Tuesday, January 13, 2015

Batalla de San Juan y Chorrillos

Batalla de San Juan y Chorrillos
por Ernesto Linares Mascaro; elinaresm@yahoo.com

13-1-2011


La batalla de San Juan y Chorrillos es la más grande en la historia del Perú por la cantidad de hombres enfrentándose, se realizó el jueves 13 de enero de 1881 y este jueves se recuerda los 130 años de aquel hecho.

Esta acción de armas es conocida en Chile como batalla de Chorrillos por ser el pueblo de ese nombre cercano a la batalla y sus alrededores fue donde se llevó la parte más larga y dura de la lucha. En Perú es conocida como batalla de San Juan o batalla de San Juan y Chorrillos, porque la línea de defensa era conocida como línea de San Juan y porque en el cerro Salto del Fraile en Chorrillos es donde fue el último punto de resistencia peruano.

No hay muchas versiones de sobrevivientes peruanos sobre esta batalla. La más conocida es la del general Pedro Silva en sus 2 partes oficiales publicados en los diarios El Comercio y La Tribuna y también está el parte oficial del coronel Arnaldo Panizo sobre la defensa del Morro Solar también publicado en el diario El Comercio. Varios años después de la batalla fueron publicados algunos relatos. Entre estos están los que relatan la lucha en el Morro Solar que son los del capitán Silverio Narvarte y el sargento mayor Pedro Alcócer, ambos del batallón Guardia Peruana N° 1; está el opúsculo “Como Fue Aquello” del coronel Víctor Miguel Valle Riestra, que relata la lucha en Chorrillos (en las campiñas y en Santa Teresa); la carta que el coronel Manuel Pereyra en donde narraba como fue la batalla en San Juan, en el sector de Cáceres, publicada en el libro “Artículos Militares” de Alejandro Montani; el memorándum y las respuesta al cuestionario del comité de damnificados italianos del coronel Belisario Suárez, publicados por su descendiente Rómulo Rubatto; cuestionario del comité de damnificados italianos del coronel Arnaldo Panizo, publicado por su descendiente Juan Carlos Flórez, y el más conocido, el testimonio del Mariscal Andrés A. Cáceres publicado inicialmente por su hija Zoila Aurora Cáceres en su libro “La Campaña de la Breña”.

Uno de los testimonios más interesantes y poco conocido es el de José Torres Lara, quien entre 1911 y 1912 publicó una serie de 5 opúsculos sobre sus vivencias durante la guerra con el título de: “Recuerdos de la Guerra con Chile (Memorias de un distinguido)”. El primero de estos tenía por título “La batalla de San Juan”, en donde él narra cómo vivió aquella batalla en el batallón Concepción en donde él estaba enrolado. El siguiente opúsculo trata sobre la batalla de Miraflores y los 3 últimos sobre el primer año de la guerra.

Algunos apuntes sobre la batalla de San Juan y Chorrillos y el testimonio de José Torres Lara

El testimonio de este peruano es bastante interesante porque narra los acontecimientos desde la lucha en San Juan, la posterior retirada de ahí, la resistencia en las afueras de Chorrillos y la retirada a Miraflores. También lo es porque es de un soldado y no de un oficial o miembro de la plana mayor. El mismo José Torres cuenta porque le llaman distinguido: “… ya soy soldado de veras; soldado distinguido se entiende. Los rasos nos llaman distinguidos de….. porque lo que  caracteriza la distinción es estar exceptuado del servicio de baja policía, y lo más característico de esto es el tener que botar diariamente los depósitos de aquello….. de ahí el mote. Otros nos dicen “distinguidos mataperros”, no por la acepción común del calificativo, sino por el motivo especial que ya veremos” (1).

En cuanto a la batalla, la línea peruana estaba defendida por los Ejércitos del Norte y del Centro, al mando del general Ramos Vargas Machuca y el coronel Juan Nepomuceno Vargas respectivamente. Cada ejército tenía 5 divisiones; las primeras 3 divisiones del Ejército del Norte formaban el 1° Cuerpo del ejército al mando del coronel Miguel Iglesias, quien también era Secretario de Guerra, las otras dos el 2° Cuerpo del ejército al mando del coronel Belisario Suárez, las divisiones 3ª y 5ª del Ejército del Centro con una división volante formaban el 3° Cuerpo al mando del coronel Justo Pastor Dávila y las divisiones 1ª, 2ª y 4ª formaban el 4° Cuerpo del coronel Andrés A. Cáceres. Los ejércitos estaban al mando del Jefe Supremo Nicolás de Piérola y tenía como Jefe del Estado Mayor General de los Ejércitos al general de brigada Pedro Silva. Los 4 Cuerpos del ejército también tenían bajo su mando la artillería, las fuerzas irregulares, los ingenieros, el personal administrativo o la caballería que estuviera en su zona. José Torres Lara era soldado del batallón Concepción N° 27, formado mayoritariamente por conscriptos de Junín, al mando del coronel temporal Juan E. Valladares y junto con el Ancash N° 25 y Zepita N° 29 formaba la 5ª división del Ejército del Norte. La mayoría de soldados peruanos tenía el uniforme color blanco, es algo que se debe saber para entender ciertas líneas del relato.

El ejército peruano en la batalla de San Juan y Chorrillos tenía 18,650 soldados. De esto se le debe descontar mil hombres porque las fuerzas irregulares estaban armadas en parte y el resto, con rifles Minié, así como la administración militar y a que el batallón 23 de diciembre estaba incompleto; se le descuenta otros 2,150 hombres del batallón de Guardia Civil, la columna de Honor que estaba en Monterrico, la columna de Pachacámac, una parte del Cuerpo de Dávila y otra de la de Suárez que no combatieron, de tal manera que el día del combate sólo habían 15,500 soldados disponibles en el ejército peruano (2).

El ejército chileno tenía 23,129 hombres disponibles el 12 de enero de 1881 (3).

En cuanto a las posiciones peruanas, éstas abarcaban unos 12 Km, iban desde las orillas del mar hasta cerca al cerro San Francisco. Los peruanos llaman derecha a sus posiciones en Chorrillos e izquierda las de San Juan. La línea de defensa era las alturas al sur de Chorrillos y San Juan, empezaban en las alturas de Marcavilca (entre las playas La Chira y Conchán), seguí por las cercanías a la hacienda Villa, Santa Teresa (donde se encuentra actualmente el AA.HH. Tupac), Zigzag occidental, Zigzag oriental (donde está la Escuela Nacional de la Policía), el Gramadal, Viva el Perú y los cerros de Pamplona (en particular, el que se encuentra a la espalda del supermercado Metro del puente Atocongo). El relato comienza en San Juan, pues las fuerzas del 2° Cuerpo constituían la reserva de los ejércitos, y va narrando como ve la lucha desde las cercanías de la hacienda San Juan y como se tuvieron que retirar desde este punto hasta la estación del ferrocarril en Chorrillos.

A continuación, la narración de la batalla.

Recuerdos de la guerra con Chile (Memorias de un distinguido). La batalla de San Juan (fragmento)

“… Eran más o menos las cuatro de la mañana, la luna ya se había puesto y el fulgor de las estrellas que enviaban su postrera luz, no alcanzaba a esclarecer las tinieblas. Un silencio solemne reinaba y era seguro que millares de hombre cubiertos por dos banderas enemigas se acechaba para exterminarse. Sólo de cuando en cuando se sentían los pasos rápidos de los jefes y oficiales del E.M., cuyas sombras cautelosas veíamos aparecer y desaparecer, llevando o trayendo órdenes. Nos mandaremos descansar en nuestro propio terreno y nos sentamos sobre las maleteras…

… Un poco á la derecha de las posiciones que habíamos ocupado al principio, se había alzado en un mástil que habíamos notado de día una luz roja, una luz blanca, otra luz azul: los colores simbólicos de Chile que anunciaban la presencia real de su ejército por la derecha, centro e izquierda. 

Una o más hora transcurría desde que nos despertaron, cuando unas detonaciones aisladas primero y descargas sucesivas después, se percibieron bastante apagadas por la distancia, en nuestra ala derecha. Como los desgarramientos de las nubes en las tormentas andinas, el bronco ruido de los cañones se dejó oír luego y el relampagueo de la explosión nos indicaba el sitio del ataque. Pero no nos entretuvo más el lejano espectáculo; porque así como un castillo cuyas guías de fuego han sido hábilmente dispuestas por el pirotécnico para un efecto instantáneo, un vivo resplandor como aureola, se extendió por todas las colinas de San Juan, y un fuego graneado de fusilería nos anunció que la batalla estaba empeñada en toda la línea. Si graneado se inició el fuego de la infantería, el de la artillería con sus resplandores más extensos y más intensos, se rompió también con su rabia, y su continua sucesión expresaba la impaciencia, el coraje y la serenidad de los que manejaban los cañones.

Un ¡viva el Perú! espontáneo y estentóreo, respondió a nuestras filas a los ruidos del combate: nuestro pabellón fue sacado de su caja, enarbolado en su asta, y el porta, el subteniente Ugarte, tomó la insignia del batallón para no soltarla mientras no lo obligara una bala enemiga…

… Ya era de día cuando se dio orden a todo el 2° Cuerpo del Ejército para que fuera a ocupar un lugar más próximo a las posiciones en que se batían los nuestros. Desfilamos sin demora, atravesando por la plazoleta de la hacienda San Juan, y fuimos a desplegar los seis batallones a retaguardia del centro de batalla… De entre el ruido atronador del combate percibíase claramente la música de “San Miguel de Piura”, que tocaba probablemente el pabellón de este nombre para unir en esos instantes supremos el pensamiento de nuestra Patria chica al de Patria grande. Otros cuerpos tocaban diana, y era patente que nuestros soldados, nuestros reclutas, puede decirse, hacían buena cara al enemigo.

Pero no era un espectáculo gratuito el que contemplábamos; una batalla no se ve de cerca impunemente. Las grandes parábolas que los proyectiles enemigos describían alejando sus efectos de nuestras filas, fueron acortándose a medida que rectificaban sus punterías; muchas bombas reventaron en un lugar pantanoso o anegado, salpicándonos con el lodo que sublevaban; una reventó entre la cola del batallón Ancash y la cabeza del nuestro, y fue una fortuna que no causara más que un herido, un soldado del Ancash, que recibió sobre la espalda un casco que le ocasionó una herida grande, pero no grave, pues aunque bañado en sangre lo vi alejarse rápidamente sin necesidad de ajeno auxilio. No paso mucho tiempo de esto cuando sentí un ligero chasquido cerca de mí a retaguardia; todas las miradas convergieron hacia ese punto, y si la situación y la causa no fueran tan graves, riéramos de la cara espantada y grotesca que ponía un ranchero de mi compañía, al mismo tiempo que exclamaba: - “Me han herido”. En efecto, un hilo de sangre le corría por la mejía derecha y por la izquierda le salía una masa verde-sanguinolenta. Sin duda la bala le penetró en trayección horizontal en momentos que introducía la coca y le había pasado por el vacío sin tocarle la lengua.

