Thursday, November 08, 2007

Por qué es nula la sentencia que responsabiliza al Estado por omisión

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
8-11-2007

Por qué es nula la sentencia que responsabiliza al Estado por omisión
por Félix C. Calderón

La sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 10
julio de 2007, sobre el caso Cantoral Huamaní y García Santa Cruz en
contra del Perú, es otro ejemplo de cómo ese órgano jurisdiccional
regional se ha convertido lamentablemente en reducto de quienes, tal
vez a causa de un hermafroditismo ideológico, tienen una visión
autocrática e imperialista de los derechos humanos que no escatima en
llevar hasta el nivel residual la responsabilidad del Estado parte con
tal de exhibir a un culpable. No es una Corte imparcial que se esmera
en juzgar al Estado demandado con estricto apego al Derecho
Internacional, como es el caso de la Corte Europea de Derechos
Humanos, sino un órgano intolerante que ya tomó partido por el
demandante y que solo busca cuantificar las reparaciones a cargo del
Estado, ab initio considerado internacionalmente responsable. Se
soslaya temerariamente que la aceptación de la competencia contenciosa
es un hecho precario que reposa en el acto unilateral y soberano de
ese Estado parte, como también se pasa por alto, por obra del
fanatismo miope, que no se puede condenar al Estado demandado sin
pruebas suficientes.

Dicho lo anterior, por supuesto que es repudiable el asesinato de los
dirigentes sindicales Cantoral Huamaní y García Santa Cruz, como
también criticable la manifiesta negligencia observada por el Poder
Judicial para dar con los culpables de ese acto cobarde, cruel e
inhumano. Sin embargo, una cosa es identificar a los culpables y
aplicarles todo el rigor de la ley, y otra muy distinta es adelantarse
a atribuirle al Estado peruano, con pruebas deleznables, la
responsabilidad internacional por esos crímenes execrables. ¿En qué se
basó la sentencia de la tremebunda Corte de San José para condenar al
Perú? Antes de explicar la peligrosa pendiente por la cual estos
temerarios jueces parecen deslizarse alegremente, vamos a examinar un
caso con más agravantes que el resuelto en San José, sometido a la
jurisdicción de la Corte Europea de Derechos Humanos, y es con base en
ese precedente jurisprudencial, que no es por cierto el único, que se
va a entender mejor en términos estrictamente jurídicos los excesos
que se vienen cometiendo en la jurisdicción regional y que vuelven a
plantear la urgencia de ponerle coto de una vez por todas a esos
desmanes judiciales, si no se quiere terminar con un cuantioso e
injustificado presupuesto por reparaciones más elevado aún que los
gastos operativos de todo el Poder Judicial.

En el presente caso, la Corte de San José ha procedido mediante una
interpretación ultra vires (más allá de su competencia o autoridad
legal) del Art. 1.1 concordado con el Art. 4 de la Convención
regional, lo que vicia de pleno derecho la sentencia de 10 de julio de
2007, deviniendo en írrita. Dentro de esta óptica, no parece que haya
sido el camino más apropiado recurrir, en virtud del Art. 67 de la
Convención Americana, a solicitar a esa misma Corte una interpretación
de la sentencia al amparo del argumento de que no se ha agotado
todavía la vía interna para identificar a los culpables. Como se
sabe, esa interpretación solo puede hacerse sobre el sentido o alcance
del fallo, mas no sobre su validez propiamente dicha. Y es esto,
precisamente, lo que hoy se encuentra en tela de juicio. Por eso, a
continuación se van a elucidar las razones jurídicas que exoneran al
Estado peruano de toda responsabilidad por acción u "omisión" en la
muerte de Cantoral Huamaní y García de la Cruz, siendo únicamente
responsable por no haberse actuado de manera expeditiva en la vía
interna, que es algo muy distinto. Puede ser que sea la conducta
contemporizadora observada por los representantes del Estado desde
2005 la que explica por qué ahora se tiene que cuestionar el
cumplimiento de una sentencia inexistente, porque es nula ipso jure.

El 22 de febrero de 2006, la Corte de Estrasburgo expidió sentencia
sobre el caso Belkiza Kaya y otros contra Turquía. Hagamos un
recuento sumario del mismo. El 12 de enero de 1996, seis sospechosos
fueron detenidos por la policía turca en la localidad de Taskonak a
resultas de un soplo. En vista del pedido de otra comisaría para
interrogarlos se dispuso su traslado en la mañana del 15, encargándose
el operativo a un sargento, tres gendarmes y cuatro guardias de la
localidad Los detenidos subieron a una combi, junto con los guardias,
mientras que el sargento y los tres gendarmes ocuparon un vehículo
militar de apoyo. En la ruta de Gúçlükonak se produjo una emboscada y
todos los ocupantes de la combi fueron acribillados a tiros. El
sargento y los gendarmes que iban en el vehículo de apoyo no pudieron
reaccionar a tiempo para impedir la ejecución, solo se limitaron a
tomar posiciones para responder a los atacantes y llamar por radio a
su base. Con excepción del conductor que murió a causa de los impactos
de bala, los otros diez, a bordo de la combi, murieron calcinados.

Como es lógico suponer, los demandantes acusaron a Turquía de
ejecución extrajudicial llevada a cabo por los agentes del Estado en
abierta violación del Art. 2º, inciso 1, del Convenio Europeo para la
Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales.
Y ¿qué dice el citado Art. 2º, inciso 1? Allí se estipula
taxativamente lo siguiente: "El derecho de toda persona a la vida está
protegido por la ley. Nadie podrá ser privado de su vida
intencionalmente. Salvo en ejecución de una condena que imponga la
pena capital dictada por un tribunal al reo de un delito para el que
la ley establece esa pena."

Abierta la instrucción desde el 1 de febrero 1996, la Corte estableció
en la sentencia, entre los párrafos 20 y 40, la forma negligente como
la administración de justicia turca trató el caso al punto que no
existiera registro de la detención de los sospechosos ni tampoco
apareciera un informe médico. Por cierto, incoado el caso en
Estrasburgo, Turquía presentó una excepción preliminar por no haberse
agotado el derecho interno, la misma que fue rechazada por la Corte.
En cuanto a la violación del Art. 2º alegada por los demandantes
(párrafos 50-57 de la sentencia), se le acusaba a Turquía, inter
alia, de no haber llevado a cabo una investigación seria y oportuna
de ese hecho luctuoso y de no adoptar las autoridades correspondientes
las medidas positivas para proteger la vida de los detenidos. La
demanda fue fundamentada, entre otras cosas, con copia del informe del
grupo de trabajo "Ensemble pour la paix" publicado por Amnesty
International elaborado, tras una inspección in loco en febrero de
1996, por dirigentes políticos, sindicalistas, escritores y artistas,
con el objeto de determinar las circunstancias en que murieron los
sospechosos. En dicho informe se concluyó que los seis detenidos
habían muerto a causa de las torturas que les infligieron las fuerzas
del orden durante la detención. También se sostuvo que la combi fue
deliberadamente destruida y que los gendarmes no hicieron siquiera el
intento de responder al ataque. En otras palabras, se procuró definir
la premeditación.

Los representantes del Estado turco desestimaron los alegatos de los
demandantes como pura especulación. Asimismo, negaron el valor
probatorio del informe del grupo "Ensemble pour la paix" y subrayaron
que los detenidos estuvieron en todo momento acompañados por cuatro
guardias que también perecieron. En fin, recordaron que el proceso
penal iniciado en Turquía inmediatamente después del atentado no
estaba todavía concluido.

Planteadas así las cosas, luego de recordar que el artículo 2 era uno
de los artículos primordiales del Convenio, a fortiori en razón de la
importancia de la protección que confiere ese numeral, la Corte
determinó que le correspondía "formarse una opinión prestando la
máxima atención a los alegatos sobre el derecho a la vida." En ese
sentido, a pesar de las posiciones radicales entre las partes, la
Corte comprobó que nadie cuestionaba que las seis personas que
murieron en el ataque se encontraban en calidad de detenidos. En el
párrafo 67 señaló que se detectó antes del incidente la presencia de
terroristas en la zona, hecho que no fue cuestionado por los
demandantes. Y con relación al informe del grupo de trabajo "Ensemble
pour la paix" que responsabilizaba a las fuerzas del orden del ataque,
la Corte precisó en el párrafo 69 que "si bien el nivel de prueba
podía ser alcanzado gracias a un fascículo de índices y presunciones
no refutados, suficientemente graves, precisos y concordantes; su
valor probatorio debía ser considerado con relación a las
circunstancias del caso, así como a la gravedad y a la naturaleza de
la carga que pesa sobre el Estado demandado (sic)." Ergo, concluyó en
el siguiente párrafo que "aun cuando ese informe relata una versión
diferente a la de las autoridades, convenía señalar de entrada que ese
informe no era el resultado de una investigación penal (sic). Además,
ese documento no contenía todos los elementos que permitieran
identificar con suficiente precisión a los presuntos autores del
ataque (sic) ni hacía mención de ningún testigo ocular." Por eso,
descartó los testimonios consignados en ese informe (párrafos 71 y 72)
y en el párrafo 73 de la sentencia concluyó: "En estas circunstancias
la Corte estima que no puede fundarse sobre ese informe para
establecer con un nivel de prueba requerido (sic) la implicación de
los agentes del Estado en particular en este hecho luctuoso."

