Monday, May 09, 2011

Quodlibetum VI

Quodlibetum VI

por Luis Alberto Pacheco Mandujano; luisitopacheco@hotmail.com [1]

http://www.voltairenet.org/article169792.html

 

Inicio del otoño de 2011

 

Son varios los recuerdos de mi primera niñez –acontecidos durante el último tercio de la década de los años 70 del siglo pasado– los que me han asaltado siempre en la memoria. Fuera de aquellos que se relacionan con hechos estricta y gratamente familiares y propios de la niñez, destaco en este momento –porque para eso escribo este breve quodlibetum– uno en particular que se relaciona con sucesos que despertaron y avivaron en mí la innata capacidad de admiración y sorprendimiento de este mundo que llevamos dentro todos los seres humanos.

 

Éste, que aún brilla con inusual nitidez en mi memoria, evoca una de mis tantas y sosegadas tardes vividas en casa de mis adorados abuelos paternos (los únicos que tuve, porque los otros habían fallecido muchísimo antes de que yo naciera), cuando contaba los cuatro años de edad –y algo más–, mientras jugaba con un extenso "tren" que yo mismo había construido conectando, una tras otra, varias cajas vacías de fósforos, tal como solían hacer los niños de entonces: llevando este singular juguete en la mano, el que cumplía acciones, unas veces terrestres, y otras aéreas, por el patio de la casa, me detuve delante de un balde de latón que, ya viejo y en desuso, hacía las veces de un macetero que albergaba en él grandes, frondosos y siempre verdes geranios, de esos que abundan característicamente en Huancayo, la tierra que no me vio nacer pero sí crecer, y en ese momento, observando fijamente esas inolvidables hojas (cuyos frescos y penetrantes aromas recuerdo en este preciso momento, mientras escribo estas líneas, con impresionante detalle), me pregunté si mis abuelos, mis padres, y los demás, podían ver los mismos colores y las mismas formas que en dichas plantas veía yo, y más aún, si las cosas serían realmente así como las veíamos.

 

Evidentemente, no tuve respuesta para mis preguntas de entonces; en todo caso, supuse que éstas debían ser afirmativas. Después de todo, por qué no habría de ser así; al fin y al cabo era hombre, el rey de la creación, tal como me había enseñado mi venerada abuelita (a quien nunca pude llamar "abuela" a secas), con sus serenas y pausadas lecturas del libro del Génesis, cada noche antes de dormir, lectura que, esperándola ansioso en cama, me llevaba a imaginar fantásticas imágenes del momento de la creación del universo a manos de Dios Todopoderoso.

 

Repetidas veces pensé, después de ese día, en lo mismo, sin poder encontrar respuesta alguna para las ya dichas interrogantes, a tal extremo que puedo afirmar ahora que hasta sufrí de alguna forma por ello. Algo se retorcía en mi vientre, era la angustia que me hacía sentir un ser minúsculo por no poder aclarar estas dudas y vacíos de conocimiento. Los años simplemente pasaron, pero la duda y las cuestiones quedaron latentes en mí. Sin saberlo, esa espontánea e infantil duda sobre la perfectibilidad de la capacidad humana para conocer el mundo marcó para mí el inicio de lo que sería, a futuro, una constante inquisitorial que coexistió conmigo por muchos años, y que me empujó a interesarme más aún por estos asuntos.

 

La preocupación regresó con fuerza a finales de la secundaria, entre 1987 y 1990, justamente cuando, por intermedio del inolvidable maestro y sacerdote claretiano, el R. P. Juan Rodríguez Reyes, conocí a René Descartes, el gran maestro racionalista, y a su contraparte, el empirismo de Francis Locke y el sensualismo de John Locke; la teoría criticista de Immanuel Kant, que salvó a la filosofía de la crisis en que se había hundido por causa de los extremos dogmáticos del racionalismo y del empirismo; a la monumental dialéctica idealista objetiva de Georg Wilhelm Friedrich Hegel, y, por supuesto, en esa época, el totémico conocimiento metódico y científico que proporcionaba la teoría del materialismo dialéctico del marxismo ortodoxo entonces muy vigente; todas ellas, teorías gnoseológicas que parecían ofrecerme la posibilidad de dar las respuestas que habían quedado pendientes, porque todas ellas se ocupaban de mi preocupación de niñez, reforzada en los años de adolescencia. En todo caso, por lo menos, ya sabía por dónde abordar el tema.