Seguido de un numeroso estado mayor, cuyo selecto personal no podía ser disimulado, el Jefe Supremo, tan impasible al silbido de las balas como á las aclamaciones de los soldados, pasó delante de nosotros, dirigiéndose a la derecha en donde la acción se hacía cada momento más severa.

El efecto eventual de los proyectiles perdidos del enemigo no había sido con todo hasta este momento de daño tan grave como para inspirar temor; pero la acción entraba ya en su período álgido y nuestra situación se modificaba con gran desastre. De pronto una onda agitó toda nuestra línea, y una voz siniestra cundió de boca en boca: ¡Los chilenos, los chilenos! ¡Miren como avanzan! Sí; envuelta en la bruma del humo y del polvo del combate, avanzaba una numerosa fuerza enemiga a apoderarse del abra por donde viene el camino de Lurín a Chorrillos; y avanzaba y avanzaba incontenible, era de verlo y no creerlo; pues ¿qué hacíamos nosotros…? Transcurrió espacio de tiempo inestimable y perdido para nosotros, cuando vi llegar a toda carrera al general Pedro Silva y hablar, accionando enérgicamente, con el coronel Suárez, partió luego a escape un ayudante, y poco después el batallón de la cabeza, el “Huánuco”, se desprendió de la línea y avanzó a reforzar la posición; peros e encontró con el reflujo de los que venían en derrota, y vaciló. Luego se desprendió el veterano “Paucarpata”, y abriéndose en guerrillas al mismo tiempo que avanzaba, marchó sobre el enemigo; pero fue inútil su resolución y su serenidad, porque interceptada la muchedumbre de nuestros dispersos, antes de poder hacer uso de sus armas fue también dominado por la corriente de la derrota, sufriendo la suerte de ser destrozado, sin poder causar daño al enemigo. Había sido herido el Comandante General Coronel Buenaventura Aguirre de la 4ª división; lo había sido mortalmente el Coronel Chariarse del “Paucarpata” y de gravedad el Coronel Pedro Mas del “Huánuco”.

¿Qué hacían entre tanto los otros batallones del cuerpo de Reserva? El “Jauja”, que se encontraba más inmediato al lugar de la catástrofe, se desconcertaba; el “Ancash”, “Concepción” y “Zepita” (“Zuavos”) continuaban inmóviles en su formación, recibiendo, no ya las balas perdidas, sino los tiros directos del enemigo que encontraba un blanco seguro. Todos los Jefes, el Coronel Suárez, el Coronel Pereira de la división y los jefes de los batallones, con una serenidad admirable, puesto que, estando montados, constituían los blancos predilectos de los enemigos, todos se esforzaban por igual en infundir su aliento a los que mandaban. Nuestro Jefe, el Coronel Valladares, decía a sus soldados que empezaban a dar indicios de vacilación: “Que no se diga que los hijos de Concepción han corrido”….

… Desde que ocupamos la retaguardia de la línea de batalla, una interminable procesión sangrienta pasaba por delante y por detrás de nuestras filas; unos heridos iban todavía con paso firme y prometían llegar a la ambulancia; otros, con pasos vacilantes no tardarían en caer; los abnegados ambulantes no se daban abasto para recoger su piadosa cosecha, y pasaban y repasaban incesantemente, penetrando hasta las mismas filas del combate. Varios de estos meritorios soldados cayeron cumpliendo con exceso con su deber de peruanos y de cristianos.

Nuestra posición, repito, nos permitía observar detalladamente este aspecto triste de la batalla: a nuestro frente, a menos de 200 metros, teníamos los cerros de San Juan, y a cada momento veía aparecer esos heridos que después miraba pasar a nuestro lado; otros eran sacados por los mismos soldados de las filas de combate y puestos en lugar seguro para ser socorridos por la ambulancia.

He dicho ya que las balas perdidas del enemigo no nos causaban en un principio gran daño ni temor: dos ó tres muertos y otros tantos heridos, cuyo claros se cerraron inmediatamente en las filas, fueron todos los que vi o de los que me enteré en el espacio de media hora, más o menos, que transcurrió desde que llegamos hasta que se inicio la derrota; pero desde este momento a las raras balas que rebalsando nuestra primera línea, nos causaban perdidas más raras aun, se agregó el fuego de enfilada que empezó a llover de la derecha y que bien pronto se convirtió en verdadero huracán de plomo.

Pero no era sólo allá donde los nuestros cedían el terreno al enemigo: de repente empecé a ver aparecer de detrás de las colinas de San Juan, por nuestro frente, individuos cuya ligereza indicaba no estar heridos; luego ya no fueron individuos aislados sino grupos, pelotones; de pronto, se oye un toque inexplicable en esos momentos: el de cesar el fuego, y un momento después era toda la línea de San Juan la que abandonaba sus posiciones.

Es este instante el de mayor desfallecimiento que vi en mi vida y fue ese el momento más difícil para conservar el orden y la formación en los tres batallones que aun los guardábamos: sacando la cabeza de las filas podía verse caer sus individuos como los granos de una mazorca de maíz, como las hojas de un árbol. Un sargento y un distinguido de los cuatro que escoltaran el estandarte están ya acostados sobre el suelo; un momento más y vemos que el mismo estandarte se inclina y cayera si otros no corrieran a sostenerlo: es que ha faltado el brazo que lo sostenía, es que esta herido el subteniente Ugarte. Los más atrevidos del enemigo que ha asaltado las posiciones de San Juan aparecen en las alturas y apuntan… no, no apuntan, disparan nomás, que todo es blanco. Fue este, repito, uno de los momentos más infelices de mi vida y el más crítico de la batalla; los soldados nerviosos, frenéticos, agitaban sus fusiles, y los oficiales apenas podían impedir que se les hiciera fuego y aumentaran inútilmente la confusión de la derrota, cuando oí que el mismo General Silva daba la orden para la retirada. Habiendo llegado a hora temprana para tomar parte en la batalla, nos retiraban tarde para evitar sus efectos desastrosos.

Sonó la corneta el toque vergonzoso, y desfilamos al trote por la izquierda; pero las balas enemigas nos seguían con su mortal tenacidad, pues aunque el boscaje del camino ocultara el bulto, el polvo les enseñaba el blanco. El teniente Arroyo, que hacía de capitán de mi compañía a falta de propietario del cargo, cayo gravemente herido; alzado y colocado sobre un caballo con un individuo que lo condujera, fue alejado rápidamente del campo. Antes de separarse vivó al Perú con el aliento que le quedaba y nos exhortó una vez más a que cumpliéramos como debíamos. Después de dejar un reguero de muertos y heridos en el camino, nos vimos al cubierto de las balas enemigas…

… Al abrigo de la Escuela de Clases, como he dicho, los maltrechos batallones de la 4ª División del Norte, y los diezmados de la 5ª, menos “Zepita”, que sobre la marcha recibió orden de ir a reforzar la derecha, rehicimos completamente nuestras filas. “Huánuco”, “Paucarpata” y “Jauja” estaban reducidos a la mitad o poco menos. Una gran parte de ellos con los primeros jefes de los dos primeros, otros jefes y oficiales, habían caído en los gramadales de San Juan o en retirada; otros estaban prisioneros y algunos se habían dispersado. Los batallones de la 5ª no habían dejado prisioneros ni habían tenido dispersos; sus bajas no se debían sino al plomo, y con todo no eran menos de cien los del “Ancash” y “Concepción” no respondían ya a la lista. Pero a pesar del estrago sufrido y del espectáculo desmoralizador que habíamos contemplado, el ánimo de la tropa estaba entero; y esta actitud resuelta era más digna de elogio en los restos de la 4ª División. Deberíase ello, en parte, a los tímidos y acobardados habrían huido lejos, sordos a las órdenes y súplicas de sus jefes y oficiales, y habían quedado en filas los que sostenían su resolución de disputar palmo a palmo el terreno al enemigo, y, ya que no arrancarle la victoria, vendérsela cara.

Mientras estábamos concertando nuevamente nuestras filas, llegó el Jefe Supremo; impartió al Coronel Suárez sus nuevas disposiciones y siguió a Chorrillos, en donde ardía la batalla.

Sin demorar, pues, más tiempo que el indispensable para rehacer o rectificar su formación, salieron, de su abrigo los batallones de la 4ª y la 5ª División a ocupar nuevos puestos de combate.

La línea se extendía ahora a todo lo largo de Chorrillos y desfilaron sucesivamente a ella el “Huánuco”, en el que marchaba imponiendo a sus soldados su energía y su entusiasmo mis antiguos capitanes en el “Callao” Mendoza y García, al primero de los cuales ya no volvería a ver, y en seguida “Paucarpata” y “Jauja”; luego siguió “Ancash” que se desplegó de la Escuela a la derecha, y “Concepción” a la izquierda.

Conforme íbamos abandonando nuestro abrigo, éramos descubiertos por el enemigo, que nos enviaba sus mensajes de muerte. Empezó otra vez la música celestial, oí decir cerca de mí con un metal de voz entero, y en tono de chiste; me volví y vi que era Porfías el que había hablado.

… el modelo que yo hubiera querido imitar, el ideal de ese valor verdadero estaba realizado en Porfías. Es signo característico de este valor, la convicción de que es una facultad natural que todos poseemos en el alma, y que su ejercicio solo depende de que haya necesidad de él; por eso esta clase de valientes son mansos en su vida normal, porque el peligro no es frecuente en ella; por eso no hablan de valentía, porque no es objeto de discusión, porque no dudan del valor de nadie; por eso entre las muchas disputas que había tenido con otros o conmigo, jamás habría traído a discusión este tema. Sólo una vez, pero no promovido por él, le oí hablar de esto. El distinguido T. hablaba un día de una manera despreciativa, que siempre usaba sin empacho, de la poca confianza que le merecían “los serranos”; yo me aparté un tanto porque en general me disgustaba atravesar palabra con una persona que si entonces me era desagradable y repulsiva, hoy me es odiosa (si no ha muerto) por el crimen de que me parece ser autor.

