Friday, January 07, 2022

Hablemos de baja politiquería*

 

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

3-7-2007

 


Hablemos de baja politiquería*

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https://bit.ly/3pZNMKT

 

Una nueva categoría sociológica ha inventado el presidente Alan García. El ha hablado de baja politiquería, consecuentemente, también debe haber, en su copiosa imaginación, alta politiquería. Conviene, entonces, preguntar, a qué clase de escalafón pertenecen las siguientes circunstancias escogidas entre otras muchas. Y ¿será muy aventurado, aguardar respuestas? Wait and see.

 

Un candidato presidencial en el 2006 decía cosas muy puntuales sobre el TLC y en la campaña, a no dudar, estas aserciones le ganaron votos de quienes reputaron tales posturas como valientes y decididas. El agudo periodista, en su programa Al día con Hildebrandt en Radio San Borja, se encarga de recordar a la frágil memoria de nuestros políticos y analistas de juguete, qué decía aquél postulante antes y qué dice ahora desde el solio presidencial. ¿Baja o alta politiquería?

 

En el Instituto Nacional de Cultura, la antediluviana condesa que lo dirige, Cecilia Bákula, despide a trabajadores, estimula concursos de nacimientos (aunque usted no lo crea), desprecia y censura a los artistas, cobra en el BCR y no dice o falsea las cifras para aparentar menores ingresos y se supone que ella representa la avanzada “cultural” del país. ¿Baja o alta politiquería?

 

En La Haya existe un ser pagado de sí mismo como embajador. Es experto en crucigramas sobre genealogía porque él mismo se considera un ejemplar francés de linaje nacido en un país chusco y “de indios feos”. No recuerda para nada que su progenitor al cual llamaba con desprecio “pulsario francés”, pertenecía a un circo galo que vino de paso al Perú y se quedó en el norte. Este diplomático, tan sesudo y frívolo ¿será el que nos represente en casus belli jurídico con Chile en la corte más importante del mundo? ¡Pamplinas, aquél no puede subir una escalera y deletrear su nombre al mismo tiempo! ¿Baja o alta politiquería?

 

¡Nada menos que el primer funcionario del Estado, el presidente Alan García Pérez, pronuncia rogativas para que un simple senador demócrata, Charles Rangel, venga al Perú a otorgar su bendición (la del país dador) al TLC entre Gringolandia y Perú! ¡Así que en esas estamos, implorando por aves marías del poderoso país del norte! ¿Baja o alta politiquería?

 

Una ministra, la hipermentirosa y saltimbanqui Verónica Zavala Lombardi, en el portafolio de Transportes, es hallada, no por este modesto redactor, sino por la Contraloría General de la República, como pasible de acusación penal por haber puesto alegremente 5 millones de dólares en un banco que luego quebró, el NBK, cuando era funcionaria de Fonafe, y ningún diario, revista, noticiero, matutino o vespertino (salvo la presentación que me cupo hacer en el programa de César Hildebrandt, ya aludido) dice nada. Y, ciertamente, los otros ministros se callan la boca, de seguro que también para ellos es un honor compartir con alguien de semejantes comisiones deshonestas. Por cierto, el jefe de Estado, calla en los diez idiomas que habla. ¿Baja o alta politiquería?

 

A curiosos personajes se les antoja que, una vez llegados al episódico puesto en la administración del Estado, que no al poder decisorio que es otra cosa y está en otras manos más fuertes, pueden decir todo lo contrario, desdecirse, en una palabra, mentir descaradamente porque así “obligan los intereses nacionales”. ¿Desde cuándo ser vulgares ladrones del tiempo y la fe de los peruanos, puede ser prioridad patria? La honestidad no admite particiones de ninguna especie. O se es honrado o no se es, entonces, adviene la crónica pesarosa de cuanto vemos. ¡No de ahora, de siempre! Pocos son los peruanos a quienes puede reputárseles limpieza en la ejecutoria pública y privada. La mayoría tiene que esperar a morirse, porque aquí no hay muerto malo.

 

Al adefesio de calificar lo que de por sí inspira repulsión por denigrante, la politiquería, se suma la pedantería en el uso fenicio y coactivo de manadas de mediocres tributarios, no por convicción sino porque son sabidos en sus prontuarios, para la cosa pública. Como en el tango: lo mismo un burro que un gran profesor, los inmorales nos han igualado.

 

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

 

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

 

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

 

¡Sólo el talento salvará al Perú!

 

Lea www.redvoltaire.net

hcmujica.blogspot.com

Skype: hmujica

 

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*Publicado originalmente en la Red Voltaire el 3-7-2007 https://www.voltairenet.org/article149682.html

 

 

Thursday, January 06, 2022

Democracia electoral devaluada

 

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

6-1-2022

 


Democracia electoral devaluada

https://senaldealerta.pe/pol%C3%ADtica/democracia-electoral-devaluada

https://bit.ly/3FZ2W93

 

En mis años de escolar y universitario el grito protestante era La revolución es el sufragio. Entonces el gobierno militar ya sumaba, desde 1968, largos años de permanencia y desgaste en Palacio. La presión sindical y civil arrancó la convocatoria a la Asamblea Constituyente que en 1978 comprobó que el candidato Víctor Raúl Haya de la Torre ganaba, para sí, en simbólico e histórico triunfo popular, más de 1 millón de votos preferenciales bajo el dintel de C-1.

 

Desde aquella época a la fecha, han pasado muchas lunas, fracasos, esperanzas y horizontes marchitados por una mediocridad patentizada en legisladores de escasísima versación cultural, nula capacidad política y ausencia clamorosa de cualquier atisbo de inteligencia.

 

En pocas palabras, la democracia electoral sufrió una erosión irreversible que la transformó de pasaporte cívico a obligación con multa si no se vota. Los partidos políticos trocaron en clubes y patotas arrebatándose los puestos públicos y los gobiernos, paradigma negativo de cómo repartirse contratos con nombre y apellido amparados en un capitalismo salvaje que destruyó sindicatos, remató empresas públicas y convirtió al tecnócrata en “hombre de Estado”.

 

Si Perú es hoy el remedo de nación que es con todo a medio hacer, plagada de rateros en las reparticiones del Estado e ineptos para una concepción integral de gobierno y construcción por 100 años, no es por culpa de fuerzas exógenas o foráneas. Los únicos responsables somos, por angas o por mangas, nosotros mismos.

 

Una centuria atrás, la atroz sentencia de Manuel González Prada advertía: “tomar a lo serio cosas del Perú, esto no es república, es mojiganga”. Pesarosamente no hay cómo rebatir semejante aldabonazo.

 

Al momento de redactar esta humilde contribución al debate, se desconoce si el Apra logró inscribir sus listas para las elecciones municipales de este año. No hay duda posible en reconocer que dicho movimiento es cuasi inexistente. Sin parlamentarios, dirigentes en las organizaciones, huérfana de personalidades de quienes pueda leerse biografías sin mácula, hoy resiente el paso de la corrupción, de capitán a paje y lo que ayer fue protesta y heroísmo, hoy es vergüenza pública y humillante papelón ante un pueblo que les retiró su confianza desde hace largos lustros.

