Wednesday, April 15, 2009

Danton, dictador

Los libros, mis amigos
por Herbert Mujica Rojas
14-4-2009

Danton, dictador
La revolución francesa, Octave Aubry, Cap. V, pp. 355-376; Madrid 1961

"Tal como él calculaba, mediante su ingreso en el ministerio, Danton
es el gran beneficiario del 10 de agosto. Rodeado por colegas asaz
mediocres, desde Roland a Lebrun-Tondo, se ve dueño del Consejo
ejecutivo. En torno suyo hay un grupo de cínicos: Camilo Desmoulins,
"el procurador de la horca", alternativamente sentimental o cruel;
Fabre d'Églantine, poeta oscuro, comediante fracasado y eterno
caballero de industria; Hérault de Séchelles, antiguo parlamentario,
vividor lujoso, a quien el placer devora. Todos quieren cargos y
dinero. Se comprende que se hayan unido a Danton, quien no se sentía
cohibido al decir en público: "-Esta zorra de revolución está
fallando: los patriotas no han ganado nada". He aquí a los patriotas
en el poder. Danton no se limitan a tener el Ministerio de Justicia en
sus manos; también maneja otros mil asuntos y los fondos secretos.

No sin razón se ha llamado a Danton el "Mirabeau de la plebe". Se le
parece singularmente, en primer lugar por sus vicios. Ambos son
desenfrenados gozadores y, para gozar, los dos se han vendido.
Mirabeau tenía más dignidad y compostura; Danton es un plebeyo sin
formas ni pudor; pero tanto en uno como en otro se encuentra un alma
relajada, a la vez activa y perezosa, desbordante de insania y fuego.
Con todo, en este burgués de Champagne, tan jovial en apariencia y tan
lleno de facundia, aparece una ausencia de equilibrio, una ruptura de
la mente, que no tuvo el aristócrata provenzal. Danton es un neurótico
y un semi-loco. 1 Con dos años de intervalo, Mirabeau y Danton
concluirán de un modo similar, sin haber logrado que nadie deposite su
confianza en ellos; ambos caen víctimas de su inmoralidad.

Danton posee el cuerpo y los brazos de un luchador. Su faz leonina,
como la "cabeza de jabalí" de Mirabeau, está picada por la viruela.
Bajo una frente amplia y alta, sus ojos pequeños y vivos se ocultan
tras la sombra de densas cejas. Tiene la nariz achatada por un
accidente de juventud, pero su aspecto tan próximo a la fealdad no le
impide conmover por su entusiasmo, su alegría, por cierto encanto
vulgar. Hijo de un abogado de Arcis-sur-Aube, después de buenos
estudios se hizo oficial de un procurador en París; luego con la dote
de su mujer, hija del propietario de un café, compra un cargo de
abogado en los asesores del Rey. Pleitea un poco, vive fácilmente,
halaga a sus amigos y se hace popular en el barrio de Saint-Sulpice,
en el que se ha establecido. Cuando llegan los sucesos de julio de
1789, Danton, que ha profetizado la "avalancha", se lanza a ella.
Todo le arrastra hacia la política: su temperamento, su facilidad de
palabra, su gusto por la intriga, su afiliación a la masonería. Desde
entonces se convierte en uno de los principales agitadores de París.
Domina a su sección y al club de los Cordeliers, y al mismo tiempo
juega un papel importante en los jacobinos. Dondequiera que halla su
interés, está presto a traicionar principios, partido político y
amistades. Bajo su apariencia franca, es falso y calculador. Concluye
una alianza con Mirabeau, le sirve y se sirve de él. Recibe dinero de
todo el mundo, de la Corte, del duque de Orleáns, de Inglaterra, hacia
la que se volvió en buena hora y de la que obtuvo asilo y donde
mantener relaciones secretas. No trabaja siempre en consonancia con lo
que recibe, pero sabe engañar lo suficientemente bien para que le den
de nuevo.

Elegido con dificultad substituto del procurador de la Commune, Manuel
fracasó en las elecciones a la Legislativa. En el curso de la lucha
entre los girondinos y Robespierre sigue una línea oscilante,
permanece neutral en la cuestión de la guerra, trata de entrar en el
ministerio Dumouriez, y cuando no lo consigue se acerca a Robespierre.
Insulta al rey y a la reina, pero se cruza de brazos el 20 de junio.
Hasta ese momento ha servido a los planes orleanistas. Los abandona en
cuanto ve que sus oportunidades se esfuman. El 10 de agosto ya se
conoce su actitud: ha esperado a que la victoria se definiera para
participar en ella.

Ese poder, obtenido por la debilidad de los girondinos, aspira Danton
a ampliarlo hasta ejercer una verdadera dictadura. Los girondinos se
apoyan en las provincias; él se apoyará en París. En una crisis ten
tensa, París debe prevalecer. Por añadidura los acontecimientos le
favorecen. El inventario de los papeles de Laporte revela, al día
siguiente de la toma de las Tullerías, que Luis XVI no cesaba de
mantener correspondencia con sus hermanos y con los exilados; que la
mayoría de los libelos y periódicos hostiles a la Asamblea y a la
Commune recibían subvenciones de la Corte. En seguida se publican esos
documentos, que provocan una oleada de indignación popular.

La Commune insurrecta se completa por el nombramiento de tres nuevos
delegados por cada sección. En esta hornada entran Robespierre,
Chaumette, Billaud-Varenne, Pache, Laclos. 2 Con tales refuerzos, la
Commune puede desafiar los intentos de la Legislativa para restablecer
un estado de cosas normal. Pone en funciones el tribunal
extraordinario votado por la Asamblea y limpia el Carrousel para
erigir allí, con carácter permanente, la guillotina.

En puridad no es Danton quien instaura su reino, sino Robespierre y
Marat, sobre todo Marat, quien cada día demanda un mayor número de
cabezas. El 19 de agosto abre su labor ese tribunal de la sangre. El
21 de agosto un pobre diablo realista pasa bajo la cuchilla. Le siguen
en los días inmediatos otros seis condenados, entre ellos el fiel
Laporte y el periodista Durozoy. La Asamblea, por su parte, encauza y
envía ante el Alto Tribunal de Orleáns a Barnave, 3 Carlos de Lameth y
los antiguos ministros Du Portail, Duport de Tertre, Bertrand de
Moleville, Tarbé y Montmorin. Así actúa de despensa del ogro,
guardando carne para las matanzas de setiembre.

Al recibir la noticia del encarcelamiento de la familia real, La
Fayette detiene a los comisarios enviados a su ejército e intenta una
marcha sobre París. Pero las tropas le abandonan. Entonces pasa la
frontera con varios oficiales, Latour-Maubourg y Alejandro Lameth.
Detenido por las avanzadillas austríacas, el exilio significa para él
un tránsito de cárcel en cárcel, hasta ganar la fortaleza de Olmütz,
en la que podrá meditar durante cinco años sobre los riesgos de esa
libertad por la que siempre luchó, y cuyas consecuencias ha sufrido,
pero que continuará embriagándole hasta la muerte.

La Asamblea confiere el mando vacante a Dumouriez, quien prestamente
se asocia al 10 de agosto. Kellerman reemplaza a Lückner, que sobre el
papel se convierte en generalísimo. Llega el instante del auténtico
choque. El 19 de agosto, Brunswick, con 60,000 prusianos, 20,000
austríacos y varios miles de emigrados, inicia la ofensiva. El 23 se
rinde Longwy, después de una débil resistencia. En París la emoción es
profunda. La Asamblea ordena nuevas levas.

Confusa y apresuradamente, con un desorden que refleja el caos de su
pensamiento, la Legislativa dicta medidas antirreligiosas, establece
el matrimonio civil y el divorcio, suprime las congregaciones, decreta
que todo sacerdote que no haya jurado la Constitución será deportado a
Cayena si no sale del territorio nacional en el término de quince
días, y, en fin, ordena la intervención y venta de los bienes de los
nobles que se fueron al exilio. Mientras castiga de ese modo a tantos
franceses de nacimiento, concede el título de ciudadanos a todos los
extranjeros que de cerca o indirectamente han contribuido a la
Revolución o a su gloria. Así se transforman en franceses Payne,
Priestley, Bentham, Wilbeforce, Williams, Anacharsis Clootz, Campe,
Klopstock, Schiller, Pestalozzi, Washington, Madison, Kosciusko y
otros muchos cuya nombre, entonces brillante, se ha extinguido
después. 4


El miedo se adueña de París, de los diputados y del gobierno. Los
ministros girondinos estiman que la situación militar es desesperada y
quieren retirarse detrás del Loira llevándose el Tesoro y el rey. Hace
ya tiempo que Roland, con los ojos en el mapa, piensa en ese plan y
hace sus cálculos. 5 Los girondinos siempre han temido a París.
Abandonando a su suerte la tormentosa capital, en la que se ha
desvanecido su influencia, podrán recurrir a las provincias, a la
verdadera Francia. Danton se opone. Es preciso mantenerse en París.
Realmente en otra parte y sin la alianza de la Commune, Danton no
sería nada. Aquí está jugando nuevamente por partida doble, pues
sostiene relaciones secretas con los realistas. Protege a Talón, el
antiguo dispensador de fondos de la Lista civil, continúa siendo amigo
de los Lameth, de Adrián Duport, y parece hallarse en contacto con la
Rouërie, que planea un levantamiento en Bretaña. Si los prusianos
entran en París y restablecen la monarquía, tiene tomadas sus medidas.
Si fracasan podrá presentarse como el salvador de la República.

De buen o mal grado consigue la adhesión de Pétion, de Vergniaud y de
Guadet, y propone a la Asamblea "medidas de salvación pública". Para
detener a los "traidores" y requisar fusiles es "preciso que se
autorice a la Commune para que durante dos días y dos noches practique
registros domiciliarios. Así son detenidas tres mil personas, que van
a llenar las cárceles.

La Asamblea no ha previsto estos excesos; comprendiendo al fin los
peligros de ese poder sin control que la arrastra al abismo, reacciona
con un súbito sobresalto y disuelve la Commune. La Commune protesta
con energía, y el 1 de setiembre un comité presidido por Pétion
presenta su defensa en la Legislativa. La Asamblea, temblando, no osa
mantener su decreto. la Commune aspira, sin embargo, a algo más; su
comité de vigilancia, donde reina Marat, se coaliga con Danton para
hundir a la Asamblea definitivamente. No necesitan más que un
pretexto, que pronto se ofrece.

En la mañana del 2 de setiembre corre por la ciudad el rumor que
Verdun, envuelto por el Ejército de Brunswick, va a caer. Las
secciones se agitan y claman de nuevo que ha habido traición. La
Commune da orden de tirar el cañonazo de alarma y en las esquinas se
toca a generala. Los ciudadanos disponibles deben trasladarse con sus
armas al Campo de Marte, prestos a partir hacia Verdun. Un comité de
la Commune va a anunciar esas disposiciones a la Asamblea. Vergniaud
les felicita: " –Cantasteis la libertad, ahora es preciso defenderla
.Hay que cavar la fosa de nuestros enemigos, porque cada paso que
ellos dan adelante cava la nuestra".

Danton sube entonces a la tribuna y pronuncia un discurso con su voz
de trueno, la cabeza echada hacia atrás, que resuena como la marcha de
la infantería al ataque: " -¡Todo se apresta al combate! Sabéis que
Verdun no está todavía en poder del enemigo; sabéis que la guarnición
ha jurado inmolar al primero que proponga la rendición. Una parte del
pueblo va a correr a las fronteras, otros levantarán fortificaciones y
otros defenderán con sus picas el interior de nuestras ciudades. París
va a secundar sus grandes esfuerzos. Pedimos que vosotros colaboréis
en este sublime movimiento del pueblo…. El toque a rebato que va a
sonar no es una señal de alarma, es el aviso contra los enemigos de la
patria. Para vencerlos necesitamos audacia, siempre audacia. ¡Sólo así
Francia será salvada!".

Una impetuosa ovación acoge sus últimas palabras, estremece las
bóvedas del Picadero y cae de nuevo sobre los diputados puestos en pie
y agitados de fervor patriótico. En verdad es un gran momento. Danton
sabe utilizarlo. A través de su amigo Delacroix propone un decreto
condenando a "la pena de muerte a quienes se nieguen a servir
personalmente o no entreguen sus armas, y contra los que de un modo
directo i indirecto rehúsen cumplir o entorpezcan las medidas dictadas
por el poder ejecutivo".

El decreto se vota sin discusión; en virtud de él Danton queda
prácticamente investido de un poder dictatorial.

Desde la víspera corren por la ciudad siniestros rumores. Se habla de
una conspiración de aristócratas y sacerdotes. Se habla también de una
matanza general de sospechosos. Manifiestos incitando al asesinato, y
firmados con el nombre de "Marat", cubren los muros. El ambiente tiene
ya la densidad de la sangre.

El periodista Prudhomme, amigo de Danton, corre a informarse cerca del
ministro de Justicia.

-Todos debemos ser degollados esta noche- le dice Danton. Los
aristócratas se han hecho con armas de fuego y puñales.

Prudhomme se muestra escéptico:

-Parece que eso es algo imaginario. Pero, ¿qué medios se van a emplear
para impedir la realización de tal complot?

-¿Qué medios? El pueblo, consciente y alerta, quiere hacer justicia
por sí mismo.

Entra Camilo Desmoulins, y Danton le dice:

-Mira, Prudhomme viene a preguntarme qué hay que hacer.

-¿No le has dicho que se entregará todos aquellos que reclamen las secciones?

-Me parece –insinúa Prudhomme- que podría tomarse una medida menos violenta.

-Toda moderación es inútil –replica Danton-. La cólera del pueblo
llega a su colmo, y sería peligroso detenerla. Una vez satisfecho su
primer furor, será el momento de hacerle entrar en razón.

La matanza está premeditada: Marat la ordena, la Commune la organiza,
y Danton la aprueba. Influyendo por el terror en los electores de la
Convención, quiere separarlos de los girondinos y hacerlos
dantonistas.

