Tuesday, October 18, 2016

Alanistas: prebenda, sinecura y traición

Alanistas: prebenda, sinecura y traición
por Jesús Guzmán Gallardo; jeguzga@hotmail.com

17-10-2016

Haya de la Torre solía reiterarnos que para hacer la urgente revolución popular, deberíamos empezar por revolucionarnos nosotros mismos.

Resultaba condición insoslayable para ungirse de la autoridad necesaria, tener que presentar una biografía limpia, trayectoria constante y consecuente y, sobre todo, una gran vocación de servicio aparejada con capacidad de sacrificio y privación.

Por lo que se advierte, ocurre todo lo contrario y el ignorante, frívolo, veleidoso, corrupto, sinvergüenza, depravado, lujurioso, en fin, esas alimañas, pululan en los partidos políticos. El asqueante caso del médico del Hospital Loayza que estuviera en la planilla técnica del alanismo durante la campaña electoral y que luego se subiera al coche del actual gobierno nada menos que como asesor del presidente, da idea de la escoria de que hablamos.

Los auténticos líderes no son los que hacen los diarios o la televisión, los verdaderos son los que se hacen en la lucha cotidiana, en el trabajo sin descanso y en el estudio permanente. Son los que en su humildad y entrega generan mística, que los lleva al heroísmo y al martirologio sin condiciones.

Los revolucionarios sufren el ideal y lo llevan inmarcesible y apuntalado en el corazón toda su existencia, no renuncian ni por boato u oropel que ablandan conciencias o por pitanza dineraria y ambición desmedida. Muchos escogieron transformar las estructuras para beneficio de los más necesitados y afrontaron la muerte con serenidad y como una liberación.



Post a Comment