 

Confinar la revolución de pan con libertad a procesos electorales que sólo admiten a escogidos o digitados por las cúpulas maniobreras, es un atraso retardatario. Participar para hacer el ridículo, sabiendo del escaso arrastre en cualquier parte del Perú, una genuina traición.

 

La urgente renovación política es imperativo ineludible para todas las organizaciones que aspiran a tomar parte en el manejo del Estado vía el gobierno. Hay quienes sí saben o pretenden aparentarlo, cautelar sus intereses y para ello no dudan en promover vacancias, generar inestabilidad y alientan el desorden y caos tal cual vemos desde que el señor Pedro Castillo se alzó con el triunfo electoral insuficiente para liquidar a los majaderos y desopilantes opositores.

 

¿Qué caminos o derroteros los que vienen? Es un asunto de premiosa definición patriótica.

 

Wednesday, January 05, 2022

¿Qué es la Responsabilidad Social?

 


¿Qué es la Responsabilidad Social?

por Wilfredo Pérez Ruiz; wperezruiz@hotmail.com

https://senaldealerta.pe/pol%C3%ADtica/%C2%BFqu%C3%A9-es-la-responsabilidad-social

https://bit.ly/31p5WMK

 

5-1-2022

 

Es frecuente escuchar diversos, confusos y distorsionados conceptos. Hay quienes dan disímiles interpretaciones a una filosofía que gradualmente ha evolucionado en el mundo. Al respecto, podemos identificar la Responsabilidad Social Individual (RSI) y la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). Cada una tiene sus indudables peculiaridades. Ambas contribuyen a cooperar en la resolución de las necesidades de un determinado contexto social y están enfocadas hacia el interés general.

 

Empezaremos describiendo la RSI. Está referida al compromiso brindado por una persona mediante tareas, cometidos y decisiones, de variada índole, en favor de su comunidad. Alude al “sentido de pertenencia” y, por lo tanto, a su involucramiento para brindar su intervención en iniciativas encaminadas al “bien común”.

 

Un cuantioso número de quehaceres cotidianos pueden marcar la diferencia y generar una conducta “socialmente responsable”. Por ejemplo, cumplir con pagar los impuestos, separar los desechos orgánicos e inorgánicos, dar mantenimiento a los vehículos para disminuir la contaminación, aminorar el uso de envases desechables o donar sangre de forma intencional. Tengamos presente: todas nuestras acciones repercuten y generan impactos, de un modo u otro, en nuestra sociedad.

 

El ejercicio de la RSI está relacionado con la madurez cívica y, especialmente, con los valores ciudadanos y democráticos. Aprender a sentir el entorno como parte integral de nuestras vidas posibilitará desarrollar innumerables actos de ayuda al prójimo a través de organizaciones no gubernamentales y altruistas. Ello implica salir por unos momentos de la “zona de confort” e integrarnos en el espacio en el que interactuamos para dar un aporte que, por más sencillo que sea, engrandece nuestras existencias.

 

Los programas de voluntariado son una magnífica opción. Consisten en actividades de interés asistenciales, educativas, culturales, deportivas o de conservación ambiental -desarrolladas por hombres y mujeres- ajenas a una dependencia laboral, funcionarial o mercantil en las que participan jóvenes, profesionales y adultos mayores. Estos quehaceres fortalecen la autoestima, incitan las habilidades sociales, facilitan adherirnos con nuestra colectividad, estimulan principios importantes en la conexión humana como la bondad, la tolerancia, la convivencia, entre otros de innegable valía para concebir una población con vínculos de hermandad. 

 

La RSE expresa la visión, misión y valores de la organización; destaca el respeto por los colaboradores y sus familias y la comunidad. Esta perspectiva es independiente de los productos o servicios ofrecidos, del sector al que pertenece, de su tamaño, características o nacionalidad. Es un indicador del espíritu de aportar valor. Ninguna compañía está forzada a convertirse en “socialmente responsable”; sin embargo, es un mandato moral insertarlo en su actuación.

 

Demanda generar dividendos financieros acompañados de obligaciones legales y éticas como respetar a los moradores y establecer un saludable nexo con sus distintos públicos y en los niveles en los que se articula. Permite compatibilizar su rol con los anhelos de su entorno y es congruente con la productividad, los sistemas de calidad, la transparencia, la reducción de costos, la obtención de beneficios o la afectación al medio ambiente. Descartemos la idea que la RSE exige elevados costos y complejidades.

 

Toda entidad, sin importar si es pequeña, mediano o grande, puede ser “socialmente responsable” a partir de la decisión de su más alta instancia; es decir, de las convicciones de quienes la conducen. Soslayemos asumirla como faenas efímeras y humanitarias ejecutadas en especificas coyunturas (celebración navideña, desastres naturales o colectas públicas). Debe reflejarse, de forma trasversal, en cada una de sus labores de manera permanente y sostenible, más allá de actividades filantrópicas; las que, por cierto, no constituyen el único modo de plasmar su ejecución. Corresponde mostrar un compromiso continuo con sus variadas audiencias: no siempre es así.

 

La RSE es un componente de la identidad corporativa que facilitará obtener favorables resultados en dos esferas: interna y externa. En la primera, genera un buen clima laboral, promueve programas de capacitación e incentivos, aviva un proceso de fidelización, alienta la igualdad de oportunidades, instituye sistemas de meritocracia, rechaza la discriminación, impulsa virtuosas prácticas empresariales, cumple con las normas jurídicas laborales, posee códigos o manuales de ética, etc.

 

En la segunda, concibe una imagen de credibilidad y confianza -además de sus consumidores- hacia la sociedad con la que construye una reciprocidad empática, solidaria y respaldada en una óptima convivencia. Al mismo tiempo de obtener acreditaciones, reconocimientos, atraer a profesionales exitosos, alimentar una vinculación armónica con proveedores, autoridades, gremios, entre otros.

 

Ser “socialmente responsable” conlleva invariablemente una conducción basada en sólidos principios tan requeridos de fomentar, alentar y restituir en estos lacerantes momentos en los que prevalece -como eco de una “cultura global”- la apatía, la insolidaridad y aislados sentimientos de unión. Todos estamos en condiciones de contraer un rol diligente en nuestro hábitat, inspirados en el propósito de colaborar en asuntos que demandan nuestra entrega, empeño y dedicación.

 

Es un imperativo que debemos emprender habitantes y corporaciones. En consecuencia, creo pertinente evocar las trascendentes y vigentes palabras del reconocido empresario, escritor e ingeniero norteamericano Jack Welch: “La responsabilidad social empieza en una compañía competitiva y fuerte. Sólo una empresa en buen estado puede mejorar y enriquecer las vidas de las personas y sus comunidades”.

 

Tuesday, January 04, 2022

Bambas: ¿y los idiotas que anunciaron el apocalipsis?

 

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

4-1-2022

 


Bambas: ¿y los idiotas que anunciaron el apocalipsis?

