Sunday, July 10, 2011

Juguetes, política y mamarrachos

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

18-8-2004

 

Juguetes, política y mamarrachos

http://www.voltairenet.org/article121860.html

 

Ya no parece tan indelicado decir que el Perú es un país de juguete. Aquí tenemos mamarrachos en política que juegan con el destino de 26 millones de connacionales y es más importante saber el color de las medias del presidente Toledo que enjuiciar cómo se regalan los grifos –y a quiénes-, quién es abogado de quién y cuáles sus pasados vinculados a la mafia fujimorista o el disfuerzo de quienes, luego de haber mamado de la ubre del Estado, ahora se llaman de centro-izquierda cuando en realidad no son más que payasos en busca de alguien que les pague cada fin de mes.

 

Escribió Manuel González Prada: "el Perú es un organismo enfermo, donde se aplica el dedo brota pus". ¿Es posible no decir lo mismo en los días de hoy? Por desgracia, se lo puede repetir, pero multiplicado por mil. El Perú es lo que es porque así lo han hecho sus políticos, sus empresarios (o los que así gustan llamarse), sus intelectuales, sus gobernantes. País de contradicciones y de diagnósticos al por mayor y según quién los sufrague, somos una colectividad sin rumbo ni norte, y ni siquiera sabemos qué es Perú y mucho menos recordamos nuestra historia. País que no lo hace, repite sus errores.

 

Decir por tanto que Perú es un país de juguete, como lo ha recordado Juan Sheput en su columna semanal, no es una invectiva. Por el contrario es un reto, un acicate para superar semejante condición oprobiosa y trocar el infortunio en victoria y la estupidez ambiente en creación genuina y heroica de buenos y esforzados peruanos. Hay en el país aún gente dispuesta a sacrificar su cuota de tiempo con calidad y generosa gana de hacer un Perú libre, justo y culto. Ciertamente, también abundan los mercachifles y aventureros.

 

¿Cómo se hace esto? Tengo la impresión –que no la varita mágica- que hay que movilizar a los jóvenes y convocarlos al ejercicio político de enjuiciamiento terminal y concurso sin dobleces. ¡Hay que enterrar bajo miles de toneladas de concreto al 95% de la fauna política y hay que comenzar otra vez la forja dulce y tremebunda de construir un país desde dentro y desde abajo! Tal como está el Perú, bajo el mando nominal de mediocres logreros, sólo asimilará cuanto nos impongan desde fuera porque aquí no hay capacidad de respuesta. Los estudiantes tienen el sagrado derecho y deber de poner el hombro y mover al país conmoviéndolo desde sus cimientos más íntimos. ¡Los viejos a la tumba, jóvenes a la obra!

 

Si la juvenilia estudiantil se abraza con los hombres y mujeres de buena voluntad que aún permanecen limpios de obra y espíritu, entonces, el Perú aguarda la señal de alerta que le ilumine hacia destinos superiores como nación vertebrada y equipo en Costa, Sierra y Montaña. ¿Es tan difícil la tarea? Creo que no. Pocas semanas atrás tuvimos la suerte de dirigirnos a un auditorio juvenil. Y la sorpresa de su respuesta jubilosa y anhelante de directivas claras y simples, fue para mí, las trompetas del nuevo Jericó que aguarda la república para dar vuelta a la página actual, mísera y hedionda.

 

¡El porvenir nos debe una victoria, hay que arrancársela a la historia!

 

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

 

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

 

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Mensaje de despedida de Facundo Cabral: "La muerte me acompana paso a paso para tomarme al fin y recrear la vida... Soy un caminante que por irse siempre, siempre regresa..."



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From: Cesar Vasquez Bazan <cesarvasquezbazan@yahoo.com>
Date: 2011/7/9


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CESAR VASQUEZ - PERU: ECONOMIA Y POLITICA

http://cavb.blogspot.com/

 

Mensaje de despedida de Facundo Cabral: "La muerte me acompaña paso a paso para tomarme al fin y recrear la vida... Soy un caminante que por irse siempre, siempre regresa..."

 

Vídeo con Facundo Cabral cantando "El caminante" en:

CESAR VASQUEZ - PERU: ECONOMIA Y POLITICA

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El caminante
Poema de Facundo Cabral, que el cantautor acostumbraba recitar como introducción de su "No soy de aquí ni soy de allá"

Y el Señor dijo a Abraham:
abandona tu tierra natal
y la casa de tu padre,
y ve al país que yo te indicaré.

Haré de ti una gran nación,
te bendeciré
y por ti se bendecirán todos los pueblos de la tierra.
El Señor dijo a Abraham.

Esa bella y sabia orden,
fue la que convenció a mi corazón
a decidir que el mundo fuese mi casa.

El mismo mundo que puso
al alcance de mi espíritu
la canción que me refleja
como ningún espejo.

Soy un caminante de sales y maderas,
enamorado del polvo de los caminos.

Construyo mi casa día a día
y vuelvo a destruirla cuando el sol
me propone otros desvelos.

Solo, y sin querer ser nadie,
amparado y crecido por mi mente,
en busca de las luces misteriosas
donde los pasos son lentos y eternos,
y alguien sabe todo para decidir todo.

Trajino la nieve, las lluvias y los mares
y conozco el delirio de las plantas,
de las que aprendo los cantos
que canto para ti,
al detenerme nada más
que lo que duren esos versos
y la hoguera que el amor provoque.

Soy un caminante,
una espiga más,
un fruto en movimiento,
inquieto paisaje que vino a derribar
los muros que, por temor,
levantó el cobarde.

Peregrino que predica lo mejor del Señor,
es decir, ¡todo!
La luz me muestra de espíritu entero
y el árbol y las aves me repiten.

Caminó los desiertos mi esperanza
y mi piel es el código del tiempo.
La poesía es mi álgebra y mi cábala
como le sucede a las estrellas,
porque yo también soy un astro
y lo sabe el que me ve
desde muy afuera
y desde muy adentro.

La muerte me acompaña paso a paso
para tomarme al fin
y recrear la vida.
Entonces,
camino hacia la nada.

Soy un caminante que
por irse siempre,
siempre regresa,
porque todo es circular
y eso el sol lo sabe como nadie.

El cielo y la serpiente son mi conciencia,
que es un sueño que en la vigilia libera mis huesos.

Aquí he llegado a esperar que estallen las flores
y los peces al lado tuyo,
mujer que me esperabas
sin que tú y yo lo supiéramos.

Saturday, July 09, 2011

Sentida reflexión por Cabral: Facundo...¿te mataron?...¡¡¡¡¡NO!!!



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From: <luissalgadot@aol.com>
Date: 2011/7/9
Subject: Sentida reflexión por Cabral: Facundo...¿te mataron?...NO!!!
To: LuisSalgadoT@aol.com
Cc: LuisSalgadoT@aol.com


Ahhh...se lo llevaron a Facundo....quisieron matarlo....ya pues.....le dieron varios balazos algunas larvas elementales (esos son los verdaderos muertos) en esa Guatemala donde me tocó estar 5 años y medio....pero no lo han matado. Hasta siempre querido Facundo....con los derechos humanos....ya estás más cerca de Dios, así como Ghandi, la Madre Teresa (de quien estuviste tan cerca), Martin Luther King, Olof Palme, John y Bob Kennedy, Manuel Arévalo, Luis Negreiros, Carlos Phillips y tantos otros grandes espíritus que cayeron bajo balas asesinas....pero vivirán por siempre....tus homicidas te han dado TODA, TODA LA RAZÓN,....HASTA SIEMPRE, FACUNDO...VIVA LA VIDA!!!....Luis Alberto Salgado


¡Ladrones a tiempo completo!

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

18-6-2006

 

¡Ladrones a tiempo completo!

http://www.voltairenet.org/article140844.html

 

¿Qué diferencia a un ratero de cuello y corbata, de esos que viajan con frecuencia, gastan dinero de los contribuyentes, no pelean nada por el Perú y acumulan millaje en los aviones, con los cacos y monreros criminales que pululan por todas las calles del Perú? ¡Francamente nada! Son idénticos, sólo que unos son más galanos e instruidos que los otros. ¡Claro que en cuanto a depredar y pervertir la vida diaria, ambos especímenes, son parte cancerosa del cuerpo social del país! Estos malos funcionarios son ¡ladrones a tiempo completo!

 

La historia es recurrente y no tiene, por desgracia, nada de nueva. Se reitera cada vez que un gobierno se va y otro adviene. De repente la frivolidad del moribundo y en sus últimos días del actual es más escandalosa que la de otros. Por fortuna el presidente electo García Pérez ha dicho en público que su administración sancionará y hará devolver todo lo robado. ¡Vamos a ver!

 

¿Cómo escarmentar a los ladrones que hay en la administración pública? Los cargos los tienen de abuelos a nietos y la gran mayoría se protege entre sí. El espíritu de cuerpo, válido para las grandes empresas colectivas y sociales, es una coraza de impunidad y hermandad en el delito y en el robo. Si uno cae, arrastra, en larga cadena al subsiguiente, por tanto, para que nadie afronte la desgracia, ¡nadie debe ser culpable! ¿Serán más importantes los carnés partidarios o los compadrazgos taimados a la hora de poner en la picota a los pillos? Nuevamente ¡vamos a ver!

 

¿Cómo se escudriñan las veleidades, a veces muy sospechosas, de todos esos funcionarios ministeriales que "negociaron" el TLC con Gringolandia; las diversas concesiones plenas en irregularidades y el otorgamiento de contratos de estabilidad tributaria o privatizaciones del gobierno actual y de los anteriores? Como principio debía establecerse que los crímenes contra el Estado no prescriben y que todo lo mal obtenido debe ser retenido o expropiado. Además ¡ningún hombre o mujer que haya tenido cargos de importancia, podrá trabajar para empresas vinculadas a capítulos, nacionales o extranjeros, que hubieran requerido de su participación burocrática, por lo menos en 15 años!

 

¿Y cómo castigar a los delincuentes? A veces las cárceles son insuficientes. Sostengo que a los cacos debía enviárselos a limpiar baños, arreglar jardines, barrer pistas y calles, cuidar cruceros peatonales u ordenar las colas de los microbuses, siempre con su credencial del ministerio o dependencia a la que perteneció, al pecho, para que su identidad esté a la vista y hasta que completen el tiempo para su jubilación. Además, debía descontarse la reparación civil que el Estado imponga al mal servidor. El látigo moral ¡es mucho más efectivo que leyes dadas por pandillas hábiles en buscar cortapisas y amenguar los castigos!

 

Ciertamente, estos cánceres ambulantes, no podrán postular a puestos públicos ¡nunca más! y morirán con el estigma de traidores a la patria. ¡No interesa que fueran u ocuparan cargos importantes, por eso mismo, la punición debe ser mucho más estricta! Cuando en Perú se logre apostrofar o escupir en sitios públicos a los malos parlamentarios, pésimos diplomáticos, funcionarios ministeriales antipatrióticos, periodistas venales y a sueldo de las gavillas o transnacionales, y botarlos de restaurantes, cines, clubes o de lo que fuera, entonces el país conseguirá una catarsis extraordinaria que mostrará ¡cómo se repugna en Perú a los delincuentes! Mientras que eso no ocurra, entonces, todo seguirá como hasta ahora, cuasi ahogados en la miasma del robo público.

 

¡Eso sí es pelear contra el poder que basa en la corruptela espiritual y material de los burócratas y sus pandillas, la enorme fábrica de contratos bajo la mesa y de traiciones al Perú al por mayor! ¡Pero eso hay que pulverizarlo!

 

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

 

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

 

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

 

¡Sólo el talento salvará al Perú!

 

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Consorcio gasífero solo nos deja ínfimas regalías

Consorcio gasífero solo nos deja ínfimas regalías


Un informe de la Contraloría (informe especial Nº 220-2008-SC/SP-EE) concluye que las regalías que paga el Lote 56, que se destina a la exportación, establece un tope (38% sobre el precio de venta) con lo que imposibilita al Estado reajustar el porcentaje de las regalías con obvias pérdidas para los intereses nacionales. El informe ha sido presentado a la Fiscalía hace más de 1 año pero a la fecha no se hizo nada.

DETALLE

El director de Energy Consult, Aurelio Ochoa, dijo que para que los peruanos no continuemos subsidiando la exportación es necesario que el Ejecutivo derogue el Decreto Supremo 039-2010-EM dictado por el Ministerio de Energía y Minas (MEM) que instó a renegociar el precio de las regalías para la exportación.
Empresas privadas, Consorcio Camisea y Perú LNG, acordaron que el pago de regalías y el Impuesto a la Renta se deduzcan sobre el precio de venta en boca de pozo y no sobre el precio final.

Por la venta del Gas Natural al exterior procedente de los yacimientos gasíferos cusqueños de Camisea, principalmente a los países europeos, el Consorcio Camisea obtuvo US$ 7 por Millón de BTU (MTBU), no obstante por esta misma cantidad el erario nacional recaudó la ínfima cantidad de US$ 0.65 por MBTU en boca de pozo (Cusco). Es decir, la transnacional Repsol que es la empresa que finalmente revende el Gas Natural en el exterior se queda con US$ 6.35 por MBTU.

Esta disparidad entre los ingresos de Repsol y los del erario nacional, a pesar de ser el mismo el producto y el volumen comercializado, es consecuencia del lesivo contrato firmado entre el Consorcio Camisea, empresa que explota los Lotes 88 y 56, y Perú LNG, empresa que exporta el gas.

De acuerdo a la cláusula VI del contrato suscrito entre el Consorcio Camisea y Perú LNG, ambas empresas privadas acordaron que el precio en que se vende el Gas Natural nacional en el exterior, no será tomado en cuenta para determinar las regalías y el Impuesto a la Renta que recaudará el Estado, sino que dichos tributos serán deducidos mediante un valor de referencia acordado por estas empresas.

Así, en el acápite 6.2 del contrato denominado "Valor de Referencia", el Consorcio Camisea y Perú LNG crearon una "tablita" la cual determina el nuevo precio en boca de pozo (valor de referencia) sobre el cual se deducirá las regalías y el Impuesto a la Renta que recibirá el Estado.

Es decir, los mencionados tributos que recaudará el erario nacional no serán deducidos del precio final en que se vende el Gas Natural en el exterior –en este caso países europeos- sino mediante el nuevo precio acordado por el Consorcio Camisea y Perú LNG.

Regalías maquilladas
De acuerdo al acápite 6.2 del contrato –suscrito entre Perú LNG y el Consorcio Camisea- denominado "Valor de Referencia" se aprecia que si el gas nacional es vendido en el exterior a US$ 4 por millón de BTU, el nuevo precio –en boca de pozo- sobre el que se determinará las regalías y el Impuesto a la Renta será US$ 0.16 por millón de BTU.

Si el precio que se vende en el exterior es US$ 5 por millón de BTU (el nuevo precio es US$ 0.51 por millón de BTU), si se vende a US$ 6 por millón de BTU (el nuevo precio es US$ 1,10 por millón de BTU).

Considerando que Repsol, la empresa que finalmente está revendiendo el gas nacional en el exterior, decide vender el gas a Chile, país que está pagando US$ 10 por millón de BTU, el nuevo precio sobre el cual se va determinar las regalías e Impuesto a la Renta será de US$ 3.57 por millón de BTU. Con dicho precio internacional, uno de los más altos del mercado, Perú LNG abona US$ 1.36 por regalías.

Es conocido que el gas nacional fue vendido a España a un precio promedio de US$ 7 por millón de BTU y por dicha venta las regalías que recaudaría el Perú fueron, también en promedio, US$ 0.70.

Entonces si el gas nacional se vendió a España a US$ 7 por millón de BTU, de acuerdo al valor referencia acordado por Perú LNG y el Consorcio Camisea, el precio en boca de pozo sobre el cual se determinará las regalías y el Impuesto a la Renta que recibirá el erario nacional es US$ 1.72 por millón de BTU.

Con dicho precio de venta en boca de pozo (US$ 1.72 por millón de BTU), las regalías que recaudará el Estado son US$ 0.65 por millón de BTU y el Impuesto a la Renta es US$ 0.32 por millón de BTU.

"Estas regalías que recibe el Estado correspondiente al Lote 56 son regalías maquilladas que no se basan en el precio internacional sino en una tablita acordada por las empresas privadas en la que se estableció que lo que recibirá el fisco será aproximadamente la sétima parte del precio en que se vendió el Gas Natural en el exterior. Por ejemplo, si se vendió el gas a US$ 7 en el exterior el país recibirá en promedio US$ 1", refirió el exministro Carlos Herrera Descalzi.

La única forma en que las regalías que pagan la exportación sean mayores a las que pagan los consumidores nacionales –indicó el investigador de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Jorge Manco Zaconetti- es cuando el precio de venta final en el exterior esté entre US$ 10 y US$ 9 por millón de BTU.

En el país el sector industrial paga por regalía US$ 0.96 por millón de BTU, las generadoras eléctricas US$ 0.54 y US$ 0.29 por millón de BTU, respectivamente.

Friday, July 08, 2011

-HUMALA, PATRIOTERIA Y REVISIONISMO HISTORICO



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From: Pedro Godoy <cedechdirector@gmail.com>
Date: 2011/6/26
Subject: comentario
To:




-HUMALA, PATRIOTERIA Y REVISIONISMO  HISTORICO
 
La rehabilitación del mariscal Santa Cruz efectuado por Ollanta en La Paz es sorprendente. Ello incluye el elogio a la Confederación Perú-Boliviana que edifica aquel estadista paceño. El experimento (1832-1835) que tuvo simpatizantes en Santiago y en Quito es destruído no sólo por la oligarquía chilena, sino también por adversarios internos. Los generales Salaverry, Gamarra y Castilla de Perú así como otros militares bolivianos como Ballivián, Velasco y Gamio son fragmentadores y, por ende, sus adversarios tenaces.
 
El proyecto crucista se inspira en San Martín y Bolívar de cuyos Estados Mayores el mariscal de Zepita es integrante. En Chile se difunde hasta hoy la teoría del imperialismo incaico que podría derivar de la consolidación del eje La Paz-Lima y se insiste en rasgos personales negativos de Santa Cruz como, por ejemplo, "perfidia" y "doblez" para justificar agresión que culmina en Yungay con el derrumbe de la Confederación. Incluso en los textos escolares aparece el retrato del personaje ya anciano y nunca con la estampa que corresponde a la época en que integra a las dos repúblicas.
 
Juan Manuel de Rosas impulsa un frustrada guerra "contra el Cholo Santa Cruz". Allí está germinal un dato racista. Sabemos fracasa en el esfuerzo bélico que, en cierto modo estaba coludido con Santiago. En Chile nace ya entonces la fobia a los bolivianos. Con la Guerra del Pacífico (1879-1883)  se intensifica. Hoy está incorporado al ADN  de todo mi pueblo. En Bolivia la oposición a Santa Cruz se nutre de antiperuanismo. Los centrifugadores propalan que el ensayo confederal favorece a Perú en perjuicio de Bolivia. Lo mismo se manifiesta, a la inversa, en Perú. Allí, más que eso, hay un factor racista que involucra desprecio a lo serrano... Los Incas se aplauden, pero se aborrece a "los indios".
 
Tal fobia es cosa viva en las elites blancas de la Costa, en particular, de Lima. Allí  se ve a Santa Cruz como un invasor, un conquistador, un napoleón de pacotilla, un "macedón" aymará. Para esos "caballeros de fina estampa" aquello que bajaba del macizo andino era la muchedumbre indígena y como blancos repudian estar bajo la tutela de un mundo que imaginan semibárbaro. Ellos se oponen a la Confederación "bala en boca". Como son derrotados acuden al auxilio externo. Vicente Rocafuerte les cierra las puertas de Ecuador. Entonces  acuden a Chile. Allí encuentran gobernando a otra elite blanca y se confabulan.
 
Nace así el Ejército Restaurador encabezado primero por Manuel Blanco Encalada y luego por Manuel Bulnes. En los Estados Mayores de una y otra expedición están los militares y los civiles que abominan del crucismo y anhelan la secesión que bautizan como Independencia. En la medida que la II expedición registra éxito hasta obtener una victoria contundente en Pan de Azúcar brotan, como hongos después de un aguacer, incluso en Bolivia los desmembradores. Por cierto todos, después del derrumbe confederal brindarán honores a jefes, oficiales y tropas de Chile. Se genera así una ingenua chilenofilia en Perú y Bolivia.
 
No sólo chilenofilia, sino en Perú se vigoriza la fobia a Bolivia y a los bolivianos que se incorpora al ADN peruviano. Restará -hasta hoy-  simpatía a la Confederación. Tal actitud se vigoriza, 40 años después, con la guerra del guano y del salitre. Los peruanos se estiman abandonados por sus aliados. La presunta traición habría facilitado el arrollador triunfo de las tropas chilenas. Tanto en la historiografía peruana como en el imaginario colectivo está el prejuicio del chileno=ladrón y boliviano=desleal. No nos extrañemos cada oligarquía amamanta a sus gobernados –pobres e ignorantes- de odio, desdén o resentimiento respecto a los pueblos vecinos. La fragmentación se legitima con esa siembra prolija de patriotería denominada, a la francesa, "chauvinismo"..
 
Quienes hemos estudiado el patrioterismo que es epidemia en toda nuestra América y que lo señalamos en la esfera psicocultural como una barrera  para que cuaje la reintegración quedamos impactados por las declaraciones de Humala en La Paz. Equivalen a las opiniones favorables al Paraguay de F. Solano López en la Guerra de la Triple Alianza formuladas -entre varios- por Juan Bautista Alberdi en el siglo XIX y en el XX por Jorge Abelardo Ramos. Es la fuerza revolucionaria del revisionismo histórico que surge por diversos conductos. Las opiniones del próximo mandatario peruano exaltando al Andrés Santa Cruz y alabando a la Confederación Perú-Boliviana per se son un aporte tan innovador como manifestar bolivianos y peruanos constituyen una misma nacionalidad.
 
 
Prof. Pedro Godoy P.
Centro de Estudios Chilenos CEDECH
cedechdirector@gmail.com
www.premionacionaldeeducacion.blogspot.com  
 

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García Pérez: el presidente más prochileno de la historia nacional

García Pérez: el presidente más prochileno de la historia nacional
por Eduardo Bueno León; jle27049@hotmail.com
http://www.voltairenet.org/Garcia-Perez-el-presidente-mas?var_mode=calcul

6-7-2011

Si Alan García quiere jugar con los mensajes semióticos, los símbolos y la memoria y reescribir la historia, que lo haga, pero en su casa jugando con Federico Dantón o tomándose unos vinos con Vanessa Saba. Que escriba algún librito de esos que aparecen cada cierto tiempo con su firma, donde anuncia futuros y glorias, nadie le niega el derecho a elucubrar... Y que se apure antes que el litio y los diversos síndromes lo inutilicen mentalmente.

A lo que no tiene derecho este ciudadano es a cambiar la historia para complacer los intereses chilenos en el Perú.

Todos los presidentes del siglo XX han dejado a Miguel Iglesias fuera de la Cripta de los Héroes. Su figura es polémica, como la de Prado. Los historiadores peruanos lo consideran un títere del invasor chileno.

México no tiene al presidente Santa Anna entre sus héroes. No se encontrarán monumentos ni calles ni efemérides con su nombre; sólo en Veracruz un par de discretos museos privados. Santa Anna gobernó México once períodos del siglo XIX, tuvo una relativa popularidad, pero se le sindica como el responsable de la anexión de Tejas por los Estados Unidos y la pérdida de la mitad del territorio mexicano durante la guerra de 1846-48.

La democracia argentina enjuició, sentenció y metió a la cárcel a la junta militar que protagonizó el desastre de la guerra de las Malvinas. Galtieri murió amargado, olvidado y despreciado. Y el general Menéndez, un inepto torturador que se acobardó ante los ingleses y los gurkas en el campo de batalla, vive una especie de exilio interno.

Estos dos grandes países hermanos no reconocen a los traidores, los cobardes o a los ineptos.

En el Perú, ¿vamos a santificar a quien firmó el tratado de Ancón subordinándose al invasor chileno, mientras Cáceres resistía en la sierra? ¿Vamos a coronar a quien no le importó la memoria de Grau y Bolognesi, ni el sacrificio de miles de peruanos que defendieron su país ante el invasor? ¿Vamos a rendir tributo a quien cedió Tarapacá, Arica y Tacna y toleró el saqueo de una de las ciudades más emblemáticas del Pacífico?

Alan García quiere unir los intereses de los empresarios chilenos y peruanos, a costa del cholo barato. Se porta como el reivindicador de Patricio Lynch, el salvaje y genocida general chileno que arrasó la costa peruana y que probablemente sobornó a Iglesias.

La auténtica reconciliación entre Perú y Chile será de sus pueblos, no de sus élites. Será de sus clases medias democráticas, no de sus políticos y empresarios corruptos.

¿Chile ha levantado una cruz o monumento en el Morro de Arica para rendir homenaje a los soldados peruanos y chilenos que murieron en su cumbre? ¿Ha intentado en serio devolver el Huáscar o al menos permitir que el Perú rinda homenaje a Grau en el monitor? No. Nunca lo hará, pues es un trofeo de guerra, bien guarnecido en el sur. Bachelet antes de irse regresó algunos libros entre sonrisas que más sabían a burla, luego de encabezar el rearme de las fuerzas armadas chilenas durante su gobierno y el de Lagos.
Hasta vencedores y vencidos tienen monumentos y recuerdos en Normandía, donde media Europa combatió cambiando la orientación de la segunda guerra mundial. Sin embargo, la Francia de De Gaulle, en sus fronteras con Alemania, lo precisó en sus murales: "Perdonamos, pero no olvidamos". La memoria siempre estará presente, mientras existan los Estados nacionales. Y nada indica que vayan a desaparecer, pese a la construcción del europeísmo y el Estado supranacional.

La Guerra del Salitre y su resultado, sustentó la ideología moderna de superioridad chilena sobre Perú y Bolivia. Alentó el racismo histórico de sus élites que se cebaron también contra el roto y el guaso rural, los mineros de Iquique, los trabajadores salitreros de Santa María, masacrados por el mismo ejército que sus padres vitorearon cuando regresaron del Perú. Ese complejo de superioridad que llevó a la oligarquía chilena a destruir la Unidad Popular de Salvador Allende y ahora ignora las demandas del pueblo mapuche.

Chile no quiere construir símbolos de reconciliación y unidad latinoamericana. Nunca ha dado un paso o expresado un gesto concreto en ese sentido, y no les preocupa el "crecimiento económico peruano" como dice Alan García, pues parte importante de ese crecimiento beneficia a las empresas chilenas. Parte del PBI peruano se encuentra bajo la hegemonía de capitales chilenos que han pactado con García y su círculo antiaprista, el famoso tratado de libre comercio anticonstitucional y la venta subrepticia de gas barato a Chile, contra toda lógica de seguridad y defensa nacional, confirmándose que a Chile le interesa el valor agregado y que Perú sea su proveedor de materias primas.

"Los chilenos se pueden molestar" es una frase infame dicha por un jefe de Estado peruano. Allí García Pérez demostró su nivel de subordinación e improvisación. Felizmente el tema marítimo lo siguió manejando directamente la Cancillería.

Ha sido típico de García darle a los poderosos, más de lo que le piden. Y darle a Chile todas las ventajas para compensar el tema marítimo. Así lo hizo cuando devolvió los restos de un soldado chileno muerto en los arenales de San Juan, el cual fue recibido en Chile como héroe y festejado en todos los cuarteles y naves chilenas. Ese soldado fue un invasor y Alan García no tenía ningún derecho de devolverlo, pero así se ha manejado este presidente proditor, como un hacendado en su campo de vasallos.

¿Quién lo autorizó para que pusiera la imagen de Bernardo O'Higgins en Palacio? El prócer chileno no participó en el ejército libertador, aunque ayudó a su formación. Y si bien O'Higgins, exiliado en Lima, se opuso a la guerra lanzada por Diego Portales contra la Confederación peruano-boliviana, falta mayor investigación para conocer sus actividades en el Perú durante su exilio, pues nunca dejó de participar en la política de su país. Por otro lado, O´Higgins fue un presidente autoritario en Chile y bajo su gestión murió asesinado Manuel Rodríguez el auténtico patriota popular chileno y guerrillero que combatió a los realistas y clases altas criollas. Además, Rodríguez era de ascendencia peruana, pues su padre fue arequipeño.

En una democracia, el presidente no hace lo que le da la gana, sino que "manda obedeciendo". El pueblo es el soberano. Pero Alan García trata a los peruanos como menores de edad, a los cuales hay que sugestionar, manipular y reeducar. Sino veamos:

Nos deja un tren eléctrico que no tiene ninguna viabilidad financiera y a medio hacer. Digno símbolo de su ineficacia, que quiere hacer pasar como ejemplo de "buen gobierno". Nos deja una fea estatua de resina con la figura de Cristo, tolerada por un alcalde japonesito sobón y una nube de cucufatos que ya no saben que hacer con sus vidas, sino entregarse a la protección de una efigie llamada del Pacífico y que supuestamente debe proteger Lima, cuando en realidad es el símbolo que Alan usa para que el pueblo cristiano lo acompañe ahora que su gobierno será revisado con lupa por su corrupción.

Ha hecho lo mismo con la cofradía del Señor de los Milagros y clubes como Alianza Lima, es decir, puro populismo antimodernidad. Manipula los símbolos emblemáticos del Perú de la misma forma como Luis XIV decía "El Estado soy yo"..."El Perú soy yo", "El Cristo del Pacífico soy yo", "El tren eléctrico soy yo", "El Señor de los Milagros soy yo", "Alianza Lima soy yo".

En fin, así como se apropió de la imagen de Los Zañartu en los años ochenta, y después los destrozó; así como sedujo al zambo Cavero, lo usó por su voz, carisma y criollismo, y luego ni le contestaba el teléfono, está dejando el camino sembrado de símbolos personalizados, ya sea "para su gloria" (como lo acaba de declarar) o por si las mangas, el 2016 estar de regreso y esos serán los símbolos para su marketing personal.

Pero intentar reescribir la historia y adormecer la memoria histórica, rebasa todos los límites. Todos los símbolos que nos deja, son los de la resignación, la servidumbre y la derrota. Y no nos llama la atención, pues hace tres años declaraba que el Perú sería potencia mundial, organizaría los juegos olímpicos, superaría a Chile, hasta que en otro giro, nos confesó por televisión que los peruanos somos biológicamente "pesimistas" (por no seguirlo en sus desmanes y por la caída de su popularidad).

Los bipolares son así, van de un extremo a otro y viceversa. Pero su inestabilidad que la gocen sus amigos y familiares. El Estado no puede volver a estar en manos de narcisistas fáciles de controlar con dádivas, elogios y promesas de gloria eterna.

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Thursday, July 07, 2011

Todos los días son nuestro 7 de julio*

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

11-7-2005

 

Todos los días son nuestro 7 de julio*

http://www.voltairenet.org/Todos-los-dias-son-nuestro-7-de

 

 

La insurgencia armada, el levantamiento protagonizado por los cañeros, estudiantes, obreros, hombres y mujeres que la madrugada del jueves 7 de julio de 1932 atacaron el Cuartel O'Donovan en Trujillo, no es sólo un acontecimiento en la historia del aprismo auroral, pertenece, como página gloriosa a la crónica del pueblo peruano y rebasa las fronteras partidarias para significar un hecho que tiene que estudiarse y analizarse por las nuevas generaciones.

 

La mentira, la desidia oficial, la ficción creada por el odio cainita y visceral de los todopoderosos generó y aisló una insurrección para confinarla como un fenómeno solitario, ajeno a los pueblos y no comprometido con lo que entonces era la esperanza de justicia social que encarnó el aprismo temprano y por la que murieron como héroes, miles de luchadores sociales.

 

Por tanto, como primera premisa de esta noche del pueblo, en honor a la efemérides que celebra hoy 73 años de ocurrida, tenemos que proclamar que Trujillo, julio de 1932, fue el clamor de un pueblo herido y aplastado por un gobierno reaccionario que no dudó en bombardear la ciudad, fusilar sin juicio ni justificación y provocar una separación que duraría decenios entre el pueblo y los militares.

 

Señal de Alerta

 

Les invito pues a reflexionar, a 73 años de un acontecimiento que provocó lágrimas combativas y fructificó en el bautizo de sangre para un partido nuevo, el profundo significado de una noche como la de hoy cuando el Perú se debate en los caminos difíciles de la disolución del país, sin miras ni horizontes y cuando los partidos, en lugar de proveer de caminos novedosos, apenas si se han convertido en maquinarias para ganarse un puestito rentado a costas del Estado y en tapadera de conveniencias y negociados que sólo traicionan los anhelos revolucionarios de quienes, como el 7 de julio de 1932, se lanzaron a pelear por el Perú, por su partido y por la victoria de sus ideales.

 

Un nuevo Perú

 

Corría el año 1931 y por Talara, Víctor Raúl retornó al Perú. Había comenzado la campaña electoral de ese año pionero en presagios mil, a cual más tenebroso, y marcador indudable de un cambio nacional. Los partidos, hasta entonces, eran clubes de cuchipanda y compadrería; entelequias organizadas para votar por patrones o matones que compraban los sufragios con pisco y butifarra. ¡Cuál no sería el terror de los poderosos cuando brigadas de cientos o miles de ciudadanos con el brazo izquierdo en alto, provistos de pañuelos blancos, cantando himnos libertarios al unísono de voces broncas, masculinas, femeninas, estudiantiles y escolares, obreras y luchadoras, inundaban las calles del país para proclamar su credo antimperialista, su fe en la democracia y su odio indoblegable contra los explotadores de siempre. Eso fue el mensaje redentor del aprismo que invocaba en su Marsellesa a unirse a la nueva religión.

 

En octubre de ese año, la oligarquía robó el triunfo a Haya de la Torre y colocó al comandante Luis M. Sánchez Cerro en la presidencia. Apenas si 27 representantes apristas llegaron a la Asamblea Constituyente. En corrillos internos, Víctor Raúl había anunciado: ¡quien pierda va contra la pared! Y comenzó el martirologio. Los locales apristas eran asaltados, sus militantes malamente heridos o asesinados como la Navidad de sangre en Trujillo, donde se abaleó a mujeres y niños pacíficos. El Perú enlutecía sus hogares en una pelea desigual, antihistórica, absurda, ignominiosa.

 

Extraordinario esfuerzo

 

El escritor y periodista originario de Chepén, Blasco Bazán Vera ha escrito un libro sobresaliente que lleva el título de La Revolución de Trujillo, Primera Insurgencia civil del Siglo XX. Sigo sus líneas fundamentales y describo cuanto él dice en su extraordinario esfuerzo:

 

"Los revolucionarios habían acordado reunirse en la casa donde se encontraba Manuel Barreto Risco que era una quinta situada en la Av. El Ejército. En una de estas reuniones efectuada el primer día de julio, Barreto informó que tenía en Laredo lista la gente para actuar. Juan Delfín Montoya fue del mismo parecer. La dificultad radicaba en que no se había conseguido los suficientes rifles y carabinas. Se informó que en Laredo sólo se había conseguido una carabina de marca Winchester y que ésta pertenecía a Remigio Esquivel Diestra, natural de Cachicadán, Santiago de Chuco, hermano de Artidoro quien también en esa reunión le acompaña y participaría más tarde en la toma del cuartel. Lo que sí había, y bastante, eran revólveres. Las bombas caseras llegaban al medio centenar. En esta reunión a la que asistió la totalidad de los jefes comprometidos con la revolución se le preguntó a Barreto sobre el Plan Definitivo, respondiendo éste que el objetivo principal era tomar el Cuartel O'Donovan, por asalto. Les informó, sin dar a conocer quienes de la tropa estaban comprometidos con los rebeldes. Mencionó el apoyo de los soldados Vivanco y Chávez y del soldado Valera, cocinero del cuartel, además de 4 centinelas que el día del asalto estarían como tales."

 

Coordinaciones vitales

 

Narra Bazán Vera: "Preguntado Barreto sobre el día que se efectuaría la toma del cuartel, respondió que eso lo determinaría en breves días. Mientras tanto, el Comité Central del Partido Aprista de Trujillo que dirigía Agustín Haya de la Torre, hermano del jefe del Apra, integrado además por José Alberto Tejada, Augusto Silva Solís, Ricardo Montoya, Daniel Porras, Leoncio Galarreta, Francisco Fernández y otros, estaba al tanto de las actividades que realizaba Barreto y sus demás hombres, entre ellos Alfredo Tello Salavarría o también conocido años más tarde como Manuel Céspedes o Segundo López o ingeniero Díaz, quien al manifestar sus recuerdos sobre esta revolución, dice: "Búfalo me escogió como uno de los hombres-base, manifiesta. La misión era conseguirse de 90 a 100 hombres para la toma del cuartel O'Donovan. El golpe debía de darse después del 7 de julio pero por una serie de circunstancias se adelantó la fecha". (Diario NorPerú, página 1, 20-set-1945).

 

Secreto a voces

 

"El martes 5 de julio –cuenta Bazán Vera- ya se sabía sobre este acto sedicioso tanto en los corrillos callejeros como en los oídos del gobierno y hasta en las direcciones de los diarios como La Industria y La Nación, ambos de la ciudad de Trujillo. A la redacción de La Industria llegó la noticia este 5 de julio de que "se anunciaba que de un momento a otro estallaría un levantamiento provocado por los apristas". El día miércoles 6 fue alertado, sobre este hecho, el Subprefecto y también el Jefe de la Caja de Consignaciones. A este último se le hizo conocer mediante un anónimo. Sin embargo, "el día miércoles pasó en absoluto normalidad. Nosotros no volvimos a recibir ningún aviso y hasta nos despreocupamos del asunto", escribió el director del diario La Industria don José Eulogio Garrido Espinoza en la página 1 del día 13 de julio de 1932. Tanto se había anunciado la revolución que ya no se daba credibilidad a la fecha que explotaría. Por su parte, la Comandancia General del Ejército había dispuesto que la compañía del regimiento de Infantería No 1 acantonada en el Cuartel O'Donovan a mando del capitán Demetrio Martínez, jefe de los alfereces Carlos Valderrama, Raúl Escobar y Carlos Herrera y de 69 soldados que la conformaban, debería, el día jueves 7, estar en el puerto de Salaverry para embarcarse en el vapor Urubamba rumbo a Paita."

 

Días decisivos

 

"Mientras tanto, ese mismo día, miércoles 6 de julio, Daniel Porras, miembro del Comité Aprista Trujillano, hacía conocer a su Secretario General que Barreto haría estallar la revolución en las próximas horas. Inmediatamente Agustín Haya de la Torre, comprendiendo lo que para muchos era un simple rumor, no lo era para él, que bien conocía la intrepidez del líder obrero, ordenó tomar la providencias del caso y aunarse a lo que iba a hacer Barreto no sin antes indicarle a José Alberto Tejada Lapoint, vaya donde Búfalo y trate de disuadirlo", cuenta Vera Bazán en su antecitada obra.

 

Protestas de Barreto

 

"¡Basta ya de esperas! ¡Estoy cansado de prórrogas!.... el asalto se hace hoy porque sólo hoy se puede triunfar. Las fuerzas del cuartel están debilitadas. Parte de ellas y gran parte del parque serán embarcadas para Paita dentro de algunas horas. Van a las Fiestas del Centenario. De manera que el cuartel se queda con pocos efectivos. Dentro de dos o tres días, vendrán nuevas tropas a reemplazar a las que se van. Este es el momento. Así me lo han advertido los cabos y los sargentos comprometidos dentro de la Artillería… ¡Ahora o nunca! Me han dicho. Después ya no nos ayudarán. No hay, pues minutos que perder. Yo tomo ahora mismo el cuartel…..ya lo saben". (La Revolución de Trujillo, Alfredo Rebaza Acosta, página 40-41, 1934).

 

Apoyo total

 

"Informado Cucho Haya de la Torre del resultado de la conversación sostenida, ordenó apoyar a Barreto en la decisión tomada. Al fin iba a desencadenarse una revolución que el mismísimo Víctor Raúl Haya de la Torre venía preparando desde el mes de diciembre de 1931 como nos lo hace saber –cuenta Bazán Vera- Alfredo Tello Salavarría en una entrevista que le hiciera Ismael León del diario La República el 7 de julio de 1982 a quien le declara: "Algunos militares demócratas como el coronel Pardo amigos del Partido Aprista Peruano, ya se habían reunido en Trujillo con los comandantes Julio P. Silva Cáceda y Delgado preparando una verdadera revolución con el fin de traerse abajo al gobierno de Sánchez Cerro. Haya de la Torre –sigue diciendo Tello- encargó personalmente a Barreto la organización de los civiles proclives y entre estos estaba yo como jefe de un grupo que contaba con 100 hombres entre trabajadores del ferrocarril, el muelle de Salaverry y universitarios."

 

Dificultades enormes

 

Tello recuerda que por esos días de la revolución, se encontraba enfermo de paludismo y dice: "Justamente el día 6 me atacó la terciana. Como tenía fiebre estaba en mi casa, cuando eso de las 6 de la tarde se me presentó un comisionado de Búfalo que me dijo que para esa noche necesitaba mis 100 hombres porque iba a ataca el cuartel. Tuve pues que dejar la cama y fui a hablar con él. Y entonces hemos discutido como tres horas. Yo quería disuadir para que no empezara nada, porque yo estaba en autos de lo que el Comité había preparado y tenía entre manos. Cucho Haya de la Torre, fugitivo y escondido como estaba, había mandado, a un delegado a Chile para que traiga al comandante Jiménez, a quien los militares pedían que fuera el "jefe de la revolución". Pero ya Búfalo había organizado los cuerpos de trabajadores de las haciendas y los había entusiasmado tanto que el pueblo le exigía que ya dé la orden para empezar la revolución. Hasta llegaron una vez a tratarlo como cobarde porque había dado varios plazos y los había postergado igual de veces. Como lo vi tan decidido me vi obligado a hacerle una confidencia: "Mira –le dije- de lo que se trata es de esperar la llegada de Jiménez que debe estar en camino. Pero, sigue diciendo Tello, Búfalo era un tipo muy impulsivo me contestó: ¡Para qué tenemos que traer a Jiménez, si tan hombre soy yo como Jiménez!. Yo le contesté que no se trataba de hombría, sino que Jiménez tenía conexiones con los militares. Y le discutí eso. No ha habido revolución en el mundo que se haga contra los militares. Siempre las revoluciones son: el pueblo uniformado y el pueblo civil. Si los dos están de acuerdo, entonces se hará la revolución. Pero cuando ya vi que no lo podía contener le dije: Está bien, mis hombres están listos, dame las órdenes. Entonces, me llevé otra sorpresa. Se subió a un poyo que había en la habitación y señalándome el cuartel me dijo: Mira, las armas están allá, y todo el que tenga un buen par de pantalones va conmigo a tomar el cuartel. Bueno, le dije: ¿y qué tengo que hacer?. Te toca tomar el retén, me contestó. Dispón, me dijo, que a las dos de la mañana, con el segundo toque de la Catedral, empiezan. ¡Y al que se adelanta lo fusilo! Nos advirtió!".

 

Comienzan los aprestos

 

Apunta Vera Bazán en libro que ha consagrado a esta gesta insurgente: "Por último se tomaron los siguientes acuerdos: 1) el santo y seña sería: Barreto Risco 2 de la mañana; 2) el ataque comenzaría al sonar el segundo toque del reloj de la Catedral que anunciaba las 2 de la mañana. Y, por supuesto no faltó la consigna, como lo dice Artidoro Esquivel Diestra a quien se le dio la misión de darlas a conocer a los rebeldes de Laredo. Estas fueron. 1) Fusilar al que retroceda; 2) Prohibir fumar; 3) Nadie va embriagado."

 

"A las 9 de la noche (miércoles 6 de julio) Barreto Risco, dio las últimas instrucciones a los jefes de grupo. Dejó su casa, sita en la quinta de la Av. El Ejército de Trujillo y se dirigió a Laredo. 130 hombres de esa hacienda, al mando de Remigio Esquivel Diestra lo esperaban blandiendo sus hachas, garfios y machetes: momentos después todos partieron hacia Trujillo a reunirse en el lugar indicado. A las 11 de la noche ya Tello se encontraba con sus hombres en el campo de aterrizaje de Trujillo. A esa misma hora, todos los grupos con sus jefes partieron hacia el Cuartel O'Donovan. Atravesaron la línea del tren al Valle de Chicama. Llegaron al Platanar y allí se agazaparon tras los montículos y las tapias del camino a Mampuesto para luego, Delfín Montoya, Sergio Quiroz Loaces, Manuel Valverde, Castañeda, Terán, Cuervo, Nunca y otros jefes, dirigirse cada uno al frente de su grupo a posesionarse definitivamente de los alrededores del Cuartel y esperar ejecutar el momento decisivo".

 

Testimonio de primera

 

"Veamos –anota Bazán Vera- lo que nos dice el revolucionario Federico Echeandía C. quien para escribir lo que él realizó como verdadero protagonista de estos hechos, se escondió bajo el seudónimo de Félix León Echague, coronel venezolano". Echeandía solicitó la ayuda del escritor Nicanor Alejandro de la Fuente, Nixa, que adoptó el seudónimo de Alejandro Nureña de la Flor y así, mientras uno relataba (Echeandía) y el otro escribía (De la Fuente), hicieron nacer el libro Lo que vi y lo que sé de la Revolución de Trujillo, 1934."

 

Echeandía, primero, nos hace conocer el relato que a él le hiciera un estudiante universitario y nos dice: "Este joven, como de 23 años, me refirió el inicio del movimiento". (Ese joven universitario fue Luis Gonzáles Pinillos, estudiante de los últimos años de jurisprudencia en la Universidad Nacional de San Marcos.-Nota del autor Bazán Vera- y sigue diciéndonos: "Serían unos 200 hombres los atacantes donde habían estudiantes, choferes, braceros de las haciendas, empleados (…) Todos jóvenes. El único mayor de edad era Delfín Montoya. Los otros apenas asomaban el que más, a los 35 años (….) Contaban con algunos revólveres, tres carabinas, bombas de fabricación nacional, machetes (…..) Un material bélico nada favorable para capturar un cuartel en donde, aparte de haber un regimiento de Artillería, estaba alojada una compañía de Infantería, debidamente provista de toda clase de material de guerra, nos dice, para agregar…. Era la fe la que impulsó a esta acción revolucionaria y el valor recogido en la experiencia diaria como consecuencia del rigorismo tiránico del régimen del señor Sánchez Cerro….". (Félix León Echague, p. 53).

 

Se rompen los fuegos

 

En su capítulo III de La Revolución de Trujillo, Primera Insurgencia Civil del Siglo XX, rememora Bazán Vera: "Búfalo Barreto, antes de marchar, arengó a sus huestes. Con el brazo izquierdo en alto juraron todos cumplir hasta la muerte como estaba ya acordado. Luego, fijaron su mirada en el cuartel que lo tenían más cerca que nunca…………… Faltando diez minutos para los dos de la mañana Víctor Peláez se acercó a su grupo y solicitó enérgicamente un voluntario para matar al centinela. Víctor Eloy Calderón, quien había vivido más de tres años en dicho cuartel, aceptó la propuesta, y así todos los sublevados protegidos por la oscuridad de la noche comenzaron su marcha hacia el cuartel rodeándolo totalmente."

 

La Revolución de Trujillo

 

"Tello Salavarría que conocía muy bien la zona del cuartel pues muchas veces había estado haciendo maniobras blancas con su gente, sabía cuanto tiempo se necesitaba para llegar corriendo hasta el retén desde el sitio en que ya se encontraba con su gente. Decidido y al mando de sus 100 hombres se deslizó por el lado de la cancha de tenis. Escuchó la primera campanada del reloj de la Catedral y sin esperar la segunda y con la voz de arenga de….¡Adentro! ¡Adentro! se lanzó sobre la cuadra del retén tomándola a fuego cernido. Recogió los fusiles y bastante munición. Oscar Idiáquez iba cerca de Nureña también gritando ¡Adentro compañeros! Y luego, ambos, se perdieron de vista. Víctor Peláez tomó el pabellón principal y Montoya con los suyos ingresaron por los albañales del reservado pero su hazaña fue cortada por un certero balazo que le destrozó el riñón."

 

Traición mata a Búfalo

 

"Víctor Calderón se lanzó a la carrera y de dos certeros disparos derribó al centinela de apellido Tarazona, pero una también certera bala disparada por el retén, lo hirió gravemente. Barreto sintió el golpe de la piedra lanzada por Sebastián Valera (cocinero del cuartel), arrojándose al ataque, pero no sabía, quizá lo supo sólo al recibir la ráfaga mortal, que Salomón Arancibia lo había traicionado.  Fue Arancibia quien alteró los planos que el mismo Barreto le encargó confeccionar con el fin de conocer detalladamente los compartimientos del cuartel, de manera que, al pabellón de la izquierda, donde debían estar los clases y soldados simpatizantes con el PAP, Arancibia los colocó en el lado opuesto. Búfalo, resuelto y confiado se dirigió al pabellón supuestamente amigo, de donde pensaba obtener armas. Encontró la puerta cerrada porque ya se había cambiado de guardia. Recurrió a su fuerza física y de un estruendoso empujón la derribó. Ingresó al cuartel en compañía de otros insurgentes pero a 10 metros de hacerlo, cayó fulminado por un tiro en la garganta y otro en los testículos. Sus demás compañeros también fueron acribillados. "Los apristas ya dentro del cuartel no sabíamos qué hacer, narra Víctor Nureña, pues, la gente de dentro que tenía que alcanzarnos las armas, conforme se nos había ofrecido, no aparecía. Yo tenía dos bombas que las había fabricado en mi trabajo". (Escrito inédito de Nureña). A Salomón Arancibia, natural de Chepén, de oficio talabartero, el 2 de febrero de 1937 se le halló muerto en el bosque Matamula de Lima."

 

Fuerzas de flaqueza

 

"Muerto Barreto, inutilizado Montoya, la revolución y los revolucionarios quedaron sin guías. Remigio Esquivel se acercó a Tello y le dijo: "mataron a Búfalo". Tello lo hace callar y le pide que no debe saberlo nadie y que diga que Búfalo se encuentra conferenciando con el comandante Silva porque se va a rendir el cuartel. Ya se llevaba hora y media de lucha y el que asumió la conducción del movimiento insurgente fue el sargento Bustamante. Tello ya había capturado a varios oficiales entre ellos a Goycochea, al capitán Herrera, al teniente Padilla que fueron depositados en el sitio donde se posesionaban los jueces de tenis. Al respecto, dejamos la palabra al mismo Tello quien dice: "….pero en eso el capitán Herrera se salió de su sitio y se enfrentó al sargento Bustamante. ¡Quién es el jefe aquí, carajo! le gritó y el otro se le cuadró. La cosa se ponía fea, entonces yo aproveché mi estatura pequeña, como no me vio, salté como una fiera y le metí un culatazo en las mandíbulas al capitán. Se cayó y le ordené a mis hombres: ¡Fusilen a éste!. El oficial se asustó, el sargento ya se recuperó, tomó su fusil y lo mandé a que asegure a Herrera junto con los demás y la lucha siguió". El combate duró hasta las siete de la mañana, sigue diciendo Alfredo Tello. "Hubo una parada de 30 minutos, algo así porque uno de los hombres que yo tenía se equivocó. Vio un cuarto iluminado y creyó que allí se había escondido alguien. Entonces tocó la puerta y como no contestaban metió una bomba –bombas hechas con un poco de dinamita y perdigones en un tarro de quáker" que cayó al dínamo de la luz y nos dejó a oscuras. Allí se aprovecharon varios prisioneros entre ellos el alférez Valderrama, para fugar con una cantidad de tropa. Así que hice abrir ese cuarto, se arregló el dínamo y siguió entonces el combate. La tropa tenía miedo de que nosotros abriéramos el pañol de los cañones. Todos sus disparos eran para evitar que tomáramos esa puerta, pero hombre que entraba allí caía muerto. Recuerdo al cabo Valera, sigue diciendo Tello, que era cocinero. Tenía como 20 tiros en el cuerpo y no moría. No teníamos enfermeros, materiales para curar a nadie. Valera vino hacia mí y me dijo: "Hermano, me muero de frío", le di una frazada, y allí abrazadito junto a mí se murió. Desangrado. Y seguíamos disparando".

 

Capturan los cañones

 

"Tello, recordando ese momento sigue diciendo: Bueno, pero felizmente entonces hemos contado con un viejito apellidado Muñoz, que era mozo de un restaurante campestre trujillano llamado Los Ñorbos. El fue el último que en una avalancha se tiró contra la puerta, con todo, la rompieron, gracias también a que con tanta bala estaba hecha astillas y pudimos sacar los dos cañones. El problema era entonces que, si es verdad que tenía balas, en cambio no tenían espoletas ni estopines, de modo que no se podían disparar………………….El fuego se había generalizado por todas partes. La Infantería también se batía con fiereza. Las bombas caseras de los rebeldes comenzaron a funcionar. Arreció el tiroteo. Fue el atacante Víctor Nureña, de quien Tello en su relato –cuenta Bazán Vera- no da el nombre, el que arrojó la bomba hacia el cuarto y el mismo Nureña narra esta pasaje de la siguiente manera: "…de las bombas que había fabricado en mi trabajo prendí una y la lancé contra la puerta de una cuadra, voló la puerta, y qué alegría, dicha cuadra estaba llena de fusiles y municiones. Cada uno agarró el suyo con sus respectivas cacerinas de balas y comenzó el ataque a fuego violento y cada uno tomaba el sitio que le convenía ya que desapareció el control o mando diría yo. Pero lo peor del caso era que la mayoría de los compañeros no sabían manejar los fusiles así que formamos grupos de a tres y de a cuatro para enseñarles el manejo. Allí, agazapados cubriéndonos en una pequeña tapia en quince minutos sacamos buenos fusileros. Todos los de mi grupo éramos Dorados y habíamos recibido enseñanza y manejo de toda clase de armas, prevención y defensa a la persona del Jefe, etc, etc, y todo esto por el general Atagalpa Montezuma quien vino de Nicaragua el 31 no sé si mandado por Sandino o por iniciativa propia. La cosa es que este general que pertenecía a la guardia dorada de Sandino, nos hizo formar en Trujillo con los compañeros seleccionados una Guardia Dorada de 120 compañeros. Arrecia el combate en el cuartel. Me doy cuenta que nos estamos tiroteando con la gente de Búfalo. Busco a mi gente, y me dicen que Jorge, Orfilio, Azabache y los Iparraguirre se han ido a la línea a parar a la Guardia Civil que viene en defensa del Cuartel O'Donovan. Sigo hacia la derecha y me encuentro con Alfredo Tello y le digo: Mira, Alfredo, nos estamos tiroteando con los compañeros de Búfalo. Me responde: Anda y haz calmar el fuego, me ordenó. Le respondí: ¿cómo voy a pasar con ese fuego graneado que hay! Me replicó ¡Tú vas carajo o te mato! Ante tal orden y como Dorado, recordé que las órdenes no se discuten. Le pasé la voz a Miguel Sagástegui que estaba a mi lado y le dije: ¡Vamos Miguel! Comenzamos a cruzar el cuartel por entre las cuadras arrastrándonos y cubriendo el fusil con el cuerpo y las sombras de los álamos. Avanzamos unos 80 metros en más o menos una hora"….. (escrito inédito de Nureña).

 

Ingreso a Trujillo

 

Describe Bazán Vera: "A las 7 de la mañana del jueves 7 de julio de 1932, las fuerzas revolucionarias hicieron su ingreso a la ciudad por la Plaza Bolognesi. Hagamos una minuciosa observación entre lo que relata el escritor Alfredo Rebaza y lo que relata Federico Echeandía. Minuciosa y necesaria observación, que nos permitiera no olvidar que Rebaza narra los hechos que recogió, y al contrario, Echeandía, relata los hechos que realizó. Rebaza escribe: "No sería posible describir el cuadro estupendo que se ofrecía a la vista. El pueblo triunfador arrastrando los cañones daba el espectáculo homérico de su arrogancia. Hombres rotosos y polvorientos, armados de hoces, de machetes, de cuchillos, daban retumbantes vivas, con los ojos brillantes de júbilo. Algunos traían gorros de piel de conejo y otros ostentaban colgadas al cinto las espadas de los oficiales. Detrás venía, formado en rígidas columnas, el ejército aprista de la Revolución. Todos habían adoptado un aire marcial improvisado. Todos traían sendos fusiles y cartucheras repletas. Algunas mujeres entusiastas habían subido sobre los cañones. Se oían las notas electrizantes de la Marsellesa y de las puertas y boca-calles salían alaridos de alegría de parte de los espectadores. Millares de bocas lanzaban este rugidor: ¡Viva el Apra!

 

"Leamos lo que relata Echeandía: En este preciso instante, una espesa ola de polvo, se levanta lejos, más allá del Parque Bolognesi, en la avenida que conduce al Cuartel O'Donovan, anunciando a la inquieta ciudad de Trujillo la entrada del grueso de los revolucionarios. En medio, recortando ese telón plomizo, parecía que el monumento al héroe de Arica, en una alternativa histórica, nuevamente con su pistola encendida de fe y patriotismo, estuviera a la cabeza de esos hombres guiándolos hacia el triunfo de sus ideales libertarios.

 

Estos hombres, formados en compactas columnas civiles traían sobre sus rostros una expresión extraña. Esa expresión de terror, de grandeza, de amor esperanzado, de lucha, que hay en todo forjador después de una victoria. La mala noche, el fragor del combate, el anhelo de muchos anhelos, de muchos laureles de justicia para curar sus propias carnes mordidas por los fieros lebreles de la tiranía, les daban cierta marcialidad, cierta gravedad en el paso lento y soberbio, que yo, uniéndome a ellos, les seguí en su desfile inicial.

 

Delante venía un cañón Krupp, enseguida, caídos por el peso de la derrota, acaso por el peso de la incomprensión de ese instante histórico que vivía el país arrepentido quizás, caminaban los jefes y oficiales del O'Donovan en condición de prisioneros……No pocos venían bañados en el rojo de esa tinta indómita y salvaje que corre por las venas del indio peruano. La sangre de sus propias heridas, y las de sus compañeros, que habían muerto en el primer choque, les habían favorecido con sus manchas gloriosas. El sacrificio, el anhelo, el sueño mal alimentado por la persecución y el odio, habían tenido su recompensa magnífica para estos sedientos de libertad en esas manchas de sangre, en ese fusil que portaban, en ese quepí militar, en los galones de esa polaca que caía severamente sobre sus humildes pantalones de trabajadores.

 

Comienzan los desmanes

 

Escribí en el 2001 narrando cómo se hizo El Partido del Pueblo. Historia Gráfica del Aprismo: "En febrero de 1932, el año de la barbarie, los constituyentes apristas fueron apresados y deportados. Víctor Raúl perseguido fieramente, cayó preso en mayo. A los pocos días, la marinería se subleva y fusilan a 8 de ellos por el delito de alzarse en nombre de la democracia. La madrugada del 7 de julio, los cañeros, estudiantes y militantes apristas se alzan en Trujillo y toman a sangre y fuego el Cuartel O'Donovan. Manuel Búfalo Barreto es el primero en caer y su valentía bautizó a los apristas por décadas pues la tradición oral consagró como "búfalos" a todos los del partido.

 

Y la barbarie estalló ensañándose con crueldad rayana en lo más oscuro del alma imaginable contra Trujillo. El pueblo fue bombardeado por la aviación y los combates se sucedían a diario. Fue entonces que el heroísmo dio lecciones y escribió su impronta para elevarse como huella imborrable a los fastos de la historia popular del Perú. Es historia que no se lee en los textos escolares, porque el odio cainita pudo más y se ha pretendido negar que esto ocurrió. Y sin embargo así fue. Los estudiantes que fugaron con los fusiles de sus prácticas pre-militares disparaban contra los soldados desde las copas de los árboles y caían cuando el agotamiento de sus fuerzas era un hecho o porque el parque de municiones había colapsado. Víctor Raúl nos contaba cómo los jóvenes sangraban de tantos culatazos y fogonazos pero persistían en la cumbre de su valentía hecha realidad fragorosa. Ninguno, probablemente había leído El Antimperialismo y el Apra o alguno de los textos propagandísticos del partido. Sin embargo, a la hora suprema de la lucha, acudieron premunidos de su hombría o femeneidad para decir presentes en la ocasión del sacrificio. Las mujeres como Agripina Mimbela bramaban carajos instando a no bajar la guardia y alimentando a sus combatientes. Los compañeros se turnaban en las guardias para avisar de los avances militares y de la presencia de soplones, esa raza maldita que encontró en Montesinos y en Fujimori, sus patrocinadores más sucios en los últimos tiempos. Los médicos socorrían a los heridos y los más jóvenes enlazaban al partido con sus dirigentes cuando se podía. La persecución no daba tregua.

 

El Comercio se encargó de difundir historias absurdas que engañaron a muchos peruanos sobre la verdad de lo ocurrido en Trujillo. En cambio nunca habló de los paredones que empezaron a fusilar por decenas y centenas a los trujillanos. Ni las lágrimas ni los ayes más dramáticos pudieron hacer nada contra las draconianas órdenes que Lima impartía. Había que escarmentar a los apristas y la única forma era fusilándolos. A más de siete décadas de 1932, no hay en Trujillo familia alguna que no tenga entre sus integrantes, algún caído en la Revolución.

 

Trujillo, cuna y tumba del fundador del Apra, fue, pues, la respuesta insurreccional y bravía de un pueblo malamente armado pero galvanizado en su aspiración de justicia social hasta la más íntima fibra. Hasta hoy aguarda a los trovadores que canten su epopeya de hombres de acero, insobornables e incontaminados. Trujillo 1932, representa el bautizo de sangre de la generación que fundó el Aprismo y esa lección no debe ser jamás olvidada."

 

Consecuencias

 

En el libro que sigo con lealtad por ser un estudio recientísimo y valioso sobre la Revolución de Trujillo, Blasco Bazán Vera anota lo siguiente:

 

1)      Los protagonistas de ambos bandos guardaron un sepulcral silencio de todo lo acontecido. No un silencio cómplice, sino, prudente, pues, luego de los heroicos episodios que cada grupo realizó en julio de 1932, optaron por callar, concientemente todo lo sucedido.

2)      Esto devino que las universidades, fuentes de toda clase de información, se vieran disminuidas al no poder incluir en su currícula estos acontecimientos sociales. Debemos suponer que esta postergación obedeció a determinaciones fáciles de imaginar.

3)      El interesado y sibilino criterio de casi todos los gobiernos de negarse a sacar a luz la verdad de los hechos, dio lugar a la aparición de muchos libros sobre historia del Perú pero, en ese capítulo, deformaron la narración de muchos episodios y en otros, no los presentaron. Esta deformación y también mutilación, unidos al contundente silencio de ambas partes (gobiernos y rebeldes), los primeros por tratarlos mediana y tibiamente y los segundos, los rebeldes, por guardar para sí los hechos como trofeo de guerra, desfavoreció grandemente para conocer la realidad de lo acontecido.

4)      La determinación irracional de muchos interesados de señalar a los revolucionarios como causantes de la cruel masacre que sobre los militares se perpetró la madrugada del domingo 10 de julio. Esta leyenda negra persiste aún hoy sellando a los insurgentes como culpables de tan cruel acto por lo que se hace imperativo desterrarla definitivamente. No podemos hacer lo mismo con el macabro baile realizado por la alta sociedad de ese entonces en el Club Central de Trujillo en pleno fragor de estos luctuosos hechos.

5)      El rompimiento de la íntima camaradería de dos grandes amigos fundadores del prestigioso Grupo Norte: Antenor Orrego Espinoza y José Eulogio Garrido Espinoza, unidos en amistad desde 1914 a causa de encontrarlos la historia al frente de la labor periodística dirigiendo los más opuestos e impetuosos diarios del momento: El Norte, en manos de Orrego depositario de todas las inquietudes de las clases desposeídas, especialmente de los cañaveleros del Valle de Chicama y La Industria, en ese contexto, inclinada a las clases oligárquicas, bajo la dirección de Garrido Espinoza. A esto hay que agregar la desinformación que daba el diario La Nación de propiedad de Víctor Larco Herrera a la que se unió El Liberal, ambos editados en Trujillo. El diario El Comercio de Lima, como hemos demostrado, estuvo cruelmente desatinado en sus informaciones.

6)      Trujillo, como ninguna ciudad del mundo en aquel entonces, fue castigada por aire, mar y tierra por la fuerza militar de su propio país. Caso semejante aún no había sucedido en América.

7)      Aparecieron libros tratando este incidente social como si los sucesos hubieran sido producto de la imaginación. Entre esos libros incluimos los editados por Guillermo Thorndike, Leoncio Rodríguez Manfourt, etc, que dieron lugar a la casi aproximación de querer narrar estos acontecimientos pero más imperó la imaginación y lo novelesco en sus escritos.

8)      Jamás, en la historia del Perú se llegó a fusilar a tanta gente, ya sea por la ley dictada por la tristemente célebre Corte Marcial instalada en Trujillo o por los que sin ley dictada, fueron trasladados en camiones, sin contemplación alguna, para ser pasados por las armas en las ruinas de Chan Chan. "Por lo menos un millar, le dijo años más tarde Luis A. Flores a Francisco Belaunde Terry, según testimonio de éste". (Enrique Chirinos Soto, Historia de la República: 1930-1945, Tomo II, p. 84).

9)      También hoy ya tratamos que el libro Lo que vi y lo que sé de la Revolución de Trujillo, escrito por el coronel venezolano Félix León Echague con el hermoso prólogo de Alejandro Nureña de la Flor, es el más indicado para conocer en parte y con genuina precisión los sucesos de aquella revolución. Doy a conocer que tanto el coronel venezolano y el prologuista son seudónimos empleados por sus autores y uno de ellos sí participó directamente de este episodio.

10)  De los sucesos históricos que devinieron como resultado del enfrentamiento entre el obrero organizado contra la dupla insensible del patrón-policía casi nada se conoce. La juventud de esta parte del Norte del Perú o de toda la juventud peruana, desconoce esta realidad soslayada concientemente por lo que se hace urgente e impostergable necesidad conocerla en toda su dimensión.

11)  Leyendo los libros editados, y que son pocos, sobre la Revolución de Trujillo de julio de 1932, juntando testimonios de los actores directos, almacenando periódicos de la fecha, recurriendo al Libro de Sesiones del Concejo Provincial de Trujillo, determinamos que esta Revolución no debería estar silenciada un instante más porque encierra la bravura de uno y otro bando: revolucionarios y defensores del orden, dignos de resaltar.

12)  Ninguna autoridad militar, ni política, ni aún la Corte Marcial, se preocupó de, por lo menos, iniciar una investigación para dar con los culpables de la masacre en la cárcel. Al menos, los hechos así lo merecían.

13)  El surgimiento de una separación no fundamentada entre dos instituciones importantes en la historia del Perú.

14)  Imposibilidad para efectuar reformas al no conocerse con precisión el Plan Reformista (si es que lo hubo) de parte de los rebeldes por causa de la temprana desaparición de sus cabecillas. Esto dio lugar a la toma de imprecisas acciones de defensa que fueron diluidas por la estrategia y poderío militar.

15)  El despoblamiento de la ciudad de Trujillo por muchos de los comprometidos y también no comprometidos con la revolución que huyeron para salvar sus vidas.

 

Todos los días son nuestro 7 de julio

 

Hoy en la tribuna de algo más de 47 años, confío en que los más jóvenes entiendan que el aprismo fue y debe ser, o seguir siendo, una escuela para la vida, no para la sensualidad que otorgan los buenos sueldos y las mujeres fáciles o los puestos de favor, sino escultura esforzada de artistas sociales que tienen por meta el cumplimiento de las ambiciones de pan y libertad. Recuerden que esas fueron las banderas de los chicos que cayeron combatiendo en la Revolución de Trujillo y en tantas otras intentonas insurgentes del aprismo.

 

Por eso creo que frente a lo que acontece en el país, todos los días son nuestro 7 de julio. Hay que derrumbar los castillos de inmoralidad que aniegan los diques pestilentes del entreguismo de que hace gala este gobierno con sus concesiones, privatizaciones rabiosas y sus TLCs concesivos y claudicantes.

 

Todos los días son nuestro 7 de julio cuando fuerzas profundamente antipatriotas quieren que Perú adhiera a la Convención del Mar que mutila nuestro mar territorial de 200 a 12 millas y que no es más que una tapadera jurídica para las traiciones sucesivas que se han venido cometiendo contra el Perú, como la que denuncié hace pocas semanas, en noviembre de 1999, cuando las conversaciones con Chile en torno al Artículo 5to del Tratado del 3 de junio de 1929.

 

Todos los días son nuestro 7 de julio cuando se pretende que votemos o sigamos votando por políticos inmorales acostumbrados a vivir de la ubre del Estado cuando a diario venden sus favores por leyes con nombre propio y negocios particulares que no interesan al común de los peruanos.

 

Todos los días son nuestro 7 de julio porque se pretende que comulguemos con una globalización que viene hecha llave en mano y para que obedezcamos, cual borregos de ínfima categoría, mandatos ajenos a nuestra realidad y sin ninguna pizca de dignidad o amor al terruño.

 

Todos los días son nuestro 7 de julio porque hoy que evocamos la efemérides de los héroes que tomaron el Cuartel O'Donovan y que resistieron unos pocos días en Trujillo, hicieron de su convocatoria un deber y de su sacrificio una historia que no debe ser nunca olvidada.

 

Todos los días, queridos amigos y amigas, son nuestro 7 de julio porque hay que ser como los árboles que mueren de pie y porque somos los creadores de la nueva voluntad de limpieza de la política peruana que tiene, látigo en mano, que limpiar el templo de tantos mercaderes y traidores a los que habría que fusilar para que no resuciten por nunca jamás.

 

Muchas gracias.

Conferencia, Huacho, 7-7-2005