Y en cuanto a la obligación que derivaba del Art. 2 del Convenio, la
Corte recordó en el párrafo 77, que la primera oración de ese artículo
(" El derecho de toda persona a la vida está protegido por la ley.")
comprometía "al Estado no solamente a abstenerse de provocar la muerte
de manera voluntaria e irregular, sino también de adoptar las medidas
necesarias para la protección de la vida de las personas bajo su
jurisdicción." Mas, a renglón seguido añadió: "Dentro de
circunstancias bien definidas (sic) el artículo 2 puede poner a cargo
de las autoridades la obligación positiva (sic) de tomar las medidas
preventivas de orden práctico para proteger al individuo cuya vida
está amenazada por el accionar criminal de un tercero." Sin embargo,
subrayó en el párrafo 78, "eso no significa que pueda deducirse de
esta disposición una obligación positiva de impedir toda violencia
potencial (sic). Es necesario, en efecto interpretar esta obligación
de manera de no imponer (sic) a las autoridades un fardo insoportable
o excesivo, si se tiene en cuenta las dificultades de la policía para
ejercer sus funciones en las sociedades de hoy, así como la
imprevisibilidad del comportamiento humano y de la elección
operacional que se haga en términos de prioridades y recursos (sic)."
Y para despejar toda duda en ese mismo párrafo la Corte hizo la
siguiente valiosa precisión: "Por cierto, toda amenaza que se alegue
contra la vida no obliga (sic) a las autoridades, de acuerdo con el
Convenio, a tomar las medidas concretas para prevenir su realización.
Para que haya una obligación positiva (sic) debe estar establecido que
las autoridades sabían o habrían debido saber acerca del momento (sic)
en que la vida de un individuo dado estaba amenazada de manera real e
inmediata (sic), y que en el marco de sus competencias las autoridades
no adoptaron desde un punto de vista razonable (sic) la medidas que
habrían sin duda mitigado ese riesgo. Se trata acá de una cuestión
cuya respuesta depende del conjunto de circunstancias que rodean al
caso bajo consideración." Y examinadas esas circunstancias, la Corte
concluyó que no estaba convencida que las medidas tomadas por las
fuerzas del orden puedan ser puestas en tela de juicio bajo el ángulo
del artículo 2, no existiendo, por tanto, violación de dicho numeral
(párrafo 85).

Lo mismo no sucedió con el proceso penal que languidecía en Turquía.
La investigación debía ser eficaz cuando se trata de un asesinato.
Criticó las lagunas en la investigación como la falta de autopsia o
las deficiencias de la pericia balística. Por consiguiente, la Corte
concluyó sumariamente que Turquía si había violado el artículo 2 del
Convenio, pero en lo que respecta a su obligación de llevar a cabo una
investigación eficaz (párrafo 92). Por lo demás, la Corte rechazó la
violación del artículo 3 sobre la tortura, inter alia, con el añadido
que los montos por concepto de reparaciones (párrafo 127.10)
resultaron muy inferiores a las abultadas cantidades a las que se ha
acostumbrado la Corte sui generis de San José.

Ahora bien, si se hace una comparación por analogía, mutatis mutandis,
entre la sentencia comentada ut supra y la sentencia relativa al caso
Cantoral Huamaní y García Santa Cruz, las diferencias en cuanto al
enfoque conceptual, metodología y razonamiento jurídico saltan de
inmediato a la vista, todo lo cual suscita la interrogante de saber
por qué América Latina acepta constituirse en rehén de una manga de
jueces termocéfalos, apegados a una doctrina fundamentalista que en
Europa habría sido rechazada ipso facto. A continuación, se va a
demostrar por qué el Estado peruano solo podía tener responsabilidad
por no haber realizado un proceso judicial expeditivo; pero de ninguna
manera por haber violado el derecho a la vida, ni por comisión ni por
omisión; siendo, por tanto, nula la sentencia de la Corte de San José.

La demanda presentada ante la Corte de San José, diecisiete años más
tarde de ocurridos los hechos, alegaba secuestro, tortura y ejecución
extrajudicial de los infortunados Cantoral Huamaní y García Santa
Cruz, ocurrida el 13 de febrero de 1989, agregando en ella la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos que, además, se presentaba una
oportunidad para que la Corte Interamericana de Derechos Humanos se
pronunciara "sobre la actividad del 'Comando Rodrigo Franco', el cual
estaba conformado por agentes estatales (sic) y que fue responsable de
graves violaciones de derechos humanos (sic) cometidas durante el
periodo 1985-1990" (párrafo 2). Y concluyó, obviamente, pidiendo que
la Corte de San José declare al Estado peruano internacionalmente
responsable por violación, entre otros, del derecho a la vida
consagrado en el Art. 4º de la Convención Americana sobre Derecho
Humanos de 1969. Veamos ahora cuales son los fundamentos de esa
extravagante sentencia.

Para comenzar, la Corte de San José rechazó ultra vires la excepción
preliminar presentada por el Perú en cuanto a la inaplicabilidad de la
Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura, solo
en vigor para el Perú dos años después de ocurridos los hechos
(párrafo 19). Al margen del prematuro reconocimiento parcial de
responsabilidad que hizo el representante del Perú, de carácter
puramente político y que la Corte de Estrasburgo no lo habría tenido
en cuenta (párrafos 20-37), en diciembre de 2006 el presidente de la
Corte se arrogó el derecho de transformar a los peritos en testigos
(párrafo 45). Y en virtud del párrafo 48 la Corte incorporó
dictatorialmente "al acerbo probatorio" el informe de carácter
político de la Comisión de la Verdad y Reconciliación, tan
cuestionable como lo fue en su momento el informe del grupo de trabajo
"Ensemble pour la paix" antes citado; de suerte tal que por arte de
birlibirloque en el párrafo 50 se concluyó sin más trámite que los
hechos "se encuentran probados."

En esta secuencia paroxística en que el Estado peruano solo tenía
desde el comienzo derecho al pataleo, dio por cierto la tremebunda
Corte en el párrafo 53 que el Perú vivió por esos años "un conflicto
armado interno" lo cual es totalmente falso; por cuanto, fue el pueblo
peruano el que tuvo que librar una lucha desigual contra el terrorismo
demencial. En los párrafos 54, 55 y 56 afirmó, con base en la
discutible prueba proporcionada por la CVR, que por esa época, algunas
de la muertes eran atribuidas a la banda terrorista, "otras a agentes
estatales y en otras no se precisa autoría (sic)", todo esto fundado
en especulaciones. En el párrafo 62 se hizo referencia a la amenaza de
muerte que recibió Cantoral el 15 de diciembre de 1988 por parte de
los cobardes terroristas en la Universidad Mayor de San Marcos,
quienes se identificaron en esa ocasión. En fin, en el párrafo 67 se
dio cuenta que en la escena del crimen se encontraron las típicas
huellas que sádicamente gustaban dejar los cobardes terroristas al
lado de sus víctimas.

Por último, es con base en lo dicho, mas no probado, por la
ideologizada CVR, que la Corte dio por cierta la especulación según la
cual se atribuía la autoría del crimen de Cantoral Huamaní y García de
la Cruz al llamado "Comando Rodrigo Franco" (párrafos 77 y 78).
Empero, ¿cómo así resultaba el Estado peruano responsable
internacionalmente? En el párrafo 79 de la sentencia, concordado con
los párrafos siguientes hasta el 106, se consignó una interpretación
aberrante a fin de involucrar de cualquier manera al Estado. Leamos,
primero, lo que allí se consigna: "De acuerdo con el artículo 1.1 de
la Convención, interpretado y aplicado con frecuencia (sic) por este
Tribunal, los Estados están obligados a respetar y garantizar los
derechos humanos reconocidos en ella. La responsabilidad internacional
del Estado se funda en actos u omisiones (sic) de cualquier poder u
órgano de éste, independientemente de su jerarquía, que violen la
Convención Americana. Es un principio de derecho internacional que el
Estado responde por los actos y omisiones de sus agentes, realizados
al amparo de su carácter oficial, aun si actúan fuera de los límites
de su competencia (sic). Para establecer que se ha producido una
violación de los derechos consagrados en la Convención no se requiere
determinar, como ocurre en el derecho penal interno, la culpabilidad
de los autores o su intencionalidad y tampoco es preciso identificar
individualmente a los agentes a los cuales se atribuye los hechos
violatorios, sino que es suficiente demostrar que se han verificado
(sic) acciones u omisiones que hayan permitido la perpetración de esas
violaciones o que exista una obligación del Estado que haya sido
incumplida por éste."

¡Qué diferencia con la jurisprudencia de la Corte de Estrasburgo! Y
fue con base en este presupuesto propio de la literatura, pero no de
un razonamiento jurídico sólido, que se incluyó en el párrafo 81 la
temeraria tesis de que los hechos ocurrieron "en el marco de un patrón
de violaciones sistemáticas (sic), además de otras sandeces
insostenibles desde el punto de vista de la riquísima jurisprudencia
de la Corte Europea de Derechos Humanos, que el Perú no tiene por qué
aceptar, pues es inminente el riesgo de que se le siga sancionado
arbitrariamente per secula secolorum.

De la misma sentencia, que es un galimatías jurídico, se desprende que
existen una pluralidad de hipótesis para explicar la muerte de esos
infortunados dirigentes, más amplia aun de la que se dio en el caso
Belkiza Kaya, que venimos de examinar. El artículo 1.1 de la
Convención Americana está referido al compromiso de los Estados partes
de respetar y garantizar los derechos y libertades reconocidos en
ella, todo lo cual es perfectamente coherente con lo que se estipula
en el artículo 4.1 relativo al derecho a la vida. Pero, esa obligación
que tiene el Estado de proteger debe entenderse como una obligación
positiva (dentro de parámetros y de lo posible), la cual solo puede
ser examinada a la luz de las circunstancias específicas que rodean a
cada caso, que es, también, un apotegma para la Corte de Estrasburgo.
De ninguna manera se puede generalizar. Por lo mismo, la obligación
positiva de adoptar las medidas preventivas de orden práctico para
proteger la vida de una persona amenazada, no supone "impedir toda
violencia potencial", por ser esto completamente irreal. Tampoco
supone adoptar medidas concretas para prevenir su realización si se
desconoce el momento en que la vida de esa persona va a confrontar una
amenaza real e inmediata.

¿De qué omisión se le puede responsabilizar, entonces, a un Estado
parte que no sea esa obligación positiva de proteger? ¿Dónde está el
nexo en términos probatorios entre la grave imputación que se le hace
al Estado peruano de haber violado el derecho a la vida (artículo 4.1)
"en relación con las obligaciones de respetar y garantizar los
derechos establecidos en artículo 1.1." de la Convención (párrafo
211)? De acuerdo con la lógica absurda de la Corte de San José ya los
juicios no serían más necesarios, pues afirma que no interesa la
culpabilidad ni la intencionalidad de los autores, sino tan solo
"demostrar que se han verificado acciones u omisiones" que
necesariamente van a recaer en el Estado parte. Dicho de otra manera,
ya se sabe quien es el chivo expiatorio, solo es cuestión de
determinar cuanto debería pagar por concepto de reparaciones.

