Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
7-11-2026
Manual para zombies del sodalicio
https://senaldealerta.pe/manual-para-zombies-del-sodalicio/
Con ese nombre y la autoría de Juan Gonzales, llegó esta
carta a los integrantes supérstites del llamado Sodalicio de Vida Cristiana que
andan encubiertos y sin vergüenza por la comisión de sus crímenes.
Deseable que el pontífice por llegar en los días siguientes
pueda escuchar a las víctimas de la secta perversa y millonaria a las que el
papa conoce muy bien.
En El Sodalitium en crisis, escribí el 14-2-2002,
https://bit.ly/2O3eP7V
“El Sodalitium comparte un tenebroso origen
fascista con otra secta de ultraderecha: Tradición, Familia y Propiedad (TFP).
La sucursal peruana de
Los miembros de
En otros países, además, mantiene contacto con
partidos y facciones de extrema derecha neonazi europeas, entre ellas, la
peligrosa "Fundación Familia Española". Eso es decir, por lo menos,
que TFP es una secta de cuño fascista.
La disolución real, comprobada, verificada del
Sodalicio no debe ser puro discurso efectista como suele acostumbrarse en
nuestra realidad latinoamericana. Sectas como aquella, amén del lamentable
espectáculo de farsa en nombre de la fe, también han sido -y son- amenazas
letales contra la salud mental de las sociedades.
Leamos.
“Queridos muertos vivientes del Sodalicio:
Primero, gracias por confirmar que están muertos. Sólo un
muerto necesita que el Papa le firme un certificado de defunción dos veces - 14
de enero de 2025 y 14 de abril de 2026 - para entender que ya los disolvieron.
Los disolvieron, señores. No es una metáfora. No es una pausa espiritual. Es
una disolución.
Como el azúcar en agua. Ya no existen. Pero ahí siguen,
aleteando como zopilotes sobre su propio patrimonio, transfiriendo colegios, cementerios,
universidades a terceros como si la justicia fuera tonta y no supiera seguir la
ruta del dinero.
Da ternura verlos ahora convertidos en editorialistas de la
ultraderecha internacional. De abusar en sacristías a abusar de la gramática en
El Español, en InfoVaticana, en los panfletos donde todavía les dan columna
porque comparten el mismo miedo a que una víctima cobre. Y claro, ahora el
enemigo es Bertomeu.
El cura sin cara de mi colegio decía "Aquí no estoy
yo" porque tenía humildad. Ustedes dicen "Aquí no estamos
nosotros" porque escondieron los bienes. El se escondía tras una rejilla
para no estorbar. Ustedes se esconden detrás de sociedades offshore para no
pagar.
Atacan al comisario Bertomeu porque hace lo único que
ustedes nunca hicieron: poner a la víctima en el centro. Y les duele, les arde,
porque toda su vida construyeron una institución alrededor de un solo hombre -
Figari - y ahora que Roma les puso otro hombre enfrente para liquidarlos,
descubren que el narcisismo duele cuando no es el propio.
Se quejan de que Bertomeu habla de sus canas, de sus ojeras,
de sus vuelos. ¿De verdad? ¿Ustedes, que se miraron al espejo durante 50 años
creyéndose la reserva moral de América Latina, que confundieron carisma con
cuenta bancaria, que llamaban formación a la obediencia ciega, ustedes, los
soberbios por antonomasia, vienen a dar clases de humildad?
Ustedes fueron desnudados ante la opinión pública. No por la
prensa de izquierda, no por Bertomeu, no por el Papa León XIV. Por sus propias
víctimas.
Por los testimonios de intervenciones psiquiátricas
forzadas, de abusos, de manipulación, de consentimientos arrancados en
vulnerabilidad que ustedes llamaban vocación.
Y ahora que les piden lo mínimo - que paguen la reparación
con SU patrimonio, no con limosnas, no con discursos, con sus bienes
privatizados, se hacen los ofendidos y mandan a sus sicarios mediáticos a decir
que es persecución.
No es persecución. Es contabilidad.
Ya no son Iglesia. Ya no son familia espiritual. Ya no son
ni siquiera sociedad. Son una marca en liquidación que cree que cambiando de
razón social escapa de la responsabilidad legal. Spoiler para zopilotes: no
escapa. Ustedes ya no son nada.
Así que sigan escribiendo cartas en medios que nadie lee
fuera de su burbuja. Sigan creyendo que atacar a quien busca justicia les
devolverá el prestigio.
Mientras tanto, el mundo ya siguió, el papa ya firmó, la
gente ya entendió quiénes son.
Y ustedes siguen ahí, muertos, parloteando, sin entender que
el velorio ya terminó hace rato”.
Si la política fuera seria en Perú, las colectividades
debieran entender que a las sectas hay que pulverizarlas desde el discurso y
las mentiras que en nombre de la fe, contrabandean los pillos. La revolución de
los espíritus es urgente e imprescindible.






