Monday, February 08, 2021

Información pública del Perú ¿tiene derechos reservados?

 

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

8-2-2021

 


Información pública del Perú ¿tiene derechos reservados?

http://senaldealerta.pe/pol%C3%ADtica/informaci%C3%B3n-p%C3%BAblica-del-per%C3%BA-%C2%BFtiene-derechos-reservados

https://bit.ly/2Lx3agC

 

Apareció electrónicamente la Guía de Negocios e Inversión en el Perú y según dice la página 2 es un trabajo colectivo bajo el dintel de la firma comercial privada Ernst & Young y que señala que posee “Todos los derechos reservados”. ¿Desde cuándo la información oficial del Perú en todos sus ámbitos: políticos, comerciales, industriales, extractivos, climáticos, son patrimonio reservado del sector privado?

 

Se dice, además, como suele ser de uso lo siguiente:

 

“Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida, almacenada o transmitida en manera alguna por ningún medio o soporte sin el previo permiso escrito de los editores.”

 

¿En qué ley se ha establecido que el margesí público de informaciones multidisciplinarias que informan al Perú como Estado y República pueda ser propiedad privada? ¿O no nos hemos enterado que asimismo esta clase de reportes ya no es de uso democrático y libre por los 30 millones de habitantes?

 

Hay dos páginas que pertenecen al Ministerio de Relaciones Exteriores con párrafos de la actual titular del portafolio, Elizabeth Astete y de Proinversión y su responsable Rafael Ugaz.

 

Sería de lo más interesante conocer qué entidad del Estado pagó la confección de esta guía y si dentro del acuerdo está el conceder derechos reservados a la nutrida información oficial y pública que en el mismo se lee.

 

En cualquier caso, sea Relaciones Exteriores-Cancillería o ProInversión, o las dos juntas, usaron para la honra de este compromiso dinero que viene del impuesto de los peruanos, es decir de fondos públicos. Pero no se entiende que se sufraguen con fondos populares lo que ahora pareciera ser una publicación que posee derechos reservados. ¿Se está privatizando la información oficial, oficiosa y general de la República del Perú?

 

Sabido es que Relaciones Exteriores cedió a otras instituciones la promoción de las inversiones que casi nunca acometió o hizo a desgano o jamás impulsó. ¿Para qué entonces un personal pagado en dólares y viviendo bastante bien en parangón con lo que aquí se padece?

 

¿Sabe algo el conjunto de precarios inquilinos que cobra puntualmente todos los meses en Plaza Bolívar?

 

¿Qué pueden decir las autoridades del Ejecutivo? Y, por cierto, prescindiendo de ese lenguaje burocrático sumamente estúpido para engañar a los bobos, directo y sin ambages.

 

En Perú llueve para arriba. Años atrás, cuando la época de Fujimori y sus privatizaciones, el escritor portugués José Saramago dijo que sólo y apenas faltaba privatizar a la p…. que lo parió.

 

A ver quién responde con algo de decencia y dignidad.

Friday, February 05, 2021

Mi historia y Una tierra prometida: memorias de Michelle y Barack Obama

 


Mi historia
y Una tierra prometida: memorias de Michelle y Barack Obama

por Jorge Smith Maguiña; kokosmithm@hotmail.com

http://senaldealerta.pe/pol%C3%ADtica/mi-historia-y-una-tierra-prometida-memorias-de-michelle-y-barack-obama

https://bit.ly/3tqjqAZ

 

5-2-2021

 

La aparición del primer volumen de las memorias del presidente Obama, que se denomina “A Promised Land” (Una tierra prometida) disponible para el público desde el 17 de noviembre, son un éxito editorial sin precedentes y que era de esperarse. El éxito, no es sin embargo, todavía equivalente al logrado por la publicación de las memorias de su esposa Michelle Obama, titulada “Becoming” (Mi historia) y publicada dos años antes en el 2018, pero no dudamos que será comparable.

 

Nos queda todavía la espera del segundo volumen del recuento del ex presidente. No comprendemos el porqué el texto de la primera dama, lleva por título en español, “Mi historia”, pues el título en inglés “Becoming”, cuya traducción aproximada sería “Llegando a ser”, le hubiese hecho más justicia al título original y al contenido de lo que nos transmite Michelle Obama, que es mucho más que solo un recuento del pasado. Es un mensaje muy orientado al futuro y en eso el título del libro de su esposo sí es preciso y elocuente, con la intención del contenido. Ambos, al margen de su testimonio, buscan ser un referente para las nuevas generaciones, sobre todo para los jóvenes afroamericanos. Ambos de diferente manera lo logran. Son dos vidas diferentes con una misma música de fondo. Ambos extraen de sus vidas, algunos momentos de marginalidad que ambos resintieron en sus respectivas vidas por el hecho de ser afroamericanos.

 

Mas evidentes en el caso de Michelle, que en la vida de Barack Obama. No hay sin embargo, el tono quejoso o denunciante que se hubiese esperado y sido comprensible que así lo fuese. A veces, el escribir, lo que ahora con imprecisión se denominan memorias, si uno ha llegado a alguna cima en su vida -y ambos lo han logrado- se utiliza para saldar cuentas con algún grupo o persona precisa, en forma explícita o sutil.

 

No es el caso del texto de los Obama.

 

Quizás la artillería pesada, el ex presidente la guarde para el segundo volumen para lapidar las diferentes formas de racismo y exclusión que exacerbó Trump, durante la campaña contra Hillary Clinton y durante los penosos y traumáticos cuatro años en que Trump directa e indirectamente, generó muchas fisuras y reabrió las ya existentes en el frágil tejido social norteamericano y que tomarán decenios en sanar. Barack Obama, tendría material de sobra para hacerlo, pero dudamos que lo haga.

 

En todo momento en sus memorias se siente la decencia de Obama, su infinito respeto por el sitial de la presidencia, ocupe quien lo ocupe. El sabe que otros lo harán por él. Lo que sí queda al terminar de leer estos extensos relatos, es que en ninguno de los dos Obama, hay un ingenuo optimismo sobre lo que serán los Estados Unidos de los próximos decenios, definitivamente en ninguno de los dos. No hay optimismo, pero sí hay esperanza. Ese mensaje sí es claro.