También Porfías parecía que sentía repulsión por este sujeto, pues, contra la costumbre que me ha hecho darle el nombre con que lo llamo, jamás sostuvo porfía con él; pero estaba tan procaz y tan torpe T, que no pudo menos Porfías que acercarse y tomar la defensa de los serranos.- Sí, le dijo, muchos correrán, porque no les importa nada la capital de los viracochas que los insultan cuando no pueden…. cuando tienen miedo de hacerles algo peor; pero los serranos que sabemos que estamos defendiendo la Patria…. yo quisiera ver si les da U. siquiera a la rodilla. U. que tan valiente es…. con la boca;- y le volvió la espalda sin hacer mas caso que el desprecio merecido de las palabras de T. que lo provocaba diciendo:- Vamos afuera del cuadro… para que veas a donde te doy.

He visto, en efecto, confirmadas las palabras de Porfías: muchos de estos indios, sin concepto alguno patriótico, sin necesidad de exponer su vida por lo que no existe para ellos, han huido de la muerte en cuanto les ha sido posible libertarse de la fuerza que los obligaba a arrostrarla; pero muchos, también, consientes de lo que hacían, muchos de esos indios de cara mansa y apacible, los he visto magníficos en el combate, y recibir heroicos un balazo en el pecho o en la frente, o caer atravesado por una bayoneta enemiga…

… La acción se había vuelto a empeñar con más escarnecimiento por nuestra derecha; “Ancash” y los restos de los otros batallones que he citado, recibían ahora el empuje decisivo de los chilenos y derramaban con un objeto más útil la sangre que no habían ahorrado en la triste participación que nos había cabido en San Juan. En cuanto a “Concepción”, que ni antes ni después debía dar motivo a las apreciaciones injustas que algunos hicieran, le tocó en este periodo de la lucha una participación, si importante por su objeto, mucho menos sangrienta. Colocados en la extrema izquierda, era nuestro papel impedir que el enemigo la cerrara y nos flanqueara, encerrando a todo el ejército  en Chorrillos, como logró hacerlo con una parte de él; pero los chilenos, que no podían ignorar que teníamos un ejército de reserva en Miraflores, que podía caerles por la espalda, llevaron su ataque a fondo por el centro y la derecha, limitándose a mantener por nuestro frente guerrillas con el objeto de no perder nuestro contacto y observarnos; guerrillas con las cuales nuestra acción se redujo a un tiroteo intermitente y poco mortífero.

Sosteniendo esta actitud estuvimos más o menos hasta las diez de la mañana, hora en que abandonamos el abrigo de las tapias tras de las que estábamos y tomamos camino de Chorrillos: se había recibido orden de intentar un postrer esfuerzo para auxiliar o liberar nuestras tropas de la derecha de la derecha que peleaban ardorosamente en el Morro Solar y en la población. Una vez más renacieron los bríos del batallón, y acallando nuestros gritos de entusiasmo el ruido de la batalla, penetramos a la población. Acosados por todas partes, sordos al silbido de las balas que caían como granizo, ciegos a la vista de la muerte que marcaba nuestra marcha con huellas de sangre, llegamos en tan resuelta actitud hasta la iglesia del Buen Pastor… Pero ¿por qué se retiraba nuestra gente que cubría el frente (que en nuestro desfile teníamos a la derecha)?.... También por las calles de la población pasaba el tropel de los nuestros en sentido contrario al del enemigo. A la altura del Buen Pastor flanqueamos a la derecha y penetramos por la boca-calle al corazón del pueblo; imaginé que esto tendría por objeto cubrir nuestra maniobra ofensiva; pero muy pronto supe que era para contramarchar algo a cubierto de los fuegos con que éramos ofendidos.

¿Había sido por falta de fuerzas que apoyaran y secundaran el ataque lo que impidió llevarlo a fondo? ¿o había sido una maniobra para atraer la atención y el fuego del enemigo sobre nosotros y pudieran retirarse nuestras tropas de la derecha? Sólo en este caso resultaría útil nuestra acción, porque, en efecto, una parte de las tropas que se batían allí, se abría paso a punta de bayoneta por la calle Lima; al mismo tiempo que soldados del “Concepción”, dando la mano a los del “Ancash”, rescataban un jefe y varios soldados capturados por chilenos del “Esmeralda”, que a su turno quedaban prisioneros. Fue en este momento que cayó con una estrella en la frente el subteniente Goret.

Frustrado el último esfuerzo o llenando su único objeto, y dejando en las veredas de Chorrillos nueva y más honda huella de sangre y cadáveres, emprendimos la retirada que se nos ordenaba de Miraflores; quedando por efecto de la maniobra indicada, cubriendo la retirada, con nuestras filas cerradas y listas pare rechazar la persecución del enemigo…

… No nos persiguió el enemigo inmediatamente sino con su artillería; pero, emplazados sus cañones de modo que no nos enfilaban, lo que hubiera sido fácil, o torpemente dirigidas sus punterías, no nos causaron daño apreciable; sus disparos cruzaban diagonalmente nuestra línea de retirada, y sus granadas rebotaban o reventaban por nuestros flancos.

Un sol de enero nos abrasaba y el polvo de la marcha nos asfixiaba cuando llegamos a la línea de Miraflores: era medio día.

Al desfilar por el 2° Reducto me dijo Porfías:

-        ¿Has oído?
-        Sí….

Había oído entre comentarios que se hacían un grupo de soldados de la Reserva, estas palabras que, en estos momentos más que en ningún otro, tenían un sabor por demás amargo:

-        Estos se han venido íntegros en masa….

Cuando un momento después se pasaba lista en el potrero inmediato al Reducto, no respondieron a ella cinco oficiales y más de un centenar de soldados….

Cierto que esta pérdida era insignificante comparada con la que experimentaron otros cuerpos: el “Piérola”, en la pampa de San Juan, en donde, negándose a rendirse su jefe Reinaldo Vivanco, caía al filo del sable de la caballería enemiga, no quedando ileso casi ninguno de sus oficiales y salvando solo unas cuantas decenas de sus soldados; el “Pichincha” a quien cupo suerte igual heroica a su jefe el Coronel Pastor Sevilla; los valerosos restos que con los coroneles Noriega y Rosa Gil se abrieron paso por la Calle de Lima; pero no había sido por voluntad nuestra el que la acción del batallón se desarrollara en zona en la que el combate no asumió las proporciones sangrientas que en otros; no fue elección nuestra las diversas situaciones en que asistimos a la jornada. No, no creíamos merecer el vituperio de la crítica que encerraba aquella: habíamos soportado imperturbables sin poder hacer un tiro y sin que se ordenara nuestras filas, viendo caer a muchos de nuestros oficiales y compañeros, el fuego de exterminio de San Juan, hasta que nos hicieron retirar; habíamos cumplido nuestra consigna impidiendo el flanqueo por nuestra izquierda en Chorrillos, que hubiera dado al desastre mayor magnitud; y, finalmente, habíamos emprendido nuestra última ofensiva contra el enemigo; acciones todas que habían tenido nuestro espíritu en larga y agudísima tensión; y sin embargo, sólo en obediencia a una orden superior, habíamos abandonado el campo, sin perder por un momento nuestra formación. Y era esta circunstancia, notada y elogiada por los militares entendidos, lo que impresionaba a los reservistas, y los hacía verter la frase que tan hondamente venia a herir nuestra susceptibilidad patriótica. Cierto que no estaban aquellos en aptitud moral de emitir juicio; doblemente moral, porque no sabían lo que hablaban, y porque con el mismo criterio y con la misma razón podíamos haber dicho nosotros: Estos no se han movido de su reducto.

Ah! Pero estos argumentos que ahora se me ocurren no se me ocurrían en esos momentos; y ¿cómo se me iban a ocurrir? Me encontraba en ese estado de ánimo confuso y despechado de la infeliz doncella a quien los arrebatos de la pasión arrastraran a la cita misteriosa, y de la que saliera incólume por la frialdad de su amador, pero perdida ante el concepto de las gentes. ¡Y qué argumento poner ante el espectáculo de la batalla del Morro Solar, cuyo fragor llega a nosotros como una condenación inapelable!

Solo conociendo la magnitud del desastre podía explicarse la actitud de los que debían acudir en auxilio de los combatientes: de los 18000 hombres formados esa mañana en la línea de San Juan sólo seis mil, una tercera parte, formaron en la de Miraflores; en otra tercera parte se apreciaban los muertos, heridos y prisioneros…. Una cantidad igual se había disipado, se había colado por entre las filas de la Reserva que se desplegó para cerrar el paso a los dispersos.

Eran las dos de la tarde cuando se arrió nuestra bandera en el Morro Solar sobre sus defensores muertos o rendidos por falta de municiones y de auxilio, y surgió la de la estrella de Chile; pero, como si sus soldados no la juzgaron dignas de lucir en el cielo puro y sereno de la gloria, bien pronto se ofuscó entre el humo del incendio…” (4)

Notas

(1)  José Torres Lara, “Recuerdos de la guerra con Chile (Memorias de un distinguido). El héroe del Pacífico”. 1912. Lima, pp. 38-39.
(2)  Periódico “La Tribuna”, 22 de enero de 1884. Parte anotado y documentado del Estado Mayor General al Dictador, sobre las batallas de 13 y 15 de enero de 1881.
(3)  “Relación completa de las batallas de Chorrillos y Miraflores escrita en el teatro de la guerra por el corresponsal de La Patria”. 1881. Valparaíso, p. 8.
(4)  José Torres Lara, “Recuerdos de la guerra con Chile (Memorias de un distinguido). La batalla de San Juan”. 1911. Lima, pp. 48-74.




















Sunday, January 11, 2015

¿"Espontáneo" Urresti?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
12-1-2014

¿"Espontáneo" Urresti?

¿Actúa por la libre el ministro del Interior, Urresti? ¿Es su espontaneidad fruto de inteligencia personal y ambición política? ¿no será un metódico análisis de la ineptitud de la cuasi inexistente "oposición" la que fleta el escandaloso cúmulo de desmanes que protagoniza casi a diario el personaje de marras?

Todo parece indicar que no actúa por vía libre, tampoco por espontaneísmo y sí en cambio aprovecha, en grado sumo, la consuetudinaria estupidez genética del 98% de los así llamados políticos, capaces de plantear denuncias penales, discursos mediocres y epidérmicos pero pusilánimes para conjurar vía la censura categórica, el plan de militarización que se empuja a vista y paciencia de tirios y troyanos.

