Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
23-6-2026
¡Free flow urgentísimo en carreteras del Perú!
https://senaldealerta.pe/free-flow-urgentisimo-en-carreteras-del-peru/
Son muchos años que el tema del cobro de peajes sigue igual.
Filas interminables de vehículos de todo tipo esperando pasar las casetas de
cobro o cruzar por el “pase libre” en el cual también se cobra.
En Chile, Colombia o Uruguay, los autos pasan a velocidad
normal por los peajes (sistema Free Flow o flujo libre). Aquí seguimos haciendo
colas larguísimas, perdiendo combustible, tiempo y paciencia.
¡Precisamente!
Un Congreso como el que viene, bicameral, diputados y
senadores, con un prestigio por los suelos por su fama, nada injusta, de
legislar para minorías y grupos poderosos, tiene la ocasión de legislar
homologando, todo este tema vial que nos impulse a tener un sistema de
carreteras moderno, económico, en una palabra: ¡eficiente!
Un estudio, del cual transcribimos párrafos certeros y
científicos, sostiene un magnífico cuadro realista del intríngulis y sus
posibles soluciones. Leamos.
Mosaico
-Sin interoperabilidad
En Perú, las carreteras están divididas en decenas de
concesiones diferentes (Lima Expresa, desvíos en el norte, el sur, etc.). Cada
una negoció su propio contrato con el Estado hace años. Como resultado, crearon
sistemas independientes.
Si compra el tag electrónico para usarlo en la Vía de
Evitamiento, ese mismo chip no sirve para pasar automáticamente por los peajes
de la Panamericana Sur o del norte del país.
En otros países existe un único sistema nacional; da igual
quién administre la pista, el lector reconoce tu carro y te debita de una sola
cuenta.
-Contratos antiguos
Muchos contratos de las asociaciones público-privadas (APP),
se firmaron hace 10 ó 20 años, cuando el pago en efectivo era la norma.
Modificar un contrato en el Perú (hacer una "adenda") para obligar a
las empresas a cambiar sus garitas manuales por pórticos inteligentes es un
dolor de cabeza burocrático que toma años y suele terminar en arbitrajes.
-Cobranza e impunidad
Para que un peaje sea 100% automático (sin barreras), el
sistema toma una foto a la placa del auto y hace el cobro posterior. Si el
conductor no paga, en países como Chile hay una multa pesadísima directamente a
la cuenta fiscal o no se puede renovar el permiso de circulación.
En Perú, el sistema de cobranza coactiva y fiscalización de
Sunat, MTC o municipalidades está desconectado.
Soluciones
-Peaje Electrónico Único: el Ministerio de Transportes y
Comunicaciones ya ha publicado lineamientos para el Modelo Nacional de
Telepeaje Interoperable. Lo que toca ahora es obligar por decreto, a que todas
las concesionarias del país homologuen sus lectoras al chip RFID que viene por
ley en la tercera placa del parabrisas. Un solo tag debe servir desde Tumbes
hasta Tacna.
-Mano dura contra la
evasión, urge una ley que vincule las deudas de peaje directamente con la
imposibilidad de pasar la Revisión Técnica o renovar el Seguro Obligatorio de
Accidentes de Tránsito (SOAT).
-Migración progresiva a pórticos Multi-Lane Free Flow: en
los accesos a las grandes ciudades (entradas y salidas de Lima), se deben
eliminar las casetas físicas por completo y reemplazarlas por estructuras
metálicas con cámaras y sensores elevados.
-El costo de oportunidad en horas-hombre perdidas en el
tráfico del Perú es altísimo. La solución técnica ya está inventada; lo que
falta es decisión política para destrabar los contratos y unificar los sistemas
de una vez por todas.
-Aunque no hay un estudio que aísle exclusivamente el tiempo
perdido dentro de la garita del peaje del resto de la congestión, sí existen
datos macroeconómicos oficiales de instituciones como el Banco Central de
Reserva del Perú (BCRP), la Asociación Automotriz del Perú (AAP) y gremios como
AFIN, que nos permiten dimensionar la magnitud de este problema en Lima.
Cifras alarmantes
-El tiempo perdido (horas-hombre)
Un conductor promedio que entra o sale de Lima en hora punta
(por ejemplo, cruzando el peaje de Villa o el de Chillón), experimenta demoras
de entre 20 y 45 minutos solo para superar la zona de garitas en los días de
mayor congestión o fines de semana largos. Si una persona pasa por estos peajes
para ir y volver de trabajar 5 días a la semana, pierde fácilmente unas 15
horas al mes inmóvil frente a una caseta.
Los peajes de Lima registran el paso de cientos de miles de
vehículos al día. Gremios de infraestructura calculan que los cuellos de
botella generados específicamente por el cobro manual en accesos principales,
le roban a la ciudad millones de horas-hombre al año. A modo de contexto
general, el tráfico global de Lima hace que cada ciudadano pierda entre 155 y
198 horas al año de su vida atrapado en el metal.








