Informe
Señal de Alerta-Herbert Mujica Rojas
27-4-2027
Manual de Negociación Política
https://senaldealerta.pe/manual-de-negociacion-politica/
En momentos en que otra crisis zamaquea al Perú en todos los
órdenes, el prestigioso ensayista, catedrático y notario público, Aníbal
Sierralta Ríos, presenta mañana martes su última obra: Manual de Negociación
Política, en el Colegio de Abogados de Lima, a las 6.30 pm.
Coinciden los perturbados vaivenes políticos del Perú con
los agudos estudios que está emprendiendo Sierralta, que une este Manual
a su nutrida producción literario ensayística que a la fecha, ya alcanza la
veintena de libros, todos polémicos, ricos en información y robustos en retos y
desafíos al mundo intelectual latinoamericano.
Dejemos que José Ignacio Martínez Pallarés, abogado y
profesor de Derecho Procesal en la Universidad de Murcia-España, nos dé su
opinión:
“He tenido el placer de leer el Manual de negociación
política, de Aníbal Sierralta Ríos, al que tuve la ocasión de conocer a
raíz de sus estudios y trabajos sobre negociación, en particular Negociación:
arte y método y Negociaciones y teoría de los juegos, y vuelve ahora
con esta obra a sorprenderme por su actualidad y necesidad -en un mundo
polarizado en el que la fuerza se reivindica como solución-; por su profundidad
a la hora de abordar la diversidad de factores e intereses y actores,
individuales, gremiales, colectivos y hasta virtuales, que concurren e
intervienen en la negociación política y la reivindicación de la ética que debe
guiar a quienes intervienen; y, por una afinidad cultural y una realidad
compartida que, si en su momento me dio respuesta a las dudas que me planteaban
los modelos de negociación (y mediación) de origen anglosajón en ambiente
cultural y jurídicamente tan distintos como el español (y como el peruano).
Dice el autor que todos queremos persuadir, y su libro
quiere convencer a los lectores, y lo consigue. Desde la dedicatoria inicial a
ese niño de Ayacucho, y la amenaza a su madre (terruca, la llaman), y una
introducción vibrante que nos sitúa ante el problema, los sucesivos capítulos,
en los que se exploran los elementos a considerar en el proceso de negociación
política -la política y sus actores principales, los políticos, en los
capítulos 1 y 2-, los partícipes en el proceso, el propio proceso y el conflicto
-capítulos 3, 4 y 5-, y la reivindicación de la ética, de la justicia y del
bien común.
Todo ello conforma un marco y un estudio que nos ayuda a
comprender la importancia, no ya del diálogo y la comunicación -tantas veces
invocados de forma huera, por más que sean condición necesaria-, sino del
propio proceso, de la negociación política como arte y como método al servicio
de buen fin, la justicia y el bien común.
Se trata de una obra oportuna, dado el contexto político y
social actual -y global, más allá de su Perú natal y de Sudamérica-, como
acertado su enfoque de la realidad que aborda, el estudio de personajes (los
políticos) desde el campo del psicoanálisis y las artes escénicas, y rigurosa
la argumentación y el aporte al campo de la negociación en el campo de la
política.
No en vano, el autor ha querido llamar a su obra “Manual”, y
es un acierto, porque lo es, una guía que ayuda a entender la complejidad y
necesidad de la negociación política -la de verdad, no la basada en “prácticas
como el clientelismo político (patronage), las coimas, el tráfico de
influencias, el control de la judicatura y la impunidad”, como medio para
evitar la corrupción y construir la democracia.
En definitiva, una obra que contribuye a la comprensión de
los conflictos en nuestras sociedades, que aspiran a la democracia, la justicia
y la paz, y a aclarar cómo abordar con la negociación soluciones éticas, justas
y realistas.”
Aníbal Sierralta, pertinente señalarlo, en la Introducción
consigna reflexiones de hondo sentido humanista, de protesta cívica y
determinación de lucha en los campos en que ha escogido llevar a cabo semejante
tarea sacrificada.
Leamos.
“Mi conclusión después de más de cuarenta años de observar y
sufrir las decisiones de la clase política latinoamericana y, desde mi área de
estudio -la negociación y comercio internacional- es que la política y quienes
detentaron el poder desde mediados del siglo XX, nunca estuvieron identificados
con la realidad y las necesidades de sus países. Sus mentes y sus maletas
estaban en los paraísos fiscales.
Canalizaron sus energías a desmontar los cambios que algunos
gobiernos habían efectuado desde el decenio de los sesenta del siglo pasado
hasta el decenio de los setenta, con el objetivo de enfrentar el problema
social agudizado por el flagelo del terrorismo.
Los poderes fácticos, fortalecidos por el liberalismo
económico se impusieron aprovechando la ausencia de líderes y fuerzas
cohesionadas (sindicatos o grupos de interés). No se dieron las condiciones
para tender una mesa de negociaciones que propiciara el entendimiento de las
fuerzas políticas”. (p. 20).
Creo que la política no es una profesión, es una vocación de
servicio a la comunidad.
Se necesita de políticos, representantes y mandatarios, que
cumplan la encomienda que le dan sus mandantes, los electores.
Creo que, como dice la frase popular “se predica con el
ejemplo” y como tal, el actor político tiene que asumir el personaje de la
mejor manera posible, para transmitir a la población un estilo de decencia y
honradez.
Para ello, debe negociar a fin de salvar el bien superior:
la paz social y la vida de todos los ciudadanos. Incluso, reconocer que el
bienestar económico llega siempre si es que hay coherencia y, a veces,
renunciamiento”. (p. 22)
¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera;
atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien; rompamos el
pacto infame y tácito de hablar a media voz!

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