Thursday, August 05, 2021

Perú: Patrimonio único en el mundo

 


Perú: Patrimonio único en el mundo

por Wilfredo Pérez Ruiz; wperezruiz@hotmail.com

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5-8-2021

 

La llegada de “Bicentenario de la Independencia Nacional” (28 de julio de 1821) despierta nuestra reflexión acerca de la extraordinaria multiplicidad cultural, ambiental, social, étnica y geografíca que nos define. Ello me trae a la memoria las palabras del recordado José María Arguedas: “Ese Perú hermoso, cruel y dulce, y tan lleno de significado y de promesa ilimitada”.

 

A continuación comparto algunos alcances tendientes a aprender y fortalecer el orgullo patrio. En las zonas andinas albergamos la mayor población de vicuñas y alpacas, los camélidos con las fibras más finas y cotizadas a nivel internacional. Tenemos 30 variedades de olluco; 3,000 de papa; 32 de maíz; y casi 25 de quinua. Gracias a las pacientes indagaciones del empresario Fermín Tanguis (1851-1930) logramos obtener un algodón -considerado el más selecto del mundo- que lleva su nombre.

 

La geografía peruana exhibe características únicas y excepcionales en el planeta. Los cañones del Colca y Cotahuasi (Arequipa), están reconocidos como los más profundos; poseemos 1769 glaciares; 12,000 lagunas de diferentes tamaños; el nevado Alpamayo, ubicado en el Parque Nacional Huascarán (Ancash), fue designado el más bello en la Encuesta Mundial de Belleza Escénica (Alemania, 1966); el río Amazonas, el más caudaloso y fascinante; y el lago navegable más alto: el Titicaca. 

 

Estamos entre los primeros cinco países del mundo en biodiversidad. Un ejemplo, es el hallazgo en un sólo árbol (el shihuahuaco) en la Reserva Nacional Tambopata Candamo (Madre de Dios) de 5,000 especies de insectos (el 80 por ciento eran una primicia para la ciencia). Además, albergamos 3,000 de orquídeas y 1760 de aves (la mayor cantidad del orbe). Poseemos 84 de las 104 zonas de vida existentes y 28 tipos de clima de los 32 identificados.

 

Nuestro país no es solo la tierra del ceviche, el pisco, la chirimoya, la lúcuma, la guanábana, la granadilla, entre otras innumerables fuentes de alimentación. Estamos obligados a reconocer el aporte destacado por el eminente historiador Luis Eduardo Valcárcel en su obra “Historia del Perú antiguo”, cuando afirma: “…Los peruanos precolombinos tienen en su abono ser quienes mayor número de plantas domesticaron sobre la faz del planeta. De ese modo dotaban al hombre de un crecido número de alimentos, entre los cuales sobresale la papa como el tubérculo que libró a Europa de las hambrunas periódicas y ha contribuido a la grandeza del pueblo alemán. Cerca de otras cien plantas útiles pasaron por las manos de los antiguos peruanos para transformarse de silvestres en cultivables, con un pronunciado cambio en cualidades nutritivas y mejor sabor que hace apetecibles. Cultivaron también plantas industriales, como cuatro clases de algodón, el añil, la cabuya, la enea y otras fibras que emplearon, junto con la lana de los auquénidos, en la manufactura de sus magníficos tejidos”. Recordemos que cerca del 40 por ciento de los comestibles han sido domesticados en el Perú.

 

El océano Pacífico es una fuente singular de recursos que bien vale echar un vistazo. El barón alemán Alexander Von Humboldt -acompañado de su amigo el médico y botánico francés Aimé Bonpland- arribó al Perú el 1 de agosto de 1802, como parte de un extenso viaje por América. Durante su permanencia en los pueblitos de Huanchaco y Huamán (La Libertad), averiguó la temperatura marina. Halló que era cinco grados menor que la correspondiente a esa latitud y lo relacionó con la presencia de un cauce costero que discurre de Sur a Norte. Este fenómeno denominado “Corriente de Humboldt” contiene la producción más rica de plancton y phytoplankton que se conozca.

 

En nuestro extenso litoral viven 20 de las 67 variedades de los pocos cetáceos y ballenas relacionadas en especies en el mundo. También, ofrece 700 géneros de peces y 400 de crustáceos. Toda una maravilla de la naturaleza que debiéramos aprovechar -de manera racional- para enriquecer la dieta alimenticia de la población.

 

Humboldt, durante su estadía en Lima, comenta los visibles distanciamientos e indiferencias de la urbe capitalina con el resto de la colonia. En su carta al gobernador de Jaén, José Ignacio Checa, hace estas agudas aseveraciones: “…En Lima no he aprendido nada del Perú. Allí nunca se trata de ningún objeto relativo a la felicidad pública del reino. Más separada del Perú está Lima que Londres, y, aunque en ninguna parte de América española se peca de un patriotismo excesivo, no conozco otra ciudad en la cual ese sentimiento sea más apagado”. Más adelante añade: “…Hay pocos lugares donde se hable más y se obre menos”.

 

Asimismo, nuestra herencia cultural es un semillero inagotable de permanentes revelaciones que contribuyen al afianzamiento de nuestra identidad. Una muestra es El Señor de Sipán, un antiguo gobernante del siglo III cuyo dominio abarcó una zona del Perú. Sus tumbas marcan un importante hito en la arqueología continental porque, por primera vez, se halló intacto -y sin huellas de saqueos- un entierro real de una civilización anterior a los incas.

 

Otra joya de nuestros antecesores es Caral que, además, ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco. Situada en el Valle de Supe -200 kilómetros al norte de Lima- tiene 5000 años de antigüedad y es la capital de la civilización Caral. Fue contemporánea a las civilizaciones de la China, Egipto, India y Mesopotamia. Este sitio tuvo una organización teocrática y estuvo rodeada por culturas enmarcadas en lo que se denomina "sociedad aldeana".

 

De otra parte, científicos de todas las disciplinas nos han visitado atraídos por la amplitud de las investigaciones que ofrecemos. Acogemos una inmensurable “cantera” de recursos que despiertan admiración. El profesor y botánico alemán Augusto Weberbauer el, el escritor y geógrafo inglés Clements Markham, el médico y antropólogo alemán Ernst W. Middendorf, el explorador y pensador italiano Antonio Raimondi, son algunos de los tantos hombres de ciencias involucrados con el estudio del Perú, cuyo legado estamos obligados a valorar.

Guardo especial tributo por el descubridor de la “Puya Raimondi”. Luchador inclaudicable, marchó hacia su fin motivado por el anhelo de revelar el país con el que se identificó. Superando adversidades logró publicar el primer tomo de su volumen “El Perú” (1874), dedicado a la juventud. Allí escribió: “…Confiado en mi entusiasmo he emprendió un arduo trabajo superior a mis fuerzas. Pido pues vuestro concurso. Ayudadme, dad tregua a la política y consagraos a hacer conocer vuestro país y los inmensos recursos que tiene”. Este texto es un documentado recuento de nuestra herencia natural y cultural que incluye descubrimientos, asientos mineros, haciendas de la costa y sierra, fundación de pueblos y ciudades, entre otros pormenorizados apuntes. Hoy tengamos presentes lo dicho por él: “En el libro del destino del Perú, está escrito un porvenir grandioso”.

 

Poseemos un horizonte privilegiado. No obstante, una visión crítica siempre facilita entender la compleja realidad de una república invertebrada, insolidaria y apática que, sin embargo, reposa sobre un pasado majestuoso que debiera orientar nuestras inspiraciones. Por lo tanto, nos corresponde asumir lo enfatizado por César Vallejo: “Aunque se me haya ocurrido odiar al Perú, ese odio estaría impregnado de ternura”.

 

Hagamos un análisis destinado a superar nuestros intensos y recurrentes desencuentros que evitan forjar puentes de entendimiento y coexistencia. Trabajemos para vencer prejuicios, complejos, discriminaciones y todo aquello que nos aparta de los grandes objetivos nacionales. ¿Por qué nos resulta tan difícil entender que cada uno de nosotros es la “materia prima” con la que se construye el destino colectivo? Reconozcamos, en los momentos actuales, la urgencia de asumir el “cambio” como un imperativo.

