Wednesday, November 10, 2010

Espionaje chileno para la Guerra del 79.- Mapas de costa peruana y boliviana hechos con datos de chilenos que trabajaron o recorrieron nuestros paises

Con buida y puntual precisión, César Vásquez Bazán alude a un fenómeno poco estudiado: la "invasión" de trabajadores chilenos traídos por Henry Meiggs para la construcción de ferrocarriles en el Perú. Más de 20,000 obreros llegaron entonces, en los años precedentes a la guerra de rapiña que Chile planteó al Perú entre 1879-1883, generando con ello, la primera "limpieza étnica" y expoliación atroz de la patria. La historia no puede ser recoveco ni refugio de tránsfugas que sólo han recordado a sus parientes a los que han ensalzado hasta niveles desopilantes. En no pocos casos, traidores manifiestos, anti-cholos, integrantes de clases sociales que no supieron combatir al invasor sino hicieron de cómplices aviesos, bautizan con sus nombres y supuestos heroísmos, calles, plazas y monumentos a lo largo y ancho del país. La tarea de difusión emprendida desde hace vibrantes semanas por Vásquez Bazán, constituye un esfuerzo en abono de la memoria histórica que tiene que comprender el pueblo para proyectar su horizonte de justicia y siempre con las premisas que hay que enmendar los yerros, levantar el espíritu y cimentar un Perú libre, justo y culto.
 
La Patria se defiende, ¡la Patria NO se vende!
 
herbert mujica rojas

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From: Cesar Vasquez Bazan <cesarvasquezbazan@yahoo.com>
Date: 2010/11/10
Subject: Chimu - Espionaje chileno para la Guerra del 79.- Mapas de costa peruana y boliviana hechos con datos de chilenos que trabajaron o recorrieron nuestros paises
To: Juventud <apra_juventud@yahoogroups.com>


 

 

Espionaje chileno para la Guerra del 79.- Mapas de costa peruana y boliviana hechos con datos de chilenos que trabajaron o recorrieron nuestros países

 



 
La "Historia de la Guerra del Pacífico" del escritor chileno Diego Barros Arana informa en sus páginas 112 a 114 sobre las publicaciones de la Oficina Hidrográfica de Santiago relacionadas con la geografía de las costas de Perú y Bolivia. Ellas fueron el resultado del espionaje de Chile sobre nuestros países. Los documentos fueron impresos en 1879 y 1880.

Con años de anticipación, los invasores del país del sur planificaron el asalto de Perú y Bolivia. Utilizaron para ello la información proporcionada por ingenieros y operarios chilenos que trabajaron en los ferrocarriles tendidos por Meiggs en nuestro país. También hicieron uso de datos de viajeros chilenos que se desplazaron exprofesamente en las costas del Perú y Bolivia.

Entre los documentos preparados se encuentran geografías náuticas del Perú y Bolivia, derroteros de las costas del Perú, memorias descriptivas y cartas geográficas de Tarapacá, Tacna, Moquegua, Arequipa, el lago Titicaca, Lima, Callao y Chancay y hasta un plano de Lima y sus alrededores.

Dicho sólo sea de paso, cuando usted lea este artículo reflexione sobre cuánto bien traerá al Perú el hecho que, en la actualidad, una línea aérea propiedad de capitalistas chilenos y con aviones piloteados por personal vinculado a la FACh, vuele y recoja información en todo nuestro país, fina cortesía de vendepatrias y ladrones, émulos de Mariano Ignacio Prado, como el dictador Fujimori y el maníaco-depresivo García Pérez.

Haga clic sobre cada una las imágenes del libro de Barros Arana para ampliarlas en sendas ventanas y poder leerlas directamente en la versión original.


Una de las pruebas objetivas que puede ofrecerse de la premeditación del ataque de la rapiña chilena en contra de Perú y Bolivia en la guerra del 79 es la excelente cartografía de las costas peruana y boliviana con la que contaba el gobierno del país invasor.

Dichos mapas fueron preparados usando la información proporcionada por ingenieros y personal chileno que trabajó en el Perú, principalmente en el tendido de los ferrocarriles encargados a Henry Meiggs. Meiggs construyó las vías férreas en el Perú empleando a cientos de trabajadores chilenos a quienes conoció cuando realizó trabajos similares en Chile. Don Enrique contrató a estos operarios, que laboraron en el Perú percibiendo excelentes jornales. Una vez de vuelta en Chile, ingenieros y obreros proporcionaron a su gobierno cuantiosa información sobre la geografía del Perú. De igual manera, los datos también fueron entregados al gobierno invasor por viajeros de nacionalidad chilena y espías comisionados para el efecto.

Barros Arana escribió al respecto en su Historia de la Guerra del Pacífico (1879-1880): "La oficina hidrográfica [de Chile] preparó así excelentes mapas de aquellos lugares [las costas de Perú y Bolivia], y tratados descriptivos de la más perfecta claridad en que, a manera de los libros llamados 'Guías del viajero', se agrupaban noticias acerca de los accidentes del terreno, de sus recursos, de las dificultades que había que vencer y de los medios de subsanarlas. Los autores de esos escritos reunieron con este objeto todos los datos seguros que hallaban en los libros y en los documentos y los completaron con las noticias que podían suministrar los ingenieros que habían recorrido ese territorio. Los escritos y los mapas salidos de la oficina hidrográfica, que son ahora lo mejor que existe sobre la geografía de las costas del Perú, y de todo el territorio vecino al litoral, fueron impresos en un considerable número de ejemplares, y distribuidos en el ejército y la escuadra para que cada oficial, cada sargento que tuviese que desempeñar alguna comisión, conociera de antemano y con bastante exactitud las condiciones del terreno que tenía que recorrer. De aquí resultó más adelante que el ejército chileno conocía el país invadido mejor aún que los soldados que lo defendían."

Las publicaciones de la Oficina Hidrográfica de Santiago sobre la geografía de Perú y Bolivia no fueron destinadas para fines científicos sino para uso militar. Preparadas con años de anticipación, evidencian la anticipación con la que Chile se preparó para la guerra del 79. Dichas publicaciones son las siguientes:

1. Geografía náutica de Bolivia. Santiago, marzo de 1879. Incluye una carta geográfica del desierto de Atacama entre los paralelos 22º y 25º 35'.

2. Noticia del desierto de Atacama y sus recursos. Santiago, marzo de 1879. Incluye una carta geográfica.

3. Geografía náutica y derrotero de las costas del Perú. Santiago, abril de 1879. Volumen de 191 páginas.

4. Noticias del departamento litoral de Tarapacá y sus recursos. Santiago, abril de 1879. Incluye una carta geográfica del territorio comprendido entre los paralelos 19º 30' y 24º.

5. Noticias de los departamentos de Tacna, Moquegua y Arequipa y algo sobre la hoya del lago Titicaca. Santiago, marzo de 1879. Incluye una carta geográfica del territorio comprendido entre los paralelos 14º 30' y 19º 30'.

6. Noticias sobre las provincias del litoral correspondientes al departamento de Lima y de la provincia constitucional del Callao. Santiago, 1879. Incluye un plano estratégico del territorio comprendido entre los paralelos 11º 3' y 12º 22'.

7. Noticias sobre las provincias litorales correspondientes a los departamentos de Arequipa, Ica, Huancavelica y Lima. Santiago, 1880. Incluye una carta geográfica del territorio comprendido entre los paralelos 13º 30' y 17º.

8. Datos sobre los recursos y las vías de comunicación del litoral de las provincias de Chancay y de Lima. Santiago, 1880. Incluye una carta geográfica del territorio a que se refiere.

9. Plano de Lima y sus alrededores. Santiago, 1880.

Fuente: Diego Barros Arana. 1880. Historia de la Guerra del Pacífico (1879-1880). Santiago: Librería Central de Servat y Compañía, páginas 112-114.


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Actividad reciente:
CHIMÚ, LISTA CULTURAL ALREDEDOR DEL MUNDO



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Tuesday, November 09, 2010

¿Tiene salvación Poder Judicial del Perú?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
9-11-2010

¿Tiene salvación Poder Judicial del Perú?
http://www.voltairenet.org/article167480.html

¿Corrupción como en Armenia, Bulgaria, Camboya, Macedonia, Georgia, Kosovo, Mongolia, Senegal y Uganda?

Según el Barómetro Global de la Corrupción 2009 (Transparencia Internacional)*, el Poder Judicial peruano es sindicado por los propios peruanos como la institución más corrupta a nivel nacional, situación similar a la de países como Camboya, Uganda y los otros mencionados en la pregunta.

Sin embargo, estamos seguros que hay jueces y vocales probos, que siguen la línea de juristas destacados y honestos como José Luis Bustamante y Rivero. Aunque su fama de incorruptibles no alcanza a ser difundida por la prensa nacional.

La publicidad negativa que desprestigia al Poder Judicial es porque hay quienes se dejan doblegar por intereses espúreos y convierten su rol de administrar justicia, en el de ser agentes de intereses económicos o políticos. Esta imagen se debe a casos ampliamente publicitados con titulares de primeras páginas, cuando el magistrado ha sido descubierto en repudiable flagrancia. Se trata, pues, de jueces realmente venales y prevaricadores que han terminado en la cárcel.