 

El texto es fluido en ambos casos. El de la ex primera dama, no lo leí, sino lo escuché en la versión grabada con su comunicativa voz. Han sido una veintena de horas, que las disfruté mucho. Escuchar las memorias de alguien, relatadas por la misma persona que vivió los hechos, es algo que tiene un poder muy especial. No que las memorias sean mas convincentes, porque las cuenta el mismo autor, pero sí, al hablar sobre algunos temas Michelle Obama, no puede dejar de tener un tono de confidencia, hacia lo cual es difícil ser insensible. Este optar por lo escrito o hablado para conocer las memorias de personajes icónicos o relevantes, es un lujo que nos permite nuestro tiempo. Imaginemos lo que sería escuchar, los “Comentarios sobre la guerra de las Galias” contados por el mismo Julio César, las “Confesiones” de San Agustín o las escabrosas memorias de Casanova contadas por él mismo.

 

Uno de los recuentos orales que más impresionan de personajes célebres y contados por sí mismos, es la grabación del recuento que hizo Freud sobre su propia vida poco antes de morir. Es una grabación corta, además está en inglés que es un idioma que Freud hablaba a la perfección pero que no era su lengua materna. “A Promised Land” de Obama, sí lo leí en el texto y sus más de 750 páginas, a pesar de algunos tediosos recuentos históricos o vicisitudes sobre lo difícil que era buscar consensos sobre algunos temas con los republicanos, es un texto estupendo, escrito con la pluma de un hombre cultísimo y refinado, agudo observador y analítico hasta el exceso.

 

El libro de la primera dama y del expresidente dejan una valla altísima. Ya han habido memorias de parejas presidenciales anteriores de un altísimo nivel como lo son los recuentos de Bill y Hillary Clinton, pero la rememoración por parte del primer afroamericano llegado a ser presidente de un gran país y su mediática esposa, era algo de esperar y el reto ha sido cumplido, creemos con creces.

 

No es para menos, los dos personajes tienen una vida excepcional. Son dos exitosos afroamericanos, cuyas vidas ya son ejemplo para muchos norteamericanos, afroamericanos o no. Si tienen en común el ser de la misma ascendencia, sus vidas tuvieron una travesía diferente y al casarse los unió un destino común. El uno terminó siendo presidente de los Estados Unidos, lo cual no es poca cosa y Michelle posiblemente lo sea, en un futuro en el que la actual coyuntura política de ese país hace que lo que vendrá sea algo de lo mas desconcertante e imprevisible.

 

Se consideraba que la llegada de Obama al poder, por ser el un afroamericano, era signo y hasta culminación de una fase positiva de la historia de ese país, de una nación con una multiculturalidad que se había acrisolado y en el cual, una persona de cualquier raza o procedencia podía llegar a ser presidente. Sin embargo, lo que grotescamente hemos descubierto estos últimos años que sucedieron a Obama, y sobre todo durante el cercanísimo año electoral de 2020, con fondo de pandemia y casi coincidentes con el inicio de ella, a partir específicamente del penoso episodio de la muerte de George Floyd, que destapó la olla, es un panorama político realmente inédito.

 

El paisaje político de los Estados Unidos, se ha redefinido por no decir deteriorado. Han salido a la luz, las corrientes políticas más conservadoras y retrógradas, aquellas justamente que defendían en forma solapada y que continúan defendiendo la supremacía blanca. Estas corrientes durante la juventud de Michelle y Barack Obama, estaban detrás del racismo sistémico en una forma algo light y definitivamente poco lo sintieron ellos en forma flagrante, ellos que se educaron en Columbia y Harvard en el caso de Barack Obama o de Princeton y Harvard en el caso de Michelle. En las universidades de élite como lo son Columbia, Princeton o Harvard o incluso la Universidad de Chicago, donde durante años enseñó Obama, lo racial es algo anecdótico y lo cosmopolita es la regla. En el caso de Michelle al llegar a Princeton, sí hubo sin embargo un episodio que la marcó y de lo cual hablaremos.

 

Al otro lado de la calle sin embargo, en el mundo menos protegido y sanitizado de los afroamericanos de a pie, al margen del cosmopolitismo tolerante de las élites universitarias u otras, la realidad es bien diferente. Si bien los afroamericanos juegan un rol preeminente en la sociedad del espectáculo o en el deporte, en la sociedad norteamericana, persiste en ella, ese mainstream subterráneo, profundamente conservador, hábilmente manipulado y reflejado en el discurso político que desarrolló Trump durante estas últimas elecciones, y que ha hecho germinar sus venenosos frutos.

 

Estas tendencias, para un país tan desarrollado como los Estados Unidos, van a contracorriente de lo que de alguna manera es la modernidad, que en muchos de sus aspectos positivos es inclusiva y globalizante. En realidad la resurrección del populismo, es creciente y preocupante en muchos países hoy en día y su característica siempre es la misma con agendas casi siempre xenofóbicas, antiglobalización y teorías de la conspiración que enganchan a los incautos y desubicados. Es la resurrección de las cavernas o lo que en psicoanálisis se denomina, el retorno de lo reprimido. Lo que es paradójico es que esto haya recrudecido en una sociedad de donde vienen muchos de los temas que caracterizan la modernidad como lo son los Estados Unidos y lo que es peor es que esas corrientes persistan con tal fuerza, y que hayan prácticamente tenido como oficina a la Casa Blanca.

 

Perdió Trump la elección del mes de noviembre pero el trumpismo salió ganando. Hay unos 75 millones que votaron por él. Tres meses después de las elecciones, diversas encuestas muestran que 30% no aceptan que Biden sea el presidente legítimo o sea piensan que las elecciones no han sido válidas y lo que es más escalofriante es que más del 20% está de acuerdo que el asalto del Capitolio, de una manera u otra, era algo legítimo. Sobre esto último, si solo 10% pensara esto la situación sería de veras preocupante.

 

Los grupos extremistas que ahora han irrumpido al escenario político, no solo han levantado cabeza, sino que han implantado su presencia con una insolencia inusitada y con violencia. Han entrado pateando la puerta y dando gritos como diciendo: “¿Cómo?, ¿no se dieron cuenta que estábamos aquí?. ¡Cuidado que somos muchos!”. Son tantos que si el partido republicano, no les da cabida hábilmente dentro de sus sectores de extrema derecha, bien pueden ser capaces de crear su propia facción. Es una situación que desafía cualquier racionalidad política y son gente rabiosa con capacidad de organización y ganas de presencia callejera para armar tumultos y para neutralizar, con lo cual el gobierno del presidente Biden, tendrá que ser muy cauto.