 

Estimado lector, abrigamos mil razones para elevar la autoestima, engrandecer la sensibilidad, percibir el futuro con esperanza y plenos de actitudes positivas. Forjemos sentimientos de unión fraternal, abracemos nuevas realizaciones por el bien común, consolidemos esfuerzos, aunemos voluntades y sentamos euforia por nuestras raíces milenarias y, consecuentemente, por nuestra representativa pluralidad en la que confluyen “todas las sangres”.

 

 

 

Wednesday, August 04, 2021

¡Vivienda, un inabdicable derecho humano!

 


¡Vivienda, un inabdicable derecho humano!

por Alex Niezen; alexniezen@gmail.com

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4-8-2021

 

De entrada es preciso decir que se requieren políticas públicas que cierren la brecha habitacional entre los que posean una vivienda digna y quienes NO tengan acceso a la misma; entre quienes tienen acceso a un crédito y quienes NO lo tienen; entre entidades financieras con acceso y esquema operativo factible y quienes no lo posean; entre solicitantes formales e informales. Para esto se deben diseñar productos y servicios ad-hoc, mejoradores de cartera e incentivos que aumenten la base de beneficiarios/propietarios, brindando acceso a los créditos hipotecarios y a la vivienda, aumentando la disponibilidad al financiamiento para la vivienda de un amplio espectro de la población necesitada que NO accede aún a una vivienda digna.

 

Un derecho humano fundamental es tener acceso a una vivienda digna, acceder a un alojamiento cómodo, adecuado y seguro para la familia y que cuente con los servicios básicos de energía, agua y desagüe, y que esté ubicada dentro o cerca de unidades económicas/productivas que nos permitan realizar un trabajo o actividad económica. Esta integración –como es fácil deducir- nos permite desempeñarnos profesional, técnica o comercialmente, mantener a nuestras familias, suplir sus necesidades básicas de comida, alojamiento, servicios educativos y de salud.

 

Participando como unidad activa integrante en la economía formal de un país representa la ambición de millones de ciudadanos en el Perú de hoy. Y en el de mañana.

 

Todo Estado tiene la obligación moral y funcional de facilitar el acceso a la vivienda para los múltiples estratos socio-económicos.

 

No está bien que un Estado fomente el acceso a la vivienda sólo para las clases más altas y con mayor poder adquisitivo.

 

Para cumplir la función de velar por sus ciudadanos, el Estado debe fomentar diversos planes y programas para que todos los sectores puedan acceder a soluciones habitacionales, cumpliendo ciertos requisitos de acuerdo a su poder de compra o repago y a la oferta o disponibilidad de mercado.

 

El déficit habitacional en Perú actualmente es de más de dos millones de unidades (carencia de vivienda más déficit funcional de vivienda). El saldo de créditos hipotecarios en todo el sistema financiero/PBI en Perú es del 5-6% (en países desarrollados este saldo bordea 60-80%). En América Latina, países como México, Chile y Colombia tienen un saldo hipotecas/PBI de 16-22%. En Perú, de un total de 8,2 millones de hogares existentes, solo 270,000 familias tenían una hipoteca vigente a finales de 2020.

 

En otros países, incluyendo algunos países latinoamericanos (México, Chile y Colombia), funciona eficientemente el acceso al mercado de capitales pues las entidades financieras se nutren constantemente de fondeo barato y disponible del mercado de valores. Este acceso a fuentes de fondeo permanente a través del mercado de capitales, nutre y complementa sistemas estatales de vivienda social que permiten la construcción masiva de casas para el sector social, a quienes sumistra diversas soluciones habitacionales si cumplen algunos requisitos y están formalizados o se formalizan.

 

Los resultados hablan por sí solos: tienen un promedio de saldo hipotecas en el sistema financiero/PBI de 16-20% versus y dinamizan el sector de construcción de viviendas. En Chile y Colombia se construyen entre 150,000-200,000 viviendas al año. En México más de 500,000/año. En Perú, construimos 35,000 nuevas viviendas formales por año.

 

Esta situación no se revierte aumentando los subsidios habitacionales o incrementando el rango de precios de vivienda donde se apliquen, aumentando las necesidades fiscales y el presupuesto del sector sin necesariamente resolver el problema de las bajas colocaciones (esto es lo que se ha venido haciendo los últimos 12-15 años y Mivivienda no ha sido capaz de desembolsar mas de 12,000 créditos/año.)

 

Tampoco se logra regalando subsidios a diestra y siniestra o pidiéndole a los bancos que reduzcan la tasa de interés (¿?). La tasa de interés de un crédito hipotecario está en función del costo de fondos disponible, el costo operativo y el riesgo inherente de la operación.

 

El problema es otro, hay que definirlo bien y atacarlo de raíz.

 

Siendo que la tasa de interés (que determina el acceso a los créditos hipotecarios) se establece en función del costo de fondos y riesgo de la operación, se deben impulsar políticas públicas para reducir el costo del fondeo y el riesgo de la operación crediticia. Se deben crear incentivos que integren informales a la base de beneficiarios formalizados, en un modelo que produzca fondos de inversionistas para diferentes riesgos a diferentes costos; que produzca la mejora del costo de fondos por la reducción del riesgo crediticio a través de coberturas y garantías que atenúen el riesgo crediticio de los “nuevos prestatarios” para las entidades financieras.

 

Debemos fomentar un modelo de financiamiento habitacional que organice un sistema de escalamiento a soluciones habitacionales desde módulos básicos de “supervivencia”, pero al mismo tiempo puedan evolucionar hacia mejores viviendas y a la formalización, mejorando el perfil de riesgo crediticio de los “nuevos formales”(re-estructurando por completo el Programa Techo Propio) y optimizando la asignación de subsidios en un modelo de  financiamiento habitacional que complementa aporte propio,  subsidio estatal con crédito a bajo costo.

 

La clase media emergente está creciendo así como su poder adquisitivo. Esta es la principal fuente de demanda habitacional y financiamiento. Sin embargo, la enorme brecha habitacional es alimentada precisamente por esta falta de acceso: creciente déficit habitacional a pesar del “bono demográfico” en Perú -que se está desperdiciando- lo que implica encontrar modelos y mecanismos para atender las necesidades insatisfechas de la población pero promoviendo la formalización de nuevos compradores de viviendas de sectores bajos.

 

                                  

 

 

Tuesday, August 03, 2021

OSCE dice y se desdice y contrata perito falso

 

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

3-8-2021

 


OSCE dice y se desdice y contrata perito falso

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¡De mamey! El Organismo Supervisor de las Compras del Estado –OSCE- en su Resolución No 0166-2019-TCE-S4, con los vocales firmantes Saavedra Alburquerque Paola, Villanueva Sandoval y Palomino Figueroa, en el punto 52 dicen a la letra:

 

“Fijación de puntos controvertidos

 

52. Considerando lo señalado por las partes y la Entidad, mediante Decreto del 25 de enero del 2019, el colegiado dispuso la realización de una pericia textil, a fin de determinar si la muestra presentada por el impugnante en los ítems-paquete cumplía o no las especificaciones objeto de cuestionamientos….; no obstante, dicho examen pericial no se llegó a concretar, por cuanto, el impugnante, en ejercicio de su derecho de defensa, cuestionó la designación del profesional que iba a realizar dicho estudio especializado, aunque para ello, no presentó medios probatorios objetivos e idóneos que acrediten sus cuestionamientos.

 

Por tales motivos, considerando que el Colegiado cuenta con plazos perentorios para emitir pronunciamiento en el marco del procedimiento de selección; se dispuso a prescindir de dicho examen pericial, y resolver la presente causa con la documentación obrante en el expediente.” (p.55)

 

¡En buen castellano como los vocales de OSCE están apurados por el “plazo perentorio” simplemente se zurran en su propia exigencia de pericia y lesionan el derecho del impugnante y resuelven con lo que tienen en la mesa!

 

Se supone que el Organismo Supervisor de las Compras del Estado, para establecer la justicia, calidad, requerimientos y exigencia de lo que adquiere el Estado (pagado por los contribuyentes), debe cotejar las fuentes –proveedores-, equilibrar el costo y calidad y demandar puntualmente que eso sea lo que el Estado requiere. ¿O hay que apurarse para favorecer a una de las partes? Si esto ocurre, entonces, contrario sensu, se desfavorece a la otra. Y en este caso, el propio OSCE requería una pericia de la que –como dijimos líneas antes- prescindió alevemente y vulneró los principios fundamentales que rigen las contrataciones públicas, como son transparencia, integridad, eficiencia y eficacia.

