Monday, March 05, 2007

Convención del Mar mutilará soberanía

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
2-3-2004

Convención del Mar mutilará soberanía

En su magnífico y peruanista libro, Una difícil vecindad, Alfonso
Benavides Correa anota lo siguiente:

"De adherirse el Perú a la Convención del Mar de las Naciones Unidas
sobre Derecho del Mar, adhesión que empeñosamente persiguen quienes,
de esta manera, con la mejor buena fe, consideran equívocamente que
cumplen el deber de resguardar y proteger los intereses nacionales:

1) El Perú reduciría la anchura de su mar territorial de 200 millas
marinas a 12 y, en estas 12 millas, su soberanía tampoco sería
absoluta pues ella tendría que ejercerla con arreglo a la Convención y
otras normas de derecho internacional (Art. 2, inc. e y Art. 3).
2) El Perú convertiría las 188 millas de su mutilado dominio marítimo
uninacional en un condominio marítimo multinacional maliciosamente
llamado "Zona Económicamente Exclusiva" sujeta a un régimen en el cual
las disposiciones de la Convención, no de la ley peruana, regirían los
derechos y obligaciones del Estado ribereño, vale decir del Perú y de
los demás Estados (Art. 58).
3) El Perú vería gravemente amenazados los intereses de la Defensa
Nacional no sólo en un caso de ataque o de una invasión armada por mar
o aire sino por espionaje o actos de merodeo.
4) El Perú mutilaría igualmente el espacio aéreo que cubre actualmente
su dominio marítimo de 200 millas, espacio aéreo en el que, conforme a
la Convención de París de 1919, toda potencia tiene soberanía plena y
exclusiva.
5) El Perú no podría adherirse con "reservas" a la Convención por que
ésta impide las reservas y las excepciones (Art. 309).
6) El Perú, de adherirse a la Convención, no podría proponer enmiendas
a ella por que, para su simple admisión a debate, exige que la mitad
de los Estados partes, respondan favorablemente a la solicitud
modificatoria y, en caso de enmienda simplificada, sin convocatoria a
Conferencia, basta que un Estado se oponga para que el pedido de
enmienda sea automáticamente rechazado (Art. 312, inc. 1 y art 313,
inc. 3).
7) El Perú no podría, de adherirse a la Convención, reivindicar los
derechos que hubiere renunciado por la adhesión ya que la Convención
franquea su denuncia pero establece que ningún Estado quedará
dispensado por causa de la denuncia de las obligaciones financieras y
contractuales contraídas mientras era Parte de la Convención ni la
denuncia afectará a ningún derecho, obligación o situación jurídica
creados para la ejecución de la Convención (Art. 317, inc. 2).

No sería todo.

De adherirse a la Convención sobre Derecho del Mar también sufriría
Perú la imposición de las servidumbres que, bajo la denominación de
"libre tránsito", establecen los artículos 69 y 125.

No puede pasar inadvertido que el artículo 69 de la Convención
consagra el "Derecho de los Estados sin Litoral" a participar en la
explotación de una parte apropiada excedente de recursos vivos de las
sarcásticamente llamadas "Zonas Económicas Exclusivas" de los Estados
ribereños de la misma subregión o región. Menos aún puede el Perú
dejar de percatarse que el artículo 125 de la Convención consagra
igualmente tanto el "derecho de acceso al mar y desde el mar" cuanto
el derecho a la "libertad de tránsito" en beneficio de los Estados sin
litoral.

Esto significaría que, en adición al debilitamiento de la posición del
Perú en su desinteligencia con Chile en el asunto de la delimitación
de su frontera marítima que surge de la peculiar conformación
geográfica de las costas de ambos países y del punto de vista
discordante que tienen para fijar la línea imaginaria de 200 millas de
mar territorial; mediante la anticonstitucional adhesión del Perú a la
Convención sobre Derecho del Mar, Bolivia, Estado sin litoral, tendría
el "derecho de acceso al mar y desde el mar para ejercer los derechos
que se estipulan en esta Convención, incluidos los relacionados con la
libertad de la alta mar"; y, "para este fin", Bolivia gozaría en el
Perú "de libertad de tránsito a través del territorio por todos los
medios de transporte".

¿Sería suficiente para la seguridad militar del Perú el que el párrafo
tercero del artículo 125 de la Convención disponga que "los Estados de
tránsito en el ejercicio de su plena soberanía sobre su territorio
tendrán derecho a tomar todas las medidas necesarias para asegurar que
los derechos y facilidades estipulados en esta parte para los Estados
sin litoral no lesionan en forma alguna sus intereses legítimos"?.

¿Quedarían asegurados los territorios de Tacna, Moquegua, Arequipa,
Madre de Dios, Cusco y Puno de imponérseles el complejo de servidumbre
que conllevaría la adhesión del Perú a la Convención sobre Derecho del
Mar?

El Perú no debe ni correr este peligro inmenso ni convenir en la
mutilación de su "mar territorial".

Ni "Milla 13" ni manojo de servidumbres con riesgos separatistas: su
"línea de respeto" debe ser, sagrada e invariable, la "Milla 200".

Por lo dicho el Perú no debe adherirse ni a la Convención sobre
Derecho del Mar ni, haciendo viable el ya descubierto plan
chileno-boliviano que se visualizó en 1895, aceptar que la solución
del problema portuario de Bolivia se encuentra en Arica.

El territorio ariqueño, para el Perú, no puede ser, ni hoy ni mañana,
una esperanza de solución del problema chileno-boliviano, que no es
asunto trilateral sino bilateral.

Chile se luce muy generoso con el territorio de Arica, que fue
exclusivamente peruano hasta el 3 de junio de 1929 en que el Perú se
la cedió a Chile con reservas de dominio, pero se cuida de no hacerle
ningún ofrecimiento por los territorios que a Bolivia le pertenecieron
hasta el 20 de octubre de 1904 en que, de sur a norte, Bolivia tuvo
como puertos propios Antofagasta, Mejillones, Cobija y Tocopilla.

Chile no le ofrece a Bolivia ninguno de estos puertos porque, desde
1879, le ofreció Tacna y Arica a Bolivia, o únicamente Arica, o una
fracción de Arica, que no pertenecían a Bolivia sino al Perú que se
proyectaba desmembrar, como canje por Atacama que Chile le sustrajo a
Bolivia y cómo póliza de seguro de Tarapacá que Chile le arrebató al
Perú". pp. 179-183 op. cit.
………………….
Lea www.redvoltaire.net

Friday, March 02, 2007

=?WINDOWS-1252?Q?Convenci=F3n_del_Mar, _Art=EDcu?= lo 54 y referéndum popular

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
28-9-2004

Columnista invitado: Alfonso Benavides Correa

Convención del Mar, Artículo 54 y referéndum popular
por Alfonso Benavides Correa

"En el futuro, será el mar de las grandes decisiones, de los retos y
las replicas, el tablado para un acto más del drama eviterno de la
disconforme y angustiada humanidad. Y frente a ese mar, con una costa
de 2,000 kilómetros de agua propia, soberana, territoriales de 200
millas, para las que no admite concesiones, recortes ni
arbitrariedades, esta el Perú: País miembro, por lo tanto, de la gran
comunidad de naciones del Pacífico, compartiendo derechos y
responsabilidades, beneficiándose con las ventajas de su privilegiada
posición y aceptando al mismo tiempo el desafío o la amenaza de
permanentes peligros. Y al Sur del Perú – no está demás recordarlo,
aunque parezca innecesario – está Chile".
Hermann Buse de la Guerra
Perú – Chile
Discordia en el Pacífico


Quienes propugnan la inconstitucional y claudicante adhesión del Perú
a la Convención del Mar sostienen, con error manifiesto, que el
Decreto Supremo por el que, el 1 de agosto de 1947, el presidente de
la República doctor José Luis Bustamante y Rivero proclamó la
Soberanía del Estado y la Jurisdicción Nacional sobre el mar adyacente
a las costas del territorio nacional en una zona comprendida entre
esas costas y una línea imaginaria paralela a ellas y trazada sobre el
mar a una distancia de doscientas millas marinas, no constituyó una
proclamación de mar territorial porque no contuvo esta expresión.

En su Historia de las 200 millas de mar territorial anota Andrés
Aramburú Menchaca que "Proclamar la Soberanía del Estado sobre el
territorio, un grupo de población, una zona aérea o marítima significa
declarar que la acción jurisdiccional o de control, que va a seguir a
esa declaración, no procede de una autoridad extraña al Estado
declarante, sino que brota de la propia actividad de su voluntad
jurídica. El concepto de soberanía indica, por lo tanto, el origen o
fuente de donde surge la competencia o autoridad para ejercitar actos
de control o jurisdicción sobre algo. La jurisdicción es el derecho
que asiste al Estado para regular, por medio de normas obligatorias,
tanto el ejercicio de la autoridad estatal como la actividad de los
individuos que se hallan dentro del territorio nacional. Tal facultad
comprende, además, la de crear Tribunales para juzgar infracciones al
ordenamiento jurídico y la de poner la fuerza pública al servicio de
las decisiones de la Autoridad. El concepto anterior nos permite
apreciar que, en toda jurisdicción, se manifiesta una soberanía
estatal. Puede decirse que la jurisdicción es la soberanía en actos; y
que, al contrario, la soberanía no es sino la jurisdicción en
potencia. Jurídicamente no cabe jurisdicción sino allí donde se ejerce
soberanía y la soberanía no puede ser ejercida sino en el área de
dominio del Estado o sea en su territorio y sus aguas territoriales".

El histórico Acto Declarativo del Perú en 1947 fue por esta razón
objeto de observaciones y reservas de parte de Gran Bretaña y Estados
Unidos de América en razón de que "Los derechos declarados excederían
las líneas generalmente aceptadas para las Aguas Territoriales".

Con referencia a las reservas formuladas por Gran Bretaña refiérese el
doctor Enrique García Sayán en sus "Notas sobre la Soberanía Marítima
del Perú", a los actos en virtud de los cuales proclamó su derecho a
las minas de carbón debajo del mar inglés, a las pesquerías
sedentarias de perlas en torno de Ceylán, a los bancos de ostras en
torno a Irlanda y a otros recursos del suelo submarino situado mas
allá de las tres millas. El doctor García Sayán, quien como Ministro
de Relaciones Exteriores refrendó el Decreto del Presidente Bustamante
y Rivero, también hizo notar que, como consecuencia de estos
desarrollos, la idea de la libertad de los mares, pese a su
reiteración en la Carta del Atlántico, había perdido el carácter
absoluto y hasta "tiránico" que le imprimieron, como lo apunta Gilbert
Gidel en "La Plataforma Continental ante el Derecho", las grandes
potencias marítimas a partir del siglo pasado. La idea, por lo demás,
continúa García Sayán no subsiste en toda su plenitud ni siquiera
referida a la libre navegación. Y ello no por efecto de las
proclamaciones, en todas las cuales se le rinde tributo, sino por
acción proveniente de la mayor potencia marítima contemporánea:
Estados Unidos de América. Las "Zonas de Peligro" creadas por los
Estados Unidos en torno a las islas del Pacífico en las que realiza
explosiones nucleares experimentales importan una restricción, y de
las mas serias que es dable imaginar, al pasaje inocente.