Hay razón, por tanto, para preguntarse por qué debe considerarse
válida esa deleznable sentencia. Asimismo, nos preguntamos si no ha
llegado el momento de re-examinar otra vez la cuestión de la
aceptación de la competencia contenciosa de la Corte de San José. Es
intolerable que la soberanía del Estado peruano se vea sojuzgada por
sentencias expedidas por juececitos diletantes que no tienen idea de
lo que significa luchar contra el flagelo terrorista, como sí la
tienen los jueces de la Corte de Estrasburgo, a fortiori, si el
politizado informe de la CVR se ha convertido en su catecismo
probatorio. Qué duda cabe, las sentencias de la Corte de San José han
dejado de ser piezas dignas de un razonamiento jurídico intachable,
para devenir en instrumentos à la carte de una agenda que no responde
al interés nacional.

El Perú soberanamente debe modificar la aceptación de la competencia
contenciosa de ese controvertido órgano jurisdiccional regional, al
amparo de lo estipulado en el artículo 62 de la Convención, a fin de
excluir temporalmente los delitos de terrorismo y colaterales. Ese
reconocimiento de competencia es producto de un acto unilateral
modificable tantas veces como lo quiera el Estado parte (declaratio
est servanda). Nada ni nadie puede cuestionar ese derecho soberano que
puede, además, tener un efecto inmediato. El ejemplo dado por Colombia
en diciembre de 2001 a este respecto es oportuno traerlo a colación.

Wednesday, November 07, 2007

Hipocresía: madre y maestra

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
7-11-2007

Hipocresía: madre y maestra

Una tara congénita acompaña al peruano: su infinita capacidad de
disimular la estafa, premiar al delincuente y llamar blanco a lo
negro, perfumado a lo pestilente. Cuando, pocas horas atrás, se
notició al país de la "devolución" de Chile de una parte de lo robado
en 1881, en libros, que sólo a bárbaros puede parecer botín de guerra,
casi la unanimidad de infelices que fungen de periodistas,
diplomáticos, gobernantes y demás etcéteras, se inhibieron de llamar a
las cosas por su nombre: ¡eso fue un asunto de simple, vulgar y
degradante latrocinio, nada más!

Entonces los embajadores y ujieres tan afectos a un lenguaje hipócrita
y perdedor (Cancillería y no la selección de fútbol se lleva las
palmas en cuanto a instituciones deprimentemente ineficaces, torpes y
pusilánimes) han orlado y emperifollado la fiesta que para el país del
sur, perpetúa su agresiva intromisión acostumbrada, siempre de la mano
de nativos pro domo sua, quintacolumnas oficiosos y funcionales. No
faltan intelectuales indecorosos que de historia nada saben y si
entienden lo hacen para ocultar y salvaguardar la propina mensual que
les pagan para amordazar sus complacientes inteligencias. También
hipócritas.

En lugar de analizar con fría objetividad del porqué del cuasi secreto
sobre una devolución al "caballazo" (peruanismo que denota cirugía sin
anestesia) de libros robados y el sigilo misterioso para no dar cuenta
al público de qué se tratan todos estos arcanos, el país se entera del
hecho consumado. Las mentes abogadiles (curas y legos hicieron de este
país lo que es) ya están pensando en recursos, hábeas data y demás
adefesios, pero sin embargo eso puede tomar años, tantos que nadie se
acordará, al día siguiente de su mínima importancia. Decía que,
prescindiendo de la exégesis rigurosa por la cual y en qué contexto
Chile devuelve una ínfima parte de lo que se robó en la guerra de
1879-1883, una gavilla de estúpidos inflama el pecho y otorga loas,
zalemas y felicita el contrabando.

Aquí en este asunto de historia hay quien desea el olvido y el manto
de supuesto perdón que otorgan los años sobre las barbaridades en que
incurrieron en esa época. Hay "historiadores" que "trabajan" para
hacer libros escolares conjuntos que "complejicen" (es decir, que
borren el paso de los hunos) y digan que no ocurrió lo que testimonios
dan como acontecido. Claro que todos aquellos participan de la torta
en nombre de la integración. ¿Desde cuándo esa dinámica social
inevitable, abarca la traición sucia y la adecuación, en favor del más
poderoso, de los hechos a la carta? Estos historiadores por demanda
son parte de la quintacolumna tradicional que ha existido en Perú.

Nótese, con claridad meridiana que el problema nunca fueron Chile o
los chilenos. Ellos hacen lo que en su concepción geopolítica les
parece lo más correcto. Obvio es que las demostraciones de que no
pararon en mientes, está en 1836-39 y 1889-83 y en adelante, porque
simplemente actuaron por la razón o la fuerza. La imbecilidad aquí
ambiente no comprendió esa actitud y se hundió en la mediocridad
contemplativa y en la muelle observancia que a la postre arruinó al
Perú. Dentro de esas taras, qué duda cabe, la hipocresía constituyó
una de las más aberrantes dolencias, pasada y presente.

Pruebas incontestables. Días atrás, el canciller José García Belaunde,
hombre notable por varias cosas: por pasar los 2 mts. de altura;
porque se enteró, ya añejo, sobre los asuntos de límites con Chile,
sin perjuicio que alguna vez comparó lo usurpado por el país del sur
en el Mar de Grau, con su chacra (dicho sea de paso, ello ilustra con
potente convicción la capacidad intelectual del sujeto); sostuvo en
entrevista en La Tercera que había la posibilidad de una consulta de
Chile al Perú si otorgaba este país a Bolivia salida al mar por el
norte de Arica. Nadie, con la modestísima, insuficiente e indignada
protesta de quien esto escribe, ha puesto el grito en el cielo por una
traición que contraviene el Tratado y Protocolo Complementario del 3
de junio de 1929 ¡realmente repugnante! La hipocresía hace meter a
todos el cuello bajo tierra.

Ayer mismo noticié acerca de esas rebajas de aranceles que están
amenazando la estabilidad y vida futura de una empresa limeña que da
trabajo a 600 peruanos porque otra firma extranjera estaría lista a
llegar con precios más baratos y así, con la quiebra de la actual,
comprar a barrer lo que quede y ¡nadie se da por enterado! ¡Cómo si
destruir al Perú constituyera un deporte inacabable! Este país es tan
pero tan rico, que avalanchas de delincuentes le han robado y
maltratado. Pero aún sigue otorgando sus ubérrimas dotes naturales.

La hipocresía, madre y maestra inconveniente y hasta enemiga, recaló
en Perú, se metió en su alma colectiva y no hay organismo que pueda
escaparse a su influjo nocivo, canceroso, auto-destructor. Se es tan
hipócrita en Perú que ni siquiera se admite la peligrosidad involutiva
a que nos está llevando el fenómeno disolvente. Y, por cierto, para
alegría de otros que adquieren barato, muy barato a los indignos que
siempre ruegan porque los compren. ¡Allá ellos!

Recordemos con González Prada:

"Porque en todas las instituciones nacionales y en todos los ramos de
la administración pública sucede lo mismo que en el Parlamento: los
reverendísimos, los excelentísimos, los ilustrísimos y los useseñorías
valen tanto como los honorables. Aquí ninguno vive su vida verdadera,
que todos hacen su papel en la gran farsa. El sabio no es tal sabio;
el rico, tal rico; el héroe, tal héroe; el católico, tal católico; ni
el librepensador, tal librepensador. Quizá los hombres no son tales
hombres ni las mujeres son tales mujeres. Sin embargo, no faltan
personas graves que toman a lo serio las cosas. ¡Tomar a lo serio
cosas del Perú!

Esto no es república sino mojiganga."

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.redvoltaire.net
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

Tuesday, November 06, 2007

¿Quieren cerrar Cierres Rey?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
6-11-2007

¿Quieren cerrar Cierres Rey?

Apareció ayer lunes 5 un aviso a toda página, multicolor y con las
siguientes llamadas notables: Privilegio de las marcas más famosas;
Por algo será; Cierres, etiquetas, cintas elásticas; Corporación Rey
S.A.; Exportando producto peruano al mundo. El asunto no pasaría de
ser un alegato comercial más, si no fuera por ciertas versiones que
empiezan a confirmar su siniestra presencia en el horizonte
empresarial peruano.

Conviene destacar, con subrayado decibel, que esta empresa tiene más
de 600 trabajadores, es decir cualquier sobresalto, crisis, déficit, o
trampa contra la misma, afectaría a un universo bastante grande que
tiene más de cinco décadas en el mercado nacional y que, hasta donde
se sabe, ostenta la bandera peruana de sus capitalistas principales,
ejecutivos y empleados.

¿Qué hay de cierto que la brusca baja de aranceles a la importación de
maquinaria e insumos para avíos y productos de cierres, cremalleras y
partes, estaría favoreciendo la infiltración de empresas extranjeras?
¿hay, por si las moscas, siempre es bueno preguntarlo, entre éstas,
una chilena? Para que ello hubiese ocurrido, habría el ejercicio
protervo de una práctica económica criminal: el dumping.

Según la Comunidad Andina: "Dumping es una práctica de discriminación
de precios que se verifica cuando una empresa exporta sus productos a
otro país a precios menores a los que vende en su mercado interno. La
figura de dumping se da cuando en el curso de operaciones comerciales
normales el precio de exportación de un producto es menor que el
precio interno de un producto similar destinado al consumo en el país
exportador."

Si, como pareciera ser el caso, otras empresas pueden ingresar sus
productos bajo esas características de precios menores a los que se
ofrecen en el mercado local, se estaría configurando esa mala práctica
que simplemente ¡quiebra cualquier negocio! Algo similar y con
profunda deslealtad, ocurriría si se deja ingresar firmas comerciales
extranjeras con capacidad de importar maquinaria con aranceles bajos o
inexistentes. ¿Cuál de estas características criminales, son las que
se están configurando en estas mismas semanas en Perú y con puntería
directa contra Cierres Rey?