Ultimamente, en Internet se dio cuenta del insólito caso del ciudadano peruano Fernando Gerdt, que sigue luchando contra el Banco de Crédito del Perú, para que se respeten sus derechos al debido proceso, cosa juzgada y a la propiedad y cesen los atropellos y despojos que ha sufrido. (¡Cobranza delincuencial de Banco de Crédito V! ¡Hubo pagaré en blanco! ¡BCP llenó pagaré en blanco! ¡Pagaré fue anulado por el Poder Judicial! http://www.voltairenet.org/article167312.html)

¿Cómo puede ser posible que un pagaré declarado nulo por 3 instancias del propio Poder Judicial, (por ende, inexistente), por tener fin ilícito e inobservancia de la forma prescrita por la ley, pueda ser único basamento y materia de una liquidación de saldo deudor (donde se calculan intereses compensatorios declarados nulos judicialmente) y que con ella se inicie una segunda demanda de ejecución de garantías, idéntica a una anterior declarada Improcedente?

¿Cómo puede cumplirse un mandato judicial basado en un pagaré nulo e inexistente por tener fin ilícito e ilegal forma que la propia justicia ordinaria así lo ha declarado?

¿Cómo puede apreciarse una Liquidación de saldo deudor y una Pericia contable hecha a partir del preciso monto del pagaré e intereses declarados nulos e inexistentes por su fin ilícito por otros 9 magistrados de las 3 instancias del Poder Judicial del mismo país?

Honesta y legalmente es imposible. El proceso de ejecución es nulo desde su inicio. La justicia constitucional vía el Amparo así lo debe declarar, pues fluyen nítidamente las violaciones a los derechos constitucionales al Debido Proceso, Cosa Juzgada y a la Propiedad misma.

¡Si el pagaré es nulo y los intereses falsos que él consigna también, la liquidación que el mismo Banco de Crédito presenta y la pericia contable que en dicho título valor se basen carecen de valor y eficacia probatoria. La nulidad absoluta los caracteriza!

No obstante, existen Vocales en Arequipa que han asumido una posición jurídicamente imposible: que no hay nada ilegal, increíblemente atribuyen valor probatorio a semejante Liquidación y Pericia contable que calculan el monto e intereses del Pagaré declarados judicialmente nulos.

Se ha visto este caso en la Corte Suprema; los 5 señores vocales supremos integrantes de la Sala seguramente resolverán de acuerdo con la Constitución y las leyes que regulan el proceso de amparo y su relación con el proceso de ejecución, cumpliendo fielmente su rol de apego al Derecho. No deben ni pueden permitir que se siga destruyendo la imagen institucional que el Barómetro Global de la Corrupción siempre busca escrutar.

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.voltairenet.org/es
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

*Fuente: Barómetro Global de la Corrupción 2009:
http://www.transparencia.org.es/BARMETRO%20GLOBAL%202009/INDICE%20BAR%C3%93METRO%20GLOBAL%202009.htm

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¡Viva México! ¡100 años de Nuestra Revolución!



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From: Prof. Pedro Godoy P. <director@cedech.cl>
Date: 2010/11/9
Subject: CARTA AL DIRECTOR
To:


 

 
 
 
                                                                      ¡VIVA MEXICO!

La simple deposición de un Presidente convertido en autócrata vitalicio -Porfirio Díaz- desencadena hace 100 años transformación  profunda en México. Es el 20 de noviembre de 1910. Factores diversos se combinan desatándose la tormenta que dura casi un decenio. Todo el país monta a caballo y la insurgencia es epidemia. La ola cubre el país y se imponen el hierro y la sangre. La bandera justificaba así sus colores. El campo, el verde. Los volcanes tachonados de nieve, el blanco.. Los winchester y los pistolones, el rojo.El apetito de tierra de labriegos indigentes le da nombre: Revolución Agrarista. Se anticipa a la soviética y el país moderno -con sus cualidades y defectos- es producto de ese hecho centenario.
 
Quien vive allí, aunque retornado, continua envueltos en sarape, con  tequila en el alma, murales de Rivera y Orozco en la retina. En ese mundo tan ibérico como indígena se comprende "Los de abajo" de Azuela y a Octavio Paz con "Laberinto de la soledad" y se comparte la rabia contenida por la usurpación de California, Tejas, Arizona... Se admira a Zapata, Villa, Carranza... Los mariachis estimulan a cantar "La Adelita" y a bailar corrido. Aquí hay apatía respecto al proceso iniciado en la fecha que se señala. Esa actitud es producto del ombliguismo chilensis que cree que el mundo es "Chilito" con exclusión del entorno. Ante esa postura autosuficiente gritemos con entusiasmo dieciochero ¡Viva México!
 
 
Prof. Pedro Godoy P.
Centro de Estudios Chilenos CEDECH
 
 
rut 4.026.8899-9

 

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Las mulas de Atahualpa

Las mulas de Atahualpa
por Edgar González Ruiz; edgargr@prodigy.net.mx
http://www.voltairenet.org/article167478.html

9-11-2010

En su discurso titulado "La soledad de América Latina", que pronunció en Estocolmo, a fines de 1982, al recibir el premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez señaló que uno de los "grandes misterios" de la historia continental es el de las "once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una, que un día salieron de Cuzco para pagar el rescate de Atahualpa y nunca llegaron a su destino" (Proceso 319, 13 de diciembre de 1982).

Esa afirmación se ha difundido mucho. En la web, los buscadores registran decenas de páginas que la reproducen textualmente.

Polémicas y embustes

Muy pocos se han atrevido a cuestionarla abiertamente, aunque en foros del ciberespacio, algunos han comentado en forma anónima que pasajes del discurso, como el mencionado, son bastante fantasiosos.

Como excepción, un articulista del periódico jalisciense El Occidental refutaba en 2009 esa y otras frases del discurso.

Decía:

"El gran embustero de García Márquez nos embauca deliciosamente cuando dijo que uno de los grandes misterios del continente americano es el de las once mil mulas cargadas con cien libras de oro cada una. Dichas mulas salieron de Cuzco (el ombligo del mundo) para pagar el rescate de Atahualpa- Dichas mulas nunca llegaron a su destino. ¿Se imagina usted once mil mulas cargadas con oro?".

"….¿Llegaron todas las once mil mulas cargadas con oro? Cuestión de imaginación a lo García Márquez, porque el rescate se pagó pero Pizarro improvisó una conspiración de Atahualpa contra el rey de España y lo mandó estrangular, ¿Dónde quedó el tesoro de Atahualpa?" (Herberto Sinagawa Montoya "Las mariposas amarillas" El Occidental, 11 de octubre de 2009)

Es verdad que Pizarro pidió un enorme rescate por Atahualpa, aunque hay cierta polémica acerca de si este fue pagado completamente, o no.

Lo que resulta increíble es que el Inca hubiera recurrido a once mil mulas, pues esos animales no existían en Perú antes de la llegada de los españoles, y menos todavía en tal cantidad.

Las crónicas hablan de "cargadores", y tal vez puede suponerse que se ayudaron de llamas, camélidos que como las vicuñas, habitan todavía en algunas regiones de ese país y sobre todo de Bolivia, pero no mulas. ¿de dónde habrían podido salir esos equinos en el Perú precolombino?

Tal vez, con los años, de tanto ver esa frase, que nadie pone en duda, la gente llegará a creer que en verdad existían.

Lo más alarmante es que las afirmaciones de alguien famoso se consideren verdaderas por sí mismas.

Seguramente, si un escolar peruano respondiera en un examen que el tesoro de Atahualpa se transportó en miles de mulas que se perdieron misteriosamente, no recibiría elogios, sino una reprimenda, porque no es alguien conocido, no tiene influencia, y está muy lejos de obtener el premio Nobel.

Juzgar si algo es verdadero o falso, atendiendo no a lo que se dice sino a quién lo dice, no es ético, ni razonable, ni gracioso, sino una actitud miserable.

Esa credulidad, basada en un exacerbado servilismo, sea al poder, al dinero o al prestigio intelectual, evoca el viejo chiste del diálogo entre un burócrata y el presidente: "¿qué hora es, don Panchito?. La que usted guste, señor presidente".

Si alguien es un escritor muy grande, hay que reconocerlo como tal, y si ha hecho algo bueno por su país o por el mundo, también, pero si dice algo falso no hay que tomarlo como verdadero.

De lo contrario, estaríamos fabricando santos y supersticiones.

Otros misterios

En el rescate de Atahualpa hay otros misterios, o hechos olvidados, que antes mencionaban los historiadores y cronistas.

El español Francisco Pizarro González (1478-1541) fue el conquistador de Perú, empresa que llevó a cabo en noviembre de 1532 secuestrando al emperador de los Incas, Atahualpa, quien estaba en la localidad de Cajamarca.

A la fecha, en ese lugar se conserva el llamado "cuarto del tesoro", que Pizarro exigió a su víctima llenara de oro hasta donde alcanzaba su mano levantada; otros dos cuartos debían ser cubiertos de plata.

William Prescott relata cómo Pizarro y sus hombres llegaron hasta la morada de Atahualpa con el pretexto de hacerle una visita.