 

En pocas palabras, las características que tendrá el adversario de una posible candidatura de Michelle Obama o Kamala Harris, podría ser para cualquiera de estas dos mujeres, alguien mas difícil que lo que fueron en su momento, las candidaturas de John Mcain o de Mitt Romney los rivales de Obama. Ellos eran candidatos del partido republicano con tintes tradicionales conservadores, pero no de una extrema derecha tan cavernaria como lo fue la que terminó encarnando Trump. Ninguno de esos sectores ultraconservadores que pululaban en la penumbra, ni los Supremacistas Blancos, ni los Proud Boys, ni los sobrinos del Tea Party se hubiesen sentido reflejados en la prédica de MCcain o Romney. Estos nuevos grupos, sin duda los hubiesen considerado demasiado blandos para los gustos, escalofriantemente conservadores y reaccionarios, de los grupos políticos que han saltado hoy a la palestra política. Trump prendió el fuego y atizó la llamarada conservadora, pero por su espíritu contradictorio y su proceder errático, caótico, torpe e impulsivo no pudo amalgamar a todas estas tendencias de las cuales solo se veía su superficie. Su abierto e intransigente denial (negación) de la elección de Biden, era comparable con su denial de la pandemia y del cambio climático, le hizo cercenarse sectores que no eran necesariamente progresistas, pero a los cuales terminó hartando esa especie de autismo frente a la evidencia. Su terquedad suicidaria en algunos temas políticos, terminó evaporando algunos logros que tenía en lo económico y lo llevó no solo a perder las elecciones sino incluso perder el control del Senado.

 

De haber reconocido el triunfo de Biden, los dos valiosos escaños senatoriales del estado de Georgia, que le daban una mayoría holgada en el Senado a los republicanos, no tenían por qué ser perdidos. Y lo fueron. Dado el altísimo nivel de la votación, gracias a los que aprobaron la prédica de  Trump, y en los hechos legitimado el trumpismo, es de temer que en los próximos meses aparezca un líder mas frío y calculador que Trump y en ese caso la situación a futuro sí es de temer.

 

Es importante escribir esto para describir la escenografía y evidenciar el contexto ya bastante caldeado en el cual aparecen las memorias de los Obama. Los expresidentes de los Estados Unidos, poco suelen mezclarse con las contiendas electorales en curso y cuando lo hacen es de una forma muy discreta y tangencial, pero la situación llegó a tal punto en bajezas y ofensas por parte de Trump durante la campaña, que los Obama decidieron salir de sus cuarteles de invierno y darle el último empujón que precisaba Biden.

 

Hay muchos temas que hacen complementarios el volumen de memorias Michelle Obama y el primer volumen de su esposo. Las travesías de vida que siguieron y los contextos que vivieron fueron algo diferentes, pero en muchos casos enfrentaron los mismos problemas. Ella más que él, tuvo que lidiar con carencias durante su juventud, que no tuvo Obama. Lo que es notorio en el recuento de Michelle desde el inicio, es que más que un catálogo de metas o logros personales de su vida, es la transmisión de una especie de sentimiento, de un propósito en la vida, pero también una inmensa capacidad de ser agradecida con la vida que le tocó vivir y ser capaz de saborear lo que poco a poco ella iba logrando. Eso permite comprender, el por qué ella en mucho quiso ser disuasiva hacia su esposo, cuando luego de ser elegido senador federal, Obama le comunicó a su esposa Michelle su deseo de postular después, a la presidencia de los Estados Unidos. La reacción de ella, de alguna manera fue “¿cuándo vas a parar? ¿cuál es el límite?”

 

Ella desde temprano fue consciente de que el lugar donde estás o dónde vives, o el puesto que ocupas, no te define necesariamente. Uno construye y se apropia lenta y a veces dolorosamente de su propia identidad y esa introspección es muy rica por parte de la ex primera dama y es capaz de transmitirla de una forma clara y sencilla. Para ella también es claro que uno no se casa con alguien para ser feliz. Uno es responsable de su propia felicidad o de su capacidad de satisfacción. Si uno hipoteca la base de su felicidad apoyándose en el otro, pues en esos casos, si el otro parte por una razón u otra, uno se encuentra en el aire. Pierde soga, cabra y hasta la pradera.

 

En eso la percepción del transcurrir de su vida, sobre todo la de su juventud fue muy diferente a la de su esposo. Para aquella chica de la zona sur de Chicago, el vivir en una cierta marginalidad le hizo comprender lo importante de tener conciencia de pertenecer desde el inicio a una comunidad, en este caso la afroamericana y aprender a ser receptiva no sólo a escuchar las experiencias de los otros, sino a tener también esa rara capacidad empática que significa ponerse en el lugar del otro. El mundo de referencia en el que creció Michelle, era de alguna manera muy horizontal, un mundo de profesores de colegio, de empleados de servicios postales, esa gran clase media que forma el tejido social básico de la sociedad norteamericana. Para una mujer que había sido descendiente de una antigua esclava, el tener excelentes estudios universitarios ya eran logros importantes, eran primeros pasos ya muy bien consolidados. Llegar por otro lado a prestigiosas universidades ya era otro paso. Es esas experiencias, transmitida a veces literalmente, sobre todo en los primeros capítulos, de las memorias de Michelle Obama, que le dan frescura y transmiten empatía, al escuchar su memoria contada con su propia voz.

 

Michelle no busca eufemismos cuando hay que denunciar lo que hay que denunciar, sobre todo aquello vivido en carne propia, como cuando la familia de la joven con quien ella iba a compartir habitación en la universidad de Princeton, pidió que a su hija la pusieran en otro lugar, pues no querían que cohabitase con una afroamericana. Michelle Obama, ni baja la voz al denunciar, ni le tiembla la mano al escribir esos hechos. Ella quizás perdona, pero no olvida. 

 

A su esposo la vida le sonrió desde mas temprano y aunque los padres de Obama se separaron muy temprano en su vida, éste nunca dejó de tener una educación muy esmerada. Errante pero esmerada. Viviendo y viendo mundos muy diferentes y eso desde ya, agregándose al hecho de ser afroamericano, le daba al futuro presidente la posibilidad de tener una visión amplia de las cosas, muy diferente a la educación promedio que han tenido la mayor parte de los presidentes norteamericanos de estos últimos 50 años. Salvo Jimmy Carter y Reagan, todos abogados, todos provenientes de familias de clases medias, medias altas o de altos ingresos, con una visión de las cosas que les permitieron sin duda ver las diferencias de la estructura económica y social de los Estados Unidos, pero sin ser parte del sector que vive en el lado problemático de la estructura social, que vive alguna forma de marginalidad, que sufre las frustraciones y carencia de oportunidades. No estaba necesariamente Barack Obama en el lado más adverso. Su torre de observación de alguna manera era privilegiada, y con su acusiosa y analítica mirada, no podía dejar de observar, las contradicciones de las sociedades en las que le tocó vivir. A veces al confrontarnos a otras culturas, descubrimos lo que realmente somos, que nos diferencia y que nos une.