La carnicería empieza con la decapitación de veintitrés curas
refractarios en la cárcel de la Abadía, por federados marselleses y
bretones, 6. El substituto del procurador de la Commune,
Billaud-Vanne, exclama, mientras pisa los charcos rojos: "-¡Pueblo!
¡Cumples con tu deber sacrificando a tus enemigos!". Maullar, el
Maullar del 14 de julio y de los días de octubre, dice entonces:

-Ya no hay nada que hacer aquí, vamos a los carmelitas.

Procedente de las secciones del Luxemburgo y de las Cuatro Naciones,
7, llega una banda que se dirige al convento de los carmelitas, donde
están detenidos ciento cincuenta eclesiásticos no jurados. Al llegar
sus asesinos, corren a arrodillarse a la capilla. Mueren a golpes de
pica y de hacha. Cerca del arzobispo de Arles caen los dos hermanos La
Rochefoucauld, obispos de Saintes y de Beauvais, el confesor del rey,
Hébert, y el general de los benedictinos, Dom Chevreul. Varios
religiosos huyen al jardín, per se les derriba de los árboles como en
una partida de caza. Sólo unos pocos pueden escalar los muros y
refugiarse en las casas vecinas.

Después de beber vino, la horda se encamina a la Abadía, llena de
prisioneros. 8 Como ejecutor de las órdenes del Comité de vigilancia,
9, Maillard se instala en el vestíbulo de la prisión con un tribunal
que él preside, rodeado por doce colegas sentados ante una mesa y con
el registro de la cárcel ante los ojos. Los asesinos se sitúan detrás
de la puerta que da a la calle de Santa Margarita. Uno a uno, van
compareciendo los presos ante el tribunal. Con uniforme gris,
empolvada la cabeza y un sable a la cintura, Maillard les interroga
fríamente. Pasan primero una cincuentena de suizos y de guardias de
corps, detenidos después del 10 de agosto.

Para cauda uno de ellos, Maillard se limita a pronunciar tres palabras:

-A la Force.

Es la fórmula convenida para disimular su destino, a los condenados. 10

Se abre la puerta, y en cuanto franquean el umbral caen bajo las picas
o las bayonetas. 11 Se hace de noche, y el "trabajo" (como dice
Billaud-Varenne) prosigue a la luz de las antorchas.

Comparece el antiguo ministro Montmorin. El tribunal llamado del "17
de agosto", ante cuya jurisdicción pasó varios días antes, le puso en
libertad. Pero el pueblo, que veía en él a uno de los jefes de la
"conspiración realista", protestó con tal violencia, que Danton lo
hizo encerrar en la Abadía. Se enfrenta con desprecio a sus nuevos
jueces, y Maullar le dice:

-Sea, iréis a la Force.

-Señor presidente, puesto que os llaman así; os ruego que ordenéis que
me trasladen en un carruaje.

-Tendréis una carroza –responde Maillard.

Montmorin sale, muy digno, y pronto cae acribillado a golpes.

Le sucede Thierry, mayordomo de Luis XVI, que grita bravamente "-¡Viva
el Rey!, y va a tropezar con el cadáver de Montmorin. La multitud se
encarniza con él y le quema el rostro con una antorcha.

Se obliga, entre risas, al coronel de Saint-Mars a arrastrarse de
rodillas con una pica clavada en la espalda; luego lo decapitan. Así
son "liberados" más de trescientos prisioneros….
Debe decirse con justicia, sin embargo, que aquel Maillard, alma
extraña en la que emerge a veces la piedad, intenta salvar a un gran
número de presos. Lo logra con el sabio Geoffroy Saint-Hilaire, con
Cazotte, 12, con un antiguo gobernador de los Inválidos, Sombreuil,
cuya hija lucha para salvar a su padre de la muerte. 13 En total, deja
en libertad a unas cuarenta y tres personas. Para cada una de ellas
Maillard se levanta, se descubre como rindiendo homenaje a la
inocencia y grita "-¡Viva la nación!". Este grito es repetido fuera, y
los presos absueltos son conducidos a sus casas entre los besos y los
abrazos de un populacho sensible, mientras a sus espaldas los
victimarios comienzan de nuevo su trabajo.

La guardia nacional se mantiene en una actitud pasiva. Santerre
pretende que no está seguro de sus tropas. Fauchet denuncia a la
Legislativa la matanza de los carmelitas, y la Asamblea nombra un
comité "para restablecer la calma", del cual forman parte Dusaulx,
Bazire, Chabot e Isnard, entre otros varios. Llegan a la Abadía, y el
viejo Dusaulx se limita a pronunciar varias palabras rebosantes de
retórica e hipocresía. El elocuente Isnard dice a sus colegas:
"-Retirémonos". Vuelven al Picadero e informan de lo que han visto. La
Asamblea pasa tranquilamente al orden del día…..

Al salir del Consejo, uno de los subordinados de Roland, Grandpré,
advierte a Danton. El ministro de Justicia, con "los ojos saliéndose
de sus órbitas y gestos de hombre rabioso", exclama:

-"¡Que se j….. los prisioneros! ¡Que hagan lo que puedan!" 14

Los ministros girondinos sólo piensan en su propia seguridad y
demuestran en este día una cobardía lastimosa; 15 han sido denunciados
por Robespierre, y la Commune ha extendido un decreto de arresto
contra Roland y Brissot. En una carta de tímida protesta, Roland
escribirá a la Asamblea: "Ayer fue un día sobre cuyos acontecimientos
tal vez sea preciso correr un velo. Yo sé que el pueblo, terrible en
su venganza, conserva aún una especie de justicia…" 16. La prensa
girondina, por su parte, sale del paso haciendo una apología de los
sucesos….

Durante toda la noche prosiguen las ejecuciones en la Abadía, desde
donde se extienden a las demás cárceles, a la Conciergerie, al
Chatelet, a la Force, a la Salpetriere, a Bicetre. Cada vez mejor
organizada, la matanza durará cinco días, hasta el 6 de setiembre, sin
que se oponga ninguna autoridad. Las víctimas son de todo orden:
eclesiásticos, aristócratas, ladrones, hombres detenidos por deudas,
muchachas públicas, artesanos, ¡incluso niños! 17

En la Force, bajo la dirección inmediata del Comité de vigilancia, el
tribunal ostenta en su presidente a varios miembros de la Commune:
Monneuse, Rossignol, el horrible Hébert, que es quien más dura. Un
antiguo ujier del Chatelet sirve de escribano. Los condenados salen
por un corredor sombrío a cuyo final les esperan los verdugos, en la
pequeña callejuela de los Ballets. Los ejecutores empiezan hacia la
una de la madrugada. Entre las primeras víctimas están Rulhiere, jefe
de la guardia a caballo, y la Chesnaye, que el 10 de agosto sucedió a
Mandat en el mando de las Tullerías. Los cadáveres se apiñan en
montones en la calzada. Dos filas de hombres, mujeres y rapaces
asisten al espectáculo gritando y burlándose. La sangre forma muy
pronto un charco que cubre la calle hasta ambos muros.

Algunos presos se salvan, por ejemplo, Weber, hermano de leche de
María Antonieta, cuya identidad se ignora; Chamilly, mayordomo de Luis
XVI; Bertrand de Moleville, hermano del ministro. Para dar un aire de
justicia al tribunal popular, no hay más remedio que asentir a varias
absoluciones. 18

A las diez de la mañana del día 3 la princesa de Lamballe es sacada de
su calabozo. Acostada y enferma, hallábase invadida por el miedo a
causa de los ruidos que llegaban hasta ella. 19

-Levantaos, señora; hay que ir a la Abadía –le dicen los dos guardias
nacionales que le vienen a buscar.

La desgraciada responde con esta ingenua frase:

-Cárcel por cárcel, me gusta más ésta de aquí.

Le dan prisa, y temblando se viste y sigue a los guardias.

-¿Quién sois? – pregunta Hébert, de codos en la mesa.

-María-Luisa de Saboya-Carignan, princesa de Lamballe –murmura la
antigua dama de María Antonieta, y se desmaya.

Le dan una silla, la hacen volver en sí y la interrogan. Entre los
jueces y en la multitud que les rodea, hay hombres pagados por el
duque de Penthievre, su suegro, que quisieran salvarla. Se le pregunta
qué sabía de las conspiraciones de la Corte.

-No he conocido ningún complot –balbucea.

-Jurad amar la libertad y la igualdad, jurad odiar al rey, a la reina
y a la monarquía.

Esta tímida criatura, que desde su refugio de Inglaterra sólo ha
vuelto a Francia para compartir los riesgos de la reina, su dueña y
amiga, se yergue bajo las arrugas de su ropa con un súbito heroísmo.

-Haré fácilmente el primer juramento, pero no puedo hacer el segundo,
porque no está en mi corazón.

-¡Jurar o sois muerta! –le insta alguien.

Ella no responde, se vuelve y esconde la cara entre las manos.

Hébert levanta entonces su cabeza seca y dura, y pronuncia la frase fatal:

-Llevaos a la señora.

Dos hombres la cogen por los brazos y la arrastran hasta la calle.
Ante el montón de cadáveres, que en su mayoría ya han sido despojados,
exclama:

-¡Que horror!

Un sable se abate sobre su cuello. Varias picas se hunden en su
cuerpo; la desvisten enteramente, y durante dos horas permanece
desnuda en el borde de un guardacantón, expuesta a la lúbrica risa del
populacho. Un poco más tarde le cortan la cabeza y le arrancan el
corazón. 20 En lo alto de dos picas, el populacho va a mostrar sus
restos a la familia real, frente a las ventanas del Temple. La reina
no grita ni llora; queda para el resto del día como "petrificada de
estupor". La cabeza va después ante el Palais-Royal. El duque de
Orleáns, atraído por los gritos, se levanta de la mesa y saluda desde
el balcón a los asesinos de su cuñada. No tiene para ella ni una
palabra de piedad. 21

El 5 de setiembre, Pétion, alcalde de París, ofrece de beber a los
victimarios que han vuelto a pedirle órdenes respecto a ochenta presos
que hay todavía en la Force. "-Haced lo que creáis mejor", les dice.
Al día siguiente el hipócrita irá a la cárcel para limitarse a hablar
a los verdugos, según su frase, "con el austero lenguaje de la ley….".

En nombre del Comité de vigilancia, Panis y Serment se ocupan de la
inhumación de los cadáveres. 22 Marat, este ansioso de sangre, debería
sentirse satisfecho, pero París no le basta; quiere que, como en la
noche de San Bartolomé, la matanza se extienda a Francia entera. Hace
tirar en su imprenta la siguiente circular, con fecha 3 de setiembre:

"Advertida de que las hordas bárbaras iban a marchar contra ella, la
Commune de París se apresura a informar a sus hermanos de todos los
departamentos que una parte de los feroces conspiradores detenidos en
las cárceles han muerto a manos del pueblo: actos de justicia que le
han parecido indispensables en el momento en que este pueblo iba a
luchar contra el enemigo, para retener por el terror las legiones de
traidores escondidos entre nosotros; y sin duda que la nación entera,
después de la larga serie de traiciones que la han llevado a los
bordes del abismo, se apresurará a adoptar ese medio tan necesario de
salvación pública, de modo que los franceses exclamen como los
parisienses: "¡Marchamos contra el enemigo, pero no dejaremos detrás
nuestro a esos bandidos para degollar a nuestras mujeres y niños".

Firmada por todos los miembros del Comité de vigilancia, la circular
se remite inmediatamente a los departamentos, con la contraseña del
ministro de Justicia inscrita por el alma diabólica de Danton, Fabre
d'Églantine.

Danton, sin embargo, se percata de que se ha ido demasiado lejos y que
el verdadero París siente un indecible horror. Se presenta en la
Commune, y protesta ante Robespierre por los actos arbitrarios del
Comité. Después de una movida escena con Marat, obtiene la revocación
de los mandatos de arresto contra Brissot y Roland. Cree asegurarse
así la gratitud de los girondinos. Hábilmente, deja que se pongan a
salvo Adrián Duport, Talleyrand y Carlos de Lameth. 23

La conducta de Danton, no se basa aquí en la generosidad, sino en la
conveniencia política. Pues con relación a los presos de Orleáns, su
actitud es monstruosa. Hay allí 53 inculpados en espera del proceso
ante el Tribunal Supremo. El 2 de setiembre Danton envía a Orleáns a
su amigo Fournier el americano 24 con un fuerte grupo de voluntarios,
25, para traer a los presos a París. Fournier, pirata de faz
siniestra, lívido y con un enorme mostacho, con cinturón cargado de
puñales y pistoletes, engaña a los magistrados de Orleáns y les
arranca a los presos, con los que se encamina hacia Versalles. Allí
tiene una cita para el día 9 con los verdugos que debe enviarle el
Comité de vigilancia. Un antiguo constituyente, Alquier, presidente
del tribunal criminal de Versalles, galopa a París, advierte a Danton
del peligro en que están los prisioneros, y pregunta si debe
interrogarlos.

-¿Qué os importa?- contesta el ministro de Justicia. Hay entre ellos
grandes culpables. No se puede saber hasta qué punto ha de llegar la
indignación del pueblo contra esa gente.

Alquier protesta e invoca su dignidad, y Danton le interrumpe:

-No os mezcléis en este asunto. Podrían resultar para vos graves compromisos. 26

Y le vuelve la espalda al magistrado, que ha de regresar a Versalles
con la indignación consiguiente.

Al otro día el alcalde, Hipólito Ruchaud, intenta con riesgo de su
propia vida salvar a los presos. Es en vano, pues ya han muerto en las
carretas que les llevaban a la Orangerie. Entre las víctimas están el
duque de Brissac, antiguo comandante de la guardia constitucional de
Luis XVI, los ex ministros Lessart y D'Abancourt, el obispo de Mende,
Castellane, y otras cuarenta personalidades. Los cadáveres son
profanados y sus restos van a ensangrentar las rejas del palacio de
Luis XVI. 27 Los verdugos se trasladan luego a la cárcel, donde
ejecutan a la mayoría de los detenidos. Vuelven a París con sus
carretas ensangrentadas, y hacen alto, batiendo tambores, en la plaza
Vendome, ante el edificio de la Cancillería.