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https://bit.ly/3G3muc4

 

Pocas veces la irresponsabilidad mercenaria ha dado pruebas culposas de su nociva existencia. Al alimón, arrebañados en una sola consigna, ex ministros, periodistas al peso, formadores de opinión en dólares y euros, coincidieron en asignar toda la culpa del desmadre en Las Bambas al gobierno de Pedro Castillo. Como en Fuente Ovejuna ¡todos a una!

 

¿Y qué ocurre ahora con la normalización productiva? Lanzar la piedra y esconder la mano no es delito exclusivo en Perú pero sí los renglones de impunidad para sus fautores llega a niveles sorprendentes.

 

Cuasi analfabetos convertidos en expertos mineros en 4 ó 5 horas; operadores en redes sociales cuya tarea sistemática consiste en estar 20 de las 24 horas produciendo esperpentos para parecer cultos e informados, palafreneros que cobran fuerte y se venden al mejor postor, todos anunciaron el apocalipsis de Las Bambas y la desgracia de todo ese importante entorno.

 

Sólo la vuelta a las actividades constituye un rotundo mentís a toda esta fauna variopinta y adocenada. ¡En qué manos o garras ha caído lo que debiera ser un periodismo científico capaz de desentrañar las maniobras patronales pero también los artilugios sindicales cuando prima la ortodoxia y la torpeza! La grisura de los “análisis” sólo despedía un fuerte tufo anti Castillo al que se han propuesto vacar velis nolis. Palos porque reman, porque no reman, palos.

 

Basta con acudir a Twitter, Facebook, LaMula y otras importantes páginas web para constatar cómo las pirañitas hacían acto de presencia escrita (a mayor actividad, mejor emolumento) y disparando como monos con metralleta al endeble gobierno de don Pedro Castillo. Ciertamente la capacidad de respuesta de esta administración es un hecho que debe mejorarse con urgencia.

 

¿Qué hacemos con los irresponsables? La gente en Perú, normalmente desinformada e intoxicada por las redes sociales, donde puede leerse literalmente cualquier cosa, tiende a repetir y como en el juego del teléfono malogrado, lo que es A al comienzo, termina en Z y con juramentos de veracidad.

 

¿Recuerdan el tema de los audios que anunciaba un individuo ex dueño de un medio de prensa y que creó una expectativa en la tradición más pueril de las bolas limeñas? El adefesio no pasó de eso y las consecuencias paliativas en despido de colegas que sólo leían lo que el programa televisivo les encargaba.

 

Pero los vociferantes visitan todos los canales, asisten a las radioemisoras o dan testimonios en la prensa escrita. ¿No hay vergüenza mínima para no dar cabida a estos miserables bocatanes?

 

Hay un gordo lenguaraz que no paga los millones que debe en impuestos a la Sunat. Y no lo hace porque simplemente ¡no le da la gana! Aquél pretende ser alcalde de Lima. Sólo imaginarlo con su cilicio flagelándose y enmendando sus “pecados” produce bascas por lo ridículo. ¿No hay un alma piadosa que le diga a este sinverguenza que honre su deuda porque eso es dinero del pueblo peruano? Pero tiene cabida en los miedos de comunicación.

 

El lector debe elaborar su tabla de personajes creíbles y no otorgar ningún crédito a quienes mienten y mienten para ver si algo queda. Las sociedades que no impulsan la capacidad crítica son víctimas de toda clase de dictaduras.

Monday, January 03, 2022

¡Respuestas contundentes, menos salutaciones y buenos deseos!

 

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

3-1-2022

 


¡Respuestas contundentes, menos salutaciones y buenos deseos!

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https://bit.ly/3sQRxEl

 

En este año electoral edil ¿cómo vamos a hacer para impedir que gavillas y patotas se hagan de los gobiernos municipales y “construyan” negociados, trafiquen con las licencias, eliminen áreas verdes para instalar selvas de cemento y donde lo único que no importe ¡ni un ardite! sea el ciudadano que vota pero cuya voluntad no decide absolutamente nada?

 

Suele ser una tradición el cúmulo de salutaciones y buenos deseos por el año que empieza. A los doce meses los ayes y lamentaciones son de igual o mayor proporción. Y la rueda sigue girando y anhelaremos que el año siguiente todo “cambie”.

 

¿Cómo habría de cambiar si los operadores en la burocracia estatal, en el Congreso, en los ministerios, en las municipalidades son los mismos expertos en trampas, zancadillas, sacadas de vuelta a los edictos y a la componenda con las grandes constructoras, los importadores asiáticos y los viajecitos de turismo pagados por el proveedor en los contratos con nombre y apellido en todos los aparatos gubernamentales?

 

Hemos venido denunciando cómo el Estado no compra mascarillas a los productores nacionales y cuando estos abren posibilidades de exportación, se les exige papeles y permisos administrativos amén de absurdos y demorones. Parece que la cantinela del perro del hortelano que no come, ni deja comer, sigue vigente y destructiva.

 

Los clubes electorales, mal llamados “partidos políticos”, persisten en sus prácticas de cenáculo y de escogidos. Los generales que llevaron a grandes descalabros a sus raleadas huestes pretenden seguir con el mando aunque la historia los haya lapidado por delincuentes e inmorales. La ciudadanía los repudia, no se identifica con ellos, han perdido elan y nadie sabe si alguna vez recuperarán vigencia.

 

Es hora que el ciudadano común y corriente, que el empresario moderno que invierte, exporta, logra obtener divisas y que crea puestos de trabajo y los burócratas honrados en el Estado se propongan y logren un pacto mínimo y decente. Tal como vamos las fuerzas disolventes tienen la mesa servida: estas sí saben lo que quieren y no les importa el precio. A río revuelto, ganancia de rateros.

 

¿Cómo hacemos con los miedos de expresión que sólo dan “noticias” que destruyen a sus enemigos? Los grandes temas de la agenda nacional, aquellos que involucran a esos contratos con estabilidad tributaria con licencia para barrer todos los derechos laborales, embolsicarse los millones y llevárselos fuera del Perú porque NO reinvierten, nunca son denunciados. ¡Y ay de quien lo haga, de inmediato el silencio los abruma y son voces que claman en el desierto!

 

Acaso de esos desiertos broten las nuevas campañas que Perú necesita para que todos se enteren de qué ocurre en el mundo del ciudadano simple y los gobiernos que andan con pasos accidentados fruto de su falta de tino y abuso de garrulería anacrónica. De repente las redes sociales constituyen, aún más, un arma de liberación que requieren del estímulo y respaldo de quienes pueden hacerlo con limpieza en la ejecutoria y franqueza en el envión. La sociedad peruana tiene que aprender a ganar sus victorias, honrarlas y ¡sobre todo! a conservarlas vigentes en espíritu y obra. De buenos deseos está empedrado el suelo de infierno.

 

Y en esos avernos pululan los pícaros, hampones, asaltantes, todos aquellos que han hecho de la expoliación del Estado un arte malhadado, una humorada deprimente y un gesto para las tribunas que aplauden lo que suena bien.

 

A combatir, simplemente a pelear por las grandes victorias que no caen del cielo.