El español le hizo saber que él era súbdito de un rey poderosísimo, y un cura que lo acompañaba, el dominico Vicente de Valverde, más tarde obispo de Cuzco, intimó al inca a que se convirtiera a la "verdadera religión", obedeciendo las disposiciones del rey y del Papa.

Entonces, "los ojos del monarca indio lanzaron chispas y sus negras cejas se fruncieron aún más mientras respondía: ¡Yo no seré tributario de ningún hombre!…".

Si el rey de España era tan grande, lo reconocería como hermano, y en cuanto a "ese Papa de que me habláis", le dijo, "debe ser un loco para dar países que no le pertenecen. Y en cuanto a mi fe, no pienso cambiar".

Le preguntó al dominico, en qué autoridad apoyaba sus palabras.

En respuesta el religioso le enseñó una biblia, que Atahualpa arrojó al suelo con desprecio.

Escandalizado, el fraile intimó a Pizarro a que apresara al emperador, en lugar de cansarse "discutiendo con ese perro".

"¡Echáos sobre él¡ Yo os doy la absolución".

Pizarro esperaba sólo un pretexto para apresar al gobernante y tomar así el control de su imperio.

El Inca pagó el enorme rescate que se le exigía, y cuyo valor total se calcula en un millón trescientos veintiséis mil quinientos treinta y nueve pesos en oro y más de cincuenta mil marcos en plata.

No obstante, fue juzgado y condenado por los españoles, quienes lo acusaron de doce cargos, entre ellos, que Atahualpa era un usurpador, que había asesinado a su hermano Huáscar; que había derrochado el dinero del Estado; que era polígamo y adúltero, y que había convocado a sus súbditos a la rebelión contra España.

Algunos de los conquistadores intercedieron por el inca, alegando que no se le podía juzgar por normas civiles y religiosas a las que no estaba sujeto, ni siquiera conocía.

Todo fue en vano. Prevaleció el fanatismo y la ambición, por lo que el soberano fue condenado a morir en la hoguera.

El 29 de agosto de 1533, Atahualpa fue ejecutado en la plaza de Cajamarca. No fue quemado sino sometido al garrote vil, luego de que el dominico Valverde lo había exhortado a convertirse a bautizarse, por lo que antes de morir recibió el nombre de "Juan de Atahualpa".

Se calcula que en la conquista de Perú, Pizarro obtuvo un botín mucho mayor que Cortés en la de México.

Lo cierto es que Pizarro recurrió a estrategias similares a las que en México aplicó su primo Hernán Cortés Pizarro.

Los dos recurrieron al secuestro de los soberanos, tomando como pretexto haber cometido ofensas a la religión de los conquistadores y albergar planes de rebelión contra ellos.

Tanto Moctezuma como Atahualpa fueron asesinados a pesar de haber cumplido las demandas de sus captores.

Pizarro y Cortés aprovecharon también en su beneficio los problemas internos de los pueblos americanos.

En otros aspectos, no había afinidades entre los dos conquistadores.

Cortés tenía instrucción y escribía bien, como lo muestran las Cartas de Relación que envió a la Corona española.

De Pizarro se dice que ni siquiera sabía escribir, versión que comenta Ricardo Palma en sus tradiciones peruanas.

"…se ha generalizado la anécdota de que estando Atahualpa en la prisión de Cajamarca, uno de los soldados que lo custodiaban le escribió en la uña la palabra Dios. El prisionero mostraba lo escrito a cuantos le visitaban, y hallando que todos, excepto Pizarro, acertaban a descifrar de corrido los signos, tuvo desde ese instante en menos al jefe de la conquista, y lo consideró inferior al último de los españoles. Deducen de aquí malignos o apasionados escritores que don Francisco se sintió lastimado en su amor propio, y que por tan pueril quisquilla se vengó del inca haciéndole degollar".

Ante todo, Pizarro y Cortés tuvieron en común haber actuado movidos por el fanatismo y la ambición, dejando una herencia de la que América todavía no se puede liberar.

En México, los movimientos liberales tuvieron fuerza en el siglo XIX y en la Revolución iniciada en 1910.

En Perú, por el contrario, el poder del clero casi no ha encontrado obstáculos.

La Iglesia está en todas las instituciones públicas, desde la escuela hasta la milicia.

Domina también la memoria histórica, al grado de que hay calles y monumentos dedicados a los conquistadores.

Uno de ellos es la estatua ecuestre de Francisco Pizarro en Lima*.

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Monday, November 08, 2010

¿Direcciona DIGEMIN las licitaciones?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
8-11-2010

¿Direcciona DIGEMIN las licitaciones?
http://www.voltairenet.org/article167477.html

El señor Carlos Kouri Cahuas, de la empresa CAKC EIRL, dice en su célebre carta al ministro del Interior, Fernando Barrios Ipenza (¡Kouri presiona a ministro Fernando Barrios! http://www.voltairenet.org/article167469.html), lo siguiente:

"Al respecto, la empresa adjudicada con la Buena Pro, como ya hemos señalado anteriormente, es la única que supuestamente podría cumplir con los plazos que DIGEMIN requiere y la que ha ganado en los últimos años todas las licitaciones que realizó la entidad para la adquisición de pasaportes, evidenciándose de esta manera que DIGEMIN ha actuado en el presente proceso, de manera direccionada, con el fin de adjudicar la Buena Pro a la empresa THOMAS GREG & SONS DE PERU, trasgrediéndose de manera expresa los principios de libre concurrencia y competencia, así como el de pluralidad de proveedores, que deben regir siempre en materia de contrataciones".

Dicho de otro modo y siempre de acuerdo a lo escrito en su misiva por el señor Carlos Kouri: DIGEMIN impulsa procesos de licitación con dedicatoria. En buena cuenta, trabaja para intereses particulares y no en salvaguarda de los del Estado para lo cual les paga el contribuyente con sus impuestos. La acusación es gruesa y convendría conocer si quien profiere semejante cargo, está premunido de las pruebas que sustenten la imprescindible acción penal contra los funcionarios a los que él acusa de "direccionar".

En la carta famosa, el señor Kouri también dice:

"Cabe señalar que ante los hechos denunciados, el 16 de octubre procedimos a formular nuestra respectiva denuncia ante OSCE con el propósito que se declarase nulo el acto de integración de bases y por ende todos aquellos que derivasen de él." Querría decir que hasta el 26 de octubre no había acudido a la vía penal contra las supuestas gravísimas irregularidades que él enuncia por carta referida al ministro Barrios Ipenza.

El proceso de Licitación Pública No. 002-2010-IN-DIGEMIN por pasaportes, tuvo como participantes a las siguientes empresas:

-Thales Communication S.A.

-Black Box Corp SAC

-Thomas Greg Perú

-Carlos Kouri Cahuas CAKC EIRL

-Innova Andina S.A.

-Oberthur Technologies S.A.

-Thomas Greg & Sons, Colombia

Del grupo mencionado, CAKC EIRL es la única que en materia de documentos de alta seguridad, entre estos los pasaportes, carece de cualquier antecedente vinculado a la fabricación de los mismos y, por tanto, no puede ser de otro modo, de experiencia presente o futura porque, al mismo tiempo, tampoco posee la infraestructura (planta, personal especializado, tecnología) necesarias para ese cometido. En criollo ¿por cuenta de quién o encargo a favor de alguien, está haciendo las maniobras que pasan por comunicaciones escritas al ministro Fernando Barrios Ipenza o con qué padrinazgos poderosos cuenta a nivel de ese portafolio? ¿será, de repente, en el área del viceministerio y ligazón con ex ministros ultracuestionados, la fuente de su inquietud permanente?

El Comité Especial que llevó a cabo el reciente proceso de licitación de pasaportes y la mismísima DIGEMIN han sido duramente cuestionados y hasta sindicados de favoritismo (direccionamiento) en pro de una empresa, por el señor Kouri Cahuas. Por razones que desconocemos, las otras 6 firmas no han puesto reparos al proceso. Entonces, la DIGEMIN y OSCE debieran, por transparencia y para evitar que permanezca la duda sobre su idoneidad pública y profesional, aclarar este muy delicado asunto que los pone al borde, de comprobarse, del delito.

Sin duda alguna, si el señor Kouri Cahuas posee herramientas de juicio suficientes para haber afirmado tan categóricamente que los de DIGEMIN están huérfanos de imparcialidad en el último proceso de licitación, éstas serán muy valiosas para cualquier investigación judicial de haberla. Al momento de redactar estas líneas, en el marco de una investigación, desde 1991 a la fecha, de procesos en documentos de alta seguridad, carecemos del conocimiento que Kouri haya presentado la denuncia. O que esté pensando en hacerla apenas pase la huelga judicial.

La sociedad, el Estado y sus instituciones no pueden dejar pasar esta clase de temas con indiferencia. Los pasaportes son documentos de alta seguridad cuya confección demanda de alta tecnologia y especialización. Por tanto hay derecho a intervenir y exigir aclaraciones cuando se pone en tela de juicio a cualquiera de los protagonistas, convocantes o empresas proveedoras. No hay otro modo de hacer patria y construirla desde las plataformas de la decencia, la participación vigilante y la denuncia contundente.

