Tuesday, December 01, 2009

El Anti-Haya I

Ha escrito el profesor Jesús Guzmán Gallardo un sugerente y sugestivo
ensayo que en su primer envión publicamos. Sostiene afirmaciones
delicadas y enderezadas, básicamente, a encarar la existencia de un
mito forjado por la vía cómplice de "panegiristas paniaguados".
Procura el autor dar su testimonio respecto del actual presidente Alan
García Pérez a quien conoce desde las dramáticas horas en que aquél,
prosélito del no trabajo, rumiaba penurias y clamaba por ayudas que
siempre se le otorgaron en las horas difíciles y aterradoramente sin
dineros para las más mínimas exigencias de la vida corriente. No
camina Guzmán Gallardo por la apelación facilista de citar a terceros
o cuartos. No, él, bajo la premisa de su testimonio, relata su verdad
y sólo el título bastaría para desentrañar el misterio de intríngulis
que explican de algún modo las claudicaciones y pusilanimidades de hoy
del objeto-tema de su denuncia.

Por constituir un documento que promete llamar a polémica, publicamos
esta primera parte. Puede parecer ocioso, sin embargo la invocación es
pertinente y obligatoria: que respondan quienes deban hacerlo, con
altura de debate y velocidad de crucero (si pueden). El dicterio sin
sustento, la represalia corruptora, la venganza, envilecen lo que es
ya el cuadro de una descomposición que Guzmán ayuda a interpretar de
una manera interesante.

Leamos. (hmr)

El Anti-Haya I
por Jesús Guzmán Gallardo; jeguzga@hotmail.com
http://www.voltairenet.org/article163166.html

Quiero empezar parafraseando a Bertolt Brecht: "Hay quienes se
acobardan de seguir los dictados de una ideología y filosofía que
juraron seguir, hay quienes prefieren la vida cómoda y fácil y
renuncian a la lucha que alguna vez iniciaron, y hay otros que en la
teoría pretenden ser consecuentes con la fe que abrazaron y en la
práctica hacen todo lo contrario refugiándose en la mentira y el
engaño y se adornan de soberbia y personalismo. Estos últimos son los
traidores y los apóstatas y por ende los más peligrosos, porque
amparándose en el poder político y económico que detentan, sorprenden
a los tontos e intonsos con vocación de esclavos que al parecer no son
muy pocos".

Haya de la Torre, en su vasta sabiduría y experiencia, solía llamarnos
la atención cuando éramos jóvenes acerca del "sarampión" al escuchar
nuestras rebeldías e impaciencias con la reflexión de un visionario
que había enfrentado cobardías, veleidades y traiciones en su largo
trajinar sin hacer mella en su espíritu generoso y optimista. Y se
refería a lo pasajero que resultaba ser iconoclasta a temprana edad y
que en una innovadora interpretación de las frases del maestro Manuel
González Prada nos impelía a ser perseverantes en esa actitud durante
toda nuestra vida y que no fuera como las palabras de un tango
argentino conocido que rezaba: "los amores del estudiante flores de un
día son, hoy un juramento y mañana una traición". De esta manera y con
riqueza pedagógica entendimos el significado de la juventud eterna.

Y es con esta óptica y con sabor a denuncia que paso a dar la voz de
alerta a la militancia del Partido Aprista y a los que sin ser
afiliados acunaron una esperanza en nuestra organización para
transformar las estructuras del Estado en beneficio de los más pobres
alcanzando la justicia social tantas veces postergada.

Cuando Alan García llegó al partido yo ya ostentaba el cargo de
Secretario General del Comando Nacional Universitario aprista;
perdónenme la primera persona, pero es necesaria para aclarar algunas
cosas importantes en materia de consecuencia, ya que él nunca fue
responsable de cargo juvenil ni participó en ninguna lucha de esos
tiempos. En algún momento Haya lo integró al Buró de Conjunciones,
organismo que no tuvo ninguna trascendencia y ejecutoría y que por lo
tanto desapareció sin pena ni gloria. Al poco tiempo el jefe del
partido le consiguió una beca a Francia y tras algunos años regresó
para ser nombrado Secretario Nacional de Organización por los méritos
de su padre un gran luchador aprista, desplazando a uno de los mejores
organizadores que tuvimos a la par de compañeros como Ramiro Prialé y
me refiero al c. Walter Cuestas Diaz quien no se amilanó y pasó a ser
nombrado Secretario Nacional de Agrupaciones Profesionales con una
brillante gestión que hasta ahora recordamos. Luego, todo fue
meteórico, pero lo que quiero destacar es que durante la dictadura
militar no le conocimos un trabajo como a los cientos de jóvenes que
tenían que estudiar y trabajar para mantenerse y que, además, hacían
vida política intensa. No intento hacer una biografía en tan breve
espacio, pero sí anotar, en síntesis, que no fue un destacado luchador
ni menos un joven revolucionario que participara en debates
estudiantiles ni partidarios. No me extraña, pues, que ahora a sus 60
años quiera reivindicar alguna rebeldía juvenil inexistente y mucho
menos tratar de ser consecuente con un ideario por el cual nunca supo
pelear en sus horas tempranas en contraste con la de políticos que
desde muchachos fueron rebeldes ante la injusticia y que cuando
adultos impregnan indeleblemente la vida de un estadista auténtico.

Es momento para desmitificar una figura que inventó un pasado para
acelerar su carrera política con la ayuda de panegiristas paniaguados,
dando inicio a un caudillismo de vieja estirpe que en su negación
histórica explica su predilección por personajes cuestionados de la
política criolla y su desprecio por los apristas honestos y
consecuentes que le pedirían cuentas y, sobre todo, por su apego al
dinero.

Nace, en consecuencia, un liderazgo personalista que los compañeros
han bautizado con certera puntería: el alanismo que, a su vez, resume
el oportunismo, audacia sin límites y ausencia de principios y valores
en antinomia de lo que siempre tuvo el aprismo en su expresión mística
de verdadera fraternidad, trabajo en equipo solidario, pobreza
franciscana y férreo sentido de unidad.

Haya de la Torre fue rebelde en su juventud y en su adultez, maestro
infatigable que hizo de la política pedagogía, despreció la demagogia,
no fue personalista a pesar del cariño que le prodigábamos, no le
sedujo el poder y menos el afán de hacerse rico desde el Estado y soy
testigo de excepción pues trabajé 12 años ininterrumpidamente a su
lado hasta su muerte que fue ejemplarizante porque lo hizo sin
propiedades ni riquezas cumpliendo su promesa de no deberle un centavo
al Estado, legándonos lo que lo hizo grande: su vida y su pensamiento.
Aun hoy recuerdo con emoción, porque fueron las cualidades que
destaqué, con voz quebrada por el dolor, cuando hice uso de la palabra
en sus funerales a nombre de la juventud en el Parque Universitario
frente a su alma máter, San Marcos. Esta es mi autoridad moral.

Victor Raúl fundó el APRA sobre la base social del frente único de
trabajadores manuales e intelectuales, para construir el Estado
antimperialista que realice la segunda emancipación, esta vez
económica, en justicia y libertad. Desarrollar la democracia funcional
basada en las categorías del trabajo, preparando a las clases
explotadas para conducir sus propios destinos. Definió su rumbo, su
norte, su sello, el de la izquierda democrática sin tutelajes extraños
ni imitaciones. Planteó la filosofía de acción de nuestro movimiento
explicada en la teoría científica del espacio-tiempo histórico que hoy
en día muchos utilizan sin reconocer su autoría.

García , como nunca trabajó, ha continuado la política de flexibilidad
laboral dictada por el Consenso de Washington que se traduce en el
desmantelamiento de las conquistas laborales de casi un siglo, que
fueron iniciadas por Fujimori y continuadas por Toledo. El que ha
trabajado toda su vida sabe del aumento de injusticias en este campo,
sobre todo contra los sindicatos, imponiéndose una política de temor y
autoritarismo que concluyen en despidos arbitrarios sino en jornadas
esclavizantes. Como el gobierno ha optado por los empresarios, nadie
los protege. ¿Y la jornada por las 8 horas?, ¿Y las universidades
populares?, ¿Y la CTP, la de Arturo Sabroso Montoya?. Historia y sólo
historia. Además ha dictado dispositivos legales que criminalizan la
protesta social y autorizan a las fuerzas del orden a utilizar sus
armas indiscriminadamente contra ella. ¿Qué lo diferencia de Sánchez
Cerro, Benavides y Odría?. Recuerden el Moqueguazo y el Baguazo. ¿Y la
distribución de la riqueza? La lucha contra la pobreza se basa en las
estadísticas del INEI que las maquilla sin pudor y en las cuales nadie
cree. Los únicos que están bien son los nuevos dueños del país como
los Romero, los Brescia, los Graña, los Camet los Miró Quesada
reciclados, los Favres, los Vega Llonas, los Benavides de la Quintana
etc., que reciben favores del Estado, y García ni se inmuta cuando los
llama "sus amigos".

Haya era amigo del pueblo, de los desheredados, de los marginados de
los que más sufren la postergación de los gobiernos y por los cuales
luchó denodadamente. Se prometió terminar con los services que
incentivan la explotación del hombre por el hombre y del hombre por el
Estado, por que no lo practica exclusivamente la empresa privada ahora
también lo hace el Estado en sus reparticiones sin el menor escrúpulo.
La administración pública prefiere la tercerización abusiva, mientras
los funcionarios se llenan los bolsillos con sueldos desorbitados,una
muestra la constituyen los bonos ilegales que cobraron ex
parlamentarios y los devengados que cobró García. No es asunto de
olvido o de poca importancia, es asunto de vocación en concordancia
con los explotadores. El presidente admira a Piérola y se cree su
reencarnación en los días actuales.

¿Se ha iniciado la construcción del Estado antimperialista?

Para empezar, los trabajadores son ninguneados por el poder, no se
quiere cumplir por lo menos la promesa de restablecer la Constitución
del 79 lo cual fue una promesa electoral.

Al Congreso Económico Nacional ni siquiera se le ha mencionado en un
discurso retórico, afirmo sin ambages y sin temor alguno, que lo que
existe es miedo de sentar en una misma mesa al capital, al Estado y al
trabajo que resolverían los problemas seculares de nuestra patria y
ésta se enrumbaría en un desarrollo efectivo como respuesta directa a
nuestra realidad. Una prueba palpable es el papel decorativo que se le
ha impuesto al Acuerdo Nacional al que no se le consulta ni la hora y
se diluye su efectividad y misión para lo cual fue creada en claro
desprecio por la tan decantada sociedad civil. Se prefiere
demagógicamente plantear reformas constitucionales como lo son el voto
facultativo y la renovación del Parlamento vasallo por mitades y un
referéndum que volvería al Congreso de marras, en clara distracción
frente a los problemas más álgidos de la nación con la ayuda mediática
de la prensa obsecuente que más parece una cortina de humo y a lo sumo
una clara medida populista.