Danton baja el umbral. Fournier le da cuenta de sus actos. El ministro
aprueba. Se le oye decir en voz alta:

-No es el ministro de Justicia, es el ministro de la Revolución quien
os felicita.

Se engaña, pues solamente es un ministro del asesinato.

Su maestro y modelo, Mirabeau, había cometido grandes errores, pero al
meno son había cometido crímenes. Las sombras de estas pobres gentes
decapitadas se alzarán ante Danton en el instante de crisis de su
tornadiza fortuna. Danton ha de ver de nuevo a las víctimas de
septiembre cuando él mismo suba a la guillotina….

En provincias la circular del 3 de setiembre encuentra menos eco de
lo que Marat esperaba. Con todo, mueren numerosos aristócratas y
muchos eclesiásticos, frecuentemente por obra de bandas venidas de
París a Meaux, a Reims, a Charleville, a Caen y a Lyon. El duque de La
Rochefoucauld, antiguo presidente del directorio de París, es
asesinado en Gisors.

En conjunto las jornadas de setiembre en París y en los departamentos
arrojan 1,450 muertos 28 de los que son responsables, en primer lugar,
Marat, y luego Danton, Manuel, Hébert, Billaud-Varenne. Todos han
tenido una participación directa y han estado constantemente detrás
del Comité de vigilancia que preparó los asesinatos. Robespierre ha
podido disimular su asistencia, y más tarde llegará a negar que diera
su aprobación, pero de hecho puede afirmarse que, tácitamente, es tan
culpable como sus colegas.

Los bienes de las víctimas, reunidos por el Comité, se ponen a la
venta en una subasta. Ciertos miembros, como Sergent, se hacen
adjudicar algunos objetos a bajo precio. Su infamia es así absoluta y
completa. Entre esos hombres y Francia no puede existir nada en común.
Por culpa de ellos, la Revolución lleva, antes incluso de la muerte
del rey y del dominio de Robespierre, una mancha imborrable que nadie
podrá lavar jamás.

En la semana inmediata los ladrones son amos de París. Asaltan a los
paseantes y, bajo el pretexto de los registros domiciliarios,
organizan el saqueo de los almacenes y las casas. El Guardamuebles en
donde se conservan los tesoros de la Corona es saqueado en la noche
del 15 al 16 de diciembre. Desaparecen veinticinco millones de
diamantes, 29 entre ellos el Regente. La voz pública acusa a Danton de
complicidad. Mme Roland también lo cree. Danton no se ve los dedos en
esta imprudencia, pero parece cierto que tiene algo que ver con el
asunto su confidente Fabre d'Églantine. Danton tendrá, además, la
osadía, contra toda verosimilitud, de acusar a Roland y sus amigos
cuando se produzca el proceso de los girondinos. 30

Marat sigue reclamando víctimas en el Ami du Peuple y en sus
manifiestos murales, en los que apela con gritos histéricos a nuevas
catástrofes. Insulta a los girondinos, amenaza a la Asamblea y piensa
enviarla al patíbulo en corporación. Su demanda no deja de pesar en
las elecciones. El no puede admitir que sea elegido en París ni un
solo girondino. ¡Ni Pétion, ni Brissot, ni Condorcet! La asamblea
electoral del departamento del Sena, compuesta por 990 miembros, se
inclina y obedece. Apoyada por la Commune y por Danton, triunfa la
lista maratista. Robespierre es el primer elegido; entre los últimos
figura el duque de Orleáns, nombrado por insistencia de Danton, y que
desde ahora se titula a sí mismo el "ciudadano Igualdad", Pétion
resulta derrotado y ha de ir a buscar un escaño por Eure-et-Loir.

En los departamentos las elecciones se desarrollan con más calma,
aunque no faltan las habituales directrices redactadas por la sucursal
local de los jacobinos. Por doquier se jura odio a los reyes y a la
monarquía. El departamento del Sena pide la República, y Bocas del
Ródano le imita. pero la mayoría, aunque sienten una fuerte
animadversión hacia Luis XVI, no se pronuncian abiertamente contra la
abolición de la monarquía. El país muestra cierta repugnancia a romper
con una tradición secular. 31

Entre tantos errores, la Legislativa al menos no ha cometido aquel en
que cayó la Constituyente, excluyendo a los diputados salientes de la
nueva Asamblea. En la Convención entrarán muchos miembros de la
Legislativa y de la Constituyente.

Los girondinos esperaban mucho de las elecciones. Ahora miden a sus
expensas el resultado de las incitaciones de Marat, de la demagogia de
Danton y la preeminencia que está adquiriendo Robespierre. En los
últimos días de la Legislativa intentan reaccionar, y Vergniaud se
alza contra el odioso Comité de vigilancia. Pide que la Commune
responda, cabeza por cabeza, por la seguridad de los presos que
nuevamente llenan las cárceles. 32 Buen discurso, pero asaz tardío y
que se nota provocado por el fracaso electoral. La Asamblea y las
tribunas aplauden. La Commune, inquieta, simula someterse, anula a su
Comité y toma varias medidas en pro de la seguridad de los ciudadanos.

Esta será siempre su táctica. Cuando el poder, es decir, la Asamblea
dé pruebas de energía, la Commune se inclinará. En cuanto el poder se
envilece y debilita, la tiranía resurge.

Notas

1) Louis Madelin lo ha demostrado perfectamente en su Danton.

2) Choderlos de Laclos presentó la dimisión para incorporarse al
ejército; salió de París el seis de setiembre. Su mejor biógrafo, M.
Dard, escribe: "que… en su sección se había alzado valientemente
contra la Commune." Los revolucionarios le expulsaron de su seno.
Laclos, después de haber trabajado con celo cerca del incapaz Lückner
en la víspera de Valmy, llegará en octubre, a jefe de Estado Mayor de
Servan, en el ejército de los Pirineos.

3) Barnave fue detenido el 19 de agosto en su casa de Saint-Egreve, en
el Delfinado; se le encerró en el fuerte Barraux, donde estuvo quince
meses. En noviembre de 1793 fue transferido a París, para comparecer
ante el Tribunal revolucionario.

4) Hizo el anteproyecto el girondino Guadet, y el decreto se votó el
26 de agosto: "Considerando que los hombres que por sus escritos o su
valor han servido la causa de la libertad y han preparado la
liberación de los pueblos no pueden ser tenidos como extranjeros por
una nación, a la que su inteligencia y su voluntad han hecho
libres….", etc.

5) El 10 de agosto le dijo a Barbaroux que tal vez sería necesario
ganar la Meseta central para constituir la república del Midi.

6) Había allí veinticuatro sacerdotes. El abate Sicard, director del
Instituto de sordomudos, fue perdonado en razón a sus obras de
beneficencia.

7) Los asesinos eran sobre todo adeptos de Marat. Se conservan algunos
de sus nombres: el matarife Godin, el carretero Dubois, el cerrajero
Lachevre, el zapatero Ledoux, el orfebre Debrenne, el vinagrero
Damiens y los guardias nacionales Bouru y Maillet. Como en los tiempos
de la Liga, había también domésticos y lacayos en paro forzoso.

8) Lally-Tollendal, que había vuelto desde Suiza para defender al rey,
estaba detenido en la Abadía desde el 10 de agosto. Fue puesto en
libertad pocos días antes de las matanzas de setiembre, pudo
refugiarse en Inglaterra; no regresará a Francia hasta la instauración
del Consulado.

9) El decreto del Comité de vigilancia decía como sigue: "En nombre
del pueblo, camaradas, se os manda juzgar todos los presos de la
Abadía, sin distinción, a excepción del abate Lenfant, al que
colocaréis en lugar seguro. Firmado: Panis, Sergente". El abate
Lenfant era hermano de uno de los miembros del Comité. Excelente
predicador, no juró la Constitución civil. El decreto lo protegió sólo
un día, pues el 3 de setiembre fue asesinado con el abate Rastignac.

10) En cambio, en la cárcel de la Force decían para condenar a muerte:
"-A la Abadía".

11) Sólo se perdonó la vida al viejo coronel de suizos, D'Affry.

12) Fue detenido de nuevo y pasó el 24 de setiembre por el Tribunal
revolucionario, que lo condenó a muerte. Murió en la guillotina, al
día siguiente.

13) La leyenda que muestra a la señorita de Sombreuil condenada a
beber un vaso de sangre para salvar a su padre, se apoya en un leve
detalle real. Viéndola a punto de desvanecerse, uno de los ejecutores
le ofreció un vaso de agua, en el cual vino a caer, de la mano de
aquel hombre, una gota de sangre.

14) Brissot fue a ver a Danton a la Cancillería y protestó contra "una
matanza en la que los inocentes estaban confundidos con los
culpables". Danton le interrumpió brutalmente: "-¡Ni uno, ni uno! Me
he hecho traer las listas de los presos y han sido borrados los que
convenía poner a salvo". A Seiffert, médico y amante de la princesa de
Lamballe, que se había pasado a los patriotas, Danton le dijo: "-Quien
intente oponerse a la justicia popular sólo puede ser enemigo del
pueblo".

15) El Comité de vigilancia servía los odios de Marat contra Roland,
pues el ministro del Interior había negado una subvención de los
fondos secretos a favor del Ami du Peuple.

16) Ese mismo día Roland daba un almuerzo en el Ministerio del
Interior, y uno de los invitados, Anacharsis Clootz, declaró que la
matanza "era una medida saludable". Nadie se indignó.

17) Mortimer-Ternaux cita en su Historia de la Terreur los nombres,
profesiones y edad de cuarenta y tres muchachos asesinados de menos de
18 años, sobre todo en Bicetre, que servía de correccional. Se cuenta
entre ellos un aprendiz de doce años. Un testigo ocular escribe: "Los
ejecutores nos decían que los muchachos eran más difíciles de rematar
que los hombres maduros: ya comprendéis, ¡a esa edad la vida resiste
tanto!...." Cf. Barthelemy Maurice, Les prisons de la Seine.

18) Los presos a absolver se escogieron, según una lista remitida al
presidente y fueron conducidos a la Iglesia de Sainte-Catherine de la
Couture.

19) Las otras mujeres detenidas en la Abadía, Mesdames de Tourzel, de
Navarra, de Mackau, de Bazire, de Thibauld, de Saint Brice, fueron
liberadas la víspera o durante la noche por orden del Comité de
vigilancia.

20) El Journal inédito del arquitecto N. F. L. Fontaine, comunicado
por cortesía de M. Lucien Moreal d'Arleux, da nuevas precisiones sobre
el trato recibido por la princesa. Fontaine había salido hacia
mediodía con un amigo y "apenas llegamos a la plaza de las Victorias,
vimos una cabeza todavía sangrante, con una larga cabellera rubia,
hincada en lo alto de una pica que llevaban un grupo de harapientos a
los que diez hombres bien determinados hubieran puesto fácilmente en
fuga….Nos detuvimos un momento a la vista de esa cabeza femenina que
aquellos miserables presentaban a los parisienses aterrorizados como
un trofeo de su victoria, cuando nos empujaron unos mozalbetes que
seguían a la primera banda; mirando a mis pies, vi que chocaba conmigo
un cuerpo desnudo, deforme y cubierto de polvo, barro y sangre, que
aquellos monstruos arrastraban por las calles: eran la cabeza y el
cuerpo de la princesa de Lamballe, horriblemente mutilada ante la
cárcel donde estaba detenida….".

21) Su amante oficial, Mme. de Buffon, se desmayó. No parece cierto,
pese a las acusaciones formuladas, que el duque instigara el asesinato
de Mme. de Lamballe. Cierto que tenía algún interés, pues la princesa
gozaba de una viudedad de cien mil escudos sobre la fortuna de la
duquesa de Orleáns. El duque, empero, semeja extraño a las matanzas de
setiembre. Unicamente protegió y guardó en su familiaridad a Rotondo,
uno de los asesinos.

22) El 3 de setiembre enviaron esta trágica orden a los directores de
las cárceles: "Haced lavar con agua y vinagre los lugares de vuestra
prisión que estén ensangrentados, y echad arena por encima. Seréis
reembolsados de los gastos. Sobre todo rapidez en la ejecución de esta
orden y que no quede ninguna huella de sangre".

23) Estos tres hombres sabían muchas cosas sobre Danton. Había el
peligro de que hablaran antes de morir, sobre todo Duport, que había
pagado a Danton cuando estuvo a su servicio. Duport fue detenido cerca
de Nemours, y sin el apoyo del ministro de Justicia estaba condenado.
Danton le arrancó de las garras de Marat y luego le hizo poner en
libertad por el tribunal de Melun. Duport estuvo escondido hasta el 9
de thermidor, reapareció por algún tiempo, y sintiéndose inquieto el
18 de fructidor, se refugió en Suiza, donde murió de una enfermedad
del pecho, en Apenzell, el 2 de agosto de 1798. En cuanto a Carlos de
Lameth, se dirigió a Hamburgo, donde se le reunió su hermano Alejandro
después de tres años de cautiverio en Austria con La Fayette. Teodoro
se unió también con ellos; todos volverán a Francia después del 18 de
brumario.

24) Se le llamaba así porque en Santo Domingo fue capataz de negros,
en las plantaciones de caña.

25) Según confesión del mismo Fournier era "un puñado de ladrones".

26) Relation de Gillet, diputado de Seine-et-Oise en el Consejo de los
Quinientos, 25 de nivoso del año V.

27) Por un cruel refinamiento los restos de Brissac fueron conducidos
bajo las ventanas del pabellón de Louveciennes, donde vivía su amante,
Madame Du Barry. Había sido detenido en casa de ella.