¿Qué fue aquello de pedir DNI y usar esquiroles en las marchas juveniles? ¡Una vulgar amenaza! El Perú no es un cuartel y los panegiristas, escasísimos -pero los hay-, de un ayer irrepetible debieran considerar que por más cancerosa que sea nuestra esclerosada democracia, siempre será mejor que un recinto castrense donde las órdenes se cumplen "sin dudas ni murmuraciones".

La complicidad de los miedos de comunicación es impresionante: tarde, mañana y noche, obsequian enorme espacio a las faenas de inteligencia en que está empeñado el ministro Urresti que se sabe, además, protegido no por su gobierno sino por la tristísima y escuálida "oposición" que ¡no acierta una! En Perú, desde siempre, los conchudos y caraduras, disparan primero y luego piden identificación. ¿Alguien puede negarlo?

A no pocos Urresti impresiona y hasta perfila un elemento presidenciable. ¿Importará aquello a Urresti?: no lo sé. Sí sé y tengo la convicción que él sí sabe lo que hace y juega un ajedrez de inteligencia -aunque aquí no se necesita demasiada- que provoca, insulta, emite opinión, regala cáscaras de plátano que todos pisan. Y no es que no se sepa su intencionalidad mañosa sino que los legisladores carecen de pantalones como para exigir reunión extraordinaria y dar adiós definitivo, vía la censura, a un ministro con las características de Urresti.

¡Impresionante cómo un provocador concentra sobre sí tanto faro mediático! ¿Y se podría hacer aquello sin el pacto tácito y publicitario de los miedos de comunicación presos de sus propios temores? Podrán decir o solicitar disculpas de todo jaez, pero es evidente que las flaquezas muestran la miseria humana de estos días. Más de lo mismo y hasta los ataques forman parte del estofado pestilente.

Por imperfecta que sea la democracia electoral, el presidente Ollanta Humala debe estar en Palacio hasta el 28 de julio del 2016, ni un día más ni un día menos. Hay que estar alertas para desenmascarar las próximas maniobras que vienen y que tienen, con el caso Belaunde Lossio, peligros muy delicados por el tema internacional entre Bolivia y Chile y que no puede -de ninguna manera- involucrar al Perú. ¿O hay pactos de "solidaridad" ya trazados y acordados bajo cuerda?

Los analistas políticos, o los que así gustan de denominarse para marcar la frontera con el resto de peruanos, en su inmensa mayoría repiten lugares comunes de la más alta vulgaridad. No salen del libreto no pocas veces muy bien fletado de manera mensual. Sabido es que los proyectiles que rozan la epidermis, causan daño menor. ¿Por causa de qué no denuncian la escalada militarista del tramo final de este gobierno?

Sin partidos políticos, más bien clubes electorales, taifas arrebañadas para conquistar curules o cualquier sinecura que les permita vivir de la cansada ubre del Estado, Perú navega entre densas nubes de estulticia colectiva. La corrupción nació desde cuando el trípode conquistador llegó a estas tierras: Pizarro, Almagro y Luque (este último en nombre de la Iglesia Católica). Llenarnos de "razones" y lamentaciones contra la corrupción, ni la erradica ni pulveriza, antes bien, la instala más en el ADN social de la Patria.

En un país normal, el Congreso debiera interpelar y fulminar a un ministro como Urresti. Pero mientras que aquél es dueño de libretos consabidos y estudiados, los legisladores apenas si chapurrean el abecedario a pesar de los pelotones de asistentes y tropas de secretarias pagadas con el dinero de todos los peruanos.


¿"Espontáneo" Urresti?: ¡ja ja!

Niños con Sida, ángeles con alas rotas

Niños con Sida, ángeles con alas rotas
por Zully Pinchi Ramírez; alertasenhal@gmail.com

9-1-2014

Sus delicadas manos apenas tenían fuerzas para tocar el piano que le regalé.

Las heridas en carne viva de su rostro, lejos de quitar belleza, irónicamente le hacían lucir más guapo que nunca.

Me deleitaba con sus melodías, hasta que de tanta emoción, un día se desmoronó, el sida le estaba carcomiendo los huesos.

La gente de mi entorno, guiada por su ignorancia, me recriminaban, porqué tanto iba a visitar a aquellos niños con VIH y cómo encima les ayudaba mensualmente con toda la asistencia económica posible y cómo había gastado tanto dinero regalándoles un piano de lujo.

Según aquellos, los criticones, por cierto muy sanos y bendecidos, yo era casi un "demonio" por estar al lado de un "sidoso", y era un poco "desequilibrada" por abrazar y besar sin ningún tipo de protección ni asco a esos ángeles con alas rotas.

Pero no me importaba la burla, el insulto y la humillación, no hubo mejor experiencia que jugar, cantar, bailar y enseñarnos mutuamente nuestras debilidades y fortalezas entre esos niños y yo.

Me encantaba echar mucho brillo en mis labios y como sello, besar sus frentes, tomarlos de la mano y decirles: "eres mi pequeño príncipe" o eres la más bella de las princesas de todos los cuentos de hadas.

Hace diez años estaba en mis veintes y conocer gente como ellos, me cambió la vida por completo y cuando me tocaba ir a visitarlos, tomaba mis ropas de Medio Oriente (traídas de Egipto, Israel, y Jordania lugares donde fui a hacer múltiples obras y ayudas sociales), con peluca, joyas, velo y toda la parafernalia necesaria y les enseñaba danzas hebreas, y al ritmo de las panderetas y liras, hacíamos rondas.

Tomados todos de la mano, de las muchas canciones que bailamos con mucha exaltación, fue la muy conocida, "Remolineando", la fuerza de aquellos niños destruía por pocos segundos su mortal enfermedad.

Una desafortunada tarde, tres de mis pequeños amigos habían faltado a nuestras acostumbradas reuniones, tres invitaciones verbales a indeseables velorios delataron sus súbitas muertes.

¡Cuánto dolor, cuanta desesperación, cuánto silencio con frases escondidas en gritos que se ahogaban bajo las penas de mi corazón, el destierro desolado y la inocencia a medio vivir de aquellas criaturas me causaban dolores inenarrables e indescriptibles!

Los niños con VIH necesitan nuestro amor, muchos son abandonados en las calles por sus padres irresponsables, pero ellos son criaturas puras sin culpa alguna.

De un cien por ciento, el ochenta por ciento de ellos según Unicef y la Organización Mundial de la Salud mueren cada año en Asia, América, Europa, África y Oceanía, sólo que tal información las mantienen como grandes secretos de Estado.

Los niños del Perú con VIH no reciben mucha ayuda del Estado, excepto de algunas instituciones no gubernamentales, no hay ayuda legal gratuita para aquellos que en su gran mayoría fueron violados sexualmente por pedófilos portadores del VIH, e incluso algunos de estos seres inmisericordes son grandes líderes de opinión de la televisión peruana y políticos tránsfugas, una vez más ¿qué hace el Estado?: nada.

En Solidarios ABC (Fundación internacional con sede en Perú) llevamos más de cien casos legales de pedofilia, ganando el 98 por ciento de los casos.

Los niños con VIH podrían vivir mucho más tiempo pero sus medicinas son excesivamente caras, la sociedad civil está muy ocupada en sus propios problemas, el Estado sólo tiene tiempo para maquinar sus cortinas de humo y entonces una vez más surge la pregunta, ¿A quién le importa?, este mundo necesita hombres y mujeres de valor, la mies es mucha y los obreros muy escasos.

Nuestro grupo de noventa y siete niños en cuatro años se redujo a tan sólo 12, es terrible pero es real.

A mí no me importó sufrir el desprecio de la "sociedad sin mácula" por abrazar a estos niños.

Como es de conocimiento público, está probado que abrazar y besar a niños con VIH no nos hará "sidosos" ni seremos descartados de la humanidad como lo eran antes los que se atrevían a dar ayuda y cariño a los "leprosos".

Invito a quiénes lean este artículo que se animen a ser solidarios y a darse un tiempo libre de ayudar y sobre todo a dar cinco minutos de su amor a los niños con VIH, si pueden ir acompañados de sus hijos será algo aleccionador para ellos.

Les comparto una tertulia linda que me dijeron estos pequeños y que me causó mucha gracia, una vez me preguntaron:

Zully ¿Cuántos años tienes?
 - uhm veintitantos, respondí,
¿Y eso es mucho?
 - hum, pues no tantos,
¿Y ya te casaste?,
- pues no aún no,
¿Y por qué, si eres muy bonita?
- Así me ven ustedes porque me quieren mucho.
¿Y tienes hijos?
-No
¿Cómo no? Aquí tienes más de noventa hijos y con todos los niños que ayudas debes tener como diez mil hijos, eres una madre muy bendecida.
-¡Sí hijos míos!, respondí con una gran sonrisa y secando mis lágrimas de alegría infinita.
...............................

Remolineando

Tuesday, January 06, 2015

El cojudo, patrimonio nacional

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
26-11-2007

El cojudo, patrimonio nacional

Poco más de treinta años atrás, Luis Felipe Angell, Sofocleto, escribió el tomo I de su Enciclopedia de la Conducta Humana a la que puso por título, Los cojudos. En efecto, como lo dicen sus irrisorias y picantes líneas, de estos personajes estaba infestado el Perú de entonces, el de siempre, hoy y hasta pareciera haber un sino que nos avitualla de esa clase de bobos cual patrimonio nacional que crece en los árboles.

Verbi gracia, los de esa secta pretenden en Defensa, más recursos para consultorías (léase, pago de onanismos intelectuales a desempleados amigotes) y los mismos que han destruido la moral de las FFAA desvirtuando los genuinos conceptos de la defensa nacional adoptan las huachafadas de seguridad cooperativa, núcleo básico eficaz, etc., están, por asentimiento del resto del país, ¡en el único sitio en que no debían estar porque son quintacolumnas y trabajan contra el Perú!