El gobierno se manifiesta aliado de la potencia del norte y su
secretaría de Estado y los voceros de ese país así lo confirman, lo
cual explica el aislamiento del Perú de las naciones indoamericanas en
su deseo de construir una real y efectiva integración continental. No
se compromete con el fortalecimiento de la UNASUR en razón directa de
nuestra lucha por la integración indoamericana, ni con el Banco del
Sur que reemplazaría al fracasado Banco Mundial en sus recetas
económicas que nunca contemplaron la cuestión social en los países
pobres como el nuestro.

Frente a las bases militares norteamericanas en Colombia se calla en
todos los idiomas, espectando impasible, el aumento de tensiones
innecesarias en los países limítrofes. La posición del Perú ante el
golpe de Estado en Honduras fue tibia, casi imperceptible, al unísono
con la política de Washington. Hay un permanente alejamiento de
Bolivia, Venezuela y Ecuador, prefiriendo la compañía de gobernantes
entreguistas como Uribe y Calderón.

Hay quienes se desgañitan repitiendo la monserga que interpretamos mal
a Víctor Raúl en un claro afán de presentar las bondades de la
globalización y ocultar su efecto dañino, como si la historia última
no confirmara que los intereses de Norteamérica y Europa jamás
pasaron por los de nuestro continente y si alguna duda cabe, basta
recordar el asunto de las Malvinas.

En el tema de pobreza y el de la contaminación ambiental sólo se tocan
en los foros de los países más poderosos económicamente como temas de
caridad que siempre han sido insuficientes, sin tocar las entrañas
mismas de la realidad y para tranquilidad de sus conciencias por que
tienen responsabilidad evidente. Por lo tanto la lucha antimperialista
tiene vigencia en su dicotomía, con cambio de estrategias y sutiles
negociaciones, porque sigue hipotecándose soberanía e impidiendo un
desarrollo propio.

Como en el pasado, la política del actual gobierno sólo tranquiliza y
satisface a los empresarios. De ahí su clara dirección derechista en
perjuicio de los trabajadores, en franca contradicción con nuestra
doctrina.

Haya de la Torre nunca revisó nuestra linea antimperialista, por el
contrario, la reafirmó en el prólogo a la tercera edición de El
Antimperialismo y el Apra, cuya lectura deberían apurar los ardientes
defensores del neoliberalismo infiltrados en nuestras filas. Y por si
fuera poco, les aconsejo, antes que sea demasiado tarde, lean la
ponencia del economista César Vásquez Bazán en el último congreso
nacional de economistas del Perú donde denuncia magistralmente el
craso error, de suscribir la escuela neoclásica cuyo fracaso se puso
al descubierto con la crisis mundial.

En esta primera parte esbozo el inicio de las contradicciones de
García con los planteamientos de Haya de la Torre, y explico las
razones por las cuales sus ideas expuestas en "El perro del hortelano"
son diametralmente opuestas. En consecuencia no hay el menor atisbo de
una negación dialéctica en su obra La revolución constructiva del
aprismo y sí el remozamiento de las viejas ideas políticas de la
plutocracia que tanto daño hizo al Perú.

Los alanistas con su mentor a la cabeza, no son apristas.

Y se les agradecería despejar el panorama, afiliándose a cualquier
partido conservador como el fujimorismo corrupto que tanto les agrada
y con el cual se identifican plenamente.

Monday, November 30, 2009

RENIEC favorece empresa cuestionada con S/. 22.5 millones

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
30-11-2009

RENIEC favorece empresa cuestionada con S/. 22.5 millones
http://www.voltairenet.org/article163144.html

En apenas 72 horas RENIEC anula la buena pro a un consorcio de
empresas para la confección del DNI y se la otorga a otra, la
contendiente que tenía serios problemas para contratar con el Estado.
Lo que afirma el funcionario de la institución oficial, Castañeda, no
se condice con lo hecho, si no está RENIEC para opinar sobre lo que él
llama lío entrambas firmas ¿cómo es que su entidad sí favorece a
FOCODESA?

No es la primera vez que en RENIEC se tocan temas de nula explicación
pública o de cuestionables escalafones de precio.

Poco tiempo atrás, en RENIEC: subidas, bajadas, silencios y misterios
http://www.voltairenet.org/article162297.html del 28-9-2009, escribimos:

"Una empresa sin mucho cartel, al menos de envergadura flaca al lado
de Cosapi y GMD, NDC Perú Office SAC-Digi Sign Limited, gana un
proceso de "menor cuantía" que pasa de 3 a casi US$ 4.5 millones y el
silencio más sepulcral invade la granja y no hay protestas de
¡absolutamente nadie! Ni los perdedores o los escogidos dicen: ¡esta
boca es mía! A veces ocurre que las neumáticas de complicidad "ganan"
la gratificación de muy buenos estipendios, no obstante, los montos
hacen sumamente complicada, de existir, las marañas contables que
arreglen la repartija. Supongamos que todo fue normal (¿alguien puede
definir, sin caminar por suspicacias, qué es normal en Perú?) y que a
la cuarta fue la vencida. ¡Provecho para quienes ahora tienen la
obligación de explicar las bondades del negocio en beneficio de los
peruanos!".

No está demás adentrarse en un asunto que empieza a ganar notoriedad
por las insólitas prisas que aparentemente guían los pasos de quienes
otorgan a empresas inhabilitadas para contratar con el Estado y
servirse de urgencias y "menores cuantías". ¿Hasta cuándo y por causa
de qué esta clase tan absurda de desaguisados?

El señor Castañeda puede decir lo que se le venga en gana. Lo que la
gente quiere saber es cómo si RENIEC no puede, verdad de Perogrullo,
hacerse cargo de contiendas ajenas a su trabajo, entonces ¿qué razones
tiene para beneficiar a una de las que está en liza? Y no es por poco
dinero. Las encuestas, y eso lo debiera saber Castañeda, no son
patentes de corso para hacer esta clase de aceleraciones tan, pero tan
extrañas.

Visualice la entrevista en Canal N:
http://www.clippingmedia.com/custm/videos/video.php?video=579645&pass=dfa4d184ba5

Emilio Llosa, director del Comité Industrial Grafico de la Sociedad
Nacional de Industria (SNI), expresó su malestar por la forma en que
la RENIEC (Registro Nacional de Identificación y Estado Civil),
favoreció a la empresa FOCODESA (Formas Continuas y Derivados) durante
el proceso de licitación para la confección de DNI y la compra de
materiales; operación valorada en cerca de 22 millones y medio de
soles. De un día para otro Consucode anula el primer proceso y luego
emitiendo una media de emergencia adjudicando este proceso a FOCODESA,
refirió. Por su parte, Néstor Castañeda, Grte. Administrativo de
RENIEC, manifestó desconocer el proceso y rechazó las imputaciones
señaladas por Llosa.
"Nosotros como RENIEC no podemos esperar que estas dos empresas
terminen sus conflictos para atender la demanda de la población",
indicó.

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

¡Señal de Alerta en Radio Moderna 930 AM, lunes y miércoles de 4 a 5
pm. a partir del 9 de diciembre! Noticias, entrevistas, denuncias, lo
que otros no dicen o callan.

Lea www.voltairenet.org/es
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

Friday, November 27, 2009

¡Gloria a los héroes que murieron por la Patria!

La batalla de Tarapacá
27 de noviembre de 1879

¡Gloria a los héroes que murieron por la Patria!
http://www.voltairenet.org/article163098.html

Luego de la muerte del almirante Grau y la captura del extraordinario
blindado Huáscar, es decir, destruido el poderío naval del Perú, la
escuadra chilena se hizo dueña absoluta del mar, hecho que permitió a
los estrategas militares de ese país ejecutar finalmente la primera
fase de la campaña terrestre de la guerra de invasión de Chile en
1879, cuyo objetivo inmediato consistía en capturar la provincia
peruana de Tarapacá, rica en minerales y depósitos de salitre.

Cuando estalló la guerra, el Perú tenía un ejército de tierra
compuesto por 4,800 hombres poco más o menos, desperdigados en
guarniciones ubicadas en diferentes regiones del territorio nacional.
La infantería contaba con unos 2,700 soldados y 290 oficiales,
divididos en ocho batallones integrados cada uno por 400 hombres,
aproximadamente. El comando general del ejército peruano se ejercía a
través de tres generales de división, veinte generales de brigada y 74
coroneles. Los batallones eran el Pichincha, Zepita, Ayacucho, Callao,
Cusco, Puno, Cazadores y Lima. La caballería era más modesta aún: 780
hombres divididos en tres regimientos: El legendario Húsares de Junín,
los Guías y los Lanceros de Torata. La artillería estaba compuesta por
los regimientos Dos de Mayo y Artillería de Campaña, con un total de
1,000 hombres. Sin embargo, la mayor parte de la artillería peruana
era estática y se concentraba en el puerto del Callao. Estaba dividida
en las baterías Independencia, Pichincha, Zepita, Maipú, Provisional y
Abtao, provistas de 31 cañones; las torres giratorias blindadas La
Merced y Junín, armadas cada cual con dos cañones Armstrong de 300
pulgadas; los fuertes Ayacucho y Santa Rosa, provistos con dos cañones
giratorios Blakely de 500 libras; y, los torreones Manco Cápac (4
cañones Vavasseur de 300 libras) e Independencia (2 cañones Blakely de
500 libras). En total, 12 fuertes con un total de 45 cañones. La
artillería móvil, para uso de campaña apenas constaba de treinta
cañones.

En ese entonces la unidad táctica del ejército peruano era el
batallón, integrado por doce compañías de cincuenta hombres cada una.
En la práctica sin embargo, la mayoría de los batallones no superaban
los quinientos hombres. Estos eran comandados por un coronel, apoyado
por un teniente coronel (comandante) y un mayor. Cada compañía era
dirigida por un capitán y cuatro subalternos, generalmente
sub-tenientes. El uniforme de la infantería constaba de una chaqueta y
pantalón de algodón blanco. Cada hombre cargaba un rifle (por lo
general, pero no excluyentemente, Martini-Peabody), cien cartuchos de
munición, una cantimplora de lata de un cuarto de galón y una frazada
doblada alrededor de la cintura. Los oficiales utilizaban uniforme de
estilo francés, con algunas variaciones; levita o chaqueta azul,
pantalón de paño rojo, kepí, botas de cuero hasta las rodillas,
pistola y sable.

Recurriendo a las reservas, para julio de 1879 el Perú logró conformar
una pequeña fuerza militar de 7,500 soldados y guardias nacionales,
número que resultaría muy inferior al de las tropas chilenas. Esta
fuerza quedó al mando del general Juan Buendía y compuesta por seis
divisiones. La primera de ellas, fuerte de 1,455 efectivos, estuvo
integrada por los batallones Ayacucho, Provisional de Lima y la
Columna de Voluntarios de Pasco; la II División, a órdenes del coronel
Andrés Avelino Cáceres, con 1,230 soldados, se integró con los
batallones Puno, Lima, Guías y el escuadrón Castilla; la III División,
dirigida por el coronel Francisco Bolognesi (1,315 soldados), estaba
compuesta por los batallones Cazadores del Cusco, Cazadores de la
Guardia y el escuadrón Húsares de Junín; la IV División, bajo el
coronel Justo Pastor Dávila, se componía del Regimiento 2 de Mayo y el
batallón Zepita (1,123 soldados); la V División, comandada por el
coronel Ríos, estaba conformada por los batallones Segundo de Ayacucho
y Guardias de Arequipa; mientras que la VI División, al mando del
general Bustamante, con 1,085 soldados, estaba integrada por los
batallones Iquique, Cazadores de Tarapacá y las columnas Loa y
Tarapacá.

