el Estado "es responsable por la violación de los derechos a la
vida, integridad personal, garantías judiciales y protección judicial,
consagrados en los artículos 4, 5, 8 y 25 de la Convención Americana,
en relación con la obligación general de respeto y garantía de los
derechos humanos establecida en el artículo 1(1) del mismo
instrumento, en perjuicio de las víctimas individualizadas en el
párrafo 43 de [dicho] informe." Es decir, la Comisión Interamericana
de Derechos Humanos concluyó el examen de los casos bajo su
consideración prejuzgando ya la responsabilidad del Perú.
Responsabilidad que lejos de ser objetada por los agentes del Estado
peruano, señalando a los responsables de carne y hueso, la confirmaron
al convertirse en instigadores de que el caso se transfiera a la Corte
de San José. El párrafo 20 de dicha sentencia no deja asomo de duda al
respecto, al consignar que desde 23 de abril de 2001 el Perú "NO
deseaba someterse al procedimiento de solución amistosa," también
previsto por el Pacto de San José a nivel de la Comisión.

Y lo anterior es prueba irrefutable de la responsabilidad de los
agentes peruanos a partir del 12 de enero de 2001; por cuanto, además
de forzar una decisión interna, mediante una resolución legislativa
espuria, para que el Perú vuelva a aceptar la competencia de la Corte
de San José; esos agentes cometieron el imperdonable error de no
solicitar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, en febrero
de 2001, la suspensión de lo actuado respecto a las peticiones
presentadas a fin de dar la oportunidad debida al agotamiento de la
vía interna. Dicho de otra manera, en vez de interrumpir la
consideración del caso por la Comisión para dar una oportunidad al
Poder Judicial del Perú, los agentes peruanos, específicamente el 23
de abril de 2001, adoptaron una posición pro fujimorista al
privilegiar arbitrariamente la tesis de la responsabilidad del Estado
peruano, y no la de los agentes trasgresores (Fujimori entre otros),
por las graves violaciones de los derechos humanos ocurridas antes del
año 2000. Y en lugar de adoptar medidas cautelares dentro del Estado
para asegurarse que Fujimori y otros felones respondan con sus bienes
y la privación de su libertad por los daños causados, se optó por lo
sospechosamente más fácil, haciendo recaer en el Estado peruano in
toto esa responsabilidad. Por eso, aquellos agentes que de manera
irregular involucraron al Perú, no solo pueden ser responsables
políticamente, sino también civil y penalmente, según el caso. Pues,
ningún agente del Estado debe ni puede actuar en perjuicio de éste. Y
ya es tiempo de hacer escarnio de la conducta de los improvisados o
aprovechados anti-patriotas.

El vicio de la inejecutabilidad de la sentencia

Tal como lo precisó quien esto escribe en 1999, las sentencias de la
Corte de San José tienen el problema que carecen de enforcement. Ergo,
como muy bien lo recuerda el jurista Javier Valle Riestra, son
declarativas, no ejecutivas. Sin embargo, la sentencia de marras
adolece, además, de un vicio de pleno derecho que, en la hipótesis
negada de que fuera ejecutable, la hace inejecutable. De acuerdo con
lo que estipula claramente el artículo 62º, párrafo 1, de la
Convención Americana antes citada, la competencia de la Corte de San
José se limita a "todos los casos relativos a la interpretación o
aplicación de (la) Convención." En suma, dicha Corte regional no puede
salirse de ese marco taxativo ni sentar jurisprudencia sobre aspectos
colaterales.

Ahora bien, la lectura de la sentencia nos trae una serie de
sorpresas. En el acápite VIII, "Hechos Probados", párrafo 197 y
siguientes, la Corte de San José se extralimita en su competencia y da
como "probados" hechos que de ninguna manera el Perú puede aceptar.
Leamos, primero, el párrafo 197.1 "Durante el período que se extiende
desde comienzos de la década de los ochenta hasta finales del año
2000, se vivió en el Perú un conflicto entre grupos armados (sic) y
agentes de las fuerzas policial y militar. Se agudizó en medio de una
práctica sistemática de violaciones a los derechos humanos, entre
ellas ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas de
personas sospechosas de pertenecer a grupos armados al margen de la
ley, como Sendero Luminoso (en adelante SL) y el Movimiento
Revolucionario Túpac Amaru (en adelante MRTA), prácticas realizadas
por agentes estatales siguiendo órdenes de jefes militares y
policiales." Veamos ahora el párrafo 197.5 "La CVR recibió miles de
denuncias sobre actos de tortura y tratos o penas crueles, inhumanos o
degradantes producidos durante el período comprendido entre 1980 y
2000. En su informe final afirma que de 6.443 actos de tortura y
tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes registrados por dicho
órgano, el 74.90% correspondió a acciones atribuidas a funcionarios
del Estado o personas que actuaron bajo su autorización o aquiescencia
(sic), y el 22.51% correspondió al grupo subversivo PCP- Sendero
Luminoso. Asimismo la CVR en su informe final expresó que ´la
desaparición forzada de personas fu[e …] uno de los principales
mecanismos de lucha contra subversiva (sic) empleados por los agentes
del Estado, adquiriendo las características de una práctica
sistemática o generalizada'. 'Del total de víctimas reportadas a la
CVR como ejecutadas o cuyo paradero continúa desconocido por
responsabilidad de agentes del Estado, el 61% habrían sido víctimas de
desaparición forzada." En fin, sin ser exhaustivos, en el párrafo
197.8 la Corte de San José precisa: "En el informe final emitido por
la CVR se estableció que 'durante los años de violencia política, [las
cárceles] no sólo fueron espacios de detención de procesados o
condenados por delitos de terrorismo, sino escenarios en los que el
Partido Comunista del Perú [PCP-Sendero Luminoso] y, en menor medida,
el Movimiento Revolucionario Túpac Amaru, extendieron el conflicto
armado (sic)."