Para que esta traición se cometa es indispensable la presencia de
autoridades coimeables en los diferentes ministerios que tienen a su
cargo los diferentes ciclos económicos por los que pasa el asunto:
Economía y Finanzas, Industria, Comercio Exterior, etc. Además, hay la
necesidad imperiosa –como oprobiosa- que vendepatrias a quienes no
importa –para nada- la industria nacional peruana, vendan sus
conciencias a precios negociables y de mercado sucio, para promover
las facilidades inmorales que siempre rodean la comisión de estas
atrocidades.

¿Se da el empresario peruano el respeto que merece? Para muchos, la
imagen del empresario local es la de un angurriento llorón, mendicante
de sinecuras y logrero episódico que acompaña a todos los gobiernos.
No hay duda que esta mala atmósfera se la han ganado no pocos
miserables que se hacen llamar empresarios aunque no lo sean y en
realidad sean empleados de transnacionales y de mucho poder. Pero, al
lado de estos elementos repudiados y antipáticos, hay otros, cuya
tarea ha sobrepasado las coyunturas y el sólo estar en el mercado
nacional y externo, exportando sus productos, traduce esfuerzo, tesón,
patriotismo, fuentes de trabajo y familias bajo el amparo productivo
que significa la empresa.

La empresa nativa necesita ganar y legitimar su lugar en la dinámica
productiva nacional. Defendiendo sus inversiones, capacitando a su
personal y pagándole bien para que encuentre en la relación laboral
aliciente y ganas de progresar en la plena conciencia que sus derechos
son irrenunciables. Entre estos, está, trabajar en forma excelente y
cobrar bien por dignidad propia y de su familia. ¿Cuánto de esto es
práctica común en las firmas nacionales? Por desgracia, se podría
afirmar que el porcentaje es bajísimo.

No obtante lo dicho, y vamos a averiguar de manera más profunda, hay
rumores intensos que apuntan a la fulminación de una empresa en
particular y con el sucio designio de colocar a otra foránea que
pagará menos, gozará de un régimen arancelario muy simpático y ad hoc
para explotar mejor a los trabajadores, facilidades tributarias y ¡lo
que es peor! en un claro atentado contra la industria nacional que si
no se pone los pantalones va a ser engullida de una manera poco viril
y hasta cobarde.

Resuena nuevamente en mis oídos, del aviso de Cierres Rey: Por algo
será. Averiguaremos.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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¿Coimean a ministro Wagner?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
6 -11-2007

¿Coimean a ministro Wagner?

Se ha tomado conocimiento que el viaje, estadía, hasta impuesto de
salida, del ministro de Defensa, Allan Wagner Tizón, ha sido pagado
por el gobierno chino. ¿Tanta miseria hay en el Estado peruano que no
puede sufragar lo elemental cuando viaja un burócrata como en el caso
de marras? Como nadie viaja gratis a cambio de nada, hay derecho a
preguntarse ¿qué está dando a cambio de tanta gentileza deleznable el
embajador Wagner? ¿coimean a titular de Defensa?

La Resolución Suprema que autoriza la visita oficial del ministro
Allan Wagner a China con todo pagado por el país anfitrión, incluyendo
el impuesto de aeropuerto, lleva el N. 223-2007-PCM. Esta clase de
documentos son simplemente escupibles por abyectos.

Nótese que el secretario de Defensa, nada menos que de Estados Unidos,
país de enorme potencial militar, geopolítico, decididor e importante,
estuvo en China por algo más de tres días. ¿Qué misión tan especial de
su irrisorio Núcleo Básico Eficaz, formulación onanista de palabrería
vacua, obliga a que Wagner Tizón esté en China durante largos doce
días y a expensas de esa nación oriental?

Cuando el interés nacional está de por medio, es decir, como capítulo
fundamental, principal e irrenunciable de cualquier hombre de Estado,
el funcionario, para que Perú no le deba a nadie ¡absolutamente nada!,
simplemente viaja con el peculio que le da la patria. ¿Qué es eso de
dejarse pagar minucias baratas para una excursión so pretexto de
coordinaciones militares? No olvidemos que dádivas quebrantan penas.
En petisos y también en quienes pasan el 1.90 mts., altura en que la
inteligencia, cuasi inexistente, deja de funcionar en su pobrísimo
10%.

La dignidad de un país, por pobre que fuese, nunca deja de tener los
recursos mínimos para pagar: un pasaje, estadía indispensable y los
impuestos de viaje. ¿Será mucho pedir a los turistas que paguen de su
bolsillo, los safaris exóticos que emprenden para aparentar la
importancia que NO tienen? ¿será que la prensa acrítica, amiga y
comprada que manejan en ciertos predios gubernamentales y no
gubernamentales, donde se callarán absolutamente los indecorosos
detalles de que vamos dando cuenta?

Pocos meses atrás, el embajador Wagner, cuyos conocimientos de Defensa
o cualquier arte parecida, se reducen a menciones de una ridícula
seguridad cooperativa, copia de la tesis gringa luego del ataque de
setiembre en Nueva York, años atrás, no tuvo mejor idea que noticiar a
los polpotianos terroristas que actúan en la zona de VRAE que retiraba
a los militares, con una candorosidad lindante con la absoluta
ineptitud de que es protagonista cotidiano este señor. Por tanto, la
pregunta, siempre en el marco de su viaje de turismo, es importante:
¿qué tecnología novedosa tienen los chinos en materia de defensa
militar aplicable a los complicados parajes serranos y selváticos del
interior peruano? A nadie escapa que la nación asiática ha logrado
asombrosos desarrollos comerciales y que su "socialismo" –capitalismo
descarado- de Estado, ha conseguido catapultar su economía. Pero de
allí a que pontifiquen sobre cómo combatir al terrorismo o al
narcotráfico, hay un abismo. Y que sea Wagner el interlocutor, parece
una ridiculez de altísimo nivel: este caballero no diferencia un
tanque de un ornitorrinco. O, como diera muestra, años atrás, no
entiende que la historia no se reescribe o se re-estudia para
maquillarla, como firmara contra Perú en 1985 en un acta lamentable,
con su par chileno de entonces y que siempre constará en su muy
mediocre carrera diplomática.

La frivolidad con que se manejan los ministros del gobierno del señor
García Pérez es abominable. Viajan con frecuencia y por cualquier
motivo. Parecieran vivir, pagados por el pueblo peruano, sólo para
"ejercer influencia" en los legisladores de Gringolandia en Capitol
Hill, como si alguno de estos descamisados, sin patria, bandera o
himno nacional, pudiera hacer algo con parlamentarios que los miran
como plumíferos de países bananeros (aunque sea con faldas y obesas),
pedilones y rogones de avemarías y muchos dólares. A ese conjunto,
acaba de sumarse y por largos doce días, Wagner Tizón, el ministro de
Defensa a quien el gobierno de China ha pagado pasaje, estadía y hasta
el impuesto de salida. ¡Qué verguenza impresionante!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

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Monday, November 05, 2007

¿Estado, culpable por omisión?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
5-11-2007

¿Estado, culpable por omisión?

Afirmó Francisco Soberón de la Asociación Pro Derechos Humanos
(Aprodeh) "si bien no se ha determinado judicialmente quiénes
asesinaron al ex dirigente minero Saúl Cantoral y a la activista
Consuelo García, recordó que el Estado es responsable no sólo por
acción sino por omisión..... que el crimen no se haya esclarecido es
también responsabilidad del Estado, quien debe asumir eso, así las
violaciones a los derechos humanos hayan ocurrido en otro gobierno"
Andina, 4-11-2007)

En buen romance, aunque no se haya determinado quiénes fueron los
autores de los crímenes, el Estado peruano, sí o sí, debe hacerse
cargo del hecho de sangre, asumir las responsabilidades, pagar las
puniciones a los deudos del infame hecho, culparse a sí mismo porque
alguien referido o pagado por alguna entidad de derechos humanos así
lo sostiene peregrinamente. La infabilidad no asiste a ninguno de los
protagonistas, así sea un asalariado no tan inocente ni desinteresado
en propiciar la culpabilidad automática y per se del Estado. ¿Es eso
lo que dice el derecho penal internacional?

En el artículo La Corte Internacional de Justicia y la Corte de San
José, el embajador Félix C. Calderón anota los siguientes párrafos:

"Y con el objeto de definir mejor la responsabilidad internacional del
Estado acusado en el genocidio de Srebrenica, la CIJ elucidó tres
aspectos relacionados con la misma. En primer lugar, no podía probarse
de manera concluyente que los agentes serbios involucrados en la
masacre se encontraban sometidos en ese momento a la "total
dependencia" del Estado. En segundo lugar, no era posible determinar
si esos actos genocidas fueron cometidos siguiendo instrucciones o
directivas de los órganos del Estado o si éste estaba en condiciones
de ejercer un control efectivo sobre las operaciones. Tampoco el
Estado denunciante había presentado prueba documental de la existencia
de esas instrucciones, expedidas con esa intención específica (dolus
specialis). Por último, con base en los elementos probatorios
alcanzados por Bosnia, la Corte de La Haya concluyó, asimismo, que no
podía considerar a Serbia culpable de complicidad en el crimen de
genocidio en tanto no pudo demostrarse de manera concluyente que las
autoridades de Belgrado hayan sido informadas, de inmediato, de la
decisión tomada en el terreno de eliminar físicamente a la población
masculina adulta de la comunidad musulmana.

En fin, con relación a la obligación del Estado denunciado de
indemnizar a las víctimas o a sus deudos, la CIJ precisó que los daños
y perjuicios invocados por el Estado denunciante no eran consecuencia
del comportamiento ilícito de Serbia, en la medida que no podía
demostrarse con total certidumbre si el genocidio de Srebrenica se
hubiera impedido de haber actuado Serbia de conformidad con sus
obligaciones jurídicas. Para la Corte no había relación de causalidad
entre la obligación que tenía Serbia de prevenir y el genocidio
propiamente dicho. Por lo tanto no cabía ninguna reparación
pecuniaria, siendo suficiente a guisa de satisfacción la sentencia
misma en el acápite que establece la culpabilidad de Serbia por no
haber prevenido ese horrendo crimen. Y punto.