Cercana, estrecha y fundamental relación con las 200 millas con
jurisdicción y soberanía en el mar fue el affaire Onassis que con
repercusiones mundiales, hizo acreedora a la posición peruana de
evidente respetabilidad internacional.

En efecto. El 4 de agosto de 1954 Aristóteles Onassis envió una flota
ballenera desde Alemania, con el propósito explícito de desafiar la
posición peruana sobre el límite. Ante el embarazoso desafío público
de Onassis, el Perú solicitó a Panamá, en cuya matrícula estaba
registrada la flota, que informase a los navíos de Onassis acerca de
los reglamentos peruanos y les pidiese que se abstuvieran de capturar
ballenas sin obtener previamente los permisos pertinentes. Panamá
rehusó. La flota salió de Panamá con destino al Perú el 25 de agosto
de 1954. El 13 de noviembre un vocero de Onassis en Hamburgo anunció
que la flota había realizado sus objetivos "dentro de la zona de 200
millas reclamadas por Perú a pesar de los anuncios de que sería
capturada". Dos días después, la Armada Peruana capturó dos balleneros
de Onassis y, de ese modo según Daniel A. Sharp en "Estados Unidos y
la Revolución Peruana" evitó la humillación internacional y las
posibles consecuencias políticas. Pocos días después fueron capturados
otros tres barcos incluido la nave factoría denominada irónicamente
"Olimpic Challenger" (El Retador del Olimpo). La expedición asegurada
por el Lloyd de Londrés contra el riesgo de apoderamiento más allá de
las 3 millas, fue multada en la suma de US$.3'000,000.00 por el
Capitán de Puerto de Paita.

Con el pago por el Lloyd de Londrés – que cubrió el riesgo de
incautación de las naves de Onassis de la citada multa de
US$.3'000,000.00 impuesta en el fallo que pronunció el 26 de noviembre
de 1956 por el capitán del puerto de Paita a los capitanes de las 5
naves capturadas, quedo formalmente cerrado el caso Onassis al que,
poco después, sucedieron los incidentes con los "Tuna Clippers"
norteamericanos: el buque factoría "Tony Bay" y el pesquero "Wester
Clipper" pertenecientes a la "Trans - Pacific and Packing Co.". La
protesta de los Estados Unidos fue considerada improcedente por la
Cancillería peruana por haber reconocido los propios interesados, o
sea los capitanes de los barcos infractores, la jurisdicción y
soberanía del Perú al pagar, sin reservas, la multa que les fue
impuesta. No obstante ellos, a despecho de la advertencia implícita en
las sanciones impuesta a la flota ballenera de Onassis en noviembre y
a los "Tuna Clippers" norteamericanos en enero, la presencia de toda
una expedición de "Tuna Clippers" norteamericanos fue advertida a
mediados de febrero ejercitando actividades pesqueras sin licencia de
la autoridad peruana, en la zona norte del litoral, a pocas millas de
Máncora. Recuerda el mismo García Sayán que, destacadas nuevamente
unidades de nuestra Armada, capturaron estas el 18 de febrero hasta 8
pesqueros, entre ellos el buque madrina ""Alaska Reefer" de 860
toneladas al tiempo que otras 4 embarcaciones que integraban la flota,
procedente de puertos de la costa oriental de los Estados Unidos
habían logrado evadir la persecución de los destroyers peruanos.

Es importante destacar que, como muy bien lo expresó el distinguido
Canciller del doctor Bustamante y Rivero, "Las sanciones consistentes
en las multas de US$3'000,000.00 y de US$.5,000.00 impuestas
respectivamente, en el caso de las naves de Onassis y en el de los
"Tuna –Clippers" apresados en el Callao, SE BASAN EN DISPOSICIONES
LEGALES INTERNAS CONCERNIENTES AL MAR TERRITORIAL que,
automáticamente, se hicieron aplicables HASTA LA EXTENSION DE 200
MILLAS, a partir del Decreto de 1947 que el Fallo de la Autoridad
Naval del Puerto de Paita menciona".

Entretanto, el 18 de agosto de 1952, Chile, Ecuador y Perú recusaron
en histórico acuerdo trinacional "La antigua extensión del mar
territorial" y no solamente proclaman "Como norma de su política
internacional marítima la soberanía y jurisdicción exclusivas que a
cada uno de ellos corresponde sobre el mar que baña las costas de sus
respectivos países, hasta una distancia mínima de 200 millas marinas
desde las referidas costas" sino que "La jurisdicción y soberanía
exclusivas sobre la zona marítima indicada, incluye también la
soberanía y jurisdicción exclusiva sobre el suelo y subsuelo que a
ella corresponde. Como opina René Boggio en su "Derecho Internacional
Público" dado que la declaración mereció la aprobación legislativa de
los 3 países "...... La Declaración constituye a nivel interno una
norma de la mas alta jerarquía y a nivel externo un Tratado
Multilateral subregional, obligatorio para los 3 estados signatarios.

Con el vigoroso impulso nacionalista del Gobierno Revolucionario de la
Fuerza Armada durante la gestión presidencial del General Juan Velasco
Alvarado y su Ministro de Relaciones Exteriores Edgardo Mercado Jarrín
se llego a la Constitución de 1979 que, en sus artículos 97, 98 y 99
anticiparon gallardamente el artículo 54º de la Constitución de 1993
que consagra el dominio marítimo del Estado y el espacio aéreo que lo
cubre como partes del territorio del Estado que reputa "Inalienable e
inviolable" y que, por lo tanto, es pétreo, intangible o
inmodificable.

Fue esta la razón por la que el 30 de abril de 1982 la delegación
peruana ante la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el
Derecho del Mar votó a favor del Proyecto de Convención pero al
hacerlo, ATENDIENDO A QUE LA CONVENCION ES INCOMPATIBLE CON LA
CONSTITUCION DEL PERU PORQUE UNICAMENTE RECONOCE UN MAR TERRITORIAL DE
12 MILLAS, efectúo una elocuente declaración expresando que:
"COMO EL PROYECTO DE CONVENCION, EN LAS PARTES RELATIVAS AL MAR
TERRITORIAL Y A LA ZONA ECONOMICA EXCLUSIVA Y SU RELACION CON EL
ESPACIO AEREO CONTIENE CLAUSULAS QUE AFECTAN DISPOSICIONES DE CIERTAS
LEYES Y DE LA CONSTITUCION DEL PERU, al votar a favor del Proyecto de
Convención, la Delegación deja constancia de que lo hace ad referéndum
y bajo la condición de que el conflicto entre esas cláusulas y
disposiciones pueda ser resuelto de conformidad con los procedimientos
previstos en la propia Constitución Política del Estado Peruano".

¿Cuál es el procedimiento previsto en la Constitución para resolver el
conflicto?.

Aunque opinen lo contrario los agentes mercenarios al servicio de
poderes extranjeros, proceder como ordena el Artículo 57º de la
Constitución en su parágrafo 2: "CUANDO EL TRATADO AFECTE
DISPOSICIONES CONSTITUCIONALES DEBE SER APROBADO POR EL MISMO
PROCEDIMIENTO QUE RIGE LA REFORMA DE LA CONSTITUCION ANTES DE SER
RATIFICADO POR EL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA".

¿Qué dice el Artículo 206º de la Constitución al que se remite el
acotado Artículo 57º?: "TODA REFORMA CONSTITUCIONAL DEBE SER APROBADA
POR EL CONGRESO CON MAYORIA ABSOLUTA DEL NUMERO LEGAL DE SUS MIEMBROS
Y RATIFICADA MEDIANTE REFERENDUM".

En el invocado Texto Jurídico Supremo de la Nación, son de recordarse,
especialmente, los artículos 102º (Inciso 2) y 118º (Inciso 15) que a
la letra dicen:

Art. 118.- Corresponde al Presidente de la República:
15.- Adoptar las medidas necesarias para la defensa de la República,
de la integridad del territorio y de la soberanía del Estado

Art. 102.- Son atribuciones del Congreso:
2. Velar por el respeto de la Constitución y de las Leyes y disponer
lo conveniente para hacer efectiva la responsabilidad de los
infractores.

El Congreso de la República no puede acceder a la inconstitucional
petición del Poder Ejecutivo de adherir al Perú a la Convención del
Mar haciendo escarnio del Artículo 54º de la Constitución. El Congreso
debe tener presente que ninguno de los Poderes del Estado puede
celebrar pacto que se oponga a la soberanía, integridad e
independencia de la Nación.

Porque no podemos olvidar jamás que, como señaló el inolvidable
internacionalista peruano Víctor Andrés Belaunde, la integridad
territorial pertenece al ámbito de lo no negociable e
incontrovertible, verdadera vergüenza cívica produce el que,
refiriéndose al Dictamen de la Comisión de Relaciones Exteriores del
Congreso de la República que propondría el sometimiento de la adhesión
del Perú a la Convención del Mar a la decisión de un referéndum
popular, se haya sostenido recientemente en un periódico local, necia
y provocadoramente, por evidente miedo al pueblo, que nunca muere y
siempre triunfa, que "la apelación al referéndum es una invitación a
que sectores irracionales aprovechen la buena fe de los sensatos y la
carga nacionalista de la materia para impulsar su propio protagonismo
inflexibilizando la posición peruana.....".
..................

Lea www.redvoltaire.net

Thursday, March 01, 2007

¡Banderas a media asta por Alfonso Benavides Correa!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
1-3-2007

¡Banderas a media asta por Alfonso Benavides Correa!

Vibrante hasta el final, enérgico en la defensa inconcusa de los
fueros de la Patria, sus límites, el culto a los mártires y todo
cuanto se refería al Perú, don Alfonso Benavides Correa se nos fue a
los 83 años. Pocos días atrás, ya superada la antipática
bronconeumonía charlábamos, como siempre, haciendo planes de difusión
y diseñaba él los artículos que necesitaba escribir por la dignidad de
los peruanos.

Cuando un patriota integérrimo de los quilates aureos como aquellos
que ostentaba el maestro Benavides Correa, se va, el alma resiente
entera la partida porque viaja al puerto sin retorno un hombre a quien
consultábamos con frecuencia, de quien aprendíamos sin cesar, luz,
guía, faro orientador de peruanidad acrisolada e insobornable. Me temo
que debo confesar, maestro Benavides, que nosotros somos los tristes
porque, a partir de la fecha, no podremos contar con tu bondadosa
palabra, temible siempre para corregir cuanto que para sugerir o
cambiar.

En los últimos veinte años había sido el maestro Benavides Correa el
portero y guardián insustituible de la dignidad territorial y soberana
del Perú. Peleó como león contra la adhesión a la Convención del Mar
de 1982; disputó en tribunales la legitimidad de los acuerdos con
Ecuador que, a decir de su pluma jurista, violaron el Protocolo de Río
de Janeiro de 1942 y también denunció la traición de Arica en
noviembre de 1999. Siempre acompañado de sus admiradores, en todo el
país y cuasi aislado por la incuria y la falta de apoyo de la prensa
oficialista de turno que considera que los temas que él trataba no
eran primera plana o lampo de brillantez intelectual en que el maestro
Benavides incurrió como gesto sempiterno de estupenda presencia.