¿Cuántos casos parecidos hay en las decisiones de OSCE? ¿No es hora de una profunda reingeniería en la institución?

 

Por si fuera poco y como para ganar el Premio Nobel –no tenemos certeza que exista- de la Ineficacia, la OSCE contrata para sus pericias, nada más ni nada menos que a un falso perito.

 

En efecto, el 29 de abril del 2019, en carta No. 0661-2019/CP/CDL/CIP en torno a la Consulta de Miembros Hábiles del Centro de Peritaje, se responde lo siguiente:

 

“Tengo el agrado de dirigirme a usted en nombre del Directorio del Centro de Peritaje del Consejo Departamental de Lima del Colegio de Ingenieros del Perú, para comunicarle que los siguientes dos ingenieros sobre los cuáles se realizó la consulta en referencia, no figuran como miembros hábiles de nuestro Centro de Peritaje: 152709 Juan Paulino Guerrero Bermúdez y 128756 Gisella Cárdenas Toro.” Firma el documento (adjunto) el ingeniero Mauro Manuel Ruiz Reátegui, Presidente del Directorio del Centro de Peritaje.

 

¿Hizo algo el Consejo Directivo del Organismo Supervisor de las Compras del Estado –OSCE- por corregir esta gravísima anomalía respecto de un falso perito contratado por esta misma entidad?

 

No parece que hubieran tomado cartas en el asunto.

 

Más aún, en su Resolución No. 03-2020/TDEL-19-21, 13-8-2020, el Tribunal Departamental de Etica de Lima, del Colegio de Ingenieros del Perú, sostiene en su acápite Segundo:

 

“Sancionar al ingeniero Juan Paulino Guerrero Bermúdez con amonestación escrita por haber cometido falta a la ética profesional tipificada en los artículos 19 y 32, literal j (Ultimo párrafo del Art. 32): Ser parcial al actuar como perito, ingeniero director o jurado y al interpretar o adjudicar contratos de cualquier naturaleza”.

 

No puede el OSCE alegar desconocimiento porque el 1 de setiembre del 2020 le fue cursado el Recurso de Apelación con el número de registro de mesa de partes 09185-2020-MP15 en que se ilustra sobre cómo la participación del falso perito Juan Paulino Guerrero Bermúdez viciaría cualquier dinámica en que estuviese incurso, como es obvio e irrefutable.

 

Si el OSCE dice y se desdice y no da importancia a sus propias decisiones porque la Sala Cuarta está apurada en dar el contrato a una de las partes y no ejecuta la pericia y ¡encima! tiene como a uno de sus expertos a un ¡falso perito!, estamos ¡hasta el cien! En buen castellano, hay que exigir una exhaustiva depuración en OSCE que no puede estar en manos de irresponsables y en que se muestran claras evidencias de decisiones parcializadas orientadas a favor de grupos económicos o de empresas que participan como proveedores en determinadas entidades del Estado y siempre salen favorecidas.

 

El Tribunal de Contrataciones del Estado goza de facultades y atribuciones que le permiten realizar y adoptar decisiones de oficio, es decir que no necesariamente se incluyan en los Recursos de Apelación o se pidan de parte; sino que motu proprio el Tribunal podría y debería aplicarlas, con el único objetivo de velar por el cumplimiento de las normas y principios fundamentales, buscando justicia y equilibrio.

 

Monday, August 02, 2021

La tramposa reinscripción alanista

 

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

2-8-2021

 


La tramposa reinscripción alanista

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¡Cómo si no hubieran perdido la inscripción electoral luego de consecutivas y humillantes derrotas en las urnas, traiciones ideológicas y doctrinarias, crimen absoluto de cualquier moral o ética, los alanistas que capturaron al Partido Aprista luego de la desaparición de Haya de la Torre el 2-8-1979, ahora alientan una tramposa “reinscripción”.

 

Reinscripción tramposa porque la convocan los judas que vendieron o negociaron su alma a la derecha local y global y son los inequívocos responsables de la pérdida de la inscripción en el Registro de Organizaciones Políticas del Jurado Nacional de Elecciones, ROP-JNE, y lo único que pretenden es saber ahora con cuántos confundidos, incautos y desconcertados militantes cuentan, para seguir a través de esta tramposa reinscripción, mangoneando como escudo protector o vehículo de negociación o participación política al otrora Partido del Pueblo instrumento de lucha por la justicia social de pan con libertad.

 

Durante décadas los militantes de ese partido afrontaron retos de encierro, destierro o entierro porque pocas fueron las opciones que impuso a sangre y fuego una derecha cerril, obtusa, delictiva, inepta para formar un modelo conservador, valiente y creativo. Se hacía frente a los yerros y no se escapaba con facilismos que, como todos saben, en un caso reciente, llegó al suicidio pusilánime.

 

Los corifeos del alanismo cacarean “unidad” cuando la destruyeron y envilecieron con la compra de conciencias, negociados sucios, tráfico de influencias en todos los niveles. ¿No hubo un primer ministro que visitaba a un dominicano en hotel sanisidrino? ¿Qué hacían, coordinar la revolución de pan con libertad o los conchabos, cifras y números de una repartija vergonzosa? ¿No obtienen “absoluciones” de un Poder Judicial al nivel del asco, aquellos que protagonizan hechos reprobables desde todo punto de vista en y fuera del Congreso cuando formaron parte de aquél?

 

¿Qué hace la militancia aprista para reivindicar su derecho libertario a prescindir o echar a esos malos elementos torcidos, plenos en la comisión de toda clase de desviacionismos? Se los puede “leer” en las redes sociales: su precariedad política va a la par con su primaria noción intelectual de cualquier cosa. ¿Qué dinero sucio financia a esos patibularios que derraman odio y justificación para los desmanes de sus gobiernos?

 

Ya no son las dictaduras o regímenes de fuerza los que acosan al aprismo. Hoy son pasados vergonzantes ejecutados en dos administraciones 1985-1990; 2006-2011 y “fruto” de las cuales, las letanías de llamar a los apristas como “ladrones, inmorales, delincuentes” tornó en pesarosa constante en todo el país. Justos, la inmensa mayoría que no estuvo implicada, pagan por pecadores. Los réprobos tienen varias casas, viajes al por mayor, diplomas hechizos, preseas y honores discutibles y la acogida de los miedos de comunicación por tantos favores de ida y de vuelta.

 

¿Por qué interesa al resto de la ciudadanía lo que ocurre en el aprismo? Es simple: muestra esta debacle la hoja de ruta, modus operandi criminal e involución de sus propias organizaciones carentes, además, del rico margesí de victorias populares en tantos años de vida. Víctor Raúl había advertido desde el 8 de diciembre de 1931: la misión del aprismo era llegar a la conciencia del pueblo y a ésta no se arriba con oro o con fusiles.

 

¿No sería interesante averiguar de dónde tanto lujo y poder económico el que ostentan ex parlamentarios, ex ministros, ex funcionarios? A muchos se les conoció literalmente “pata al suelo”. ¿O no fue así?

 

Cuando las barbas de tu vecino, veas cortar –dice el refrán- pon las tuyas en remojo.

 

Los ciudadanos apristas íntegros tienen la ineludible acción de rechazar a los gonfaloneros del alanismo, cerrarles el paso y desterrarlos de una conducción que sólo trajo desprestigio, pena, dolor, traición absoluta a los fundadores y a todos aquellos que militaron e hicieron grande la causa de pan con libertad.

 

¿Esperarán a que una cúpula sucia continúe con las riendas para las que no tienen ninguna –ni la más mínima- autoridad o entonan gritos libertarios, reivindican sus locales y hacen un proceso de desinfección de alimañas inmorales?

 

 

Saturday, July 31, 2021

¡Tuvo razón Andrés Townsend!

 

Señal de Alerta

por Herbert Mujica Rojas

31-7-2021

 


¡Tuvo razón Andrés Townsend!

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La monumental torpeza de los que dicen “dirigir” al Partido Aprista le ha hundido en la desaparición electoral más humillante. Ayer clarín de protesta en las calles, sus mariscales productores de derrotas, sólo aparecen para defender sus propósitos logreros e inmorales.