¿Puede el Estado peruano aceptar que sea parte de la jurisprudencia de
ese tribunal regional una sentencia que da como hechos probados lo
señalado en su informe por la malhadada Comisión de la Verdad y
Reconciliación que, como se sabe, no tuvo ni tiene carácter
vinculante? ¿Puede el Perú y, en general, el pueblo peruano permitir
que lo que varias resoluciones de la Asamblea General de la OEA
calificaban como banda de genocidas, para referirse a los terroristas,
ahora se hable de grupos armados y de conflicto armado? ¿Se puede
permitir que se dé como un hecho PROBADO que las fuerzas policiales y
militares incurrieron en 75 por ciento de violaciones mientras que los
terroristas, convertidos en víctimas solo registraron 22.5 por ciento
de esas violaciones? ¿Puede esa Corte regional dar como probado que
el Perú vivió desde comienzos de los ochentas hasta el año 2000, un
"conflicto" entre "grupos armados" y las fuerzas del orden? ¿Cómo, no
eran terroristas desalmados y cobardes quienes se escondían entre la
población civil para asesinar salvajemente a policías uniformados y
militares en servicio? ¿Puede el Perú permitir que de manera implícita
se acepte la aplicación a esos bárbaros terroristas del status que
otorgan los Convenios de Ginebra o su condición de presos políticos?
¿Son ésos, hechos probados?

Es una verdad inconcusa que en el Perú no hubo entre mayo de 1980 y
noviembre de 2000 una "guerra" o un "conflicto armado interno", ni
tampoco "combatientes", tan solo un grupo de sicópatas asesinos que
causaron un daño enorme al Perú. Y si en parte perdimos el ritmo como
país (por los miles de millones de dólares en pérdidas) y se cayó en
excesos, los únicos responsables fueron esos bárbaros asesinos cuya
condición de terroristas es insustituible. Por lo tanto, esa sentencia
es inejecutable por entrar en contradicción con el Sistema
Interamericano (no tanto con el Perú) al cambiar el status de
genocidas dado a esos terroristas, y por desconocer o deformar la
terrible realidad que le tocó vivir a los peruanos por esos años. Por
último, el Perú no puede por esa vía dar por cierto lo dicho por la
CVR que carece de carácter vinculante.

Friday, January 05, 2007

Culposos “olvidos” internacionales*

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
3-1-2007

Culposos "olvidos" internacionales*

Burócratas premiados por la fautoría de muy discutibles hechos, la
mayoría contra Perú; olvidos garrafales que en su momento sirvieron
para condenar al terrorismo en cualquiera de sus variantes;
sinverguencerías y elusiones convenientes de que hacen gala
periodistas dolarizados, políticos inmorales y patanes que han
convertido su egolatría en tema de Estado, constituye una larga novela
de taras y abyectos capítulos de la recientísima historia patria.

Ayer discurríamos por las hazañas del entonces ministro de Justicia,
Niño Diego García Sayán que apuró, nadie supo bien entonces por causa
de qué, el retorno de Perú a la CIDH y luego el allanamiento y
aceptación de culpa por los sucesos de Canto Grande, involucrando al
país en temas que hoy, luego de la sentencia de la CIDH, paran los
pelos de punta a la opinión nacional. Pero el mecanismo oculto se
reveló cuando, años después, Niño Diego conseguía un puestito o curul
de juez en la instancia con sede en San José de Costa Rica.

Se da el caso que este individuo y su institución, la Comisión Andina
de Juristas, le vienen costando al Estado, decenas de miles de
dólares, desde los puestos que ha ocupado, ministro de Justicia, de
Relaciones Exteriores, fugaz parlamentario en reemplazo de Gustavo
Mohme Llona (jamás alcanzó el sufragio popular suficiente),
funcionario de la Comisión Binacional Perú-Ecuador, asesor del BCR y
con los negocios que hizo desde la CAJ con el corruptísimo Poder
Judicial del gobierno delincuencial de Kenya Fujimori. Y ahora, sus
proezas egolátricas, a cambio de un puestito en la CIDH, van a
costarle al país ¡otra vez! remesas de dinero del pueblo, homenajes
absurdos y monumentos para los ciudadanos alzados ¡contra el Estado!
¡El mundo al revés!

Sin embargo hay otros hechos, también relacionados, que merecen
divulgarse pues no son sucesos aislados y muestran la penetración y
perjudicial acción de ciertos "ilustres" funcionarios públicos que
viven parasitando eternamente al Estado:

1) En julio de 1992, luego del sangriento atentado y asesinato de
Tarata, el Consejo Permanente de la OEA condenó el hecho y calificó,
mediante resolución como "genocidas a los grupos terroristas Sendero
Luminoso y Movimiento Revolucionario Túpac Amaru".

2) Aunque ello fue oportuna y debidamente divulgado en Perú, el
continente americano y en el mundo, la Comisión de la Verdad no
recogió esta primera condena internacional. Dicho sea de paso, la
placa que está en el monumento de Tarata también omite mencionar esta
información.

3) La condena de la OEA contra SL y MRTA, fue luego, también en 1992,
utilizada para obtener una acción similar y de mayor alcance en la
Comisión de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas,
con sede en Ginebra.

4) Lamentablemente, tiempo después, ello fue interesadamente
"olvidado" y, en forma curiosa, dada su evidente trascendencia, desde
el 2000, dejó de ser mencionado dentro de la política exterior así
como también no fue reiterada ni usada la calificación por los nuevos
gobiernos, contra el terrorismo.