Esta fuerza, que se unió a los 4,534 hombres del ejército boliviano
aliado, fue diseminada entre las vastas costas de Iquique, Tacna,
Tarapacá y Moquegua, como parte del "I Ejército del Sur", bajo órdenes
del general Juan Buendía. Mientras se prolongó la campaña naval, el
referido ejército ejecutó maniobras tácticas y de desplazamiento,
siempre desde una perspectiva defensiva y no entró en acción.

El ejército chileno, por su parte, en los seis meses que duró la
campaña naval, tuvo tiempo para convertirse en una maquina de guerra
eficiente y numerosa. Para el inicio de esta etapa, noviembre de 1879,
el ejército de Chile, que antes de la declaración de guerra constaba
de 3,000 hombres, se había multiplicado geométricamente.

Varios batallones como el Buin, el 2do de Línea, el 3ro, el 4to y el
Santiago, fueron elevados a regimientos. Estos eran comandados por un
coronel o teniente coronel, y cada uno estaba integrado por unos 900
hombres. Cada regimiento chileno constaba de dos batallones de cuatro
compañías cada uno. A su vez, las compañías se componían de un
capitán, un teniente, tres subtenientes, un sargento primero, seis
segundos, seis cabos primeros, seis cabos segundos, cuatro cornetas y
unos 200 soldados.

El alto mando militar chileno quedó compuesto por el general Justo
Arteaga en capacidad de Comandante en Jefe: el general de brigada
Erasmo Escala, comandante general de la infantería; el general de
brigada Manuel Baquedano, comandante general de caballería y el
coronel Emilio Sotomayor, comandante de las reservas. El Jefe de
Estado Mayor era el general de brigada José Antonio Villagrán. En esta
etapa pudo observarse, aunque incipientemente, un fenómeno
interesante: La influencia francesa en Chile, que había sido
perceptible desde mediados de siglo, estaba siendo lentamente
reemplazada por la de Prusia. En efecto, luego de la derrota de
Francia en la Guerra franco-prusiano de 1870-71, la admiración hacia
las instituciones del ejército prusiano fue creciendo, lo que en un
futuro cercano llevaría a una reorganización de las fuerzas armadas
chilenas bajo la eficiente influencia germana.

Pronto se inició la invasión de territorio peruano. Apenas tres
semanas después de Angamos, el dos de noviembre de 1879, pese a una
férrea resistencia, 10,000 soldados pertenecientes a la fuerza
expedicionaria chilena, más conocida como "Ejército de Campaña",
apoyados por casi todos los barcos de guerra de su escuadra y diez
vapores (la Magallanes, el Amazonas, la O´Higgins, el Loa, el Itata,
el Copiapó, el Limari, el Matías Cousiño, el flamante crucero Angamos,
la Abtao, el Paquete de Maule, el Huanay, el Lamar, la Covadonga, el
Santa Lucía, el Tolten, el blindado Cochrane, el Elvira Alvarez y el
escampavías Toro), a órdenes del general Erasmo Escala, lograron
desembarcar, en tres fases de ataque, en el puerto de Pisagua
estableciendo así su primera cabecera de playa en territorio peruano.
Entre las fuerzas de desembarco se encontraban los nuevos regimientos
Buin, Tercero y Cuarto de Línea y batallones del Atacama y Zapadores.
En este proceso los chilenos tuvieron 330 bajas entre muertos y
heridos.

En términos estratégicos y recursos materiales el ejército
expedicionario chileno, a órdenes del general Erasmo Escala, se
mostraría superior a las fuerzas aliadas peruano-bolivianas. Acto
seguido, las fuerzas chilenas se apoderaron del ferrocarril
Pisagua-Agua Santa y de ahí procedieron hacia el norte, asegurando una
línea de provisiones con el valioso apoyo de su escuadra.

En este proceso capturaron los chilenos la localidad de Dolores. El 19
de noviembre las fuerzas aliadas se enfrentaron al ejército
expedicionario en las alturas del cerro de San Francisco, en un frente
de tres kilómetros de extensión. Fue un combate cruento e intenso en
que ambos ejércitos mostraron un gran valor y arrojo. Si bien la
infantería aliada era superior en número (7,400 peruanos y bolivianos
contra 6,000 chilenos), los primeros contaban sólo con 18 cañones
contra 34 modernas piezas de artillería del adversario. Los chilenos
además ocupaban la cima del cerro San Francisco, que por su
inclinación se constituyó en una plaza prácticamente inexpugnable,
mientras que los aliados dominaban las faldas del cerro.

En este combate destacó la acción del batallón Zepita, fuerte de 35
oficiales y 601 soldados al mando del coronel Andrés Avelino Cáceres.
Cuatro compañías del Zepita, al mando del comandante Ladislao Espinar,
ejecutaron una carga espectacular que les permitió alcanzar la cumbre
del cerro, donde se batieron con un heroísmo singular y se apoderaron
de dos cañones adversarios. Pero aquel triunfo parcial fue a costa de
mucha sangre, y los hombres victoriosos del Zepita, con su temerario
comandante a la cabeza, casi fueron exterminados por los batallones
Atacama y Coquimbo, que habían acudido como refuerzos para contener el
asalto. Los últimos sobrevivientes de aquellas compañías del Zepita se
batieron cuerpo a cuerpo. Durante la cruenta batalla pereció un alto
número de tropa y oficiales de los batallones Zepita y Dos de Mayo. Un
jefe chileno del Atacama atestiguó así el valor desplegado por los
contrincantes:
"He tenido ocasión de ver a dos soldados muertos, José Espinoza
(chileno, de la primera compañía), y un peruano del Zepita; ambos
estaban cruzados por sus bayonetas y como si aun no fuera bastante,
esos valientes se hicieron fuego, quedando enseguida baleados en el
pecho".

Los cañones chilenos Krupp, que en vez de proyectiles utilizaban el
mortal "grapeshot" o metralla, barrían a veces compañías enteras. Los
peruanos del Zepita, del Ayacucho, Olañeta e Illimani, continuaron
avanzando resueltamente por el oeste, mientras la división de ataque
formada por los batallones Puno número 6 y Lima número 8, avanzaron
por el centro chileno apoyando los fuegos de la división ligera y
dirigiendo sus tiros contra los batallones Coquimbo y Atacama. Al
mismo tiempo el batallón 3 de Ayacucho, al mando del coronel Leoncio
Prado se desplegó en guerrilla al pie del cerro, disparando contra los
batallones del Valparaíso, del 2do, 3ro y 4to de Línea.

A las 17:00 horas y en parte por el desbande de las tropas bolivianas
al mando del General Villamil y por el arribo de la división chilena
de reserva bajo el general Escala, la fuerte avanzada aliada colapsó y
en horas de la noche se debió emprender la retirada. Los chilenos,
agotados, no se decidieron a emprender la persecución y se parapetaron
en las calicheras.

Cuatro días después, el 23 de noviembre el ejército chileno ocupó el
puerto peruano de Iquique. Las diezmadas fuerzas del I ejercito del
Sur, se vieron forzados a ejecutar una nueva progresión y marcharon
entonces hacia Tarapacá. El comandante del ejército chileno, general
Escala, enterado de la difícil situación del adversario e informado de
su posición exacta, envió a su encuentro una expedición de 3,900
hombres, al mando del coronel Luis Arteaga, compuesta por el batallón
Chacabuco, cinco batallones de infantería pertenecientes a los
regimientos 2do de Línea y Zapadores, un escuadrón de caballería, (el
Granaderos a Caballo) y cuatro cañones de bronce y seis potentes
cañones Krupp bajo el Regimiento de Artillería, con objeto de
liquidarlos.

De acuerdo al parte oficial del general Escala, se presumía que en
Tarapacá había entre 1,500 y 2,000 soldados peruanos "en pésimas
condiciones, agobiados por el cansancio y la escasez de recursos y en
un estado de completa desmoralización…".

En horas de la madrugada del 27 de noviembre 1879, la fuerza chilena
alcanzó su objetivo y tomó posición ofensiva en las colinas
localizadas al oeste de la ciudad de Tarapacá, en un área de una legua
de extensión, que iba entre el alto de la cuesta de Arica y el de
Visagras. La división chilena entonces fue dividida en tres
fracciones: La primera, al mando del teniente coronel Eleuterio
Ramírez, compuesta en su mayoría por los batallones del regimiento 2do
de Línea y dos cañones de bronce, tenía como objetivo apoderarse de la
Huaracina, donde se encuentran las provisiones de agua del poblado y
de ahí avanzar hacia Tarapacá; la segunda, a las órdenes del propio
coronel Arteaga, formada por el regimiento Artillería de Marina, el
batallón Chacabuco, cuatro cañones de Bronce y dos cañones Krupp,
debía atacar de frente a los peruanos por las alturas que dominan la
población; y, la tercera, dirigida por el comandante Ricardo Santa
Cruz e integrada por un batallón del 2do de Línea, 260 hombres del
Zapadores, 116 Granaderos a Caballo y dos secciones de artillería
Krupp de montaña, tenía que situarse cerca del paso de Quillaguasa
para recortar la retirada de los peruanos por el camino de Arica "y
batir la quebrada desde las alturas".

Los peruanos, que carecían de un sistema de alerta o vigilancia,
fueron informados de la presencia del adversario por dos arrieros que
se toparon con las columnas chilenas a distancia. Tan pronto se
produjo este hecho, el Coronel Andrés Cáceres, jefe de la segunda
división peruana, ordenó que se tocara diana y organizó un consejo de
guerra. En virtud que los peruanos carecían de un plan de contingencia
para responder a una emergencia como aquella, Cáceres dispuso que la
tropa ocupara las alturas que circundaban Tarapacá. Sin embargo, en
las primeras horas del amanecer, los chilenos ya se habían posesionado
de las mismas y al parecer esperaban que sus enemigos rindieran las
armas, por efecto de la sorpresiva maniobra y ante la supuesta
imposibilidad que pudieran atacar sus estratégicas posiciones.

Pero Cáceres no era hombre que se rindiera fácilmente. Por el
contrario, recuperado del factor sorpresa, dispuso que los 3,000
hombres bajo su mando se dividieran en tres columnas. La primera y
segunda compañía de su legendario regimiento, el Zepita, bajo órdenes
del teniente coronel Juan Francisco Subiaga, colocó a la derecha. La
quinta y sexta compañía, bajo el capitán Francisco Pardo de Figueroa
se ubicó en el centro y la tercera y cuarta compañía, bajo el mayor
Argüidas, tomó posición del sector izquierdo. Simultáneamente, Cáceres
envió un mensaje al coronel Manuel Suárez, comandante del regimiento
Dos de Mayo, ordenándole atacar desde la izquierda. Dos batallones de
la División Vanguardia, con un total de 1,400 hombres, que acampaban a
45 kilómetros de distancia, también fueron avisados y se pusieron en
marcha. Aquellas tropas tardarían seis horas en llegar al campo de
batalla.