 

Pero este retorno no se pronunció con mayor interés científico sino hasta cuando llevé los cursos de filosofía y física en la Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Centro del Perú entre 1992 y 1993, carrera que no pude culminar porque el pico máximo de la llamada Guerra Popular desatada en el Perú entre 1980 y 1993, así como mis propias comprometedoras inclinaciones políticas, que me pusieron al borde del límite, me arrancaron de un tiro de ese claustro universitario para, en un giro bastante perturbador, terminar colocándome, poco después de año y medio de haber vivido en condición de refugiado en clandestinidad, en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Peruana "Los Andes", donde, además de reafirmar mi verdadera vocación profesional en el campo de las ciencias sociales, ya en período de relativa paz –que, a decir verdad, duró bien poco– profundicé mis estudios de filosofía, aunque sin perder de vista mis intereses por las ciencias naturales y las matemáticas.

 

En la universidad, y por mis estudios, pude comprender con precisión y claridad que todo el mundo material en su conjunto, en todas sus formas y manifestaciones, constituyen la realidad, es decir, aquello que existe objetiva e independientemente de la consciencia humana; realidad que, en suma cuenta, y en su intrínseco proceso de transformación, es posible de ser conocida en su naturaleza más íntima con el apoyo decidido de las ciencias particulares.

 

Pero aún con ello, esta aproximación teórica no respondía con la satisfacción que yo mismo esperaba a las viejas preguntas.

 

La dictadura fujimorista desnudada a partir de la segunda mitad de los años 90, me removió, en menos de una década y por segunda vez, de la vida académica; y, por decisión de consciencia, debí ponerme al frente de la actividad política de organización para el rescate de la democracia y del Estado de Derecho en el Perú, lo que me valió la persecución criminal por parte de un servicio de inteligencia estatal que ya no buscaba subversivos sino a enemigos del régimen dictatorial, como yo, que se habían mostrado intransigentes con la autocracia impuesta a los peruanos. Después de dos atentados terroristas que debimos sufrir mi familia y yo de parte de agentes del Estado, y la ejecución de una cruda persecución policial y judicial, me obligaron a regresar a la clandestinidad, aunque esta vez con el apoyo de organismos de defensa de los derechos humanos, y con un pedido de medida cautelar de protección personal contra el Estado peruano, efectuado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con sede en Washington D. C., así como dos asilos políticos en marcha.

 

Después de la fuga del hoy ya comprobado violador de derechos humanos, Alberto Fujimori, que protagonizó a fines del año 2000, la democracia fue retornando progresivamente al país, y cuando mi presencia en la vida política local ya no era necesaria –pues el objetivo mayor había sido alcanzado– regresé al Perú y retorné a lo mío: la Academia. Me convertí entonces en profesor de Filosofía y Lógica en mi primera alma mater, la Universidad Nacional del Centro, cargo que desempeñé con mucho ímpetu y dedicación profesional, entre 2001 y 2005. Y fue allí donde, estudiando más para enseñar mejor, entre preparación de clases y las clases mismas, elaboré y desarrollé un conjunto de ideas personales que pensé podrían responder por fin a mis antiguas preguntas. Estas ideas adquirieron forma y cuerpo teórico y rigurosidad científica entre los años 2003 y 2004: he ahí la génesis de mi opera prima que lleva por título "Sofía y Teodoro: diálogo en torno a la prueba lógica y ontológica de la existencia de Dios (La paradoja de la inexistencia del ser divino)",[2] libro que escribí casi de un tiro, después de las discusiones y los debates de rigor que sostuve con colegas expertos en el tema que convocaba mi interés (físicos, matemáticos y psicólogos), y sobre todo para absolver mi propia inquietud: esta obra –que fuera escrita en momentos en que padecía de una sobrecogedora pero bendita fiebre científica que me atrapó de pies a cabeza, extrayéndome a mí y a mi atención, casi por completo, del mundo–, como sucedió también con personajes de la talla de Nietzsche y de Kierkegaard, básicamente fue escrito para mí, como se podrá comprender por lo ya explicado. Pero la obra no vio la luz (excepción hecha del manuscrito que pocos amigos y colegas leyeron para debatir conmigo en torno a sus ideas más osadas) sino hasta febrero de 2007, cuando se me entregó la primera edición impresa del texto.

 

En este libro se encuentra una singular hipótesis por la que, en su momento, fui tachado de "exagerado" y "atrevidamente desubicado", en los mejores y más educados casos, y, en el peor, simplemente de "loco". Dicha hipótesis es desarrollada en la página 22 del texto, donde se lee una particular respuesta que Teodoro ofrece, como explicación respecto de la visión que de los objetos tenemos los seres humanos, a una pregunta previamente formulada por Sofía. En aquélla se explica que "… en verdad, no vemos los objetos que creemos ver, sino que únicamente vemos los rayos de reflexión que éstos producen y que originan ese reflejo luminoso en nuestras retinas…", reflexión que es inmediatamente complementada por Sofía, exponiendo que "… dichos impulsos [luminosos] recorren los nervios ópticos, nacidos tras los globos oculares, en un complicado camino neurológico (quiasma óptico, cintillas ópticas, radiaciones ópticas, etcétera), hasta llegar a los lóbulos occipitales del córtex cerebral, donde se llega a formar la idea de la visión…"

 

La conclusión obvia de esta demostrada exposición es que el hombre es ciego por naturaleza, pues, en realidad, él no llega a ver el objeto, la cosa en sí, sino sólo la luz que ésta refleja hacia sus ojos, y es su cerebro el que, a partir del antedicho proceso físico-biológico, construye el concepto del objeto, es decir, la imagen o re-presentación mental de las cosas,[3] nada más.