Parlamentario de fuste, brilló entre 1956 y 1962. Unió su nombre y
bonhomía combatiente a la reivindicación del petróleo para el Perú y
son memorables, y así lo registran los Diarios de Debates, sus
intervenciones en el Congreso. Pocas veces tuvo el Perú mejor corazón
sincero en defensa de sus fueros irrenunciables. Me comentaba el
maestro Benavides Correa, en las larguísimas horas en que fui su
huésped en la casa de Santa Isabel (que fuera a su vez de su padre,
Alfonso Benavides Loredo), que él confiaba en las nuevas promociones
pero que había que educarlas en el amor al terruño, en identificación
con la historia, en la capacidad de indignarse para producir
revoluciones y hacer que Perú fuera madre y no madrastra de sus hijos.

Son innumerables los artículos que publicó el maestro Benavides en los
últimos años. Ninguno fue rebatido por los intelectuales
contemporáneos de mucha cáscara y poca savia. No era poca cosa don
Alfonso. De oceánica sabiduría como lo definiera su otro buen amigo,
el embajador Félix C. Calderón; maciza formación intelectual y
jurídica; lectura voraz y diaria; buen humor y picardía limeñas del
mejor buen gusto, don Alfonso tuvo la generosidad de contribuir en no
poco con muchos de los trabajos que hicimos cuasi al alimón. Sin duda
el alumno no estaba a la altura del maestro, pero hice cuanto pude por
seguir su velocidad y dinámica sorprendentes. Y él reía y afirmaba:
¡no olvides que tengo 83 años!

Hoy que están las banderas a media asta (título del libro que no
alcanzaste a publicar), maestro Benavides te tuteo por vez primera –y
última- y ríndote el homenaje más sincero de dolor pero de promesa
anticipada que seguiremos en la lucha, imbatibles con tus enseñanzas y
bajo el halo de luz que tu ejemplo honesto nos dio a muchos de tus
numerosos amigos y fervientes seguidores.

¡Descansa en paz maestro Alfonso Benavides Correa!

Convemar: ¿criollada o traición?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
5-7-2005

Convemar: ¿criollada o traición?

La Cancillería, así lo ha afirmado su titular, Manuel Rodríguez
Cuadros, anunció que "se viene una nueva propuesta al Congreso de la
Convención del Mar para salir del entrampamiento. Proponemos
compatibilizarla con nuestra Constitución, planteamos un continuo
denominado dominio marítimo". ¿En qué consistiría esta especie
novísima? El integérrimo embajador, patriota indoblegable y fiero
polemista, Alfonso Benavides Correa dijo: "La tramposa iniciativa
consiste en que el Perú se adhiera a la Convemar y paralelamente el
Congreso declare la soberanía y jurisdicción sobre las 200 millas,
pero ¿cómo adherirnos sin agraviar el artículo 54 de la Carta Magna?
Debe entenderse que este acuerdo internacional es absolutamente
incompatible con la Constitución y, de ser aprobado, inmediatamente
nuestra soberanía marítima sería reducida a 12 millas".

Rodríguez contra Rodríguez

Meses atrás, el propio e ilustre canciller Manuel Rodríguez me dijo:
"no me voy a romper los cachos por la Convención del Mar". ¿Qué le
hizo cambiar de posición tan diametralmente? Es más, él había recibido
notificación demostrativa personal que sí había colusión del Artículo
3 de la Convemar que dice a la letra: "Todo Estado tiene derecho a
establecer la anchura de su mar territorial hasta un límite que no
exceda de las 12 millas marinas....", con el artículo 54 de la
Constitución del Perú que dice: "El territorio del Estado es
inalienable e inviolable. Comprende el suelo, el subsuelo, el dominio
marítimo y el espacio aéreo que los cubre. El dominio marítimo del
Estado comprende el mar adyacente a sus costas, así como su lecho y
subsuelo hasta la distancia de doscientas millas marinas medidas desde
las líneas de base que establece la ley. En su dominio marítimo, el
Estado ejerce soberanía y jurisdicción, sin perjuicio de las
libertades de comunicación internacional, de acuerdo con la ley y con
los tratados ratificados por el Estado. El Estado ejerce soberanía y
jurisdicción sobre el espacio aéreo que cubre el territorio y el mar
adyacente hasta el límite de las doscientas millas, sin perjuicio de
las libertades de comunicación internacional, de conformidad con la
ley y con los tratados ratificados por el Estado."

Criollada deleznable

De acuerdo a la denuncia planteada por Alfonso Benavides Correa el
gobierno estaría violando la Constitución porque procuraría "tras la
aprobación de esa iniciativa (adhesión del Perú a la Convemar), se
adicione al artículo 54 un último párrafo en el que se establecería
que en caso de existir un conflicto entre una norma constitucional y
un tratado internacional, prevalecería el tratado". ¡O sea que en este
país vamos a tener una Constitución llave en mano para satisfacer los
apetitos interesados de ciertos sectores que no saben cómo
desprenderse de ciertas sospechas que les sindican como traidores a la
patria por su claudicación en la defensa de los límites nacionales!
¿Quién o quiénes le han hecho meter la pata de este modo tan clamoroso
al canciller Manuel Rodríguez Cuadros?

Cuentos chinos

Rescatando lo que dice una asesora del canciller Manuel Rodríguez
Cuadros, Marisol Agüero Colunga, (Consideraciones para la delimitación
marítima del Perú, p. 212) escribí meses atrás: "Ni el Perú necesita
adherirse a la Convención del Mar para delimitar su frontera marítima
con Chile ni es menos cierto que el país del sur "ha rechazado
expresamente el sometimiento de cualquier controversia relativa a la
delimitación de las zonas marítimas entre Estados con costas
adyacentes o situadas frente a frente a los procedimientos
obligatorios conducentes a soluciones obligatorias previstos por la
Convención".

Es decir: Chile no va a negociar NUNCA en términos de la Convención
del Mar a la que ellos han adherido con esta negativa específica y de
la que el Perú no requiere para tratar con este país." Jamás fue
refutada esta afirmación porque Chile lo ha expresado de modo
categórico. Por tanto, la Convemar no sirve para el tema ríspido y
pendiente de la delimitación marítima con Chile.

Serios cargos

El embajador Alfonso Benavides ha dicho que "lo que ocurre es que
lamentablemente el canciller Manuel Rodríguez Cuadros cree que los
peruanos somos unos idiotas. Los planteamientos del gobierno son
absolutamente incoherentes y sólo buscan confundir al Congreso y a la
ciudadanía". ¿Será cierta tan delicada precisión? ¿Lo creerá así el
titular de RREE porque suele rodearse de malos consejeros que le
calientan la oreja, le infunden temores y chismes y le hacen equivocar
con características monumentales como en este caso? Le dije
personalmente a mi amigo el canciller, que este era un tema que
merecía un esclarecimiento nacional y popular. Que no podía ser coto
de caza de unos cuantos vivos que viven de las donaciones
internacionales y que aquí representan a las transnacionales. Por eso
respondió que "no se iba a romper los cachos por la Convemar".

Tapadera y nada más

Mi impresión es que cualquier adefesio como el propuesto y llamado
pomposamente "continuo dominio marítimo" requiere de una reforma
constitucional. ¿Puede un Congreso que no representa a nadie y que es
repudiado todos los días y a toda hora, atreverse a manejar un tema de
límites para el cual se requiere de la indispensable consulta popular?
¿Con qué derecho y bajo qué pretextos puede un Congreso que hace de la
elección del Defensor del Pueblo, una etiqueta con nombre propio y
dedicatoria amorosa, discurrir por un cambio constitucional que mutila
el Mar de Grau de 200 a 12 millas?

¿No se oye padre?

Ha poco denuncié cómo en las conversaciones entre Perú y Chile, para
el cumplimiento del Acta de Ejecución del Artículo 5to del Tratado del
3 de junio de 1929, y que fueron llevadas a cabo en noviembre de 1999,
el "equipo negociador" se olvidó adrede del mapa que contenía el plan
de remozamiento portuario de Arica que negoció el presidente Leguía
con los chilenos en abril de 1929. Y que el embajador Jorge Valdez,
secretario general de la Cancillería entonces, obliteró esa
herramienta porque "esta habría perjudicado los tratos con Chile".
¿Qué tratos se hicieron? Evidentemente contra el Perú y a favor del
país del sur y bajo los designios extranjeros.

Baste citar que uno de los "negociadores" escribió un libro: Las
conversaciones entre Perú y Chile para la Ejecución del Tratado de
1929, Fabián Novak Talavera, PUCP, 2000 y en la solapa de ese texto
coloca como uno de sus lauros: "…..condecorado por el Gobierno Chileno
con la Orden Bernardo O'Higgins, en el Grado de Gran Cruz, como
reconocimiento a su participación como Negociador peruano en el
proceso de Conversaciones entre el Perú y Chile, que concluyó con la
suscripción del Acta de Ejecución del 13 de noviembre de 1999". Sobran
las palabras y también se solivianta el espíritu frente a tanto
entreguismo.

Más aún

Un diario local preguntó en su edición del domingo último por la
certidumbre de notas reversales entre Perú y Chile que habrían sido
firmadas por Javier Pérez de Cuéllar cuando secretario general de
Cancillería en 1969 y que virtualmente acordarían una delimitación
marítima con el país sureño. ¿Qué hace una persona que no aclara un
tema puntual y gravísimo, en la Comisión Consultiva de Relaciones
Exteriores? ¿No fue acaso la Convemar un convenio internacional que se
realizó cuando este señor era el máximo oficial de Naciones Unidas? Se
entiende así que Pérez de Cuéllar sea un gonfalonero más de este
convenio internacional que no le sirve al Perú para el tema limítrofe
con Chile.

¿Todos al unísono?

No extraña para nada que Javier Pérez de Cuéllar, Eduardo Ferrero,
Allan Wagner (notable por superar los 2 mts. de estatura), Niño Diego
García Sayán, sean fanáticos de la adhesión del Perú a la Convención
del Mar. Recuérdese que Wagner en 1985 condujo conversaciones que
derivaron en un fracaso estrepitoso con Chile. Y que Niño Diego García
Sayán, cuando pulverizaban en mayo-junio del 2002 a Aerocontinente en
Chile, condecoró a la canciller chilena Soledad Alvear en Lima. Antes,
esta última había espetado a Pérez de Cuéllar en torno a las notas
reversales de 1969 entre Perú y Chile sobre límites marítimos, por eso
que Chile afirma en cuanto foro puede que NO HAY NINGUN DIFERENDO
LIMITROFE CON PERU. Pero, ¿quiere Rodríguez Cuadros ser parte de esta
lamentable y aún por escrutar gavilla de antipatriotas? ¿Tiene el Perú
que soportar tanta ignominia cuando el patriotismo es deber congénito
de todos los que nacen bien en estas tierras de glorioso pasado?