Angell escribió con humor ácido pero bastante próximo a la crudeza real de lo que significa la presencia de esos ejemplares en la cosa pública. Leamos pues sus palabras y no nos llamemos a “escándalo” hipócrita por lo que dice el escritor. (Herbert Mujica Rojas)

“Nadie se atrevería a sostener, por ejemplo, que la palabra “cojudo” es de origen griego o que en algún remoto idioma quiere decir “crepúsculo”. No. Cojudo quiere decir cojudo, a secas. Y, si bien para algún campesino español este vocablo sólo se refiere a un “animal no castrado”, en el Perú, por razones que algún día quedarán al descubierto, casi diríamos que pertenece al patrimonio nacional. Porque entre nosotros la palabra “cojudo” se ha sublimado hasta alcanzar niveles sensoriales y características de ser vivo. Aquí en el Perú la cojudez se respira, se huele, tiene color y temperatura, dimensión, forma y hasta sabor, diría. Se lanza un “¡cojudo!” al aire y es como si el idioma pusiera un huevo o pariera un “algo” capaz de hablar, moverse, crecer y multiplicarse en miles y miles de otros “cojudos” poliformos. Más allá del idioma, la cojudez nos penetró en la sangre y, a través de ella, nos invadió el cerebro. Se nos hizo indispensable para vivir, comunicarnos y resumir en sus tres sílabas todo el contexto espiritual, social, intelectual y material de nuestro pueblo. Poco a poco nos fuimos impregnando de cojudez en todas sus posibilidades y variantes. Hicimos de ella un verbo, un adjetivo, un sustantivo, un título, una marca de fábrica y una gallarda frontera que separaba a los demás cojudos de nosotros. Sin darnos cuenta fuimos elevando la cojudez al grado místico de abracadabra, de las varitas mágicas, del curalotodo y de la penicilina verbal. Pronto el cojudeo surgió como una de las profesiones liberales y como base inamovible de nuestro ordenamiento sociológico. De la noche a la mañana comenzamos a fabricar cojudos en serie, exportando a los más completos (muchos de ellos a través del Servicio Diplomático) para infiltrar la cojudez en los países vecinos, como hizo Inglaterra con China cuando introdujo el opio para desmoralizarla. El clima, el aire, el mar de nuestras costas, los microbios, el agua, el cielo e, inclusive, los rayos de la Luna al cruzar por la atmósfera, todo se volvió cojudo en el Perú, hasta que un día, de la manera más cojuda, comprendimos que no teníamos alternativa ni salida.

¿Navegaríamos en la historia como una flotilla de cojudos a la vela? No. Pero suicidarse era tan cojudo como seguir viviendo y sólo nos quedaba la resignación, que es otra reverenda cojudez. También nos quedaba el consuelo de acostumbrarnos a la idea de enfrentarnos a ella, de aceptar la realidad y de cojudearnos los unos a los otros proclamando ante la humanidad que éramos diferentes y originales.... Para esto era indispensable limpiar a la cojudez de toda implicancia escatológica y elevar su condición folclórica a la categoría de ciencia o filosofía social. Era necesario clasificar, definir, organizar, remontarse hasta los orígenes etimológicos de “lo cojudo” químicamente puro y legar ese estudio a las futuras generaciones, para que nuestros nietos se fueran acostumbrando a la idea de ser unos solemnes cojudos por los siglos de los siglos, amén. Esta es, modestamente, la tarea asumida en el presente libro, que aspira a convertirse en un volumen esencial para cualquier estudio contemporáneo o futuro de la sociedad peruana. Esperemos que así sea.

De lo contrario, el autor habrá perdido su tiempo como un pobre y triste cojudo”. Los cojudos, Lima 1976, pp. 13-14-15



Monday, January 05, 2015

¡Ladrones a tiempo completo!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
18-6-2006

¡Ladrones a tiempo completo!

¿Qué diferencia a un ratero de cuello y corbata, de esos que viajan con frecuencia, gastan dinero de los contribuyentes, no pelean nada por el Perú y acumulan millaje en los aviones, con los cacos y monreros criminales que pululan por todas las calles del Perú? ¡Francamente nada! Son idénticos, sólo que unos son más galanos e instruidos que los otros. ¡Claro que en cuanto a depredar y pervertir la vida diaria, ambos especímenes, son parte cancerosa del cuerpo social del país! Estos malos funcionarios son ¡ladrones a tiempo completo!

La historia es recurrente y no tiene, por desgracia, nada de nueva. Se reitera cada vez que un gobierno se va y otro adviene. De repente la frivolidad del moribundo y en sus últimos días del actual es más escandalosa que la de otros. Por fortuna el presidente electo García Pérez ha dicho en público que su administración sancionará y hará devolver todo lo robado. ¡Vamos a ver!

¿Cómo escarmentar a los ladrones que hay en la administración pública? Los cargos los tienen de abuelos a nietos y la gran mayoría se protege entre sí. El espíritu de cuerpo, válido para las grandes empresas colectivas y sociales, es una coraza de impunidad y hermandad en el delito y en el robo. Si uno cae, arrastra, en larga cadena al subsiguiente, por tanto, para que nadie afronte la desgracia, ¡nadie debe ser culpable! ¿Serán más importantes los carnés partidarios o los compadrazgos taimados a la hora de poner en la picota a los pillos? Nuevamente ¡vamos a ver!

¿Cómo se escudriñan las veleidades, a veces muy sospechosas, de todos esos funcionarios ministeriales que “negociaron” el TLC con Gringolandia; las diversas concesiones plenas en irregularidades y el otorgamiento de contratos de estabilidad tributaria o privatizaciones del gobierno actual y de los anteriores? Como principio debía establecerse que los crímenes contra el Estado no prescriben y que todo lo mal obtenido debe ser retenido o expropiado. Además ¡ningún hombre o mujer que haya tenido cargos de importancia, podrá trabajar para empresas vinculadas a capítulos, nacionales o extranjeros, que hubieran requerido de su participación burocrática, por lo menos en 15 años!

¿Y cómo castigar a los delincuentes? A veces las cárceles son insuficientes. Sostengo que a los cacos debía enviárselos a limpiar baños, arreglar jardines, barrer pistas y calles, cuidar cruceros peatonales u ordenar las colas de los microbuses, siempre con su credencial del ministerio o dependencia a la que perteneció, al pecho, para que su identidad esté a la vista y hasta que completen el tiempo para su jubilación. Además, debía descontarse la reparación civil que el Estado imponga al mal servidor. El látigo moral ¡es mucho más efectivo que leyes dadas por pandillas hábiles en buscar cortapisas y amenguar los castigos!

Ciertamente, estos cánceres ambulantes, no podrán postular a puestos públicos ¡nunca más! y morirán con el estigma de traidores a la patria. ¡No interesa que fueran u ocuparan cargos importantes, por eso mismo, la punición debe ser mucho más estricta! Cuando en Perú se logre apostrofar o escupir en sitios públicos a los malos parlamentarios, pésimos diplomáticos, funcionarios ministeriales antipatrióticos, periodistas venales y a sueldo de las gavillas o transnacionales, y botarlos de restaurantes, cines, clubes o de lo que fuera, entonces el país conseguirá una catarsis extraordinaria que mostrará ¡cómo se repugna en Perú a los delincuentes! Mientras que eso no ocurra, entonces, todo seguirá como hasta ahora, cuasi ahogados en la miasma del robo público.

¡Eso sí es pelear contra el poder que basa en la corruptela espiritual y material de los burócratas y sus pandillas, la enorme fábrica de contratos bajo la mesa y de traiciones al Perú al por mayor! ¡Pero eso hay que pulverizarlo!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

hcmujica.blogspot.com

Skype: hmujica

Sunday, January 04, 2015

Tecnología y Compromiso por el Perú

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
5-1-2015

Tecnología y Compromiso por el Perú

Que la tecnología es el factor contemporáneo más revolucionador y rápido es una verdad indiscutible. ¿Significaría eso que los líderes políticos, empresariales, periodísticos, militares, académicos, están concientes de esta monumental premisa? Tengo la impresión que no es así. Verbi gracia, se anuncia que en pocos meses tendremos más operadoras telefónicas. Entonces ¿cómo se explica que apenas el 40% de la población peruana -30 millones- esté conectado a Internet y en velocidades de 2G y 3G y el 60% no lo esté de ninguna manera?

Fundamental que las operadoras telefónicas, las que están y las que lleguen, garanticen ¡al 95%! el acceso veloz, barato y ultra-moderno a Internet y que acometan, como mínimo, un mercado potencial de más de 1 millón de personas! ¡Que inviertan en infraestructura porque otras ventajas -sueldos bajos y mano de obra muy barata- ya tienen en el marco jurídico que hay en Perú!

La tecnología y su uso con sentido social -hacia el mayor número de personas y contingentes ciudadanos- debe ser incorporada al Plan Educativo del Perú y ser una política de Estado apoyada por todas las colectividades. No sólo eso, en la actualidad el Estado respalda con algo así de S/ 300 millones de soles las iniciativas-emprendimientos y las ideas que impulsan sus vectores, llamadas startups. ¿Reparó que Perú tiene US$ 65 mil millones de reservas? ¿por causa de qué es tan mísero el aporte hacia la construcción tecnológica, básicamente juvenil?

He hablado con líderes políticos, empresarios, periodistas y amigos en general de diversas instituciones profesionales: el 98% no está enterado de nada y vive casi al margen de un tema sobre el cual hay información. Pero es evidente que debe haberla en mucho mayor grado. Y he allí el Compromiso con el Perú.

No ha mucho tomé conocimiento que ¡nada menos! la empresa norteamericana FedEx* compró Bongo, empresa cuyos ingenieros y creadores de software ¡son peruanos! La millonaria transacción demuestra que cuando se trata de tecnología sí hay grandes firmas dispuestas a invertir, apoyar y desarrollar lo que es bueno. ¡Y este es un ejemplo pero es un caso aislado!

El emprendimiento en el Perú es básicamente de supervivencia, o sea para pagar las cuentas y llegar, de algún modo, a fin de mes. Pero aún no tenemos el emprendimiento que genere valor agregado a escala global y no exportamos todavía patentes, servicios, tecnologías desarrolladas aquí y aplicadas a la solución de grandes problemas contemporáneos.

Lograr que Perú convierta a la tecnología como parte de su sistema educativo, con promoción de sus portaestandartes a lo largo y ancho del país, con respaldo estatal y también inversión foránea y de calidad, con una supervisión basada en la productividad y beneficio hacia el mayor número de comunidades, representa un desafío inobjetable y que nadie puede eludir.

This is my commitment. What is yours? Peruvian technological market is still little but the more information guides to settle more and more businesses, involving academical, political, professional communities. In the days going time is very, but very fast. Want to be part of the change? This is a goal to be accomplished but there is a need of all kind of support, since cash to material. Yours would be the response, now and here. We don't give credit to promises. To be or not to be, that is the question.