Thursday, December 30, 2021

¡Ataques de fe, determinación sin límites, entusiasmo arrollador!*

 

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

1-10-2008

 


¡Ataques de fe, determinación sin límites, entusiasmo arrollador!*

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https://bit.ly/3EFRKMZ

 

¿Por causa de qué en Perú anemizan, aletargadas en el tiempo y la desolación, las más brillantes iniciativas inteligentes que casi nunca merecen el comentario periodístico o el análisis exhaustivo de la diminuta comunidad intelectual cuanto que científica locales? En no poco, semejante y nada envidiable circunstancia se debe a la poca fe que tienen sus propios creadores en lo que hacen. El qué dirán prima, el terror al rechazo o la superchería que da por derrotada la lid aún sin antes haber subido a la tarima a definir posiciones, es notoria. La urgencia de ataques de fe es una necesidad nacional.

 

¿Hay renglones entre el fanatismo y la determinación sin límites? Me temo que sí. Y este es un momento afortunado para decirlo. El sectarismo por definición es ciego. No discrimina ni tabula escalafones, arrolla por consigna, destruye a quien se oponga a su meta sin que ésta demuestre algún tipo de bondad. ¿Qué hace la prensa cómplice con sus enemigos?: los basurea, envilece ante la opinión pública y no ganan las ideas sino las arengas adquieren ciudadanía aunque carezcan de savia o zumo de sabiduría. En cambio, la determinación sin límites es la convicción pura, hasta romántica, pero bien pensada y constructiva de mejores y más caros destinos en la vida del país. Esta virtud marca la diferencia entre masas aborregadas en la entelequia de la estupidez y las ganas de edificar estados-naciones, maquinarias líderes con horizonte de revolución geopolítica al modo que las culturas preíncas e incas desarrollaron en sus amplios confines.

 

Deviene obvio que los ataques de fe deben poseer determinación sin límites pero nada de esto haría posible la presencia de estas virtudes si es que no tienen entusiasmo arrollador. De este catecismo simple carecen los líderes peruanos en casi todo orden de disciplinas y quehaceres. El burócrata sigue ordenanzas, el ejecutivo es parte de la cadena de mando y el gobernante administra el poder que nace en empresas que hoy se llaman de una manera y mañana de otra. No hay dueños con rostro conocido, las multinacionales han impuesto una dominación de mil caras y orientaciones diferentes.

 

No hay buenas ni malas masas, sólo hay buenos y malos dirigentes, aforismo político y que tiene validez en un amplio margen de actividades. Si los liderazgos no tienen fe en lo que hacen por no estar convencidos de su papel directriz y, para colmo de males, ni siquiera están premunidos de entusiasmo mueve-montañas, entonces el resultado es un país de desconcertadas gentes que no saben qué quieren porque desconocen su historia y aceptan acríticamente cuanto cualquier gobierno les “persuada” que hay que acatar.

 

En el Día del Periodista no son impropias estas reflexiones. Abundan en claves impresionantes sobre las que el ciudadano raras veces repara porque está acostumbrado a pensar en nada y hace economía cerebral porque todo está digerido por los miedos de comunicación a los que no interesa la verdad sino que los negocios marchen en la dirección que dé más ganancias. Y para eso botan a diario toneladas de mentiras bien dichas o correctamente redactadas. Los hombres y mujeres que navegan en el apasionante ejercicio periodístico debían preguntarse si hay motivos suficientes para la celebración a secas. O, de repente, hay segundos para romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz y rebelarse ante la dictadura empresarial, la voz del mandón, el látigo del depósito quincenal que compra silencios y satisface una que otra vanidad.

 

El problema del Perú no es económico. ¿No tenemos reservas por decenas de miles de millones de dólares? Pareciera que la bronca no va por esta vía.

 

Importa quebrar, y hacerlo definitivamente, los moldes plásticos y frívolos de una república de juguete que no sabe qué fue y por eso ignora también hacia dónde va. En esa tarea impostergable, los verdaderos periodistas tienen una tarea ciclópea.

 

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

 

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

 

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

 

¡Sólo el talento salvará al Perú!

 

Lea www.voltairenet.org/es

hcmujica.blogspot.com

Skype: hmujica

 

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*Publicado originalmente en la Red Voltaire http://www.voltairenet.org/article158183.html

1-10-2008

 

 

Wednesday, December 29, 2021

Una mirada al panorama político peruano al terminar el año

 


Una mirada al panorama político peruano al terminar el año

por Jorge Rendón Vásquez; jrvecriv@gmail.com

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29-12-2021

 

1.– El balance del año que llega a su fin podría resumirse en una constatación fundamental: el resultado del proceso electoral de la primera mitad de 2021 fue una pequeña revolución social y política en nuestro país.

¿Por qué?

Porque accedieron a la presidencia de la República un hombre del pueblo y al congreso de la República 42 representantes de una parte importante de las clases trabajadoras[1]: 37 del partido Perú Libre y 5 del grupo Juntos por el Perú. Pero, además, porque tanto el nuevo Presidente de la República como los representantes de Perú Libre proceden, casi totalmente, de los departamentos andinos, son étnicamente mestizos y titulados profesionalmente en entidades estatales. Los 5 representantes de Juntos por el Perú, pertenecen a diferentes grupos políticos, son profesionales y provienen en su mayor parte de la Capital.

Desde el punto de vista dialéctico estamos ante un cambio cuantitativo en la sociedad peruana, puesto que es la primera vez en la historia del Perú republicano que representantes de las clases trabajadoras y de la etnia mestiza llegan a los poderes Ejecutivo y Legislativo con ciertas propuestas de cambio económico y social en beneficio de las grandes mayorías sociales.

 

2.– La elección de un Presidente de la República, maestro de escuela y de origen campesino, y de los 37 representantes de Perú Libre ha suscitado la reacción exacerbada y colérica de los grupos de poder económico y de gran parte de la mediana y pequeña burguesía limeñas, sobre todo blancos. Es un rechazo generado por su decisión de impedir a toda costa los cambios que puedan afectar de alguna manera su posición económica dominante, basada en la explotación de las clases trabajadoras, pero es también un rechazo social y racial contra el ascenso al poder político de los descendientes de las antiguas castas raciales dominadas.

Por otro lado, la llegada al Poder Ejecutivo de un hombre del pueblo trabajador creó en algunos la esperanza de contar con un gobierno que habría de encaminarse hacia posiciones de izquierda, aunque sin definirlas.