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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Skype: hmujica


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Sunday, November 07, 2010

VIDEO L.A.S.T @ Lavado de Bandera



---------- Forwarded message ----------
From: Luis Alberto Salgado <luissalgadot@aol.com>
Date: 2010/11/7
Subject: Fwd: VIDEO L.A.S.T @ Lavado de Bandera
To: Rocio Valencia <almamariana19@yahoo.com>, Eduardo Bueno Leon <jle27049@hotmail.com>, HUGO SANCHEZ <hugosanchez@ec-red.com>, "hcmujica@gmail.com" <hcmujica@gmail.com>
Cc: VALER PINTO HECTOR <comandoandes@hotmail.com>, Percy Grandez Barrón <percy_2_9@hotmail.com>, Darwin Najarro <darnasil@hotmail.com>




Asunto: VIDEO L.A.S.T @ Lavado de Bandera indoamericana

 ya se encuentra disponible en You Tube,
Facebook y La Mula el video del lavado de bandera frente a la Casa del
Pueblo. Los links son los siguientes:
http://www.youtube.com/watch?v=GyOH7faBvNg
http://lamula.pe/2010/11/07/repelen-con-gases-lacrimogenos-a-militantes-apristas-y-periodistas-frente-a-la-casa-del-pueblo/4510

Que tengan un bonito domingo.

Saludos y estamos en contacto.

Alex Carbjal Michaud

“Alan no se va a entrometer en mi gobierno” /////// ¡La candidata del oficialismo no pudo, siquiera, citar un texto de Haya de la Torre, ignorancia atrabiliaria e insolente!

"Alan no se va a entrometer en mi gobierno"

Mercedes Aráoz, la precandidata del Apra para 2011, hace énfasis en que es una invitada del oficialismo y cuenta cuál será el rol de Alan García en un eventual gobierno suyo.
Autor: Emilio Camacho
Ni locomotora para los 'compañeros' ni sacamanchas para borrar las culpas del oficialismo. La flamante precandidata del Partido Aprista, Mercedes Aráoz, presume de su independencia. Es la creadora del alanismo sin Alan.

¿Cómo debo llamarla? ¿Señora Aráoz o compañera Meche?

(Sonríe) Mercedes Aráoz Fernández, ese es mi nombre, no tengo otro. Yo soy una invitada del Partido Aprista, no soy miembro del partido, aunque lo respeto mucho. Y ante todo creo que el partido y yo tenemos afinidades en la visión de lo que debe ser el desarrollo del país. Y por eso he trabajado con ellos durante estos últimos cuatro años. No formo parte y sería feo, creo yo, asumir que represento al Apra en su conjunto, en su visión completa, soy una invitada.

Lo primero que se ha dicho después de que usted fuera presentada como precandidata es que en el Apra quieren utilizarla como la locomotora que debe jalar la mayor cantidad de militantes al Congreso.

Primero, creemos que sí, debe haber una bancada amplia del Partido Aprista, pero el punto de interés común es que podemos contribuir en la atracción de muchos independientes y que podemos jalar a muchas personas que ven un modelo de crecimiento económico, con inclusión social, muy importante.

¿Usted tendría la misión de convocar a los independientes?

Es un trabajo compartido. Yo he estado convocando a algunos, por mi lado, y ellos han estado conversando con otros movimientos. Yo creo que hay una posibilidad de encontrarnos. Es más, lo dialogamos bastante. Entiéndame, soy candidata del Apra, invitada, y como tal yo comparto muchas de sus opiniones.

A ver, en una negociación las cosas deberían quedar claras, ¿cuánto espacio le han dado a usted para confeccionar la lista parlamentaria?

Me parece muy temprano para hablar de cuánto espacio me han dado y esas cosas. Estamos trabajando juntos. No hemos hablado de porcentajes, esas cosas hay que manejarlas con mucha prudencia.

¿No es mejor tener las cosas claras antes de empezar? ¿Tanto confía en el Apra?

Nosotros hemos discutido temas muy concretos. Yo puedo aportar, y creo que lo voy a hacer, a muchas personas con buena voluntad para trabajar en este espacio, y hay un número que he mencionado, pero no tengo por qué revelar el trabajo que estamos haciendo.

¿Tiene algún nombre en mente?

Tengo varios nombres en mente, pero tampoco voy a revelarlos. Tenemos que respetar a las personas. No quiero comprometer a nadie antes de tiempo.

La señora Villarán ha anunciado que hará una auditoría al alcalde Castañeda, ¿usted también hará una auditoría en Palacio?

Mire, todo se hace con una revisión completa. Cuando uno entrega un cargo, todo se hace con informes completos con la Contraloría. No me cabe la menor duda de que podemos trabajar con la Contraloría.

¿Auditará al presidente García entonces?

Es que esa es una obligación. Es obligado pasar por un informe que realiza control interno, y que luego va a la Contraloría. Estaría cumpliendo con la ley. Ahora, no voy a pedir a una empresa privada que haga la auditoría, ese no es el objetivo.

¿Cómo definiría usted su compromiso en materia de lucha anticorrupción?

No tengo nada que hacer con la corrupción. A mí la corrupción me parece una desgracia. Considero, sin embargo, que siempre va a haber gente tentada por los malos hábitos, y por eso hay que generar todo un sistema. Yo he trabajado con el contralor, cuando estaba en el MEF, un proyecto para dar independencia a las oficinas de control interno.

Si usted tiene este compromiso en lucha anticorrupción, ¿no es una ironía que usted fuera presentada como candidata del Apra, junto a Jorge del Castillo y Omar Quesada, que justamente dejaron sus cargos en medio de sonadas denuncias por corrupción?

Eso está en el Poder Judicial. Todavía ellos, entiendo yo, están resolviendo sus temas, pero además son secretarios generales de su partido.
¿No será que el Apra quiere usar su prestigio para limpiarse de cualquier cuestionamiento?

Ellos saben perfectamente que tienen que pasar todos sus procesos.

Pero Mulder dice que la postulan para deslindar con la corrupción.

Es que yo no tengo nada que ocultar…

Desde luego, el problema es que si presentaban a Jorge del Castillo otra hubiera sido la cosa.

Lo único que puedo decir es que ellos van a hacer sus deslindes en el Poder Judicial, yo no soy juez.

¿Alguna vez corrigió al presidente García en un Consejo de Ministros, delante de sus ex colegas?

Sí, claro. Él siempre me ha dado libertad para decir las cosas en las que no estoy de acuerdo. Esa es una ventaja. Hemos tenido esa apertura, puede ser que no le guste, pero sí he tenido esa libertad.

Ustedes tuvieron un desacuerdo por el tema de la pena de muerte para violadores, ¿qué pasaría si él, durante un eventual gobierno suyo, le pidiera poner ese tema a debate?

Es que no me lo va a pedir, creo yo. Si me lo pidiera tendría que evaluarlo. Las ideas del presidente García no son necesariamente mis ideas.

¿Votar por usted no es votar por García?

En qué sentido.

Usted dice que es la continuidad…

En la continuidad sí, pero es votar por un programa que pone especial énfasis en la relación con la población.

¿Qué papel cumpliría Alan García en un eventual gobierno suyo?

Sería fantástico contar con un ex presidente del vuelo del presidente García, o de Toledo. Las palabras de ex presidentes son valiosas.

¿Pondría a García como ministro?

No creo que quiera ser ministro, pero sí podría ser un consejero político de primer nivel, sería fabuloso.

¿No sería peligroso? Podría terminar siendo el gobierno de García y no tanto el suyo.

No. La Constitución es bien clara. El presidente de la República es quien gobierna y yo sería la presidenta.

Usted me habla del marco constitucional y está claro que hay candados que deben respetarse, pero yo le hablaba más del estilo personal del presidente, ¿confía plenamente en que no se va a entrometer en su gobierno?

Él no se va a entrometer, lo conozco bastante bien de mi experiencia personal. Yo he trabajado con bastante libertad. He tomado decisiones y él no las ha interrumpido.

¿Quién va a hacer la campaña? ¿Usted o el Apra?

Va a ser una cosa mixta. Trabajaremos juntos, obviamente ellos tienen un aparato político útil, pueden llegar a diferentes rincones del país.

¿Cuándo empezaría a viajar por el país?

Pronto. Primero tienen que proclamar mi candidatura.

¿Irá a Amazonas?

Claro que sí.

¿Cuántos votos cree que saque en Bagua?
En Amazonas hemos trabajado muchos temas. Tengo la expectativa de que me conozcan de verdad, yo no tengo nada que ver con lo que ocurrió allí. No entiendo cómo se puede culpar a un ministro de Comercio por un tema policial.

La escuché mencionar a Haya de la Torre en la conferencia en la que fue presentada como candidata, ¿ha leído a Haya de la Torre?

He leído algunas cosas, no he leído todo, por supuesto. En la universidad lo estudiamos, para entender la historia del país hay que leer a Haya.

¿Cuál es el título que prefiere de Haya de la Torre?

Bueno, yo he leído algunas cosas, no tengo los nombres en la cabeza. No soy una experta en Haya, sé algo de su ideología. Había textos que leía en mis épocas juveniles que hacían referencia al rol que cumplía Haya en las asociaciones estudiantiles, que querían mayor participación de jóvenes y obreros.

