Informe
Señal de
Alerta-Herbert Mujica Rojas
26-5-2026
Mr. Bernie, como Pedro por su casa en Perú
https://senaldealerta.pe/mr-bernie-como-pedro-por-su-casa-en-peru/
Mr. Bernie Navarro
es, desde hace algunas semanas, oficialmente, el embajador de Estados Unidos en
Perú. Y, a la vez, con entusiasmo desbordante, se ha convertido en un activista
que aparece en televisión, radio y prensa impresa.
A los candidatos a
definir la segunda vuelta, el próximo 7 de junio, las recurrentes agendas de
Mr. Bernie, pareciera tenerles sin cuidado. Perú, país curioso en que los
aspirantes a gobernarlo ¡ni se inquietan ante un torbellino de propaganda en,
como Navarro mismo lo anunció, defensa de los intereses de su país!
Digamos que tanto
Keiko como Sánchez están muy ocupados en la campaña, aunque un aviso, warning,
de cómo debiera comportarse cualquier diplomático, no les llevaría ante los
micrófonos más de 3 minutos. De repente, sospechan, que pueden perder la visa
de entrada.
¿Qué dice o expresa
la usual, muda y complaciente Cancillería del Perú? Hasta donde yo sé
¡absolutamente nada! Recordemos el denigrante papel de agente promotor de la
compra de los aviones caza Lockheed, del ex ministro Hugo de Zela. Con descaro,
falta de pudor, tino o siquiera delicadeza, no hesitó en llamar mentiroso al
presidente Balcázar.
En un trabajo,
semanas atrás ¿Qué hacía Mr. Bernie Navarro en Palacio?, el 24-4-2026, https://tinyurl.com/39xjakm7, pregunté:
“¿Qué hacía Mr. Bernie Navarro allí?
Como Lockheed es una poderosa firma
militar estadounidense y está en un proceso de venta de aviones con Perú, que
un embajador aparezca en la sede de gobierno del país comprador, llama la
atención, despierta suspicacias y no deja de ser un acto inelegante, impropio,
descaradamente metiche.
Oportunidad valiosa para que Mr. Bernie
Navarro conozca qué le pasó a su colega Spruille Braden, también
norteamericano, embajador de su país en Argentina en 1945, cuando fue a
protestar a la Casa Rosada en Buenos Aires y charló con el coronel vicepresidente
Juan Domingo Perón.
Iba Mr. Braden a reclamar por el
supuesto acoso que se hacía en Argentina a algunas empresas gringas
y lo conversó con Perón quien escuchó la perorata con paciencia. Luego del
discurso de Braden, Perón preguntó a su interlocutor: ¿sabe cómo se le llama a
los que piden eso en Argentina? Ante la negativa de Braden, el gobernante le
dijo: se les dice “hijos de puta”.
Mr. Braden entendió perfectamente el
castellano directo y pícaro y salió sin despedirse y evidentemente furioso que
hasta se olvidó de su sombrero. La anécdota recuerda que los edecanes de Perón
jugaron una pichanguita con la prenda del diplomático.
Lo metiches que son en Perú los
diplomáticos foráneos no es un tema nuevo: los germanos respaldando a la
empresa concesionaria del primer aeropuerto del país; los franceses cuando de
defender el negocio de los pasaportes electrónicos y todo parece indicar que
Mr. Bernie Navarro cree que también debe manejar los fueros de Lockheed”.
Pavo de todo banquete, el diplomático
norteamericano aparece con una frecuencia acelerada. ¿Permitiría el
Departamento de Estado que algún embajador peruano llevase a cabo un tren de
actividades similar al del dinámico Mr. Bernie, pero en cualquiera de los
Estados de la Unión?
Cierto que desconocemos si existe
personal diplomático peruano capaz de emprender el 10% de una agenda tan activa
que demanda trabajo y más trabajo.
¿Descártase algún pronunciamiento de
Mr. Bernie sobre la segunda vuelta? Me atrevo a decir que la literatura puede
cubrir cualquier circunstancia y si no tiene vela, la conseguirá a troche y
moche.
¿Dicen o esbozan algún pensamiento
(aunque sea una exageración, solo suponerlo), los clubes electorales? Algunos
no se recuperan de la paliza del 12 de abril en que muchos fueron reducidos a
la lóbrega cifra de ínfimo porcentaje e integrantes del grupo Otros, y están
elucubrando trucos, estratagemas y picardías para no perder “vigencia”.
Cuando un país se hace de la vista
gorda ante los poderes imperiales de aquí o acullá, declina las alamedas del
auto-respeto y amor propio para caminar por los callejones y acequias de la
pusilanimidad y el caos espiritual.
Múltiples son las avenidas para la
construcción de un Perú libre, justo y culto, pero se debe comenzar con la
idoneidad firme que no transige con imposiciones o dictados que vienen desde
lejos y con decibeles de órdenes que deberán ser cumplidas sin dudas ni
murmuraciones por esclavos o alfiles al servicio de ultramar.
En los días corrientes en Perú se libra
una batalla geopolítica entre Estados Unidos y China. Cada quien procura mejor
aprovechar las oportunidades de negocios en todos los órdenes. ¿Qué mejor que
tener no gobernantes sino vasallos dóciles y anuentes hasta la náusea?
¿Y qué dicen los miedos de
comunicación? Cuando no son turiferarios amables con las potencias y sus
delegados locales, guardan silencio “estratégico” y pierden la chance de
informar sobre cómo acontecen los fenómenos económicos del mundo globalizado en
Perú y de cómo sacar lecciones para una ruta de liberación e independencia
genuinas.
Será la historia, aquella que señala
con valentía y pone los puntos sobre las íes, la que relate la vergüenza y
miseria de borregos con saco y corbata y mediocridad miserable.
¡Ataquemos al poder, el gobierno lo
tiene cualquiera; atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena
bien; rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!