Como se ha podido comprobar, la lógica jurídica seguida por los jueces
del más alto tribunal mundial (de indiscutible versación jurídica y
con vasta experiencia en el ejercicio de la magistratura), se asienta
en el principio inconmovible de causalidad en virtud del cual hay una
relación directa, de efecto-causa, entre los actos o hechos y la
intención específica (dolus specialis), y esta relación debe
materializarse dentro de un marco concreto de acción en que los
agentes obedecen directamente a quienes deciden de acuerdo con las
instrucciones impartidas a priori. Es más, queda implícita en la
sentencia de la Corte que el compromiso de los Estados en la
Convención sobre la prevención y represión del crimen de genocidio,
implica juzgar y sancionar a los individuos y grupos culpables, en
tanto es un absurdo que el Estado se comprometa a castigarse a sí
mismo. De allí fluye, en ausencia de prueba en contrario, que la
responsabilidad penal de los Estados partes de ésa y cualquier otra
convención debe ser expresamente señalada en el texto del respectivo
instrumento internacional y no inferirse arbitraria o
discrecionalmente. El Estado no puede ser culpable de un acto criminal
cometido por un actor individual o por un grupo de actores. Y se
plantearía el problema de la competencia jurisdiccional de la Corte si
sentencia en ese sentido, puesto que no tiene competencia penal y el
procedimiento a seguir tampoco se ciñe estrictamente al procedimiento
penal."

El crimen de que fueron víctimas Saúl Cantoral y Consuelo García es un
hecho repudiable, atroz y que merece toda la condena posible porque no
hay justificación a quitarle la vida a nadie por razón alguna. Pero,
nótese que el propio señor Soberón expresa que el crimen no ha sido
esclarecido, es decir, que no hay culpables claros ni vectores a los
que sindicar con nombre y apellido. ¿Por causa de qué esta persona
furiosamente clama porque el Estado, en vista de esa nebulosa
jurídica, tiene que necesariamente auto-inculparse? ¿para darle razón
a la Corte de San José y sus generalizaciones ya conocidas? El derecho
penal internacional no acompaña a Soberón, cuyas expresiones parecen
las del fanático que culpa a tontas y a locas, pero no esgrime la
exactitud que sí reclamaron y proclamaron los jueces que en el tema de
Sbrebenica sobre el efecto-causa, entre los actos o hechos y la
intencion específica.

Las discusiones jurídicas son, casi siempre para especialistas, pero
aquí hay algo señalable o, mejor dicho, pasible de repulsa categórica.
Cuando faltan pruebas o indicios exactos o señas irrefutables,
entonces, el último y mejor "recurso" y chivo expiatorio, es el
Estado, a cuya cabeza se pagan copiosos dólares de multa, llamadas
reparaciones. En este caso, el Estado peruano que sufragan 28 millones
de habitantes que tendrá que pagar esas multas a los deudos. ¿Cuánto
de eso va a parar en los intermediarios? Si no los hay, enhorabuena.
La pregunta es ¿hay prueba irrefragable de sistemática, mecánica y
científica, colusión del Estado en estos crímenes? Si Soberón mismo
entiende que no y así lo declara, y al parecer el derecho
internacional penal, para actuar y hacerlo de modo limpio, lo demanda
inconcusamente, no es posible, entonces, apotegmáticamente culpar al
Estado por una supuesta omisión que lo incrimina de forma automática.
Porque es simplemente un absurdo y un facilismo contra las mismas
leyes del derecho penal internacional.

Dura lex, sed lex. Hagamos abstracción de las interpretaciones
volitivas o simpáticas a los defendidos ocasionales o de oportunidad
porque son rentables o generan ingresos. Eso alude simplemente al
mercenarismo del que parecieran hacer ostentación ciertos
irresponsables que hablan cuanto se les viene a la mente. Y ni los
derechos humanos pueden dar patente de corso para esta barbaridad, ni
pueden ser éstos, mercancía o pasaporte para llenarse de dinero,
violando ¡los derechos humanos de otros con buena voluntad y anhelo
intachable de justicia y verdad! Soberón es peruano y como tal tiene
ineludibles deberes, distinguiendo lo nacional de aquello que el
mecenazgo externo manda. O impone.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

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CG: denuncia irregularidades en Camisea

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
2-6-2007

CG: denuncia irregularidades en Camisea

"Un equipo de auditores de la Contraloría General de la República
detectó irregularidades en torno a la licitación internacional de
Camisea, el proyecto gasífero más importante del país, tras realizar
una inspección en Proinversión.

Por ello, el ente fiscalizador autorizó a su procuradora iniciar
acciones legales contra los funcionarios responsables, según se
conoció por El Peruano.

De acuerdo con la investigación de Contraloría, las fallas detectadas
se encuentran en el concurso público que otorgó la licencia de
explotación del hidrocarburo, en el Cusco, celebrado en febrero del
2000. La buena pro le fue adjudicada al consorcio internacional
Upstream, conformado por Pluspetrol, Hunt Oil y Techint.

Conforme a lo expuesto, el Comité Especial Camisea (CECCAM) y la
Comisión de Promoción de la Inversión Privada (Copri, hoy
Proinversión) fijaron en las bases un pago fijo de regalías, cuando la
Ley Orgánica de Hidrocarburo establece que el monto es variable y
susceptible de cambios en función a factores exógenos.

El equipo investigador de Contraloría concluyó que esta variación
permitió al consorcio ganador ahorrarse una fuerte suma de dinero,
pues el pago al Estado hubiera sido mayor con un pago de regalía
oscilante. Más aún si se toma en cuenta la subida del precio
internacional de petróleo y los minerales en los años recientes". La
República 2-6-2007.

Muy temprana, valiente y directa, fue la crítica que hiciera
¡precisamente! a esta falta de definición en el monto de las regalías,
el ingeniero Carlos Herrera Descalzi, ex ministro de Energía y Minas y
quien, por haberlo hecho, aquí en Perú y fuera del país, se ganó un
puesto en el índex aunque estuvo en su papel cívico de denunciar lo
que hoy viene a confirmarse por falta de decisión y pantalones.

También, con una cuota modestísima, es cierto, y desde la primera
hora, nos cupo criticar, aportar datos, filmar in situ, comprobar
irregularidades contra el medio ambiente e hicimos un trabajo en
vídeo, Valle de La Convención, Cusco: Tierra de Nadie, que la prensa
¡toda! limeña y con pretensiones de nacional, nunca acogió por razones
que aún están en el misterio. Felizmente la Comisión Investigadora del
Congreso que indagó por las repetidas fallas en el gasoducto-estafa de
Camisea, reivindicó el documental y lo hizo uno de sus aportes
principales.

En un país que todo lo olvida porque el colectivo de "pensamiento"
está diseñado para tal avieso propósito, es conveniente y fraternal
como respetuoso, traer a la memoria la figura invicta del ingeniero
Carlos Repetto Grand quien tuviera en público y en privado, en la
prensa y en la radio, en la televisión o en la tribuna a que fuese
convocado, aquí y afuera, un destacadísimo papel crítico sobre lo que
llamamos entonces ¡la estafa de Camisea! El se fue apenas llegado a
los 70 años en el 2005, sin embargo, sus enseñanzas y señalamientos,
como el que subrayó sobre Camisea, hoy son rescatados nada menos que
por la Contraloría General de la República.

Viene a cuento recordar una expresión de hace un lustro y que tiene
también entre sus firmantes a un buen amigo, recientemente
desaparecido, el ingeniero Rafael Iriarte. No son pocos los patriotas,
tampoco escasean aquellos que aman al Perú y que pelean fieramente por
su preservación digna y altiva por un país justo, culto y libre.
Leamos.

¡Camisea debe estar en manos peruanas!*
Julio-2002

Las reservas de gas de Camisea son la gran oportunidad de desarrollo
energético, agrícola, petroquímico, social y básico de la macrorregión
sur en particular y del Perú todo para la próxima centuria. Esta
riqueza no admite negociaciones sospechosas, especulaciones bursátiles
o intervenciones de firmas no calificadas, técnica ni financieramente,
en su gestión, exploración, explotación y desarrollo integral. Para
los peruanos Camisea es la nueva esperanza irrenunciable de un
patrimonio nacional, llave de su futuro, pasaporte al progreso y
afirmación de su designio de, sin empeños ni trastiendas, forjar un
Perú libre, justo y culto, a través de la oferta masiva de trabajo,
potenciación de los campos y, sobre todo, del conocimiento que los
peruanos sí podemos manejar proyectos de la munificente envergadura de
que está dotado el Cusco.

El Contrato de Licencia para la explotación de hidrocarburos en el
Lote 88, Gas de Camisea, firmado el 28 de noviembre del 2000, entre
PerúPetro S.A. y Pluspetrol Perú Corporation, Sucursal del Perú; Hunt
Oil Company of Perú LLLC, Sucursal del Perú; SK Corporation, Sucursal
Peruana, e Hidrocarburos Andinos SAC, NO GARANTIZA ni la soberanía
peruana sobre los recursos energéticos ni la limpidez de un contrato
en el cual se identifican múltiples irregularidades que comienzan con
la NO PUBLICACION de este convenio en el diario oficial El Peruano,
desde su suscripción a la fecha.

Por ligereza, irresponsabilidad o dolo de TRES GOBIERNOS (dictadura de
Kenya Fujimori, transitorio de Valentín Paniagua y del actual de
Alejandro Toledo), se han dejado pasar condiciones, cláusulas,
procedimientos, cálculos, incumplimientos, contrabandos,
irregularidades, desde todo punto de vista INACEPTABLES E INDIGNOS
para el Perú, su pueblo y su historia. Entre ministros cómplices,
mandatarios débiles o interesados, ejecutivos hábiles en estafas y
acciones especulativas se ha llegado hasta al colmo de declinar el
patrimonio peruano del gas a favor de empresas formadas a última hora,
con capitales exiguos y de discutible capacidad técnica en el
especializado negocio petrolero y energético.