28) Según la minuciosa estimación de Mortimer-Ternaux hubo 1,360
muertos solamente en París.Hay que añadir los 46 presos de Orleáns, 14
víctimas en Meaux, 9 en Reims, 10 en Lyon, y los asesinatos de Caen,
Charleville, Conches, etc.

29) Cierto número de dichos diamantes se encontraron en los
escondrijos donde los ladrones los habían depositado antes de su
arresto. Pero el Regente siguió perdido hasta el día en que lo rescató
el Primer Cónsul.

30) Vergniaud responderá entonces con desprecio: "-No me creo reducido
a tanta humillación como para justificarme de un robo".

31) Francia no se había vuelto republicana, pero los directorios de
departamento –con la excepción de 8 entre 85- habían aprobado la
suspensión del rey. El manifiesto del duque de Brunswick contribuyó
decisivamente a separarlos de Luis XVI.

32) Roland, que se levantó en la Asamblea contra la arbitrariedad de
la Commune, puso sobre la mesa a título de ejemplo varios centenares
de órdenes de detención "basadas solamente en sospechas de incivismo".
La Commune se apropió de varios millones de la Lista civil, de los
tesoros de las iglesias y de los muebles de los emigrados, vendidos en
los encantes o en subasta.

Tuesday, April 14, 2009

“Que Dios nos ayude”, ¿qué pobrediabladas son éstas?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
14-4-2009

"Que Dios nos ayude", ¿qué pobrediabladas son éstas?

¿Alguien de la Sunat puede informar al país, de manera responsable y
verídica, a cuánto asciende el monto de impuestos pagados por Dios o
sus representantes en Perú? Hasta donde se sabe el concordato firmado
entre el Estado Vaticano y Perú, entre gallos y medianoche en 1979, no
ha sido ratificado por ningún Congreso, por tanto es un instrumento
jurídico que NO tiene validez pero que funciona. Es decir pedirle
ayuda a Dios, como lo ha hecho el primer ministro Yehude Simon en
alusión a las múltiples desgracias recientes, deviene en un llamado
ocioso y a una figura que carece de autoridad porque no cumple con el
deber en que sí incurre el resto de la ciudadanía.

Murió el soldado número 14 caído malamente y por artera mano criminal
del terrorismo en el VRAE-Ayacucho y el ministro de Defensa, Antero
Flores nos recuerda que él no va a renunciar y que siempre, en toda
guerra, se producen bajas. Un descubrimiento notable para el estratega
de marras.

El presidente del Establo de la Plaza Bolívar, Javier Velásquez, ha
dicho que va a procurar que la junta de portavoces representados en
esa abominable colectividad de la que hasta el caballo de Calígula se
avergonzaría de formar parte –así lo denunció Manuel González Prada-
planearía un viaje al VRAE para "sensibilizarse" con dicha realidad
sangrienta. Ha admitido, sin ambages ni vergüenza alguna, que no están
"sensibilizados". ¡Cómo si la presencia de esos ilustres burócratas,
allá o acá fuera o tuviera la más mínima importancia!

¿Qué pobrediabladas son éstas?

Las iras están hoy desbordadas porque compruébase que el país no
avanza un milímetro, en cambio retrocede kilómetros y millas a paso
redoblado. Nuestros políticos son una casta que merece un acto
heroico, por tanto, ir al VRAE, de repente troca en una acción
sacrificada y por la cual merezcan recuerdo algún día. En el 2006 y a
propósito de la búsqueda de local a posteriori del sismo de agosto de
ese año, propuse que el Establo se trasladara a Tacna, de modo que en
casus belli, representaba el primer escalón dispuesto a rendir la vida
como lo hicieron los compatricios que pelearon en la guerra de rapiña
que Chile impulsó contra Perú entre 1879-1883. No caería mal un
monumento masivo por quienes de otro modo no son sino el acopio de
noticias escandalosas y muy mediocres. La idea no tuvo mayor eco hasta
hoy que Velásquez ha propuesto ir al VRAE.

Las tragedias en las carreteras, en los puentes, en la lucha de dudosa
eficacia contra el terrorismo demencial, son temas humanos en los que
la ayuda de Dios no tiene nada que ver. Las balas que asesinan son de
metal, el dinero que se emplea en su compra forma parte de los
impuestos que los ilustres de la Iglesia Católica no pagan o del
narcotráfico y también reconoce presencia terrena, no celestial. ¿A
cuénto de qué invoca a Dios el señor Simon? Tiene derecho a sus
creencias, aunque formen parte del engaño colectivo impulsado desde
hace dos mil años, pero a lo que no tiene posibilidad alguna es a la
superchería y a la idiotez de creer que todos somos débiles mentales
como para pensar que de otras partes y no de nuestras propias obras
valientemente acometidas, llegarán las soluciones puntuales a tanta
fragilidad como país.

La nación tiene que comprender que la pelea contra sus taras no tiene
otra salida que, como premisa inicial e inequívoca, reconocerlas en
toda su fealdad maloliente. Al terrorismo no se le combate con poemas
en forma de leyes, se le derrota desde el trabajo esforzado de los
ronderos, de la fuerza armada, desde el periodismo, desde la célular
familiar, el colegio, la universidad, las entidades del Estado, todas
juntas y premunidas de armas ideológicas y materiales para pulverizar
su cáncer violentista. ¿No lo sabe Yehude Simon? Me temo que él es el
único que puede responder esta pregunta con alguna relativa propiedad.
Y digo que es parcial porque clamar por la ayuda de Dios nos revela
cuan y qué tan grave es la impotencia de este agotado político de tan
aguda y abisal perspectiva.

¡Aquí y ahora se resuelven los grandes temas de la problemática
nacional! Que otros estafen desde los púlpitos y vivan gratis del
dinero que paga el resto de los peruanos es un tema que debe
corregirse pero para ello se requiere de un Congreso con mayúscula y
de hombres y mujeres justos y convictos en la igualdad de las personas
ante la ley. Mientras tanto, lo que todos vemos.

"Que Dios nos ayude", ¿qué pobrediabladas son éstas?

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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Monday, April 13, 2009

Los burocráticos derechos humanos en el VRAE

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
13-4-2009

Los burocráticos derechos humanos en el VRAE

¿Han sido categóricas, contundentes, tajantes, las condenas, de haber
sido emitidas, por las organizaciones que dicen defender los derechos
humanos, ante la masacre de 13 soldados en el VRAE-Ayacucho en días
recientes? ¿bastan, si es que existieron, esos poemas de boca para
afuera? Me temo que los derechos humanos en el VRAE, hasta de modo
burocrático y peor si son las vidas de elementos de las fuerzas del
orden, las heridas y asesinadas, NO existen. En Perú pandillas han
hecho creer que estos derechos se refieren sólo y en exclusiva a
civiles, muchos de los cuales están metidos en el terrorismo demencial
que no tiene nada de revolucionario y es parte de un conjunto criminal
de acciones.

Afirma el primer ministro Simon que esto ha ocurrido como respuesta a
las medidas del gobierno contra el terrorismo. Más elemental no pudo
haber sido su verdad de Perogrullo. El señor de marras justifica
cualquier medida, tornó en un acrítico oportunista y nadie sabe qué
reflexionó y que obtuvo de sus largos años en la sombra cuando estaba
en la otra frontera por la comisión de actos violentistas. No obstante
su absolución judicial sus pecados políticos presentes son de alto
voltaje permisivo.

¿Qué se puede decir del ministro de Defensa? Poco y aquello para
censurar su ineficacia rotunda. No sólo eso, Antero Flores fue puesto
en ridículo ha poco con el tema del museo de la memoria y en lugar de
irse, por mínimo decoro, optó por la conversión automática denigrante
de subirse a la marea ganadora. Si alguna vez pensó en futuro
político, es obvio que hará de aquello un ejercicio en los confines
limitados de sus propiedades. Más allá, sólo incurriria en el
ridículo absoluto.

Las organizaciones de derechos humanos parecen notarías que dan fe de
un tipo de violaciones que ellos reputan como tales. Cuando los
heridos son militares los pretextos para evitar la condena a los
fautores, menudean las excusas y explicaciones de todo jaez. Lo peor
de todo es que en la capital, y desde cómodos escritorios, con aire
acondicionado, fondos a granel, sí que es fácil "luchar" por los
derechos humanos. Ha poco la revista Caretas publicó el reclamo que
hizo una viuda que acudió a solicitar ayuda a Aprodeh porque vivía en
condiciones infrahumanas desde que su esposo había sido asesinado por
los senderistas reaccionarios en 1998. Y la respuesta fue la increíble
expresión que "sólo ayudaban a las víctimas del Ejército". Es probable
que la ignorancia de cuanto ocurre en el VRAE les empuje a decir
tamañas estupideces, entonces, hay que demandar para que la ciudadanía
compruebe que sí hacen su trabajo de modo sincero y humanitario, que
instalen oficinas de defensa de los DDHH en Ayacucho y en todas las
zonas de peligro en que actúa el terrorismo.

No es mucho pedir. Total el edificio de publicaciones que suele
repartir loas al mérito que ostentan, de modo real o mentiroso, las
organizaciones de derechos humanos, les regala elogios múltiples. Que
se hagan acreedoras a las mismas desde el escenario conflictivo de las
ocurrencias resulta en una necesidad fundamental. ¿O se ha visto
corresponsales de guerra que hablen del conflicto desde las muelles
poltronas de sus lindas oficinas en San Isidro o Miraflores y por
celulares satelitales? ¡Ya es hora de demandar acción y certidumbre!

Y aunque pareciera no haber conexión alguna, sí que la hay porque un
país al sur del Perú que está hoy en medio de un conflicto en base a
una controversia jurídica por delimitación marítima, obtuvo la rara
presea de tener asiento en la Comisión de DDHH en Naciones Unidas. ¿Y
saben por causa de qué?: por haber puesto a disposición del gobierno
peruano a Kenya Fujimori. Chile que nunca enjuició al criminal
sanguinario que fue Augusto Pinochet Ugarte, lavó sus manos, gracias a
la grita desaforada de elementos que se dan el lujo de acusar al
Estado peruano ante tribunales internacionales.

Fue increíble ver cómo un gordo burócrata de derechos humanos bramaba
porque "no se permitiera" a Kenya Fujimori o a su defensa, la
apelación o recursos contra la sentencia de días pasados. ¡Eso sí es
perturbar el debido proceso porque, nos guste o no, a eso tiene
derecho el japonés! Si, como empiezan a pergeñar voces más o menos
enteradas, la sentencia no se ajusta al proceso por el que fue
extraditado desde Chile, es hasta probable que aparezcan sorpresas
poco halagueñas que desnudarían la ignorancia torpe y la tremenda
ineptitud de quienes hasta hoy gozan de una fama no cuestionada.

Que las organizaciones de derechos humanos den demostración in situ y
de veras y que van a hacerlo en las zonas donde las papas queman. Los
derechos humanos no son recurso burocrático para obtener fondos
pingues y vivir a cuerpo de rey mientras que los soldados o militares
son acribillados por el terrorismo criminal.

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

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Wednesday, April 08, 2009

¿Hasta cuándo la cuchipanda?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
8-4-2009

¿Hasta cuándo la cuchipanda?

La esperada sentencia de la Corte Suprema al ex dictador Alberto Kenya
Fujimori le castigó con 25 años de prisión. Como es obvio, para unos
el resultado fue justiciero y reivindicador; para otros todo lo
contrario. ¿Debe el país transitar por la suicida ruta de dividirse en
torno a quien no representa a nadie? ¿no está Perú ya en el
zafarrancho de una guerra jurídica que por delimitación marítima ha
planteado a Chile? ¿a qué agentes o infiltrados o a qué nación
imperialista resulta utilísimo que Perú siga escindido y desconcertado
en sus planteamientos geopolíticos, distraído en temas de poca monta o
importancia deleznable cuando los australes se imponen a través de sus
parlamentarios, ministros, comisionados, mermeleros en la prensa local
y en las empresas, dispuestos a hacer creer que la sumisión completa
es clave para que lleguen las inversiones? ¿hasta cuándo la cuchipanda
que no hesita en manosear los derechos humanos aplastando la postura
de quienes no piensan del mismo modo? Mi modestísima opinión sobre
Fujimori ha sido vertida en artículos en blanco y negro desde el 2000
cuando 95% de los furiosos antifujimoristas actuales ni siquiera
sabían quién era el autócrata.

Si hay algo que no ha hecho Perú a lo largo de su luenga historia,
salvo raros momentos estelares, es pensar unitaria y coherentemente.
No somos un país, somos un conjunto disímil, múltiple, atolondrado, de
naciones y la orfandad de liderazgo político con miras a la
construcción de un Estado poderoso nacional, firme y decidido a
reivindicar su pasado de guión político en la gran nación andina es
patética como desgraciada característica. No hay buenas ni malas
masas, decía Haya de la Torre, sólo hay buenos y malos dirigentes. A
tenor de los resultados, es indudable que Perú es lo que sus adalides
han querido que fuera a lo largo de 187 años de vida republicana.

Hay mentiras monumentales sobre las que se han asentado "verdades"
cosméticas siempre convenientes a los que hacen el negocio en
cualquier sentido u orientación. Por ejemplo, se ha dicho que Fujimori
es el primer ex presidente sentado en el banquillo de los acusados y
múltiples testimonios desmienten la fruslería porque hubo otro, en su
cama de paciente terminal, Augusto B. Leguía, a quien se sentenció
poco antes de su muerte ocurrida en febrero de 1932. Leguía por lo
menos era peruano y había peleado en defensa del Perú en la guerra de
rapiña que Chile protagonizó entre 1879 a 1883. El nipón Fujimori fue
un claudicante vergonzoso ante la política del sur y está muy fresco
el recuerdo del Acta de Arica de noviembre de 1999 con sus novaks,
parejas, valdeses, trazegnies y otros traidorzuelos, algunos de
uniforme, que ahora fungen de especialistas en la materia. Es decir
hay claras diferencias y hasta el parangón es ocioso aunque
inevitable.