 

3.– Ni el nuevo Presidente de la República ni los 37 representantes de Perú Libre han llegado al poder político suficientemente capacitados para el ejercicio de las funciones legislativas y de gobierno; carecen de proyectos concretos sobre los aspectos puntuales que se debería cambiar o modificar en el Perú, tanto por vía legislativa, la más importante, como por la vía del Poder Ejecutivo; se hallan desprovistos de conocimientos y experiencia, incluso en el manejo de la administración pública, o los que tienen son insuficientes; y no cuentan con cuadros aparentes para formular los proyectos legales de cambio ni para hacerse cargo de la conducción del aparato burocrático. Para cubrir este vacío el Presidente de la República tuvo que designar algunos ministros procedentes de Juntos por el Perú que asumieron la dirección de la economía y del presupuesto nacional con acierto. En los otros sectores, la administración pública avanza por la fuerza de la inercia, como antes, con sus limitaciones y deficiencias, conducida por los funcionarios y empleados de carrera y contratados. Estas carencias son la consecuencia del apartamiento de los grupos andinos mayoritarios de la función de gobernar el Estado, desde la conquista hispánica. La dirección del Estado en el Perú ha sido un privilegio exclusivo y excluyente de la casta blanca y sus descendientes y allegados, incluidos algunos mestizos. A la falencia indicada se añade la comisión explicable de errores por el Presidente de la República que van desde una inadecuada selección de ministros y otros funcionarios hasta el descuido en impedir el acercamiento de oportunistas y gentes en busca de prebendas y beneficios personales. El ejercicio del poder desde la Lima virreinal y republicana se ha complementado siempre con el asedio pleno de pleitesía, halagos y ofertas a los presidentes de la República y los funcionarios con poder de decisión por los poderosos del dinero, oportunistas, lambiscones, falsos y novísimos amigos y hasta por gentes portadoras de alguna recomendación en busca de una concesión, un contrato o un nombramiento. Un repaso a las Tradiciones de Ricardo Palma instruye sobre el nutrido y variado catálogo de maneras de adular al “señor gobierno” y sacarle algo. Si el destinatario de ese acercamiento ignora esas técnicas de corrupción es posible que sucumba a los halagos y pague caro su ingenuidad; y los grupos de poder económico y sus instrumentos políticos y mediáticos, vestidos de santos, los demolerán ante la opinión ciudadana. Es posible, no obstante, que estos tropiezos y sinsabores habrán de ser superados en la medida en que avance su aprendizaje en el ejercicio de la función pública.

 

3.– La dirección del ataque de la derecha recalcitrante, que se manifiesta como una persistente campaña de agresión a cargo de los periódicos, estaciones de TV y radio, incluidas ciertas publicaciones pretendidamente independientes, ha tenido los siguientes objetivos: a) separar al Presidente de la República del partido Perú Libre que lo llevó a la presidencia y, en particular del líder de este, para aislarlo y obligarlo a nombrar ministros y funcionarios afines con el poder económico o desvinculados, por lo menos, de la izquierda; b) inmovilizarlo y hacerlo blanco fácil de sus ataques; c) enfrentarlo con el Congreso de la República en el cual los representantes de los tres grupos de la derecha recalcitrante (Fuerza Popular-Keiko Fujimori, Renovación Popular-Rafael López Aliaga y Avanza País-Hernando de Soto, todos aventureros de la política) se han empeñado en atraer a su lado a los grupos de centro; y c) lo más importante, impedir los cambios que puedan proponer el Presidente de la República, sus ministros, Perú Libre y Juntos por el Perú. Este ataque de la derecha recalcitrante al Presidente y a Perú Libre polarizó, en un primer momento, a la opinión pública. Luego esta división ha tendido a disiparse, a medida que los exabruptos de la derecha recalcitrante se revelaban como injustificados y se hacían más evidentes como un factor de inestabilidad económica y política.

 

4.– A la situación indicada, se ha añadido la amenaza de la vacancia presidencial, anunciada por la derecha recalcitrante tan pronto como Pedro Castillo asumió el cargo de presidente. A manera de ensayo, los grupos de la derecha recalcitrante en el Congreso de la República se propusieron negar la confianza a los gabinetes ministeriales, con la seguridad de contar con el apoyo de los grupos de centro. Sin embargo, fracasaron. La mayor parte de estos grupos no se plegó a ese propósito, y los gabinetes de Guido Bellido y Mirtha Vásquez fueron aprobados; en el caso de Bellido por los votos de Perú Libre, Juntos por el Perú y varios partidos que, por ello, se proyectaron como de centro; y en el caso de Mirtha Vásquez por los votos de solo 16 representantes de Perú Libre, los de Juntos por el Perú y los de esos grupos de centro. Los 19 representantes de Perú Libre que votaron contra el gabinete de Mirtha Vásquez, resentidos por la exclusión de Bellido del gabinete ministerial y dominados por el infantilismo, se desacreditaron con ello ante una parte de la ciudadanía que los había elegido. Luego, la negativa de la admisión a debate en el Congreso de la República del pedido de vacancia presidencial reafirmó la presencia en el Congreso de tres fuerzas: la derecha recalcitrante con 43 representantes (Fuerza Popular, Renovación Popular y Avanza País); el centro con 42 (Acción Popular, Alianza para el Progreso, Somos Perú, Podemos, Partido Morado) y la izquierda con 42 (Perú Libre y Juntos por el Perú), tres fuerzas que detentan cada una un tercio de los votos.

 

5.– Por lo tanto, la posibilidad de promover ciertos cambios en los campos de la estructura y las superestructuras política, jurídica y cultural depende del acercamiento de las fuerzas de izquierda entre sí y de estas con las de centro y, en definitiva, de la aceptación por el centro de las propuestas formuladas desde la izquierda, a condición de que esta sepa qué proponer y cómo. Dada la correlación de fuerzas de la izquierda y del centro, es evidente que los cambios, para el caso de que puedean hacerse, no serían todo lo profundos ni extensos que la situación económica y social requiere y que, con sentido práctico, los grupos de izquierda y la opinión ciudadana que los respalda tendrán que aceptarlos como cambios cuantitiativos que, en cierto modo y en alguna medida, signifiquen un avance social dentro del sistema capitalista. No es absolutamente factible, sin embargo, que los representantes de los grupos de centro mantengan una distancia profiláctica con la derecha recalcitrante; la han apoyado y seguirán apoyándola en determinados aspectos indicados por el poder empresarial, so pena de perder el financiamiento por este en las próximas campañas electorales. Es un centro inclinado hacia la derecha. Por lo tanto, la aprobación de las leyes que posibiliten los cambios necesarios a las grandes mayorías sociales habrá de requerir la movilización de estas para exigirlas.

 

6.– La resistencia de algunos dirigentes de Perú Libre a admitir la presencia en el gabinete de ministros de Juntos por el Perú, llamados por ellos despectiva e impropiamente “caviares”, es inadmisible y perjudicial para ellos.[2] Si los dirigentes de Perú Libre no lo entienden así y se manejan con la idea de que basta su presencia en el Congreso de la República para tratar de satisfacer allí los pedidos de sus bases provincianas, cualesquiera que sean (por ejemplo, permitir el funcionamiento de universidades incompetentes y la eliminación de SUNEDU o su neutralización) o sostener posiciones personalistas, estarán perdiendo una rara oportunidad histórica. Es, al parecer, ya un hecho definitivo la constitución de un nuevo partido magisterial más cercano al Presidente de la República.

 

7.– Frente al proceso electoral y los acontecimientos políticos subsiguientes, los innumerables grupos de la izquierda tradicional, desperdigados autónomamente, y los izquierdistas ermitaños se han limitado a observar esos acontecimientos, a emitir alguna opinión o a criticarlos, sin ninguna posibilidad de influir en su marcha, salvo con su voto, como todos, lo que sería otra manifestación de que su momento histórico ha terminado, como el de otros grupos políticos.