Fronteras mínimas

Una pregunta debo hacerle, hoy por el medio periodístico, a mi amigo
Manuel Rodríguez Cuadros, porque antes se la hice personalmente y me
reservo su respuesta de entonces: ¿quiere ser recordado como el
canciller que embudinó al Perú en la Convemar y mutiló el Mar de Grau?
Se lo van a decir por calles y plazas cuando quiera ingresar a la
política y desplegar todos sus sueños de justicia social de que hemos
hablado muchas veces. Pero, el silencio, la mudez, la torpeza, frente
a los hombres íntegros y el oído a la estulticia, a la mediocridad, y
a la antipatria, sólo tienen un posible destino ineluctable: ¡el
fracaso y el panteón cívico! Que otros callen por pusilánimes, es
problema de aquellos. Que la prensa nacional haga lo mismo, es una
vergüenza. Yo tengo que acusar, yo acuso. Amén.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

Lea www.redvoltaire.net

Wednesday, February 28, 2007

Convemar: ¡terrible ignorancia en Congreso!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
28-2-2007

Convemar: ¡terrible ignorancia en Congreso!

El presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso,
Rolando Sousa, ha tenido la iniciativa infeliz por desinformada,
inoportuna o aviesa de eludir temas esenciales de mucha mayor
importancia e inexcusablemente no abordados, de afirmar que verán el
tema de la adhesión del Perú a la Convención del Mar.

Es decir, no bastan al señor Sousa, los terribles silencios
pusilánimes que en torno a documentos traidores guardan los ex
cancilleres Javier Pérez de Cuéllar, Niño Diego García Sayán y Allan
Wagner, por los cuales se concede o prefigura una delimitación
marítima que el Estado peruano ¡No reconoce! con Chile, que ha
preferido discurrir por una tapadera de características leguleyas y
mediáticas como la Convención del Mar para sepultar las mudeces
irresponsables de algunos que debieran ser enjuiciados y castigados
por su irrespeto al Perú, su historia y por los que murieron por la
patria.

¿Tomó debida cuenta, es decir, entendió una pizca siquiera de lo
expresado por el embajador José Miguel Barros, secretario perpetuo de
la Academia Chilena de la Historia que ha propuesto por carta que
Chile lleve al Tribunal de La Haya el tema de la delimitación marítima
con Perú? ¿Entiende lo que eso significa? Si Sousa no sabe asesorarse,
incurre en yerro condenable y atentatorio contra el país. ¿No ha
comprendido la entrelínea de lo dicho por el intelectual sureño? Muy
bien, vamos a decírselo en voz alta: ¡que su país, al tomar la
iniciativa, puede mejor perfilar lo que habría de ser una derrota sin
atenuantes del Perú! ¿Tiene en la imaginación Sousa, el tema del
arbitraje cuya vigencia marmórea traen el recuerdo de las
negociaciones que emprendiera el presidente Augusto B. Leguía en 1929?
Tal parece que tampoco tiene discernimiento, si alguno, sobre el
delicadísimo particular. Y siendo que el arbitraje es un paso de
fundamental precedente histórico y ¡favorable!

¿Por causa de qué en lugar de transitar por caminos tortuosos y de muy
dudosa juridicidad y que concitan el rechazo inmenso del Perú, como
también la de su presidente que afirmó que defendería el Mar de Grau,
el señor Sousa no se pregunta por causa de qué el gobierno pasado tuvo
que abortar su total derrota cuando, literalmente, embutía por
televisión, radios y periódicos, al pueblo peruano para conseguir una
adhesión que jamás consiguió a la Convemar? ¿Porqué no pregunta o
averigua Sousa cuántos millones de dólares se botaron a la basura por
una causa-pretexto para tapar las traiciones de unos pocos
diplomáticos de juguete empeñados en contra de la tierra que los vio
nacer?

A partir de la fecha reiteraremos textos que pocos años atrás tuvieron
la virtud, por lo menos, de informar con más detalle al público en
general para evitar su sorpresa y encandilamiento irresponsable como
suelen hacer quienes llegan a la tribuna pública. Tal parece ser el
caso de Rolando Sousa. ¡Vergüenza!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

Mentiras, límites e ignorancia
12-3-2004
Ni el Perú necesita adherirse a la Convención del Mar para delimitar
su frontera marítima con Chile ni es menos cierto que el país del sur
"ha rechazado expresamente el sometimiento de cualquier controversia
relativa a la delimitación de las zonas marítimas entre Estados con
costas adyacentes o situadas frente a frente a los procedimientos
obligatorios conducentes a soluciones obligatorias previstos por la
Convención".

Es decir: Chile no va a negociar NUNCA en términos de la Convención
del Mar a la que ellos han adherido con esta negativa específica y de
la que el Perú no requiere para tratar con este país.

Surge entonces la pregunta: ¿qué intereses representan quienes
sostienen que hay que suscribir la Convención? Yo me atrevo a decir
que una fundamental: ¡la de la ignorancia insolente! Si Chile nos
dice, de antemano, por adelantado y desde que ellos suscribieron la
Convención que NO la usarán, para cualquier controversia relativa a la
delimitación de las zonas marítimas entre Estados con costas
adyacentes, ¿qué absurda pertinacia es la de quienes insisten en
matrimoniar una cosa con otra? Recuérde que Perú y Chile tienen costas
adyacentes.

Sólo un bruto, estadio inferior inmediato de la ignorancia, puede
hacer de la terquedad y no perseverancia, una virtud a la inversa. La
novia que queremos cortejar nos dice no, en castellano, inglés,
alemán, francés y ruso. ¡Y nosotros pretendemos hablarle en quechua
aún cuando sabemos que su respuesta, avisada y pública, siempre será
el NO rotundo!

Embuste de El Comercio

El valiente e integérrimo patriota Alfonso Benavides Correa envió
carta a El Comercio sobre su titular embustero de días atrás.
Escribió:

El Comercio informa hoy (10-3-2004), en primera plana que el "Congreso
verá la ratificación de la Convención del Mar".

El Congreso no puede, ni "a propósito de los límites marítimos con
Chile" ni con ningún otro propósito, ratificar dicha Convención a la
que el Perú, por muy poderosa razón, no se ha adherido.

Para abordar la cuestión de los límites marítimos con Chile hay,
ciertamente, argumentos mejores que el de reducir, cercenándolo
anticonstitucionalmente, de 200 a 12 millas el Mar de Grau en el que
el Perú ejerce jurisdicción y soberanía.

Recuerdo en este momento el patriótico editorial de El Comercio que,
el lunes 29 de noviembre de 1993, refiriéndose a la Convención del
Mar, afirmó con razón irrebatible: "Básicamente, el Tratado (como ha
dado en llamársele) establece un límite de mar territorial de sólo 12
millas y una zona económica de 200 millas. Esto significa, entre otras
cosas, que no se reconoce soberanía, sino que se acepta solamente que
los Estados ribereños tienen la explotación exclusiva de dichas 200
millas".

Bajo el título de "Convención sobre Derecho del Mar y Estructura
Jurídica Peruana", El Comercio destacó la objeción sustantiva, que no
ha variado, a que el Perú adhiera a la Convención.

Estos fueron los exactos pronunciamientos del sub-decano sobre los
antecedentes del asunto en debate:

"Como es sabido, nuestro país sostiene el derecho de las 200 millas de
mar territorial. El ex-presidente constitucional de la República,
doctor José Luis Bustamante y Rivero (quien promulgó el histórico
decreto supremo relativo a esto el 1 de agosto de 1947) sostuvo
durante la discusión pública habida en 1982 que "aceptar la Convención
sobre Derechos del Mar atentaba contra nuestra soberanía".

"El entonces presidente don Fernando Belaunde Terry igualmente rechazó
la suscripción del Tratado porque la Constitución de 1979, todavía en
vigencia, prescribe lo siguiente: Artículo 97.- El territorio de la
República es inviolable. Comprende el suelo, el subsuelo, el dominio
marítimo y el espacio aéreo que los cubre. Artículo 98.- El dominio
marítimo del Estado comprende el mar adyacente a sus costas, así como
su lecho y subsuelo, hasta la distancia de doscientas millas marinas
medias desde las líneas de base que establece la ley. En su dominio
marítimo, el Perú ejerce soberanía y jurisdicción, sin perjuicio de
las libertades de comunicación internacional de acuerdo con la ley y
los convenios internacionales ratificados por la República". Artículo
98.- El Estado ejerce soberanía y jurisdicción sobre el espacio aéreo
que cubre su territorio y mar adyacente hasta el límite de las
doscientas millas, de conformidad con la ley y con los convenios
internacionales ratificados por la República".

Entretanto, la Constitución de 1993 (aprobada en el último referéndum
ad hoc) manda: "Artículo 54: El territorio del Estado es inalienable e
inviolable. Comprende el suelo, el subsuelo, el dominio marítimo y el
espacio aéreo que los cubre. El dominio marítimo del Estado comprende
el mar adyacente a sus costas, así como su lecho y subsuelo hasta la
distancia de doscientas millas marinas medidas desde las líneas de
base que establece la ley. En su dominio marítimo, el Estado ejerce
soberanía y jurisdicción, sin perjuicio de las libertades de
comunicación internacional, de acuerdo con la ley y con los tratados
ratificados por el Estado. El Estado ejerce soberanía y jurisdicción
sobre el espacio aéreo que cubre el territorio y el mar adyacente
hasta el límite de las doscientas millas, sin perjuicio de las
libertades de comunicación internacional, de conformidad con la ley y
con los tratados ratificados por el Estado."

"En época del gobierno aprista se volvió a debatir el asunto; y, se
planteó la posibilidad de adhesión a la Convención. Pero ello no
prosperó, otra vez, por razones que hasta hoy no varían".

No fue todo. Fue rotundo el sub-decano cuando recusando la adhesión
del Perú a la Convención: "El texto de la Convención es claro porque
su artículo 3 dice: "Todo Estado tiene derecho a establecer la anchura
de su mar territorial hasta un límite que no exceda de las 12 millas
marinas.... Aunque sea redundante volverlo a decir, esto no se
concilia con los textos constitucionales peruanos del 79 y del 93".

Reforma constitucional

Por tanto se infiere inequívocamente que para conciliar las 12 millas
de mar territorial que la Convención del Mar preceptúa, con el dominio
marítimo constitucional que el Perú sostiene en defensa de sus 200
millas de mar territorial hay que hacer una reforma constitucional.

"De acuerdo a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho
del Mar, todo Estado tiene derecho a establecer la anchura de su mar
territorial, hasta un límite que no exceda de 12 millas marinas
medidas a partir de las líneas de base que deben ser determinadas
también de conformidad con dicho instrumento".

¿Qué habría de negociarse?

Según el esforzado estudio de Aguero entre Chile y Perú "la operación
de delimitación deberá efectuarse entre un mar territorial y las
primeras 12 millas de un dominio marítimo; entre una zona económica
exclusiva y 188 millas de un dominio marítimo; y entre una plataforma
continental y 188 millas del lecho y subsuelo de un dominio marítimo.
Sin duda, la situación que se plantea es sui generis, no contemplada
en tales términos por el Derecho del Mar."

Y lo precedente admitirá discusión, polémica, negociación, en un trato
bilateral, equitativo, de acuerdo al derecho internacional y que NO
necesita, para nada, a la Convención del Mar que es un tema aparte y
sobre el que Chile ya ha dicho que no considera como el apropiado para
delimitar su mar con cualquier otro país (entre ellos Perú).

