Informe
Señal de
Alerta-Herbert Mujica Rojas
31-10-2026
¡Privatización encubierta de Refinería Talara!
https://senaldealerta.pe/privatizacion-encubierta-de-refineria-talara/
Proinversión y los
alfiles que trabajan por enajenar del Estado peruano, la capacidad productiva y
de suministro de combustibles, de Refinería Talara, pueden ponerle el nombre
que les dé la gana: nada hay que disimule que el pésimo ejemplo de Refinería La
Pampilla, durante el fujimorismo de los 90, se repite vergonzosamente en
momentos en que la operación petrolera sigue constituyendo clave en cualquier
ejercicio geopolítico mundial.
El silencio
mayoritario, deplorable, vergonzoso, de senadores y diputados en torno al libre
albedrío de los privatistas de ProInversión, demuestra la escasa fibra
patriótica y sabiduría de qué se juega en el mundo, exhibida con impudicia por
los legisladores. Inventaron un Senado que solo aumentó empleados y validos
para colocar amigotes, queridas, parientes. Pero igual de regalones y
caraduras.
Leamos conceptos
emitidos rompiendo el pacto infame y tácito de hablar a media voz. En ¡Pampillazo con Refinería Talara!,
16-8-2026, https://tinyurl.com/3pz7xszw .
“Cubiertos por prensa adláter y pagada, los privatistas
persisten en su plan de repetir la negra historia de La Pampilla, mal vendida a
la española Repsol en 1996.
¿Qué se espera de los actores políticos en el Congreso?:
¡dignidad y respeto, Refinería Talara pertenece a los peruanos, hay que
administrarla bien y con detalle meticuloso y custodiar una inversión de US$
miles de millones!
Al vendepatria solo interesa hacer negocios y ganar dinero y
asegurar sus vidas y horizontes con absoluta prescindencia del resto de
peruanos que está atado a un modelo explotador, asimétrico e injusto de vida.
Revisemos un trabajo de hace dos años, cuyas líneas
esenciales ratifico cabalmente:
¡Quieren rematar
Petroperú!, 26-1-2024 https://bit.ly/47RBQO9
“En épocas de la dictadura delincuencial de Kenya Fujimori,
Perú remató a precio vil algunas empresas que después fueron muy productivas y
rindieron pingues ganancias a sus nuevos dueños.
Refinería La Pampilla fue malbarateada por algo más de US$
180 millones de dólares y la compró Repsol, la empresa española especialista en
contaminar mares con petróleo y no pagar las reparaciones y burlarse de los
pueblos damnificados.
La salmodia de común es que el Estado es mal gestor y
siempre “da pérdidas”.
Desde hace dos semanas, más o menos, el coro uniforme de
privatistas y mercenarios ha puesto en la mira a Petroperú. Refinería Talara,
modernizada y con capacidad de producción de alta calidad, integra el
patrimonio de esa empresa.
Se dice de todo y como en botica se encontrarán mil y un
pretextos para denostar de una empresa que, nadie puede negarlo, ha tenido
manejos mediocres, gerencia discutible y momentos, hay que decirlo, rentables.
No todo es bueno, como tampoco es real el cúmulo de desgracias que corean los
asalariados.
Chile no produce petróleo y la Empresa Nacional
del Petróleo (ENAP) es
la principal compañía petrolera que abastece más del 59% de la demanda de
combustibles. Es de propiedad estatal y es la única firma que refina
hidrocarburos.
Léase: de
propiedad estatal y la única que refina.
En la antípoda,
los agentes y empleados de la privatización a la mala, con precios de remate y
a como dé lugar, procuran la enajenación de Petroperú para que caiga en manos
de sus actuales pagantes.
¿Qué hacen los
clubes electorales, alias partidos políticos? Nada de nada. Huérfanos de ideas,
desconectados de las bases populares, ignorantes de un proyecto nacional,
lidercitos de parroquias minúsculas, sólo buscan la supervivencia y para eso sí
tienen “iniciativas”.
En casus belli
la producción y refinación del petróleo –léase combustible- no puede estar en
manos ajenas. Debiérase recordar los retrasos, inconvenientes, carencias
acontecidas cuando los sucesos del Cenepa en el conflicto con Ecuador en los
años 90.
Solo a
descastados renunciantes de elementales principios de ciudadanía y patria,
puede no importarles el cuidado y cautela de empresas dedicadas al
hidrocarburo. Pero los “tiempos modernos” han opacado la savia potente de ideas
como nacionalidad y querencia al terruño.
En un remate de
Petroperú ¿cómo se evaluarían los activos modernísimos de Refinería Talara? ¿A
qué precio? ¡Sin la menor duda que no al del mercado! ¿Recuerdan la regla de
oro?: ¡Quien tiene el oro impone la regla! Considerando la comisión –coima-
para los agentes rematadores.
Entonces las
cantinelas del ruido político, inestabilidad y el anuente coro de judas
infiltrados en los miedos de comunicación, hacen la preparación perfecta para
el desenlace que empujan sin freno y con desvergüenza.
Fitch Ratings
esa biblia consejera de la que maman nuestros privatistas, ha dicho:
“Impacto.
Calificadora advierte que la inestabilidad sociopolítica puede prolongar la
perspectiva negativa del Perú. Por su parte, el Ministerio de Economía y
Finanzas asegura que ahora sí inició la fase de recuperación.
De cara al
2024, el comportamiento del ámbito operativo —tecnicismo con el que Fitch se
refiere a la coyuntura política— aún jugará un papel clave en la reputación crediticia
del país y la recuperación económica,
ya que persisten obstáculos para la inversión privada y el consumo por el
descontento popular, explicó Andrés Márquez, senior director de Instituciones
Financieras en la calificadora.
Vale anotar
que uno de los efectos más tangibles de la rebaja de la calificación es el
encarecimiento del crédito para el país y para sus empresarios, que requieran
capital externo para sus proyectos”.
¡Qué
interesante! Fitch habla del encarecimiento del crédito para el país y los
empresarios. Pero no dice absolutamente nada, ni por casualidad que esos mismos
efectivos se colocan en el empresariado peruano a precios abusivos y que no hay
en ninguna parte del mundo”.

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