 

Pero por tal afirmación, repito, fui calificado de "loco". No obstante, dado que el sustento de mi proposición se hallaba en explicaciones fundamentales de orden físico y biológico que ya entonces me parecieron irrefutables, aún cuando no todos mis lectores aceptaran lo afirmado, yo continué desarrollando, sobre tal base teórico-práctica, mis estudios y doctrinas gnoseológicas y epistemológicas, ya desde la cátedra universitaria –la que mantengo aún hoy–, ya desde el sosiego del estudio personal, proyectados hacia los demás campos de mi interés académico (Derecho, sociedad, política y cultura).

 

En noviembre de 2010, el recientemente jubilado de la famosa Cátedra Lucasiana de Matemáticas[4] en la Universidad de Cambridge, Inglaterra, el Profesor Stephen W. Hawking,[5] con la colaboración del notable físico teórico Leonard Mlodinow, publicaron el libro titulado "El Gran Diseño",[6] cuyo objetivo principal fue responder a tres antiguas, pero substanciales, preguntas que se formularon ellos mismos, a saber: "¿Por qué hay algo en lugar de no haber nada?; ¿por qué existimos?; y, ¿por qué este conjunto particular de leyes y no otro?". El resultado de las investigaciones que realizaron a lo largo de sus vidas para responder dichas interrogantes, y que abarcan desde la filosofía hasta la física, pasando por amplios ahondamientos biológicos, matemáticos, históricos y hasta religiosos, da forma al libro que se divide en 8 capítulos a lo largo de los cuales se examinan críticamente asuntos de capital importancia para el conocimiento humano y que van desde El misterio del Ser, cruzando por el análisis de la realidad, la formulación de una posible Teoría del Todo (el gran anhelo científico inconcluso de A. Einstein), hasta llegar a dilucidar sobre el por qué de este Gran Diseño: el universo y todo lo que él contiene.

 

Y en este marco, en la página 56 del libro se lee lo siguiente: "… El cerebro es tan bueno en construir modelos que si nos pusiéramos unas gafas que invirtieran las imágenes que recibimos en los ojos, nuestro cerebro, al cabo de un rato, cambiaría el modelo y veríamos de nuevo las cosas derechas. Si entonces nos sacáramos las gafas, veríamos el mundo al revés durante un rato pero de nuevo el cerebro se adaptaría. Eso ilustra que lo que queremos decir cuando afirmamos «Veo una silla» es meramente que hemos utilizado la luz que la silla ha esparcido por el espacio para construir una imagen mental o modelo de silla…"

 

La conclusión evidente de esta afirmación es, como en mi caso, también, que el hombre es un animal ciego, sólo recibe en sus ojos la luz que los objetos reflejan al espacio, lo que después permite que su cerebro diseñe –como dice el mismo Hawking– la imagen mental o modelo de las cosas que nos rodean, sin que, en fin de cuentas, podamos ver las cosas en sí.

 

Después de leer este interesante libro inglés –cuya lectura he recomendado de inmediato a mis amigos y alumnos que en la universidad siguen con atención mis cursos de filosofía– debo confesar que, aún cuando yo mismo, en función de la consistencia de los argumentos científicos que hice míos, me encontraba bastante seguro de la verdad y validez de la hipótesis que había presentado públicamente con mi ya referido libro en 2007, y que desde poco antes la venía ya exponiendo desde la cátedra universitaria a partir de 2003, me he sentido no sólo fuertemente respaldado sino, sobre todo, sólidamente reafirmado. La reconocida autoridad científica del Profesor Hawking no podría causarme menor sensación. En todo caso, y dicho de otro modo, se me ha confirmado como un loco cuerdo, en un mundo que más bien parecería estar lleno de cuerdos locos que aún no tienen ni idea de qué y cómo es este mundo en el que ellos viven.