La tecnología puede derribar muros acercando a los peruanos de todas las sangres y pareceres. Pero es imprescindible que el Estado y vía un nuevo contrato social, acuerde, entre otras cosas, la tecnología como política nacional ¡para los próximos 100 años! Sabido es que el peruano es un trabajador con mucha imaginación y creatividad, y que con disciplina productiva e ingenio puede obtener logros sorprendentes. El sector Educación del Perú debiera plantearse el reto que por cada facultad de Derecho en las universidades, deban existir dos o tres facultades de Tecnología en las universidades de la nación.

Además, hay otra consideración de peso: la mayoría del país es parte de una juventud desencantada con la política y con quienes la hacen esquilmando y robando, produciendo vergonzosos episodios con estafas y engaños, entonces merece respaldo y orientación. La tecnología puesta al servicio integral de los más y no de los menos, es la gran revolución que el Perú necesita.
.....................................

*Millonaria FedEx Compra Empresa con Tecnología 100% Desarrollada en Perú
http://www.timov.pe/millonaria-fedex-compra-empresa-con-tecnologia-100-desarrollada-en-peru/


Saturday, January 03, 2015

El refugiado Martín Belaunde

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
2-1-2015

El refugiado Martín Belaunde

En las próximas horas, gracias a las tareas de ACNUR, agencia de Naciones Unidas para los Refugiados, el señor Martín Belaunde Lossio, gozaría de esa credencial por la que ningún gobierno podría entregarlo ni ponerlo a disposición de alguna solicitud de captura o requisitoria de cualquier especie. El régimen boliviano que preside Evo Morales que estuvo en Lima hace pocos días, no podría hacer nada frente a una realidad puntual. Es bueno recordar que la visita de Morales al presidente Humala acabó sin manifestación de ninguna especie.

¿Cómo salió Belaunde del país y se fue a la altiplanicie? Parece inobjetable la deducción que el ministro del Interior, Urresti, está pintado en la pared. Vocinglero y espectacular, se ha creído el cuento que en Perú todos son más o menos tarados e incapaces de aprehender por causa de qué los espectáculos circenses. Un amigo me dice: ¡así actúan los militares! Me temo que para eso no fueron elegidos y así no trabaja ninguna persona decente. A menos que......

En efecto, se produjeron en los últimos 45 días del 2014, escándalos que distrajeron a la opinión pública de una manera difusa. Baste recordar que las actitudes del ministro de Justicia, Figallo, han pasado a tercer o cuarto plano y en cambio el ridículo de Urresti haciendo propaganda a los del Movadef y "alertando" contra el peligro de la captura de Belaunde Lossio que ya había salido del Perú hace rato, podrían llamarse distractivos.

En tiempos de Fujimori y Montesinos, los psicosociales, abundaron y a nadie escapa para qué se hicieron y con qué aviesos propósitos. Sin duda lo que acontece en nuestros días y bajo el amparo del gobierno salido de las urnas, del presidente Ollanta Humala no es más que una casualidad. ¡Cualquier otro pensamiento es pura coincidencia!

Parece muy lógico que Cancillería a través de su titular Gonzalo Gutiérrez haya comunicado al gobierno de La Paz que Belaunde Lossio no reúne las condiciones para ser considerado asilado político. Se desconoce si acaso aventuraron una situación similar con respecto a la categoría de refugiado que no la da el gobierno boliviano sino la ACNUR con lo cual más de uno podrá lavarse -a lo Pilatos modernos- las manos.

En un país normal, las metidas de pata monumentales y bellas en su torpeza elefantiásica escandalosa de un ministro del Interior, habrían ya concluido en la renuncia del protagonista. No obstante no una sino muchas veces, hemos dicho que Perú es un país bendito por sus singularidades, verbi gracia: ¡aquí llueve para arriba!

Cualquier observador, hasta el más elemental, podría concluir que la captura y las consiguientes revelaciones de Martín Belaunde Lossio, aterran a no pocas personas. Pareciera que es dueño el señor del conocimiento de múltiples intríngulis que comprometerían ante la opinión pública, el Congreso y ante la justicia penal, a quienes se han encargado, vía los psicosociales, de evitar la captura y apresamiento del susodicho.

Es hasta posible, ahora sí, entender cómo el gobierno no echa a la basura la ley juvenil, ante tantas protestas multitudinarias de los muchachos en las calles. Ensayar una interpretación no está demás: ¡son dinámicas muy útiles que alejan el tema de Belaunde del foco de la opinión pública! ¿O no es así, tagarotes pseudo hábiles de las alturas en el centro de Lima?

Que no sorprenda, pues, que el señor Martín Belaunde Lossio goce de un status de refugiado. Así lo han querido las casualidades. Poderosos deben ser los arcanos que guardan mucha información y en torno a la actuación contra la fe pública, la honestidad o el honor. ¿De qué otro modo puede entenderse toda esta payasada?


Estamos notificados de lo que se viene.

Tuesday, December 30, 2014

¡La juventud vota con los pies!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
29-12-2014

¡La juventud vota con los pies!

Los pueblos votan en las urnas pero también, como en el caso de la juventud peruana y sus multitudinarias marchas, lo hace con los pies, expresando su repudio y protesta por la llamada ley juvenil. Ningún adefesio que se "edifique" sobre la violación o enajenación de derechos adquiridos puede pretender legitimidad. Y los muchachos en las calles así se lo han hecho saber al episódico gobierno de Ollanta Humala.

La tal disposición está herida de muerte y debe caer, sin pena ni gloria, con sólo descaro porque su propósito fundamental ha sido favorecer a empresarios especialistas en sacar la vuelta a los beneficios laborales y eximios en explotar, rotar, echar y abusar de la fuerza de trabajo de los desempleados, en este caso de los más jóvenes. Ellos, por su propia dinámica han dicho que ¡No!

Sin capacidad de respuesta o con anémicos arrebatos en esa dirección, el gobierno de Humala debiera tomar nota del asunto que no se circunscribe tan solo a la ley juvenil: de ahora en adelante, los intentos golpistas, los sueños de perpetuarse por angas o por mangas, en Palacio, tropezarán dura y tenazmente con una juventud que no es ni cándida ni estúpida. Estúpidos sí son los asesores y sus devaneos pro-empresariales.

Más de una vez he sostenido que las generaciones que están en la cosa pública desde hace más de 40 años ¡han fracasado! Es hora del relevo generacional, los perdedores, los que no pudieron plantear y navegar con bitácora genial al Estado, sólo exhiben las lacras de sus robos y estafas que no sólo se verifican en las exacciones sino también en lo que dejaron de hacer. El balance de la producción "intelectual" -de algún modo hay que llamarla- es insuficiente y asimétrico: las mediocridades son mayoría infame.

Por tanto, todos los que ya fueron ediles, alcaldes, presidentes regionales, parlamentarios, presidentes del país, debieran entender que ¡nunca más! pueden albergar sueños reeleccionistas. ¿Cómo se concilia la palabra renovación con el onanismo de tagarotes y buscones a quienes les encanta vivir de la cansada ubre del Estado?

Una pregunta fundamental deviene obligatoria: ¿ha entendido la juventud que tiene que licenciar, jubilar, echar por todos los medios posibles, a quienes hoy representan el oscurantismo y la garrulería en lugar del certero paso de los vencedores? Esta interrogante es fundamental. ¿Han entendido los jóvenes que la hora ha llegado? Lo anticipó Manuel González Prada quien dijo ¡Los viejos a la tumba, los jóvenes a la obra!

Pero ¿quién o cómo se resuelve la brecha generacional? Me atrevo a pensar que un rasgo generoso, genial, rector y capaz de soldar voluntades, tendrá que ocurrir cuando los jóvenes despidan a los viejos derrotados pero pidiéndoles el consejo de su experiencia. Mal que bien eso no se puede borrar y acaso constituiría una fuente muy rica para que los noveles no incurran en yerros abominables. Entonces, llegará la hora del ¡abrazo generacional! y las trompetas de Jericó anunciarán al nuevo Perú libre, justo y culto.

Ciertamente, la mamadera del Estado es uno de los placeres más ricos para los parásitos que viven invadiendo, cada cierto tiempo, los sucesivos gobiernos. Peluqueros sociales, impostores, intelectuales a la carta, tecnócratas vendepatria, logreros de toda laya, han enflaquecido al Estado succionando sus jugos vitales y todo el dinero de los contribuyentes.

Con una juvented votando su indignación y su condena a leyes que violan otras conquistas sociales, se marra un retroceso. Y todo indica que el susodicho esperpento no tendrá otro camino que la tristísima anulación. Y, por consiguiente, la derrota política ¡y en las calles! de una administración que advino plena en esperanzas, muchas de las cuales han sido tronchadas y traicionadas.

A los jóvenes, a los adalides nuevos toca la responsabilidad de no dejarse manipular por veteranos pelafustanes. Repitamos la palabras esenciales del Himno de los Estudiantes de 1922:

"Juventud, juventud torbellino,
soplo eterno de eterna ilusión;
fulge el sol en el largo camino,
que ha nacido la nueva canción.

Sobre el viejo pasado soñemos,
en sus ruinas hagamos jardín
y marchando al futuro cantemos
que a lo lejos resuena el clarín."



Friday, December 26, 2014

CUBA-USA al instante

CUBA-USA al instante


por Pedro Flecha; pedroflecha@yahoo.com


¿Por qué Obama restablece relaciones con la isla, con los Castro todavía vivientes?

¿Razones morales? ¿Principistas?

En política no hay principios, hay solo comportamientos y oportunismos...
¿Electorales? (Será que quiere dejarle al Senado Republicano ,muertos vivientes como el sistema de salud, lo de los inmigrantes y , ahora, Cuba...por añadidura)

Nada de ello.El restablecimiento es una conveniencia económica para ambas partes.

Cuba se quedó anclada en los 60's , han pasado 50 años. Desarrolló en cosas que el resto del mundo no hizo, como medicina y educación. Es una isla rica, tiene lateritas niqueliferas, Oro, turismo, gran productividad en azúcar y si no fuera por la traición de Venezuela, podría estar sacando petróleo de una plataforma importante que da al Golfo.

USA sufre de una intoxicación de ceros similar a la del crack del 28. Se enfrenta a una infraestructura financiera que entró en bancarrota en el 2008 y fué apuntalada con panetelas de nacionalizaciones y subsidios del estado...que no han funcionado. Todo ello se amparaba en que el petróleo era caro (tanto importado, donde muchos hacían dinero intermediándolo o productores locales de altísimos costos)

Después de casi una década USA, está extrayendo el gas natural de Marcellus a un precio de $12 dólares equivalentes a un barril de crudo, que estaba encima de los $ 100 y ahora ha bajado a $50 por bbl. Claro que el gas no es tan fácil de manejar como el crudo; pero aún si le duplicamos el costo al doble, es decir $ 24 bbl equivalente, todavía es la mitad del precio del crudo. Eso genera globalmente una época de precios bajos y costos bajos.