Aparicio Pomares, el Hombre de la Bandera que derroto al enemigo chileno en la Batalla de Jactay.- El Peru profundo en la guerra contra Chile



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From: Cesar Vasquez Bazan <cesarvasquezbazan@yahoo.com>
Date: 2010/11/7
Subject: Aparicio Pomares, el Hombre de la Bandera que derroto al enemigo chileno en la Batalla de Jactay.- El Peru profundo en la guerra contra Chile
To: Juventud <apra_juventud@yahoogroups.com>


 

Aparicio Pomares, el Hombre de la Bandera que derrotó al enemigo chileno en la Batalla de Jactay.- El Perú profundo en la guerra contra Chile

 

 

 
El 8 de agosto de 1883, el ejército genocida de Chile mordió el polvo de la derrota en la Batalla de Jactay. La soldadesca del país del sur fue expulsada de Huánuco por los comuneros de Chupán, Chavinillo, Obas y Pachas, al mando del ex soldado Aparicio Pomares, el "Hombre de la Bandera".

Si bien en el Perú tenemos fotografías de traidores y colaboracionistas con Chile, como Mariano Ignacio Prado y Miguel Iglesias, carecemos de un retrato de Aparicio Pomares. En su lugar, presentamos la foto del Obelisco levantado en su homenaje y en recuerdo a los Héroes de la Batalla de Jactay.


EL HOMBRE DE LA BANDERA
Enrique López Albújar (*)

Fue en los días que pesaba sobre Huánuco una enorme vergüenza. No sólo era ya el sentimiento de la derrota, entrevista a la distancia como un desmedido y trágico incendio, ni el pavor que causan los ecos de la catástrofe, percibidos a través de la gran muralla andina, lo que los patriotas huanuqueños devoraban en el silencio conventual de sus casas solariegas; era el dolor de ver impuesta y sustentada por las bayonetas chilenas a una autoridad peruana, en nombre de una paz que rechazaba la conciencia pública. La lógica provinciana, rectilínea, como la de todos los pueblos de alma ingenua, no podía admitir, sin escandalizarse, esta clase de consorcios, en los que el vencido, por fuerte que sea, tiene que sentir a cada instante el contacto depresivo del vencedor. ¿Qué significaban esos pantalones rojos y esas botas amarillas en Huánuco, si la paz estaba ya en marcha y en la capital había un gobierno que nombraba autoridades peruanas en nombre de ella?

El patriotismo no sabía responder a estas preguntas. Sólo sabía que en torno de esa autoridad, caída en Huánuco de repente, se agitaban hombres que días antes habían cometido, al amparo de la fuerza, todos los vandalismos que la barbarie triunfante podía imaginar. Un viento de humillación soplaba sobre las almas. Habríase preferido la invasión franca, como la primera vez; el vivir angustioso bajo el imperio de la ley marcial del chileno; la hostilidad de todas las horas, de todos los instantes; el estado de guerra, en una palabra, con todas sus brutalidades y exacciones. ¡Pero un prefecto peruano amparado por fuerzas chilenas!... Era demasiado para un pueblo, cuyo virilidad y soberbia castellana estuvieron siempre al servicio de las más nobles rebeldías. Era lo suficiente para que a la vergüenza sobreviniera la irritación, la protesta, el levantamiento.

Pero en esos momentos faltaba un corazón que sintiera por todos, un pensamiento que unificase a las almas, una voluntad que arrastrase a la acción. La derrota había sido demasiado dura y elocuente para entibiar el entusiasmo y el celo patrióticos. La razón hacía sus cálculos y de ellos resultaba siempre, como guarismos fatales, la inutilidad del esfuerzo, la esterilidad ante la irremediable. Y al lado del espíritu de rebeldía se alzaba el del desaliento, el del pesimismo, un pesimismo que se intensificaba al verse a ciertos hombres – ésos que en todas partes y en las horas de las grandes desventuras saben extraer de la desgracia un beneficio o una conveniencia– paseando y bebiendo con el vencedor.
 
II

Pero lo que Huánuco no podía hacer iban a hacerlo los pueblos. Una noche de agosto de 1883, cuando todas las comunidades de Obas, Pachas, Chavinillo y Chupán habían lanzado ya sobre el valle millares de indios, llamados al son de los cuernos y de los bronces, todos los cabecillas – una media centena– de aquella abigarrada multitud, reunidos al amparo de un canchón y a la luz de las fogatas, chacchaban (1) silenciosamente, mientras uno de ellos, alto, bizarro y de mirada vivaz e inteligente, de pie dentro del círculo, les dirigía la palabra.

– Quizás ninguno de ustedes se acuerde ya de mí. Soy Aparicio Pomares, de Chupán, indio como ustedes, pero con el corazón muy peruano. Los he hecho bajar para decirles que un gran peligro amenaza a todos estos pueblos, pues hace quince días que han llegado a Huánuco como doscientos soldados chilenos. ¿Y sabes ustedes quiénes son esos hombres? Les diré. Esos son los que hacen tres años han entrado al Perú a sangre y fuego. Son supaypa-huachashgan (2) y es preciso exterminarlos. Esos hombres incendian los pueblos por donde pasan, rematan a los heridos, fusilan a los prisioneros, violan a las mujeres, ensartan en sus bayonetas a los niños, se meten a caballo en las iglesias, roban las custodias y las alhajas de los santos y después viven en las casas de Dios sin respeto alguno, convirtiendo las capillas en pesebreras y los altares en fogones. En varias partes me he batido con ellos... En Pisagua, en San Francisco, en Tacna, en Tarapacá, en Miraflores... Y he visto que como soldados valen menos que nosotros. Lo que pasa es que ellos son siempre más en el combate y tienen mejores armas que las nuestras. En Pisagua, que fue el primer lugar en que me batí con ellos, los vi muy cobardes. Y nosotros éramos apenas un puñado así. Tomaron al fin el puerto y lo quemaron. Pero ustedes no saben dónde queda Pisagua, ni qué cosa es un puerto. Les diré. Pisagua está muy lejos de aquí, a más de trescientas leguas, al otro lado de estas montañas, al sur... Y se llama puerto porque está al pie del mar.

– ¿Cómo es el mar, taita (3)? – exclamó uno de los jefes.

– ¿Cómo es el mar...? Una inmensa pampa de agua azul y verde, dos mil, tres mil veces más grande que la laguna Tuctu-gocha, y en la que puede caminarse días enteros sin tocar en ninguna parte, viéndose apenas tierra por un lado y por el otro no. Se viaja en buque, que es como una gran batea llena de pisos, y de cuartos y escaleras, movida por unos hornos de fierro que tragan mucho carbón. Y una vez adentro se siente uno mareado, como si se hubiese tomado mucha chacta (4).


III

El auditorio dejó de chacchar y estalló en una estrepitosa carcajada. ¡Qué cosas las que les contaba este Pomares!... Habría que verlas. Y el orador, después de dejarles comentar a sus anchas lo del mar, lo de la batea y lo del puerto, reanudó su discurso.

– Como les decía, esos hombres, a quienes nuestros hermanos del otro lado llaman chilenos, desembarcaron en Pisagua y lo incendiaron. Y lo mismo vienen haciendo en todas partes. Montan unos caballos muy grandes, dos veces nuestros caballitos, y tienen cañones que matan gente por docenas, y traen escondido en las botas unos cuchillos curvos, con los que les abren el vientre a los heridos y prisioneros.

– ¿Y por qué chilenos hacen cosas con piruanos?– interrogó el cabecilla de los Obas–. ¿No son los mismos mistis (5) ?

– No, esos son otros hombres. Son mistis de otras tierras, en las que no mandan los peruanos. Su tierra se llama Chile.

– ¿Y por qué pelean con los piruanos? – volvió a interrogar el de Obas.

– Porque les ha entrado codicia por nuestras riquezas, porque saben que el Perú es muy rico y ellos muy pobres. Son unos piojos hambrientos.

El auditorio volvió a estallar en carcajadas. Ahora se explicaban por qué eran tan ladrones aquellos hombres: tenían hambre. Pero el de Obas, a quien la frase nuestras riquezas no le sonaba bien, pidió una explicación.

– ¿Por qué has dicho Pomares, nuestras riquezas? ¿Nuestras riquezas son, acaso, las de los mistis? ¿Y qué riquezas tenemos nosotros? Nosotros sólo tenemos carneros, vacas, terrenitos y papas y trigo para comer. ¿Valdrán todas estas cosas tanto para que eses hombres vengan de tan lejos a querérnoslas quitar?

– Les hablaré más claro – replicó Pomares–. Ellos no vienen ahora por nuestros ganados, pero sí vienen por nuestras tierras, por las tierras que están allá en el sur. Primero se agarrarán esas, después se agarrarán las de acá. ¿Qué se creen ustedes? En la guerra el que puede más le quita todo al que puede menos.

– Pero las tierras del sur son de los mistis, son tierras con las que nada tenemos que hacer nosotros – argulló nuevamente el obasino–. ¿Qué tienen que hacer las tierras de Pisagua, como dices tú, con las de Obas, Chupán, Chavinillo, Pachas y las demás?