 

En la parte final de la recensión con que inicia mi libro, y que fuera escrita críticamente por el Profesor y filósofo M. Raúl Varillas a modo de Presentación, éste consideró que en dicho trabajo mío se encontraba lo que él denominó "un consistente y bien logrado aporte interdisciplinario [que posibilita] un diálogo entre la ciencia y la filosofía; trabajo provocador, que de hecho invita a la polémica y a la discusión".[7] Y en junio de 2007, el ampliamente conocido escritor peruano, el Profesor Sandro Bossio, opinando sobre mi libro y su contenido teórico, subrayó que se trataba del "libro de filosofía más original y concienzudo de las letras regionales y aún nacionales".[8]

 

Ambos académicos, que a la sazón se desempeñan como unos de los pocos más sobresalientes y reconocidos profesores universitarios del Perú, sabrán por qué escribieron lo que escribieron. Pero a estas alturas me parece que, si alguna vez alguien pensó que, por lo que escribieron Varillas y Bossio, debían ellos ser descalificados de "inconsistentes" y "amigueros", ahora estoy más que nunca convencido que a veces, y sólo a veces, las palabras que expresan sentimientos como los vertidos por ellos mismos no son meras flatus vocis que se lanzan así nada más y tan sólo como gesto de alguna forma particular de consideración tenida hacia alguien y hacia su trabajo, sino que, todo lo contrario, existe una intuición especial que lleva al hombre en ciencia a afirmar con contundencia, y sin temor a equívoco alguno, lo que afirma; pero también estoy convencido que la mezquindad es infinita, como lo es también la estupidez, según el brillante descubrimiento del Profesor Einstein.

 

En fin. Al final, 32 años después de la formulación de mis preguntas cardinales, creo que puedo considerar bien que las he respondido con colmada firmeza y plena satisfacción, sobre todo porque, gracias al Profesor Hawking, el indiscutiblemente mayor científico viviente de nuestro tiempo, entiendo que en América Latina, liberados de la tara de la sordidez, también podemos destacar, y hasta con anticipación, sin que en esto nos defina alguna condición chauvinista y patriotera, sino sólo premunidos de agudeza e inteligencia. Es sólo que aquí no tenemos el mismo apoyo que la ciencia y los científicos necesitan, como en Europa. Pero la historia, para nosotros, recién empieza. Aún queda mucho pan por rebanar.

 

 



[1]     Profesor de Filosofía del Derecho y Antropología Jurídica de la Facultad de Derecho y CC.PP. de la Universidad Peruana "Los Andes" de Huancayo, Perú. Maestrías cursadas: i) Maestría en Derecho con Mención en Derecho Penal (EUPG-UNCP, 2004-2005); ii) Maestría en Filosofía e Investigación (EPG-UAP, 2007-2008); iii) Maestría en Derecho Penal y Derecho Procesal Penal (ESN-UC, 2009-2010). Alumno libre del doctorado de Derecho en la EUPG-UNFV (2000-2001). Website: www.luisalbertopacheco.blogspot.com

 

[2]     Cfr. Pacheco Mandujano, L. A., "Sofía y Teodoro: diálogo en torno a la prueba lógica y ontológica de la existencia de Dios (La paradoja de la inexistencia del ser divino)". EDIMZA, Primera edición, febrero de 2007, Huancayo, Perú. 44 páginas.

[3]     Id., páginas 24 in fine, y 25.

 

[4]     La misma que, fundada por Henry Lucas en 1663, y oficializada por Carlos II de Inglaterra en 1664, fue ocupada por Isaac Newton entre 1669 y 1701.

 

[5]     Quien ocupó la cátedra desde 1980 hasta 2009.

 

[6]     Vid. Hawking, S. W., y Mlodinow, L., "El Gran Diseño". Título original de la obra: "The Grand Design".  Tercera impresión (diciembre de 2010) de la primera edición (noviembre de 2010). © 2010 de la edición para España y América, Editorial Crítica, S. L., Barcelona. 228 páginas.

[7]     Cfr. Pacheco Mandujano, L. A., opus cit., páginas X.

 

[8]     Cfr. Revista Cultural "Sólo 4" del diario Correo de Huancayo, edición del 2 de junio de 2007, página 2. Vid., también, http://www.voltairenet.org/article159605.html

El retorno de los “elefantes” peruanos

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
4-12-2007

El retorno de los "elefantes" peruanos
http://www.voltairenet.org/article153463.html

¿Se ha puesto alguien, en dependencia oficial, para-oficial, comercial o estratégica, a estimar, estudiar, prever o calcular, cuántos peruanos, cuya vida ha transcurrido más fuera del país que dentro, gustarían de volver y rendir en la tierra que los vio nacer mucho del profesionalismo que aprendieron allende y aquende y también, de repente, visitar lo que nunca vieron sino en la televisión y en documentales de la belleza natural abundante en nuestros múltiples parajes costeños, serranos y selváticos? El retorno de los "elefantes" peruanos, no debe ser un sueño, sino una realidad que podría caminar por dos avenidas de enorme utilidad a la patria.