(Comentos, 18/12/2021)



[1] En su más amplia expresión, la noción de clases trabajadoras abarca a todas las personas que trabajan por una remuneración, cualesquiera que sean su nivel y ocupación. Las forman: los profesionales que constituyen ya una clase social diferenciada; los obreros, empleados y trabajadores independientes de la ciudad y del campo.

[2] El término gauche caviar (izquierda caviar) fue utilizado en Francia en la década del treinta del siglo pasado para designar a los intelectuales de la burguesía que militaban en los movimientos de izquierda o simpatizan con estos. Volvió a utilizarlo el primer ministro francés Jacques Soustelle, en setiembre de 1960, para estigmatizar a 121 intelectuales que condenaron al gobierno francés presidido por Charles de Gaulle por la represión de los combatientes argelinos que luchaban por la independencia de Argelia del dominio francés. En 1962, Francia tuvo que reconocer la independencia de este país. Ese término, lo utilizó aquí Aldo Mariátegui para burlarse de algunos profesionales de tez blanca, egresados en particular de la Universidad Católica, con inclinaciones de izquierda, para indicarles que, como sucede con él, su puesto está en la derecha (cfm. Mi comento Caviar o cebiche, 23/7/2018).

Tuesday, December 28, 2021

Perú: la mejor defensa es el ataque

 

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

28-12-2021

 


Perú: la mejor defensa es el ataque

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https://bit.ly/32H43v1

 

Cuando se trata de cuestiones patrióticas y la defensa del patrimonio, geografía, los aires, los trabajadores y su derecho a vivir dignamente, el respeto y a evitar que sinverguenzas no quieran honrar los contratos firmados vía concesiones, NO hay pero que valga.

 

Los empresarios, políticos, gerentes, los que toman decisiones tienen que aprender a pensar comunicacionalmente que no es otra cosa que subrayar el hecho, hacerlo de conocimiento generalizado en su amplitud más excelsa y evitar que las manipulaciones pagadas y financiadas por los miedos de comunicación engañen al público común y corriente.

 

Un par de meses atrás di a conocer cómo Corpac no cumplía el requerimiento de la DGAC de brindar el servicio de ayudas aéreas a los aviones que aterrizaban en Lima provenientes del interior y desde el exterior. Nadie había escrito o comunicado el asunto. La noticia rauda y fría llegó en forma de corrección y se licitó el servicio aunque por escasos meses. ¿Cómo sigue el asunto? Es imperativo que la gente tome conocimiento, de otro modo pasa desapercibido hasta que se produzca algún escándalo que hunda al Perú en el ridículo aeronáutico mundial.

 

La empresa concesionaria del Aeropuerto Jorge Chávez desde el 2001 y que hasta hoy NO HA CONSTRUIDO LA II PISTA, Lima Airport Partners, LAP, pretende que el terminal para 35 millones de pasajeros se reduzca a 25 y recién más adelante se cumpliría con lo firmado y pactado dos décadas atrás. Ya les dijeron NO (MTC-OSITRAN), pero siguen insistiendo, erre con erre, vía entrevistas demasiado sesgadas en que insinúan que harán prevalecer, a como dé lugar, su descarado incumplimiento.

 

En la Superintendencia Nacional de Migraciones se quiere repetir la historia vigente desde el 2016 y volver a entregar la fábrica del pasaporte electrónico a IN Groupe (Imprenta Nacional de Francia). Es decir ¡todo sigue igual! Y hemos denunciado –y es parte de los reclamos de varios postores- que el proceso está direccionado para que gane una empresa: IN Groupe.

 

Minsa y Cenares no compran mascarillas a los productores nacionales y hay serios cuestionamientos a esos adminículos que vienen de China porque NO CUMPLEN los estándares de seguridad mínimos en la lucha contra el covid19. En momentos que arrecia la variante ómicrom ¿qué clase de crimen es el que se está cometiendo contra los ciudadanos peruanos?

 

Las noticias tienen que ser comunicadas, internalizadas en la mente común y simple del habitante que por lo general sólo cree lo que dicen los miedos escritos, hablados y relatados. Pero ¿qué pasa cuando estos miedos sólo responden a sus anunciantes, es decir a quienes ponen dinero en forma de compra de espacios publicitarios?

 

Si no piensan comunicacionalmente y transitan por las redes sociales, aún carentes de control gubernamental o comercial, los empresarios patriotas van a dejar que los más poderosos les arrebaten, de plumazo en plumazo, la chance de decir su verdad que casi siempre es desfavorable a los peruanos.

 

La mejor defensa es el ataque cuando de los temas patrióticos se trata. No hay por qué dudar, menos temer y el único requisito es exhibir el alma limpia y devota por los sagrados intereses de los trabajadores, su Patria y el destino manifiesto en la búsqueda de un Perú libre, culto y justo.

Monday, December 27, 2021

Perú, país de ilusiones paticortas

 

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

27-12-2021

 


Perú, país de ilusiones paticortas

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https://bit.ly/32CTMQM

 

Desde hace algo más de cuatro décadas la ilusión no florece en Perú. A lo más tiene patas cortas. ¿Y quién o quiénes cercenaron esas esperanzas?, ¿acaso enemigos foráneos o invasores?, ¿pestes o enfermedades letales masivas?, ¿alguna plaga de las bíblicas y letales? No. Nuestros desvergonzados y mayores enemigos son los de casa.

 

¿Qué hicieron los políticos (o los que suelen llamarse a sí mismos como tales)?. ¡Todo lo contrario! Vía el discurso florido, pleno en lugares comunes y promesas baratas, envilecieron el teatro de las posibilidades que es la política y la constriñeron a un diálogo de vulgares y demagogos. Uno de ellos, pusilánime y proditor, a sabiendas que su “oratoria” ya no calaba ni convencía, optó por meterse un tiro. Pero años de años fue pilar de la destrucción política del Perú y la pulverización del gran partido que fuera antes el de Haya de la Torre.

 

¿Y qué decir de los que han vivido de la cansada ubre del Estado y sus sucesivos gobiernos desde hace 200 años? Con la llegada a Palacio de Pedro Castillo explotaron en sus fobias racistas y en su pretendida superioridad intelectual afincada en diplomas universitarios, grados académicos que no han podido disimular el saqueo del dinero del contribuyente. La estadística anuncia que rateros de cuello y corbata predominan en la maquinaria expoliadora del país.

 

¡Ni la vida común y corriente se salva! Amoríos con ilusión tronchan el horizonte porque cada quien pone excusas, dinamita el camino y ¡sanseacabó! el romance, el matrimonio, la esperanza común o lo que fuere. Sin vergüenza, la más mínima, todos se reclaman ofendidos y heridos. Ciertamente no es una faceta poco frecuente, sí muy disimulada con capacidad hipócrita mayestática.

 

En el momento en que una nueva promoción de jóvenes y veteranos, en abrazo generacional renovado y creativo, siembre la ilusión, avive el fuego de la inteligencia y ame con pasión la historia de su pueblo, entonces renacerá la llama votiva y perenne de tener fe en los destinos superiores de un país que antaño fuera capitanía política brotada desde el incario a buena parte del continente. ¿Será eso imposible?