 

Los que enanizaron al Apra hoy pretenden impulsar una “reinscripción” mañosa y manchada por la falta de idoneidad de sus fautores inconsecuentes y mediocres.

 

Es que el peligro de tener un movimiento levantisco y cuestionador significaría casi poner en la guillotina a no pocos granujas que privilegiaron sus negocios y no hicieron nada por impedir la destrucción del Apra.

 

En ocasión de recordar a Andrés Townsend Ezcurra a 27 años de su desaparición, el testimonio insobornable de una lucha sin tregua para arrojar a los mercaderes del templo.

 

31-7-2019

Andrés Townsend Ezcurra denunció caos moral en el Apra

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Se cumplen hoy cinco lustros de la partida terrenal de un ilustre líder aprista: Andrés Townsend Ezcurra (1915-1994).

 

Gran parte de las denuncias sobre claudicación moral e ideológica cuanto que programática y de toda índole en la maquinaria que mal gobernó al Partido Aprista a partir del deceso del fundador y líder, Víctor Raúl Haya de la Torre, el 2 de agosto de 1979 y subrayadas en cuanta tribuna a la que tuvo acceso Andrés Townsend Ezcurra, hoy un cuarto de siglo después, encontró pesarosa realidad indisimulable.

 

Muchos dirigentes apristas callaron a sabiendas de las erráticas andanzas capitaneadas por Alan García Pérez. Y lo hicieron porque custodiaban ambiciones que luego se traducirían en carteras ministeriales, puestos edilicios, jefaturas burocráticas, accesos vedados a fondos del Estado y multitud de acciones non sanctas.

 

Había dicho Andrés Townsend Ezcurra que era importante conservar la idoneidad moral del Partido. No le hicieron caso, se instaló una maquinaria que producía cualquier cosa con tal de acercarse a Palacio. Olvidaron, con saña y perversión, que el camino a Palacio se compraba con oro o con fusiles. O con dinero sucio del narcotráfico. Hay aún sobrevivientes de esas “hazañas” pútridas.

 

Para no pocas personas Andrés Townsend Ezcurra (ATE) personificó la decencia hecha doctrina y acendrada fe en los principios apristas. Haya de la Torre confiaba con enorme frecuencia en la capacidad exégeta y redactora de ATE y por eso le encargaba manifiestos y documentos cenitales y luego hecho públicos.

 

La triste constatación de un Partido Aprista sin ninguna significación en el avatar político cotidiano, alejado de las causas populares, identificado con sectores profundamente reaccionarios e inmorales, confirma que las anticipaciones pioneras de Andrés Townsend Ezcurra y que denunció públicamente, eran realidad demoledora entonces. Y hoy mucho más.

 

Escribí años atrás: “Las nuevas promociones apristas -en realidad alanistas- han sido educadas, aunque el término es más bien impropio, en la ignorancia y en la más versátil elusión histórica. A duras penas pueden reconocer etapas de una forja que fue compendio de blood, sweat, soil and tears al que confundieron en los 20 años que pasaron con "cómo es la mía" o en el vulgar mercenarismo a cambio de pitanzas monetarias o pagadas con un puestito en cualquiera de los desgobiernos 1985-1990; 2006-2011 en que campeó el amiguismo, la compadrería, el utilitarismo, la monra, el robo y la estafa desde Palacio y bajo la capitanía de quien se ha descubierto que no era doctor sino ladrón a secas”. Andrés Townsend Ezcurra: a 20 años de su partida http://www.voltairenet.org/article184935.html?var_mode=recalcul 31-7-2014

 

También sostuve con personalísimo acento: “Injustamente olvidado por su partido, el Apra, don Andrés fue un hombre valioso y un fiel colaborador de Víctor Raúl. Hay piezas maestras que traslucen su estilo, de belleza buida (como alguna vez dijera otro ilustre recientemente desaparecido, Nicanor Mujica) y que interpretan momentos cenitales de la política peruana, como aquel profundo mensaje que leyó Haya de la Torre al inaugurarse la Asamblea Constituyente de 1978. O cuando las exequias del viejo león trujillano frente a las puertas del Congreso el 5 de agosto de 1979 y fue entonces que Townsend le decía al dínamo Víctor Raúl: “fuiste más presidente que muchos presidentes y te fuiste en olor de multitud como transcurrió toda tu vida”. ATE: a nueve años de su partida

http://www.voltairenet.org/article120331.html 31-7-2003

 

Mi humilde homenaje a quien fuera un señor de la política nacional e internacional. Al recordar su estampa y presencia, 25 años después, sí puedo afirmar que el Apra tuvo hombres decentes e integérrimos, uno de ellos, acaso de los más brillantes fue Andrés Townsend Ezcurra.

 

 

 

 

 

 

 

 

Thursday, July 29, 2021

El Perú serrano vino a menos. Fue campo de explotación, lugar de esclavitud

 


El Perú serrano vino a menos. Fue campo de explotación, lugar de esclavitud

por Víctor Raúl Haya de la Torre

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29-7-2021

 

Por la Emancipación de América Latina*

Ed. Gleizer, 1927, pp. 91-105

 

LA REALIDAD DEL PERU

(Carta a Julio R. Barcos, Buenos Aires)

 

(1925)

 

Mi querido compañero y amigo:

 

En uno de los últimos números de "Verdad", el valiente órgano de los maestros dignos de la República Argentina, he leído un artículo de usted que se refiere a la situación dolorosa del Perú. Alude usted en él a las sospechosas defensas que el ex anarquista Lugones hace de la sangrienta tiranía de Leguía, y dice usted, con razón, que es el Perú uno de los países

más desgraciados de América latina. Así es, efectivamente.

 

Pero las desdichas del Perú son viejas, son tan viejas como la conquista de España (1), que llevó en nombre de Dios y del rey los métodos más feroces de esclavitud y de exterminio. Como fueron el Perú y México los centros de la América indígena, fueron también los centros de la América colonial. Pero la colonia peruana difiere mucho de la colonia mexicana, donde quedó siquiera el intento de una cultura. Al Perú, los españoles no le han dejado nada. Usted ha visto lo que es Lima colonial: una ciudad de adobe que subsiste porque no llueve. México es una magnífica ciudad de piedra y cada uno de sus grandes centros:

Puebla, Guadalajara, San Luis, Querétaro, etcétera, ofrecen los restos monumentales, incomparablemente superiores a los nuestros, de una época, que si bien fue de esclavitud y de explotación brutal, lo fue también de esfuerzo constructor, de disciplina y de aliento. Yo me permito creer que la conquista de América nos fue contraproducente. Creo aun más, que nuestros imperios avanzados indígenas (1) habrían podido completarse con la civilización occidental, aprovecharla y fortalecerse con ella, conservando sus sistemas tradicionales,

como ha ocurrido con el Japón, por ejemplo. Pero como no es hora de detenerse en este punto, lamentamos el hecho de la conquista, convencidos de la ferocidad española al realizarla. Prefiero a Cortés que a Pizarro y creo que cupo a México más fortuna en su

esclavitud que al Perú.

 

Y me he remontado hasta tan lejos, porque el conquistador español, el esclavizador, el opresor, el tipo frío, egoísta, sin sentido humano y sin piedad, lo tenemos en casa aún. En México se han fundido las razas y la nueva capital fue erigida en el mismo lugar que la antigua. La ciudad de México y todas sus grandes ciudades están emplazadas en el corazón del país, en las montañas, sobre las mesetas altísimas que coronan los volcanes. La costa mexicana tropical sirve para comunicarse con el mar. El conquistador de México se fundió con el indio, se unió a él en el propio corazón de sus sierras y forjó una raza que aunque

no sea absolutamente una raza en el estricto sentido del vocablo, lo es por la homogeneidad de sus costumbres, por la tendencia a la definitiva fusión de sangres, por la continuidad sin soluciones violentas del ambiente nacional. En el Perú no ocurrió eso. El Perú serrano e indígena, el verdadero Perú, quedó tras de los Andes occidentales. Las viejas ciudades nacionales: Cuzco, Cajamara, etcétera, fueron relegadas. Se fundaron ciudades nuevas y españolas en la costa tropical donde no llueve nunca, donde no hay cambios de

temperatura, donde pudo desarrollarse ese ambiente andaluz, sensual, de nuestra capital alegre y sumisa.