Perú debe recobrar ecuanimidad y pensar con criterio geopolítico y
unitario. Los que no crean en este imperativo fundamental es porque
defienden intereses parroquiales o están pagados por potencias
extranjeras. O simplemente abominan del Perú y sólo creen en el dios
dólar.

Por ejemplo. Días atrás una poderosa campaña de canonización en vida
fue iniciada por San Dionisio Romero Seminario, el banquero de los
banqueros, quien se declaró como de "centro-izquierda". De seguro que
la definición sociológica enunciada por aquél, jamás denigró tanto al
centro como a la izquierda que esta vez, como hace más de 35 años, se
olvida pasa por alto los delitos del poderoso hombre de negocios. Si
se trata de derechos humanos entonces ¿por causa de qué no hay
pronunciamientos contra quien sí es parte del poder que manda, coloca
y sufraga a presidentes y sí hay algazara contra quien está preso,
inane y NO es nada sino un guiñapo inservible tras las rejas? Curiosa
antinomia que no encontraría, me atrevo a sostenerlo, ninguna
explicación decente posible.

Quienes descrean de la sentencia tienen el camino de la apelación.
Como todo documento presenta zonas oscuras o sospechosas. Condena a
uno pero limpia, al nivel de ángeles inmaculados a otros. Y eso es muy
discutible cuando no maniqueo. Por otro lado los llamados a la
sedición son paparruchas ridículas. Jamás han sido los fujimoristas
orden o limpia conformación política, sólo federados en la primitiva
concepción de cómo exaccionar al Estado y servirse de él a como dé
lugar. Quien siembra vientos cosecha tempestades y así deberían
hacérselo entender al japonés Kenya.

Es hora, pues, de aquietar juergas y pensar fríamente porque Perú es
más grande que el insignificante ex presidente violador de los
derechos humanos y descreído acérrimo de un país que no es el suyo y
al que regaló en concesiones tramposas, contratos con nombre propio y
que lo digan sino las bandas de millonarios que prohijaron.

No obstante, la cuchipanda, sólo favorece los intereses foráneos que
quisieran, como lo empujó la administración de Fujimori, la
cantonización total del Perú y su remate a precio de almacén. Hay
muchos que aún quieren la repartija del país y sus agentes están muy
activos. No lo olvidemos por ninguna razón.

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Tuesday, April 07, 2009

Pero la Lectura ¡ay! siguió muriendo

Los libros, mis amigos
por Herbert Mujica Rojas
7-4-2009

Pero la Lectura ¡ay! siguió muriendo

Trujillo, abril 19, 2007

Señor rector de la Universidad César Vallejo, Sigifredo Orbegozo

Señor embajador Félix C. Calderón

Señor Manuel Jesús Orbegozo

Autoridades de este importante centro de estudios.

Señoras y señoras:

No todos los días un modesto periodista, tiene la feliz oportunidad de
ser invitado por un centro académico de tanto y tan bien ganado
prestigio como la Universidad César Vallejo. El vate liberteño y poeta
del mundo, cuyo nombre ustedes llevan como blasón inconfundible en
honor a las letras, al amor que éstas inspiran y a la dinámica que
impulsa este elan vital, esta noche, se engalana y sublima con un
propósito no menos loable: presentar el segundo tomo de otra de las
célebres entregas del embajador, también liberteño, Félix C. Calderón,
Las veleidades autocráticas de Simón Bolívar, en el capítulo, La
fanfarronada del Congreso de Panamá. No sé bien a cuento de qué estoy
yo aquí, que de presentaciones nada sé y mucho menos de trabajos
históricos como los que suele acometer el embajador Calderón, al
frente de ustedes. Pero en la tribuna de la inevitable circunstancia
siento que debo empinarme, hacer el mejor esfuerzo y convocarles a una
velada que tiene, por fuerza de las circunstancias, que convertirse en
fecha señera, parteaguas indudable, marcador resistente, aporte
notorio, punto de quiebre, en suma, una señal de alerta desde Trujillo
en La Libertad, para todos los pueblos del Perú.

Noten ustedes que en el auditorio también está otra personalidad de
esas que se forjan en el yunque de los años con méritos propios, luz
iluminadora y bondad serena y profesoral como testimonio vívido y
ambulante de que a estos hombres hay que quererlos porque siempre
entregaron todo de sí, por el Perú de sus amores, por el amor a la
causa de justicia y por la enseña indoblegable de ser periodistas con
la verdad ante todo y como escudo a lo largo de altas y bajas, siempre
con la frente en alto y la pluma como arma de trabajo. Señoras y
señores me refiero al maestro, liberteño también, Manuel Jesús
Orbegozo, que hace apenas pocos días en Lima hiciera, él sí, una
magnífica presentación del libro del embajador Félix C. Calderón.

¿Y qué mejor forma de entrar en materia, convocándonos todos, al
conjuro de la figura tutelar de César Vallejo y repitiendo sus
palabras marmóreas en Intensidad y Altura?:

Quiero escribir, pero me sale espuma,
quiero decir muchísimo y me atollo;
no hay cifra hablada que no sea suma,
no hay pirámide escrita, sin cogollo.

Quiero escribir, pero me siento puma;
quiero laurearme, pero me encebollo.

No hay tos hablada, que no llegue a bruma,
no hay dios ni hijo de dios, sin desarrollo.

Vámonos, pues, por eso, a comer yerba,
carne de llanto, fruta de gemido,
nuestra alma melancólica en conserva.

Vámonos! Vámonos! Estoy herido;
Vámonos a beber lo ya bebido,
vámonos, cuervo, a fecundar tu cuerva.

Para quienes sospechasen que no hay trabazón entre las inmortales
frases del poeta y cuanto vamos recitando esta noche, sugiéroles que
no lo hagan así. Por el contrario, invito a la Universidad César
Vallejo a una aventura del espíritu porque espiritual es la carga
emotiva que embarga toda empresa humana que comienza en la idea para
arribar a sus realidades mondas y lirondas.

Fue la intensa lectura detallada la que consiguió para el embajador
Félix C. Calderón resultados asombrosos, dicientes y que él, con
generosa valentía, decidió poner al alcance de la opinión pública
nacional y mundial, en forma de libros. Se atrevió a cruzar el Rubicón
impertérrito e intocable que, prácticamente, había hecho de Simón
Bolívar, no un hombre, sino un santo, a quien sólo había que atribuir
hechos magníficos, proezas titánicas, cúspides o Himalayas históricos
de inconcuso refrendo, como también acrítica y mediocre aceptación.
Lejos de cargar las tintas hacia dicterios o invectivas de fragilísima
factura y fácil aclaración, el historiador historió en los testimonios
que Bolívar mismo dejó por mano propia o por interpósita y analizó con
rigurosidad acerada cuánto de lógico, impostado o sobre-actuado, hubo
en aquellos párrafos, ora largos ora crípticos, románticos o cínicos
que la posteridad ha guardado con discreta pasión.

En buena cuenta, el embajador Calderón traza, con las mismas cartas de
Bolívar, una confrontación entre lo que dicen las palabras y lo que
aconteció merced a las crónicas de la fecha, a la historia y encuentra
serias y muy difíciles contradicciones, embrollos, no pocas
revelaciones y desaguisados de muy alto voltaje.

Pudo escribir el maestro, recientemente fallecido, Alfonso Benavides
Correa, en el prólogo al primer tomo de Las veleidades autocráticas
de Simón Bolívar, La Usurpación de Guayaquil:

"La miopía de Bolívar

Bolívar, ahora, es el cautivante y polémico personaje que, con
abundante y novedosa información, así como con brioso estilo, captura
el interés del embajador Félix Calderón, este nuevo libro con el que
incrementa su rica producción intelectual.

No es este libro un nuevo panegírico, sumiso y rendido, como el
Homenaje a Bolívar publicado en 1942 por la Sociedad Bolivariana del
Perú o los Testimonios (estudio y discursos) sobre el Libertador
publicados en Caracas en 1964, por la Sociedad Bolivariana de
Venezuela, sin olvidar, después el famoso Discurso de José Domingo
Choquehuanca, la exposición de Benito Laso a los electores de Puno la
Epístola de José María Pando.

Omitiendo en este apresurado prólogo preferencias a la Federación de
los Andes y a la Constitución Vitalicia jurada el 9 de diciembre de
1826 y abolida, cincuenta días después el 28 de enero de 1827,
provocando una vigorosa oposición en la que prevaleció, como aspectos
principales, el nacionalista, el democrático y el personalista que, el
28 de julio de 1828, citó Mariano José de Arce en la notable Oración
Patriótica en la que, combativamente, se expresó así: "Por muy grandes
que fueran sus servicios, aunque todo lo hubieras hecho sin ayuda de
nadie...... aunque nada le hubieran servido los brazos de los soldados
de las dos repúblicas y los recursos de los pueblos de la nuestra,
aunque él sólo hubiera restablecido la libertad, la gratitud no debía
premiarle a expensas de esa misma libertad. Hacer de la patria el
patrimonio de él habría sido destruir su propia obra. El honor y la
razón han prescrito cierto límites a la gratitud y es una injusticia,
un atentado, pretender traspasarlos. Todos los peruanos deben
conservar agradecimiento eterno a cuantos les han ayudado a conquistar
su libertad; pero un servicio, por muy grande que sea, pierde todo su
valor cuando se pretende cobrarlo exigiendo una injusticia y una
bajeza".

Bolívar –el guerrero, el hombre de salón, el orador, el escritor, el
político, el estadista, el legislador- no amó al Perú."

¡Precisamente! Acaso uno de los méritos más valetudinarios en que
incurra el embajador Félix Calderón en estos dos tomos iniciales, sea
el de haber estudiado a Simón Bolívar, el hombre de carne y hueso, el
cínico gobernante que influye sobre hombres y Estados y que, con el
título de dictador supremo, dividió países, consagró héroes que no lo
fueron y que no amó al Perú porque aquí vino con un designio, de
repente hasta genial, pero distinto, foráneo, alejado, de cualquier
proyecto nacional que tuviere como centro, epicentro y terremoto de
sus mejores conquistas, al Perú de los Incas, a la nación de naciones
y al hermoso país que nos vio nacer. ¡He allí una demostración de cómo
una buena costumbre, la lectura intensa, raigal, firme y sinceramente
crítica, produce revoluciones como las que protagoniza, de repente,
sin saberlo del todo, el embajador Calderón!

Somos un país con ciudadanos que han olvidado el buen hábito de la
lectura. Formamos una nación con ignorancias de suyo condenables.
Tenemos el raro referente de escuchar semi-verdades que, con el
tiempo, trocaron en sentencias apodícticas. Así, el semi-tartamudo,
deviene en orador dilecto. El iletrado con algún respaldo de dólares y
dichos que a fuer de repetidos, tornan en aforismos intelectuales, en
sabio o politólogo, si se dedica a la política, o analista si
demuestra que es menos burro que el resto. Un país que se arma sobre
cimientos al 50%, sólo tiene la mitad de su fuerza o apenas si convoca
a la epidermis de su ser contra un mundo agresivo que nos arrasa con
la fuerza de 100 huracanes premunidos de tecnología, capital y
monstruos, en forma de hombres o mujeres, que nos avasallan con su
nuevo lenguaje, la mitad en inglés y el resto en sílabas (también en
inglés) y que nos convierten en títeres marginales, payasos
insuficientes y seres casi sin dignidad y carentes de cualquier signo
de historia, pasado, apego a la tierra o culto a sus mártires.

Pretendo esta noche celebrar con ustedes el rito de una avenida nueva
que es una aventura que ya tiene un portaestandarte porque así lo ha
labrado su esfuerzo lector y pionero. Ambiciono que La Libertad, a
través de sus hijos contemporáneos y que militan por el mundo, dando
plena demostración de sus inteligencias, dé hoy al Perú un mensaje
firme por novedoso, claro por rotundo, genial porque es posible:

Señoras y señoras, propongo que a partir de la fecha, todos los 19 de
abril, se celebre el Día Peruano de la Lectura y que también
reconozcamos a su insigne creador, el embajador nacido en La Libertad,
ciudadano del Perú y del mundo: Félix Calderón Urtecho.

Entonces, volvamos a la fuente y acudamos a César Vallejo en su poema Masa:

Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
«No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: «Tanto amor, y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.

Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar

Caminemos por la paráfrasis:

Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «No mueras Lectura te amo tanto!»
Pero la Lectura ¡ay! siguió muriendo.

Se le acercaron dos y repitiéronle:
«No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero la Lectura ¡ay! siguió muriendo.

Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: «Tanto amor, y no poder nada contra la muerte!»
Pero la Lectura ¡ay! siguió muriendo.

La rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate Lectura!"
Pero la Lectura ¡ay! siguió muriendo.

Entonces, todos los hombres de la tierra
la rodearon; les vio la Lectura triste, emocionada;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar"

¡Esta noche, noche pionera, noche de estrellas y esperanzas de grito
al porvenir y puerta al horizonte nacional, la Lectura, por obra
demostrativa de cómo sirve y enriquece, ha quedado consagrada con su
día, el 19 de abril y su autor, el embajador Félix Calderón, como
jalones de qué puede hacer el espíritu cuando consagra con fuego
creador y atrevido lo mejor de su inteligencia y lo más hermoso de su
amor por el Perú!

¿Que nos alejamos de la presentación del libro? ¡No del todo! Había
anunciado mi desconocimiento real de qué hacía aquí, por tanto, no
pueden decir que no maliciaban que iba a transitar por caminos
distintos y audaces. Sin embargo de cualquier duda, les pido que nos
elevemos hacia aquellas dimensiones de los hombres y mujeres grandes
que marcan con fuego de historia y llama incandescente de forjadores
de sus epopeyas, hacia el llamamiento de una gran empresa espiritual y
cultural que parte de Trujillo y su universidad César Vallejo y su
gonfalonero ilustre, el embajador Félix Calderón, hacia más al norte,
al este y al oeste y al sur del país. Convocatoria que hace sonar las
trompetas del nuevo Jericó para derrumbar los muros de la ignorancia y
la falta de conocimientos. Conjuro de retarnos nosotros mismos, como
lo hizo el embajador Calderón al meterse en una bronca contra miles de
historiadores, que más que historiadores han sido panegiristas
rendidos a la loa fácil y al elogio políticamente conveniente, en una
pelea desigual, rodeado por el silencio oficial de los miedos de
comunicación-intoxicación.