Hasta la fecha, los responsables no han contestado una consulta
puntual acerca de si las fianzas a que están obligadas las empresas
favorecidas han sido entregadas y si son claramente ejecutables a
favor del Estado peruano. Esta información no puede ser secreta ni
estar oculta a los peruanos. Si las fianzas no hubieran sido
entregadas según reza el contrato, éste es NULO en todos sus aspectos.

El Contrato actual, en sus términos y condiciones lesiona la soberanía
del Perú, una sola cláusula la 8.6 es la nueva página 11 cuyo
abominable recuerdo llena de vergüenza a sus fautores y rememora las
enérgicas jornadas de protesta de entonces que ratificaron que la
patria no se vende, la patria se defiende.

De ese modo, la imagen de país capaz de contratar con diáfana voluntad
de cumplimiento del Perú se ve seriamente erosionada ante el mundo.
Aparecemos como un país de pillos redomados; de gobernantes corruptos
y de negociadores capaces de coimear a todo aquel que se ponga al
frente. ¿Alguien puede explicar las razones por las que las grandes
empresas petroleras del mundo abandonaran su participación en este
contrato cuyo valor comercial agregado se estima en poco más de US$
300,000 millones de dólares? El contrato en mención contribuye, y de
pésima manera, a retratar al Perú como a una nación deleznable, inepta
para proyectar su futuro a través de convenios inmaculados y libres de
cualquier sospecha de manejos inadecuados.

Nosotros, los profesionales, estudiantes, amas de casa, trabajadores,
sin distinción de credos o razas, premunidos de un patriotismo
constructivo y cívico, hemos decidido desde abajo, desde la sociedad,
en uso de nuestros inalienables derechos a ejercer el nacionalismo y
capacidad de planificar que nos viene de ancestro, conformar el
Consorcio Cívico por Camisea y convocar ampliamente a los peruanos sin
distingos de ninguna especie a demostrar que hay en el Perú
promotores, ingenieros, técnicos y operarios capaces de llevar
adelante el desarrollo de la explotación integral del gas de Camisea.

¡Camisea debe estar en manos peruanas!

EL COMITÉ ORGANIZADOR Consorcio Cívico por Camisea

Carlos Repetto Grand
Federico Mena López
Rafael Iriarte
Pedro Flecha
Herbert Mujica Rojas

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Friday, November 02, 2007

¡Cuasi solos, pero más fuertes que nunca!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
2-11-2007

¡Cuasi solos, pero más fuertes que nunca!

Tuve, días atrás, la peregrina como insólita idea de plantear un
esfuerzo de asociación de voluntades, ideas, cuanto que de recursos
tangibles e intangibles, con el revolucionario y valiente elan de
estudiar, diseccionar y denunciar a una mafia de embusteros
multidisciplinarios que se alaban entre sí, se enriquecen con la
pobreza y que ha establecido una dictadura monopolizadora de ciertos
temas que dan muchos y abundantes dólares. A nadie escapa la certeza
que una tarea hercúlea como aquella, demanda enorme inversión de
tiempo e investigación. Y tampoco, que son muy pocos los que se han
atrevido a romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz.

Entonces, comunicador, noticié de la decisión. Encontrando sorpresas
inesperadas y fraternas. De inmediato, varios se apuntaron con
grandilocuentes dosis de entusiasmo, aliento, buenas ideas, magnífico
humor y las consabidas advertencias de lo políticamente incorrecto que
podría resultar semejante comisión. De quienes no esperaba nada,
llegaron con su hermosa carga material y militante.

Sin embargo, y aunque esta nota no sea sino una de humor muy personal
y de confesión ante el hecho, la desidia, indiferencia, silencio
sepulcral, "prudencia" exacerbada, también dieron testimonio vívido y
hubo quienes no se dieron por enterados, ni siquiera para pronunciar
un simple como entendible no, y ahora son inexistentes o han viajado
de súbito. Es parte de la vida y símbolo triste que evidenciaría que
en Perú las empresas, las grandes fraternidades humanas, si no están
sufragadas por algún premio de lotería, entonces, son imposibles o
quimeras de soñadores profesionales. Y por tanto, irrealizables.

El facto no podía ser más desopilante. ¿Representaría esto el abandono
de la partida o la prematura muerte del trabajo que nos propusiéramos
antes como piedra de toque y reto contemporáneo a investigar, escribir
y denunciar? ¡Por supuesto que no! ¡Estamos cuasi solos pero más
fuertes que nunca!

Años atrás en La fe del carbonero, 15-7-2003, escribí, luego de una
malograda, por mano y conspiración ajena, experiencia periodística, lo
siguiente: "Con la fe del carbonero que echa el mineral para que la
máquina no pare ni dubite en su impulso dinámico, con el amor a una
causa de justicia, en la identificación con el Perú, sus tradiciones y
su gente multicolor, plurilingue, me quedo en la avalancha de los
nuevos tiempos que no son otros que los del nacionalismo continental y
desarrollo con igualdad de oportunidades."

Por tanto, a quienes se han embarcado a navegar contra viento y marea,
hay que decirles que todo sigue igual y con ratificados impulsos
anhelantes del triunfo de nuestra victoria noticiosa. Poco vale, si
importa acaso un ardite, la frialdad novísima de quienes ahora están
atacados de mudez imprevista; no interesa el desinterés calculado del
pesimista que da todo por perdido sin presentar pelea ni atreverse a
hacerlo en buena lid con clase y rutina de ganadores; es entendible
que al conservador le sea importante dejar las cosas como están porque
así vive feliz. Si feliz se puede ser cuando millones transitan por la
pobreza material y, sobre todo, espiritual, más misérrima. Sin
ambiciones, ni horizonte, ni voluntad de horadar la montaña y
construir los nuevos caminos y carreteras para el pueblo peruano. En
fin, cada quien es dueño de sus decisiones.

Esta humilde cantata de optimismo es la promesa que vence
obstinaciones, conquista porvenires, derrota negativismos. Y si hay
que morirse de algo, que sea de un ataque de fe. De fe en el Perú, de
fe en el prójimo que sí se arriesga y de fe en que los rutilantes
signos de los próximos andares serán creación heroica de los hombres y
mujeres que vibran con el fuego espectacular que construye países y
proyectos nacionales. Gracias a los intrépidos y una mirada
contemplativa para aquellos que creen que las cosas caen del cielo. O
por la gracia de algún dios dadivoso y bienhechor.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

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Thursday, November 01, 2007

Agresión a peruanos en Chile

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
1-11-2007

Agresión a peruanos en Chile

El testimonio que se publica corresponde a un sociólogo chileno,
Ricardo Jiménez, que denuncia la xenofobia manifestada contra
migrantes peruanos, ciudadanos que pagan impuestos, contribuyen a la
economía local y a la de su país de origen con el envío de cientos de
millones de dólares a sus familiares en el terruño; y representa un
hecho inocultable de racismo e intolerancia. ¿Creerá cierta gente que
hace un favor a los migrantes? Aquí al Perú llegaron, luego del 11 de
setiembre de 1973, decenas de miles de chilenos. No pocos hicieron
familia y afincaron desde entonces. Y que se sepa se les dio albergue,
trabajo, posibilidad de no morirse en vida y se los asimiló de algún
modo.

Conviene preguntarse si, ahora que se han dado medidas para la
regularización de los migrantes, en Chile se cree que los peruanos
allí residentes son todos elementos de mal vivir. ¡En ningún país del
mundo hay cerca de 80 mil personas dedicadas a tales quehaceres
propios de rufianes de baja estofa! En cambio sí están produciendo y
sufragando tributos, insertos en los ciclos económicos de servicios,
industria y labores de mil y un naturalezas. ¡Así son las corrientes
migratorias!, a veces de norte a sur, o de sur a norte como ocurrió
cuando en el siglo XIX miles de chilenos avecindaron en Antofagasta y
con los años simplemente, bajo pretextos y argumentos múltiples, se
quedaron con ella! No sólo eso, luego la emprendieron contra el norte
y enajenaron Tarapacá y Arica. Solo en 1929 y tras la ardua
negociación del Tratado y Protocolo Complementario del 3 de junio de
ese año y peleado palmo a palmo por Augusto B. Leguía, devolvieron
Tacna.

Estamos ciertos que la idiotez aquella de "raza chilena" (es obvio que
el uso abusivo del gentilicio desacredita a sus propios autores) o de
la, por sectores fundamentalistas, alegada superioridad, no convence a
nadie. Aquí en Perú, tierra ubérrima, plena en riqueza natural
pesquera, ictiológica, minera, gasífera, demográfica, de pasado
cultural exhibible, hay aproximadamente 5 mil millones de dólares
invertidos por empresas chilenas. La lógica indica que no vendrían si
no fuera porque encuentran razones poderosísimas para trabajar en
Perú. No obstante a nadie se ata u obstaculiza si cree que debe irse a
otra parte. Entonces, el razonamiento indica, a las claras, que los
comportamientos subalternos, propios de matones, no ayudan a una
complementariedad que debe ser la tónica indispensable entre pueblos
vecinos.

Ni los parlamentarios, siempre en sus nubes gárrulas llenas de patotas
de secretarias y pelotones de asesores; de ministros borrachos de
celebrar un TLC que favorece a determinados y minúsculos cogollos
exportadores; de vendepatrias en Cancillería cuyas embajadas y
consulados son huecos negros gigantescos abiertos para toda clase de
abusos contra los mismos peruanos; pareciera preocuparse del enorme
contingente de hombres y mujeres compatricios que trabaja en Chile
porque aquí, simple y llanamente ¡no tienen oportunidad!

Si ellos callan porque su cobardía congénita así les impele o su
mediocridad no les da para más, es un asunto de esa casta en proceso
de putrefacción acelerada. Quien siembra vientos, cosecha tempestades.
A partir de la fecha y en servicio de esa noble, dinámica y avanzada
multitud de peruanos que trabajan en Chile, lejos de la patria, pero
teniéndola siempre presente, nos ponemos a disposición de sus
esperanzas, de sus reclamos, de sus horizontes y, qué duda cabe,
también de sus buenos deseos de contribuir limpia y honestamente a la
buena convivencia en el país ajeno que merece el mejor comportamiento
cívico en todas las circunstancias.
..........................................................................................................