La lucha se inició con ímpetu alrededor de las 9:15 de la mañana. El
Zepita empezó furiosamente el ataque contra las posiciones chilenas, y
el resto de los regimientos peruanos, bajo órdenes de los coroneles
Bolognesi, Ríos y Castañón se movieron también contra el adversario.
El Zepita subió el lado oriental de las colinas bajo los nutridos
disparos de la artillería y la infantería chilena. El fuego era muy
intenso, pero los peruanos, en desplazamientos de guerrilla,
continuaron avanzando. La primera y la segunda compañía del Zepita
fueron las primeras en alcanzar su objetivo a las 9:30 de la mañana.
Fueron recibidos con un fuego nutrido de la artillería chilena, pero
que no fue suficiente para contener el valeroso ataque de la
infantería peruana. Luego de una espectacular carga con bayoneta y
contra viento y marea, lograron capturar cuatro cañones y todas las
municiones de los adversarios. Acto seguido, concentró sus fuegos
contra los Zapadores y las compañías del 2do de Línea. En 45 minutos
una de las brigadas chilenas fue totalmente aniquilada.

A la 9:45 de la mañana el regimiento chileno Artillería de Marina
entró en acción, siendo anulado por el Zepita y el Dos de Mayo. Las
columnas bajo los jefes Pardo Figueroa y Arguedas causaron un daño
severo en la infantería chilena. Tal fue la intensidad de su ofensiva
que los chilenos, luego de resistir a pie firme, perdieron finalmente
el control y se vieron obligados a retirarse en completo desorden
hacia una posición localizada tres millas detrás de las colinas. Los
peruanos habían logrado una victoria parcial, pero habían perdido
varios hombres en la arremetida, incluidos el teniente coronel Juan
Zubiaga, el capitán Pardo Figueroa, el coronel Manuel Suárez, jefe del
batallón Dos de Mayo y Juan Cáceres, hermano del espartano Andrés
Avelino.
En efecto, Andrés Cáceres también estaba herido pero decidió continuar
la lucha contra las nuevas posiciones chilenas bajo el coronel
Arteaga. Su división se reforzó con la llegada del batallón Iquique y
los Loa y Columnas Navales, así como una compañía del batallón
Ayacucho y uno del batallón Gendarmes. Esas fuerzas eran parte de las
dos Divisiones peruanas, fuerte de 1,400 hombres que se encontraban a
45 kilómetros de Tarapacá cuando la batalla hizo erupción. Entre los
refuerzos se encontraba el batallón Iquique número uno, cuyo
comandante, el legendario Alfonso Ugarte, fue herido de un balazo en
la cabeza, no obstante continuó la lucha al frente de sus tropas.

Con estos refuerzos Cáceres ejecutó un nuevo ataque por el sudeste de
Tarapacá, alcanzando y disolviendo al enemigo en cinco ocasiones. Los
chilenos, que obviamente eran soldados muy aguerridos y valientes, se
reagruparon igual número de veces. Es más, una columna chilena se
dirigió hacia el pueblo de Tarapacá, que estaba, defendido por el
batallón Guardias de Arequipa y la columna boliviana Loa, los cuales,
tras una encarnizada lucha los rechazó. La batalla en la ciudad, fue
casa por casa.

La tercera división al mando del coronel Bolognesi, jugó parte
importante en la acción. El viejo coronel, que antes de la batalla
encontrábase enfermo y padeciendo alta fiebre, olvidó sus
padecimientos y se puso al frente de su tropa, cuyo comportamiento fue
admirable. El batallón Arequipa, de la referida división, capturó como
trofeo el estandarte del regimiento 2do de Línea. Cáceres, desde su
posición flanqueó a los chilenos por el sector izquierdo. Aquellos,
ejecutaron entonces un contraataque con su caballería a efecto de
romper parte de las posiciones peruanas, pero la carga logró ser
contenida por los galantes hombres de las columnas Loa y Navales.
Cáceres entonces dispuso ejecutar un último ataque contra el centro
del ejército chileno, al cual logró destruir completamente. Los
sobrevivientes dejaron sus últimas piezas de artillería, municiones y
rifles y se desbandaron.

Los peruanos habían logrado, después de nueve horas de intenso
combate, una victoria total. La orgullosa columna chilena había
acusado un aproximado de 800 bajas, incluyendo 56 prisioneros de
guerra. Entre los muertos chilenos merece destacarse la del valiente
comandante del Segundo de Línea, Eleuterio Ramírez. Perdieron además
toda su artillería (cuatro Krupp, cuatro obuses de bronce) y gran
cantidad de pertrechos. Los peruanos por su parte, tuvieron cerca de
500 bajas, entre muertos y heridos, lo que demuestra el fragor e
intensidad de la lucha.

Ante la falta de caballería los peruanos se vieron imposibilitados de
consolidar la victoria y no pudieron seguir a sus adversarios más allá
de la colina de Minta, ubicada a dos leguas de distancia de sus
posiciones iniciales. Fue sin duda un resultado que significó un
aliciente moral para las tropas y dejó muy en alto el valor, arrojo y
heroísmo de la infantería peruana.

Tarapacá, desafortunadamente, no cambió los resultados estratégicos
del conflicto y el ejercito peruano se dirigió hacia el puerto de
Arica. Coincidentemente uno de los próximos objetivos chilenos era
capturar dicha posición.

Pocas semanas después de Tarapacá, el alto mando chileno concentró
veinte transportes en Pisagua y el 24 de febrero de 1880, frente a la
bahía de Pacocha, en Moquegua, al norte de Arica, desembarcó un
ejército de 12,000 hombres. A la cabeza de las fuerzas chilenas se
encontraba su nuevo comandante en jefe, el hábil y competente general
Manuel Baquedano. Dicha fuerza enfrentó a los peruanos en la batalla
de Los Angeles.

Thursday, November 26, 2009

Entre la esclavitud y la libertad

Entre la esclavitud y la libertad
por Daniel Bautista; dabautistaarroyo@speedy.com.pe
http://www.voltairenet.org/article163082.html

26-11-2009

No se si consciente o inconscientemente, algunos apristas que por su
formación intelectual están comprometidos a ejercitar la
cristalización conceptual de la realidad …
lo hacen sin practicar la auto critica de sus propios
"condicionamientos", generados por las instituciones en que se
formaron …

De ahí la explicación de sus silencios, de ahí el origen de sus
temores, de ahí la distorsión de las realidades

Y de ahí sus limitaciones para adentrarse en el método aprista y
desarrollarlo en la praxis social, y proyectarlo en el espíritu de las
juventudes orientándolas en la tarea de definir sus identidades y
desarrollarlas en simultaneidad creadora con el despliegue de una
sociedad
libre de los pesados lastres de una historia perversa que sólo
perpetúa las miserias de su propia esclavitud …

Los rábanos (rojos por fuera, blancos por dentro), llevan en sus gibas
las marcas de su auto flagelamiento con que se fueron distanciando del
santuario doctrinario del aprismo, …

Unos apelan a una supuesta tradición aprista familiar.
Otros son voceros de los muertos que no los pueden desautorizar,

Unos y otros se exhiben como "traicionados";

Así justifican la cotidianeidad de los treinta denarios que reciben
por sus defecciones hechas mercancías y puestas en el "mercado negro"
para atender la demanda de los renegados y los descastados.

Son peligrosos pues se presentan como clérigos guardadores de la
"verdad" que inventan, …
presbíteros que sentencian prevaricadoramente sobre lo bueno y lo malo
de la historia que no conocen y que nunca vivieron …

Desorientan a las nuevas promociones coloreando sombríamente el
histórico pasado del aprismo y la ejemplar biografía de su fundador y
de quienes formaron su entorno …

Trastocan los hechos … confunden las cronologías … apadrinan héroes de
quincalla … acusan sin fundamento … confiscan ideas …. y dan cuenta
de hechos que jamás vivieron y que jamás investigaron ….

¿Quiénes deben salirles al frente?:

Los compañeros, -trabajadores intelectuales-, que amparan sus
expectativas en el aprismo adquieren el compromiso de desarrollarlo. Y
hacerle frente a las nuevas configuraciones que asumen las
instituciones que organizan desde perspectivas políticas, económicas,
culturales y religiosas: la explotación del ser humano. Es su deber
proponer los caminos de liberación … sin abandonar los fundamentos de
nuestra particular IDENTIDAD CONTINENTAL. …

Es extraño invocar a Antenor Orrego como mentor intelectual y no
desplegar sus ideas …
Es chocante explorar los "Informes del Taller Antenor Orrego" y
encontrarse con "noticias" y "columnas" que "pescan" en el "Cyber" …
pueden ser interesantes pero también tendenciosas e incluso hasta
devienen en propaganda sospechosa …

¿Por qué?

Uno espera hallar informes o estudios en torno a la obra del aprismo
reflejando el resultado de una investigación; …

Uno aguarda encontrarse con dictámenes, diagnósticos, evaluaciones de
hechos y realidades, de conceptos y teorías, todas originales por ser
la consecuencia del debate, del análisis, de la contrastación de las
propuestas del Apra con la realidad que vivimos, …

Nada de eso encontramos …

No dudo de la idoneidad de los compañeros … pero creo –y ojalá me
equivoque- que sus lealtades oscilan entre: ....la demanda dogmática
de las instituciones de las que proceden …
y la propuesta democrática del Apra ….

Extrañamente sale triunfadora la primera … silenciada la segunda …

No es mi afán desacreditar a nadie … digo mi verdad … y si me equivoco
… mil disculpas a los compañeros del "Taller Antenor Orrego" … me
rectificaré si se demuestra lo contrario.

Wednesday, November 25, 2009

¡Megahospital en Tacna!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
29-9-2008

¡Megahospital en Tacna!
http://www.voltairenet.org/article158170.html

Si declináramos, con óptica de hombres de Estado, la algarada
episódica y nos alzáramos sobre una visión geopolítica y merced a la
información reciente, planeáramos un elemento adicional a la
complementariedad con Chile, la vecindad con Bolivia y, sobre todo, a
una regia atención de salud integral para todo el sur peruano,
entonces la nación, el Estado, el gobierno central y el regional,
debían de construir el Megahospital en Tacna con capacidad de atender
los requerimientos de miles de connacionales y visitantes cuyos
dólares y gastos afincan en la región, fortaleciendo una cultura de
paz, un edificio de futuro, una sociedad libre, justa y culta.

Si usamos imaginariamente un compás y la punta se presiona en un mapa
justo donde está Tacna y la otra punta busca identificar el radio de
su influencia, veremos que es un sitio extraordinario y sobre el cual
el Estado debía planear como meta imprescindible, de valor geopolítico
y de salud indubitables, el levantamiento de un megahospital, núcleo
completo para el tratamiento multidisciplinario de enfermedades para
toda la zona, siendo la única condición el presentarse y sufragar los
costos que franqueen ese servicio.