 

El Perú serrano vino a menos. Fue campo de explotación, lugar de esclavitud. Ahí imperó el feudalismo que importó España, desbaratando todo un sistema de socialismo casi perfecto. El indio que había vivido en la gran comunidad de su imperio, fue de pronto convertido en esclavo. Millones de esos seres murieron en los huecos de las minas que habían de dar el oro a los señores insaciables (1). La colonia no tuvo piedad para con ellos: les despreció, les robó y les asesinó (2). No intentamos fundir raza alguna. Cuando en la costa no se pudo obligar al indio de la sierra a trabajar, bajo el sol implacable de los valles hondos, se importó al negro. Pero el indio siguió siendo el esclavo del blanco, y lo singular, en el Perú, es que esa esclavitud continúa (3). La independencia fue para nosotros un movimiento engañoso (I) . Nuestros verdaderos proceres de la Libertad fueron los Tupac Amaru (2), los Pumacahua, porque son los precursores de la libertad del indio. El indio, antes y después de la independencia política, ha continuado sin cambio alguno. Es siempre esclavo, carne de cañón. Fue arrastrado a la guerra de la independencia como fue arrastrado a las guerras

civiles, como se le llevó a la matanza de la guerra con Chile. Pero el indio, que no habla español en su mayor parte, obedece bajo el terror, y ya don Ricardo Palma contaba que cuando la guerra del 79 repetía que iba a matar "al señor de Chile" (1). Y es que durante la colonia como en la república, el anhelo de libertad del indio ha sido uno solo. El indio ama

una libertad efectiva, el indio quiere la reivindicación de su tierra y desde hace cuatrocientos años se levanta, se insurrecciona, se deja matar por centenares, luchando en nombre de su hambre y de su tradición contra el feudatario que le oprime. Ese es su patriotismo, porque

esa es su justicia.

 

Pero contra el indio estuvieron los españoles de ayer y de hoy. Las castas que se han sucedido en el poder, en el Perú, llevan a gala mantener la tradición heráldica. Condes y marqueses, por sangre o por espíritu, se han sucedido en el poder en el Perú desde hace muchos años. Nosotros tuvimos como prohombres un señor Piérola (2), que soñó con ser emperador o, por

lo menos, usó un casco imperial, llamándose "dictador y protector de la raza indígena", mientras las tropas chilenas avanzaban triunfal y fácilmente sobre Lima. Ese señor Piérola, aristócrata hasta la médula, autoritario y vanidoso, fue jefe del partido "demócrata". El jefe del partido "civil" fue don Manuel Pardo, expresidente de la república, y el mayor de sus hijos lleva un título de marqués de Fuente Hermosa. Un hermano de ese individuo ha sido dos veces presidente del Perú, por derecho hereditario. El señor Leguía es marqués de Haro, por derecho y por espíritu. El señor José de la Riva Agüero y Osma es el presidente del partido Nacional Democrático, en el que milita una serie de señoritos aristócratas, letrados de oficio: Belaundes, Miró Quesadas, Lajaras, etcétera. Ese señor Riva Agüero, que es el jefe de un partido por fortuna abortado, ha pagado casi cien mil pesos en España por la revalidación

de un título de marqués que ahora usa con femenina coquetería en Madrid.

 

Pero no sería nada que cuatro o cinco tipos llevaran títulos, si no fuera lo más grave que todo individuo militante en la política burguesa, ya sea liberal o conservador, anhela tenerlo. La preocupación aristocrática constituye en el Perú un afán primordial, que poco significaría si no respondiera a un espíritu de infinito desprecio para el pueblo, de crueldad para con el humilde y de absoluta inmoralidad para defender situaciones económicas que permitan el espejismo de gran señor.

 

Nuestra literatura, nuestras ciencias, nuestra política, gira en ese ambiente. Todo se hace, en Lima, en camarillas y cenáculos. Nuestros literatos tienen un admirable ejemplar representativo en Chocano. D. Manuel González Prada fue, naturalmente, una excepción luminosa, pero a González Prada le calumniaron, le hicieron el silencio, le combatieron con esa sordidez jesuítica en que son expertos los limeños de "familia distinguida". En la Universidad Mayor de San Marcos, la más antigua de América, está la suprema representación de los intelectuales del país. En 1919-20, los estudiantes hicimos la revolución universitaria y echamos a dieciseis catedráticos. No echamos a más porque habríamos dejado a la Universidad con uno o dos. Pero la mayor parte de ellos lo merecían, desde el rector de entonces, un señor Prado, hijo de un célebre gobernante cuando la guerra con Chile, que escapó de la presidencia de la nación en plena lucha (1)

 

Ese señor Prado (hijo), que pronunciara discursos de los que no queda nada, fue consagrado en el Perú como la más alta figura intelectual. Usted puede buscar un libro de tal altísima personalidad. Encontrará usted que no hay nada de fundamental. Ediciones lujosas, lugares comunes solemnemente repetidos, citas de autores, palabrería vacía y tonta. Pero el señor Prado tenía un museo, que por derecho es de la nación, y cuatro millones de soles doraban su figura aristocrática. Desde el rector, pues, la Universidad de San Marcos era y es hasta hoy, en su mayor parte, una institución anquilosada, convencional, envejecida. Tener un nombre

y dinero o someterse al cenáculo que ahí domina, es quedar consagrado. Un señor Miró Quesada, por ejemplo, es profesor de pedagogía. Yo no he oído jamás disparatar con más cinismo acerca de pedagogía. A medida que estudio y oigo en Europa lo que es la pedagogía como ciencia, me convenzo mejor de que, a pesar de ser un simple alumno en 1923, hice bien en decirle en la cara a aquel señor Miró Quesada que era un ignorante. Usted, técnico en la materia, podría comprender cómo en el Perú basta ser copropietario del más grande y antiguo diario "civilista" para que una cátedra delicada, en un país sin movimiento educacional, pueda ser conferida a un "fifí".

 

Por eso el movimiento intelectual del Perú es un movimiento de plañideras. A don Ricardo Palma, que tuvo gracia y certeza auténticas en sus pinturas coloniales y que, en mi modesto concepto, es el más grande ridiculizador de la época, porque, del virrey al paje, todo cae bajo su punzante ironía, le ha sucedido una serie de cantores del pasado. En Lima, o se canta a

la novia o se canta al virrey. Todo es hispanismo, colonialismo y lamento. La tradición es la colonia. Apenas ahora hay quienes intenten buscar en el acervo inmenso, fuerte y puro del incasismo (1) En las últimas fiestas de Ayacucho, hechas con un empréstito que el pueblo pagará al imperialismo yanqui, Lima se ha divertido en verdadera orgía de cabaret. El campo de Ayacucho está en la sierra. El teatro de la guerra de la independencia son los Andes. Pero el desprecio por la sierra es absoluto. Además, aquellas regiones abandonadas, habitadas por indígenas esclavos vestidos de harapos, no ofrecían espectáculo propicio al ambiente de carnaval que se quiso dar a la solemnidad. La "aristocracia" limeña buscaba divertirse y engañar a los bien comidos invitados extranjeros con el espectáculo de un Perú feliz, monumental y alegre, bajo la mano de un tirano que tan lealmente representa su espíritu.

 

Porque, he de repetírselo a usted, Leguía representa el conservadorismo o "civilismo" limeño y es su más leal sostenedor. No se diga que cómo es posible que haya algunos señores aristócratas desterrados, para demostración de lo contrario. La clase dominante del Perú es una, dividida en oligarquías o grupos, porque el presupuesto nacional no alcanza para que todos convivan. A medida que ha transcurrido el tiempo, la clase dominante se ha multiplicado. Por eso luchan entre sus diversos grupos por el poder (1). Pero no hay

diferencias ideológicas ni de clase entre los jefes de los diversos grupos: un Leguía, un Pardo, un Riva Agüero, un Prado, un Benavides, un Villarán, un Miró Quesada, son lobos de la misma camada. Católicos "gamonales", capitalistas, burgueses, absolutamente burgueses, nada los diferencia. Además, todos han actuado juntos y todos están unidos entre sí, directamente o indirectamente, por lazos familiares y económicos. En su lucha entre unos y otros, se usan de métodos más o menos violentos, pero, en el fondo, todos ellos representan la casta conservadora, la clase de los grandes explotadores, la neo-nobleza española, extranjera, desdeñosa de nuestra realidad, dispuesta a seguir en la obra de explotación y de exterminio del pueblo que les soporta. En cuestiones elementales como la agitación chauvinista contra Chile, todos están en idéntica posición. Luchan cada cual por declararse más "patriota". Los grupos de literatos o de periodistas que rodean a cada uno de estos caciques, gritan también su odio a Chile, y entre Leguía y ellos no hay sino una palabra de insulto y agitaciones: chileno. Leguía los llama chilenos, y viceversa.