¡Ni una línea alusiva a la presentación del libro en su segundo tomo
en Lima! ¡Ni siquiera porque en ella tuvo parte principal de
exposición el maestro Manuel Jesús Orbegozo, periodista de los buenos,
de fuste y pluma temible! ¡Sin respaldo de su alma máter, la propia
Cancillería que, como de costumbre, y yo siempre hablo muy claro y eso
lo sabe el embajador Calderón, se hizo la sorda! ¡Frente al silencio
de los mediocres, esta noche hacemos el llamado al conjuro de amor al
Perú, de hacer, nuevos caminos con ideas lustrosas y conmemorando, a
partir del 2007, el 19 de abril como el Día de la Lectura nacional!

No soy ni aspiro al sueño interesante de ser académico. Soy apenas un
soldado que milita en el periodismo de frente y con todas sus letras.
Y eso me avitualla de ciertas libertades, por ejemplo, me he saltado
el canon normal que es discurrir por la obra que ustedes leerán,
ahora, estoy seguro, con mayor ahínco. Pero es que Perú tiene que
caminar por los derroteros originales que sus hijos propongan para
mejor descubrir las alamedas democráticas que nos procuren un Perú
libre, justo y culto.

Tenemos aquí en Trujillo, esta noche, el paradigma viviente de qué
produce la lectura crítica y la práctica de un ministerio grave,
examen de conciencia que citaba Alfonso Benavides Correa, reiterando a
José de la Riva Agüero, en Félix Calderón. Y la galería de hombres
ilustres, peruanos todos, y con obvio y célebre predominio de los
liberteños, a los que se agrega con inconfundibles pergaminos, Manuel
Jesús Orbegozo, están casi compelidos a dar los aldabonazos de un Perú
redimido de su ignorancia y liberado de los grilletes más crueles que
pueden atenazar a cualquier país: los de la incultura y la falta de
crítica. El embajador Calderón pecó, si es pecado aquello, de crítica
generosa y abundancia de sentido cultural, nacionalista y peruanizante
sentido de vivir la vida, aquí, y cuando está fuera, recordando su
origen y haciendo de su embajada portavoz, chasqui y atronador grito
de propaganda de nuestras riquezas turísticas, culturales y económicas
que es otra dimensión fundamental de su tarea diplomática.

Vuelvo al ya mentado, varias veces hoy, maestro Benavides Correa,
cuando en el citado prólogo de hace dos años fragorosos, de forja
dulce y de horas luengas como apasionantes porque así era trabajar con
él en empresas comunes y escribió palabras que puédense aplicar
también, con igual sentido y cariño fraterno, al segundo tomo La
fanfarronada del Congreso de Panamá:

"La crítica, sin embargo, no será unánimemente laudatoria. Las
críticas se resienten de superficialidad, de carencia de
fundamentación histórica y sociológica seria; no van a fondo en el
examen de los problemas ni intentan revisión alguna de las cuestiones
que realmente importan a la República; optando generalmente por el
ominoso silencio. Esto ocurre no sólo en el Perú. Es el caso de Manuel
Ugarte o el coraje civil. En su Historia de la Nación Latinoamericana
anota Jorge Abelardo Ramos: "el irritado silencio que ha rodeado
siempre a la figura de Ugarte no sólo es necesario atribuirlo al papel
de "emigrado interior" del intelectual del 900 en las semi-colonias,
sino al "leprosario político" en el que la oligarquía y sus amigos de
la izquierda cipaya recluyen a los hombres de pensamiento nacional
independiente".

¿Será una trágica constante, al cabo de años de apostolado, de no
evadir los temas esenciales del drama, luciendo el coraje moral de
estar contra los mandarines, tener, sin prensa adicta, un atardecer
escéptico por el silenciamiento?

Lima, junio del 2005"

Apreciado embajador Calderón, señoras y señores: había que salir de
Lima, esa capital infecciosa de placeres mundanos, frivolidades
criminales y delicia de seres fáciles a quienes no alcanza la grandeza
provinciana que crea, como lo hemos hecho hoy, un derrotero, una
esperanza, una señal de alerta, en la oscuridad tenebrosa, en los
potros de bárbaros Atilas que padece el país desde cientos de años a
la fecha. Es su voz escrita con entregas de lectura profunda del
embajador Calderón, vertidas en ya más de 8 libros, los que alientan
la esperanza de surcos jóvenes que aguardan al obrero humilde de
lecturas múltiples y enriquecedoras de su mañana mejor porque así
tendrá que ser el Perú de nuestros hijos y de los hijos de sus hijos.
Tenía que ser aquí en La Libertad donde se pudiera romper el cerco
envidioso de miopes y présbitas, enceguecidos en pasiones subalternas.
¡Cómo no recordar, otra vez, a Vallejo, cuando en Huaco dice:

Yo soy el coraquenque ciego
que mira por la lente de una llaga,
y que atado está al Globo,
como a un huaco estupendo que girara.

Yo soy la llama, a quien tan sólo alcanza
la necedad hostil a trasquilar
volutas de clarín,
volutas de clarín brillantes de asco
y bronceadas de un viejo yaraví.

Soy el pichón de cóndor desplumado
por latino arcabuz;
y a flor de humanidad floto en los Andes,
como un perenne Lázaro de luz.

Yo soy la gracia incaica que se roe
en áureos Coricanchas bautizados
de fosfatos de error y de cicuta.

A veces en mis piedras se encabritan
los nervios rotos de un extinto puma.
Un fermento de Sol;
levadura de sombra y corazón!

Recado del corazón, jaculatoria de honor, notificación que estamos
siempre al pie de las mejores causas. Puedo decir que desde hace más
de 6 ó 7 años, aprendí a conocer de la pluma leída y rica del
embajador Calderón, un ejemplo de vida, un bronce de valiente
paciencia, un apoyo intelectual de primerísima calidad. Testigo soy de
muchos de sus mandobles al sistema, de repente, con modestia de alumno
tímido, hasta cómplice de una que otra travesura, pero siempre
inspirado en el ejemplo diáfano de hombres que hacen que la vida sea
un conjuro de amor y querencia por la tierra y devoción inobjetable y
eterno por el Ande y su historia. Tengo que decir que La Libertad
tiene el privilegio hoy de proponerle al Perú un Día de la Lectura que
será el jalón institucional que nos lleve a navegar de la mano de su
primer piloto y creador, el embajador Félix Calderón, hacia nuevos
puertos, mares procelosos pero siempre embebidos de la promesa del
éxito y de la conquista de la victoria de nuestros ideales. Si la vida
no es combate, lucha, pasión y amor ¿qué cosa es entonces?

Aquí estamos, por último, por lo menos en cuanto a mi humilde tenor se
refiere, para decir que aguardamos aún mucho de su producción
embajador Calderón. Que el Perú de adentro, el sincero, ese que
ningunean desde la capital pero que crea inflexiones nacionales de
digna imaginación, le sabe pleno y firme en la bitácora que se ha
propuesto con sus libros que también tendrán que ser leídos y formar
parte del rico acervo cultural y pedagógico del país. Aquí estamos
como cuando el Perú de Grau, Bolognesi, Cáceres y el Soldado
Desconocido de mil batallas heroicas, nos convocó, en los caminos de
Nuestra Señora la Vida a combatir juntos sin conocernos por el Perú y
su gente. Aquí estamos fraternos y limpios, para todos los nuevos
retos a que se nos quiera llamar. Palabra de hoy. Palabra de mañana.
¡Palabra de siempre!

Muchas gracias.

Monday, April 06, 2009

Buena filosofía desde Huancayo

Los libros, mis amigos
por Herbert Mujica Rojas
5-4-2009

Buena filosofía desde Huancayo
por Sandro Bossio S.
Correo 2-6-2007 http://www.correoperu.com.pe/prov_columnistas.php?id=411&ed=6)

El libro de Luis Pacheco Mandujano, "Sofía y Teodoro: diálogo en torno a la prueba lógica y ontológica de la existencia de Dios", es un libro curioso. Un rara avis en nuestro medio editorial e intelectual, porque se trata, pese a su brevedad, de un libro teorizante de profundas doctrinas y filosofía pura. Rara avis, además, porque está pulcramente escrito. Me atrevería a decir, el libro de filosofía más original y concienzudo de las letras regionales y aún nacionales.

El vehículo que nos conduce sosegadamente a estas sesudas excavaciones en el pensamiento humano es casi un anecdotario: Sofía y Teodoro se encuentran una tarde fría y de cielo nublado, opaco y triste para conversar. Hace algún tiempo que no se ven y Teodoro tiene una pregunta que hacerle: ¿Es verdad que Sofía tuvo una polémica con un magistrado ideológicamente invencible sobre la forma cómo debe probarse la existencia de Dios? Más aún: ¿Es verdad que salió airosa y demostró que la lógica es más poderosa que la doctrina tomista? Ella le responde que todo es cierto. Teodoro le pide que le cuente cómo se suscitaron las cosas y entonces ella echa mano de su inteligente locuacidad y le relata lo acontecido. A lo largo de 34 hermosas páginas, y en dos jornadas, Sofía expone su teoría filosófica de cómo probar la existencia de Dios desde nuevas ópticas más lógicas y contemporáneas. De ese modo va desechando teorías antiguas, corrientes provectas, escuelas caducas, y la muestra de conocimiento que tiene bajo la manga se hace verdaderamente deslumbrante. Ante las ávidas preguntas de Teodoro, esta –queremos imaginarnos– hermosa filósofa desecha una a una las teorías tomistas y, haciendo gala de todos los niveles de la argumentación, consigue no sólo subyugar a su interlocutor (y a nosotros con él), sino que además logra su cometido gnoseológico: convencer sino persuadir sobre tan espinoso tema.

La estructura que el libro adopta es la misma que usaron muchos filósofos clásicos para hacer más digerible, más didáctica y comprensible, la información que pretenden transmitirnos. Desde los Diálogos de Platón hasta Así habló Zaratrustra de Nietzche, pasando por el Bhagavad Gita, y por otros libros cismáticos, fue la estructura más eficiente y usada por los escritores filosóficos.

El pensamiento que rezuma el libro se encuentra lindante con la filosofía socrática, pues al igual que el sabio griego, las entrelíneas del libro nos dicen que el deber del filósofo es provocar que la gente piense por sí misma, en vez de enseñarle algo que no sepa.

Los diálogos de Teodoro y Sofía tienen una finalidad: refutar elegantemente las verdades de Tomás de Aquino, es decir el tomismo, muchas teorías de Aristóteles y otras neoplatónicas, pues ella piensa que esas ideas se han revejido, o siempre han sido falaces.
Hay que saludar no sólo la buena complexión del libro, la excelente redacción, el inmejorable material filosófico que incluye, sino, además, el buen sentido social que ha tenido Luis Pacheco Mandujano al recuperar la figura de la mujer en la filosofía. Y es que no recuerdo a más filósofas que Aspasia de Mileto, Hipatia de Alejandría, quizás nuestra luchadora Flora Tristán, Simone de Beauvoir y la española María Zambrano.

Pues con Sofía, esta lúcida maestra de la filosofía que se me antoja la versión juvenil de la simpática niña protagonista de la novela El mundo de Sofía de Jostein Gaarder, tenemos los huancaínos y los peruanos a la mejor de todas.

______________________________________________________
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Visitez la Suisse virtuelle sur http://www.suisse.com

Sunday, April 05, 2009

La canonización en vida de San Dionisio

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
5-4-2009

La canonización en vida de San Dionisio

¿Dirán algo los partidos? ¿expresará algo coherente la rabanería
caviar tan ocupada de su rentable caso con Kenya Fujimori? ¿para qué
sirve la prensa y los medios de comunicación si no es para la ruin
tarea de honrar a quien carece de cualquier dignidad y cuya vida ha
sido el resumen de la viveza, de la monra, de la exacción, del timo?
Los alvaros sobran para, caja en mano, acallar protestas y comprar
conciencias. De buena fuente se sabe que las gestiones de su
canonización están muy avanzadas con la Santa Mafia. Con la verdad no
temo ni ofendo. (hmr)

PRINCIPAL BANQUERO DEL PERÚ SE JUBILA Y SE CONFIESA

"Soy un hombre de centroizquierda"
http://www.elcomercio.com.pe/impresa/notas/soy-hombre-centroizquierda/20090405/269214

Empresario reconoce que financió varias campañas políticas. No se
arrepiente de haber ido al SIN. "Fui por un tema específico". Maldice
la hora en que aprobó el alquiler de avión a Montesinos. El presidente
que menos lo llamó fue Fujimori. El que más, García
A mitad de semana, Dionisio Romero Seminario dejó la presidencia del
Banco de Crédito del Perú (BCP), la entidad financiera más importante
del país. Un día después de su jubilación nos concedió una entrevista
para tratar sobre su vida y su relación con el poder en las últimas
tres décadas. En el diálogo con El Comercio sorprende por su trato
directo para abordar sin ambages algunos temas picantes, como el
financiamiento de las campañas políticas, su definición como hombre de
centroizquierda y hasta lamentables sucesos para él como su diálogo
con Montesinos.

¿Le costó tiempo y trabajo decidirse por la jubilación?

No. Esto que ha sucedido ayer (miércoles) está planeado desde hace
algunos años. La primera intención era que después de cinco o seis
años que mi hijo Dionisio tomara peso propio, viniese la
transferencia. Pero él me pidió que lo postergáramos dos años más
porque sentía que todavía no estaba listo. Así que esto está
programado desde hace por lo menos cinco años.

Usted ya quería

No es que quisiera sino que debo hacerlo.