El alcalde tacneño Luis Torres Robledo informó a la Agencia Andina
que: "Más de cien millones de dólares gastan al año los ciudadanos
chilenos al utilizar los servicios médicos de esta localidad, comprar
ropa peruana y satisfacer otros requerimientos". Dice además que "los
más de tres mil ciudadanos chilenos que arriban directamente a Tacna
gastan en promedio por día cien dólares". Comentó que los ciudadanos
del sur "consideran los servicios médicos brindados en Tacna como más
económicos y de mejor calidad que los que se ofrecen en su país".

Si esto es exacto, los números no mienten, entonces estamos frente a
un asunto cuyo reto nos abofetea irremisiblemente: ¿cómo es que hasta
ahora no se ha construido el megahospital en Tacna, tan o más grande
que cualquiera de los existentes en alguna otra parte del Perú? Para
hacerlo atractivo hay que formar la sociedad de gestión con los mismos
médicos o centros asistenciales privados y públicos que quieran
participar en el gran proyecto y hacerlo realidad en el próximo
lustro. ¡No interesa, para nada, quién tenga el gobierno, hay que
hacer la obra porque va a pesar no hacerlo! Amén que si las
demostraciones actuales subrayan que el nivel de la práctica medicinal
y de salud es superior en Perú y aceptable para los que vienen de
Chile, entonces ¿por causa de qué no extenderla con genialidad
previsora hacia los bolivianos y, sobre todo, a los compatricios de
medio Perú en la zona sur? Nada se opone a esta gran idea.

Para que aquello se convierta en realidad, el proyecto debe ser
multipartidario o por encima de los partidos que no entienden ni han
demostrado la más mínima capacidad de análisis geopolítico frente a la
ríspida como tradicional difícil vecindad con Chile. La grita vulgar y
plazoletera NO puede comprometer el designio geopolítico de
construcción de la complementariedad que así como recibe tiene que
dar. Y la salud es un punto sensible.

¿Qué hacemos con tantos médicos mal pagados o viviendo en la búsqueda
de contratos mediocres en la capital? ¡Que se vayan a Tacna a seguir
siendo galenos pero ejerciendo la sociedad y participación en un
proyecto patriótico de amplísimas y hasta insospechadas repercusiones
en los próximos 50 ó 100 años! Las grandes ideas no perecen por el
miedo a la grita disociadora y mucho menos hay que olvidar que la
mentalidad nacional atribuye siempre locura a los credos del mañana.

¿Qué esperan los del gobierno regional de Tacna? Importa poco quién
les sople la pluma. Básico es entender, asimilar, mascullar y ponerse
como deber irrecusable, instalar en el imaginario político,
geopolítico y cotidiano, en el habitante tacneño, que esta posibilidad
podría sacarle de su aislamiento huérfano de puerto y, en cambio,
constituirle en villa de reposo, lugar de concentración médica y de
investigación trinacional. ¿Qué mejor monumento dinámico, sinérgico,
para la paz?

¿Habría alguien que se oponga? Bueno es subrayar que la iniciativa,
gestión, operatividad, supervisión son desde el Perú hacia allende y
aquende los que quieran gozar de esos servicios y que deben ser
decenas de miles mal atendidos o insuficientemente satisfechos en sus
lugares de origen. Por tanto, un ejercicio audaz de proyección y
construcción de la patria, puede y debe tener en Tacna uno de los
jalones más formidables que haya conocido la historia completa del
Perú.

¿Quién se atreve a decir lo contrario?

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.voltairenet.org/es
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Skype: hmujica

Tuesday, November 24, 2009

La abominable conciencia acrítica

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
3-7-2006

La abominable conciencia acrítica
http://www.voltairenet.org/article141584.html

El fatalismo de la vida peruana se acentúa desde los medios de
comunicación cuando se "borreguiza" el mensaje y se da por hecho lo
que son abominables y aberrantes prácticas que una conciencia
acrítica, profundamente enraizada en el espíritu nacional, no
cuestiona, toma como parte de su medio ambiente y asimila con la
consabida sentencia infeliz: "así son las cosas". Se lee que un pobre
diablo gana el equivalente de US$ 5 mil en el actual gobierno y emerge
automáticamente la pseudo justificación: ¿debería cobrar menos? No se
dice que es el mal utilizado dinero del pueblo.

Se anuncia con bombos y platillos que el próximo Establo parlamentario
será peor que el actual pero no se inquiere por las tropas de
asesores, las bandadas de secretarias y brigadas de conserjes que
cobran por hacer muy poco o porque integran la cohorte de mantenidos
por la ubre estatal y que hacen "estudios de imagen, propuestas", etc.
como si lo podrido pudiera oler bien alguna vez. De repente, como
decía Manuel González Prada, lo más sensato que pudiera hacer el
Establo ¡es el análisis, inmediato, categórico y definitivo de su
propia cerrazón y clausura por los tiempos de los tiempos!

Las universidades, sobre todo las particulares, preparan
profesionales-soldados de la empresa privada. No hay grandes gerentes
con visión nacional o nacionalista, privilegiadores de la industria
peruana, sus proyecciones, su valor agregado o el desarrollo en los
próximos 100 años de acuerdo a un gigantesco proyecto-país que tenga
en ellos a los vectores fundamentales de esa construcción. ¿Para qué
queremos "brillantes" turiferarios de las firmas transnacionales? ¿No
será que el diseño de la universidad-materia prima para los dólares
foráneos colisiona directamente con el ágora creadora de líderes
forjadores de una nación?

No muchos lustros atrás, a una cáfila de descastados, se le ocurrió
que la historia de la guerra con Chile debía ser reescrita. ¡Claro, el
propósito es suavizar, matizar, difuminar, el paso de la pezuña
bestial del invasor, con su larga e interminable lista de tropelías y
abusos con un país vencido, para edulcorar y justificar la invasión
actual globalizante que privilegia asimetrías culturales, raciales y
¡sobre todo! económicas. Con una mentalidad acrítica, de colonos
mentales, el futuro está aherrojado a los sirvientes de cualquier país
que tenga un relativo mayor desarrollo. Y aquí no hay jingoísmos o
xenofobias, simple y llanamente, la constatación de una cobardía que
siempre pretende oropeles intelectuales y coberturas mediáticas, muy
fáciles, por cierto.

En Perú hay que aprender a pensar. No sólo eso. A pensar con criterio
ferozmente crítico. Si la nación está en flecos y con unas
desigualdades protervas es porque el diseño de su desarrollo está mal
y sólo protege a minorías insolentes que no entienden que un país
desarmado de cultura, de armas disuasivas, carente de una política
externa agresiva e inteligente, no es una garantía de paz. Un país
desarmado, es una presa apetecible.

La ONG Transparencia acaba de anunciar que está promoviendo que las
fiestas patrias declinen "su militarismo" y, en cambio, que asienten
una cultura de paz. ¿Equivale eso a idiotizar en el olvido punible de
la historia, cuanto ocurrió, cómo fue y de qué modo Perú debió entrar
en liza y pelear por su independencia y que hoy debe hacer lo mismo
pero con las armas modernas de la tecnología, una educación integral y
un civismo crítico acrisolado? Quien o quienes pretendan, so pretexto
de "pacifismos" que más parecen complicidades, la gran amnesia
nacional ¡tienen que explicar qué se traen entre manos y por causa de
qué están en estos despropósitos!

La conciencia crítica está al alcance de todos. Basta con ver diarios,
oír noticieros radiales o televisivos. Cuanto allí se dice contiene un
estilo apocalíptico y de caballazo. ¿No fue así la ratificación del
TLC con Gringolandia la semana pasada a cargo de un Establo
claudicante? ¿En cuatro horas "analizaron" miles de páginas? Muchos no
hablan siquiera castellano entendible, menos inglés, lenguaje en que
fue escrito el tratado de marras. Simplemente, ejerza su derecho a
criticar críticamente. ¡Y no dé por hecho las verdades públicas,
piense, pregunte, levante el espíritu peruano! ¡Piense y critique, así
se hace patria!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

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Monday, November 23, 2009

¿Legítimo olvidarse de la historia?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
23-11-2009

¿Legítimo olvidarse de la historia?
http://www.voltairenet.org/article163035.html

Tres ministras, Nidia Vílchez, Mercedes Aráoz y Manuela García
impulsan una marcha por la paz y en protesta contra el espionaje el
próximo 27 de noviembre. Ni por casualidad hay en la convocatoria la
mención a un hecho, de los pocos, que nuestras tropas lograran en la
guerra de rapiña que Chile perpetró entre 1879-1883: ¡Tarapacá!

¿Hay derecho a obliterar la reminiscencia de la historia? ¿con qué
legitimidad se hace este desfavor al Perú? La ignorancia no es patente
de corso para ensuciar la memoria de los que murieron por la patria.
El recuerdo es nuestro, la sangre fue de igual procedencia nacional.
¿No son éstas las neumáticas que embrutecen al pueblo cuando se
pretende –como lo firmara en 1985 Allan Wagner con un ministro
chileno- re-escribir la historia para "por una cultura de paz" y echar
manto piadoso sobre los desmanes y crímenes de la pezuña invasora? De
Aráoz no extraña su nula vibración patriótica. A García casi no se la
conoce fuera de su ámbito profesional. Pero Vílchez nació en tierra
particularmente asolada por los entonces hunos del sur que no pudieron
vencer y fueron arrojados en la Campaña de La Breña, con Andrés
Cáceres de capitán valiente, del centro del país.

¿Callarán todos los medios? ¿silenciarán sus proclamas los
intelectuales que estudian según el menú que dictan los dólares y
euros? ¿asentirán en la amnesia los pagos oficiales? ¡Qué importa! Si
ellos enmudecen, las consignas de recuerdo y homenaje tienen que
provenir de los hombres y mujeres libres, desde abajo y desde la
profunda convicción patriótica constructora de un nuevo Perú libre,
justo y culto. En esa corriente, como humildes soldados, estamos de
manera irrenunciable y perpetua.

Leamos.

¡Así se fabrica la amnesia colectiva!
http://www.voltairenet.org/article153273.html
27-11-2007

En primer lugar: ¡Un vibrante homenaje a los heroicos soldados
peruanos que un día como hoy en 1879, dieron a la nación, una página
de victoria y valentía en Tarapacá!

Importa poco el despreciable y culposo olvido en que entidades
oficiales de todo tipo, incluidas las privadas, partidos,
asociaciones, universidades, colegios, etc, quisieran sumir a un
hecho, de los pocos, que en aquella guerra de invasión ganaron gloria
y perennidad para Perú.

Ni un canal de televisión, radio o diarios (con alguna notable
excepción por confirmar), recuerda la batalla de Tarapacá porque es un
"hecho del pasado". ¡Cómo si evocar temas de enorme importancia, por
escasos y favorables al Perú, constituyera un crimen! Conviene la
pregunta: ¿es esto una casualidad? ¿o ha vuelto a funcionar la fábrica
que inocula aviesa y mañosamente la amnesia colectiva en millones de
peruanos? Me atrevo a afirmar, denunciando, que: ¡así se cocina la
amnesia colectiva!