5) Los funcionarios diplomáticos que estuvieron a cargo de ello en la
OEA fueron acusados ilegal e inconstitucionalmente -demostrado en
sentencia firme de la Quinta Sala Civil, de septiembre de 2002- por el
entonces canciller García Sayán y su equipo de gobierno en Torre
Tagle, quienes, acusaron a diestra y siniestra sin respetar legalidad
o institucionalidad alguna, bajo el pretexto de "ser infractores
constitucionales y haber legitimado a Fujimori". Como se recordará fue
nada menos que el Congreso Constituyente Democrático, el que legitimó
al régimen de facto y que en Bahamas la OEA, por el contrario de lo
que adujeron García Sayán y su equipo, obligó a Fujimori a retornar a
la democracia. A tales servidores diplomáticos correspondía, por
función, participar en la Asamblea General de la OEA que se realizó
allí en mayo de 1992. Esto fue 45 días después del autogolpe.

6) García Sayán tuvo entre sus cercanos colaboradores precisamente a
quienes acompañaron al ministro de RREE del autogolpe del 5 de abril
de 1992, Augusto Blacker Miller (muchos de ellos, con los años,
ocuparían roles protagónicos): a saber, al ex canciller Manuel
Rodríguez Cuadros quien tiene hoy su propia, recién en génesis,
tormentosa vía crucis; al embajador Luis Chuquihuara, designado por el
actual gobierno en la sede diplomática en El Salvador. Por otro lado,
quien llevó la resolución condenatoria de la OEA a Naciones Unidas fue
el embajador Oswaldo de Rivero quien, además, junto a Harold Forsyth,
Ronquillo y otros, apoyó al embajador político designado por el
delincuente nipón Kenya Fujimori, Luis Silva Santisteban, en la
defensa que éste hizo del autogolpe frente al Bundestag, es decir,
poco menos que fueron cómplices funcionales y justificadores de lo
afirmado por el jamás auditado ni investigado Silva Santisteban.

De Rivero pidió su pase a la disponibilidad en enero de 1993 porque NO
fue nombrado Viceministro Secretario General y pretextó que lo hacía
"en solidaridad con los 117 cesados". Es más, de Rivero presidió una
Comisión que "investigó" la masacre de diplomáticos que culminó en el
triste blanqueamiento de todo el mundo y con un inane y estúpido
llamado a la reconciliación. Amigotes de Niño Diego estuvieron en la
preparación de los dictámenes que limpiaron a quienes eran sus
allegados. Pero de Rivero fue embajador en NNUU del gobierno de
Toledo.

7) Los funcionarios destacados a la Asamblea General de la OEA en mayo
de 1992 -por el contrario- fueron víctimas de hostigamiento en
Cancillería habiendo sufrido además, los más jóvenes (quienes
participaron en la sesión del Consejo Permanente en julio de 1992),
reiteradas postergaciones y discriminaciones en los ascensos hasta
nuestros días. El primero de ellos ostentaba el rango de Ministro
Consejero (hoy retirado), el segundo era Consejero (ascendido a
Ministro en 1996 y desde allí postergado), y el tercero Segundo
Secretario. Este último ascendió a Consejero antes del gobierno de
Paniagua y recién este año ha sido promovido a Ministro Consejero).

En Perú, tema archiconocido, las cosas de puro sabidas, se olvidan, de
modo, que es pertinente noticiar a los "amnésicos" que hay una memoria
militante y puntillosa que recuerda a los cacos y facinerosos sus
malas acciones contra el Perú y su historia. Y frente a eso nada
pueden los dólares de ONGs o pandillas, a la postre lo mismo,
enfiladas a cohonestar los latrocinios contra la fe pública.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

*Mis votos fervientes por la pronta liberación del colega Jaime
Rázuri, secuestrado en Gaza. Es imperativo que su caso no represente
otro "olvido" censurable de todos los oficialismos.

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VIH: feminización de la epidemia

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
5-1-2007

VIH: feminización de la epidemia

Los últimos días de diciembre pasado, fueron marco emocionante a la
presentación del Reporte de Derechos Humanos 2006: Las mujeres
positivas*, militante trabajo investigativo a cargo de Susel Paredes
Piqué del CMP Flora Tristán. Más aún, la dedicatoria del trabajo dice
así: Para María Esther "Maritere", en recuerdo de su activismo, su
compromiso y sus hermosos ojos verdes.

El capítulo II se denomina La feminización de la epidemia y de allí
extraemos los siguientes párrafos:

"2.3 Las mujeres y el VIH/SIDA

El rostro de la epidemia se ha transformado progresivamente. Aunque en
los primeros años la proporción de hombres viviendo con VIH/SIDA era
mayoritaria, con el tiempo esta situación ha ido cambiando. "Si bien
los hombres fueron los más afectados al comienzo de la epidemia, los
índices de nuevas infecciones entre las mujeres ahora superan a los
hombres, especialmente en países donde las mujeres viven en pobreza y
con una condición social relativamente baja. En el Africa subsahariana
las mujeres representan el 57% de los adultos con VIH". De acuerdo a
la información de ONUSIDA, "en todo el mundo, están viviendo con el
VIH 17.3 millones de mujeres de edad igual o superior a 15 años; o
sea, el 48% del total mundial".

En nuestro continente, el caso de República Dominicana muestra
dramáticamente la progresión de la feminización de la epidemia. Un
reporte de Human Right Watch da cuenta de esta situación: "El VIH/SIDA
es la causa principal de la mortalidad de mujeres en edad
reproductiva, definida como las mujeres entre quince y cuarenta y
nueve años. A finales del 2001, mujeres en ese grupo de edad
constituían el 51 por ciento de la población viviendo con VIH o SIDA
en la República Dominicana. La proporción de mujeres es mayor en los
casos que se infectaron recientemente. ONUSIDA estima que más del 70
por ciento de las nuevas transmisiones de VIH ocurren en relaciones
sexuales heterosexuales, lo que hace pensar que la proporción de
mujeres viviendo con VIH o SIDA tenderá a crecer". En este país se
produjeron serias violaciones a los derechos humanos de las mujeres,
imponiendo pruebas de despistaje de VIH/SIDA en el sector turismo y en
las zonas francas, además de casos de discriminación laboral por vivir
con VIH/SIDA. Otro problema fue la divulgación no autorizada de los
resultados de las pruebas y procedimientos médicos.