¿Por qué?

En la parte de Romero (el grupo) yo puse la regla de que todos los
ejecutivos se jubilasen a los 65 años. Así lo hice cumplir. Había unos
que cuando se lo mencionaba, se ponían pálidos. Claro que a algunos
ejecutivos que se han jubilado no les va bien después porque se
sienten inútiles. Pero la mayoría de nuestros gerentes la ha pasado
bien.

¿Cómo será su jubilación?

No voy a estar ocioso. Me dedicaré a lo que me gusta, que es una
pequeña compañía de aviación, Aerotransportes S.A., que tiene unos 10
aviones. Me ocuparé más de la chacra que tengo en Huando. Dedicaré más
tiempo a mis nietos y a mi familia, a mi mujer que está preocupada de
que me quede demasiado en casa.

¿Cuál es la relación del BCP con el poder?

Cada uno tiene su rol y el banco es muy respetuoso, por su propio
interés y para sobrevivir, de que no debe intervenir en política.
Nunca debe asociarse mucho con un gobierno porque luego viene otro y
estás en la vereda equivocada. Entonces, el BCP no interviene. A veces
los medios dicen que sí, pero no es cierto; nosotros no intervenimos
en política. Cuando entra un gobierno, tenemos mucho que ver, porque
nos llama un ministro y otro para que colaboremos con la educación o
donemos, y también el MEF, porque tenemos mucho que ver.

Se ha dicho que los grandes empresarios financian campañas.

Es verdad.

¿Ustedes han financiado diversas campañas presidenciales?

En la primera que financiamos les dimos la misma suma a los tres
principales partidos. Ello fue cuando regresó la democracia. Y se lo
dijimos a los tres, lo cual les cayó pésimo.

A Belaunde, a Bedoya

A ellos, y no sé cuál sería el otro.

¿Cómo se define políticamente?

Soy un hombre de centroizquier-da. Hice un test en que respondí muchas
preguntas, y salí bien a la izquierda del espectro político.

Llama la atención que usted se ubique en la centroizquierda.

Fui educado en una universidad liberal que llamaban "pink" o de
izquierda, la Universidad de Pomona (EE.UU.). Te preguntaban y salí en
el cuadrado del lado izquierdo.

Imagino que muchos presidentes los llaman. ¿O ustedes le tocan la puerta?

Sí nos llaman. Y te mentiría si te digo que no los vamos a buscar
nunca. Si tenemos un problema serio, entonces vamos a tocar las
puertas. Si una empresa de Romero tiene un problema con el subsidio
del biodiésel por parte de los estadounidenses y los muchachos (la
nueva generación del grupo) han puesto una planta, aunque yo no estaba
muy de acuerdo con eso, tienen que ir a tocar las puertas del ministro
para hacerle ver que acá hay una injusticia, un dumping.

¿Hay una relación constante con el poder?

Trato de que no me llamen mucho porque cuando lo hacen nunca es para
regalarte nada.

¿Cuál es el presidente que más lo ha llamado?

El que menos me ha llamado es Fujimori: tres veces. En una oportunidad
no me reconoció.

¿Y el que más lo ha llamado?

García en su primer gobierno.

Ese gobierno fue el que pretendió estatizar su banco.

Es que se le vino todo abajo. La política que tuvo de no pagar la
deuda externa dio una sensación de bienestar que fue una burbuja; solo
le duró dos años.

¿Fue un gobierno malo?

Pésimo. Con el peor impuesto: la inflación. Pero no desde el punto de
vista social, a pesar del daño que hizo. Quizá le damos demasiado
énfasis a la parte económica, pero hay otros presidentes que han
intentado perennizarse.

Fujimori.

En parte. La última la quiso ganar con trampa, pero las anteriores sí
lo elegimos. ¿O no?

Seguimos siendo un país inestable, tenemos personajes que predican el
antisistema.

Peligroso, y están equivocados. Ya muchos lo han probado, y lo van a
probar otra vez los pobres bolivianos. El Estado es deficiente en
administrar, y la tendencia a que no se retribuya al que más trabaja
genera una sociedad pobre y castrada.

El otro extremo tampoco era aceptable. Mire lo que está sucediendo en el mundo.

Desde la revolución industrial, el sistema capitalista ha incrementado
la riqueza del mundo y siempre ha tenido un defecto: es volátil y
cíclico. Con la teoría que descubrimos recién en los años 30 con
Keynes, nos dimos cuenta de que los estados deben tener políticas
anticíclicas. Por eso la crisis no va a ser de la magnitud que hubiera
sido.

Que no advirtió la banca, sabiendo que esto era cíclico.

Se desarrollaron nuevas maneras de hacer negocios que no estaban
reguladas y se incurrió en excesos tremendos.

¿A usted le vinieron a ofrecer estos derivados financieros?

Me ofrecieron esos derivados, pero como los comprendemos poco o no lo
entiendes muy bien, nunca invertimos en eso. Tenemos algunos
derivados, pero todos son para bajar el riesgo. Los derivados de
"credit default swaps" (CDS, instrumento financiero de inversión
altamente sofisticado, y, ahora lo sabemos, muy riesgoso) eran para
ganar dinero, garantizando que esas empresas no iban a quebrar. Nunca
invertimos en eso.

¿De qué se arrepiente?

Como somos muy estrictos con nuestros primeros hijos, una vez mi
primera hija empezó a llorar mucho y la reñí y la saqué del cuarto. Me
duele en el alma haber hecho eso. También me arrepiento de otras
cosas, negocios que he dejado pasar, pero no me duelen tanto.

¿Se arrepiente de haber ido a la oficina de Montesinos?

No.

¿Piensa que estuvo bien?

Yo fui por un tema específico me arrepiento por todos los problemas
que me trajo, pero aquí un cliente necesitaba ayuda y lo estaban
fregando y cerrando sus fábricas. Y en el corredor de aquí fuera,
Raymundo Morales me dice: "Tú tienes conexión con Vladimiro, podrías
hacer el favor" y yo le contesté: "Claro, por el banco voy".

Tenía conexión con Montesinos

Sí, la había tenido por Palmas del Espino y porque él quería tener una
relación conmigo.

Se llamaban entonces

Me llamaba, pero para informarme sobre la guerra con el Ecuador, a
Arturo (Woodman) y a mí, y no me hablaba de ningún otro tema. Conmigo
tenía una relación limpia.

Usted tenía información de que era un funcionario corrupto

No, en absoluto. Yo no le veía signos de riqueza. Abusaba del Poder
Judicial, eso sí sabía, para ser honesto, pero que robaba plata, no.
Cuando me llamó para lo de Hayduk, yo le dije: "Ya te di lo que me
pediste, ¿para qué quieres que vaya?" Y él me contestó:"Ven a
conversar, no más". Y esa reunión me trajo todo el problema.

¿Qué sintió cuando salió el video?

Le hizo mucho daño a mi buen nombre y me causó un sufrimiento
tremendo. Fui por un buen propósito. Y ese cliente está bien
agradecido porque lo estaban chantajeando.

¿Quién lo chantajeaba?

Vladimiro, pero yo no sabía. No suena a verdad, pero no sabía.

Montesinos salió del país en un avión del grupo Romero.

Sí, es cierto. Lo alquilaron. Me llamaron de Palacio (de Gobierno),
David Saettone, que era ex funcionario del BCP, y me lo pidió. Maldita
la hora en que dije que sí.

¿Se arrepiente de eso?

Sí, porque trajo conexiones adicionales innecesarias.
Ahora que tendrá más tiempo, ¿por qué no piensa en política?

De ninguna manera. Primero, soy muy viejo, y segundo, no soy bueno en
la política. Mis padres siempre me dijeron nada con la política.

¿Financió todas las campañas?

Todas no Muchas me han salido gratis.

¿A García para este período?

Esa es gratis. Todavía me debe (risas).

SUS OPINIONES SOBRE

"Ha sido un presidente democrático, no avasalló los poderes y captó a
buenos ministros. Y se puede trabajar poco y divertirse si se tienen
buenos ministros. Con que toques bien la batuta…".

ALEJANDRO TOLEDO. EX PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

"Desde el punto de vista económico fue un buen presidente, pero no en
lo social. Separó a los peruanos y no respetó las instituciones. Hizo
cosas buenas, como pelear contra el terrorismo y hacer la paz con
Ecuador".

ALBERTO FUJIMORI. EX PRESIDENTE Y PROCESADO

"Hay que reconocer que lo está haciendo bastante bien en estos
momentos. Ha tenido un cambio genuino. Siempre ha tenido vocación
democrática. Siempre le han llamado la atención las grandes obras".

ALAN GARCÍA PÉREZ. PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA

LA FICHA

Nombre: Dionisio Fernando Romero Seminario.

Profesión: Economista, con una maestría en Administración de Empresas
en la Universidad de Stanford.

Edad: 73 años

Trayectoria: Director del BCP, Cervecería Backus, Cementos Norte
Pacasmayo y Credicorp.Principal accionista del Grupo Romero.

Friday, April 03, 2009

Doe Run ¡no les ligó triquiñuela!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
3-4-2009

Doe Run ¡no les ligó triquiñuela!

Se anuncia con bombo y platillo, como si fuera una aparente solución
extraordinaria, fuera de lo pertinente y único, que algunas empresas
privadas contribuirán con fondos para evitar la paralización de la
mina Doe Run de La Oroya. ¿Tiene esto algo sensacional? ¡Claro que sí
y muy revelador! Como por largos y desvergonzados días voceros de esa
empresa y cipayos alquilados para ese propósito habían ensayado la
solicitud de rescate por parte del gobierno y a nadie es desconocida
la proclividad acrítica de la administración García para éstas, la
triquiñuela era que del bolsillo del pueblo peruano se pagara la
ineficiencia, pillería y falta de cumplimiento y honra de compromisos
de Doe Run. ¡Así de simple!

En buena cuenta, y los siervos burócratas así lo confirmaron, se
estuvo empujando la solución a la quiebra de Doe Run pero con fondos
públicos so pretexto de la protección de los trabajadores y hasta se
habló de una impresionante masa de 12 mil de estos ciudadanos. Cuando
se quieren embutir mentiras se hace de todo en Perú y casi siempre los
timos se transforman en partidas presupuestales, engaños colectivos,
robos institucionales. Aparentemente esta vez los pillos no pudieron
clavar la estafa.

¿Por causa de qué se pretende exhibir un asunto producto de su mal
manejo, responsabilidad exclusiva de Doe Run, de manera pública y como
una exitosa salida? Hay que morigerar la sinverguencería que fue
pretender arrimarle al Estado, es decir al pueblo, un dinero que debía
salir de sus fondos. La exacción al Perú estaba más que cantada.

Si una empresa privada es mala en su gestión, no administra bien sus
recursos o, y eso es lo más común, declina hacer lo correcto con sus
finanzas y de repente aparece en mal estado, tiene que asumir cuanto
significa aquello. Es decir ¡nada ni nadie y mucho menos el Estado
tiene que hacerse cargo de sus brutalidades! Además los minerales han
tenido muy buenos precios, vale decir si algo debió haber tenido Doe
Run es una caja manejable y en números azules. ¿Cómo es que ocurre lo
contrario y se hace público un "drama" que "demanda" participación
generosa para evitar la ruina? Sabido es que hay quiebras manejadas y
millonarios que se hacen más ricos con estas situaciones. Los grandes
gerentes, los mafiosos internacionales, y aquí son igualitos, son
especialistas en hacer fracasar los negocios y en lugar de ir a dormir
a la cárcel, son premiados con indemnizaciones millonarias.

¿Qué papel han jugado los medios? Todo indica que el tratamiento de la
"noticia" fue benévolo al propósito de hacer parecer justiciero el
"rescate" y en cambio se usó el expediente de los trabajadores. Hoy se
dice que pagaron utilidades en Doe Run y que las firmas salvadoras
prefieren el anonimato. Hay que pedir enérgicamente el nombre de
quienes participan cuando se dan cuenta que no van a poder endosarle
al Estado una maniobra dolosa. Ciertamente hay que agradecer a
aquellas la munificencia y solidaridad que muestran en estos momentos
de dolor. Y vía El Peruano y desde el Establo de la Plaza Bolívar.

¿Y qué hay con el cumplimiento de los programas de protección del
medio ambiente que no ha honrado Doe Run? ¿no sería interesante que
los medios publicaran al detalle por causa de qué no lo ha hecho la
empresita salvada de los peligrosos cauces de quiebra?

Que se investigue a todos esos que en medios escritos, hablados y
televisivos estuvieron bramando porque el Estado se hiciera cargo de
Doe Run y su –dicen ellos- riesgosa situación. Se evitó sentar el
precedente que pudieran haber aprovechado numerosas otras mineras para
goce y disfrute de sus dueños y testaferros locales. No obstante hay
que señalar con el dedo acusador a todos estos delincuentes que
barnizaron una acción contra el bolsillo del pueblo peruano. ¡Y que no
tiemble el pulso para una acción legítima!

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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Thursday, April 02, 2009

Los funerales de Aquiles

Los libros, mis amigos
por Herbert Mujica Rojas
2-4-2009

Los funerales de Aquiles

"Mirabeau se agota, se envenena y, en definitiva, se está matando. El
no lo ignora, pero en cuanto le aconsejan un poco de reposo, sus
turbios ojos se inyectan de sangre. Su orgullo no quiere ceder ni en
su sed de acción ni en sus vicios. Una vida vulgar no es para él:
prefiere morir. Efectivamente, va a morir.

El 26 de marzo de 1791, muy cansado y con la vista casi extinguida,
sube a la tribuna para hablar de la cuestión de la regencia. Se
muestra elocuente, pero con extrañas debilidades y, sin duda, en plena
crisis nefrítica, vuelve a aparecer en la Asamblea. Le obliga a ello
un interés muy poderoso. Se trata de la cuestión de las minas, y ha de
defender el sistema de concesiones, del que depende la fortuna de su
querido La Marck. Habiendo bebido Tokay para poder sostenerse, toma la
palabra cinco veces; luego se encamina a casa de La Marck y se deja
caer en un sofá:

-Vuestra causa está ganada –le dice-, pero yo me muero.