¿Cómo no van a ignorar qué ocurrió los peruanos, en su pasado trágico
o histórico si, quienes debían recordarlo o rememorarlo, simplemente
se ponen de acuerdo, en la tácita cobardía de sus miserables
existencias, para no mencionar el hecho? ¿Fue Tarapacá algo olvidable,
desdeñable? ¡De ninguna manera, fue una solitaria excepción a la larga
cadena de fracasos a que nos condujo una oligarquía inepta, cobarde,
profundamente adocenada y pusilánime que en 1879 (tampoco había sabido
responder en 1836), envió a una guerra con pronóstico de fracaso
anunciado, a miles de hombres y mujeres que protagonizaron el
sacrificio de luchar por la patria! ¿En nombre de qué modernización o
globalización debe echarse al tacho semejante fecha como la de hoy?

Los retrasados mentales que están en Defensa o Interior sólo
reaccionan cuando el terrorismo asesina policías, captura comisarías o
se apodera de explosivos. Su reacción inmediata, orgánica,
insuficiente, sólo pasa por pedir más recursos que el contribuyente
tiene que sufragar para que se paguen más consultorías, más sueldos a
enemigos del Perú infiltrados a muy alto nivel y con la hipócrita
tesis que se pelea por los derechos humanos. ¿Qué derechos humanos son
los de aquellos que mueren en la refriega y sólo reciben menciones
honrosas, discursos estúpidos y ascensos póstumos? Por eso es que
hasta el Establo se mostró renuente a autorizar los recursos
solicitados en la convicción que estas dependencias se han manejado
con una mediocridad digna de la taifa de obnubilados que las dirigen.
Y, por cierto, en estos lugares, a nadie se le ha ocurrido recordar la
batalla de Tarapacá.

La historia no consiste en borrar o maquillar los hechos del ayer. ¡De
ninguna manera! Años atrás, el hoy ministro de Defensa, Allan Wagner,
firmó en 1985 un acta con su par chileno de Relaciones Exteriores de
esa época, Jaime del Valle Alliende, por la que hacían votos por una
historia común o una re-escritura de lo acontecido entre Perú y Chile.
¿Cumple sus votos Wagner hoy, olvidando Tarapacá?

Pueblo que olvida sus yerros y se permite el desprecio de la historia,
transita, inevitablemente, por los caminos de sus más desgraciados
errores. ¿Están concientes los líderes que por alguna casualidad,
ocupan hoy puestos de mando, de lo que acontece cuando le borran de la
memoria lo ocurrido en el ayer porque se impulsa, fabrica, cocina y
adereza la amnesia colectiva, una vez más?

Frente a la desverguenza protagonizada hoy, en su inmensa mayoría, por
los medios de comunicación y por quienes debían portarse a la altura
de las circunstancias, recordando y homenajeando a los que lucharon
por la patria en Tarapacá, debemos subrayar que siempre existirán
voces protestantes, de repente minoritarias o ailadas, pero enérgicas
e indubitables a la hora de clamar por los justos fueros
irrenunciables de verguenza y heroismo de que dieron demostración esos
valientes en 1879. ¡Herejías de hoy, credo de mañana!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.voltairenet.org/es
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Friday, November 20, 2009

Los catecismos de San Dionisio

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
20-11-2009

Los catecismos de San Dionisio
http://www.voltairenet.org/article163013.html

Pontifica sobre sus habilidades financieras –que las tiene- ante el
empresariado que le idolatra como su símbolo y paradigma. Sus
empleados le rinden obediencia y a sus más próximos suele recordarles
sus progenitoras, aunque, hay que reconocerlo, han desarrollado una
capacidad de aguante muy bien barnizada con miles de dólares
mensuales. Bastaría con preguntar a la cáfila de alvaritos y
sucedáneos para ver cómo el faraón dispone de la vida de sus súbditos
y les recita toda clase de dicterios por la simple razón que él es el
mandamás.

Los jóvenes tienen derecho a conocer al banquero de los banqueros, al
único hombre que en este país y gracias a jueces comprometidos, tiene
sus propias salas y veredictos anticipados que le permiten dormir
tranquilo. Los campos de la selva, sus aceites, el daño al medio
ambiente, el desplazamiento de comunidades enteras, también le deben
sus padecimientos y desgracias. Pero nadie abre la boca.

Los intelectuales que ven sus libros editados por la bondad de aquél,
no dicen nada; las organizaciones de nuevos gángsteres agitan sus
mudeces gracias a los cheques de pago por "publicidad"
compra-conciencia; los partidos han recibido sus donaciones, por dónde
va imprime su huella y su paso es notorio en su Piura natal, donde su
padre donó el terreno donde funciona una casa de estudios particular y
donde también, suplantó una rúbrica para hacerse de la linda suma de
US$ 150 millones de dólares que pertenecían a su prima hermana, tema
por el cual afronta el santo del que hablamos, varios juicios de nunca
acabar.

¿Hasta cuándo tanta timidez? ¿es el Perú el oro y esclavos denunciado
en los días tempranos de la república? ¿cuándo se romperá el pacto
infame y tácito de hablar a media voz?

Leamos con unción y recogimiento los catecismos de San Dionisio. Amén.

¡A la corrupción con descaro!
http://www.voltairenet.org/article120053.html
4-1-2003

¡A revisar concesión de Matarani!
http://www.voltairenet.org/article120050.html
7-1-2003

El benefactor Dionisio Romero
http://www.voltairenet.org/article120675.html
1-3-2004

¡Aleluya, Dionisio contra la corrupción!
http://www.voltairenet.org/article120733.html
6-4-2004

Dionisio, banquillo y las rejas
http://www.voltairenet.org/article121239.html
24-6-2004

Dionisiojusticia pesa en Perú
http://www.voltairenet.org/article121460.html
15-7-2004

San Dionisio toma Arica
http://www.voltairenet.org/article121719.html
6-8-2004

BCP y el Señor de los Milagros
http://www.voltairenet.org/article122564.html
26-10-2004

¡Banqueros a la cárcel!
http://www.voltairenet.org/article124553.html
7-4-2005

El socio San Dionisio
http://www.voltairenet.org/article124679.html
13-4-2005

¡No todo es dinero San Dionisio!
http://www.voltairenet.org/article127828.html
12-9-2005

¡Provecho San Dionisio!
http://www.voltairenet.org/article130536.html
5-11-2005

¡Luksic también salta de alegría!
http://www.voltairenet.org/article130568.html
6-11-2005

CADE: ¿empresarios o empleados de alto nivel?
http://www.voltairenet.org/article132033.html
4-12-2005

¿Ollanta con San Dionisio?
http://www.voltairenet.org/article133135.html
29-12-2005

¿Y los delincuentes de cuello y corbata?
http://www.voltairenet.org/article134316.html
23-1-2006

¡El banquero de los banqueros!
http://www.voltairenet.org/article134538.html
27-1-2006

¿Poder? ¿cuál poder?
http://www.voltairenet.org/article135298.html
7-2-2006

La republiqueta legal
http://www.voltairenet.org/article135461.html
10-2-2006

¡La derecha se jala los pelos!
http://www.voltairenet.org/article137033.html
22-3-2006

TLC, San Dionisio y fraudes por doquier
http://www.voltairenet.org/article137661.html
9-4-2006

Perú: ¡volvió San Dionisio!
http://www.voltairenet.org/article143280.html
1-9-2006

Confesiones de Dionisio Romero
http://www.voltairenet.org/article144299.html
5-12-2006

¿Es San Dionisio el cambio responsable?
http://www.voltairenet.org/article146290.html
17-3-2007

San Dionisio acusado de genocidio
http://www.voltairenet.org/article146387.html
20-3-2007

Aranceles, trigo, San Dionisio y Vladimiro
http://www.voltairenet.org/article150150.html
19-7-2007

Dionisio, banquillo y las rejas
http://www.voltairenet.org/article150170.html
20-7-2007

¿San Dionisio el gran concertador?
http://www.voltairenet.org/article150931.html
21-8-2007

¡San Dionisio se jala los pelos!
http://www.voltairenet.org/article151746.html
26-9-2007

Encíclicas de San Dionisio
http://www.voltairenet.org/article153316.html
28-11-2007

La canonización en vida de San Dionisio
http://www.voltairenet.org/article159583.html
5-4-2009

San Dionisio por la gracia de Dios (¡y del billete!)
http://www.voltairenet.org/article159958.html
8-5-2009

San Dionisio y el Grupo Colina
http://www.voltairenet.org/article160280.html?var_mode=recalcul
25-5-2009

Thursday, November 19, 2009

¿Hacia un Estado confesional?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
19-11-2009

¿Hacia un Estado confesional?
http://www.voltairenet.org/article162983.html

Las revueltas librepensadoras de juventudes estudiantiles y obreras en
mayo de 1923 contra la consagración del Estado peruano al Corazón de
Jesús que pretendía entonces la jerarquía católica fueron la semilla
insurreccional que amenazaron –y a la postre lograron frustrar la
añagaza reaccionaria- al sistema y permitieron el advenimiento de
promociones brillantes de adalides que dejaron su marchamo indeleble
en los 50 ó 60 años a posteriori. Entre esos, uno de los más
talentosos capitanes de multitudes fue un señor que se llamó Víctor
Raúl Haya de la Torre.

El Establo de Plaza Bolívar, ayer reunido en pleno, según informa la
Agencia del Estado Andina, aprobó por unanimidad (vale la pena poner
atención en esta arrebañada actitud), la resolución que faculta al
presidente Alan García visitar al ex integrante de la Hitler Jugend,
hoy papa Benedicto, el 30 de los corrientes.

¿Y qué dice Andina que hará el jefe de Estado?:

"A través del oficio remitido por Palacio de Gobierno al Congreso
(mediante el cual se sustenta el pedido de autorización para que el
Mandatario pueda salir del país), se precisa que la audiencia que
concederá el Santo Padre al presidente García es de la mayor
importancia para Perú.

"Permitirá al señor Presidente de la República dialogar sobre varios
temas de la relación bilateral, así como presentar diversas
iniciativas de Perú en asuntos de interés común, como el de la
limitación de gastos militares y la mayor inversión en la lucha contra
la pobreza", se indica en el documento.

Se añade, además, que la cita será una nueva oportunidad para expresar
el reconocimiento de Perú por el liderazgo moral y la colaboración que
se recibe de la Iglesia católica, particularmente en beneficio de los
más necesitados.

"Adicionalmente, y con posterioridad a la audiencia con el Sumo
Pontífice, el Presidente de la República tendrá una reunión de trabajo
con el secretario de Estado de la Santa Sede, cardenal Tarcisio
Bertone." http://www.andina.com.pe/Espanol/Noticia.aspx?id=UOG/Zx4h/8Q=

Advertí el 28 de octubre en García, Vaticano y el Concordato
http://www.voltairenet.org/article162704.html?var_mode=recalcul que:

"¿Habrán decidido los capitanes de la ilustrísima diplomacia peruana y
el gobierno del señor García consagrar Perú a alguna secta religiosa?
¿No basta el Concordato que es ilegal, espúreo y carente de cualquier
validez? ¿con cuántas divisiones apoyará el Vaticano en caso de
invasiones y usurpaciones e irrespetos a veredictos internacionales?