Por la razón o la fuerza

En conferencia que dio el almirante chileno Patricio Arancibia en mayo
del 2001, sostuvo, entre otros, los siguientes conceptos:

"Nuestros espacios marítimos de interés se pueden agrupar en cuatro
grandes áreas: Primero, el espacio adyacente a la ribera continental
americana, hasta las 200 mn (370 kms), que engloba el Mar Territorial
y la Zona Exclusivamente Económica (ZEE). Segundo, el Mar Territorial,
la ZEE y la plataforma continental que proyectan las islas oceánicas
chilenas. Tercero, el espacio marítimo que rodea el territorio
antártico reclamado por Chile, destacándose que el ejercicio de las
competencias correspondientes se realiza de acuerdo con el marco
jurídico internacional en virtud del Sistema Antártico. Y, cuarto, el
amplio espacio marítimo que comprende el Océano Pacífico más allá de
nuestra Zona Económica Exclusiva, que hemos denominado "Mar
Presencial", cuyo borde configura nuestras fronteras exteriores y que
también es un área de simple interés. En este amplio espacio, queremos
ejercer soberanía o presencia, según lo permita el derecho
internacional.

En fin, el estudio del escenario marítimo nos impone no sólo el
exigente y tradicional desafío de proteger nuestra soberanía contra la
amenaza militar proveniente desde el mar, o brindar protección a las
líneas de comunicaciones marítimas comerciales y militares, en caso de
conflicto; también debe alertarnos sobre otros desafíos, como el
efectivo resguardo de nuestra extensa ZEE, en lo que se refiere a
recursos pesqueros y minerales, o la evolución del derecho
internacional marítimo.

Por otra parte, es una realidad que la magnitud y extensión de las
fronteras terrestres, marítimas y aérea de Chile, a la par que ofrecer
un potencial de integración y desarrollo, aumentan las posibilidades
de conflicto puesto que, al mantenerse una mayor relación y contactos
de diversa índole, también es mayor la posibilidad de desavenencias
que pueden ser fuente de eventuales conflictos al enfrentar intereses
contrapuestos de los Estados.

.....En la Armada existe la más profunda convicción de que el futuro
de Chile está en el mar. Por ende, sin perder de vista su misión
fundamental, apoya todo tipo de actividad de los chilenos que tienda
al aprovechamiento de las inagotables riquezas que el océano ofrece a
nuestra nación.

.....Para el año 2010, la Armada estará participando en la defensa del
territorio nacional, como uno de los componentes de un sistema militar
al que aportará su capacidad de operar en escenarios conjuntos; con su
gran movilidad, notable permanencia y concentrada potencia. En el
ámbito internacional, será una de las herramientas del poder y la
seguridad nacional, con capacidad de desarrollar operaciones en
ultramar, contribuyendo a la manutención de la paz, la seguridad y la
estabilidad en el Océano Pacífico, o donde el interés nacional lo
determine".

Hay que prepararse

No necesitamos para manejar el tema de la delimitación marítima con
Chile de la Convención del Mar. Quien o quienes así lo sostengan no
tienen sustento válido salvo la dudosa herramienta de la ignorancia o
el cometido de ser testaferros de intereses antinacionales.

La Cancillería somos Todos debía ser la jaculatoria nacional y única
del Perú en momentos en que el presidente de Chile ha admitido que la
delimitación marítima puede ser discutida con Perú, aunque ellos
sostuvieran luego, ratificando posturas anteriores, que es un acápite
culminado.

Chile ha anunciado que declina los artículos de la Convención del Mar
a la que este país ha adherido pertinentes a delimitación marítima.
¿Para qué nos interesa firmar dicha Convención si, además, Chile
sostiene unilateralmente que este es un "asunto cerrado"?

Chile se caracteriza no por su apego a la jurisprudencia internacional
sino por anteponer su visión particular e intransferible de país al
resto de consideraciones. Si no fuera así, hace rato que habríamos
visto devueltas Tarapacá y Arica; el laudo arbitral jamás habría sido
dinamitado y el país del sur no habría incitado a Bolivia y Ecuador a
intentonas guerreras y pactos limítrofes contra el Perú en décadas
pasadas.

¿Se necesitan más pruebas que el sentido común y el patriotismo de
amor a la tierra, al mar y a la historia?

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz.
..........................................................

Lea www.redvoltaire.net

Tuesday, February 27, 2007

La sociedad tartufa

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
27-2-2007

La sociedad tartufa

En días pasados, una revista cuyo principal dulce es la mermelada,
sacó como una pseudo-primicia de carácter periodístico, el paseo de un
niño inocente en Palacio. La sociedad tartufa peruana que idolatra la
mentira, la construye con acendrada vocación falsaria, no se ha
preguntado ni cuestionado ¿qué hacía un infante en oficinas públicas y
no en la residencia en la parte de atrás del mencionado edificio?
Coincidió el asunto de marras con una crisis en que rumiaba sus
últimas horas en Interior la inepta Mazzetti y se guarecía en las
sombras el otro ministro encerrador de campesinos y sabio en no saber
nada de Defensa, Allan Wagner Tizón.

Los partidos políticos de cuya crisis no hay la más mínima duda, las
instituciones de todo pelaje y denominación, la Iglesia Católica tan
puntillosa en no pagar impuestos y en pretender que Perú le debe
gratitud u obediencia, los miedos de comunicación, todos, ominosamente
han ocultado el lado oscuro de esta maniobra. Y, en cambio, han puesto
de relieve lo frívolo, olvidable y "tierno" del tema. Nadie quiere
subrayar que el hijo de una aventura adúltera del jefe de Estado,
debía estar en saludable lejanía de cualquier clase de publicidad. Si
la familia es célula fundamental de la sociedad ¡precisamente! ésta
está siendo demolida por el primer funcionario público del país.

Conviene preguntar de frente y sin ambages tartufos: ¿tan bajo estamos
cayendo como Estado que se ha perdido todo referente a una estructura
valorativa de auto-estima? Cohonestar, vía la figura de una criatura,
las resbalosas aventuras paternas y maternas, lo que a todas luces es
una irresponsabilidad, pone a la sociedad, compuesta de ciudadanos,
ante la incómoda pregunta, y no por ello menos punzante, si ¿nos
sentimos parte de este enjuague muy edulcorado por una revistita que
alguna vez fungió de termómetro político del país o, mejor dicho, de
Lima la horrible?

En Francia hubo un presidente que tuvo una hija fuera del matrimonio,
Francois Miterrand y la presentó cuando ésta tuvo ¡18 años! ¿No
hubiera sido preferible que el jefe de Estado tuviera más paciencia y
menos "voluntarismo" para hacer las cosas mejor? ¿Qué fue aquello de
anunciar al país su paraje por otro tálamo y la concepción fuera del
matrimonio de un hijo delante de la esposa oficial? Que sea argentina
Pilar Nores, no quita su condición de mujer y su probada vocación de
mártir ante todo el Perú. No obstante, el asunto es un tema que
vulnera, ataca y denosta de la mujer y la familia.

Ni la mujer, ni el hombre, sean cuales fueren los papeles, debe
dejarse pisotear por la baladronada de una conveniencia y tampoco
quienes debían hablar pueden permanecer mudos sin pecar de cómplices
aviesos y comparsas torpes.

Las sociedades tartufas que premian la hipocresía; elevan a estúpidos
a la talla de prohombres o intelectuales sin que lo sean, lastran su
existencia, envilecen su presente y su futuro porque acomodan su
pasado con memoria selectiva pero, lo que es peor, producen eructos
históricos de ínfima calidad. No parece raro, entonces, que pandillas
de necios que viven de dólares foráneos se hayan aupado y creído el
papel de formadores de opinión o que políticos ignaros y tímidos, no
puedan exigir un comportamiento moral porque simplemente carecen de
ella por gráciles concesiones que otorgan bajo el supuesto muelle que
nadie reclama. ¡Mentira! Quienes no vivimos de la mermelada que pagan
las empresas transnacionales que sufragan a borrachitos sociales o que
declinamos los favores compradores de conciencia, tenemos la hermandad
espiritual y el compromiso indeclinable con don Manuel González Prada
de romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz. Aunque eso
moleste, urtique o soliviante las faltriqueras de paniaguados por
doquier. Arriba o abajo.

Ha dicho en lúcida expresión Dante Castro: "Millones de dólares se
mueven para cambiar a los militantes antisistémicos en rebeldes
tolerables".

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.redvoltaire.net
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

Wednesday, February 21, 2007

Perú-Chile: arbitraje contra las engañifas

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
21-2-2007

Perú-Chile: arbitraje contra las engañifas

En su notable obra El Tratado de 1929. La otra historia, el embajador
Félix C. Calderón, anota en la página 318, y refiriéndose en el
acápite 13 al arbitraje, lo siguiente:

"El artículo duodécimo del tratado a la letra dice: "Para el caso en
que los Gobiernos del Perú y de Chile, no estuvieran de acuerdo en la
interpretación que den a cada una de las diferentes disposiciones de
este tratado y en que, a pesar de su buena voluntad, o no pudieran
ponerse de acuerdo, decidirá el Presidente de los Estados Unidos de
América la controversia".

"Esta cláusula –agrega Calderón- fue propuesta por el presidente
Leguía por lo mismo que "si hay algo que hacer para arreglar con los
chilenos, debe ser siempre por medio de los Estados Unidos; sería
malgastar palabras y tiempo plantearles directamente fórmulas y
esperar que ellos las aceptaran sin la presión americana".

"Fue esta convicción acendrada lo que llevó al mandatario peruano a
exigir el aval del presidente Hoover a los acuerdos logrados en la
negociación directa, que se tradujo en la propuesta del 14 de mayo.
Aval que no obstante su formalidad, no impidió que Chile planteara
después más cambios y otras exigencias. Y fue, también, esta
convicción la que hizo posible que al final de la negociación se
incluyera como artículo duodécimo esta importante cláusula de
arbitraje que confiere poder dirimente al presidente de los Estados
Unidos en el caso de que los Gobiernos del Perú y Chile persistieran
en su desacuerdo en torno a la interpretación de cualquiera de las
diferentes disposiciones del tratado".

Intento usurpador

Perú tiene el ineludible deber de clarificar, rigurosamente denunciar,
el último intento usurpador de Chile de apropiarse de un pequeño
triángulo terrestre so pretexto que el hito No. 1 es el punto de
inicio de la frontera terrestre, y no el mar como dice el Tratado de
Lima y su Protocolo Complementario del 3 de junio de 1929 y las Actas
de la Comisión Mixta, "encabezada en el lado peruano por el ingeniero
Federico Basadre, y en el chileno, por el ingeniero Enrique Brieba,..
–y que versaron sobre- i) La determinación del punto inicial
Concordia; ii) El ámbito de las azufreras de Tacora; iii) División de
la Laguna Blanca; y, iv) La parte entre Laguna Blanca y el final de la
línea divisoria". Calderón, ob. cit, p. 280. Esto ocurrió entre
octubre de 1929 y julio de 1930.
Subraya Calderón: "Obviamente, al encontrarse el proceso demarcatorio
en su fase inicial, no fue posible dar cumplimiento a cabalidad en lo
dispuesto en la segunda parte del artículo cuarto. Por ello, fue
necesario, una vez concluida la demarcación, la suscripción, el 5 de
agosto de 1930, de otra acta en Palacio de Torre Tagle en la que se
estableció una relación detallada de la ubicación y características
definitivas para los hitos fronterizos, con lo cual Tacna adquirió su
configuración definitiva" (p. 292).