No obstante, consigue reanimarse, y el día 28 acude al teatro. Le
acometen intensos dolores. Su amigo, el célebre médico Cabanis, para
calmarle le da opio. Bien pronto corre por París la noticia de que
está perdido. El rumor causa unos efectos prodigiosos. Odios y
controversias desaparecen bajo un auténtico y unánime sentimiento de
pesar. La puerta de su casa ve congregarse una multitud que lee
ávidamente los boletines. El rey, la reina, el conde de Provenza y el
presidente de la Asamblea están pendientes de las noticias. Varios de
sus adversarios más agresivos, como Barnave, acuden a visitarle al
frente de una delegación de jacobinos. Conmovido, hasta el mismo
Camilo Desmoulins se lamenta. La calle ha sido cubierta de paja frente
a su hotel, y por los aledaños, como obedeciendo a una consigna, los
paseantes hablan en voz baja.

Mirabeau sabe cuál es su estado. Al oír un cañonazo pregunta:

"¿Son ya los funerales de Aquiles?" Y en un momento de delirio,
murmura a Cabanis: "….eres un gran médico, pero él es un médico más
grande que tú…el autor del viento que todo lo derriba, del agua que
penetra por doquier, del fuego que vivifica y consume…." . Frases que
evidencian su índole de poeta. Viento, agua y fuego, fuerzas que
devastan y no construyen, son como los símbolos de su genio.

Tiene ya los pies fríos, pero su mente permanece lúcida y conserva la
facilidad de la palabra. Está rodeado de amigos a los que habla con
calma. Ha rehusado los servicios del cura de su parroquia con el
pretexto que está Talleyrand cerca de él. ¡Talleyrand! Entre el obispo
de Autun y este epicúreo sin arrepentimiento, es difícil imaginar un
diálogo religioso. Mirabeau se limita a pedirle que lea en la tribuna
de la Asamblea el discurso que ha preparado sobre los testamentos.

En el alba del 2 de abril de 1791 da orden de abrir las ventanas y le
dice a Cabanis: "-Amigo mío: voy a morir en este día. Cuando llega el
momento sólo puede hacerse una cosa: rociarse de perfumes, coronarse
de flores y estar rodeado de música para entrar agradablemente en el
sueño eterno".

Como en algunos instantes sufre profundos dolores que le impiden
hablar, escribe en un papel: dormir… Quiere opio. Cabanis finge
complacerle. Un momento después, su cabeza enorme, que parecía ya
descompuesta, cae sobre la almohada. El otro médico que estaba a la
cabecera, Petit, se acerca, le contempla, y murmura: "Ya no sufrirá
más".

El magistral relato se encuentra en la brillante obra del historiador
francés Octave Aubry, La Revolución Francesa, tomo I Destrucción de la
realeza, pp. 202, 203, 204, España, octubre 1961, y coincide con la
fecha en que bien vale la pena recordar a un polémico tribuno de quien
se encontraron lacerantes verdades a posteriori su deceso y fue
castigado por ello.

Sigamos con el apasionante relato.

"La muerte de Mirabeau ha dejado aturdido a París. Oradores
desconocidos hablan de él con lágrimas en los ojos en el Palais-Royal
y en los barrios populares. Barnave, en los Jacobinos, y Danton, en
los Cordeliers, hacen su elogio póstumo. La Asamblea suspende sus
sesiones y ordena que se guarde luto nacional y se realicen solemnes
honras fúnebres.

Honorato-Gabriel-Víctor Riquetti, diputado de los municipios de la
senescalía de Aix, es conducido a su tumba con honores no recibidos
jamás por un soberano. Toda la ciudad se vuelca en las calles
silenciosas. Abre el cortejo la guardia nacional con su Estado mayor,
La Fayette, al frente, con la espada desenvainada. El clero precede al
ataúd, cubierto por una bandera tricolor y llevado por doce sargentos
de granaderos. Detrás viene la Asamblea en pleno sin distinción de
partidos, el club de los jacobinos en apretadas filas, el
ayuntamiento, los ministros y corporaciones oficiales. Se celebra un
servicio en San Eustaquio, y Cerutti pronuncia el elogio fúnebre. Los
guardias nacionales descargan simultáneamente sus fusiles, de modo que
se rompen todos los cristales de las cercanías."

La revolución francesa es un acontecimiento epocal de innegables y
soliviantadoras consecuencias. En Perú hasta un partido adoptó la
música del himno de 1792 como el suyo y emblema de sus ardores
justicieros. La historia, madre y maestra, es fuente inagotable de
sabiduría. Inabdicable.

Wednesday, April 01, 2009

¿Coincidencias?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
1-4-2009

¿Coincidencias?

Con tendenciosidad pocas veces vista, algunos medios han pretendido
convertir una reunión de cumpleaños en un mitin partidario. En efecto,
el ex parlamentario y ex embajador en Italia Carlos Roca Cáceres gusta
de celebrar en casa su onomástico e invita a mucha gente que asiste a
saludarle. Hay cantos, música, baile, discursos. Sucede desde hace
lustros, es un asunto que convoca a conocidos y amistades que, hasta
donde yo sé, pertenecen a múltiples colectividades políticas. Pero
ahora resulta que como Roca lanzó su candidatura a la secretaría
general del Apra, entonces el suceso trocó en "político" y
"partidario". Así lo afirman con rotundidad quienes "denuncian", por
su concurrencia, a César Vega Vega quien fue no como presidente de la
Corte Superior sino como amigo de décadas del celebrado Roca.

Desde hace semanas el legislador Edgar Núñez había estado denunciando
la manipulación que hizo la CVR, según su versión, del sobreviviente
de una masacre en que incurrió la bestialidad militar, señor Camana,
infortunadamente fallecido hace pocos días. Y, de repente, como salido
del sombrero de un mago oportuno, dos escándalos de filiación con
niñas en su Ica natal estallan en los días presentes y golpean la
imagen del legiferante. Para colmo de males, sus expresiones
inadecuadas sobre las infantes le hunden en una ciénaga de la que le
va a costar salir airoso porque el latigazo ya fue emitido.

Hay algunas coincidencias notables. Tanto Vega como Núñez reconocen
cercanía o militancia, activa o suspendida en el Partido Aprista. Uno
y otro ocupan cargos públicos. Ambos han tenido confrontaciones
directas contra sectores totalitarios que manejan ONGs de derechos
humanos cuya ligazón con los medios "denunciadores" es más que
evidente y que además, sólo tienen ojo para casos políticamente
correctos y que contribuyen a los sesgos que impulsan desde
plataformas minúsculas pero premunidas de muchos fondos. No importa
que no representen a nadie, basta que cumplan con el propósito que
señala el sistema que las ha creado.

¿Quedan exculpados tanto Núñez como Vega de los supuestos cargos de
que han sido objeto? Eso tendrán que determinarlo, si hay mérito real
y no impostado, la justicia y sus instituciones. No obstante ¿a quién
le importa? El puñal ya dio en el blanco, el barro ya fue lanzado y el
objetivo de distraer a la gente con la morbosa suposición que son
ciertas las acusaciones, conseguido bajo la premisa goebbeliana de
"miente, miente que algo queda".

Quienes hemos sido, con la modestia del caso, ayer y hoy, objeto de
estas neumáticas de miasma al por mayor y desde los medios, sin
ocasión ni chance para defenderse, sabemos cómo funciona el perverso
mecanismo de calumnia y mentira. Si los medios, en su mayoría
capturados por grupúsculos que no pelean por la verdad sino por el
cumplimiento del trabajo político, se prestan a esta barbarie, poco es
lo que se puede hacer. Lo divertido es que los sectarios acusan a los
otros sectarios de las transnacionales y empresas ladronas de lo mismo
en que incurren con frecuencia descarada. Hay excepciones y existe
periodismo serio y documentado, pero su porcentaje de influencia no
llega al 10% de lo que se ve.

Hay un manoseo evidente de las informaciones. No importa que se digan
cosas inexactas y se quiera convertir inocentes convites en decisivas
y magnas asambleas partidarias, pero no de cualquier grupo,
básicamente del Apra, cuyos militantes enterraron hace rato la tarea
de defenderse en la polémica y en la doctrina. Lo que es peor, muchos
de sus actuales miembros creen que hacer negocios de cualquier clase y
de todo decibel es parte de la tarea enriquecedora (la de ellos) en
días actuales. Sin embargo, el "recuerdo" hacia Haya de la Torre es
cuota infaltable. Sólo que el viejo león azotaría a más de uno por
traicionar todo su pensamiento y no exceptuemos a los de más alto
cargo. ¡Por ninguna razón!

¿Coincidencias? ¡Bah, mangoneo mondo y lirondo!

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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Tuesday, March 31, 2009

¡Hora del Gran Frente Nacional!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
31-3-2009

¡Hora del Gran Frente Nacional!

Perú ha planteado ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya
una demanda por delimitación marítima a Chile y esto comporta el
ineludible, público, inequívoco e integral respaldo y militancia de
todo el país. Nadie está excluido por razón alguna de cualquier
naturaleza o puede hacerse de la vista gorda cuando la patria reclama
el concurso de sus ciudadanos. La traición no es aquí ni en la
Cochinchina sino acto demostrativo de bajeza y suciedad, por tanto
¿qué esperan los políticos, periodistas, integrantes del Ejecutivo,
Legislativo, colegios profesionales, gobiernos regionales, municipios,
universidades, para echar a andar la dinámica de un cuerpo unido,
convicto y cohesionado alrededor del reclamo nacional vía un nuevo
Contrato Social, barrunto de la refundación de la república? Suponemos
que no necesitan de tarjeta de invitación, pero sí tienen que poner
enormes cuotas de humildad y concurso sin regateos.

Y no hay mejor alternativa que, dentro de los límites a que obliga el
proceso contencioso en la CIJ, difundir la historia de la difícil
vecindad con Chile y los rudimentos esenciales que permitan que el
pueblo entienda el intríngulis y de cómo hay que construir la paz y la
complementariedad bajo las premisas esenciales del cumplimiento y
honra de los tratados internacionales como el del 3 de junio de 1929 y
en la preservación de la dignidad y respeto entrambas naciones. Contra
eso, por ejemplo, conspiró y de modo escandaloso y sin que hasta hoy
se hayan recibido las disculpas imprescindibles, el hecho denunciado
en el mismo Chile y que fue el suministro vía venta de armas al
Ecuador por parte de La Moneda en pleno conflicto del Cenepa en 1995.
Y el asunto fue aún más grave si se recuerda que el vecino meridional
figura como garante del Protocolo de Río de Janeiro de 1942 que
sancionó la paz entre Perú………….. y Ecuador.

Como en el Buenos Aires revolucionario de 1810 ¡el pueblo quiere saber
de qué se trata! y es pertinente que Cancillería, periodismo, Estado,
Legislativo y Ejecutivo actúen cohesionada y firmemente. Fundamental
es pasar por un interregno depurador que pulverice cualquier sombra o
barrunto de traición en nuestras filas. Los agentes o espías, los
quintacolumnas o soplones aún no han podido ser reemplazados por
computadoras o celulares satelitales. Los novaks son elementos
peligrosos que no hesitan en hacerse condecorar con tal de satisfacer
su mercenaria vocación proditora. Y en 1999 hay el recuerdo tenebroso
de un ejemplo sobre esta particular vergüenza. De modo que si hay algo
que no sobra en el Perú de nuestros días, eso se llama información.

Si Cancillería baja de sus nubes de modales cortesanos y pisa tierra;
si los periodistas arriban a un estadio de mínima cultura histórica y
no la patética ignorancia contemporánea, el Estado se porta a la
altura del reto, el Legislativo se da cuenta que existe y no es
abultado y costoso adorno en la Plaza Bolívar y el Ejecutivo otorga
los medios, no para reflotar empresas tramposas como Doe Run en La
Oroya, sino aquí y ahora en pleno zafarrancho de guerra jurídica,
entonces la génesis y la oportunidad están servidas y listas a ser
acometidas. ¿Quiénes asumen el reto y cuántos los que se escabullen
del servicio a la patria?

A muchos sectores de cuello y corbata, auto-nombrados únicos sabedores
de qué ocurre con la política internacional, aunque demuestren la
impresionante estadística de haber perdido en sus 187 años de
existencia ¡todas! sus peleas, hay que hacerles comprender que el Perú
es más grande que sus tertulias episódicas. El domingo en el Estadio
Monumental pudo verse banderolas con la efigie de Grau e inscripciones
vibrantes en defensa de las 200 millas. Esto probaría largamente que
el pueblo es más sabio que todos los sabios. Entonces ¿qué estamos
aguardando para echar a rodar la formidable maquinaria de un Perú
enterizo, fiero y digno embebido de la justicia de su demanda y en
procura de la unidad nacional en Costa, Sierra y Montaña?

El Perú no pertenece a las organizaciones de nuevos gángsteres y
tampoco es de los políticos episódicos o los gobernantes afiebrados
que dicen cualquier cosa cada quince minutos. Pero a estos se les
combate políticamente no psicoanalizándolos como vi en una entrevista
de pocos días atrás: a la barbarie no se le oponen plantones,
apagones, llamadas telefónicas, folletitos mal escritos, talleres
justificadores de contabilidades hechizas o camionetas 4 x 4 o
múltiples viajes al exterior, se les regala el reto de iniciativas
mejores y se les gana en el campo de las realizaciones electorales,
genuinas y en el campo de las ideas y puestas en práctica. Los
mercenarismos sólo pueden vivir cuando tienen propaganda y bobos u
operadores dispuestos a cohonestar al poder mundial que inventó sus
propios "frenos" en estas instituciones corruptas y que sufragan con
dólares o euros copiosos.

¡Es hora del Gran Frente Nacional!

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.voltairenet.org/es
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