– Mucho. Ustedes olvidan que en esas tierras está el Cusco, la ciudad sagrada de nuestros abuelos. Y decir que el misti chileno nada tiene que hacer con nosotros es como decir que si mañana, por ejemplo, unos bandoleros atacaran Obas y quemaran unas cuantas casas, los moradores de las otras, a quienes no se les hubiera hecho daño, dijeran que no tenían por qué meterse con los bandoleros ni por qué perseguirlos. ¿Así piensan ustedes desde que yo falto de aquí?

– ¡No! – contestaron a un tiempo los cabecillas, Y el obasino, casi convencido, añadió:

– El que daña a uno de nuestra comunidad daña a todos.

– Así es. ¿Y el Perú no es una comunidad? – gritó Pomares–. ¿Qué cosa creen ustedes que es Perú? Perú es muy grande. Las tierras que están al otro lado de la cordillera son Perú; las que caen a este lado, también Perú. Y Perú también es Pachas, Obas, Chupán, Chavinillo, Margos, Chaulán... y Panao, y Llata, y Ambo y Huánuco. ¿Quieren más? ¿Por qué, pues, vamos a permitir que mistis chilenos, que son los peores hombres de la tierra, que son de otra parte, vengan y se lleven mañana lo nuestro? ¿Acaso les tendrán ustedes miedo? Que se levante el que le tenga miedo al chileno.

Nadie se levantó. En medio del silencio profundo que sobrevino a esta pregunta, sólo se veía en los semblantes el reflejo de la emoción que en ese instante embargaba a todos; una emoción extraña, jamás sentida, que parecía poner delante de los ojos de aquellos hombres la imagen de un ideal hasta entonces desconocido, al mismo tiempo que la voz del orgullo elevaba en sus corazones una protesta contra todo asomo de cobardía.

Pero el viejo Cusasquiche, que era el jefe de los de Chavinillo, viejo de cabeza venerable y mirada de esfinge, dejando de acariciar la escopeta que tenía sobre los muslos, dijo, con fogosidad impropia de sus años:

– Tú sabes bien, Aparicio, que entre nosotros no hay cobardes, sino prudentes. El indio es muy prudente y muy sufrido, y cuando se le acaba la paciencia embiste, muerde y despedaza. Tu pregunta no tiene razón. En cambio yo te pregunto ¿por qué vamos a hacer causa común con mistis piruanos? Mistis piruanos nos han tratado siempre mal. No hay año en que esos hombres no vengan por acá y nos saquen contribuciones y nos roben nuestros animales y también nuestros hijos, unas veces para hacerlos soldados y otras para hacerlos pongos (6). ¿Te has olvidado de esto, Pomares?

– No, Cusasquiche. Cómo voy a olvidar si conmigo ha pasado eso. Hace cuatro años que me tomaron en Huánuco y me metieron al ejército y me mandaron a pelear al sur con los chilenos. Y fui a pelear llevando a mi mujer y a mis hijos colgados del corazón. ¿Qué iba ser de ellos sin mí? Todos los días pensaba lo mismo y todos los días intentaba desertarme. Pero se nos vigilaba mucho. Y en el sur, una vez que supe por el sargento de mi batallón por qué peleábamos, y vi que otros compañeros, que no eran indios como yo, pero seguramente de mi misma condición, cantaban, bailaban y reían en el mismo cuartel, y en el combate se batían como leones, gritando ¡Viva el Perú! y retando al enemigo, tuve vergüenza de mi pena y me resolví a pelear como ellos. ¿Acaso ellos no tendrían también mujer y guaguas como yo? Y como oí que todos se llamaban peruanos, yo también me llamé peruano. Unos, peruanos de Lima; otros, peruanos de Trujillo; otros, peruanos de Arequipa; otros, peruanos de Tacna. Yo era peruano de Chupán... de Huánuco. Entonces perdoné a los mistis peruanos que me hubieran metido al ejército, en donde aprendí muchas cosas. Aprendí que Perú es una nación y Chile otra nación; que el Perú es la patria de los mistis y de los indios; que los indios vivimos ignorando muchas cosas porque vivimos pegados a nuestras tierras y despreciando el saber de los mistis siendo así que los mistis saben más que nosotros. Y aprendí que cuando la patria está en peligro, es decir, cuando los hombres de otra nación la atacan, todos sus hijos deben defenderla. Ni más ni menos que lo que hacemos por acá cuando alguna comunidad nos ataca. ¿Que los mistis peruanos nos tratan mal? ¡Verdad! Pero peor nos tratarían los mistis chilenos. Los peruanos son, al fin, hermanos nuestros; los otros son nuestros enemigos. Y entre unos y otros, elijan ustedes.

Y Pomares, exaltado por su discurso y comprendiendo que había logrado reducir y conmover a su auditorio, se apresuró a desenvolver, con mano febril, el atado que tenía a su espalda, y sacó de él, religiosamente, una gran bandera, que, después de anudarla a una asta y enarbolarla, la batió por encima de las cabezas de todos, diciendo:

– Compañeros valientes: esta bandera es Perú; esta bandera ha estado en Miraflores. Véanla bien. Es blanca y roja, y en donde ustedes vean una bandera igual allí estará el Perú. Es la bandera de los mistis que viven allá en las ciudades y también de los que vivimos en estas tierras. No importa que allá los hombres sean mistis y acá sean indios; que ellos sean a veces pumas y nosotros ovejas. Ya llegará el día en que seamos iguales. No hay que mirar esta bandera con odio sino con amor y respeto, como vemos en la procesión a la Virgen Santísima. Así ven los chilenos la suya. ¿Me han entendido? Ahora levántense todos y bésenla, como la beso yo.

Y después de haber besado Pomares la bandera con unción de creyente, todos aquellos hombres sencillos, sugestionados por el fervor patriótico de aquél, se levantaron y, movidos por la misma inspiración, comenzaron a desfilar, descubiertos, mudos, solemnes, delante de la bandera, besándola cada uno, después de hacerle una humilde genuflexión y de rozar con la desnuda cabeza la roja franja del bicolor sagrado. Sin saberlo, aquellos hombres habían hecho su comunión en el altar de la patria.

Pero Pomares, que todavía no estaba satisfecho de la ceremonia, una vez que vio a todos en sus puestos, exclamó:

– ¡Viva el Perú!

– ¡Viva! – respondieron las cincuenta voces.

– ¡Muera Chile!

– ¡Muera!

– ¡A Huánuco todos!

– ¡A Huánuco! ¡A Huánuco!

Había bastado la voz de un hombre para hacer vibrar el alma adormecida del indio y para que surgiera, enhiesto y vibrante, el sentimiento de la patria, no sentido hasta entonces.

Y al día siguiente de la noche solemne, al conjuro del nuevo sentimiento, difundido ya entre todos por sus capitanes, dos mil indios prepararon las hondas, afilaron las hachas y los cuchillos, aguzaron las picas, limpiaron las escopetas y revisaron los garrotes. Nadie se detuvo a reflexionar sobre la superioridad de las armas del invasor. Se sabía que un puñado de hombres extraños, odiosos, rapaces, sanguinarios y violentos, venidos de un país remoto, había invadido por segunda vez su capital, y esto les bastaba. Aquella invasión era un peligro, como muy bien había dicho Pomares, que despertaba en ellos el recuerdo de los abusos pasados. La paz de que se hablaba en Huánuco era una mentira, una celada que el genio diabólico de esos hombres tendía a su credulidad, para sorprenderles y despojarles de sus tierras, incendiarles sus chozas, devorarles sus ganados y violarles a sus mujeres. Las mismas violencias cometidas con ellos secularmente por todos los hombres venidos del otro lado de los Andes, del mar, desde el wiracocha (7) barbudo y codicioso, que les arrasó su imperio, hasta este soldado de calzón rojo y botas amarillas de hoy, que iba dejando a su paso un reguero de cadáveres y ruinas.

Era preciso, pues, destruir ese peligro, levantarse todos contra él, ya que el misti peruano, vencido y anonadado por la derrota, se había resignado, como la bestia de carga, a llevar sobre sus lomos el peso del misti vencedor.

Después de dos días de marcha, recta y arrolladora, por quebradas y cumbres –marcha de utacas (8)– aquel torrente humano, que, más que hombres en son de guerra, parecía el éxodo de una horda, guiado por la bandera de Aparicio Pomares, coronó en la mañana del ocho de agosto las alturas del Jactay, es decir, vino a acampar en las mismas puertas de Huánuco, y, una vez allí, comenzó a retar al orgulloso vencedor.

Aquel reto envolvía una insólita audacia; la audacia de la carne contra el hierro, de la honda contra el plomo, del cuchillo contra la bayoneta, de la confusión contra la disciplina. Pero era un rasgo que vindicaba a la raza y que venía a percutir hondamente en el corazón de un pueblo, dolorido y desconcertado por la derrota.


IV

La aparición de aquellos sitiadores extraños fue una sorpresa, no sólo para los huanuqueños sino para la misma fuerza enemiga. Los primeros, hartos de tentativas infructuosas, de fracasos, de decepciones, en todo pensaban en esos momentos menos en la realidad de una reacción de los pueblos del interior; la segunda, ensoberbecida por la victoria, confiada en la ausencia de todo peligro y en el amparo moral de una autoridad peruana, que acababa de imponer en nombre de la paz, apenas si se detuvo a recoger los vagos rumores de un levantamiento.

