Informe
Señal de
Alerta-Herbert Mujica Rojas
25-2-2026
Macrosur: ¡se empuja adenda gasífera al caballazo!
https://senaldealerta.pe/macrosur-se-empuja-adenda-gasifera-al-caballazo/
El debate
energético en Perú no puede reducirse a la firma apresurada de adenda de
Cálidda que compromete el futuro del país, sin transparencia ni debate público.
La Macrosur no está pidiendo privilegios, está exigiendo justicia energética.
Está demandando el ducto con gas natural para su desarrollo, no modificaciones
contractuales hechas al caballazo. Clave es el día 26 fecha prevista para la
firma al caballazo.
En los últimos
meses hemos sido testigos de sucesivas versiones de la Novena Adenda vinculada
a la concesión de distribución de gas natural. Se han presentado diapositivas,
resúmenes y exposiciones técnicas parciales, pero no se han publicado
oficialmente todos los documentos completos en los portales institucionales.
Esa práctica no fortalece la confianza ciudadana; la debilita.
Hoy, además, se
conoce que existe una quinta versión de la Novena Adenda actualmente en
evaluación por el regulador Osinergmin. Si eso es cierto, y todo indica que lo
es, el país tiene derecho a conocer su contenido íntegro antes de cualquier
decisión política o administrativa. No se trata de obstaculizar inversiones; se
procura garantizar que las condiciones contractuales, respondan al interés
público y no generen asimetrías que perjudiquen a otras regiones.
Energía y Minas
debe actuar con absoluta transparencia. Una adenda de esta magnitud no puede
manejarse como si fuera un trámite menor. Estamos hablando de ampliaciones de
plazo, compromisos de inversión, posibles ajustes tarifarios y, sobre todo, de
impactos en la estructura del mercado de gas natural en el Perú.
El problema de
fondo es político y estratégico: mientras el sur sigue esperando la
masificación real del gas proveniente de Camisea, se priorizan esquemas
contractuales que consolidan posiciones dominantes en mercados ya
desarrollados. Macrosur no debe permanecer postergado, mientras se redefine el
mapa energético del país, sin una visión descentralista.
Cusco, Apurímac,
Puno, Arequipa, Moquegua y Tacna no pueden seguir siendo convidados de piedra en decisiones que afectan directamente
su futuro energético. Estas regiones albergan recursos estratégicos, corredores
logísticos y polos industriales potenciales que podrían despegar con energía
más competitiva y segura.
El gas natural no
es un lujo, es un instrumento de desarrollo. Reduce costos para las familias,
mejora la competitividad industrial, impulsa la generación eléctrica y dinamiza
economías regionales. Sin embargo, el sur continúa dependiendo de balones de GLP
caros y de sistemas eléctricos más costosos, mientras observa cómo se discuten
adendas con Cálidda y Transportadora de Gas del Perú, que no garantizan un
cronograma claro y financiado, para cerrar la brecha energética histórica, y
menos aún aseguran una verdadera seguridad energética.
Perú necesita
reglas claras, estabilidad jurídica y promoción de la inversión privada. Pero
también equidad territorial y planificación estratégica. No se trata de estar
contra una empresa ni contra el sector privado, es exigir que cualquier
modificación contractual esté alineada con una política energética nacional que
priorice la seguridad energética y la integración del Macrosur.
Gas para la
Macrosur significa infraestructura, ductos, plantas y conexiones domiciliarias
reales. No adendas al caballazo sin transparencia, ni debate público y nulo
respeto por el interés nacional.
La energía no
puede decidirse entre cuatro paredes. El gas es de todos los peruanos. Y el sur
ya esperó demasiado.
El evento fue
presidido por Yanet Valenzuela del Comité Central de Lucha de La Convención,
también fue expositor José Bengoa Morales, Director Ejecutivo del Instituto
Regional del Gas del Cusco y Miguel Poblete del Frente de Defensa de
Quillabamba.
Es el permanente
problema que tienen los usuarios del gas virtual cuando se interrumpen las
carreteras, esto sería mucho más prolongado y frecuente en el caso de Cusco y
Puno, ya que también además ocurren cierres o bloqueos de la carretera de
Arequipa a Puno y a Cusco.
El Gasoducto al
Sur y Masificación por tuberías no puede ser postergado por intereses rentistas
y de lobistas, a los que no interesa un pimiento, la Macrosur no permanecerá
impasible. ¿No pueden esperar unos meses para que un gobierno legítiimo tome la
decisión de acuerdo a los altos intereses de millones de peruanos?
De la insólita
mudez de los clubes electorales, sobresale la expresión pública de Perú Libre
que ha anunciado que un eventual gobierno suyo, nacionalizaría el gas de
Camisea. El resto brilla por ausencia. ¡Y absoluta irresponsabilidad!
El Estado peruano
estaría renunciando, de manera ilegal, claudicante y vergonzosa, por adelantado
y sin debate nacional, a una política energética soberana para el sur del país,
entregando el control del proceso de masificación del gas natural a un operador
privado, cuyo objetivo principal es preservar y ampliar su negocio de manera
monopólica y no desarrollar integralmente el territorio.
Adenda al
caballazo beneficia directamente a Cálidda, que asegura con anticipación, la
continuidad de su negocio más rentable (Lima y Callao) y expande su control
territorial con mínima inversión y bajo riesgo e ingresos garantizados por 10
años más, y no pagará por el usufructo de toda la infraestructura de su
concesión que el 2033 pasará a poder del Estado peruano.
Estos son
esquemas empresariales asociados que allanan el camino para la futura adenda de
TGP Extensión Sur (gasoducto costero), replicando un modelo excluyente,
fragmentado y funcional al negocio privado. ¿Y la ciudadanía? ¡Nada de nada!