El otro grande, Rusia, también tiene un similar escenario, aunque un poco ralentizado. La UE revienta por donde se vea (Alemania tendra que vender BMW's de $10,000 o morir en el intento)

¿Y donde entra Cuba?

Es un territorio de guerra superviviente. Han vivido 50 años con embargo de todo, son saludables, educados, cultos y alegres. Cuba es mejor inversión para los ceros excedentes de USA; que cualquier otro país latinoamericano. Incluso Cuba tiene una “dictadura benévola” de 50 años lo cual para los empresaurios americanos los hace mas atractivos.

USA sufriendo de una intoxicación de ceros puede hacer un aterrizaje suave hacia un nuevo escenario de precios bajos y costos bajos... en Cuba. Puede "aggiornizarla" sin guerra, ni destruccion de por medio e insuflar a la isla 100,000 o 200,000 millones de dólares en pocos años, sin parpadear...y de esta forma aliviar su intoxicación de ceros.

Obama y los Castro, que de tontos no tienen un pelo, la han jugado bien en un escenario donde todos ganan...
__._,_.___

Thursday, December 25, 2014

Negocios, turismo de alto nivel y cifras espectaculares

Negocios, turismo de alto nivel y cifras espectaculares
por Herbert Mujica Rojas
25-12-2014
Un notable aumento de aproximadamente 25% más que el 2013, significará en el Perú la celebración de congresos, eventos y reuniones internacionales que traen inversiones, turistas y así lo confirman las cifras al cierre del 2014 y que ponen de relieve que el tema asciende casi a los ¡US $ 1000 millones de dólares!
Según los datos que maneja el Buró de Convenciones de Lima, aproximadamente 30% del volumen global de facturación provendrá de modo directo, vía directa en buscadores como Expedia de vuelos con destino a Perú, reservas de hotel, restauración, recuerdos -souvenirs- y compras al pequeño comercio.
El señor Carlos Canales, presidente del Buró explica: "El otro 70% corresponderá a negocios beneficiados de manera indirecta por el flujo de visitas que generarán estos eventos, en actividades como transporte dentro del país y entretenimiento".
Las halagueñas expectativas llevan a afirmar con rotunda convicción que la economía peruana facturará del turismo de congresos US$ 200 millones más que en 2013 y ellos significaría cruzar el Rubicón de los 1000 millones de dólares y un incremento interanual de 25%.
Al mes de cierre de esta crónica, diciembre, se celebraron en Perú con el auspicio y supervisión de la International Congress Tourism Association (ICCA), más de 60 eventos con la exigencia de ciertos parámetros indispensables de calidad y servicios. Lima, escenario de la mayoría de cónclaves, ya está entre las primeras 6 capitales con mayor cantidad de eventos de esta naturaleza.
Esta rotación sostenida de citas de este magno nivel ha promovido, entre otras potentes razones, la construcción de un nuevo recinto ferial para el 2017, lo que nos lleva a la conclusión que un turismo especializado se ha asentado en Perú y con cifras muy halagueñas.





Dickens, canción de Navidad

Dickens, canción de Navidad
por Jorge Smith; kokosmithm@hotmail.com
24-12-2014

Al visitar la Biblioteca Pierpoint Morgan Library de Nueva York, es dificil resistir a la tentacion de volver a ver el manuscrito de la obra Canción de Navidad (A Christmas Carol) de Dickens. Si bien para un latino, tal acto puede ser solo el reflejo de una curiosidad literaria, para los anglosajones dicho manusccrito es observado con una actitud reverente.

Mas que con los ojos, dichas páginas, llenas de un sinnúmero de correcciones las cuales eran un calvario para los editores de Dickens, son vistas desde un lugar alejado de la memoria y hasta podría decirse a partir de los recuerdos confusos de la infancia. No es para menos, A Christmas Carol es la obra mas leída en estos días de Navidad desde hace más de 150 años. Ahora no solo es leída, sino también vista en diversos filmes hechos sobre el tema de la conversión en la noche de Navidad del avaro Ebenezer Scrooge. Hay múltiples versiones en dibujos animados y algunas incluso cantadas.

La obra muestra al rico y avaro Scrooge, con su duro corazón y total indiferencia a los preparativos que hacen los pobres en la noche de Navidad. Preparativos es mucho decir, pues para los pobres en aquellos días, la Navidad era el simple lujo de comer un poco más de pan, o que las panaderías permitiesen que la gente gratuitamente calentase su comida. La noche de Navidad, Scrooge no logra conciliar el sueño y se le aparece el fantasma de su socio Marley, recientemente muerto. Éste lo conmina a ser más generoso y cambiar de vida. Tras sucesivas visiones que tendrá durante la noche, ve su pasado, su solitario presente y sobre todo se sobrecoge al ver lo que será su triste futuro y su también solitaria muerte si sigue así. Al amanecer del día siguiente, el avaro se despierta como un hombre nuevo. Envía de inmediato un pavo de regalo a su amanuense Cratchit, a quien trataba con una mezquindad sin límites. En una de sus visiones justamente, Scrooge había visto cómo a la medianoche de Navidad, a pesar de todo y en medio de la pobreza, la familia de Cratchit hacía un brindis a la salud de Scrooge.

Totalmente transformado, decide también llevar regalos a la familia de su empleado y reparte caridades por doquier volviéndose desde entonces en alguien sociable y generoso. El duro hombre se ha convertido, gracias al espíritu solidario, generoso y de esperanza que es el de la Navidad.

Dickens, quien tenía 31 años cuando escribió esta obra, ya tenía en aquel entonces una rica experiencia de vida, habiendo sobre todo conocido muchos sinsabores de ésta. Entre ellas el haber tenido un padre en prisión por deudas y una juventud con privaciones diversas.
Había además pasado largos años trabajando en una fábrica en penosas condiciones.

En esa Inglaterra de los albores de la revolución industrial, Dickens fue sensible a la triste suerte de los niños que tenían que trabajar en las fábricas y también a las precarias condiciones de salud y de vida de los pobres. Leer a Dickens es por otro lado descubrir la otra cara de un siglo XIX que en muchos de sus aspectos fue genial, lleno de inventiva y creatividad.

En la época había una clase media que comenzaba a emerger, pero al lado de ésta un mar de miseria, con un lumpenproletariat que cargaba con sus frustaciones y tenía vetado el acceso a los bienes materiales. Con su peculiar talento Dickens decribió ese mundo en su
vivida y dramática dimensión.

Karl Marx que en 1849 se estableció en Londres, no muy lejos de la morada de Dickens, trató de comprender los mecanismos económicos y sociales que hacían que tal clase social existiese y enarboló a su vez, una ideología cuyo destino ya conocemos.

Vale la pena decir que al convertirse, pasando de la avaricia a la generosidad, Scrooge en nada dejó de ser un capitalista.

Por su significacion podemos decir que "A Christmas Carol" es algo así como el texto fundador, por lo menos en el mundo anglosajón, del espíritu de la Navidad moderna. Lo curioso es que en aquella obra, no hay prácticamente una sola referencia a la religión, de lo cual mas bien está invadida la atmósfera de la Navidad en los países católicos.

La moraleja de esa obra es la paz que esos días debe reinar entre los seres, transformando el alma de las personas. Eso se manifiesta objetivamente en la capacidad de compartir los bienes, sobre todo el alimento.

La obra tuvo una gran acogida desde su aparición. Una de las consecuencias de la popularidad lograda es haber tenido el dudoso homenaje de ser una de las primeras obras en la historia de la literatura de las cuales salió una edición pirata casi de inmediato. De la edición original se vendieron 6 mil copias y de la edición pirata no hay forma de saberlo.

Fue también sorprendente el efecto inmediato que produjo la obra, la cual no solo fue loada por la crítica literaria sino que produjo una transformación real en la vida real y en el carácter de muchas personas. Se dice que los dueños de algunas fábricas al terminar de leer la obra, conmovidos, le dieron un día libre pagado a sus obreros y en muchos otros también comenzó a aparecer un cierto espíritu de hospitalidad y cordialidad desconocido hasta entonces.

Como en los tiempos en que Dickens la visitó, en la Nueva York actual que guarda sus preciosos manuscritos, coexisten siempre la riqueza y la miseria en todas sus formas. La noche de Navidad sin embargo, las mas diversas asociaciones caritativas, entre las cuales la voluntariosa Salvation Army tratan de hacer la vida más soportable a los pobres de la ciudad llevándoles alimentos, regalos y un poco de alegría. Aunque los hechos demuestran que no fue nada fácil la introducción del espíritu navideño en la Nueva Inglaterra pues los austeros puritanos no querían que se instaurase ese tipo de festividades donde el dispendio y los excesos eran de rigor. En 1659, en el hoy estado de Massachussets, se llegó incluso a declarar que celebrar la Navidad era un crimen y aun en 1706, una horda encolerizada de puritanos atacó a pedradas una iglesia en Boston, donde se celebraba una misa con motivo de la fecha.

Imaginemos el desmayo que hubiese tenido un puritano de esos lares, si hubiese estado en Lima y hubiese presenciado nuestras costumbres. Ricardo Palma, al contar una bella tradición alusiva a la fecha, escribe que la noche de Navidad "tras una comilona bien mascada y mejor humedecida, improvisábase en familia un bailecito al que los primeros rayos del sol ponían remate."

Los únicos que desde el siglo XVII en los Estados Unidos celebraban la Navidad eran la gente de los estados del sur y en el norte sólo los neoyorquinos que ya eran algo relajados en aquel entonces. No nos sorprende por lo mismo que en la Nueva York actual, los católicos celebren la Navidad, los judíos celebren la Hanuka que es la pascua judía, mientras que a su vez los afroamericanos celebran la Kwanza que es la Navidad africana y a su vez los protestantes celebran el espíritu de la Navidad inmortalizada por Dickens.

En cualquiera de sus formas, lo importante es la persistencia de ese tiempo mágico de concordia que es el mensaje de aquel viejo manuscrito forrado en cuero de la Pierpont Morgan Library que no podemos dejar de contemplar.