En el Perú, desde los inicios de la epidemia, el número de casos
notificados de mujeres con SIDA ha aumentado constantemente. En 1990
se registraron sólo 33 mujeres con SIDA. En el transcurso de los años
éstos aumentan progresivamente. En 1993 se registraron 102 y en 1994,
150 casos de mujeres. Pero, es a partir de 1995, en que se notificaron
222 casos, que el número por año no vuelve a bajar de doscientos; por
el contrario el número tiende a aumentar.

"….el perfil de la epidemia entre los hombres y las mujeres ha
mostrado cambios importantes en la medida que se ha reducido la razón
hombre-mujer, desde 14 a 1 en 1990 hasta un nivel estable de 3 a 1 que
ha mantenido en los últimos 8 años. Así tenemos que el índice fue de
2.5 en el 2001, 3.4 en el 2004 y de 2.8 en el 2005. Esta razón nos
muestra que, aunque ha disminuido, la notificación de casos es
mayoritariamente debido a casos de varones".

Conforme fue avanzando la epidemia su rostro fue cambiando, debemos
tomar en cuenta que la situación de la mujer en la sociedad la pone en
situación de vulnerabilidad respecto de muchos ámbitos de su vida, uno
de ellos es su salud.

La violencia hacia la mujer produce múltiples efectos negativos en su
vida, en lo personal, productivo-laboral, social, y en la salud: baja
autoestima, depresión, dependencia emocional, sentimientos
ambivalentes, embarazos no deseados, abortos espontáneos o provocados,
desarrollo de conductas nocivas para la salud (alcoholismo,
tabaquismo, drogadicción), desórdenes en la alimentación (bulimia y
anorexia) y enfermedades de transmisión sexual: ya que existe el
riesgo de contagio de ITS infecciones de transmisión sexual, cuando la
víctima es forzada a mantener relaciones sexuales sin protección.

Las estadística de la Policía Nacional del Perú para el año 2005,
recopiladas por la Oficina de Planificación de la VII DIRTEPOL,
muestran que, de 44,270 denuncias por violencia familiar, 66%
correspondió a violencia física y 34% a violencia psicológica. Del
total de las mujeres víctimas de violencia familiar, 38% son amas de
casa, 19% son comerciantes y 10% son profesionales, por lo que se
puede concluir que la violencia familiar existe en todos los niveles
socioeconómicos. Otro dato fundamental, es la relación con los
agresores: 30% señaló como agresor a su esposo, 42% a su conviviente,
5% a su ex esposo y 8% a su ex conviviente.

Existe un vínculo importante entre la feminización de la epidemia y la
violencia basada en el género. En un contexto de violencia en la
relación de pareja, la negociación sobre las relaciones sexuales y el
uso de condón se hace muy difícil y, en algunos casos, resulta
imposible. Sin contar con los casos de violación sexual, donde no
existe opción.

Uno de los enfoques necesarios para enfrentar la epidemia y su
progresiva feminización, es el enfoque de género que "plantea
modificar las relaciones de poder que afectan a las mujeres, erradicar
toda forma de violencia basada en género, asegurar su acceso a
recursos, servicios de salud y educación, acciones positivas para
fortalecer su participación política y en la toma de decisiones. La
feminización de la epidemia del VIH/SIDA es uno de los grandes
desafíos y tareas pendientes". (Ob. cit. pp. 19-28.)

*Reporte de Derechos Humanos de las mujeres 2006: Las mujeres
positivas, diciembre 2006, Lima, CMP Flora Tristán.

Thursday, January 04, 2007

¡Fuera Mazzetti y Wagner!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
4-1-2007

¡Fuera Mazzetti y Wagner!

La clamorosa falta de pruebas, el desopilante pretexto que significó
su detención y la impresionante ineptitud de estos dos peruanoides
ministros Pilar Mazzetti en Interior y Allan Wagner en Defensa, hacen
que la prisión de ocho campesinos ayacuchanos, trasladados de aquí
para allá como si fueran carga vulgar y no personas de carne y hueso,
sea un repugnante acto de racismo, discriminación, atentado contra los
derechos humanos y una vil cortina de humo que estos dos oficialistas
han vendido al país para justificar un "accionar rápido" por la muerte
de cinco policías y tres civiles el pasado 16 de diciembre. ¿Por qué
permanecen hasta ahora en la cosa pública y no han sido expulsados de
una buena vez?

Está ocurriendo lo mismo que en las épocas del terrorismo criminal. La
mediocre sociedad limeña que ha "asumido" la "dolorosa" tara infame de
"pensar" por el resto del país -y sus vectores son los ministros
peruanoides aludidos, Mazzetti y Wagner (¡no, no son de la Comunidad
Europea!)- no asimila el atropello de que están siendo objeto los
campesinos ayacuchanos. ¿Necesitarán entonces que se encarcele a
"ciudadanos decentes, notables, empresarios, líderes o formadores de
opinión" para reaccionar? O, ¿no comprenderán que todos los peruanos
debíamos ser iguales ante la ley? Sólo el bombazo de Tarata sacó de su
sempiterna estupidez a Lima, porque hasta hoy, a aquellos comuneros se
los patea de un lado a otro y no se les restituye su inabdicable
libertad.

Como se recordará en Ayacucho, el 16-12-2006, se produjo el execrable
crimen de cinco policías y tres civiles. De inmediato, cuasi
impulsados por resortes, muy bien apuntalados por los miedos de
comunicación de todo pelaje, el gobierno informó que se había
capturado a los presuntos responsables que tenían –dijeron- vínculos
con el terrorismo. A más de tres semanas de los sucesos, no hay
pruebas y los jueces, siempre cobardes y elusivos, se inhiben o
vacacionan, mientras que ocho connacionales están privados de libertad
y presos en situación inaceptable.