 

Nacido en Hawai, que es parte de los Estados Unidos, pero que se encuentra geográficamente en Asia, él fue hijo de un economista de origen keniano o sea africano y una madre blanca que era norteamericana nacida en Wichita, en Kansas. Parte de su educación escolar la hizo incluso en Indonesia. Todo esto le ayudó a enriquecer su visión de las cosas y comprender una sociedad tan multicultural como lo son los Estados Unidos. Eso lo sentimos desde el inicio al leer el primer volumen de sus memorias. Es evidente en él, gracias a todos estos trasplantes, esa capacidad que tenía de moverse en los medios culturales mas diferentes y de algún modo hasta sentirse cómodo en lugares donde la diferencia era la regla, cuando para el norteamericano promedio, lo que mas le molesta al viajar fuera de su país es las cosas no sean como lo son en los Estados Unidos.

 

La trayectoria de vida de Michelle Obama en lo profesional y en muchos matices, en mucho se parece a la de Kamala Harris, la actual vicepresidente. Ambas crecieron a la sombra de unas madres que hicieron todo por darles la mejor educación. En cuanto a visión de las cosas el contacto con la multiculturalidad que ha tenido Kamala, hija de un jamaiquino y de una hindú, le dan a ella, herramientas no solo para comprender mejor el mundo sino las fisuras y virtudes de un universo multicultural como el de los Estados Unidos de hoy día. Si como es quizás previsible, Michelle Obama y Kamala Harris, en el 2014 se disputan la candidatura del partido demócrata a la presidencia, veremos lo que ellas extraerán de sus respectivas experiencias de vida y que las hagan atractivas a los electores y posiblemente alguna de ellas llegue la magistratura suprema. Estados Unidos sigue siendo un país que nunca nos dejará de sorprender por su capacidad de reinventarse.

 

Difícil por otro lado leer A Promised Land, sin dejar de reflexionar, sobre las mismas experiencias y pensamientos que la pareja de los Obama tenían sobre los mismos o diferentes temas durante sus años de maduración. En eso Michelle, si nos atenemos a sus recuentos respectivos, podemos decir que quizás tenía las ideas mas precisas que su esposo, que por confesión propia, a los 25 ó 26 años aunque ya tenía muy buena calificaciones para ejercer bien cualquier profesión, pero a diferencia de Michelle, no sabía en realidad qué hacer de su vida.

 

Es por eso que las memorias de Michelle Obama tienen en todo momento la capacidad de transmitirnos un aliento muy poderoso, que podríamos llamar hasta inspirador. Si a la misma edad, ella es algo dubitativa como su futuro esposo y a veces hasta un poco cándida, en todo momento hay en ella, algo así como un imperativo que hay que salir adelante, que hay que tener no solo logros profesionales sino también una clara convicción para llegar a donde se quiere llegar. En eso hay a lo largo y ancho de estos dos voluminosos libros que unidos suman más de 1,500 páginas, un tono más práctico por parte de Michelle Obama de lo que se debe hacer cuando se logra llegar a un determinado nivel de decisión. Por el lado del ex presidente Obama, hay un perfeccionismo casi paralizante, para ejecutar en la realidad, lo que se sabe que se debe hacer. Quizás por eso, manifestó diversas veces que no había en él, un espíritu revolucionario sino un espíritu reformador. De allí que le diese muchas vueltas a las cosas antes de tomar tal o cual decisión. Quería hacer tortillas pero sin romper muchos huevos. Eso puede ser paradójico, pues visto desde fuera, visto por los “otros”, la llegada al poder de él, de una manera u otra era algo así como una revolución y que de una manera u otra iba a generar una especie de deseo de contrarreforma política y que es la resurrección de todas las tendencias derechistas y que es lo cual ahora observamos en el panorama político norteamericano.

 

De haber llevado hasta sus últimas consecuencias diversas reformas, Obama sin duda hubiese tenido nuevos y mayores adeptos que los que hubiese perdido por ser demasiado centrista. En realidad esa suele ser una deformación de casi todos los políticos por muy hábiles que sean. Al final pocos se salvan de condicionarlo todo, al cálculo político. El querer que cada paso adelante tenga que estar sujeto a algo o condicionado a algo o que sea resultado de múltiples e interminables acuerdos. La trampa por otro lado de defender un status quo que uno sabe que es defectuoso y poco equitativo, por temor de mover demasiado el piso, suele ser la tumba donde yacen todos los febriles idealismos y a veces incluso las grises intentonas reformistas. Ese es quizás también un posible defecto que veremos en el presidente electo Biden, que ya lleva 50 años en el Congreso desde que fue elegido por primera vez senador. El trajín político, una vez que uno es elegido, debilita las convicciones y evapora cualquier idealismo de cambiar realmente las cosas. Hay ese temor de que si uno se mueve demasiado de repente no sale en la foto.

 

La formación sobre todo intelectual de Barack Obama, tal como la conocemos y la testimonia él en sus memorias es impecable y es impresionante la habilidad que tiene para llegar a ser editor y presidente de la Harvard Law Review, la prestigiosa revista de la universidad. La misma formación que tuvo anteriormente en la Universidad de Columbia, fue muy buena e importante para su vida ulterior. En ella siguió incluso cursos sobre Shakespeare. Todo esto nos muestra un presidente con una exquisitez de gustos literarios, rara en un mandatario norteamericano. Se sabe que Bill Clinton era un hombre interesadísimo en la literatura latinoamericana y le pidió en una ocasión a su amigo el escritor William Styron que gestase un encuentro entre él y García Márquez. La reunión se dio. Alguien como el ex presidente Richard Nixon, era un hombre de una erudición increíble, pero sus intereses se circunscribían casi exclusivamente a lo político y a la historia. Sus escritos testimonian de ello. Obama es erudito en todo, a veces de motu proprio se informaba hasta el exceso de todas las formas de observar un problema antes de analizarlo, para resolverlo o tomar una decisión al respecto. Lo hacía con la acuciosidad de un periodista de investigación o un historiador y eso se refleja en sus memorias. Por eso se dice que si Obama hubiese sido militar, quizás hubiese perdido varias batallas, pues hubiese querido hasta averiguar el material con el cual estaban fabricadas las armas del ejército contrario.