Forzando interpretaciones

Entonces, ayer como hoy y en virtud del Tratado, Protocolo y las Actas
de la Comisión Mixta, el mar fue la fuente principal fronteriza y no
la apropiación ilícita para forzar una interpretación como la de
nuestros días por parte de Chile.

Pulverizadas las no tan casuales imprecisiones del vecino austral,
entonces, el árbitro, tal como ocurrió en 1929 podrá discurrir por los
sabios caminos de un veredicto que favorezca lo histórico como no
puede ser de otro modo y por razones absolutamente comprensibles y
rigurosamente lógicas. Nótese que hasta en el Preámbulo del Tratado y
Protocolo Complementario del 3 de junio de 1929 "también, se precisó
que es conforme a las bases que el presidente de los Estados Unidos de
América, en ejercicio de buenos oficios solicitados por las partes y
guiándose por los arreglos directos concertados entre ellas, ha
propuesto como bases finales para resolver el problema de Tacna y
Arica…". Dicho de otra manera, el Tratado de 1929 se asienta sobre las
bases finales propuestas por el presidente Hoover, como resultado de
los "arreglos directos" que concertaron los gobiernos de Perú y Chile
en Lima, entre el 16 de abril y el 2 de mayo. De donde se desprende
que toda disputa de interpretación que tengan las partes deberá,
forzosamente, abordarse a la luz de lo estipulado en la propuesta del
presidente de los Estados Unidos. Una conclusión nada desdeñable si es
que Chile en el afán de adueñarse, inclusive de las migajas, persiste
en reducir ultra vires del derecho de puerto libre del Perú en Arica,
no obstante lo que prevé el artículo quinto", p. 276, Calderón, ob.
cit.

Nuevos viejos caminos

De modo que hay que pensar que es posible, la historia así lo
demuestra palmariamente, que las soluciones se aborden en América y de
acuerdo a lo ocurrido desde hace decenios.

¡A ponerse los pantalones!

Es deber recordar que el Acta de la traición de noviembre de 1999 es
inconstitucional nula de pleno derecho porque modifica el artículo 5to
del Tratado de 1929, al colocar el atracadero o el muellecito falso,
fuera de los 1575 metros de la bahía de Arica y por eso las pandillas
traidoras tienen que pagar su felonía contra el Perú. Bien ha dicho,
en célebre texto, el maestro y peruano indoblegable, Alfonso Benavides
Correa, aquel texto NO compromete al Perú. Amén que jamás Congreso
alguno ha cometido la indignidad de suscribir ratificando dicha
traición.

Además, hay obligatoriedad de corregir la torpeza mayúscula cometida
bajo la batuta reprobable de Enrique García Sayán en el D.S. de agosto
de 1947 en que se hace referencia a paralelos geográficos.

Por ser obsoleta la convención pesquera de 1954, debería ser
denunciada, por el gobierno porque, además, no tiene nada que ver con
delimitación marítima como alegre y sospechosamente sostiene el vecino
meridional.

Más aún. Es hora de botar a la basura, así literalmente, las notas
reversales o notas diplomáticas de 1968. Y también las de 1969. Además
de hacer la denuncia pública de su suscribiente, hecho que adelantó en
noviembre del 2005 el entonces candidato Alan García Pérez al hacer
alusión inequívoca y culposa a las responsabilidades del embajador
Javier Pérez de Cuéllar, secretario general de la Cancillería y que ha
dicho, poquísimos días atrás, que él no camina con documentos a
cuestas. Como si se tratara de un hecho vulgar y común, el traicionar
al Perú.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.redvoltaire.net
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

Friday, February 16, 2007

Estupidización con éxito

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
16-2-2007

Estupidización con éxito

Los peruanos solemos holgarnos con frecuencia –a veces razones sobran
y dan orgullo- del ingenio nacional. Hemos producido una encíclica:
"Los derechos humanos son una cojudez", Cipriani dixit y hemos,
también, dado al mundo paradigmas como el de nuestros días que dan
cuenta de una aceleradísima estudipización en todas las esferas de la
vida cotidiana. Así, los pobres circos que llegaban en julio con sus
espectáculos, ya no lo harán, porque aquí se mata a los payasos y no a
los dueños. Ha dicho el presidente García que se castigará duramente a
los asesores de la aún ministra del Interior, la peruanoide Pilar
Mazzetti Soler, pero que ella goza de todo su respaldo. No olvidó
subrayar, el mandatario, que su gobierno no permitirá ningún nivel de
corrupción.

Bajo el silencio cobarde de múltiples miedos de comunicación, ciertos
traidores pretenden cubrir sus desmanes con las palabras manidas de
"descontextualización", "87 años" y adefesios por el estilo. ¿Serán
aquellas salidas entendibles por la gente digna que puede mirarse al
rostro sereno y sin dobleces o están las maquinarias dolarizadas
pagando urbi et orbi para que se calle y enmudezca lo que todos saben
que ocurrió desde hace largos decenios contra la patria?

El gobierno del señor García no ha repudiado las expresiones
singulares de un quintacolumna pagado por la Cancillería para que sea
un servil gonfalonero de intereses ajenos al Perú. Acusé, en blanco y
negro y públicamente, a Felipillo Fabián Novak Talavera, en mayo del
2005, de haber traicionado al Perú en noviembre de 1999 cuando la
actitud aviesa con Chile respecto de Arica y el Tratado y Protocolo
del 3 junio de 1929. Pero, resulta que no era su única mugre. Habían
otras que han salido a flote en el curso de los últimos quince días. Y
este rábula de conciencia a lo Petain, ni renuncia ni se suicida. Pero
sí manda cartitas y paga a mermeleros en los miedos. ¿Qué fácil, no?

La estupidización tiene ejemplos humorísticos de muy alto calibre. Una
fuente fidelísima, de inconcuso conocimiento, me refirió que a muy
altas horas de la madrugada un consejero ofreció al canciller José
García Belaunde, un texto sobre límites. Quien sabe si no escuchó o su
ignorancia es genuina, pero él asintió y no dejó de sugerir con
energía: "pero con papas fritas". No se puede negar que el paladar del
"demócrata" es exquisito. Cada vez que recuerdo la justicia que hizo
César Hildebrandt al homenajearlo con el calificativo de "débil
mental", confirmo que a veces hay sinrazones que tienen piernas y
hasta rebuznan porque no hablan.

El paradigma de la estupidización se nota porque en cualquier otro
país del orbe, la sola sospecha de sobrevaluaciones o precios
recargados en 90%, hubiera hecho funcionar la guillotina y ¡fuera! las
cabezas de esos ministros ineptos. Para justificar sus mediocrísimas
gestiones Allan Wagner Tizón y Pilar Mazzetti, metieron presos a
campesinos en Ayacucho. Derrotados por la presión pública debieron
reconocer luego de un mes que eran inocentes esos ciudadanos. Pero
¡ninguna ONG dolarizada con dineros imperiales, les ha denunciado por
atentar contra sus derechos humanos! ¿Será porque, a su vez, estos
incapaces son miembros de ONGs? La decencia no alcanza, como tampoco
la vergüenza, a quienes debían haber renunciado hace mucho tiempo.
¿Conocerán esa virtud estos ciudadanos?

Vaca sagrada de 87 años quiere cubrirse con el manto de su edad
avanzada y el dudoso lauro de haber sido peón pro domo sua de los
norteamericanos en Naciones Unidas. Hoy, el embajador Javier Pérez de
Cuéllar no se acuerda de nada. ¡Qué raro, ante la acusación del
entonces candidato Alan García Pérez, noviembre del 2005, dijo que
había resuelto el asunto del norte! Lo que no se hizo notar fue que
para ello, había desfavorecido al país en el sur. Y ¡lo que es peor!
hasta hoy no se revela el contenido de las notas reversales de 1968 y
1969. Son dos juegos distintos y contradictorios. ¿Qué hay del mapa
con límites equivocados que nuestra Cancillería jamás impugnó, porque
siempre está más ocupada en cocteles y saraos, que en defender a la
patria? ¿Por causa de qué, en citas privadísimas del cogollo, el
amnésico don Javier siempre lamentó sus yerros de lustros atrás y los
llamó fallas garrafales? Costumbre peruana ancestral es disimular,
cohonestar, barnizar ¡las tremendas felonías de sus mamarrachos
oficiales de turno!

¿Se acordará el embajador de su petición lacrimosa, años atrás, para
que no se publicara un artículo que denunciaba la barbaridad, con su
firma y la de Valentín Paniagua, en que con resolución burocrática,
reponían en Torre Tagle a un muerto y con devengados? ¿Habrá olvidado
a su chasqui, un dinosaurio con corbata que entonces era ministro y
que bregó duramente en el teléfono para que se colaborara con aquello?
Testigos hay varios diplomáticos y hasta dos periodistas. Sencillo
recurso el de la amnesia no obstante la pusilanimidad de no asumir con
hombría la totalidad de fallas atroces.

La estupidización es un paradigma que ha tenido éxito en Perú. No
puede negarse aquello. En el conchabo están los miedos de comunicación
en inmensa mayoría; los partidos políticos, mejor dicho, clubes
electorales, que no opinan, no entienden nada, guardan silencio; las
figuras y figurones de barro construidas de fango dolarizado que
recorren mesas de redacción y canales televisivos para vomitar textos
resobados y siempre en la tesitura cruel e indigna que los peruanos
carecemos de memoria. ¿Por causa de qué meternos a todos en el mismo
saco canceroso?

Ya lo saben, en Perú se ejecutan a los payasos y no a los dueños del
circo. La estupidización y su mercadotecnia colonizadora, están
triunfando. ¿Va a permitir, amable lector, semejante infección en el
cuerpo nacional? Sólo usted tiene la respuesta.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.redvoltaire.net
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

Thursday, February 15, 2007

¡La vergüenza de los silencios traidores!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
15-2-2007

¡La vergüenza de los silencios traidores!

¿Tiene el presidente de la República, Alan García Pérez que rebajarse
a contestar una majadería desinformada que aparece en El Mercurio de
Chile?

¿Y por causa de qué el mandatario, no bota de un buen puntapié a un
traidor despreciable como Fabián Novak Talavera, del cargo de
viceministro de Defensa, donde puede estar regalando o negociando o
suministrando, las interpretaciones son varias, todas deplorables, el
individuo que no duda en firmar documentos contra la política oficial
del Perú que no reconoce límites marítimos con Chile?

O sea, el amiguismo compadrero de no dejar que el ridículo connatural
que acompaña al peruanoide ministro de Defensa, Allan Wagner Tizón,
¿está por encima de los sagrados deberes de defender la soberanía
patria, sus límites, las 200 millas del Mar de Grau como ofreció
durante su campaña el hoy jefe de Estado, García?