 

En cuestiones sociales, todos son reaccionarios. Todos son o grandes señores feudales, o capitalistas, o subditos de unos y otros. Los problemas fundamentales de la nación: el del indio, que es el de la tierra y que es, a su vez, el de nuestra base económica, no ha sido jamás tratado. No ha habido un solo gobernante que se haya conmovido ante el horror de la situación del indio. El gamonalismo es, en el Perú, un crimen organizado y legalizado. Yo he vivido ocho meses en el Cuzco, conozco Cajamarca, Apurímac y otros puntos de la sierra peruana. Usted no puede imaginarse los horrores que allí se cometen. He visto indios con

las carnes tajadas por las vergas con que les azotan. En un resumen que publicara la Biblioteca Europea y Asiática de Suiza, hago un relato de mis recuerdos, de lo que yo he visto en la sierra peruana. Hualpacaldo (caldo de gallina) le llaman al látigo los gamonales. Con él destrozan las carnes de esos desgraciados. Les matan, les roban, les incendian las chozas, les violan las mujeres y las hijas con una frialdad sin paralelo. Pero el "gamonal" es el diputado, es el senador, es el ministro, es el presidente. Cuando pasé por Tumbes, supe que en la hacienda costeña de Plateros, de que es propietario Leguía, se castigaba a los trabajadores poniéndolos desnudos, atados, con las espaldas al sol. Tumbes está en el trópico. Aquellos suplicios son bien conocidos en la costa y sierra del Perú.

 

Y esto no es de ahora; es el terror que domina desde hace mucho tiempo. Las masacres de indios, las masacres de obreros, se han realizado en el Perú bajo todos los gobiernos, desde aquel teatral de Piérola, que se había hecho llamar, cínicamente, "protector de la raza indígena" (1). Por eso es que nosotros estamos desterrados; porque hemos gritado contra tanto horror. Nosotros no estamos desterrados por líos de camarillas. Esta nuestra generación ha despertado de su sueño y de su borrachera de patriotismo y de frivolidad para ver bien en las entrañas de nuestra realidad. Ya se acabaron en el Perú las juventudes doradas engañosas y consagradas, con aquello del señor de la Riva Agüero, marqués y jefe de un partido de

señoritos, serviles al pasado, afeminados y ventrales. El gesto postrero de esa generación fue dado por un señor Belaunde, que trató de arrastrar a los estudiantes, en 1921, a un ataque contra Leguía, en nombre de la defensa del poder judicial; es decir, defender al ladrón contra el bandido. El poder judicial, en el Perú, es lo más corrompido que puede darse (2). Las

palabras seniles y cínicas del presidente de la Suprema Corte, dichas a Leguía, sintetizan bien el grado de moralidad de aquella gente: "Vuestras dotes como mandatario que honran a la república y que admira la América entera". Pues bien; a ese poder judicial de donde han salido en todo momento los ministros de gobierno, ejecutores de crímenes políticos, quería defender el famoso Belaunde. Por fortuna, de aquel movimiento no queda nada. Con él termina esa generación joven de la burguesía que significaba el peligro de la resurrección de toda vieja casta. El Perú va buscando ahora su propio camino. Leguía está en el poder, sobre todo, porque un instinto del pueblo le obliga a quedarse con el tirano antes que reemplazarlo con otro. En el tablado político de la clase dominante no hay más hombres. Todos son viejos, todos son malos, todos tienen ansias de poder, sin más visión que sus apetitos. El país espera una renovación. El Perú se prepara a redimirse definitivamente. A redimirse no sólo del tirano, sino de la clase que él representa; a redimirse de la opresión y a cumplir al fin la justicia de cuatro millones de esclavos. Por eso no importa que el señor Leguía haya dicho a su agente en Buenos Aires don Leopoldo Lugones (I) , que la propagación de nuestras doctrinas revolucionarias significará la destrucción de la nacionalidad y hasta la lucha de razas. Para Leguía, la nacionalidad es el horror de la situación del Perú actual. Pero este pensamiento de Leguía pertenece a todos los hombres del Perú "distinguido". Usted verá que el día que suene en el Perú la hora de la reivindicación del pueblo, de la redención del indio, de la verdadera revolución justiciera, se unirán automáticamente los encarnizados rivales de hoy. El señor Leguía, si es que para entonces vive, será el "leader" común. "¡La nacionalidad en peligro!", será el grito hipócrita de todos los grupos que ajustarán la solidaridad de clase. Ya no habrá tapujos; la lucha será clara, entre el minúsculo grupo de familias que explotan al pueblo del Perú y forman la clase dominante y el pueblo que lucha por su libertad. Entonces los señores Pardos, Aspíllagas, Prados, Benavides, Riva Agüeros, etcétera, formarán un solo bloque, serán el bloquede la burguesía, de los grandes propietarios, de la reacción, en alianza con el imperialismo yanqui.

 

Nuestra lucha no es, pues, únicamente contra Leguía; nuestra lucha es contra la clase que, dividida o no, es la que oprime y vende al extranjero el pueblo del Perú. Por eso se nos ha       desterrado a los que encabezamos o iniciamos ese movimiento social, con el beneplácito                          

de todos los sectores conservadores, aun los de la oposición transitoria actual. Pero aunque el enemigo es fuerte, nosotros hemos de seguir siempre adelante. Es cierto que una gran parte del pueblo no comprenda y que no anhele su justicia.                   

         

Nuestro deber es luchar por despertarle. Al grito de las Universidades Populares "González Prada" respondió el pueblo. Obreros, estudiantes, indígenas, campesinos, empleados, nos hemos unido allí. La lucha ha sido cruel pero continúa. En mayo y en octubre de 1923 se asesinaron en las calles de Lima y Vitarte a obreros y estudiantes. La tortura, la persecución, el destierro, es pan de cada día. Todo ese sistema de terror y de abuso ha enardecido más la rebeldía popular. Leguía, como todos los tiranos, como todos los opresores, cree que puede matar el amor a la justicia en nosotros arrojándonos al extranjero a luchar con el hambre. En los que salimos y en los que quedan, el efecto es contrario. De entre los señores políticos profesionales de la clase privilegiada, Leguía ha obtenido claudicadores de alta posición (1) que le han pedido perdón, se han sometido y han vuelto al país a ocupar puestos públicos. De entre nosotros no lo ha conseguido. No lo conseguirá nunca. Los políticos profesionales están dispuestos a claudicar cuando luchan por el estómago. Y todos los políticos peruanos son ventrales, sin excepción. De nuestro lado hay algo que no es ventralismo y es la causa del pueblo. No somos sino soldados de un gran principio de justicia. Y el camino del sacrificio

nos lo han enseñado los que murieron defendiendo nuestra causa. Leguía usará del terror aún, pero llegará el día en que la rebelión estalle. Tarde o temprano será así. No la montonera del cacique ni el cuartelazo del militar. En el Perú, como en Venezuela, llegará la hora de la justicia impuesta por la fuerza del pueblo coaligado, por el Frente Unico de los trabajadores manuales e intelectuales. Y entonces ni el imperialismo yanqui, tan interesado en sostener las tiranías de América, ni la conjuración de todas las fuerzas reaccionarias del Perú, hoy divididas, podrán nada.

 

Y esto será por ley histórica. Los despotismos reaccionarios tienen siempre un fin. Porfirio Díaz tiranizó México treinta y seis años, pero cuando creyó que podía evolucionar hacia la "legalidad", el pueblo se alzó para castigarle y para hacerse justicia. Nadie se acuerda hoy de Díaz en México.