 

Hay en el caso de Obama, hasta una especie de obsesión de analizar, la forma como muchos de los presidentes que lo precedieron tomaban decisiones. En A Promised Land, Obama se refiere a por lo menos una veintena de expresidentes y de todos se queda con Lincoln y Roosevelt, de los cuales conoce al detalle sus obras y sus discursos. Toda esa increíble erudición ya la tenía en gran parte cuando era presidente y se nota también en la densidad y la riqueza conceptual de sus discursos. Un presidente de los Estados Unidos tiene una batería de colaboradores que les hacen sus discursos puntuales. En el caso de Obama, para las ocasiones especiales y que él sabía que iban a tener una trascendencia, él mismo se empeñaba a hacerlos.

 

Ese vuelo intelectual, ya se notaba cuando escribió su primer libro “Dreams from my father” (Sueños de mi padre). En dicha obra sí se expande sobre su infancia y juventud hasta su entrada a la escuela de leyes de Harvard. Gran parte de ese material para el libro le vino por vía de su madre y se refiere a sus abuelos de ambos lados. En esa obra sí tiene el tono evocador de las actuales memorias de su esposa Michelle. En interesante cómo al referirse a la familia de su madre como a la de su padre, utiliza el termino tribu. El percibía que quizás hasta ahora también, los norteamericanos son personas pertenecientes a diferentes tribus y les es bien difícil en muchos casos, migrar o dejar el legado de su tribu. Para él lo ideal es adentrarse de lleno e identificarse con la promesa americana, de esa tierra prometida, de esa promised land. Siempre sin embargo hay un poco de escepticismo en Obama de que los logros se hagan en el corto plazo, y ese et pluribus unum que está en el sello norteamericano, que podríamos traducir, “la unidad en la diversidad” es un ideal, mas que un punto de partida real. No es sin embargo, un escepticismo que venga de alguna amargura sino como se suele decir, es un escepticismo que es el que caracteriza muchas veces la lucidez,cuando se tiene un mínimo de objetividad al analizar las cosas.

 

Ya en su primer libro “Dreams from my father” se perciben muchos de diversos lineamientos, sobre los cuales se va a explayar con mayor conocimiento de causa, después de haber sido presidente de los Estados Unidos y cuál es esa compleja lógica que encierran y que caracterizan esas corrientes, no tan subterráneas que siempre existieron en su país. Esas son sobre todo, la xenofobia, el anti intelectualismo, la antipatía a todo aquello que en lo especifico o lo general no sea “norteamericano”, ya sean racialmente de origen negro, marrón o amarillo. Muchos de esos anti, han sido en muchos casos banderas de los republicanos, pero también algunos sectores demócratas tienen su cuota de responsabilidad que dichas fisuras existan en la sociedad norteamericana, donde siempre bastaba solo ser diferente para generar desconfianza. A ello hay que agregarle esa nueva peste como lo son la proliferación de todas las teorías de la conspiración, diseminadas generosa e irresponsablemente por las redes sociales. Todos estos temas no procesados, mal digeridos o sobrealimentados de una u otra manera, han generado un empacho que terminó siendo algo así como un vómito negro que terminó por adueñarse del escenario político, sobre todo el último año de Trump. Con fondo de pandemia, este aquelarre de corrientes delirantes, se manifestó objetivamente y se concretizó en el asalto del Capitolio el 6 de enero.

 

Ambos Michelle y Barack Obama, confiesan su profunda admiración por el libro de la gran escritora afroamericana Toni Morrison, “Song of Solomon”(La canción de Salomón). Si bien la ex primera dama, no es pródiga en confesar cuáles han sido sus influencias literarias, Obama, gran lector, sí ha divulgado generosamente la multiplicidad de escritores que lo han influenciado. El libro de Morrison, que Obama confiesa es el libro que hubiese querido escribir él, es una obra en su espíritu muy cercano a lo que los latinoamericanos conocemos como realismo mágico.

 

En realidad en los escritores norteamericanos provenientes del sur de los Estados Unidos, hay una vena muy cercana al realismo mágico, y el “Yoknapatawpha County” de William Faulkner, era de alguna manera el Macondo de “Cien años de soledad”, contextualizado geográficamente en el sur de los Estados Unidos de otro tiempo histórico que el contexto en el cual el genial colombiano situó a Macondo y de allí, la profunda admiración de Gabriel García Márquez por William Faulkner. Hay en el texto de Obama rezagos de sus lecturas de Faulkner, pero también de Hemingway. Muchas veces el ex presidente ha confesado también el sumo interés con que en su momento leyó la poesía de Kerouac y de Walt Whitman, y lo importante que para él fue comprender el espíritu pionero, esa búsqueda de nuevas fronteras que es característica del espíritu norteamericano. Esa idealización se manifestó un poco de lo que fue la conquista del lejano oeste, que de alguna manera era algo así como la transposición en el espacio del ideal de una tierra prometida, donde nadie sobrase, donde se pudiese coexistir y compartir la realización del mismo sueño del cual hablaba Luther King. De los hombres que Obama admira se queda con Gandhi, coherente con sus ideales de principio a fin y evidentemente con Abraham Lincoln.

 

Lo menos que buscan Michelle y Barack Obama, es haber plasmado un texto definitivo sobre sus fértiles vidas. Sus vidas siguen siendo. Hay todavía mucho pan que rebanar. La vida de ella es en sí una verdadera promesa y la de él, una que en gran parte ya ha sido cumplida, pero como el dice “Hay Obama para rato.” Por el momento nos queda esa reflexión, que Obama recuerda cuando recibió en Oslo, el Premio Nobel de la Paz: “Cualquier cosa que hagan no será suficiente. De todas maneras, traten.” Y también esa deliciosa nota en la que él cuenta, que en la primera noche que estuvo en la Casa Blanca, tan ordenado como es, después de haber hecho todo lo que tenía que hacer, aunque un poco cansado, no le quedó otra idea que querer apagar todas las luces de su nueva vivienda antes de irse a dormir. 

 

Thursday, February 04, 2021

¡Ira una emoción muy peligrosa!