¿Y qué dicen los partidos? ¡Como es obvio, nada! Por una razón más que
increíble: son clubes electorales que encumbran burócratas pero NO
funcionan como entidades capaces de cuestionar al gobierno, a la
oposición o a la prensa, controlar sus desmanes, expulsar a incapaces
de indudable mediocridad como Mazzetti y Wagner, en suma, son
entelequias cuya fundamental -¡única!- mal entendida misión es la de
proveer de gordos, paniaguados y correveidiles funcionarios a un
Estado racista, discriminador, derechista, claudicante como el actual.

¿Y la prensa? Bien advirtió en sereno pero inflexible por retador
artículo, Alexandro Saco, no es el momento de hacer vigilias,
morisquetas simbólicas o mohínes para que el sistema los tome en
cuenta en las próximas reparticiones de bulas consagratorias de
analistas o "líderes de opinión", sino cumplir la coyuntura perenne de
informar, des-idiotizar –si el término es válido- a una sociedad
engañada, abúlica, acrítica, profunda y soezmente racista con el
hombre y mujer del interior al que considera poco menos que un animal
porque habla diferente, pronuncia con otra tonada, pero que, de
repente, es más peruano genuino que muchos de sus falsos apóstoles en
toda la cosa pública. ¿Qué ha sido el Perú, sino farsa institucional,
en toda su vida republicana?

¿Independencia de poderes? ¡Bah, pamplinas! A los campesinos
ayacuchanos se les detuvo para fabricar una excusa frente a la
gigantesca imbecilidad de los responsables en los sectores de Interior
y Defensa. Lo que antes se llamaba psico-social, ha acusado la
intrínseca debilidad de su contenido porque ¡no hay pruebas! Y si no
las hay ¿qué se espera para liberar a los campesinos ayacuchanos y
proceder a la expulsión y enjuiciamiento penal a Mazzetti y a Wagner
por atentar contra los derechos humanos de connacionales de esa zona?
¡A la cárcel todo Cristo!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú

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La prensa en Los Peruanoides

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
3-1-2007

La prensa en Los Peruanoides

Escribió, hace más de setenta años, don Pedro Villanueva Urquijo en
Los Peruanoides*:

"Los fueros de la prensa y los periodistas

El IV Poder del Estado. Así es como se titula. Al igual que los otros
poderes, se cree que la Prensa, que sólo muy pocas veces cumple su
verdadera misión, debe disfrutar de especiales privilegios y ejercer
una autoridad que está por encima de cualquier cosa.

Nuestra Constitución reconoce su libertad, levemente restringida por
una reglamentación anacrónica y disparatada.

A nadie se le va a ocurrir, discutir que los periódicos cuya redacción
está encomendada a hombres cultos, buenos, que desempeñen al frente de
ellos, una especie de sacerdocio, no merezcan no sólo el elogio de
quienes los leen, sino la gratitud de todo un pueblo que tiene que
estar profundamente reconocido a esos órganos trasmisores de la
Verdad, defensores de la Justicia y divulgadores de Cultura.

Periódicos así organizados, para que en sus páginas sólo se exhiba la
Verdad, la Justicia y se haga Cultura, merecen ser no sólo un Poder,
sino el primero entre todos.

Desgraciadamente, en la época actual, una onda de sucio materialismo
ha corrompido la conciencia de los hombres que ya no tienen escrúpulos
para industrializar la más noble actividad de la inteligencia.

El mundo corre atropellando todo, en pos del becerro de oro,
considerando que el Dinero, es la felicidad suprema.

Vivir el disfrutar de poderío, sin que nos importe sacrificar a los
demás. Es la actitud egoísta dentro de la cual se agita la humanidad.

Los órganos de la Prensa, no han escapado a la corrupción ambiente.
Pocos, muy pocos, son los que en medio de la incomprensión, van
cumpliendo austeramente los deberes del periodismo.

Se fundan periódicos, como restaurantes. En unos y otros, se sirve al
público lo que más le gusta, al más bajo precio, para que consuma más
y rinda mejores dividendos de la Prensa. De una institución
nobilísima, como debía ser el verdadero periodismo, se ha hecho el más
vil de los negocios.

Hay periódicos que explotan todos los sucesos más impresionantes, aun
cuando su publicación contribuya al encasillamiento de las multitudes,
con tal que resulte una inflamación en la venta de mayor número de
ejemplares.

La divisa de estos modernos "periódicos" es aumentar la circulación,
acaparar avisos.

Hasta hace poco, el periodismo representaba la dedicación de algunos
espíritus cultos, que se entregaban a esta noble labor. Ahora, son los
adinerados de cualquier clase, los que pueden comprar las grandes
maquinarias y lujosas instalaciones; todos los que desean hacer una
buena inversión de su capital, para incrementar su Renta, esos son los
que fundan un diario, contratando a sus redactores para que escriban
solo aquello que pueda contribuir éxito económico para la empresa.

Así las cosas, el periódico ya no es un órgano de divulgación del Bien
y la Verdad. Por encima de los grandes ideales del escritor honrado,
se encuentran los intereses de los que negocian con la Prensa. La
inteligencia del que escribe está esclavizada, vendida al interés del
que se le ha ocurrido dedicarse a periódicos, con el mismo criterio
que le dominara, si hubiera abierto una cantina.

Por eso es que vemos en las páginas de grandes diarios, reproducidas
tantas noticias de efecto nocivo, iniquidades que se exhibe,
tergiversaciones del sentido común y ultrajes a la Justicia, que
sorprenden por el descaro de sus redactores que, unas veces porque se
les impone, otras porque ellos mismos participan de un concepto muy
pobre sobre el periodismo, han hecho que, el diario muchas veces no
sea sino un fétido flujo de tinta de imprenta.

Sólo las revistas científicas y de arte, escapan a la vorágine que
domina en las redacciones, para acumular dinero a toda costa.

La moral social, los grandes intereses nacionales, las sabias
orientaciones que se debe dar al pueblo, todo eso, qué importa, al
lado de los dividendos que necesitan recibir los accionistas de una
empresa periodística… Y luego, se nos viene a hablar de los fueros de
la prensa y la inmunidad de los periodistas.