 

Disculpe la extensión de esta carta. Quería hablarle largamente de la situación del Perú, y quería pedirle que, conociéndola, no ahorre usted tiempo para revelarla a América, para ayudarnos a clamar por la libertad de un pueblo desdichado. Tenemos casi cuatro millones

de analfabetos, estamos gobernados espiritualmente por un alto clero extranjero y venal; la esclavitud está organizada en el Perú. Sin embargo, ya se levantan las primeras voces anunciadoras de un despertar. Ayúdenos usted y ayúdennos los trabajadores manuales e intelectuales de toda América, a darle fuerza y calor y fe a un movimiento que responde a un

altísimo ideal de justicia. Necesitamos que el problema del Perú sea bien comprendido y que las voces de los Chocanos y de los Lugones caigan en el desprecio de los pueblos. Creo que el americanismo no podrá ser posible sin la estricta cohesión de los trabajadores del continente, para luchar por la imposición de la justicia en cualesquiera de los países donde sea posible comenzar la obra redentora. Y el internacionalismo práctico comienza por sentir y comprender los dolores de los pueblos que más sufren, ayudándolos a libertarse.

 

Londres, 20 de junio de 1925

 

(1) "Aun después del período de 1810 a 1821 cuando el Perú a costa de una dura lucha se separa de España y deviene un estado independiente, su progreso avanza lentamente bajo el peso de innumerables revoluciones, crisis económicas y guerras. Nunca más ha recobrado la prosperidad de que fue dueño bajo los Incas y es muy improbable que sus regiones hoy despobladas vuelvan a alcanzarla". Otfrid Von Hanstein. "The World of The Incas". A Socialistic State of The Past. Edición traducida del alemán al inglés por Anna Barwell.

Londres.

 

(I) "¿Cómo estaba organizada la vida social incásica? El gran interés sociológico que despierta el estudio de la organización social incásica es éste: se trata de un país en el cual la sociedad se basaba en la más absoluta solidaridad social y en el cual cada individuo desenvolvía sus actividades, no a capricho o a iniciativa propia, sino como miembro de la agrupación total y como función social para armonizar la marcha del conjunto. Realizaba así en la práctica los ideales más avanzados de las posteriores doctrinas socialistas: el bienestar de la comunidad era el decisivo criterio aplicado a todos los actos de la vida, y según el cual se modelaban todos los fenómenos sociales imposibilitando las desigualdades de los miembros de la comunidad, impidiendo que hubiera ricos y pobres, que pudiera implantarse el capitalismo ni existir antagonismo entre el capital y el trabajo, desde que, no existiendo el capital todos eran igualmente ricos". Ernesto Quesada, profesor de la Universidad de Buenos Aires: "El Desenvolvimiento social hispanoamericano", publicado en la Revista de Filosofía, dirigida por José Ingenieros. Año 111, Número IV. Buenos Aires, noviembre de 1917. "...mientras los beneficios del sistema comunista (de los Incas) fueron visibles a todos los ojos". Tomás A. Joyce M. A. "South American Archaeology", Capítulo V, pág. 99. (Edición Macmiilian, Londres, 1912).

 

( 1 ) "Las exigencias de España por dinero eran cada día mayores. Se enviaban a los "mitayos" (indios) a morir a los asinetos minerales; constantemente se hacían nuevas denuncias y se emprendían nuevos trabajos en las minas y a pesar de esto seguían las demandas por la plata y oro del Perú. Para satisfacer estas demandas los virreyes tomaban medidas que tendían a la destrucción de la raza indígena". Sir Clement Markham. Historia del Perú. Cap. IV.

 

(2) "Una de las causas principales de la desolación de las ciudades era el trabajo obligatorio en las minas; a los hombres se les arrebataba de sus casas separándolos para siempre de sus esposas y familias. En las provincias vecinas a Potosí se ponía en vigor la ley de la "mita" a fin de proveerse de trabajadores para beneficio de las minas en aquel asiento mineral. En 1573 se requerían 11.199 trabajadores. Desde aquella fecha hasta 1673 en nada aminoró el rigor de la "mita" y en esta sólo se pudo reclutar 1674 hombres. Estas cantidades hablan por sí solas. En el espacio de un siglo nueve décimas partes de la población había sido destruida por medio de excesos y crueldades... La opresión de los propietarios de "obrajes" o fábricas de tejidos toscos de lana fué tan abrumadora como la de las minas. Estos fabricantes empleaban hombres llamados "guatacos" para cazar a los indios y "arrearlos" a los obrajes. Los amos obligaban a sus víctimas a incurrir en deudas para por este medio mantenerlos en perpetua esclavitud. A los muchachos los robaban de sus casas violando toda ley; se les obligaba a hilar la lana o el algodón y se les flagelaba cruelmente. Muchas de las "encomiendas" (la palabra encomendero viene de esta frase consignada en reales cédulas: "Os encomendamos 200 indios, p. ej. para que los doctrinéis en las cosas de religión y ocupéis en vuestras labores, etc.") que anteriormente tenían mil adultos y rendían 8.000 pesos de tributo en menos de un siglo se redujeron a ciento, y, sin embargo, se les exigía el mismo tributo a los sobrevivientes, y si no verificaban el pago los reducían a prisión. Inmensos terrenos quedaban sin cultivo y el país se asolaba rápidamente". Sir Clement Markham, "Historia del Perú", cap. VIH.

 

(3) Bajo la república, ¿sufre menos el indio que bajo la dominación española? Si no existen corregimientos ni encomiendas quedan los trabajos forzosos y el reclutamiento. Lo que le hacemos sufrir hasta para descargar sobre nosotros la execración de las personas humanas. Le conservamos en la ignorancia y en la servidumbre. Le envilecemos en el cuartel, le embrutecemos con el alcohol, le lanza a destrozarse en las guerras civiles y de tiempo en tiempo organizamos cacerías y matanzas como las de Amantani, llave y Huanta". González Prada, "Horas de Lucha".

 

( 1 ) Creo que el movimiento de la independencia en el Perú como en las demás colonias españolas fué un movimiento de clase y de claros orígenes económicos. La poderosa clase de terratenientes hispanoamericanos que libertándose de la servidumbre política se libraba de la económica, irrumpió revolucionariamente contra la corona de España. La teoría de la "negación de la negación" hengeliana que Marx aplica a la Historia está demostrada sin duda en este proceso de la colonia y la revolución de la independencia. La clase de terratenientes o feudal que la Conquista había creado para destruir el sistema primitivo o socialista agrario del imperio peruano, devino poderosa al cabo de tres siglos de desarrollo y de afianzamiento. Entonces rompe con España y le arrebata el poder político. En el momento de la independencia la clase de terratenientes por medio de los "ejércitos libertadores", dirigidos por jefes salidos de esa clase y de oficiales desertores del ejército de España, representa indudablemente la causa de los pueblos de América, como la burguesía representó la de los pueblos de Europa al realizar la gran revolución francesa, cuya ideología tanto influyó en el pensamiento de los insurrectos americanos contra España. El poder político en los primeros tiempos fué ejercido por los mismos militares que habían realizado la obra revolucionaria de libertad; más tarde entran los civiles que van preparándose para el ejercicio del poder político. Así continúa el proceso histórico hasta la formación de las burguesías nacionales que en algunos países han influido decisivamente, aunque en otros continúa la clase terrateniente casi sola ejercitando el poder. Sin embargo, la situación de los siervos, de los indios, como la de los negros cuya esclavitud continuó por varios decenios, no fué mejorada por la independencia. No fué, pues, un movimiento de libertad total, universal, como clamaban los actores de la revolución siguiendo el optimismo de los revolucionarios de Francia. Las clases trabajadoras de América Latina realizarán la nueva libertad. — El Autor.

 

(2) "... el cacique José Gabriel Tupac Amaru, Micaela Bastidas, bu mujer y otros varios, habían sido ajusticiados en la plaza pública (18 de mayo de 1781), acompañando aquellos suplicios circunstancias atroces, cuya relación hace erizar los cabellos y no puede copiarse sin repugnancia, ni leerse con ánimo tereno sin estremecerse de horror". Modesto Lafuente. "Historia General de España". "La manera como fue llevada a cabo la ejecución de Tupac Amaru y de los individuos de su familia, caídos en poder de los vencedores en la Plaza del Cuzco, la mañana del 18 de mayo de 1781, llena una página lamentable de nuestra historia colonial". Comandante Lobo. "Historia de las Antiguas Colonias Hispanoamericanas

 

(1)   "Los indígenas miraban la lucha de las dos naciones como una contienda civil entre el general Chile y el general Perú...*'. González Prada, "Horas de Lucha", cap. Nuestros indios. Ed. 1924.