 


¡Ira una emoción muy peligrosa!

por Isabel Peña Rodríguez*; isabelpenarodriguez@yahoo.com

http://senaldealerta.pe/salud-mental/%C2%A1ira-una-emoci%C3%B3n-muy-peligrosa

https://bit.ly/3atjTKg

 

4-2-2021

 

Las emociones son respuestas que las personas presentamos ante ciertas situaciones o circunstancias y se dan de diferentes maneras en cada persona. Entre las emociones podemos señalar las siguientes: la ira, alegría, tristeza, miedo, etc.

 

Nos ocuparemos de hablar de la emoción de la ira. La ira es una emoción intensa y poco duradera originada por una frustración, la cual nos produce reacciones fisiológicas, como por ejemplo:

 

Tensión, mayor ritmo de respiración, sudor, tensión estomacal, dolor de cabeza, conducta agresiva.

 

La agresión es la parte más peligrosa de la ira y si no la sabemos controlar, afectará a nuestras relaciones interpersonales, la agresión en estos casos se dirige a las personas que están más cercanas a nuestro entorno, como pueden ser nuestros hijos, cónyuge, padres, abuelos, compañeros de trabajo, etc.

 

Lo recomendable es que los seres queridos y las personas de nuestro entorno no deberían de ser afectadas por la falta de control de la ira. Para esto es necesario aprender a controlarla practicando algunos ejercicios.

 

Causas de la ira

Las causas de la ira son muchas, también varían de persona a persona y también de acuerdo a las situaciones y pueden presentarse por:

1.- Estrés, problemas de trabajo, familiares, económicos, etc.

2.- Frustración, cuando no logras tus objetivos.

3.- Temor, amenaza de violencia o abuso verbal o físico.

4.- Sentirse herido por rechazo u ofensas.

5.- Desilusión frente a expectativas que no se cumplen.

6.- Recibir críticas destructivas a tu persona.

 

La ira fuera de control, puede llevar al individuo: al asesinato, destrucción de objetos, animales; abuso físico, sexual y psicológico como los gritos, insultos a nuestros seres queridos como a desconocidos también; problemas en el trabajo; accidentes de tránsito, etc.

 

Dejo auto instrucciones para vencer a esa emoción llamada ira:

1.- Mantén la calma, relájate.

2.- Cuenta del 1 al 10.

3.- Mientras mantenga la calma, podré controlar la situación.

4.- Vamos a tomar las cosas en su justa medida, no te salgas de tus casillas.

5.- No voy a permitir que esto me afecte.

6.- Frénate y respira hondo varias veces.

7.- No puedo esperar que la gente actúe a mi modo.

8.- Tengo derecho a estar enojado, pero vamos a intentar resolver el problema.

 

Además de todo lo expresado, no basta un suceso desagradable, también está la interpretación y la evaluación negativa de la situación, a partir de esta evaluación negativa se facilita de forma inmediata la “activación intensa” del organismo y es así que la persona se prepara para llevar a cabo la acción frente a la suceso que se le presenta. No solo es el suceso sino también la interpretación que se hace de la situación.

 

Tu salud mental, nos importa

 

 

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*Psicoterapeuta

Consultas: 995 006 364, 944 433 166, (01) 751 0574

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Wednesday, February 03, 2021

El valiente periodista Benjamín Saldaña Rocca

 


El valiente periodista Benjamín Saldaña Rocca

por Ernesto Gamarra Olivares; ernestogamarraolivares@hotmail.com

http://senaldealerta.pe/pol%C3%ADtica/el-valiente-periodista-benjam%C3%ADn-salda%C3%B1a-rocca

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3-2-2021

 

Cuando circula en Lima la edición de “La Sotana” del día 28 setiembre de 1900, Benjamín Saldaña Roca, su director, no era un  personaje desconocido. Por el contrario, mucha gente conocía de él y no precisamente como periodista. Estaban enterados de su trayectoria en otras actividades. Benjamín  Saldaña había participado en batallas durante la Guerra del salitre que enfrentaron al Perú y Bolivia contra Chile y en donde con el grado de capitán de nuestro ejército, tuvo una destacada participación, por lo que fue condecorado.

 

Pero además de su desempeño durante la guerra, en que se conoce combatió en los episodios de San Juan y Miraflores e incluso en la batalla de San Pablo durante la resistencia contra la ocupación chilena del mariscal Andrés Avelino Cáceres, ocupó luego, el cargo de Inspector en la Aduana de Mollendo.

 

Su vida, que no duró muchos años, la dedicó integramente luego de lo narrado, al periodismo y vaya, que fue prolífico en dicha actividad como veremos luego.

 

Llegó a  fundar, dirigir, escribir y difundir siete publicaciones. Tres de ellas en Lima y el resto en diferentes partes del Perú. Las primeras se llamaron “El fósforo”, “La Pampa de Tebas” y “La Sotana” tuvieron distinta periodicidad. Luego, de lo producido en Lima, continuó su labor con dos semanarios en Iquitos y otros dos en Cerro de Pasco ciudad en donde muere el 17 de abril del año 1912 a los cincuenta y dos años.

 

En Iquitos capital de Loreto, aparece “La Sanción” como un semanario comercial, político y literario que luego se convierte en quincenario que editó por más tiempo que otras publicaciones y que junto con “La Felpa” denunciaron las atrocidades cometidas por los caucheros contra las tribus originarias de la Selva.                                                   

 

Pero volvamos a Lima y a la aparición de “La Sotana” el día 28 de setiembre de 1900, sale esa edición, con un titular que remeció el ambiente político y a la vez, generó la indignación del pueblo: “CRIMEN DE LESA PATRIA UN MINISTRO LADRON”. En la carátula, portada y primera página de “La Sotana” se daba cuenta de una denuncia contra el ex ministro de Hacienda, Mariano Belaunde, del gobierno presidido por Eduardo López de Romaña, según la cual, Belaunde, cuando todavía ocupaba el ministerio, había tomado un dinero del presupuesto nacional destinado a la compra de armamento en Francia cambiándolo por letras de cambio de su casa comercial dedicada a la venta de cueros y lanas.

 

Saldaña no se conformó con denunciar los hechos en su semanario, siguió dando batalla luego de esa publicación por lo que consideraba una traición y convoca él mismo, a una manifestación para el día siguiente 29 de setiembre de 1900 logrando reunir lo que para esos tiempos era una multitud. Efectivamente asistieron tres mil personas a la Plaza de Armas a protestar y obligaron al presidente López de Romaña, a salir al balcón de Palacio, sin que sus palabras lograran calmar a la multitud que pedía la cabeza de su ex ministro y paisano Mariano Belaunde. Durante todo ese día y hasta horas de la noche, los convocados a protestar dieron vueltas por toda la ciudad, que en esos tiempos no era tan extensa llegando incluso gran parte de los revoltosos, hasta el Cuartel de Santa Catalina en donde ya se encontraba detenido Belaunde.