Como cada nación debe organizar su legislación en armonía con sus
necesidades, procurando que ésta contribuya al bienestar y progreso de
la colectividad, el Perú necesita legislar en el sentido de una
restricción a los desbordes de su prensa, para que ella sea un factor
de colaboración en la cultura nacional.

¡Que se exijan condiciones estrictas para fundar un diario; que el que
se entrega a divulgar mentiras por la prensa, se encuentre con la Ley
que imponga responsabilidades y que, el que se pretenda usar del
periodismo sin honradez no tenga a su disposición los fueros, que sólo
merecen los periodistas que rinden culto a la verdad y al bien". (pp.
75-78)

*Los Peruanoides, Pedro Villanueva Urquijo, DESA, Lima-Perú, noviembre
2006. Editor Armando Villanueva del Campo.

Tuesday, January 02, 2007

Pesquería: ¡gobernar es alimentar!*

Pesquería: ¡gobernar es alimentar!*

La restitución del ministerio de Pesquería y la gestión de los
recursos pesqueros
El ministro de la Producción y sus ineptos e indiferentes asesores del
régimen toledista, siguen considerando nuestro mar como una fuente
inagotable de recursos. Esto ya no es así. Especies como la sardina y
la merluza han colapsado, el jurel, la caballa y la anchoveta están
entrando en crisis, al hacerse crónica la sobreexplotación. En el mar
peruano la explotación irracional de la anchoveta para reducirla en
harina está yendo por ese camino y ya no da más, no solo en cuanto a
sí misma, sino también por los efectos de la reducción de alimento
para otras especies de consumo humano que se alimentan de ella, el año
2007 será crucial para la pesquería peruana.

En el Perú, la zona influenciada por la corriente del Humboldt (30%
del dominio marítimo), es la de mayor producción primaria (volúmenes
de fitoplancton por unidad de tiempo). Los peces constituyen un
recurso natural, biológico, móvil y renovable. Su reproducción no
requiere la intervención humana ni implica ningún costo.

Para garantizar una pesca compatible con el medio ambiente hay que
tener en cuenta no sólo las cantidades de peces capturados, sino
también sus especies y tamaños, las técnicas de captura utilizadas y
las zonas en las que se ejerce la pesca. Y por supuesto los efectos de
una población de peces sobre otras poblaciones de peces, aves y
mamíferos. El PRODUCE, inmoral e indigno de este gobierno aprista, se
hace de la vista gorda y permite, como lo acaba de hacer en el sur, la
pesca de un más de 50% de peladilla.

Por consiguiente, si queremos transmitir esta herencia a las
generaciones futuras hay que concebir las políticas de forma que
regulen el volumen de pesca en relación a la conservación del
ecosistema, y los tipos de técnicas y artes de pesca utilizados para
la captura de los peces.

La abundancia de las poblaciones varía de año en año en función de
factores que aún no se conocen suficientemente. Sin embargo, el Estado
y en especial el ministro Rafael Rey, permite directa o
indirectamente, la irracional construcción de embarcaciones –según
censo de la UNFV, se han construido o están en proceso 500
embarcaciones para pescar anchoveta- sin importarle, si los
inversionistas presionarán por pescar, para pagar los créditos
contraídos.

Por otra parte, el sector pesquero necesita, instalaciones de
descarga, tratamiento y conservación del pescado que pueden estar
sujetas a condiciones de higiene aún más estrictas. El sector de
captura no puede sobrevivir sin inversiones en estos otros sectores.

La pesca está sujeta, en primer lugar, a la disponibilidad de los
recursos. El exceso de flota conduce a la sobreexplotación y la
disminución de las poblaciones. La adaptación de la flota pesquera a
un tamaño adecuado debe ser un objetivo fundamental de la nueva
política pesquera, no ha sido el caso, en la administración del señor
Toledo.

La pesca tiene repercusiones medioambientales inmediatas en las
poblaciones comerciales de peces, crustáceos y moluscos capturadas,
pero los artes de pesca afectan también a aves, mamíferos marinos,
reptiles (tortugas) y organismos que viven en el fondo del mar. Por
este motivo, se debe controlar y promover el uso de artes de pesca
selectivos.

Las medidas que inciden en la abundancia de las poblaciones de peces
no sólo repercuten en las especies que se pescan sino también en sus
depredadores (los peces que se alimentan de ellas), en las especies
que compiten con ellas y en sus presas (las poblaciones de las que las
especies que se pescan extraen su alimento).

Algunos hábitats son vulnerables a los artes de pesca y aunque parezca
mentira, al uso criminal de dinamita. Así, por ejemplo, la destrucción
de las plantas y animales que viven en el fondo del mar y que
constituyen un medio favorable para el desarrollo de numerosos
organismos podría tener efectos graves en tales organismos. Esta
situación nos debe conducir a reordenar el modelo de gestión, si
queremos lograr el desarrollo de una pesquería sustentable.

La anchoveta constituye un recurso natural renovable. Su utilización
produce su destrucción. Se debe producir la regeneración del mismo
según un mecanismo de base biológica. La tasa de regeneración debe ser
la óptima, sin olvidar que otras especies dependen de la anchoveta
para su alimentación y supervivencia.

La primera función del medio ambiente es la de proveer recursos
naturales (insumos) al sistema productivo. Dependiendo de la tasa de
explotación que se emplea, el stock de recursos naturales se altera.
En el caso de los recursos naturales renovables, como la anchoveta,
cualquier tasa de explotación que sea inferior a la tasa de
regeneración permitirá que éste aumente, y viceversa. En todo caso,
cualquier nivel de explotación reduce el stock.