(2) "Las ideas en el cráneo de Piérola son telarañas en el Laberinto de Creta. A más de aturdido, vacilante y divagador, deja algo que desear en materia de virtudes públicas y privadas". González Prada, "Horas de Lucha", cap. Nuestros conservadores, pág. 144. Edición 1924.

 

(I) El 18 de diciembre de 1879 (Prado) presidió su Consejo con la calma más aparente, despachó los asuntos corrientes y anunció que visitaría, después de mediodía, los fuertes del Callao para asegurarse por sí mismo de su aprovisionamiento. En efecto, a las tres de la tarde tomaba el tren para el Callao y dos horas más tarde se leía en las murallas de Lima la siguiente proclama: "El presidente constitucional de la República a la Nación y al ejército. Conciudadanos: Los supremos intereses de la patria me obligan a salir para el extranjero. Me alejo de vosotros temporalmente. Hay razones poderosas para esta resolución que tomo en los momentos en que mi presencia aquí puede parecer necesaria. Los motivos que me deciden son, en efecto, muy graves y muy poderosos. Respetad mi resolución. Tengo el derecho de pedíroslo después de todos los servicios que he prestado al Estado. Soldados: si nuestras armas han experimentado algunos descalabros en los primeros días de noviembre, el día 27 del mismo se han cubierto de gloria en Tarapacá. Cualesquiera que fueran las circunstancias yo sé que imitaréis el ejemplo que os dieron vuestros hermanos del Sud. Tened confianza en vuestro conciudadano y amigo. M. I. Prado". Seguía a esta proclama un decreto que confiaba el poder en manos del vicepresidente. Prado lo tenía todo preoarado para su fuga. Se embarcó secretamente a bordo del "Paita", vapor de la compañía inglesa del Pacífico que iba con destino a Panamá. Prado se dirigía, según decía, a Europa y Estados Unidos a comprar armas y municiones. Desde Guayaquil dirigió a sus arr\igos de Lima una larga carta para justificar su partida: "Volveré pronto — decía—, yo aseguraré al Perú una brillante victoria o quedaré sepultado bajo las olas"... "Charles de Varigny. Historia de la Guerra del Pacífico; publicada en "Revue des Deux Mondes", de París en 1881 y 1882.

 

( 1 ) El movimiento incasista como todo lo fuerte y nuevo del Perú, ha surgido en la sierra, especialmente en el Cuzco. La música, el teatro, la leyenda, todo ese acervo maravilloso y fuerte de la gran civilización del Perú comunista incaico va ganando predominio y deroción entre la juventud intelectual revolucionaria que marcha al lado de nuestro movimiento de acción «ocial.

 

(I) Como demuestro en una nota más adelante, estas divisiones entre los diversos grupos del "civilismo" se han atenuado mucho. El oro de los empréstitos yanquis está soldando las superficiales distancias de las fracciones ambiciosas d« la clase dominante.

 

(1) "Apenas inaugurada la primera dictadura de Piérola, los indios de Amantani, isla del Titicaca, lincharon a un gamonal que había cometido la imprudencia de obligarles a hacer ejercicios militares. La respuesta fue el envío de Puno de dos buques de guerra que bombardearon ferozmente la isla de las 6 de la mañana a las 6 de la tarde. La matanza fue horrible, sin que hasta ahora se sepa el número de indios que ese día perecieron sin distinción de edad ni sexo. Sólo se ven esqueletos que aun blanquean metidos de medio cuerpo en las grietas de los peñascos en actitud de refugiarse". llave y Huanta (masacres de indios), se consumaron en la segunda administración de Piérola. Nota de González Prada en "Horas de Lucha", capítulo Nuestros Indios, edición 1924.

(2) Entre los ministros de gobierno que el Perú recuerda está un señor Valcárcel. autor de una tristemente célebre matacre de enemigos políticos en el fuerte de Santa Catalina, siendo presidente el general Cáceres. Y el señor Valcárcel, miembro del foro, murió siendo vocal de la Corte Suprema de Justicia. Está también un señor Rafael Villanueva, autor de todos los atropellos durante el primer gobierno de Leguía, vocal también de la Corte Suprema. Está también el doctor Leguía y Martínez, primo del actual agente del imperialismo yanqui en el gobierno del Perú, quien como ministro de gobierno deportó, encarceló, etc., sin dejar de ser vocal de la Corte Suprema de Justicia. Está también un señor Maguiña, ministro de gobierno de Leguía, coautor de destierros, arrestos, encarcelamientos y toda clase de abusos, vocal asimismo de la Corte Suprema de Justicia. Por entendido que cada uno de estos señores se ha reído de la ley y de las garantías individuales y de la Constitución y de todos los Códigos que forman algunos kilos de papel impreso en ciertos anaqueles oficiales del país. Y esto indica la calidad del poder judicial por el que señor Belaunde se sentía tan conmovido. El Autor.

 

(I) Son muchos ya los "señores civilistas" que después de recibir de Leguía castigos y ofensas, prisiones, destierros y difamación han vuelto al país. Recordaré algunas de cierta figuración: José Balta, Antero Aspíllaga, Pedro A. del Solar, Gerardo Balbuena, Antonio Miró Quesada, Germán Arenas, General Zuloaga, Miguel Grau, Felipe Pardo y muchos otros. El primero y el cuarto son empleados de gobierno ahora y el segundo y el quinto vieron sus casas saqueadas por orden de Leguía. La casa del señor Miró Quesada fue destruida por un incendio preparado por Leguía en 1919. El señor Miró Quesada al volver al Perú visitó al presidente. El señor Miró Quesada es director de "El Comercio" y fue profesor de la Universidad de Lima y presidente del Senado con el régimen de la fracción civilista de D. José Pardo, enemigo enconado de la fracción civilista del leguiísmo. La lista de tránsfugas es innumerable: muchos salen de la prisión de San Lorenzo a ciertos empleos, por ejemplo: un diputado apellidado Escalante y el jefe de la Escuela de Policía y ex prefecto de Lima (después de la prisión) coronel Pedro P. Martínez, que bajo las órdenes de Pardo

masacró a los obreros de Lima durante la huelga general de mayo de 1919. — El Autor.

 

*Libro completo en versión .pdf adjunto.

 

 

Tuesday, July 27, 2021

El difícil desafío democrático de Pedro Castillo

 


El difícil desafío democrático de Pedro Castillo

por José Cabada Delgado; jcabada130@gmail.com

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27-7-2021

 

Nos debemos felicitar porque la democracia se impuso nuevamente y el profesor José Pedro Castillo Terrones será el líder para solucionar buena parte de los problemas que nos están destruyendo como nación.

 

Como la luz que hizo desaparecer a la oscuridad, la administración de José Pedro debe construir el pavimento de nuestras mejores aspiraciones.

 

En breves días se celebrará el bicentenario de nuestra independencia. Y es muy probable que se repita la famosa frase que el general don José de San Martín pronunció en Huaura diciendo

que el Perú es libre e independiente por la voluntad general de los pueblos y por la justicia de su causa que Dios defiende.

 

¿Mintió o se equivocó San Martín? porque nunca hemos sido libres o independientes. No se sabe a qué dios se refería. ¿Somos judíos? ¿Por qué que tenemos que rendir culto al Dios de

Jacob?

 

Los que hemos nacido en la pobreza –y somos muchos y de la nada hemos construido con sacrificio y pundonor- sentimos a la tierra y a mis 86 años puedo gritar a todo pulmón que he sabido cumplir con mi deber de servir a nuestro Perú.

 

Y no estoy solo. Conozco a cientos de compatriotas que han hecho lo mismo y lloramos

cuando gritamos ¡Viva el Perú!

 

No es ningún secreto y todos lo sabemos que tenemos un país en que campea la corrupción y que la maquinaria del Estado está envilecida hasta el tuétano.

 

Todos sabemos quiénes son los rateros pero nadie va preso y el Poder Judicial se hace de la vista gorda. Nuestra población identifica también a los cacos y hasta la iglesia católica se guarece en silencio táctico.

 

¿Llegará el corona virus a los 200 años? Si nuestros compatriotas se descuidan y no cautelan debidamente su salud puede ser esa situación, horrible porvenir.

 

Somos inteligentes, emprendedores, ambiciosos, pero demos vuelta a la tortilla.

Hay que incendiar la pradera y generar un Perú justo, libre y culto.