 

Hay que impulsar la lectura, el buen uso de los elementos tecnológicos, el freno prudente a esos celulares que ni siquiera dejan almorzar tranquilos. Pero, con ahínco hay que sembrar la fe en un pueblo que NO cree en nada porque siempre le han mentido con centurias de culposos antecedentes.

 

¿Deber de quién o quiénes? De todos los hombres y mujeres no sólo de buena fe, sino de una genuina voluntad de acero capaz de equivocarse para volver a empezar sabiendo que las nuevas juventudes merecen no el espectáculo de pobreza espiritual y garrulería festiva contemporánea sino actitudes y determinación para edificar un país casi en ruinas morales y políticas.

 

Se nos va el 2021 pleno en pandemias y sus evoluciones nocivas. En crisis política con un gobierno incapaz de buscar el asesoramiento más calificado lejos de las compadrerías o torpezas fácilmente identificables.

 

Conozco de esfuerzos empresariales que dan todo de sí y que van logrando, como el agua que horada la roca para formar el pongo, llegar a destino. Pero ¡he allí que el Estado pone trabas y exige permisos bobos! A esos patriotas hay que alentarlos.

 

Mi cuota es muy humilde e insuficiente pero cada vez que llegan voces de aliento y entusiasmo, tengo la impresión que continuar es la única opción.

 

En llegando el 2021, abrazo esperanzado, con plena fe en los destinos de este gran pueblo y, sobre todo, firmes y disciplinados en la unión que demuestra que las grandes causas no perecen por el miedo.

Thursday, December 23, 2021

Dickens, Canción de Navidad

 


Dickens, Canción de Navidad

por Jorge Smith; kokosmithm@hotmail.com

https://senaldealerta.pe/pol%C3%ADtica/dickens-canci%C3%B3n-de-navidad

https://bit.ly/3HakVcR

 

(NdR, 2021,hmr) El autor de la nota, Coco Smith Maguiña, ya no está con nosotros. Di cuenta fraterna y emotiva del triste suceso en otro artículo Bandera a media asta: partió Coco Smith Maguiña https://bit.ly/3eoTUWc

 

Cada Navidad Jorge se esmeraba en revisar su artículo sobre Dickens, esa historia le conmovía tanto que no hesitaba en rehacerla para incorporar sus nuevos descubrimientos, giros e interpretaciones. Tuve el gusto de presentar a Coco a otros amigos y amigas, acaso algunos valoraron la inmensa sabiduría detrás de un siempre sonriente y socarrón chimbotano.

 

Leamos su trabajo de pocos años atrás.

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24-12-2017

 

Al visitar la Pierpont Morgan Library de Nueva York, es difícil resistir a la tentación de volver a ver el manuscrito de la obra Canción de Navidad (A Christmas Carol) de Dickens. Si bien para un latino, tal acto puede ser solo el reflejo de una curiosidad literaria, para los anglosajones dicho manuscrito es observado con una actitud reverente. Mas que con los ojos, dichas páginas, llenas de un sinnúmero de correcciones, las cuales eran un calvario para los editores de Dickens, son vistas por ellos, desde un lugar alejado pero omnipresente en la memoria, como lo son los recuerdos confusos de la infancia. No es para menos, A Christmas Carol es la obra mas leída en estos días de Navidad desde hace más de 170 años. Ahora no solo es leída, sino también vista en diversos filmes realizados sobre el tema de la conversión en la noche de Navidad del avaro Ebenezer Scrooge. Hay múltiples versiones de la obra en dibujos animados, teatralizadas y algunas incluso cantadas.

 

La obra muestra al rico y avaro Scrooge, con su duro corazón y total indiferencia a los preparativos que hacen los pobres en la noche de Navidad. Preparativos es mucho decir, pues para los pobres en aquellos días, la Navidad era el simple lujo de comer un poco más de pan, o que las panaderías permitiesen que la gente gratuitamente calentase su comida. La noche de Navidad, Scrooge no logra conciliar el sueño y se le aparece el fantasma de su socio Marley, recientemente muerto. Este lo conmina a ser más generoso y cambiar de vida. Tras sucesivas visiones que tendrá durante la noche, ve su pasado, su solitario presente y, sobre todo, se angustia al ver lo que será su triste futuro y su también solitaria muerte, si sigue así. Al amanecer del día siguiente, el avaro se despierta como un hombre nuevo. Al levantarse envía de inmediato un pavo de regalo a su amanuense Cratchit, a quien trataba con una mezquindad sin límites. En una de sus visiones, justamente, Scrooge había visto cómo a la medianoche de Navidad, a pesar de todo y en medio de la pobreza, la familia de Cratchit hacía un brindis a la salud de Scrooge.

 

Totalmente transformado, decide también llevar regalos a la familia de su empleado y reparte caridades por doquier volviéndose desde entonces en alguien sociable y generoso. El duro hombre se ha convertido, gracias al espíritu solidario, generoso y de esperanza que es el de la Navidad.

 

Dickens, quien tenía 31 años cuando escribió esta obra, ya tenía en aquel entonces una rica experiencia de vida, habiendo, sobre todo, conocido muchos sinsabores de ésta. Entre ellas el haber tenido un padre en prisión por deudas y una juventud con privaciones diversas. Había además pasado largos años trabajando en una fábrica en penosas condiciones.

 

En esa Inglaterra de los albores de la revolución industrial, Dickens fue sensible a la triste suerte de los niños que tenían que trabajar en las fábricas y también a las precarias condiciones de salud y de vida de los pobres. Leer a Dickens es, por otro lado, descubrir la otra cara de un siglo XIX que en muchos de sus aspectos fue genial, lleno de inventiva y creatividad. En la época había una clase media que comenzaba a aparecer, pero al lado de ésta había un mar de miseria, con un lumpen proletariat que cargaba con sus frustraciones y tenía vetado al acceso a los bienes materiales. Con su peculiar talento, Dickens describió ese mundo en su vívida y dramática dimensión.

 

Karl Marx que en 1849 se estableció en Londres, no muy lejos de la morada de Dickens, trató de comprender los mecanismos económicos y sociales que hacían que tal clase social existiese y enarboló, a su vez, una ideología, que terminó generando en octubre de 1917, capitaneada por Lenin, la revolución rusa cuyo destino ya conocemos.

 

Vale la pena decir que al convertirse pasando de la avaricia a la generosidad, Scrooge en nada dejó de ser un capitalista.

 

Por su significación podemos decir que A Christmas Carol es algo así como el texto fundador, por lo menos en el mundo anglosajón, del espíritu de la Navidad moderna. Lo curioso es que en aquella obra, no hay prácticamente una sola referencia a la religión, de lo cual mas bien está invadida la atmosfera de la Navidad en los países católicos.

 

La moraleja de esa obra es la paz que esos días debe reinar entre los seres, transformando el alma de las personas. Eso se manifiesta objetivamente en la capacidad de compartir los bienes, sobre todo el alimento.