El concepto de desarrollo sustentable, busca armonizar el crecimiento
económico con el medio ambiente. La sustentabilidad significa la
utilización de no más del incremento anual de los recursos, con lo que
se evita reducir el stock físico. También se define el desarrollo
sustentable como la capacidad de satisfacer las necesidades del
presente sin comprometer la capacidad que tendrán las generaciones
futuras de satisfacer sus propias necesidades. Específicamente, se
considera que el desarrollo sustentable implica límites tomados desde
un enfoque ecosistémico.

Esta concepción de desarrollo sustentable supone la intervención del
Estado, ya que el mercado no es capaz de proteger la calidad del medio
ambiente ni la conservación del ecosistema, en contraposición a la
postura que señala que el mercado se debe mantener y que la
intervención estatal debe ser limitada.

El conocimiento que tenemos del medio ambiente y del ecosistema marino
de Humboldt es precario y al PRODUCE y al ministro Rey, parece no
interesarle. Por ello, existe incertidumbre respecto del rol que tiene
en el soporte y sostenimiento de un sistema productivo mono específico
como el basado en la producción de harina en base a la anchoveta. Si
existiera la suficiente claridad científica respecto de cómo funciona
el ecosistema, la tasa anual de captura sería fijada razonablemente e
impedir su desaparición, como en el caso de la sardina y para no
perjudicar a las especies predadoras de la anchoveta. Sin embargo, la
realidad no es así.

Si buscamos alcanzar un desarrollo sustentable se debiera mantener un
stock de capital natural mayor, lo que permite una mayor resistencia a
los impactos, como un fenómeno El Niño.

Cuando hablamos de sustentabilidad, estamos pensando en que las
futuras generaciones también tendrán la opción de disfrutar y utilizar
el stock de capital natural disponible en la actualidad. Esta
consideración de equidad intergeneracional nos conduce a la necesidad
de mantener el stock de recursos para lograr la justicia entre
diferentes generaciones.

Los gastos en "protección" y de "reparación" del medio ambiente no
están siendo tratados satisfactoriamente. En el actual sistema de
información y contabilidad nacional, no se mide la contaminación ni el
impacto sobre el ecosistema. Las demandas para desarrollar actividades
de descontaminación y repoblamiento no se miden. La sobreexplotación
de los recursos renovables, incluido el medio ambiente, y la cantidad
de residuos generados por la actividad económica por sobre la
capacidad de asimilación del medio ambiente, afectan la posibilidad de
un crecimiento sustentable en el tiempo, existen bahías, como El
Ferrol, en Chimbote, Callao y Paracas, que están muertas o casi
muertas.

Los indicadores macroeconómicos actuales no facilitan una política de
optimización en el uso de los recursos naturales. La información y los
indicadores que se derivan de la contabilidad nacional, permiten un
adecuado registro del desempeño económico del país, pero no dicen nada
respecto a los criterios de máxima renta económica y de uso óptimo y
eficiente del stock de capital natural. Por lo tanto, no permite
orientar la política macroeconómica hacia el objetivo de asignar
óptima y eficientemente los recursos pesqueros.

El Estado, debe reservarse para sí, la protección, preservación y
control de los recursos pesqueros y de sus actividades extractivas,
debe limitarse el acceso de nuevos pescadores a la actividad, de la
misma manera las autorizaciones y permisos de pesca para la operación
de nuevas embarcaciones y el funcionamiento de nuevas fabricas. Esta
situación provoca una divergencia entre el interés privado y el
interés de la sociedad. En el caso de la anchoveta peruana, estamos
frente a una carrera no solo por capturar lo más que se pueda en el
menor tiempo posible, sino por introducir más embarcaciones y dotarlas
de mayor tecnología para hacer más eficiente la captura. Olvidando que
el recurso no solamente no es el mismo, sino que tiende a disminuir
por el exceso de presión sobre el mismo, por lo cual compete al Estado
tomar las medidas regulatorias necesarias.

Finalmente, en la explotación de los recursos de propiedad común, se
deben redefinir las normas relativas a su acceso y explotación, es
pertinente por tanto la implementación inmediata de cuotas
individuales de pesca, previo redimensionamiento de la flota actual y
el establecimiento de cobros por derechos y de regalías por altos
precios también, estamos obligados a actuar con extrema cautela, ya
que las decisiones que se toman respecto de la explotación de los
recursos naturales son irreversibles, más aún, si se desconoce la
exacta magnitud de las funciones que cumplen en el ecosistema y el
medio ambiente.

La "visión compartida" del nuevo ministerio de Pesquería, debe
incorporar el principio de precaución, según el cual, deben fomentarse
las medidas destinadas a prevenir o corregir las repercusiones de la
actividad humana en el medio ambiente aun cuando no existan pruebas
científicas de tales repercusiones o dichas pruebas sean incompletas.

El primer paso debe ser profundizar nuestro conocimiento de los
ecosistemas marinos en su conjunto. Aunque durante años se han
recopilado datos sobre las principales pesquerías comerciales, casi no
se dispone de información estadística sobre las especies no
comerciales debido al costo y a la complejidad de las operaciones
necesarias. Los datos científicos sobre la situación de los hábitats y
sobre los efectos de la pesca en los demás organismos vivos son
desiguales, ya que sólo se cuenta con datos recabados para
investigaciones científicas concretas.

La política pesquera debe tener por objeto el uso de medidas
selectivas de pesca y la reducción del esfuerzo pesquero a fin de
contribuir a la mejora del ecosistema marino de Humboldt.

No cabe duda lo rápido que crece el sector pesquero, pero el aporte
directo al país es bastante reducido en relación a la magnitud que
alcanza la explotación del recurso, su efecto directo sobre el PBI.
No compensa la pobre contribución vía derechos de pesca e impuesto a
la renta de tercera categoría y la historia es cruel, solo hemos sido
capaces de sobreexplotar una especie y luego sustituirla por otra,
para mantener los niveles de producción del sector pesquero.