Carta abierta al país

El país ha sido testigo de un nuevo atentado a la más mínima e
imprescindible responsabilidad social y ética de un medio de
comunicación masivo: el canal de televisión "Chilevisión", que ayer 29
de octubre a las 22 horas en su programa "Chile anónimo", se dedicó a
esparcir sin tapujos el veneno de los prejuicios, los estereotipos y
la xenofobia en contra de la comunidad inmigrante peruana, con la
incontestable consecuencia de despertar en la población chilena las
pasiones y discursos más egoístas y destructivas, los anti-valores y
las actitudes irreflexivas de tipo chauvinistas y anti inmigratorias
del todo peligrosas socialmente.

El nazi-fascismo europeo, los bestiales genocidios étnicos en la
ex-Yugoslavia y la latencia de la deuda histórico-moral de los
Estados–Nación de la región con nuestros pueblos originarios, emergida
con fuerza en la actualidad, entre muchos otros ejemplos, muestran
incontestablemente que la tentación de caer en estas actitudes y
discursos para obtener dividendos inmediatos, trae inevitablemente
aparejado el precio de rebajar la cultura y capacidad reflexiva de los
ciudadanos, abonando el campo social para el surgimiento de toda clase
de fenómenos insanos socialmente y, en este caso, obstaculizadores de
la imprescindible integración regional sudamericana.

Abandonando la mínima seriedad profesional periodística, una vez más,
sin tapujos ni controles, se han falseado datos y tergiversado las
realidades del fenómeno inmigratorio en Chile, dando la falsa imagen
de que el sector precario de esta inmigración constituye su gran
mayoría, generalizando situaciones de mala convivencia que sí existen
pero que son sin ninguna duda minoritarias y constituyen casi una
necesidad estadística. ¿Acaso no sería fácil encontrar casos similares
a todos los exhibidos en este programa entre la comunidad chilena (y
en cualquier otra)? ¿Y sería dable generalizarlos y presentarlos como
representativos de la mayoría de los chilenos, como este programa ha
hecho con total impunidad?

¿Ignora Chilevisión que por cada inmigrante en Chile hay al menos tres
chilenos en el exterior y que el intercambio migratorio beneficia neta
e indudablemente a Chile en todos las esferas económicas y culturales?
¿Ignora el señor Sebastián Piñera, dueño del canal irresponsable, que
esta actual inmigración es consecuencia de un modelo económico en Perú
del que él mismo ha sido uno de los principales beneficiarios,
enriqueciéndose a manos llenas con la precariedad de buena parte de
ese pueblo? ¿Es ésta una muestra de su "vocación democrática", "de sus
principios católicos", que espera extender al país si es elegido
presidente? Dios nos guarde!!!

Ante este impresentable empobrecimiento ciudadano por parte del
chauvinismo y la criminal irresponsabilidad social de Chilevisión,
sólo cabe un llamado enérgico a su denuncia, y a apurar la
promulgación de la urgente "Ley anti discriminación" que duerme en el
Congreso desde 1998 y que permitirá castigar estos programas como lo
que son: delitos.

Santiago de Chile, 30 de octubre de 2007

Ricardo Jiménez A.
Sociólogo chileno

--
Carolina Huatay Alvarez
Directora
Programa Social a Migrantes
Proandes; programamigrantes@gmail.com
Catedral Nº 1009 Of. 406 Santiago de Chile
Fono (0056-2) 688-4151

Wednesday, October 31, 2007

Nuestros legisladores

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
23-11-2005

Nuestros legisladores
por Manuel González Prada

I

Durante la legislatura de 1906, un senador tuvo la sencillez o la
malicia de afirmar en plena cámara: "Hace algunos años, el Poder
Parlamentario del Perú es nominal. Es inútil oponerse a ningún plan o
proyecto que venga del Ejecutivo, puesto que es seguro que todo
proyecto del Ejecutivo ha de aprobarse, cualesquiera que sean sus
consecuencias".

No desde algunos años únicamente, sí desde los comienzos de la vida
republicana, nuestras Cámaras Legislativas hicieron un papel tan
degradante y servil, que muchos diputados y senadores merecieron
figurar en la servidumbre de Palacio.Y ¿qué más podrían ser los
elegidos por el fraude o la imposición de los Gobiernos? Uno que otro
individuo de elevación moral, una que otra minoría de sanas
intenciones, no borran el estigma de la corporación.

Minorías, mayorías, palabras de significación aleatoria cuando se
piensa que nuestros legisladores suelen amanecer oposicionistas y
anochecer ministeriales. Hasta en las minorías de apariencia más
homogénea conviene señalar a los hombres-convicción, a los que
sostienen una idea, para distinguirles de los hombres-polea, de los
que chirrían por no estar lubricados con el aceite de la Caja fiscal.
Los oposicionistas de buena fe, desengañados por la indiferencia de
sus compañeros y aburridos con la insufrible garrulería de los
adversarios, acaban por enmudecer, convenciéndose de que no se
argumenta con masas de ventrales, como no se pega testaradas a un muro
de calicanto ni se da puñetazos a un zurrón de sebo.

En cuanto a las mayorías, no todos sus miembros rayan a la misma
altura, pues mientras unos pocos actúan maliciosamente, sabiendo de
qué se trata y hacia dónde se camina, los demás no conocen el terreno
que pisan ni oyen razón alguna, salvo las venidas del Gobierno y
comunidades en forma de orden conminativa. La masa congresil procede
con los Presidentes como el rucio con Sancho: hace que entiende,
agacha las orejas y trota. El Cardenal de Retz decía que Todas las
grandes asambleas son pueblo. Si viviera entre nosotros, afirmaría que
los congresos del Perú son populacho.

No obstante la sumisión, hubo épocas en que un espíritu de rebelión
parecía inflamar la sangre de senadores y diputados. Los griegos
vivaqueaban en los salones del Poder Ejecutivo, los troyanos acampaban
en los dos locales del Poder Legislativo. Por momentos se esperaba el
choque y la hecatombe; pero nada, ni cadáveres ni heridos. En lo
inminente del agarrón mortífero, en lo que llaman el instante
sicológico, vino la reconciliadora lluvia de oro. Simple chantage.
Algo podrían contarnos Dreyfus y Grace. Regla general: minorías tan
valiosas como las mayorías, pues las unas no abrigaron propósitos
mejores que las otras. Hoy mismo, en oposicionistas y gobiernistas no
vemos luces y tinieblas que batallan por obtener la victoria, sino
tizones que humean en lugares opuestos.

Entonces ¿de qué nos sirven los Congresos? ¿Por qué, en lugar de
discutir la disminución o el aumento de las dietas, no ponen en tela
de juicio la necesidad y conveniencia de suprimirse? ¡Qué han de
hacerlo! Senadurías y diputaciones dejan de ser cargos temporales y
van concluyendo por constituir prebendas inamovibles, feudos
hereditarios, bienes propios de ciertas familias, en determinadas
circunscripciones. Hay hombres que, habiendo ejercido por treinta o
cuarenta años las funciones de representante, legan a sus hijos o
nietos la senaduría o la diputación. No han encontrado la manera de
llevarse las curules al otro mundo. Haciendo el solo papel de amenes o
turiferarios del Gobierno, los honorables resultan carísimos, tanto
por los emolumentos de ley y las propinas extras, como por los favores
y canonjías que merodean para sus ahijados, sus electores y sus
parientes. Comadrejas de bolsas insondables, llevan consigo a toda su
larga parentela de hambrones y desarrapados. En cada miembro del Poder
Legislativo hay un enorme parásito con su innumerable colonia de
subparásitos, una especie de animal colectivo y omnívoro que succiona
los jugos vitales de la Nación.

El actual Ministro de Hacienda declaró ante las Cámaras Legislativas
que "muchas obras públicas de urgente necesidad se aplazaban
indefinidamente, porque el dinero asignado para ellas se invertía en
pagar Congresos ordinarios y extraordinarios". El zurriagazo no
levantó la más leve roncha en la epidermis de los honorables: fue
ovillo de lana, arrojado contra el pellejo de un hipopótamo. El
merecido agravio, lejos de amenguarles el apetito, les enardeció el
hambre, así que alevosamente, en sesión secreta, se adjudicaron la
renta anual de tres mil seiscientos soles. Después, echándola de
sensibles a la indignación general, quisieron volver sobre sus pasos y
hasta darse el lujo de renunciar a las dietas: pura broma (no la
llamaremos bellaquería), pues mientras en el Congreso lanzaban
discursos henchidos de un desinterés sanfranciscano, fuera de]
Parlamento y en amena compañía celebraban con estrepitosas
francachelas el advenimiento de los tres mil seiscientos al año.

Y ¡cuánto bueno podría hacerse con el dinero malgastado en fomentar la
logorrea parlamentaria! La protección al ganado lanar y al vacuno
daría más beneficios que el mantenimiento del régimen representativo.
Nadie negará que un kilo de buena lana o un litro de buena leche, vale
más que el pliego de interpelaciones formuladas por un senador
oposicionista, o que la resma de discursos emitidos por un diputado
ministerial. Decimos logorrea, pues lo que nuestros legisladores
hablan corresponde muy bien a lo que hacen. Como autómatas parlantes o
bombas de arrojar discursos, funcionan tan desastradamente que a
menudo se llevan de encuentro el sentido común y la Gramática.
Desearíamos que algún tenaz rebuscador de papeles volviera y
revolviera el Diario de los Debates, para averiguar cuántas partículas
de oro se esconden bajo esa inconmensurable montaña de cascote y
desperdicios.

II

Volvemos a preguntar ¿de qué nos sirven los Congresos? sirven de
prueba irrefragable para manifestar la incurable tontería de la
muchedumbre, al dejarse dominar por una fracción de gentes maleables,
a medio civilizar y hasta analfabetas, sin la más leve inclinación a
lo bello ni a lo justo, con el solo instinto de husmear por qué lado
vienen los honores y el dinero, o hablando sin mucha delicadeza, la
ración de paja y grano.

