Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
19-7-2026
¡Denunciar, siempre da en el blanco en Perú!
https://senaldealerta.pe/denunciar-siempre-da-en-el-blanco-en-peru/
En un trabajo de años atrás, Sangre,
violaciones y crímenes sí “venden”
http://www.voltairenet.org/article162002.html?var_mode=calcul
, 9-9-2009, apunté circunstancias que
se reiteran en Perú con frecuencia rayana en la locura.
¿No
debiera la sociedad, cuestionarse duramente si “asimilar” estos contenidos
violentistas, no es parte de esa misma vorágine letal? Que hayan pasado 205
años y que el dedo acusador persista señalando defectos similares o peores,
retratan a una comunidad congelada o alimentada por taras sin solución.
Llega
otro gobierno que ha enunciado ya que movilizará a las fuerzas armadas. Nótese
que la misión constitucional de aquellas no tiene que ver con el crimen,
asalto, monra, corrupción o extorsión, monedas todas de un mismo envión
criminal.
¿Qué
hacen los “intelectuales” aparte de cobrar a fin de mes, dar sus charlitas
edulcoradas y de puro maquillaje social que no emiten opiniones demoledoras de
estas pócimas que aturden a todo el país?
Recordaba
siempre González Prada refiriéndose a la Patria: “donde se aplica el dedo,
brota el pus”.
Y
no es para alegría o júbilo, el inmenso margesí de taras que se denuncian pero,
como no se corrigen, aún peor, empeoran, son desviaciones “aceptadas” por la
sociedad. Leamos.
-Quienes
tenemos por costumbre prender la radio (nótese que no digo oír), o ver
televisión a horas muy tempranas recibimos un alud de, in extenso, detallados
crímenes, violaciones, robos, estupros, asaltos, linchamientos, muertes casi
todas violentísimas y por regímenes y maneras que harían avergonzar al Chicago
de los años 30 cuando Capone, bate en mano, hacía justicia por fuerza propia.
-Por
entonces no había la cantidad de “periodistas” que se deleitan describiendo
estas chapuceras masacres ni locutores o cronistas que pugnaran por grabar o
filmar las lloriqueantes expresiones de los damnificados. Noticias casi no hay
porque no son atractivas para el morbo colectivo. En cambio la sangre,
violaciones y crímenes sí “venden”.
-Si
usted hiciera un cálculo y extrajera de los “noticieros” matutinos, casi sin
excepción, los minutos otorgados al festival de sangre, daríase cuenta que es
poco lo que resta para otros temas.
-Entre
los programas, mal llamados noticieros, es de micras la diferencia, todos
responden al patrón institucional de subrayar una violencia cada vez más
extendida por todo el país. A la buscona tara de indagar por los detalles más
escabrosos en Lima, ha sucedido, otra muy similar que en provincias pretende
“igualar” el canibalismo capitalino.
-¡Hasta
en eso se nota el centralismo cerebral que tiene aherrojado al Perú en una
cárcel más inmensa que el daño que producen todos sus ladrones, los proletarios
y los de cuello y corbata en los ministerios, Establo y empresas públicas!
-Por
eso, que mueran acribillados oficiales del Ejército en el VRAE, luego de más de
25 mil caídos por el terrorismo demencial, no solivianta como debiera a los
grupos llamados pomposamente “partidos políticos”.
-¿Ha
notado cómo las sucesivas administraciones regalan desde Palacio el patrimonio
nacional y los Establos hacen leyes para adornar con toneladas de frases la
claudicación, desde hace largos lustros?
-La
llamada indiferencia nacional pareciera haber tocado fondo. La excepción
emocionante la dieron múltiples personas que al paso de los oficiales muertos
en el VRAE y que fueran enterrados hace menos de 48 horas, aplaudían el decurso
de los féretros, concitando, de ese modo, la tan necesaria solidaridad
militante e indignación furiosa frente a tanta ineptitud.
-¿No
es hora que pulvericemos a los criminales de toda laya, a los que disparan
desde el violentismo como a los que roban desde el escritorio y cobran
puntualmente cada fin de mes? Más fácil es decirlo que hacerlo, no obstante o
el Perú acomete la pelea contra la corrupción en todos los niveles, incluyendo
al periodismo y a todas las organizaciones, o simplemente prosigue cuesta abajo
la rodada, ese atrabiliario derrotero al caos más deplorable.
-Más
aún, pocos días hace que, asombrado, tomé conocimiento que Bolívar había
completado la independencia del Perú y que fue parte de una época gloriosa. El
idiota que leyó cansinamente la “crónica” no sabe que el venezolano generó los
dos problemas limítrofes que Perú debió –y aún tiene- que acometer por
decenios: Ecuador por el norte y Chile por el sur.
-No
sólo eso, la fatuidad megalómana de Bolívar y su alfil contumaz, Sucre, crearon
Bolivia y expectativas falsas y a posteriori, el jefe de las tres hermanas y
Colombia en su capitanía, declaró la guerra al Perú. ¡Así de simple!
-Vomitivo
cuanto que indigesto el envión matutino que da la televisión limeña que funge
de nacional. Con un pórtico tan discutible como la industria de la sangre, se
violentan los derechos humanos de millones de personas que tienen derecho a
mirar el porvenir, construir el futuro y hacer de sus vidas, destellos respetables
y no mojones al despeñadero”.
El
condimento lo ponen los buscones que se hacen sacar “reportajes, opiniones,
entrevistas” para que la presidente electa, Keiko Fujimori, o su entorno,
reparen en sus cualidades políticas, de gestión o “experiencia”. Triste la
situación de un país que deberá escoger entre clowns a los que guíen la
maquinaria de gobierno.
¡Ataquemos
al poder, el gobierno lo tiene cualquiera; atentos a la historia, las tribunas
aplauden lo que suena bien; rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media
voz!