El viceministro de Relaciones Exteriores chileno, Alberto van
Klaverer, estuvo en Lima hace pocas horas y tuvo el desparpajo nada
diplomático y sí muy altanero de escupir la sopa en nuestra propia
casa. Pero, el eternamente muerto canciller José García Belaunde, que
tomó, según dicen fuentes fidelísimas, cursos acelerados, todas las
últimas madrugadas, sobre límites –jamás supo antes qué eran aquellos-
es un mudo complaciente porque no se siente tocado por las
inaceptables expresiones –en nombre de su gobierno, el de Chile- que
el asunto de límites marítimos, no estuvo en agenda, no está y tampoco
estará nunca en cualquier conversación con Perú. ¿Hay alguna forma de
excusar lo que es a todas luces un comportamiento desdoroso y
pusilánime?

Seamos justos, no hay que echarle toda la responsabilidad al canciller
García Belaunde. El aprendió, a medias, en torno a límites, en las
últimas 72 horas, de modo que puede exhibir las fallas garrafales que
acompañan a los denominados "demócratas" cuando se meten a asuntos de
Estado de los cuales ignoraban casi todo, o todo. ¿Y qué hay del
viceministro, Gonzalo Gutiérrez o pesan más cuatro largos años de
estancia en Chile que le enajenaron cualquier dignidad y le hicieron
olvidar que pertenece a la diplomacia peruana?

Pocas horas atrás, en charla con alguien que sí conoce de todos estos
asuntos y que en su momento o no supo, no pudo o se aterró, para tomar
las riendas como lo hacen los buenos capitanes contra viento y marea,
me dijo una verdad de a puño, frase feliz que propagaba Luis Heysen
Incháustegui: el problema no es Chile, son los peruanos.

Se divulga en el diario La Razón que el desavisado y distraído ex
canciller Javier Pérez de Cuéllar firmó un tema anuente con el norte,
Ecuador, para claudicar en el sur, Chile. Y hay un silencio de esos
traidores que pretenden amainar la ventisca con el relativo y bobo
consuelo que los peruanos se olvidan de todo. ¿Es esa la maldición del
oro y esclavos que enunció con odio y antipatía Bolívar sobre el Perú?
¿Es éste un país de hombres de barro, ídolos de mugre, líderes de
pacotilla y demócratas o luchadores de paja? ¿Pueden las vacas
sagradas permanecer en sus podios de fragilísima y sucia construcción?

¿A qué se deben estos silencios que protagoniza tristemente la mayoría
de los miedos de comunicación; el gabinete, el Congreso, las ONGs, los
partidos, etc.? ¿O hay lo que Jacinto Benavente en su genial creación
bautizó como los intereses creados? ¿O la desvergonzada endogamia de
primos, compadres, hermanos, tíos, tías, amantes, esposas, cuñados que
como nomenclaturas recicladas se alaban entre sí, se perdonan entre
ellos, y se endiosan para seguir siendo los recipendiarios de todos
los dólares esos a los que odian salvo cuando los tienen en el
bolsillo, prevalece ominosamente?

Una gacetilla, muy afín a la mermelada, me coloca como "enemigo" del
traidor Fabián Novak y al lado de ilustres peruanos como Alfonso
Benavides Correa y Víctor Mejía Franco. ¡Qué yerro tan absurdo! Yo,
modesto periodista, honro la memoria de los mártires y estoy al
servicio de las causas de justicia social y revolución que tiene el
pueblo como sus motivaciones fundamentales. Nada más. Y sí, es cierto,
a los traidores hay que escupirlos y aniquilarlos. La historia será la
gran jueza para dar la razón a quienes la tienen y condenar al
infierno proditor a los sucios que osan levantar mamarrachos contra su
país.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.redvoltaire.net
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

Wednesday, February 14, 2007

¡Independientes sin vergüenza!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
14-2-2007

¡Independientes sin vergüenza!

El de Defensa, Allan Wagner Tizón, mete presos a campesinos en
Ayacucho, nombra viceministro a un traidorzuelo bribón como Fabián
Novak Talavera y goza de la cobertura mediática que prensa pro domo
sua vende cómplicemente. No desaprovecha ocasión para lanzar sus
soporíferos "discursos" y en lugar de motivar, pareciera estar
cantando responsos. Es uno de los independientes.

La de Interior, mete la pata con la compra de camionetas, casi 500,
habla barbaridades procurando cubrir su estupidez y el gobierno
anuncia la renegociación del contrato, desautorizándola. ¡Pero no se
va ni renuncia Pilar Mazzetti! Semanas atrás, al alimón con el otro
inepto de líneas anteriores, también había puesto su cuota
desvergonzada para apresar a los ocho campesinos ayacuchanos! Pero
tiene la cara y el pellejo duros. Nadie duda de su "honorabilidad",
pero ¡la disimula muy bien! ¿No es el Perú entero testigo de la
inmensa capacidad de producir estropicios de estos dos mamarrachos que
fungen de ministros?

La pregunta que se debe estar haciendo la militancia aprista es ¿estos
son los independientes que los miedos de comunicación impusieron con
sus no gratuitas "opiniones" al presidente Alan García? Con estos
independientes sin vergüenza, ni honor, ni amor al Perú, por donde se
les mire, ¿para qué quiere enemigos, más de los que ya tiene, el
partido que supuestamente está en el gobierno? Si hay un movimiento
que no tiene, ni de lejos –y menos de cerca- que ver con la
administración del gobierno peruano ¡ese es el partido aprista! A sus
afiliados los botan de los puestos porque ¡son apristas! Les echan
malamente y los tumban de puestos por razón de su militancia. Da ganas
de preguntar si eso representa el cambio responsable que fue lema de
campaña de esa agrupación política.

Otro independiente: el eternamente muerto canciller José Antonio
García Belaunde, quien, según voces autorizadísimas, ha estado al
borde de varios ataques de nervios complicados con surmenages agudos,
porque no sabía ¡ni un ápice! del asunto de límites con cualquier país
alrededor del Perú, ha protagonizado un ridículo insuperable. En Lima,
en la capital, el viceministro chileno de Relaciones Exteriores,
Kleverer, le dice a nuestro país que en la agenda del país austral, no
ha estado, no está ni estará el acápite de límites marítimos. ¡En
buena cuenta, le bailaron una cueca con empanada y vino tinto al
titular de Relaciones Exteriores! ¿Está pintado este individuo en el
cargo? ¿Y se puede desperdiciar tanta pintura en un badulaque que no
atina una sola en cuanto a la defensa soberana y territorial de la
nación? ¿Qué puede estar ocurriendo para que el gobierno no reaccione
con firmeza, como lo hacen los dignos, frente a imprecisiones poco
diplomáticas y sí muy insolentes? ¡Falta de vergüenza y honor, así de
simple!

¿Qué celebraban los partidarios de ONGs nucleados alrededor de la
inepta Pilar Mazzetti cuando están seguros de volver al ministerio de
Salud, previa expulsión sin contemplaciones del actual ministro
Vallejos? ¿Qué clase de trabazones y asideros son los que tiene esta
señorita en el mando supremo (inyecciones en París mon amour), para
estar tan de buen talante con esa cara dura a prueba de cañonazos de
alto calibre?

Sainete de tristísima memoria, chiste de muy mal gusto, broma
impertinente, este hato de independientes le ha provocado al
mandatario Alan García Pérez, una multitud de problemas que debieron
haber sido resueltos con sendos puntapiés en los fundillos de cada uno
de estos sinverguenzas validos de su suerte y de sus compadrerías. El
cambio responsable se está transformando en una maroma de monos con
metralleta que no responde a ningún partido porque tienen el marchamo
de "independientes". ¿Se quedarán muy tranquilos los apristas al ver
cómo los que no ganan elecciones, son indefinidos políticos, muy
apegados a la rabanería caviar que les regala prensa y titulares
simpáticos, les destrozan lo que ellos quieren pensar como su
gobierno, el que triunfó en segunda vuelta meses atrás?

En lugar de botarlos, enjuiciarlos o meterlos a la cárcel si hay
mérito, en Palacio deshojan margaritas por miedo a una prensa que no
entiende que Perú está primero que sus muy pobres y deleznables
agendas de ONGs y pandillas vividoras de dólares imperialistas. El
único texto válido aquí es el Perú como diría la recientemente
desaparecida poetisa Cecilia Bustamante Moscoso.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.redvoltaire.net
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

Aberraciones de Allan Wagner

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
14-2-2007

Aberraciones de Allan Wagner

Recordó en días pasados, en buidas palabras de exacta puntualidad, don
Manuel Jesús Orbegozo, que en noviembre de 1985, el entonces canciller
Allan Wagner Tizón y su par chileno, Jaime del Valle Alliende,
firmaron un Acta reprobable y que, con no menos energía, condenó en su
oportunidad el patriota Alfonso Benavides Correa (hoy atravesando muy
delicados momentos de quebrantada salud a sus 83 años) en su opus
magna, Una díficil vecindad, diciendo lo siguiente:

"Me refiero al Punto III que, sobre Revisión de Textos de Historia,
como si investigar la verdad y decirla tal como se la piensa pudiera
ser criminal, dice así:

Los Ministros estuvieron de acuerdo en poner en práctica, en el más
corto plazo posible, un procedimiento que permita en sus respectivos
países efectuar una revisión de los textos de historia, a nivel de la
enseñanza primaria y secundaria, con miras a darle un sentido de paz e
integración.

Para recusar tan aberrante Acuerdo bastaría meditar sobre la lección
que dio José de la Riva Agüero cuando afirmó con rotundidad que "la
historia, ministerio grave y civil, examen de conciencia de las épocas
y los pueblos, es escuela de seriedad y buen juicio pero también, y
esencialmente, estímulo del deber y el heroísmo, ennoblecedora del
alma, fuente y raíz del amor patrio", atendiendo a que el patriotismo
se alimenta y vive de la Historia, a que la palabra patria viene de
padres y, por ello mismo, que "sobre el altar de la patria y bajo su
gallarda llama hecha de ruegos y de inmolaciones, de valor y de
plegarias, deben existir siempre, como en la ritualidad litúrgica
romana católica, los huesos de los predecesores y las reliquias de los
mártires". (La historia en el Perú, 1910)

Desde otro punto de vista cabría tener presente asimismo que las leyes
del Perú no prohíben que los peruanos y peruanas de todas las edades,
y de todas las condiciones económicas y sociales, lean lo que quieran
y saquen sus propias conclusiones reponiendo en el recuerdo a
Sebastián Catalión cuando, con esplendidez moral y osadía que llegó a
causar asombro, se irguió contra el poder omnímodo del Calvino
implacable que quemó a Miguel Servet, no sólo afirmó la frase
lapidaria que "no hay ningún mandato divino, aunque se invoque el
nombre de Dios, capaz de justificar la muerte de un hombre" sino que,
en su célebre Manifiesto de la Tolerancia, escribió en 1551 que "nadie
debe ser forzado a una convicción" porque "la convicción es libre" y
que "investigar la verdad y decirla tal como se la piensa no puede ser
nunca criminal"; filosofando con Huizinga cuando, haciendo reposar su
concepto en el poder de la tradición que se hace presente como voces
de muertos que asustan a los intrusos y salvan la integridad de los
dominios nacionales, aseveró que "historia es la forma espiritual en
que una cultura se rinde cuenta con su pasado", o con Ranke
formulándose preguntas sobre el valor moral de la historia como aliada
y consejera de la política o con Spengler cuando vinculaba la política
exterior a un día de éxitos verdaderos y, reclamando "estar en forma
para todo acontecimiento imaginable", pronosticaba en Años Decisivos
que "serán los ejércitos y no los partidos la forma futura del poder"
porque éstos "no saben encontrar el camino que conduce desde el
pensamiento partidista al pensamiento estadista" y aseguraba que "una
nación sin caudillo y sin armas, empobrecida y desgarrada, no tiene
siquiera asegurada la mera existencia"; o con los estudios de Toynbee
sobre las virtudes de la adversidad, la incitación del contorno, la
pérdida de éstas a las que se sobreviene la ruina porque su
agresividad las agota y se hacen intolerables a sus vecinos, el cisma
en el cuerpo social y el cisma en el alma, el ritmo de la
desintegración y la pérdida de autodeterminación, las civilizaciones
colapsadas por escépticas en su destina y mohosas en sus instrumentos.

