Tuesday, August 18, 2026

Todo gobierno y el ojo vigilante

 

Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
18-8-2026

 


Todo gobierno y el ojo vigilante

https://tinyurl.com/5y6tvnb8

 

Ningún gobierno o administración puede hurtarle el cuerpo a las connaturales facultades de vigilancia y opinión de las colectividades, pueblos o sociedades. Así lo entendió y formuló Joseph Pierre Proudhon. El anarquista francés llegó a polemizar con Marx y escribió la notable apostilla a continuación:

 

In The General Idea of the Revolution (1851), Proudhon urged a "society without authority". In a subchapter called "What is Government?", Proudhon wrote:
To be GOVERNED is to be watched, inspected, spied upon, directed, law-driven, numbered, regulated, enrolled, indoctrinated, preached at, controlled, checked, estimated, valued, censured, commanded, by creatures who have neither the right nor the wisdom nor the virtue to do so. To be GOVERNED is to be at every operation, at every transaction noted, registered, counted, taxed, stamped, measured, numbered, assessed, licensed, authorized, admonished, prevented, forbidden, reformed, corrected, punished. It is, under pretext of public utility, and in the name of the general interest, to be place[d] under contribution, drilled, fleeced, exploited, monopolized, extorted from, squeezed, hoaxed, robbed; then, at the slightest resistance, the first word of complaint, to be repressed, fined, vilified, harassed, hunted down, abused, clubbed, disarmed, bound, choked, imprisoned, judged, condemned, shot, deported, sacrificed, sold, betrayed; and to crown all, mocked, ridiculed, derided, outraged, dishonored. That is government; that is its justice; that is its morality.

 

Lo que en castellano amigable significa:

 

“Ser GOBERNADO es ser vigilado, inspeccionado, espiado, dirigido, impulsado por la ley, numerado, regulado, inscrito, adoctrinado, sermoneado, controlado, revisado, estimado, valorado, censurado, ordenado, por criaturas que no tienen ni el derecho ni la sabiduría ni la virtud para hacerlo.

 

Ser GOBERNADO es ser en cada operación, en cada transacción notado, registrado, contado, gravado, sellado, medido, numerado, evaluado, licenciado, autorizado, amonestado, impedido, prohibido, reformado, corregido, castigado.

 

Es, bajo el pretexto de utilidad pública, y en nombre del interés general, ser puesto bajo contribución, perforado, desollado, explotado, monopolizado, extorsionado, presionado, engañado, robado.

 

Luego, ante la menor resistencia, la primera palabra de queja, se reprime, se multa, se vilipendia, se acosa, se persigue, se maltrata, se golpea, se desarma, se ata, se estrangula, se encarcela, se juzga, se condena, se fusila, se deporta, se sacrifica, se vende, se traiciona; y para colmo, se escarnece, se ridiculiza, se burla, se ultraja, se deshonra. Eso es gobierno; esa es su justicia; esa es su moralidad”.

 

Por tanto, declinando “modas” que prefieren la ignorancia criolla a la lectura sabia de muchos clásicos, es pertinente afirmar que, pasadas las elecciones y los cargos intermedios, alcaldes y presidentes regionales, la voz de la sociedad, debe hacer acto de pensamiento y presencia.

 

¿De dónde salen los sueldos de los servidores públicos? ¿No es del bolsillo del contribuyente? Si el protestante, por cualquier irregularidad que está vedada, decide buscar respaldos puede agotar las vías establecidas en los manuales, pero también hacer su huelga de bolsillos inactivos.

 

Un gobierno no es, como ha sido desde hace 206 años, escenario en que las pasiones inferiores se vuelcan contra los contribuyentes con cualquier pretexto. Hace pocos días anunció un ministro que este gobierno carece de fondos porque les dejaron la caja vacía.

 

Entonces ¿abandonarán el 63% de refinería del sur, incompleta y tomando sol al costo de S/ 400 millones de soles en mantenimiento anual? ¿Y qué hacemos con otro sabotaje en Megantoni, Camisea y nos quedamos sin energía ni gas y a ciegas en todo el Perú?

 

¿Se da cuenta el lector que el gobierno y su ejercicio eficiente no es un asunto solo de los funcionarios?

 

¿No debieran los legisladores, Diputados y Senadores, reivindicar la discusión exhaustiva en torno a los privilegios otorgados por el nefasto Congreso que terminó en julio? Para nadie es un secreto que los aumentos compraron respaldos desproporcionados y sectarios.

 

El Congreso no es -o no debe ser- marquesina o pasarela para lucir las galas recién confeccionadas o para que lo visiten parientes, queridas o queridos, amantes o simples corifeos anuentes con un octavo, cuarto o mitad del sueldo, pero con credencial potente para entrar a todas partes.

 

El parlamentario debe denunciar, agitar las conciencias, atacar la modorra de gobernantes frívolos e improvisados, y demandar de sus colegas, una contribución eficiente, integral, patriótica.

 

Los filtros puntuales que enuncia Proudhon (la propiedad es un robo), retrata fronteras y límites para los que no se necesita adscribir más que a las banderas de la decencia, el buen vivir y la irreductible vocación de constructores de un Nuevo Perú.

 

El escabroso detalle de cómo abalearon a una profesional en el norte o agarraron a puñetes a esposa e hijos por parte de un padre degenerado, han ocupado largos minutos descriptivos de semejante barbaridad en los miedos televisivos. ¿Existe el comando de aterrar a la gente y justificar la supuesta valiosísima de las fuerzas armadas contra la delincuencia?

 

En tiempos de Montesinos, muy amigo y mentor de no pocos en Diputados, Senadores y gobierno, se llamaban psicosociales. ¿Estamos, vía camino alterno, de vuelta en esa era sucia con impresos adulones y cortesanos con Palacio, como hace tres decenios?

 

Leer, profundizar, educar, liberar, son pilares de nuestro quehacer noticioso. Y de ese derrotero no nos apartamos ni un segundo. Esa es la misión con y por nuestro pueblo.