El Concordato entre Perú y el Estado Vaticano constituye una figura
extraña. Atenta contra los tributos y divide a la sociedad, porque
unos están facultados a no pagar impuestos y ese privilegio es
absolutamente discriminatorio. No sólo eso, carece de la única
posibilidad de legalidad: el refrendo congresal que obliga a cualquier
convenio que modifique presupuestos o límites a la obtención del
respaldo legislativo. O sea que ante los ojos y mirada impasible de
Establos, desde 1980, este tratado NO es válido.

..Demandar que nuestros descerebrados políticos o periodistas
descoyuntados indaguen más allá del simple enunciado, puede resultar
un disparate. Sobre todo en el conocimiento que no se logrará gran
cosa. Verbi gracia: ¿no hay, a nivel de Estados, entre Perú y el
Vaticano, un tratado internacional, jamás refrendado por Congreso
alguno desde 1980 y que se llama Concordato en virtud del cual la
Iglesia Católica, el resto no existe según los fundamentalistas
cucufatos, no paga impuestos, tiene privilegios y favoritismos?
¿Cuántos impuestos paga la Iglesia Católica?
http://www.voltairenet.org/article162572.html?var_mode=calcul".

Ahora se entiende el propósito de difusiones acerca de eventos
católicos en instituciones educativas; el anacronismo del Tribunal
Constitucional de notable inutilidad monstruosa con respecto a la
píldora del día siguiente; a la militancia sectaria y oratoria del
cardenal dicharrachero Cipriani, por la simple razón que no hay que
"molestar" a la jerarquía de esa confesión. Vamos a ver con cuántos
tanques y tropas nos ayuda el Vaticano en casus belli. Antecedentes
hay cómo esos príncipes de la iglesia saben callar sus penas y no
hablar o protestar como cuando se hicieron de la vista gorda ante la
barbarie nazi y sus persecuciones y purgas. Por sus obras les
conocereis.

Reitero la pregunta simplísima: ¿a qué va el mandatario García al Vaticano?

Es evidente que el faccionalismo destructor del libre pensamiento
tiene en el señor García Pérez a uno de sus más notorios conductores.
Y el silencio cómplice que acompaña toda la maniobra no puede ser más
repugnante. Traicionar a la historia, al heroísmo, al sacrificio de
miles de hombres y mujeres, se ha vuelto un deporte de los más viles
aquí.

¿Hacia un Estado confesional?

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.voltairenet.org/es
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

Wednesday, November 18, 2009

Del partido-escuela a proveedor del Estado

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
18-11-2009

Del partido-escuela a proveedor del Estado
http://www.voltairenet.org/article162961.html

Por lo menos cinco o seis lustros ha que los denominados conjuntos
sociales agrupados en partidos políticos empezaron el nadir
inevitable. Inducidos por sus líderes reacios a cuerpos doctrinarios o
arquitecturas ideológicas o fraternidades hacedoras de propósitos
comunes al compás de ritos, historias, recuerdos, a la señal y
jaculatoria de tener sensación de pertenencia (sense of belonging) a
una casa matriz, éstos iniciaron el acelerado proceso de abandono y
reemplazo so pretexto de la globalización que a todos afecta y de qué
manera.

Los partidos políticos que debieron ser escuelas de dignidad,
honradez, preparación burocrática para el ejercicio de las tareas
gubernamentales por sector, con ciencia y conciencia, se transformaron
en vulgarísimas usinas proveedoras de inanes, ociosos y débiles
mentales para el Estado. Casi no hay diferencia entre las cajas de
pollos congelados para consumo ciudadano con la necesidad de cubrir
puestos en las episódicas naves gubernamentales. Basta con que sean
"obedientes", profundamente acríticos (léase idiotizados), y
premunidos de la gran ambición mensual de ganar mucho dinero. Nada
más. El pollo satisface la ingesta, el empleado exacciona a la
sociedad. Ambos en silencio son parte del menú cotidiano.

Da risa, entonces, cuando el legiferante Fulano de Tal se llena la
boca con "modificaciones" o "adiciones" a la "ley de partidos" o a sus
"efectos". ¿No sería mejor preguntarse si existen tales corporaciones
así llamadas? La mejor definición, sin excepciones de ninguna especie
es la de clubes electorales. No pasan de asociaciones fautoras de
especialistas en la mentira, acróbatas en la monra, apenas llegan al
puesto y tornan hábiles en la composición de la ley que no funciona y
a la que todos sacan la vuelta para obtener ganancias de ubérrima
índole. En consecuencia, aquí en Perú, la ley no es respetada ni
sentida como parte de un ordenamiento, desde el corazón a la acción
cívica, sino como reto para afrontarlo y superarlo entre risas
descaradas.

El profesor Daniel Bautista ha elaborado un cuadro de expresiones que
hablan por sí solas y su contundencia robusta lo denota. Leamos:

"El panorama político-económico en el Perú y en América se muestra
inestable … hoy más que nunca se requieren aves de altura, cóndores
visionarios, activistas incansables que profundicen la tarea
reconstructora… las ideas integracionistas no pueden ser echadas al
olvido … nos encaminamos a tropezones hacia ella … pues los obstáculos
institucionales al servicio de los intereses de los cabecillas de la
"Globalización" se han apoderado del Estado … burócratas del
internacionalismo imperialista presionan por una nueva "colonización"
del Perú y pujan por "concesiones" que fragmenten nuestro territorio,
nuestras poblaciones, nuestra economía y disuelve nuestras formas de
existencia cotidiana …

El capitalismo ensaya nuevas estrategias, …

Las clases medias son engatusadas con las apariencias del "poder" que
no poseen … no pasan de pseudo burgueses con perfiles imprecisos de
empresarios y de políticos, fáciles presas de la corrupción lo que
revela su pobre espíritu fenicio …

Las clases trabajadoras han perdido progresivamente su pujanza
condicionadas por el sistema que ha diluido sus organizaciones
gremiales, debilitándolas y anulándolas en sus capacidades de
intermediación.

Los trabajadores del campo en permanente estado de migración interna
prestan sus fuerzas en la pequeña y mediana minería, pues la grande
tiene tecnología que le asegura ahorro de fuerza laboral......

Campesinos que terminan cultivando coca en territorios inaccesibles …
proveedores de materia prima de invisibles "laboratorios" … puertos y
aeropuertos son las fáciles tranqueras para la "exportación" de
toneladas de la droga que enriquece a los de afuera y mantiene pobres
a los de adentro …

Pescadores artesanales arruinados por los grandes arrastreros ….

Todas estas fuerzas sociales y otros etcéteras sólo atinan a
movilizarse para defenderse en la "coyuntura", no existe conciencia de
un proyecto de mediano y largo alcance en un Frente Único … las
demandas sociales se represan y se dosifica su atención … son las
fuerzas represivas las que asumen el costo político dejando sin
castigo a quienes desde el poder originan los costos sociales de los
reprimidos y de los represores …

Y a ello súmale la vergüenza de "periodistas" cocineros, cevicheros al
servicio del poder … medios de comunicación que albergan la frivolidad
como noticia cotidiana ablandando el sentido critico de nuestra
población y arruinando el sentimiento estético de nuestra
juventud...".

¿Está Perú condenado a soportar cómo las pandillas se disputan
electoralmente el "derecho" de llenar las planillas del Estado sin
conciencia de nación, plan nacional, concepto geopolítico, dignidad o
soberanía? Tal parece que los tiempos que corren otorgan respuestas
desagradables cuanto que afirmativas de semejante destino oprobioso.
Pero estoy seguro, también, que habemos rebeldes, iconoclastas
perennes, trovadores de la revolución con inversiones, justicia
social, salud y educación para las grandes mayorías. Los talentos
tienen que unirse para evitar el colapso mediocre a que han llevado
las castas al país. A retos de gigantes, respuestas monumentales.

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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Tuesday, November 17, 2009

Pilotos chilenos sobre cielos peruanos

Pilotos chilenos sobre cielos peruanos

Constantes históricas en el comportamiento vecinal de Chile

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

9-5-2005

 

Constantes históricas en el comportamiento vecinal de Chile

http://www.voltairenet.org/article125105.html

por Félix C. Calderón*

 

El teorema geopolítico que los peruanos deben tener siempre presente es que Chile ha visto al Perú, históricamente, como su enemigo natural. Y hacen muy mal los panegiristas del entendimiento y la cooperación vecinal en olvidar, soslayar o edulcorar este hecho irrebatible que es, además, inconmovible, por lo menos mientras siga vigente la concepción del Estado-nación. No es esto, obviamente, un reflejo de perdedor, como se ha atrevido a decir un peruano de última hora, a causa sin duda de una reflexión indigesta provocada por su conocimiento superficial de nuestra historia. No. Ese teorema fluye fácilmente del análisis del comportamiento histórico de Chile con respecto al Perú y nos da la pauta de cómo es menester actuar, porque nunca es tarde, para que por fin podamos encarrilar las relaciones vecinales sobre un terreno común de mutuo respeto y ventajas recíprocas.

 

Antes y después de su existencia como república, Chile ha visto al Perú como una amenaza y, por lo mismo, ha sabido encontrar su razón de ser a sus expensas. Pero no ha sido el único. Simón Bolívar fue el primero en trazar un designio geopolítico avieso contra el Perú, epicentro ancestral de la gran nación andina (principalmente Perú, Bolivia y Ecuador), usurpando Guayaquil y creando luego Bolivia. De esta forma, fragmentó el espinazo andino y contrapuso por casi dos siglos a sus pueblos. Años más tarde, el comerciante de Valparaíso, Diego Portales, hizo el resto con un designio concordante, pero por el sur, a fin de mantener la dependencia del comercio peruano de los puertos chilenos. En suma, el Perú desde su nacimiento como república tuvo que hacer frente al embate de dos pretensiones geopolíticas adversas, por el norte y por el sur, además de la penetración amazónica del imperio brasileño. Situación altamente desventajosa de la que Chile supo aprovecharse con el tiempo para satisfacer sus propias ambiciones.

 

La usurpación territorial a resultas de la guerra victoriosa que libró Chile contra el Perú en 1879, con la interpósita acción de Bolivia y ayudado por el comportamiento claudicante, como en 1837, de gran parte de la casta política peruana, se tradujo en una serie de constantes en su comportamiento bilateral, cuyos resabios aún se notan hoy en día. Estas constantes en su comportamiento no son, por cierto, exclusivas de Chile. En puridad, son patrones comunes de comportamiento que sigue todo Estado agresor y usurpador, como se desprende de una rápida ojeada a la historia universal, en la medida que se trata de preservar lo usurpado y de erosionar cualquier intento de revancha. Es decir, están signadas por la codicia y el miedo, y su lógica subyace siempre en la fuerza, porque no hay otra forma de mantener lo ajeno. Por lo mismo, no estamos hablando de un comportamiento malicioso estático, sino dinámico, aunque en este caso siempre en función del Perú que representa el peligro a conjurar y mediatizar.