En este filosofar así, meditando la lección de Américo Castro cuando
elocuentemente enseñaba que "hay que esforzarse por ver, en unidad de
estructura, de dónde arranca y hacia dónde va el vivir"; reparando que
en nuestra patria la historia sirve para pintarnos el proceso doloroso
por medio del cual se desvió el paso cívico y los dirigentes
encargados de iluminar caminos le marcaron rumbos obscuros a la
colectividad, me asalta una grave interrogante: ¿Qué razón movió al
canciller Wagner a no recoger la enseñanza de Gustavo Gutiérrez cuando
en la Fuerza Histórica de los Pobres, al estudiar la historia de
cautividad y liberación de los "cristos azotados de las Indias",
pregona la necesidad de "evitar la amnesia histórica".

¿Me pregunto si será acaso más provechoso para el Perú sucumbir ante
la amnesia histórica –la amnesia que Andrés Avelino Aramburu, el
periodista de la defensa nacional como lo llamó Raúl Porras, combatía
apasionadamente enrostrando a la ciudadanía que hubiera usado las
aguas del Leteo que borran los recuerdos de la memoria- que meditar
con Jorge Basadre cuando en el prólogo a La chilenización de Tacna y
Arica de Raúl Palacios Rodríguez, interrogaba si el Perú podía darse
el lujo de esquematizar o dar las espaldas a su larga historia cuando
a su alrededor no hay nadie que pisotee la propia y si el Perú podía
ignorar que muy cerca era y es fácil detectar afanes revanchistas e
indicios de avideces?

¿Me pregunto si tal vez resulte dañino para los peruanos borrar toda
huella de los versos estremecedores de José Santos Chocano después que
sonaron en el empedrado de las calles de Lima las botas del vencedor y
manos chilenas arrearon del Palacio de Gobierno la Bandera del Perú?

Recuerdo que a su lado
mi madre me tenía
aquel siniestro día
en que escuché espantado
sonar el destemplado
clarín del vencedor.
-¡Escúchalo!- decía
mi madre… Y lo escuchaba, lo escucho todavía
lo escucharé hasta cuando resuene otro mayor.
Por eso hoy que me inspira
ese recuerdo henchido de la más santa ira,
los nervios de mi madre son cuerdas de mi lira…..

¿Me pregunto si será acaso más provechoso para el Perú sucumbir ante
la amnesia histórica que reflexionar sin censuras de ninguna clase
sobre los siguientes mandatos de Manuel González Prada, "el hombre que
siempre emergió" al decir de Luis Alberto Sánchez, a quien también
corresponde el haber proclamado con razón que "algunas catástrofes nos
han sobrevenido porque no tomamos en cuenta su lucidez"?

"Chile, como el tirano que mataba a sus mujeres y después saciaba en
el cadáver su apetito de fiera con delirio genisiaco, chupó ayer
nuestra sangre, trituró nuestros músculos, y quiere hoy celebrar con
nosotros su contubernio imposible sobre el polvo de un cementerio. No
creamos en la sinceridad de sus palabras ni en la buena fe de sus
actos; hoy se abraza contra nosotros, para con la fuerza del abrazo
hundir más y más el puñal que nos clavó en las entrañas. Dejemos ya de
alucinarnos; en nuestro enemigo el hábito de aborrecernos se ha
convertido en instinto de raza. En el pueblo chileno, la guerra contra
el Perú se parece a la Guerra Santa entre musulmanes; hasta las
piedras de las calles se levantarían para venir a golpear, destrozar y
desmenuzar nuestro cráneo. Chile, como el Alejandro crapuloso en el
festín de Dryden, mataría siete veces a nuestros muertos; más aún:
como el Otelo de Shakespeare, se gozaría en matarnos eternamente.
Aquí, alrededor de estos sepulcros, debemos reunirnos fielmente no
para hablar de confraternidad americana y olvido de las injurias sino
para despertar el odio cuando se adormezca en nuestros corazones, para
reabrir y enconar la herida cuando el tiempo quiera cicatrizar lo que
no debe cicatrizarse nunca. Tenderemos la mano del vencedor, después
que una generación más varonil y más aguerrida que la generación
presente haya desencadenado sobre el territorio enemigo la tempestad
de la asolación que Chile hizo pasar sobre nosotros, después que la
sangre de sus habitantes haya corrido como nuestra sangre, después que
sus campos hayan sido talados como nuestros campos, después que sus
poblaciones hayan ardido como nuestras poblaciones. Entretanto, nada
de insultos procaces, de provocaciones insensatas ni de empresas
aventuradas o prematuras; pero tampoco nada de adulaciones y bajezas,
nada de convertirse los diplomáticos en lacayos palaciegos, ni los
presidentes de la República en humildes caporales de Chile". (Páginas
Libres)

¿Me pregunto, finalmente, si será acaso más provechoso para el Perú
dejarse ganar por la amnesia histórica o releer esta prosa sin
eufemismos, quemando naves, y calar estos pensamientos robustos y
actuales que aparecen en El tonel de Diógenes?"

A este disparate anti-histórico quiso conducirnos Allan Wagner Tizón,
hoy ministro de Defensa que encubre, con torpeza monumental de
iletrado ante el pueblo, a un viceministro traidor, palaciego y
miserable como Fabián Novak Talavera. ¡Vergüenza!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.redvoltaire.net
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

Tuesday, February 13, 2007

El escritor, ese descontento

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
13-2-2007

El escritor, ese descontento

En la merecida crónica que dedica Mario Vargas Llosa a Carlos Oquendo
de Amat, en su libro Diccionario del amante de América Latina, dice
entre otras cosas, lindezas que debieran retumbar en el cerebro de
nuestras castas políticas, periodísticas, económicas y sociales. Se
refiere al escritor ese descontento, soplo eterno de eterna ilusión
que avanza o retrocede contra viento y marea. Los que no somos
escritores, nos sentimos libres de las admoniciones que Vargas señala
con puntualidad. Leamos.

"El escritor es el eterno aguafiestas….. el escritor latinoamericano
ha vivido y escrito en condiciones excepcionalmente difíciles, porque
nuestras sociedades habían notado un frío, casi perfecto mecanismo
para desalentar y matar en él la vocación. Esa vocación, además de
hermosa, es absorbente y tiránica, y reclama de sus adeptos una
entrega total….. El escritor en nuestras tierras ha debido
desdoblarse, separar su vocación de su acción diaria, multiplicarse en
mil oficios que lo privaban del tiempo necesario para escribir y que a
menudo repugnaban a su conciencia y a sus convicciones".

Interesante reflexión la que sigue: "Es preciso, por eso, recordar a
nuestras sociedades lo que les espera. Advertirles que la literatura
es fuego, que ella significa inconformismo y rebelión, que la razón
del escritor es la protesta, la contradicción, la crítica…. Las cosas
son así y no hay escapatoria: el escritor ha sido, es y seguirá siendo
un descontento. Nadie que esté satisfecho es capaz de escribir, nadie
que esté de acuerdo, reconciliado con la realidad, cometería el
ambicioso desatino de inventar realidades verbales. La vocación
literaria nace del desacuerdo de un hombre con el mundo, de la
intuición de deficiencias, vacíos y escorias a su alrededor. La
literatura es una forma de insurrección permanente y ella no admite
las camisas de fuerza. Todas las tentativas destinadas a doblegar su
naturaleza airada, díscola, fracasarán. La literatura puede morir pero
no será nunca conformista".

A esta altura del recuento siento una profundísima desubicación: ¿y
los que no somos literatos sino apenas modestos periodistas? Partimos,
también, –aunque Vargas Llosa, él mismo, hombre de prensa- no lo
admita, del cuestionamiento, de la insurrección vívida contra el
estado de cosas normalmente injusto –porque lo anormal es moneda
corriente en nuestros pagos- y rompemos el pacto infame y tácito de
hablar a media voz, para decir, en blanco y negro, nuestra humilde
verdad que a veces molesta, casi nunca es tomada en cuenta, pero en
otras oportunidades hasta causa escándalos. ¿En qué lugar del rico
imaginario vargasllosiano están los periodistas? Acabo de descubrir
que, admitiendo que no soy –ni por asomo o auto-bombo tan frecuente-
hombre de letras ni de números, apenas concertista de párrafos uno
tras otro, con mecánica fluidez, simplemente no tengo lugar en el
escalafón porque los literatos sí lo tienen.

Con fruición anota Vargas Llosa: "Es preciso que todos lo comprendan
de una vez: mientras más duros sean los escritos de un autor contra su
país, más intensa será la pasión que lo uno a él. Porque en el dominio
de la literatura la violencia es una prueba de amor…. . La realidad
americana, claro está, ofrece al escritor un verdadero festín der
razones para ser insumiso y vivir descontento. Sociedades donde la
injusticia es ley, paraísos de ignorancia, de explotación, de
desigualdades cegadoras, de miseria, de alienación económica, cultural
y moral, nuestras tierras tumultuosas nos suministran materiarales
ejemplares para mostrar en ficciones, de manera directo o indirecta, a
través de hechos, sueños, testimonios, alegorías, pesadillas o
visiones, que la realidad está mal hecha, que la vida debe cambiar".

No le falta razón a Mario Vargas Llosa. Pero peca al otorgar sólo a
los literatos dichas virtudes confrontacionales, de actitud en la
vida, leit motiv o elan fundamental. ¿Y otros que no siendo literatos
pero discurren por cuanto él describe con acierto, dónde se ubican?
Los periodistas, no todos, es cierto, no son literatos. Hay literatos
que son periodistas y hay periodistas que son literatos, hay
turroneros que no son ni periodistas ni literatos pero reciben el
homenaje de entrevistas hechas a mano y de textos y alabanzas pro domo
sua. ¡A veces los grandes escritores llegan a creer que todos están
hechos a su imagen y semejanza! No es exacto. ¡De ninguna manera!
Palabra de periodista. Que no de literato.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.redvoltaire.net
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica