Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
21-7-2026
¿Candidez o falta de oficio?
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Sectores de oposición han planteado o hecho saber a la
presidente electa Keiko Fujimori, su opinión porque las Cámaras de Senadores y
Diputados, no sean liderados por Fuerza Popular. Y que ello constituiría un
acierto ante la opinión pública y el maquillaje formal de nuestra turbulenta
democracia.
Los opositores exhiben una candidez a prueba de cañonazos y
también una falta de oficio en las reyertas y componendas que tienen como
escenario Plaza Bolívar. Presumir que el fujimorismo asentirá fácilmente es ir
a contramano de lo que ha sido el antidemocrático, aberrante y delictivo
comportamiento de su representación en diversos parlamentos. Algo así como
negar su razón de ser.
Podría ser, también, que buenos aires empiecen a refrescar
la pesada atmósfera en el Congreso y que gente con sentido de la decencia y
limpieza pública, inauguren promisorias alamedas de entendimiento político.
Pero eso está por verse, el pasado vergonzante caracteriza a muchos
oficialistas.
Por ejemplo, ¿qué tal si las Cámaras, con dirigentes no
fujimoristas, discrepan con el más que cantado pampillazo, remate de Refinería
Talara-Petroperú, que inobjetablemente llevará a cabo el gobierno de Keiko
Fujimori?
Antecedentes hay de los años 90 en adelante, de la conducta
réproba, vendepatria, proditora de todos los conjuntos de congresistas del
fujimorismo. En 1996, Alberto Kenya remató a US$ 186 millones de dólares,
Refinería La Pampilla y la cuasi obsequió a la empresa española Repsol, la
misma que nos vende, contamina con petróleo el Norte Chico y que nadie toca.
¿Entrarían en colisión las anunciadas facultades
legislativas que pedirá el gobierno de Fujimori, con las intenciones críticas
de las Cámaras?
El Parlamento unicameral que ha regido hasta hoy desde 1993,
tiene el dudoso prestigio minúsculo y monstruoso de ser una fábrica de malas
leyes, con nombre y apellido, por su vivero de perdones y tristísimo nivel
intelectual y político que la gente repudia a rajatabla.
¿Cambiará aquello con la “reflexión” del Senado? Pertinente
recordar, porque los olvidadizos abundan, que en el referéndum del 2018, más de
¡15 millones de ciudadanos, repudiaron la reelección y también abominaron del
Senado!
En años muy recientes, menos de 130 legisladores, acordaron
resucitar de su tumba ocasional al Senado, que nace de una picardía con
literatura abundante que para eso siempre hay escribas mercenarios y oficiosos
al peso. En buena cuenta, los senadores nacen de la trampa.
¿Qué hará el Congreso, cuando doña Keiko y sus asesores
privatistas, tengan la urticaria de unirse al escudo geopolítico que plantea
Mr. Trump, no como genialidad de protección, sino como forma de “contener” a la
otra súper potencia China?
¿De qué modo se abordará el importante planteamiento de
Puerto Chancay y su proyección al Pacífico, con transporte de exportaciones
desde el Atlántico y hacia China? La señora Keiko ha dado muestras convincentes
que desconoce el ámbito internacional y la peligrosidad de hablar cualquier
cosa irresponsable.
¿Cómo van a manejar el tema del gasoducto sur peruano? La
obra se quedó al 37% de avance, y ha poco, un sospechoso accidente en
Megantoni, Camisea, demostró la delicada e inaceptable debilidad energética al
tener un solo ducto y sanseacabó? Hasta hoy no se escucha planteamiento serio,
inclusivo y preciso en la defensa de nuestra soberanía energética por parte de
las filas fujimoristas.
¿Qué va a hacer el Congreso ante la ríspida fractura
Sur-Norte? ¿Repararon los cándidos y de poco oficio que en un tris tras
irresponsable, puédese empujar paros no meditados y sin cálculo leal y
transparente con la ciudadanía?
Cuando en nombre de la “paz social”, el nuevo gobierno saque
a las tropas militares y lleguemos a riscos peligrosos ¿guardará el Congreso el
silencio cómplice, avieso e insolente que tanto aplaudirá la prensa concentrada
y las empresas que berrean por equilibrio y protección a las inversiones?
En Perú NO importa que los reclamos sean bicentenarios, la
tranquilidad de los “inversionistas” (los que pagan las campañas electorales), está
primero, segundo y tercero. ¡Y no hay razones que sean tan potentes como para
rechazar coimisiones millonarias de los que han capturado el Estado y el total
de su estructura!
¿Dejaría, una oposición desde las Cámaras, de protestar ante
los arrestos propagandísticos de Mr. Navarro, embajador político y activista, y
que ha confesado que a él interesa defender los dictados de Mr. Trump,
específicamente contra China, el principal inversionista foráneo en Perú?
Recuérdese cómo se pactó la compra de los caza Lockheed por
la astronómica cifra de US$ 3500 millones de dólares, naves que en caso de una
guerra, podrían quedar al juicio políticoi de Estados Unidos. ¿Se atrevería a
analizar este tema el Congreso?
Y, sin ir muy lejos, ¿qué hay de los US$ 1500 millones de
dólares, comprometidos para la construcción de una nueva base naval para tener
un parapeto no declarado al sur de Chancay y en la tradicional zona del Callao?
¿No fueron altos oficiales de la Marina, los que desde la empresa privada, se
enriquecieron incumpliendo plazos y compromisos con el Estado peruano en el
terminal del norte chico?
La candidez y la falta de oficio están bien para los alumnos
de primaria y secundaria, pero no para quienes llegan al escenario político, en
un país, cuyo pecado original desleal y sucio, arranca desde el primigenio
vagido republicano.
¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera;
atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien; rompamos el
pacto infame y tácito de hablar a media voz!