 

                                     

Pero Saldaña se hace realmente célebre, siete años después. Ya viviendo en la ciudad de Iquitos, denuncia el 9 de agosto del año 1907, el abuso que cometían los caucheros y en particular, Julio César Arana del Aguila en contra de los pueblos aborígenes de la Selva. Saldaña, incluso se presenta ante el juez del crimen de esa ciudad y pone en su conocimiento los abusos cometidos por los explotadores del caucho quienes habían asesinado a treinta mil miembros de la tribu de los Witotos o Huitotos en la zona de los ríos Putumayo y Caquetá en la frontera del Perú con Colombia.

 

Ya no salía “La Sotana” y el periódico que como los anteriores en realidad no eran de periodicidad previsible, que dirigía en ese momento, se llamaba “La Sanción” y es la edición correspondiente al 9 de agosto de 1907 en donde por primera vez aparece la denuncia contra la Casa Arana, firma que luego se convertiría en ¨The Peruvian Amazon Rubber Co. Ltda.” que luego se llamaría simplemente Peruvian Amazon Co.

 

Saldaña detalla los abusos y la explotación inmisericorde de los nativos de las tribus de la Amazonía y en particular los Witotos. La denuncia periodística y luego la denuncia ante las autoridades de Iquitos, surtió efecto a tal punto, que un juez dictó doscientos treinta mandatos de detención que nunca se llegaron a ejecutar por la influencia y presión ejercida sobre las autoridades que lograron que un tribunal superior las suspendiera, los empresarios responsables de la matanza tal como ha ocurrido en nuestro país muchas veces, pusieron el oro en uno de los platillos de la balanza que representa a la justicia. Inclinándose ésta a su favor. Sin embargo, no sería justo dejar de recordar a dos jueces y un fiscal que intentaron por todos los medios hacer justicia. Los jueces Carlos A. Valcárcel y Rómulo Paredes fueron los que ordenaron las detenciones, teniendo el primero que huir al Brasil ante las amenazas de muerte que sufrió, lo mismo que su familia. José Salvador Cavero Ovalle era el fiscal supremo que dispuso la investigación contra Arana demostrando que el brazo que había perdido en la batalla de San Juan el año 1881, era precisamente por ser un hombre corajudo sin miedo a los poderosos.

 

Pilar García Jordán en un exquisito y detallado trabajo sobre el tema, nos da cuenta que el juez Valcárcel es quien dicta las detenciones basado en un informe que había preparado el juez Rómulo Paredes que lo había remplazado mientras Valcárcel esperaba la autorización para constituirse como en juez del crimen en Loreto. La Corte de Iquitos revocó las 250 órdenes detención dispuestas y no contenta con ello, incluso abre procesos contra el juez Paredes que además publicaba un diario llamado “El Oriente”, sufriendo ambos jueces hostilización y amenazas por el gran poder de Arana en la zona en donde había sido alcalde y presidente de la Cámara de Comercio.

 

En Inglaterra los crímenes cometidos por Arana y sus secuaces, tuvieron mayor repercusión de la que había tenido en el Perú, y esa importancia, es gracias a las publicaciones de los periodistas ingleses G.C. Paternoster y Walt Hardenburg quienes a su vez, como lo ha documentado Fernando Nájar, tenían como fuente, las denuncias formuladas por Saldaña Rocca en “La Sanción” y “La Felpa”, Con todo ese material el diplomático británico Roger Casement elaboró un informe que fue utilizado por el parlamento inglés para formular acusación el año 1913 contra Julio Arana y sus empresas por los asesinatos masivos en el Putumayo.

  

Paradójicamente, peor suerte que Arana corrió el denunciante Saldaña. Fue detenido por las autoridades de Iquitos y tuvo que salir de esa ciudad por las amenazas que recibiera durante el año 1909. Incluso, previas a dichas amenazas y su salida de Iquitos, había sufrido una golpiza por encargo de Pablo Zumaeta empleado y cuñado de Arana, quien envió a un grupo de matones a interceptarlo, quienes luego de causar destrozos en su imprenta lo golpearon. La madrugada siguiente, se le subió a una embarcación a la fuerza y llevado a Yurimaguas de donde él mismo, se trasladaría a Cerro de Pasco estableciéndose en esa ciudad  en donde llega a fundar otros dos semanarios antes de fallecer.

        

El poderío de Arana, no solo era en la región amazónica sino en el país entero. Dos de sus defensores a quienes financió sus campañas electorales, llegaron a ser elegidos senadores por Loreto el año 1912, incluso uno de ellos, Julio Ego Aguirre Dongo, muy amigo del presidente Augusto B. Leguía llegó a ser su ministro de Fomento y Obras Públicas cuando arreciaban las acusaciones en contra del cauchero Arana y sus crímenes. Años después ocuparía, durante el inicio del segundo gobierno de Leguía la presidencia del Consejo de Ministros.

 

Cuarenta años después de la muerte de Benjamín Saldaña, el año 1952, moría en Lima Arana sin que hubiera pagado por los crímenes de los que fuera acusado, llegando incluso luego de haber comparecido ante la Cámara de los comunes de la Gran Bretaña en 1913 a ser elegido senador suplente de la República por el departamento de Loreto el año 1920, ocupando el cargo ese mismo año en remplazo del senador titular nombrado ministro del gobierno de Leguía.

                      

Muchos son los que consideran que Arana se salvó por el estallido de la primera guerra mundial que permitió pasar a un segundo plano las acusaciones en su contra y también la defensa que hiciera su abogado el doctor Carlos Rey de Castro.

 

Mario Vargas Llosa se ocupa de Saldaña en su novela “El sueño del Celta” y menciona que el año 1909 lo ahogaron tirándolo al río Amazonas para que se lo coman las pirañas. Según la novela, el culpable fue Pablo Zumaeta cuñado de Arana. Su publicación se anunciaba como bisemanario comercial, político y literario “La Sanción” y antes de esa publicación, editaba un semanario con el nombre de “La Felpa”, que según Vargas Llosa fue asaltada e incendiada la imprenta en donde se imprimían dichas revistas en la calle Morona de la ciudad de Iquitos. Pero además de ese asalto, Benjamin Saldaña Roca, antes había sido baleado durante su estadía en Iquitos hasta en dos ocasiones provocándole uno de esos ataques  una herida en la pierna por la que cojeó por el resto de su vida.