Aquella aparición produjo, pues, como era natural, el entusiasmo en unos y el desconcierto en otros. Mientras las autoridades políticas preparaban la resistencia y el jefe chileno se decidía a combatir, el vecindario entero, hombres y mujeres, viejos y niños, desde los balcones, desde las puertas, desde los tejados, desde las torres, desde los árboles, desde las tapias, curiosos unos, alegres, otros, como en un día de fiesta, se aprestaban a presenciar el trágico encuentro.

Serían las diez de la mañana cuando éste se inició. La mitad de la fuerza chilena, con su jefe montado a la cabeza, comenzó a escalar el Jactay con resolución. Los indios, que en las primeras horas de la mañana no habían hecho otra cosa que levantar ligeros parapetos de piedra y agitarse de un lado a otro, batiendo sus banderines blancos y rojos, rastrallando sus hondas y lanzando atronadores gritos, al ver avanzar al enemigo, precipitáronse a su encuentro en oleadas compactas, guiados, como en los días de marcha, por la gran bandera de Aparicio Pomares. Éste, con agilidad y resistencia increíbles, recorría las filas, daba un vítor aquí, ordenaba otra cosa allá, salvaba de un salto formidable un obstáculo, retrocedía rápidamente y volvía a saltar, saludaba con el sombrero las descargas de la fusilería, se detenía un instante y disparaba su escopeta, y en seguida, mientras un compañero se la volvía a cargar, empuñaba la honda y la disparaba también. Y todo esto sin soltar su querida bandera, paseándola triunfal por entre la lluvia del plomo enemigo, asombrando a éste y exaltando a la ciudad, que veía en ese hombre y en esa bandera la resurrección de sus esperanzas.

Y el asalto duró más de dos horas, con alternativas de avances y retrocesos por ambas partes, hasta que habiendo sido derribado el jefe chileno de un tiro de escopeta, disparado desde un matorral, sus soldados, desconcertados, vacilantes, acabaron por retirarse definitivamente.

Esta pequeña victoria, humilde por sus proporciones y casi ignorada, pero grande por sus efectos morales, bastó para que, horas después, al amparo de la noche, los hombres de la paz y los hombres del saqueo evacuaran furtivamente la ciudad. Huánuco, cuna de héroes y de hidalgos, acababa de ser libertada por los humildes shucuyes (9) del Dos de Mayo.

V

Al día siguiente, cuando los indios, triunfantes, desfilaron por las calles, precedidos de trofeos sangrientos y de banderines blancos y rojos, una pregunta, llena de ansiedad y orgullo patriótico, corría de boca en boca: "¿Dónde está el hombre de la bandera?" "¿Por qué no ha bajado el hombre de la bandera?" Todos querían conocerle, abrazarle, aplaudirle, admirarle.

Uno de los cabecillas respondió:

– Pomares no ha podido bajar; se ha quedado herido en Rondos.

Efectivamente, el hombre de la bandera, como ya le llamaban todos, había recibido durante el combate una bala en el muslo derecho. Su gente optó por conducirlo a Rondos y de allí, a Chupán, a petición suya, en donde, días después, fallecía devorado por la gangrena.

Antes de morir tuvo todavía el indio esta última frase de amor para su bandera:

– Ya sabes, Marta; que me envuelvan en mi bandera y que me entierren así.

Y así fue enterrado el indio chupán Aparicio Pomares, el hombre de la bandera, que supo, en una hora de inspiración feliz, sacudir el alma adormecida de la raza.

De eso sólo queda allá, en un ruinoso cementerio, sobre una tumba, una pobre cruz de madera, desvencijada y cubierta de líquenes, que la costumbre o la piedad de algún deudo renueva todos los años en el día de difuntos.

Términos quechuas

(1) Chacchar: mascar coca.
(2) Supaypa-huachashgan: hijo del diablo.
(3) Taita: papá, papito.
(4) Chacta: aguardiente de caña.
(5) Misti: persona de tez blanca.
(6) Pongo: esclavo.
(7) Wiracocha: conquistador español.
(8) Utaca: hormiga. Especie de hormiga-león.
(9) Shucuy: especie de calzado rústico de piel sin curtir, doblado y cosido en los bordes, muy parecido a la babucha. Al que lo usa se le dice, por antonomasia, shucuy.

(*) Enrique López Albújar, 1920. Cuentos Andinos. Lima: Imprenta "La Opinión Nacional".


Saturday, November 06, 2010

Poder, autoridad y desobediencia (I)



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From: h m <hcmujica@gmail.com>
Date: 2010/11/6
Subject: Chimu - Poder, autoridad y desobediencia (I)
To: chimu@yahoogroups.com, valetodo@yahoogroups.com, historiadelperu@yahoogroups.com, interquorum-peru@yahoogroups.com, gatoencerrado@yahoogroups.com, realidad_peruana@yahoogroups.com, respetoalavida@yahoogroups.com


 



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From: Jorge Majfud <majfud@gmail.com>
Date: 2010/11/6
Subject: Poder, autoridad y desobediencia (I)
To:



Poder, autoridad y desobediencia (I)

 

En el siglo de las independencias (XIX), siglo de predominio romántico en Iberoamérica, de rebeliones y exaltación a la individualidad nacional, la obediencia social —de clase, de sexo y de raza— continuaba siendo un paradigma fundamental. El libertador Simón Bolívar, como muchos otros, en sus momentos de mayor producción intelectual dudó sobre la conveniencia de un sistema democrático para América Latina, no porque no tuviese fe en la teoría que se había practicado en Estados Unidos sino porque dudaba de las condiciones culturales de los pueblos acostumbrados a obedecer. En su famosa "Carta de Jamaica" (1815) a Henry Cullen, confiesa: "En tanto que nuestros compatriotas no adquieran los talentos y virtudes políticas que distinguen a nuestros hermanos del Norte, los sistemas enteramente populares, lejos de sernos favorables, temo mucho que vengan a ser nuestra ruina" (Doctrina). Luego, citando a Montesquieu: "Es más difícil sacar a un pueblo de la servidumbre que subyugar a uno libre […] El Perú, por el contrario [a la rebeldía del Río de la Plata], encierra dos elementos enemigos de todo régimen justo y liberal: oro y esclavos […]; el alma de un siervo rara vez alcanza a apreciar la sana libertad: se enfurece en los tumultos o se humilla en las cadenas".

La misma idea repetirá el ensayista ecuatoriano Juan Montalvo medio siglo después. Para Bolívar las divisiones son propias de las guerras civiles entre conservadores y reformadores. "Los primeros son, por lo común, más numerosos, porque el imperio de la costumbre produce el efecto de la obediencia a las potestades establecidas; los últimos son siempre menos numerosos aunque más vehementes e ilustrados" (Doctrina).

Entre estos últimos, estaban intelectuales liberales como Estaban Echeverría, exiliado en Montevideo y autor de El dogma socialista (1846): "Nosotros no exigimos obediencia ciega, dice San Pablo, nosotros enseñamos, probamos, persuadimos: Fides suadenda non imperanda, repite San Bernardo". Más adelante: "la España nos recomendaba respeto y deferencia a las opiniones de las canas, y las canas podrán ser indicio de vejez pero no de inteligencia y razón. […] La España nos enseñaba a ser obedientes y supersticiosos y la Democracia nos quiere sumisos a la ley, religiosos y ciudadanos".

Uno de los mejores intelectuales argentinos de su época, Juan Bautista Alberdi, todavía entendía el progreso como el aumento de los mercados y la obediencia laboriosa de sus individuos. "La industria es el calmante por excelencia" (Bases). El mismo pensador que en 1842 afirmaba ante un público de universitarios en Montevideo que "la tolerancia es la ley de nuestro tiempo" (Ideas), en 1852, en sus Bases para las constituciones, insistía en la sumisión de la mujer que recuerda al celebrado clásico del Siglo de Oro español (y del misoginismo) La perfecta casada (1583) de Fray Luis de León: "su instrucción no ha de ser brillante. No debe consistir en talentos e ornato y lujo exterior […] no ha venido al mundo para ornar el salón, sino para hermosear la soledad fecunda del hogar. Darle apego a su casa es salvarla" (Bases). La misma idea es reformulada en el siglo XXI por nuevos teóricos del noepatriarcado en Estados Unidos: el patriarcado favorece el aumento de la tasa de natalidad y, por ende, la producción y predominio de un país a largo plazo (Longman).

Cuatro años antes Andrés Bello había advertido, desde una perspectiva humanista, que "las constituciones políticas escritas no son a menudo verdaderas emanaciones del corazón de una sociedad, porque suele dictarlas una parcialidad dominante". Las diferencias de clases impregnan todo el pensamiento de los intelectuales de la época, mientras que las diferencias raciales aparecen de forma explícita. Para Domingo F. Sarmiento, reconocido pedagogo de la época además de intelectual y presidente de la nación Argentina, la educación se reducía a la imposición de la disciplina, de la autoridad. "El sólo hecho de ir siempre á la escuela, de obedecer á un maestro, de no poder en ciertas horas abandonarse a sus instintos, y repetir los mismos actos, bastan para docilizar y educar á un niño, aunque aprenda poco" (Berdiales). Su idea de la infancia ("un niño no es más que un animal que se educa y dociliza") será también su idea del gaucho, del campesino y de todas las clases marginales o subalternas de su época. El mismo Alberdi, respondiendo al Sarmiento de Facundo, en 1865 demuestra el progresivo cambio de paradigma. El poder —entendido como el ejercicio político de una minoría en la cúspide de la pirámide social—, y luego la obediencia que lo realiza, ya no es percibido como manifestación de Dios o como fuerza organizadora de la sociedad sino como un mal necesario destinado a decaer. Según Alberdi, "el poder ilimitado de los recursos y medios de gobierno de toda la nación absorbidos en Buenos Aires, corrompió a Rosas como hubiera corrompido al mejor hombre, armado de este poder sin límites" (Barbarie).