 

Antes de concluir la paz con Bolivia y obsesionado por su flagrante incumplimiento del Tratado de Ancón de 1883, Chile puso en marcha un reprobable proceso de chilenización en las provincias cautivas de Tacna y Arica con el deliberado propósito de expatriar o exterminar a la heroica resistencia de los peruanos ligados ancestralmente a esos territorios. Es decir, el usurpador efectuó el primer caso mundial de "political cleansing" en el siglo XX. Convergentemente, prejuzgó la solución al problema que generaban esas provincias cautivas, disponiendo de manera arbitraria el trazado del ferrocarril Arica-La Paz, sin parar mientes en usurpar para ese efecto una porción de la provincia de Tarata que no tenía por qué ser parte de la ocupación chilena, tal como lo revelo en mi libro "El Tratado de 1929. La otra historia." En fin, para ser breve, instigó la rivalidad del Ecuador y Colombia hacia el Perú mediante la venta subrepticia de armas y acuerdos secretos con esos países, en su afán de debilitar el accionar diplomático del Perú que tenía, también, que hacer frente por el norte a pretensiones amazónicas desmedidas por obra de Bolívar, sin contar la competencia por el Acre.

 

Una vez que suscribió la paz con Bolivia en 1904, Chile se aprovechó del entredicho con el Perú que provocó Bolivia al rechazar el laudo arbitral del presidente argentino Figueroa Alcorta, para azuzar a ese país a la guerra e inclusive venderle armas. Por cierto, ayudaba indirectamente a esta manipulación interesada del vecino del sur el hecho que el Perú accediera al siglo XX con una casta política visiblemente mediocre e incapaz de poner fin al desgobierno y de acometer con resolución la solución definitiva de algunos de los diferendos limítrofes que se mantenía con los cinco países fronterizos.       

 

Cuando el presidente Augusto B. Leguía, el único estadista que ha tenido realmente el Perú con prescindencia de sus maneras dictatoriales, zanjó definitivamente en setiembre de 1909 las fronteras con Brasil y Bolivia, tras una faena negociadora histórica de tres semanas, la diplomacia chilena buscó arrinconar al Perú exacerbando otra vez las pretensiones de Ecuador y Colombia, mientras se esforzaba inescrupulosamente por consolidar sus posiciones en Tacna y Arica. Basta traer a colación en abono de este aserto la tensión bélica que vivió el Perú en la segunda década del siglo XX, en el frente amazónico, con incidentes como el de "La Pedrera", o la ruptura de relaciones diplomáticas y consulares con Chile, entre otros. Mas, fue otra vez Leguía quien logró romper la secular inteligencia colombo-ecuatoriana con el Tratado Salomón-Lozano, cuyo efecto inmediato fue malquistar entre sí a esos dos países que en 1916 se habían repartido a su regalado gusto la margen izquierda del río Marañón-Amazonas, disponiendo sin ir muy lejos de la precaria posesión peruana en Leticia. Asimismo, fue Leguía quien zanjó en 1929 de manera definitiva la dolorosa cuestión de las  provincias cautivas, logrando el regreso de Tacna a la heredad nacional, aunque parcialmente mutilada por culpa de la propensión usurpadora de los chilenos, como lo prueban las azufreras de Tacora, ahora en poder de Chile y arrancadas al Perú en la hora undécima. 

 

A partir de ese momento, 1929, reducidas las aristas de confrontación del Perú, el interés de la diplomacia chilena se centró, como es lógico suponer, en soliviantar al Ecuador, único país con el cual el Perú mantenía un diferendo limítrofe, como mejor manera de complicar el accionar diplomático de Torre Tagle que debía, además, procurar la plena y satisfactoria ejecución del Tratado Rada Gamio-Figueroa Larraín. Tras el conflicto del Zarumilla en 1941 y producido el cese de fuego, como lo detallo en mi libro "La negociación del Protocolo de 1942: mitos y realidades," la diplomacia chilena buscó afanosamente con el apoyo del Ecuador, sumarse al trío de Estados (Argentina, Brasil y Estados Unidos) que por años venían ejerciendo sus buenos oficios para resolver la controversia limítrofe. No fue, dentro de este contexto, un gesto altruista ni desinteresado de Chile; sino una previsible maniobra, íntimamente ligada a sus pretensiones portuarias en el Pacífico (no obstante mediar condiciones geográficas adversas) que lo obligaban a poner cortapisas a la ejecución del artículo 5° relacionado con el muelle de atraque a favor del Perú para así reducir a la nada la ventaja arrancada por Leguía al final de la negociación en 1929. Por eso, la venta de municiones y armamentos que hizo Chile al Ecuador en 1995, en plena guerra del Cenepa, no fue un hecho casual o accidental. Nada de eso, fue una acción deliberada propia de quienes actúan con mentalidad usurpadora. Y si un japonés sin raíces peruanas no le dio en ese entonces la importancia debida, esto no inhibe de responsabilidad a quienes ejecutaron por esos días la política exterior del Perú. Porque si en el caso de Argentina se ha llegado a determinar que hubo una operación delictiva, conducida clandestinamente, de allí el juicio al que fueron sometidos los responsables; en el caso de Chile fue una acción consentida por su propio gobierno, y esto es lo grave, al punto que a nadie en ese país se le haya juzgado por ese hecho protervo y felón, una vez puesto en evidencia.

 

La vinculación de su ambiguo papel de garante con la plena ejecución del artículo 5° del Tratado de 1929 queda evidenciada cuando al año siguiente de haberse concluido la paz con el Ecuador, en 1999, Chile concluyó con el Perú un Acta de Ejecución destinada a cerrar la controversia portuaria que fue la que mayores dificultades creó durante la negociación del tratado entre noviembre de 1928 y mayo de 1929. Como era de esperarse, el Perú estuvo lejos de obtener en 1999 lo que Chile propuso originalmente al presidente Leguía, si se compara el imponente muelle atribuido al Perú que figuraba en el plano del desarrollo portuario de Arica entregado por el embajador chileno Figueroa Larraín al mandatario peruano, en mayo de 1929, con el inútil y dependiente mini-atracadero situado fuera del marco original de la bahía de Arica que hoy se considera como el "muelle" peruano (véase los anexos de mi libro sobre el Tratado de 1929).

 

Sin embargo, en honor a la verdad, no fue éste un logro reciente de la diplomacia chilena, pues ya en 1964 y más tarde en noviembre de 1985, Chile había sentado mañosamente las bases de esa nueva usurpación, una vez que el taimado Ríos Gallardo intuyó en la década de los cincuentas que el Perú había perdido el plano entregado a Leguía y, por lo tanto, la diplomacia peruana desconocía ese importante compromiso. Claro que lo mismo no puede decirse de quienes negociaron el Acta de Ejecución, por cuanto quien esto escribe exhumó literalmente dicho mapa del archivo central de Torre Tagle a fines de 1998, tras casi setenta años de haber sido ignorado. Ergo, hay responsabilidad histórica por parte de quienes en 1999 transigieron con la arremetida chilena a sabiendas de que hacía trampa. Es más, hay razón para preguntarse si no era mejor reabrir las negociaciones en materia de ejecución del artículo 5°, justamente porque existía, además, el problema colateral de la delimitación de la frontera marítima con Chile, en el cual la mentalidad usurpadora amenazaba inclusive con apropiarse del pequeño triángulo de playa situado al norte del arco que sigue la línea limítrofe y, por ende, peruano.    

 

Para recapitular, ha sido la lógica implacable del teorema geopolítico enunciado al inicio de este artículo, la que explicaría la persistencia por parte de Chile en la observancia de esas constantes de comportamiento en su relación con el Perú. Aparte de ser muy redituable en términos territoriales, le ha permitido guardar coherencia en su accionar, al margen del carácter civil o militar de sus sucesivos gobiernos, dar continuidad a su diplomacia y ha hecho previsible su proyección geopolítica. Obsesionados como siguen con ese enemigo natural, algo que no ocurre en el Perú en que a un sector de la burguesía le gusta ver a Chile como su aliado, el miedo a la revancha es un fantasma omnipresente en los chilenos, como igualmente lo es la gran amenaza que supone la reconstitución de la gran nación andina.

 

De allí que la diplomacia chilena haga ahora todo lo posible por profundizar la división entre los pueblos andinos (echarle la culpa al Perú en la solución de la aspiración marítima de Bolivia, en virtud de la cláusula cerrojo de su autoría incluida en el Protocolo Complementario, es un ejemplo de ello), puesto que ha descubierto que si quiere mantener cierta supremacía en esta parte de mundo, vale decir asegurar su supervivencia, no tiene más remedio, ante la imposibilidad de nuevas guerras de conquista, que transformar al Perú y Bolivia, por lo menos en el corto y mediano plazo, en su hinterland vital habida cuenta de la clamorosa carencia que adolece su tripa territorial de recursos energéticos, hídricos y los limites asfixiantes de su diversidad biológica. Y es aquí cuando el Perú debe imaginar, concebir e implementar una política de respuesta y contención igualmente duradera, ambiciosa y agresiva en diferentes planos, sobre la base del principio rector que en los tratos con el usurpador es éste quien tiene que hacer las concesiones y no al revés.

 

Desde este punto de vista, el problema de la delimitación marítima debe involucrar a los Estados Unidos como árbitro por haber puesto Chile en tela de juicio el punto final de la frontera terrestre que es hacia abajo en el sentido del arco, y no del paralelo geográfico. Asimismo, se debe reglamentar de conformidad con las disposiciones constitucionales sobre seguridad y defensa la penetración chilena en el sector terciario, principalmente de los servicios, teniendo en cuenta los riesgos que entraña esa mentalidad usurpadora del hinterland. No deja de ser paradójico que Chile figure como un exportador mundial de maderas tropicales sin tener selva. Tampoco parece lógico que el Perú venda gas a Chile para atender las necesidades energéticas de los territorios que fueron usurpados, salvo que pague el doble o le vendamos, mejor, energía eléctrica. En fin, antes de poner una serie de etcs., se debe exigir a Chile que, sin mayor dilación, proceda a la rectificación histórica brindando las disculpas debidas y otorgando las reparaciones del caso por las atrocidades cometidas durante la invasión usurpadora de 1879 y con posterioridad hasta 1929, incluyendo la compensación a los peruanos de Arica y parte de Tacna por sus propiedades privadas arrebatadas, la edición de libros de historia que pinten los hechos tal como ocurrieron para escarnio de sus llamados héroes, la supresión del homenaje a sus glorias nacionales porque eso es una afrenta para el Perú (sobre todo en el Morro de Arica), y la devolución de lo robado. Pues no hay peor injuria que la subliminal, como lo ha demostrado ese infamante vídeo de Lan, obra de imberbes. En Europa solo se ha podido hablar de reconciliación una vez que los agresores han hecho propósito de enmienda y han reivindicado la dignidad de los pueblos ofendidos.                                   

  

Por último, sin ser menos importante, en cuanto al objetivo de la reconstitución de la gran nación andina, que es lo que aterra a los chilenos, éste solo podrá ver la luz si los prolíficos pueblos andinos en los tres países involucrados ponen el sincretismo histórico al servicio del mandato telúrico.

……………………………………….

Embajador, autor de los libros "El Protocolo de 1942: mitos y realidades." (Academia Diplomática del Perú, 1997), "El Tratado de de 1929. La otra historia." (Congreso de la República, 2000), y "Las veleidades autocráticas de Simón Bolívar.- Tomo I: La usurpación de Guayaquil" (Aleph, a publicarse este mes de junio), entre otros.

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