La bidestilación de este camino, lejos de ser una quimera, es una posibilidad a cuya forja debemos contribuir con imaginación portentosa, pero también con el amparo de, por ejemplo, una Ley de Repatriación de Profesionales. Todo peruano que hubiera estudiado en universidad del Estado, tiene el deber, en algún momento de su vida, de devolver a la nación lo que ella invirtió en su carrera profesional. Más aún, estos peruanos, cuyo proyecto de vida, fue satisfecho con creces y merced al limpio esfuerzo, en el exterior, debieran dar clases en las universidades locales y ser condecorados con preseas y diplomas que la nación les otorgará en reconocimiento a su esfuerzo patriótico. Lo importante es que hagan uso de la prerrogativa de cumplir con su cuota hacia el Perú. ¿No parece una idea formidable la germinación de una corriente de regreso que vigorice el cuerpo profesional del país?

Por otro lado, ¿a qué peruano, que sólo conoció el portento de nuestra geografía a través de la televisión, el documental fílmico o la revista especializada, no complacería visitar todo aquello que nunca vio en la realidad? ¿Y que en los aeropuertos fueran recibidos por chalanes y morochucos y el fondo instrumental y coral de conjuntos musicales criollos y folclóricos que les den la bienvenida? El retorno de los "elefantes" peruanos, por si alguien tiene duda cavilosa o desilusión congénita, es –debe ser- una celebración y un reencuentro de esos que recuerden que Perú es madre y no madrastra de sus hijos.

Con profesionales vueltos al país, enseñando sus habilidades y pagando su deuda pedagógica; con turistas ávidos de viajar, nutriendo con ello los circuitos aeronáuticos, la generación de negocios directos y conexos; con dólares o euros honestos y bien empleados, la dinámica en perspectiva puede impulsar un espectáculo pocas veces visto: la reconquista del Perú por sus antiguos y acreditados habitantes otra vez dentro de sus fronteras.

Al igual que los no residentes, los peruanos que visitan el país, lo hacen en condiciones superiores de capacidad financiera porque trabajaron en el exterior haciendo de sus vidas un apostolado lejos del terruño. ¿Qué ocurre si su vuelta discurre por estos dos caminos, inicialmente pergeñados?

Hay, sabemos, mentes amplias e instruidas y capaces de mejorar estas humildes ideas con la savia y emulsión que su juventud y amor al Perú, dan en el desempeño de sus cargos. No todo está podrido, aunque las señales que así ocurre, sean más numerosas que lo contrario. Evidenciemos pues en tareas al alimón y de gesta heroica que sí tenemos cerebro y que nada debemos envidiar a otros porque aquí se nos dieron los instrumentos, la geografía y riquezas naturales abundantes para triunfar. ¿Y no son esos peruanos que lo hicieron fuera, quienes puedan dar testimonio de aquello, una vez reintegrados al país? ¡Que no es posible! ¡Falso! ¡Si puede soñarlo, puede hacerlo! Y esto más que un sueño, es el prolegómeno de una gran migración. En buen romance: el retorno de los "elefantes" peruanos.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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Sunday, May 08, 2011

Rodríguez Cuadros: Chile incurre en error de interpretación ante acuerdo de límites entre Perú y Ecuador

Rodríguez Cuadros: Chile incurre en error de interpretación ante acuerdo de límites entre Perú y Ecuador 
  • Ex canciller Manuel Rodríguez Cuadros. Foto: ANDINA/Vidal Tarqui
    Ex canciller Manuel Rodríguez Cuadros. Foto: ANDINA/Vidal Tarqui
  • Lima, may. 08 (ANDINA). El ex canciller Manuel Rodríguez Cuadros afirmó que es un error sostener que la posición peruana se debilitó en la Corte de La Haya por el reciente acuerdo de límites con Ecuador y, por el contrario, afirmó que los argumentos del Perú resultan fortalecidos.
    En ese sentido señaló que Chile no está reparando en la importancia del tratado de límites suscrito por Perú y Ecuador.   

    "Chile incurre en varios errores de interpretación, uno de ellos apunta a que el Perú acepta la carta náutica de Ecuador y eso no es exacto porque lo que se ha hecho es un tratado de límites entre Perú y Ecuador, independientemente de la carta presentada por Ecuador en Naciones Unidas", explicó a Andina.

    Rodríguez Cuadros respondió así a las recientes declaraciones del canciller de Chile, Alfredo Moreno, quien sostuvo que el acuerdo suscrito entre Perú y Ecuador evitó que Quito acudiera a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, pero debilitó la posición jurídica peruana.

    "Chile no toma en cuenta que Perú y Ecuador han suscrito un tratado de delimitación marítima que es compatible, coherente y funcional a la interpretación peruana,  de que la Declaración de Santiago de 1952 y el Convenio sobre zona especial marítima fronteriza de 1954 no establecen límite marítimo con Chile y sí estableció un criterio delimitador con Ecuador por presencia de islas", detalló.