 

La obra tuvo una gran acogida desde su aparición. Una de las consecuencias de la popularidad lograda es haber tenido el dudoso homenaje de ser una de las primeras obras en la historia de la literatura de las cuales salió una edición pirata, casi de inmediato. De la edición original se vendieron 6 mil copias y de la edición pirata no hay forma de saberlo.

 

Fue también sorprendente el efecto inmediato que produjo la obra, la cual no solo fue loada por la crítica literaria sino que produjo una transformación notable en la vida real y en el carácter de muchas personas. Se dice que los dueños de algunas fábricas, al terminar de leer la obra, conmovidos, dieron un día libre pagado a sus obreros y en muchos otros también comenzó a aparecer un cierto espíritu de hospitalidad y cordialidad desconocido hasta entonces.

 

Como en los tiempos en que Dickens la visitó, en la Nueva York actual que guarda sus preciosos manuscritos, coexisten siempre la riqueza y la miseria en todas sus formas. La noche de Navidad sin embargo, las más diversas asociaciones caritativas, entre las cuales la voluntariosa Salvation Army tratan de hacer la vida más soportable a los pobres de la ciudad, llevándoles alimentos, regalos y un poco de alegría. En realidad, los hechos históricos demuestran que no fue nada fácil la introducción del espíritu navideño en la Nueva Inglaterra pues los austeros puritanos no querían que se instaurase ese tipo de festividades donde el dispendio y los excesos eran de rigor. En 1659 en el hoy estado de Massachussets, se llegó incluso a declarar que celebrar la Navidad era un crimen y aún en 1706, una horda encolerizada de puritanos atacó a pedradas una iglesia en Boston, donde se celebraba una misa con motivo de la fecha.

 

Imaginemos el desmayo que hubiese tenido un puritano de esos lares, si hubiese estado en Lima y hubiese presenciado nuestras costumbres. Ricardo Palma, al contar una bella tradición alusiva a la fecha, escribe que la noche de Navidad "tras una comilona bien mascada y mejor humedecida, improvisábase en familia un bailecito al que los primeros rayos del sol ponían remate."

 

Los únicos que desde el siglo XVII en los Estados Unidos celebraban la Navidad eran la gente de los estados del sur y en el norte sólo los neoyorquinos que ya eran algo relajados en aquel entonces. No nos sorprende por lo mismo, que en la Nueva York actual, los católicos celebren la Navidad, los judíos celebren la Hanuka que es la pascua judía, mientras que a su vez los afroamericanos celebran la Kwanza que es la Navidad africana y a su vez los protestantes celebran el espíritu de la Navidad inmortalizada por Dickens.

 

En cualquiera de sus formas, lo importante es la persistencia de ese tiempo mágico de concordia que es el mensaje de aquel viejo manuscrito forrado en cuero de la Pierpont Morgan Library que no podemos dejar de contemplar.

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http://www.voltairenet.org/article199157.html?var_mode=recalcul

 

 

 

Wednesday, December 22, 2021

Apra: caos total y rojos hasta en la sopa

 

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

22-12-2021

 


Apra: caos total y rojos hasta en la sopa

https://senaldealerta.pe/pol%C3%ADtica/apra-caos-total-y-rojos-hasta-en-la-sopa

https://bit.ly/3H1jNIb

 

En la p. 49, ante la afirmación:

 

Tampoco queda mucho del APRA que presumía de la honradez de su dirigencia

 

César Hildebrandt responde:

 

“No, no queda nada. Con Alan García todo eso se termina. Haya construye un partido y una opción popular, y Alan destruye ese partido desde la perspectiva más intrínseca. Es el Atila del APRA porque destruye justamente lo que Sánchez mencionaba, que era el orgullo de una ética social, personal, que no podía discutirse. La primera impresión que causaba Haya era la de su austeridad, la de la vejez de su ropa, la pobreza de su casa, la modestia de su vajilla y todo suena conmovedor porque de verdad estábamos hablando de un tipo que había tenido enormes oportunidades de usufructuar del erario o de recibir halagos financieros de los sectores conservadores y, sin embargo, nunca se había interesado. Haya se corrompe desde un punto de vista doctrinario pero no se corrompe personalmente. Esa lozanía hacía del APRA, efectivamente, un partido importante y casi invicto en ese terreno en donde era difícil mantenerse en el Perú. Todo se perdió con lo que hace García desde 1985. Y ese despilfarro moral, esa quiebra, bueno, conducen al APRA de hoy.” Confesiones de un inquisidor, Memorias de César Hildebrandt en diálogo con Rebeca Diz, Lima 2021, Penguin Random House, Grupo Editorial.

 

Un militante de base, exclama pesaroso:

 

“Tenemos un problema irresoluto en el partido que cada vez más nos aleja de la formalidad y de participar en las próximas elecciones regionales y municipales. Nuestra realidad es que el secretario general está en campaña con otro partido; el presidente de la comisión política está en Europa desde julio; el responsable del proceso de reinscripción renunció; el presidente del partido no da señales de vida. ¿De qué partido estamos hablando? Esta que debe ser nuestra tarea central es dejada a un lado. Como lo dije anteriormente, tengo la impresión que existe una actitud para que el partido no se inscriba y lo que quede de su organización apoye a López Aliaga en su candidatura para alcalde de Lima. Que volvamos a ser un partido formal no le interesa a nadie.

 

No se sumen al coro de los que llaman rojos, caviar, comunista, antiminero y demás estupideces a los que piensan diferente.” (Julio Espinoza)

 

Ambas opiniones coinciden en retratar a una nave al garete más ominoso, huérfano de liderazgo moral, mucho menos ideológico, siquiera doctrinario. Los alanistas, esa peste que tiene recursos y una falta de vergüenza radical en cualquier sentido, no pararían pleito a ningún marxista o socialista sin que eso signifique que el comunista posea gran innovación, le basta lo elemental para descolocar a quienes ven rojos hasta en la sopa, epidemia causada por un ayuno monstruoso de lectura, cultura política y crítica severa ante la ausencia de valores morales.

 

Así como Víctor Raúl bajo el lema de hacer y organizar que presenta desde su libro de 1928, El Antimperialismo y el Apra, impulsó el culto a la idoneidad y honradez como que murió en casa fraterna pero ajena y ni siquiera el terreno donde reposan sus restos en el Cementerio de Miraflores, Trujillo, fue suyo sino prestado generosamente por la Familia Burmester; el otro lado de la moneda movilizó la trampa, el ardid, la pillería, el todo vale y los resultados son los añicos en que quedó el partido luego del paso del Atila lenguaraz. ¿Cómo se puede ser tan idiota de alabar discursos inanes y no calibrar las ruinas desvencijadas que son el Apra de nuestros días?

 

Hay certidumbre en la creencia que se fabrican las condiciones para que el soporte del reaccionario no pagante de la Sunat, Rafael López Aliaga, sea el Apra de los no doctrinarios sino pragmáticos que no hesitarían en vender a sus madres sino que hasta discutirían el precio.

 

¿Hasta cuándo esa autoimpuesta ceguera tan torpe y mendaz?