Friday, February 27, 2026

Reparaciones de secta Sodalicio

 

Informe

Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas

27-2-2027

 


Reparaciones de secta Sodalicio

https://senaldealerta.pe/reparaciones-de-secta-sodalicio/

https://tinyurl.com/28dvz5p2

 

El magnífico texto que transcribimos, Reparaciones, y de autoría de Jorge Turpo Rivas, fue publicado el 2-12-2025* y subraya El desafío de Javier del Río en el caso Sodalicio. Y señala Una tarea bajo la mirada del Papa León XIV

 

“El Vaticano ha dado un paso decisivo en el proceso de supresión del Sodalicio de Vida Cristiana. Lo ha hecho colocándole sobre los hombros al Arzobispo de Arequipa, monseñor Javier Del Río Alba, una responsabilidad inédita, delicada y cargada de riesgos.

 

Su designación como Comisario Apostólico Adjunto, anunciada por el Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada, no es un título simbólico. Lo convierte en la persona encargada de abrir, desde el Perú, la caja negra financiera de la organización fundada por Luis Fernando Figari y que en Arequipa tiene una presencia importante con la Universidad Católica San Pablo, el Instituto del Sur y hasta dos cementerios.

 

Según la periodista e investigadora Paola Ugaz, quien, junto a Pedro Salinas, destaparon los abusos cometidos durante décadas en el Sodalicio, esta designación es la verdadera prueba para el arzobispo.

 

“Tiene un reto triple”, me dijo.

 

1.      Convencer a víctimas, periodistas y observadores de que es capaz de hacer lo que nadie ha logrado en 54 años: torcerle la mano al Sodalicio y obligar a Jaime Baertl, su administrador histórico, a transparentar bienes, cuentas y flujos económicos que nunca han sido revelados.

2.      Instalar en el Perú una comisión con soporte registral y burocrático que permita iniciar formalmente el proceso de reparación a las víctimas.

3.      Hacerlo rápido.

 

El mandato es claro. La incógnita es si podrá cumplirlo. La elección de Arequipa como sede del proceso tampoco es casual. Aquí el Sodalicio, recordemos, construyó uno de sus bastiones económicos y académicos más influyentes. La Universidad Católica San Pablo, pieza clave de esa red, fue durante años un nodo de poder espiritual, educativo y financiero.

 

Que la tarea de desmontar esa estructura empiece precisamente en Arequipa es un gesto simbólico del Vaticano. Iniciar la desarticulación desde uno de los centros vitales del movimiento.

 

Sin embargo, la designación de Del Río llegó cargada de escepticismo. Víctimas y periodistas recordaron su cercanía con sectores ligados al Sodalicio y su silencio en momentos críticos, como el caso del sacerdote, Luis Ferroggiaro Dentone, quien durante años se desempeñó como guía espiritual de la San Pablo y terminó denunciado por abuso en Arequipa. En Lima ya había sido acusado por el actor, Jason Day. Lejos de responder a la justicia, se fue a Francia y luego a Estados Unidos.

 

Ugaz reconoce ese ruido, pero insiste en que la magnitud del encargo obliga a conceder el beneficio de la duda. Esto no es un encargo rutinario. “Es bailar con la más fea”, dice la periodista. Enfrentarse a una organización históricamente cerrada, resistente a la supervisión e incapaz, hasta hoy, de entregar un inventario completo de sus bienes.

 

La opacidad financiera es el nudo crítico. Las fraternidades femeninas -Las Siervas y Las Fraternas- sí han entregado listados, pero todo lo que depende de Baertl o del Movimiento de Vida Cristiana permanece en silencio absoluto. Nada. “Ni siquiera han dicho hola”, señala Ugaz.

 

El Vaticano espera que la presencia de Del Río logre romper ese bloqueo. Pero para lograrlo no bastarán señales de buena voluntad. El arzobispo deberá:

 

1.      sentarse con Baertl, 2.-. exigir documentación, 3.- constatar transferencias, 4.- revisar propiedades, 5.- verificar salidas de bienes y 6.- armar un inventario patrimonial que sirva como sustento del plan de reparación.

 

Todo eso bajo vigilancia directa desde Roma.

 

Ugaz lo resume sin rodeos: “Si Del Río decide encubrir o frenar, que se atenga a las consecuencias”. No es una advertencia vacía. El Papa Francisco ya actuó con firmeza en el caso del obispo José Antonio Eguren, quien fue retirado de manera fulminante. En Roma, dice, ya no existe margen para un encubrimiento más.

 

La prioridad del Papa es explícita: Reparar a las víctimas.

 

Más allá del papel del arzobispo, la dimensión del trabajo es enorme. La comisión que debe instalarse en el Perú deberá: 

 

1.      identificar bienes, 2.- revisar documentación, 3.- establecer una lista completa de propiedades,4.- deslindar qué fue transferido, 5.- a quién y cuándo, y 6.- determinar qué puede destinarse a un fondo real de reparación.

 

Nada de eso existe hoy. El Sodalicio, debilitado y descrito como un “zombi”, mantiene aún estructuras económicas activas a través de terceros, empresas vinculadas o instituciones educativas.

 

El nombramiento de Del Río no solo es operativo, es político y eclesiástico. Significa que el Vaticano espera que un obispo peruano, alguien del mismo país donde nació el movimiento,

 

1.      marque distancia, 2.- obligue a transparentar, 3.- rompa pactos de silencio y 4.- conduzca el proceso hacia la reparación.

 

Si tendrá la voluntad o el carácter para hacerlo, es algo que solo se verá en la práctica. Por ahora, lo único evidente es que, por primera vez en décadas, el Sodalicio enfrenta una supervisión directa desde Roma y un comisario local cuya labor será observada al milímetro.

 

La misión no es pequeña. Su desenlace no solo compromete la credibilidad del arzobispo de Arequipa, sino también la capacidad de la Iglesia peruana para enfrentar, por fin, uno de los escándalos más graves de su historia reciente.

 

PD. Este proceso no significa que la UCSP o el lSUR vayan a cerrar o desaparecer, sólo se trata de transparentar el camino para reparar a las víctimas del Sodalicio.

 

*https://www.facebook.com/jorge.turpo.rivas.2025/posts/reparacionesel-desaf%C3%ADo-de-javier-del-r%C3%ADo-en-el-caso-sodaliciouna-tarea-bajo-la-m/2576873639350376/