    En ese sentido, ratificó que el acuerdo firmado con Ecuador ha fortalecido la posición jurídica de Perú en la Corte Internacional de Justicia de La Haya y dijo que ésta no se verá afectada por interpretaciones y declaraciones "políticas".

    "Las interpretaciones políticas no inciden en un asunto como este, algunos sectores podrán buscar alguna confusión en algunos medios internacionales pero de ninguna manera influirá en la demanda en La Haya, a los jueces no se engañará", indicó.

    Según el canciller de Chile, Alfredo Moreno, el reciente acuerdo entre Perú y Ecuador "es una victoria importante para Quito y también para Santiago, porque las posiciones de ambos países son exactamente las mismas" con relación a los límites marítimos.

    "Perú tenía que optar: o enfrentaba también a Ecuador en La Haya o le encontraba razón a lo que estaba planteando y, desgraciadamente para Perú, eso es inconsistente con sus planteamientos anteriores", expresó.

    Chile considera que al firmarse el acuerdo con  Ecuador, Perú reconoció la vigencia -como tratados limítrofes- de los convenios de pesca de 1952 y 1954, que es precisamente la base de la argumentación chilena para rechazar la demanda que Lima entabló en 2008 en la Corte de La Haya.

    Sin embargo, la posición peruana es que el acuerdo con Ecuador no valida los convenios de 1952 y 1954 -que sólo tienen un carácter pesquero-, sino que ratifican su postura de que los límites no estaban zanjados, por lo que fue necesario consensuar un tratado.

    (FIN) SMA /RRR

Ejecutivo envía al Congreso documentos del Acuerdo con Ecuador sobre límites marítimos

Ejecutivo envía al Congreso documentos del Acuerdo con Ecuador sobre límites marítimos
  • Lima, may. 08 (ANDINA). El Poder Ejecutivo remitió al Congreso de la República la documentación relativa al Acuerdo de límites marítimos suscrito por el Perú con el Ecuador, el 2 de mayo del 2011, para su ratificación parlamentaria.

    De esta manera se cumplen con lo dispuesto en los artículos 56° y 102° inciso 3 de la Constitución y el artículo 2° de la Ley N° 26647, que disponen la aprobación legislativa de los tratados celebrados por el Estado peruano.

    "Remítase al Congreso la documentación relativa al Acuerdo por intercambio de Notas de contenido idéntico entre la República del Perú y la República del Ecuador sobre Límites Marítimos, de 2 de mayo de 2011", señala la resolución publicada hoy en la separata de Normas Legales del diario oficial El Peruano.

    Según explicó el canciller José Antonio García Belaunde, el el citado acuerdo es favorable para la posición peruana en el litigio con Chile en la Corte Internacional de Justicia de La Haya, en la medida que confirman que los acuerdos de 1952 y 1954 no son tratados de límites.

    Dichos convenios fueron suscritos el siglo pasado por Perú, Chile y Ecuador para regular la actividad pesquera; y según Santiago estos determinan su frontera marítima con Perú.

    La norma lleva la rúbrica del presidente de la República, Alan García Pérez; la presidenta del Consejo de Ministros, Rosario Fernández; y el ministro de Relaciones Exteriores, José Antonio García Belaunde.

    El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso, Hildebrando Tapia, anunció que el 16 se debatirá en la sede del Legislativo el acuerdo en el que Perú y Ecuador definen sus límites marítimos, con la presencia del canciller García Belaunde.

    (FIN) YDM/GCO

Utopía de cambios hechos a Plan de Gobierno Fuerza 2011

Utopía de cambios hechos a Plan de Gobierno Fuerza 2011

por Guillermo Olivera Díaz; godgod_1@hotmail.com

http://www.voltairenet.org/article169787.html

 

8-5-2011

 

1.      Sin aviso al Jurado Nacional de Elecciones (JNE) De Soto, por sí solo, cambió el Plan de Gobierno de Fuerza 2011 que propuso Keiko, al inscribirse como candidata presidencial.

 

Pese a tamaña impostura electoral critican acremente los cambios que contempla la nueva propuesta de Ollanta Humala en su documento firmado Compromiso con el pueblo peruano, donde explica sus acciones de gobierno en caso de ser elegido Presidente. Keiko hace lo propio, pero con idealismo superlativo.

 

Como un bólido supersónico,  ultraveloz como el rayo, emergió el gurú Hernando De Soto, en la vida política de Keiko, modificó a solas y radicalmente el Plan inscrito en el JNE y sus repentinas utopías de cambio profundo, sin que se haya reunido una sola vez con el equipo técnico de dicho partido,  se  publicaron  en  El  Comercio, el 1-5-2011, a página entera de altísimo costo.

 

Un Plan de Gobierno por ley debe inscribirse en el JNE, estar publicado en su web, por ser requisito de admisibilidad de la candidatura. Sin embargo, la nueva propuesta hasta el día de hoy no aparece publicada; no ha sido presentada siquiera. No está en el oficial ciberespacio.