La responsabilidad es del ministro de la Producción Rafael Rey y
advertimos al Congreso, la necesidad de corregir estos hechos e
impedir una catástrofe para la pesquería nacional, se debe actuar
sobre 3 ejes estratégicos: investigación científica ecosistémica,
control de la pesca ilegal, la reducción de la flota y de las fábricas
e innovación tecnológica con mayor valor agregado. Se necesita dinero
para esto y el mismo debe provenir de la renta que produce la
comercialización de los recursos pesqueros transformados y exportados,
es pertinente también acabar con el inmoral otorgamiento de permisos
de pesca para nuevas embarcaciones, tal y como se viene haciendo y por
último despedir al viceministro de Pesca y a la corruptela del régimen
anterior que conducirán al fracaso la pesquería nacional y a la
miseria a miles de pescadores del litoral peruano.

13 millones de peruanos viven en la pobreza y de ellos, 5 millones en
la mayor miseria…… Por eso, el pueblo exige un cambio social. Alan
García – Mensaje a la Nación -28.07.06

Razones estratégicas por la que debe de restituirse el MINISTERIO DE
PESQUERÍA y acuicultura

La actividad pesquera, después de la minería aporta 1.200 millones de
dólares en divisas, que deben ser 3 o 5 mil en el largo plazo. Es por
eso que, su organización desde el estado peruano debe ser inteligente
y sistémica y partir de una "visión compartida" de pesca responsable y
sostenible.

Territorio, biodiversidad y desarrollo sostenible

El Perú, en sus 3,100 Km. De litoral costero, sus 200 millas superan
900.000 km2 de mar territorial, sin incluir la zona de alta mar
adyacente, cobija el ecosistema de Humboldt, precariamente investigado
científicamente y considerado el mas rico del mundo, según el IMARPE
en nuestro mar, se han identificado 1152 especies de peces, 1100 de
moluscos, 400 especies de crustáceos, además de innumerables especies
de algas y microalgas, con un enorme valor comercial, alimenticio y
medicinal.

La inmensa diversidad de nuestra fauna marina, su belleza paisajista,
con avistaderos naturales de aves, lobos, focas, delfines, ballenas,
no solo nos obligan a reflexionar y meditar para convertir
sosteniblemente al Perú, como el primer país pesquero del mundo, sino
también, como el mejor destino turístico a lo largo de todo el litoral
a través de observatorios de aves y mamíferos marinos, procurando
empleo y divisas y por ende la felicidad de los peruanos.

En cuerpos hídricos continentales, El Perú como territorio y ocupando
el 0.7% (1.300,000Km2) del planeta, es uno de los 5 países mas ricos
en biodiversidad, Bragg Eggs (2004). Cuenta con 262 cuencas
hidrográficas, ricas en especies ícticas nativas y entre las que se
cuentan, el camarón de río, el paiche, el paco, la gamitana, el
boquichico etc., y 12 mil lagos y lagunas y represas alto andinas,
adecuadas para el desarrollo de la acuicultura intensiva y de
subsistencia, para mejorar los niveles nutricionales de poblaciones
excluidas y en situación de extrema pobreza.

La tragedia de la abundancia: somos pobres porque somos ricos

En el Perú, los políticos y el ministro Rafael Rey Rey, no quieren
entender, menos aprender por razones mercantilistas, de que el futuro
y la felicidad de sus gentes, esta en el mar y en el desarrollo
sostenible de sus pesquerías.

En la segunda mitad del siglo XIX, el guano de las islas (anchoveta
convertida en excremento) generó mas de 100 millones de libras
esterlinas y convirtió a nuestro país, en el mas rico de Sudamérica y
hasta facilito, la abolición de la esclavitud y el tributo de los
indígenas. En los años 40 del s. XX la riqueza de nuestro mar, genero
"el boom de las conservas de bonito", para alimentar a las tropa USA,
en guerra, se construyeron 60 Fabricas y se genero decenas de miles de
puestos de trabajo. En el periodo 1958-2006, la industria anchovetera
ha extraído cerca de 400 millones de TM de anchoveta y se han generado
ingresos de divisas por más de 80 mil millones de dólares.

En la actualidad permite el empleo de más 120 mil peruanos en forma
directa y de 500 mil en forma indirecta; la pesca artesanal ocupa a no
menos de 100 mil peruanos y provee el 80% de pescado que consumimos.

El hambre y desnutrición: males de la república

En el Perú prehispánico, no se conoció el hambre y la desnutrición, la
pesca estuvo íntimamente vinculada a las costumbres alimentarias de
nuestros antepasados. En cambio, en el Perú de hoy, 13 de los 26
millones de peruanos, reciben menos de 15 gramos de proteína animal
por día, 83 niños menores de un año mueren diariamente por efectos
directos o indirectos del hambre (32 mil/año), el 25% de niños menores
de 5 años, el 32% de los menores de 2 años, según UNICEF, presentan
desnutrición crónica (hambre oculta) y el rendimiento educativo según
UNESCO, es el segundo más bajo de Sudamérica.

Debemos moralmente reconocer que, el 50% de peruanos se hunden cada
vez más en la pobreza y como tal, dicho con valentía y sin dramatismo,
nos encontramos en el camino de ser una nación de hambrientos y
desnutridos; azotados por el flagelo del hambre y su macabra marca de
muerte, al borde del estallido social.

Muchos dirán que el hambre de hoy, es el resultado de errores de
enfoque, de populismos, de negligencias, de desaciertos, de décadas
pérdidas, de codicias y pillerías desatadas, de egoísmos mezquinos tal
vez o de torpezas. Sin embargo todo esto se puede remediar, es momento
de entender que: GOBERNAR ES ALIMENTAR, por tanto la restitución del
ministerio de Pesquería, que debería ser también de la alimentación,
no es una grosería política de la propuesta aprista, tampoco debe de
ser, una miopía insensible de un servidor del Estado, menos de un
ministro, cuyo principal mérito, tal y como lo ha reconocido, sea el
de ser, un ignorante en materia pesquera.

*Revista Pesca Perú, No. 3, noviembre 2006