     

Es probable que la versión de Vargas Llosa sobre la muerte de Saldaña, no sea la más ajustada a la verdad sobre los días finales del periodista, pero de cualquier manera pone en evidencia, la sufrida vida de quien se atrevió a denunciar a un poderoso empresario cauchero que cometió más crímenes que Sendero Luminoso y no estuvo ni un solo día preso.

                   

Tenemos pues que luego de haber sido sindicado como el principal cabecilla de los graves sucesos que ocurrieron en Lima a partir del 30 de setiembre de 1900 por la publicación que hiciera contra Mariano Belaunde, a una persona que a lo largó de su vida, se caracterizaría por formular graves y bien documentadas denuncias, pero además, sus denuncias de por sí incendiarias en contenido, como la que apareciera en la edición de “La Sotana” contra un ex ministro de hacienda del gobierno de López de Romaña, las presenta  con términos impactantes y como si fuera poco, añade la referencia a Carlos Agustín Belaunde Cervantes quien tenía el grado de Coronel del Ejército y traicionó a Francisco Bolognesi en el Morro de Arica, asociándolo con Mariano Belaunde.

 

Benjamín Saldaña Roca, claro que tuvo acusaciones en su contra y una montada campaña de prensa financiada por Arana y sus serviles. Según Rey de Castro, las personas que habían informado a Saldaña de los abusos, habían pretendido chantajear a la empresa de Arana, lo que nunca fue probado así como tampoco probarían que los gobiernos de Colombia y Gran Bretaña estaban tras las acusaciones y denuncias de la explotación y genocidio de las comunidades nativas de la región del Putumayo en nuestra Selva.

Nadie, le puede quitar a Benjamín Saldaña Rocca, el mérito de haberse enfrentado a los poderosos y de haber defendido a los nativos que estos poderosos explotaban sin compasión alguna.

 

Merece en consecuencia, un reconocimiento universal y ocupar un lugar privilegiado en la historia.

                                             

 

 

 

Tuesday, February 02, 2021

¡Autoestima, núcleo básico de la personalidad!

 


¡Autoestima, núcleo básico de la personalidad!

por Isabel Peña Rodríguez*; isabelpenarodriguez@yahoo.com

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https://bit.ly/3tfoUOZ

 

2-2-2021

 

Solo podemos dar cuando nos hemos dado a nosotros mismos

Abrahan Maslow

 

Definición de autoestima

 

La autoestima es un estado mental, es la manera cómo actuar y lo que piensa respecto a usted mismo y los demás. Se puede medir de la manera como actuamos.

 

-          La autoestima constituye el núcleo básico de la personalidad, Roger (1984).

-          La autoestima es un sistema de repertorio disposicional que a nivel verbal y emocional posee la persona acerca de su propio comportamiento y que adquirió a lo largo de su vida, Montgomery (1999).

-          La autoestima como actitud, es la forma de pensar, amar, sentir y comportarse consigo mismo. Disposición permanente según la cual nos enfrentamos con nosotros mismos, sistema fundamental por el cual ordenamos nuestras experiencias refiriéndolas a nuestro YO PERSONAL, Alcántara (1993).

-          La autoestima es la evaluación que una persona hace y comúnmente mantiene con respeto a sí mismo, Standey Coopesmith (1990).

 

La autoestima es la base primordial para que la persona encuentre plenitud y desarrollo personal, físico y mental. La autoestima afecta a todo lo que hacemos, reflejamos ante todos aquellos con quienes tenemos contacto. Una persona con alta autoestima se caracteriza por su dinamismo para conseguir el éxito tanto académico como social, crea su propia escala de valores, desarrolla sus capacidades, se acepta y se respeta.

 

Cada uno de nosotros nacemos con la capacidad de tener sentimientos positivos, pero es posible aprender a gustarse uno mismo a través de la práctica o experiencias de la vida.

 

Práctica vivencial sencilla en casa

 

1.- Ejercicio de la historia de tu vida:

 

Es el momento de relatar una breve historia de tu vida.

Cuenta vivencias desde tu niñez y termina hasta la edad que tienes actualmente (amplía más las etapas que han marcado tu vida).

 

2.- Ejercicio de la técnica del espejo para elevar la autoestima

a.-………………………, te amo y te acepto tal cual soy.

b.- Soy una persona maravillosa y me amo.

c.- Mi vida está llena de alegría y felicidad.

d.- Estoy dispuesto/a a cambiar y a crecer.

e.- Todo lo que necesito viene a mí en el lugar y el momento perfecto.

 

3.- Ejercicios para superar sentimientos negativos

Vamos a examinar tus sentimientos de:

 

Tristeza, enojo, soledad, culpabilidad, temor, etc.

 

a.- ¿recuerda mentalmente lo que le está frustrando?, identifique si es miedo, inseguridad o culpa.

b.- ¿Qué haces cuándo te invaden pensamientos negativos como la soledad, ansiedad o te sientes un fracasado/a?.

c.- Recomiendo que en una libreta anote sus sentimientos negativos, para luego analizarlos y darse cuenta, aquí y ahora, porqué se siente así.

 

Cuando haya terminado tu práctica vivencial, pregúntese cómo se ha sentido.

 

Objetivos de una práctica vivencial  de autoestima

·         Reflexionar acerca de la importancia de la autoestima.

·         Desarrollar la autoestima como herramienta personal.

·         Resaltar la importancia de las prácticas vivenciales.

 

Materiales para trabajar una práctica vivencial de autoestima

 

1.- Un solapero.

2.- Incienso para perfumar el ambiente.

3.- Música de fondo.

4.- Dinámica de bienvenida.

5.- Música instrumental o una música de su gusto.

6.- Imágenes relacionadas con la autoestima.

7.- Espejo grande.

8.- Plumones (rojo, azul, negro, verde, celeste)

9.- Paleógrafos.

10.- Solapines.

 

Ejercicios de visualización “Recuperando momentos felices en nuestras vidas”

 

El espejo es un material muy útil, lo utilizamos de la siguiente manera: el participante se pone frente al espejo, observa su figura y va mentalizando el auto concepto que tiene de sí mismo/a.

 

Tu salud mental, nos importa

 

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