Blindaje democrático e inclusivo

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
22-12-2014

Blindaje democrático e inclusivo

¡Qué feliz Navidad y un año 2015 sin sobresaltos pasará, todo parece así indicarlo, el parlamentario andahuaylino Agustín Molina que representa a Cusco por el nacionalismo! Según averiguaciones por confirmar todo lo referido a un trabajador fantasma y al conflicto de intereses que protagonizó meses atrás, habría sido desechado, tirado al bote de la basura, pasado por alto, como quieran llamarlo, en la Comisión de Etica que preside Humberto Lay.

Escribimos pocas semanas atrás en Caso Molina: ¿y cómo andamos por casa?

"¿Qué razón hay para que Etica no investigue, recabe testimonios y ofrezca la oportunidad a Agustín Molina a que haga sus descargos, desde hace meses? Cuando se ingresa electrónicamente a la Comisión no hay más que anuncios y es imposible escudriñar como para conocer en qué estado se encuentra alguna investigación, es decir, si la hay. De repente -y no pude leerlo- lo que se trata en esta Comisión es secreto de Estado.

Hasta donde se sabe Agustín Molina fue cuestionado públicamente por un par de hechos reprobables, ninguno de los cuales, tiene que ver con límites, armamento, declaratoria de guerra o asunto delicado de ese jaez, por tanto, no debiera existir sino la más diáfana información del proceso parlamentario. Pero no, tal como siguen las cosas, las fiestas que se avecinan en pocos días, serán momento placentero para quien no hesitó en contratar a un empleado fantasma y tampoco dudó a la hora de llamar conviviente a su esposa favorecida con una concesión minera. ¿Para eso paga el ciudadano impuestos, para mantener a mediocres y zánganos que se sirven del Estado y con fines inconfesables?

En La República, el 12 de mayo y bajo el título: "Esposa de Agustín Molina tiene concesión minera", apareció la siguiente información:

"ACUSACION. El legislador que preside la Comisión de Energía y Minas estaría involucrado en caso de conflicto de intereses.

El congresista de Gana Perú Agustín Molina enfrenta otra denuncia, esta vez por un presunto conflicto de intereses.

El programa Cuarto Poder reveló que Martha Truyenque Vásquez, conviviente del nacionalista, posee nada menos que una concesión minera metálica de 200 hectáreas, ubicada en el distrito de Chiara, provincia de Andahuaylas.

El hecho no llamaría tanto la atención si no fuera porque el legislador preside la Comisión de Energía y Minas, grupo responsable de elaborar todos los proyectos relacionados con la pequeña y gran minería en el Poder Legislativo, así como de temas energéticos, lo que deja a Molina en un presunto conflicto de intereses.

Como se recuerda, el congresista fue separado la semana pasada por tener a "un trabajador fantasma en el Congreso, que en realidad administraba su hotel en el Cusco. (Esposa de Agustín Molina tiene concesión minera http://www.voltairenet.org/article185890.html?var_mode=recalcul)"

La notoria indiferencia de la capital por el resto del país también puede ser aprovechada por legisladores pícaros que aprovechan de esta neumática para enterrar sus inconductas, no se sabe bien a qué precio, pero ciertamente con el avieso propósito de pasar desapercibidos.

La cita se llevó a cabo en la Comisión de Etica y el acuerdo contó con el voto singular en contra de Mauricio Mulder. Ignoramos si hay acta oficial de aquella sesión, no obstante seguimos indagando para mostrarla al público y confirmar cómo es que el blindaje democrático e inclusivo favorece a peleles que incurren en actitudes reprobables.

Puede que otros se hagan de la vista gorda, pero nosotros seguiremos indagando en el 2015 sobre éste y muchos otros casos.



¡Sólo diez minutos!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
21-12-2004

¡Sólo diez minutos!

Navidad suele ser una fiesta en que algunos gozan, sobre todo los comerciantes que venden más; celebración plena en remembranzas y vuelven a aparecer contornos familiares de padres, hermanos, hijos e hijas, amores y desamores, que ya no están y ciertamente es un instante para la reflexión. Yo pido, mejor sugiero, más bien imploro, ¡sólo diez minutos para pensar en el Perú!

¡Sólo diez minutos para el niño que camina por las calles! ¡Sólo diez minutos por todos aquellos que no escogieron donde nacer y no pidieron venir al mundo por la banalidad erótica de algunos irresponsables! ¡Sólo diez minutos por un país, que son muchos países a la vez, porque el peruano de Iquitos casi no tiene que ver con el de Tacna y el de Puno con el de Talara!

¡Sólo diez minutos para pensar en el Perú!

Este país está preso de pandillas que luchan canibalescamente entre sí para repartirse hilachas y despojos porque ya es poco lo que queda. En todos los órdenes los buitres carroñeros evolucionan sobre los cadáveres producto de un diseño perverso que todo lo privatiza porque hay la creencia vulgar que cuanto más exportamos más ganamos. ¿Quién o quiénes? ¿No será que cuánto más exportamos, nos encasillamos en un modelo chato que perjudica la industrialización que trae valor agregado y nos saca de un monopolio de pobreza inverso y clásico?

¡Sólo diez minutos para pensar en el Perú!

¿Qué diferencia hay entre el ladrón de cascos ligeros y aquél que usa corbata y saco y regala el país vía decretos leyes o contratos de concesión tramposos a empresas insignificantes? ¡Ninguna! Tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando. ¿Es posible distinguir entre el monrero que roba por placer y porque ese es su quehacer criminal y quién o quiénes montan campañas para sostener que la solución del Perú es un TLC sumiso a los Estados Unidos? Para mí un ladronzuelo callejero tiene poca diferencia, si alguna, con los tecnócratas vendepatria que hay en los ministerios.

¡Sólo diez minutos para pensar en el Perú!

¿Es el trabajo esclavo, aquél que no se paga, una situación digna para los empleados y trabajadores que deben laborar, diez, catorce, dieciocho horas diarias por el mismo sueldo y bajo la amenaza de despido en un país donde hay escasez de empleo, algo que enorgullezca? ¿Quien cumple semejante barbaridad, es tonto o cómplice? Me atrevo a pensar que las dos cosas. Tonto porque no entiende que hay una dignidad que defender y cómplice porque su debilidad le hace preferir un estadio inferior y humillante a cuidar lo que es suyo, hijos, hijas, amores, padres y otras querencias.

¡En esta Navidad, para tirios y troyanos, adversarios y amigos, detractores y admiradores, un abrazo fraterno pensando en el Perú, amando al Perú, procurando hacer de esta patria Madre y no madrastra de sus hijos!

¡Feliz Navidad! ¡Y no lo olvide, sólo diez minutos para pensar en el Perú!

Amén.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica


Tuesday, December 23, 2014

Navidad: ¡forasteros en su propia tierra!

Navidad: ¡forasteros en su propia tierra!
por Joan Guimaray; janoguimaray@hotmail.com

23-12-2014

Desde niño siempre escuché a la gente, decir: "¡feliz navidad!". A los vecinos más cercanos vi abrazarse con las sonrisas numeradas. La alegría parecía brotar desde sus entrañas. Desde sus entrañas parecía brotar la alegría. Entonces, en mi estulta puerilidad pensé que la navidad era sinónimo de alegría, creí que era la fiesta de todas las razas y el regocijo de todas las condiciones sociales. Pensé que por lo menos, por ese día, la ausencia de la tristeza era inexorable y que el mundo quedaba exento de voces lastimeras y libre de dolores crujientes. Pero, más tarde con el ineludible peso de las estaciones sobre mis hombros, supe que un buen tramo de la vida había caminado como muchos, embriagado con el olor de lechones y pavos al horno y encantado con el edulcorante aroma de chocolates calientes y panecillos con frutas confitadas; hasta que mi propia inquieta adolescencia me llevó a descubrir otros parajes, lúgubres lugares de los que jamás había tenido ni la más remota idea de sus existencias, distintos andurriales, donde la celebrada fiesta de la natividad, en lugar de abrigarme el semblante con el encanto de su manto y mostrarme su acostumbrado traje de alegría, lo que hizo fue lacerarme el alma golpeándome en las cuerdas de mi sensibilidad, desgarrarme el ánimo con su profundo suspiro de impotencia y rozarme la humanidad con su eterna resignación. Pues allí, nadie tenía las "noches buenas", ni nadie decía: ¡felices pascuas!

Desde aquel día en que descubrí esa otra cara de la navidad, se me cayeron de mi hemisferio todos mis infantiles recuerdos de las pasadas "noches buenas". Ahora, cada vez que se aproximan estas anuales fiestas del fin y del comienzo, lo único que siento recorrer por mis desconocidos ribazos, es el escozor de la tristeza, mientras que un enorme desencanto me envuelve la existencia, recordándome que a más de 2 mil años de la primera natividad, el género humano sigue siendo un eterno errante sobre la faz de la tierra. Pues la teomanía de gobernantes, la soberbia de jefes de Estado, la arrogancia de inventores, la genialidad de los científicos, y el bobo pragmatismo de los tecnócratas, no han podido resolver la pobreza humana. De modo que, mientras en el Perú como en el mundo existan millones de seres famélicos, y mientras por las calles y plazas de las grandes metrópolis deambulen niños con estómagos vacíos y sin ninguna esperanza de nada, pues la navidad seguirá siendo una exclusiva fiesta de los que tienen dinero, de esos que controlan los grandes mercados, y de aquellos que creen que son los únicos dueños del mundo. Entre tanto, jamás sentirán ni siquiera la fugaz alegría de navidad, los que pertenecen al otro mundo del que me refiero, un mundo donde nadie sabe de regalos navideños, tampoco de árboles y luces, ni de tarjetas y villancicos, y mucho menos del sabor de las cenas. Es un mundo distinto del otro, donde los Quispe, los Mamani, los Chuquiruna, los Choquehuanca, los Chumbiauca y otros, siguen siendo eternos forasteros en su propia tierra. A ellos, no les tocará la puerta ese generoso viejo de barbas blancas trajeado de rojo. Allí, nadie recibirá regalos ni exclamará: ¡Papá Noél! Tampoco pasarán por allí: Melchor, Gaspar ni Baltasar. En ese mundo del que hablo en vano, todavía no han visto la estrella de Belén. Ese mundo que me desgarra mi humana existencia, es el mundo de aquellos seres que la noche del 24 de diciembre, se acostarán como todas las noches, como antes y como siempre, con las manos aferradas a la nada, sin probar ambrosías ni cenas, y sin sentir la cálida piel de la navidad.