 

2.      Me pregunto ab initio: ¿Cuál plan  propuesto materializaría si llega al gobierno: el inscrito en el JNE con  el nombre "Plan de Gobierno 2011-2016, Fuerza 2011:  Los compromisos que hace con todos los peruanos"  o el publicado en el periódico como: "Keiko propone: Luchar contra la pobreza en Libertad y Democracia", que precisamente coincide en su denominación con el Instituto Libertad  y  Democracia (IDL), que tiene al sabihondo  De Soto como Presidente único y vitalicio, conocido asesor de tiranos: Suharto (Indonesia), Gaddafi  (Libia), Mubarak (Egipto) y el apenas golpista Alberto Fujimori el año 1992, entre otros.

 

Se trata de dos documentos públicos. El inscrito y admitido en el JNE llamado "Compromisos de Fuerza 2011"; y el de El Comercio  "Keiko propone". Uno genérico y el otro específico; en cuanto a la lucha contra la pobreza diferentes y opuestos con nitidez.

 

¿Cuál rige, es decir, cuál de los dos se llevaría a cabo? ¿Por cuál de ellos se decidiría el elector al emitir su voto y  el JNE fiscalizaría su cumplimiento o el mismo pueblo peruano que eligió?.

 

3.      Relación de utopías.- Veamos las propuestas en concreto que figuran en el aviso periodístico, que no están en el Plan de Gobierno que Fuerza 2011 inscribió en el JNE.

 

a)   "Modelo de crecimiento que empodere a todos los peruanos".- En primer lugar, el verbo "empoderar" no aparece ni siquiera una vez en las 58 páginas del plan oficial;  pueden constatarlo en la web del JNE. Menos, la curiosa elasticidad semántica dada a la pregunta "¿Qué significa empoderar?".

 

El uso del verbo empoderar por De Soto es frecuente en sus escritos. Ahora, Keiko lo usa en sus discursos de campaña, pues el "empoderamiento de todos los peruanos", sí, de todos, la cogió con la fuerza inusitada de un lavado cerebral.

 

b)   "Conocer el contenido de las normas que entren en vigencia".- Esta ambiciosa expresión helénica, propia de la democracia directa, está concebida como "derecho de todos los peruanos".

 

Se refiere a todas las normas que van a entrar en vigencia; deberán ser conocidas en la costa, sierra y selva, en todos los confines. Solo faltó que consideren verificar  vía examen ese supuesto conocimiento.

 

c)   "Conocer los objetivos y fines, fundamentos técnicos y económicos de las normas antes de ser promulgadas".- Como se advierte se trata de una utopía mayor. El pueblo como conjunto debe diferenciar entre "objetivos" y "fines" de toda norma y sus "fundamentos". Si se logra, a un altísimo costo, el pueblo peruano será muy difícil de ser gobernado por los alimañas keikistas. A mayor conocimiento menor sujeción.

 

Las normas que se expiden en un período de gobierno se cuentan por miles y de diverso tipo. Son la ley, el decreto legislativo, decreto de urgencia, reglamento del congreso, resoluciones legislativas, decreto supremo, resolución suprema y ministerial, ordenanzas municipales y decretos de alcaldía, entre otras. Todas ellas serán conocidas antes de su promulgación.

 

Únicamente faltó decir cómo, cuándo y dónde, pensando en nuestra geografía, cultura e inmensa retahíla de normas. La propuesta no distingue entre ellas; por ende, todas deben ser conocidas "antes de su promulgación". Unas sí y otras no sería un despropósito.

 

d)   "Opinar sobre cada proyecto mediante comentarios escritos o la participación en audiencias públicas".- No aclara la propuesta el alcance de la palabra "proyecto", pues a las normas antes tratadas también se las proyecta.

 

Pensemos en el proyecto de transporte subterráneo en Lima de más de 8 millones de habitantes. Entonces, Keiko 2011-2016 superará a su encarcelado padre en democracia directa. En "audiencia pública" de los pobladores de cada distrito capitalino opinaremos al respecto. Previamente tendrá que darse una norma, conocida y discutida antes de  promulgada, que establezca el mecanismo de estos cabildos abiertos. El pueblo mismo habrá llegado al poder.

 

e)   "Cuestionar de manera rápida, mediante procedimientos administrativos y judiciales, las normas y decisiones arbitrarias".- Pese a que el pueblo "opina", "comenta" y "participa" en audiencias públicas sobre los proyectos y normas, todavía puede "cuestionar" ex post facto.

 

Se cuestionarían hasta en juicio rápido las normas y decisiones "arbitrarias". Me imagino este derecho de cuestionar de aquellos que no asistieron al cabildo abierto o de los que se opusieron en las multitudinarias audiencias públicas.