Una característica que nace con el humanismo seis siglos antes es su rechazo a la autoridad; primero a la autoridad intelectual, luego a la autoridad política. Este rechazo —basado en los principios de razón e historia contra autoridad y naturaleza— provocará profundas reacciones, especialmente cuando este paradigma se había consolidado en su expresión teórica y en su retórica política, como en la España del siglo XIX. Además de intelectuales anarquistas como Pi i Margall, la poesía es en algún momento concebida en un rol opuesto al tradicional. De la antigua elegía o alabanza al vencedor, a los poemas por encargo en adulación del rey, se pasa a la idea de que el poeta "jamás usa sus conceptos en adular el poder" (Zorrilla).

Este rechazo se transforma en un tópico del pensamiento del siglo XX: el poder y las posibles formas de liberación de su imposición arbitraria. El pensamiento posmoderno, con sus diversas y contradictorias manifestaciones —el poscolonialismo, el feminismo, las reivindicaciones de minorías sexuales y raciales, la concepción de la historia como un devenir sin objetivo, la multiplicidad de puntos de vista, la micropolítica y las teorías de la narración, el estructuralismo y el antiestructuralmismo— ha reincidido en una fuerte crítica al poder como principal elemento creador de la realidad. De ser una particularidad desde el primer humanismo del Renacimiento, se convierte en un principio "natural" del intelectual (prometeico) moderno y posmoderno: según Edward Said, una de las principales actividades intelectuales del siglo XX ha sido el cuestionamiento y sobre todo la tarea de "undermining of authority" (Representations). Así, no sólo ha desaparecido el consenso sobre lo que constituye la realidad objetiva, según Said, sino además toda una serie de autoridades tradicionales, incluida Dios o la supuesta voluntad de Dios.

Para que esto sea posible, el individuo antes debe ser representado como libre y racional (dos dimensiones centrales del sujeto moderno). Como observó Cascardi, este punto de vista conduce a la idea de un individuo como un "espectador ideal", independiente del fenómeno que observa. El individuo es visto como alguien que se ha liberado de las condiciones de un mundo encantado o del encantamiento de la naturaleza, tanto como de la necesidad de obediencia a una autoridad exterior. Al mismo tiempo, este individuo aparece como agente de cambio de ese mundo exterior que, como consecuencia, debe derivar a un estado conformado por individuos libremente asociados. Razón por la cual el surgimiento de este nuevo sujeto tiende a reemplazar la autoridad religiosa por una práctica social basada en normas.

(Continúa)

 

 

Jorge Majfud

Jacksonville University

majfud.org


 










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Actividad reciente:
CHIMÚ, LISTA CULTURAL ALREDEDOR DEL MUNDO



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Friday, November 05, 2010

La “independiente” Mercedes Aráoz

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
5-11-2010

La "independiente" Mercedes Aráoz
http://www.voltairenet.org/article167468.html

No sé si la señora Mercedes Aráoz será de izquierda o de derecha, categorías, manoseadas hasta el hartazgo en nuestra adocenada política criolla. También estoy huérfano del conocimiento si el mohín de usar los términos de manera oprobiosa ("barrunto" en lugar de barrio), le granjeará simpatías electorales. La pregunta de fondo, al margen de su simpatía, carisma u oportunismo, es el cuestionamiento de saber quién es, qué representa y qué lugar en el sistema ocupa y para quién trabaja.

Sé ciertamente que la señora Aráoz mantiene un desprecio notable por la historia, más de una vez, frente a la difícil vecindad que mantiene la nación con Chile, ella ha propugnado el olvido de los hechos de 1879 en nombre de una supuesta modernidad. ¡Como si los pueblos pudieran edificar su horizonte sobre la nada o encima de la garrulería ignara de que son dueñas algunas lenguaraces. ¿Concíbese al Perú sin el pasado imperial y geopolíticamente rector del imperio de los Incas? ¿no hay acaso desde el temprano 1836 que repitióse aciagamente en 1879, motivos para pensar que la fractura nacional psicológica estacionó allí y en esos sucesos, una marca a sangre y fuego?

También sé que la señora Aráoz manifestó que peligraba el TLC con Gringolandia si se tocaba su sacrosanta redacción olvidadiza de muchos intereses nacionales. Aunque hoy pretenda liberarse de lo que le corresponde en el doloroso tema de Bagua, sus testimonios la sindican como fabricante de un chantaje subliminal empujando la ortodoxia del gobierno peruano como ocurrió meses atrás. ¿Ha visto usted, alguna vez a un burócrata admitir con humildad, sus culpas y crímenes? ¿Por causa de qué habría de ser ésta, una excepción?

Perú ha tomado conocimiento que un puñado de fraudulentos nacidos de un "congreso" a mano alzada, ha ungido a Mercedes Aráoz como su "candidata presidencial" y adicionan el apellido de "independiente". El club de compadres, en connivencia con los miedos de comunicación, los "hacedores" de opinión y las gavillas que viven perennemente del Estado y de sus diferentes gobiernos, ha perpetrado un genuino caballazo* para, ¡miseria humana!, conseguir unas cuantas curules. La angurria trocó en política de Estado y usan a la señora Aráoz de proa para sus hambres pirañescos.

No ignoro que Mercedes Aráoz es una tecnócrata fiel al modelo de exportación primaria, de propinas mineras y de estabilidad jurídica que apalea trabajadores pero se lleva el dinero que estos generan por montones, a sitios y lugares de ultramar. Desde el titularato de Economía, doña Mercedes, fue una disciplinada e inflexible cancerbera de la pulquérrima gestión económica de un gobierno feraz en la producción de TLCs. ¿Alguien ha escuchado que la Aráoz haya protestado o dicho siquiera un ¡ay! sobre los importadores de cereales que pagan al Canadá por productos de primera (dentro de ese TLC) y reciben migajas de tercera? ¿Sospecharía usted de cualquier actitud cuestionadora o protestante de doña Mercedes con cualquiera de los países que tienen con Perú la cabecera de playa llamada TLC? ¡Bah!

¿Cuál es la independencia de Mercedes Aráoz? ¿es libre de la influencia voluntarista, estruendosa, electoralista, del presidente Alan García? ¿Que no sabe Aráoz que aquél practica la tesis del limón exprimido y tira las cáscaras de sus "amigos" una vez que no los necesita?

¿Es independiente doña Mercedes de su ciencia tecnocrática que considera al ser humano un guarismo en la monstruosa máquina de producción que abastece las faltriqueras de las multinacionales que cambian de dueños como de camisa? Ella se siente –y es- parte de ese mundo frío que escruta contabilidades y que asigna comisiones de trabajo para evitar cualquier cambio salvo el azul maravilloso que enriquece no al pueblo del Perú sino a los amos lejanísimos que premian muy bien a sus alfiles urbi et orbi.

¿Qué sabe doña Mercedes Aráoz del Apra, de su fundador, Haya de la Torre, de la epopeya en que decenios de hombres y mujeres transitaron por el oscuro túnel de encierro, destierro y entierro, vivando a su movimiento y peleando por la democracia del Perú? ¿Creerá aquella que los gorilas politicantes que la han ungido como su "candidata" la aprecian o estiman? No parece tonta y sí, en cambio, inteligente. Entonces ¿debemos suponer que le da crédito al mentiroso genético más eximio ambiente por estas tierras?

Ni ideológica o doctrinariamente, doña Mercedes Aráoz es independiente o libre. Pertenece al sistema que ella asume como el más correcto, el mismo que proclama ¡azúcar caro y cholo barato! Nunca se le ocurriría gritar que la patria se defiende y no se vende, por su ubicación en el espectro político que la tiene como parte fundamental de cualquier gobierno de opresión claudicante y anémica defensa de la soberanía espiritual o histórica de la patria.

El mundo globalizado tiene a sus cipayos y servidores. Importa poco el método que empleen para perpetuar el injusto escalafón en que minorías microscópicas, anticholas y mediocres, deciden el destino del resto de los 28 millones de peruanos. A ese cónclave de goznes, sí pertenece, por decisión propia y formación, la señora Mercedes Aráoz. Como vemos, la tan cacareada independencia es tan genuina como las promesas que hacen no pocos delincuentes que viven de la cosa pública.

¿Sabrá, por último, cual es la fina línea que diferencia a un cómplice de un tonto útil?

¡Tomar a lo serio cosas del Perú! pregonaba la voz acerada de don Manuel González Prada.

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.voltairenet.org/es
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

*caballazo: peruanismo por imposición brutal.

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