 

f)    "Identificar a funcionarios que elaboran normas y exigirles rendición de cuentas".- Este propósito tiene que ver con un posible linchamiento público en una próxima audiencia pública del funcionario identificado y que rindió cuentas negativamente –no dice ante que ágora pública-.

 

Los primeros que caerán serán entonces los de Fuerza 2011, que el año 1990 propusieron "Honradez, Tecnología y Trabajo", y que ahora pueblan las cárceles, el padre de Keiko a la cabeza.

 

g)   (Siguen los despropósitos).-  Con esto y mucho más se "empoderará a todos los peruanos".  Lo extraño es que este aviso pagado en El Comercio se denomina "Keiko Propone: Luchar contra la pobreza en Libertad y Democracia". ¿Desde el Instituto De Soto?.

 

Ni una letra de toda esta utopía irrealizable y solo demagógica se encuentra en el Plan de Gobierno inscrito en el JNE. Una y otra propuesta difieren. Tampoco entiendo que el conocimiento previo de la norma aleje de la pobreza al realmente pobre. ¡El Perú será como Grecia en sus inicios, gracias a Keiko, sin su madre desde siempre!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Congresistas chalacos electos exigen suspender la concesión del puerto

Congresistas chalacos electos exigen suspender la concesión del puerto

http://www.larepublica.pe/08-05-2011/congresistas-chalacos-electos-exigen-suspender-la-concesion-del-puerto-0

Congresistas chalacos electos exigen suspender la concesión del puerto

Muelle Norte. Se suman al 'frente portuario político social por la defensa del Callao'. El sociólogo Manuel Dammert denunció que el ministro Enrique Cornejo ocultó documento base para iniciar inversiones en el puerto con Enapu.

Richard Manrique.
Ayer en la plaza Grau de la provincia chalaca, rodeados de una concurrida manifestación, los congresistas electos por el Callao demandaron al gobierno suspender la firma de la concesión del Terminal Norte hasta que se resuelvan las denuncias de ilegalidad del proceso.

"Queremos vencer la pobreza de muchos sectores del Callao y para ello contamos con el Muelle Norte y toda la fuerza productiva del primer puerto que debe quedarse en su beneficio. Haremos todo lo posible por bloquear la firma de dicho contrato lesivo para el país", afirmó Enrique Wong Pujada, legislador electo por el partido Alianza por el Gran Cambio.

En tanto, el congresista Rogelio Canches de Gana Perú, coincidió con el reclamo: "Un gobierno de salida altamente cuestionado por la falta de transparencia del proceso de concesión del Muelle Norte no tiene la autoridad para obligarnos a su firma y con ello hipotecar el histórico puerto del Callao y, lo que es peor, la soberanía nacional, patrimonio de todos los peruanos", fustigó.

Comprometidos con el puerto

Congresistas chalacos electos exigen suspender la concesión del puertoAmbos coincidieron en ofrecer su compromiso de lucha, incluso hasta anular el contrato de concesión, luego de pedir la palabra en medio de un nutrido plantón de trabajadores portuarios, gremios de pesca artesanal, miembros de la CGTP, organizaciones sociales de base, estibadores, comerciantes y estudiantes de la Universidad del Callao, entre otros.

Ayer, junto a trabajadores de la Federación de Trabajadores de Enapu (Fentenapu), anunciaron la conformación del Frente Portuario Político Social por la Defensa del Callao.

Por otro lado, el sociólogo Manuel Dammert denunció que el ministro de Transportes y Comunicaciones (MTC), Enrique Cornejo, ocultó un documento aprobado por la Autoridad Portuaria Nacional (APN) en diciembre del 2010, el cual contenía la actualización del Plan de Desarrollo Portuario Nacional, que incluye el Plan Maestro del Callao, elaborado en debate y consenso con la comunidad portuaria y con la asesoría de la Fundación Valencia Ports.

Según Dammert, este documento exigía que se garantice la competencia, la modernización y la soberanía en la gestión del puerto, en vista del interés de las líneas navieras por controlar verticalmente los puertos públicos, poniendo en peligro la producción nacional.

Es decir, sobre esta propuesta debió iniciarse el proceso de inversión, pero en febrero del presente año el ministro Cornejo archivó el proyecto enviado, violando la Ley del Sistema Nacional Portuario.

Dammert apuntó que el Plan Maestro del Callao se diseñó en 6 etapas con una inversión de US$ 3.200 millones para 20 años, financiado entre Enapu y el sector privado.

Sin embargo, el gobierno aprista, que está de salida, pretende entregar el Muelle Norte a APM Terminals por 30 años con una inversión obligatoria de US$ 350 millones a efectuarse en tres años, luego de hacer caja con la infraestructura de Enapu al ritmo de US$ 100 millones anuales.