A más de tenernos por cerca de medio siglo bajo la Constitución
retrógrada de 1860, los Congresos nos han dictado la Ley de Elecciones
y el Código de Justicia Militar: la primera que pone toda la máquina
electoral en manos del gobierno, es decir, del Presidente; el segundo
que sanciona todas las iniquidades posibles, desde la pena capital
hasta la confiscalización de bienes, y coloca perennemente a la Nación
bajo un régimen que no se disculpa sino en el estado de sitio.

Mas, no sólo el Perú, casi todos los pueblos del orbe civilizado
abrigan la ilusión de que el sistema parlamentario inicia y afianza el
reinado de la libertad. Como un autócrata domina por la fuerza,
valiéndose de genízaros o de cosacos, así un presidente constitucional
puede ejercer tiránicamente el mando, apoyándose en cámaras de
servidores abyectos y mercenarios. Congresos tuvimos en el Perú que
valían tanto como un batallón de genízaros o un regimiento de cosacos.
Venga de un solo individuo, venga de una colectividad, la tiranía es
tiranía.

Los Congresos sucederán a los Congresos pareciéndose los unos a los
otros, legándose sus dos cámaras y su elocuencia, como los camellos se
trasmiten sus jorobas y los cerdos su gruñido. Nuestros legisladores
seguirán legislando, sin averiguar si causan admiración o menosprecio
ni cuidarse de si el país acepta o rechaza las leyes, no pensando sino
en recibir la consigna oficial y captarse la benévola y aprobatoria
sonrisa del gran elector. En lo que muestran honradez relativa o
fidelidad al compromiso: no siendo elegidos de la Nación sino hechuras
del amo, al amo deben servicios y complacencias. Legislen, pues, los
legisladores, hagan y deshagan de nosotros, quiten y pongan leyes,
engorden y medren con su interminable secuela de parientes, electores
y ahijados: Cromwell no se diseña en el horizonte, el pueblo no da
señales de coger el azote y cruzar rostros en que rara vez asomaron el
pudor y la vergüenza.

Más aquí, no sólo el Congreso dicta leyes: legisla todo el mundo, y
como hijos del Imperio Romano, somos legisladores en potencia. Alguien
lo dijo ya: "Aquí legisla la Junta de Vigilancia del Registro de la
Propiedad, legisla la Junta Departamental, legisla el Consejo Superior
de Instrucción, legislan las Cortes y los jueces, legisla a diario el
Gobierno, etc.".

¡Oh manía legiferante de los políticos peruanos! Quieren improvisar
hombres a fuerza de imponer leyes: no hay organismos, y decretan
funciones; no hay ojos, y exigen largavistas; no hay manos, y ordenan
guantes. Quizá no existe candidato a la Presidencia, juez, diputado,
bachiller, amanuense o portero que no archive en la cabeza su
constitución, sus códigos, sus leyes orgánicas, sus decretos ni sus
bandos. Todos guardan la salvación de la patria en algunos rimeros de
papel entintado con algunas varas de proyectos y lucubraciones.
¡Cuánto político por afición atávica venida de su abuelo el conserje o
de su padre el ex-senador suplente! (Cuánto sociólogo por haber oído
el nombre de Comte y saber la existencia de Spencer y Fouillée). Esos
políticos y sociólogos, pretendiendo conducir a las naciones, nos
causan el efecto de un mosquito afanándose por desquiciar a un
planeta. Ocurren ganas de apercollarles y decirles:

-¡Basta de reformas y proyectos, de logomaquias y galimatías! Más de
ochenta años hace que ustedes viven chachareando en las Cámaras,
desbarrando en los ministerios, rastacuereando en las legislaciones y
dragoneando en los puestos de la administración pública. Vayan unos a
carenar buques, otros a barretear minas, otros a mondar legumbres,
otros a bordar casullas, otros a manejar escobas, otros a segar hierba
o quebrantar novillos.

La vergüenza del Perú no está en haber sido arrollado y mutilado por
Chile (¿qué pueblo no ha sufrido mutilaciones ni derrotas?); el
oprobio y la ignominia vienen de seguir soportando el yugo de tanto
orador sin oratoria, de tanto moralizador sin moral, de tanto sabio
sin sabiduría. Sí, ustedes son la carcoma y el deshonor del Perú, oh
barberos y sacamuelas de la Sociología, oh Purgones y Sangredos de la
política, oh charlatanes y confeccionadores de miríficas drogas para
sanar y prevenir todas las enfermedades del cuerpo social.

Cuando transcurran los tiempos, cuando nuevas generaciones divisen las
cosas desde su verdadero punto de mira, las gentes se admirarán de ver
cómo pudo existir nación tan desdichada para servir de juguete a
bufones y criminales tan pequeños.
........................................

*Horas de Lucha, 1906

Lea www.redvoltaire.net

Tuesday, October 30, 2007

La normal estupidez peruana

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
30-10-2007

La normal estupidez peruana

A ningún director de diario, canal o radioemisora parece extrañarle;
tampoco ha expresado su indignación profunda ningún ex canciller,
embajador, activo o pasivo; su rechazo algún líder político o
legiferante de cualquier vertiente –la que fuera, al caso todas son lo
mismo de indiferentes-; miembro de ONG o sucedáneos; sobre cómo La
Tercera de Chile ha publicado expresiones del canciller José García
Belaunde que comportan una clara, inadmisible, torpe y traidora
declaración contra lo preceptuado, pactado con Chile en el Tratado de
Lima y Protocolo Complementario del 3 de junio de 1929.

En efecto, "Según versión de la agencia oficial Andina, el canciller
José García Belaunde dijo lo siguiente: ""Perú no será obstáculo,
siempre y cuando se respeten los derechos que el Perú tiene ahí (....)
Hay unas servidumbres en que Perú tiene derecho", señaló en una
entrevista publicada en el diario La Tercera.......... Si la solución
apunta a entregar soberanía de territorio sobre Arica, en ese caso
Perú debe ser consultado", agregó Belaunde. (sic)".

Más aún: "No ha pasado mucho tiempo desde que el marino Jorge Brousset
tildó de "saludable" la "consulta" chilena al Perú para una hipotética
salida al mar de Bolivia por el norte de Arica. La notable sabiduría
del especialista de marras tumbó de un sólo rebuzno el artículo 1 del
Protocolo Complementario del Tratado de Lima del 3 de junio de 1929
que dice así: "Los Gobiernos del Perú y de Chile no podrán, sin previo
acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte
de los territorios que, en conformidad con el Tratado de esta misma
fecha quedan bajo sus respectivas soberanías, ni podrán sin ese
requisito, construir, a través de ellos, nuevas líneas férreas
internacionales".

La normal estupidez peruana de dejar pasar contrabandos no es nueva.
Así es cómo se permite que la mayor cantidad de despropósitos
constituyan normas y aberraciones que rigen el comportamiento
colectivo del país. ¿Será suficiente "motivo" para ignorar el delicado
asunto, que sea un periodista quien señala la desdorosa claudicación
de un gobierno que no atina a marcar dignos pasos soberanos y
diferenciadores con el país del sur? ¿O es que la idiotez concesiva se
ha instalado congénitamente, por los siglos de los siglos, en el ser
nacional?

Cancillería dejó pasar el estado de cosas con Chile, las fronteras,
convenios y delimitaciones y hoy debemos reparar gruesas fallas de
óptica y capacidad geopolítica de encuadrar los procesos vecinales de
desarrollo conjunto y complementariedad, no subsidiariedad como ocurre
en no pocos casos. Las declaraciones y monsergas por la integración
continental, no consiguen morigerar la profunda carga mediocre que hay
subyacente y fácilmente apreciable cuando son otras las directivas y
provenientes de fuera, las que predominan como grandes avenidas de
trabajo a nivel internacional.

¿Por causa de qué el silencio? No es la primera vez. En 1999, en
noviembre, una pandilla de diplomáticos, intelectuales, militares,
bajo el amparo del gobierno dictatorial de Kenya Fujimori, pactó un
acta supuestamente solucionadora de los temas pendientes desde 1929.
No fue así, se siguió el curso de acción hábilmente impulsado por la
diplomacia chilena que gratificó con una distinción y medalla al
supuesto "negociador" peruano Fabián Novak, traidorzuelo que hoy ocupa
el viceministerio de Defensa (¿de qué país?). ¡Y ningún Congreso se ha
atrevido a convalidar las claudicaciones que se hicieron entonces! Es
más, adrede, y bajo conocimiento de Jorge Valdez, el fujimorista
secretario general de Torre Tagle, se prescindió del mapa de
Remozamiento Portuario de Arica que Leguía negoció con los chilenos en
abril de 1929. ¡Eso hubiera evitado la traición, pero no fue así!

En pleno 2007, con un gobierno democrático que no acierta a entender
que el gobierno socialista de Chile es más chileno que socialista, un
canciller se permite desdibujar lo pactado en el Tratado de 1929 y
concede la posibilidad de una "consulta" al Perú en caso Chile
pretenda otorgar (lo que no puede hacer porque el Tratado así lo
indica claramente cuando preceptúa el "previo acuerdo" entre Perú y
Chile) salida a Bolivia por el norte de Arica. ¡Y aquí todos mantienen
vergonzoso silencio! ¿Tendré que ser el único candil desde mi
tribunita casi clandestina pero persistente en la denuncia diaria? Si
así fuere, son testigos los mártires de la patria y los héroes que ya
tienen a quien culpar de este abyecto rosario de nauseabundas acciones
proditoras.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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Sale a luz pedofilia en Sodalitium

Sale a luz pedofilia en Sodalitium
por Roberto Valdivia; robertovaldivia77@yahoo.es
30-10-2007

La noticia constituye el corolario de una crónica anunciada. La
cacareada "pureza" de sus consagrados, el nauseabundo olor a
"santidad" de que presumían, la rígida y estricta "metodología de
selección" de sus miembros, la presunta "vocación religiosa" de que
hacían gala, sus largos y meditados procesos de discernimiento en San
Bartolo para consagrar plenamente sus vidas a Dios... no eran más que
una gigantesca farsa.

Daniel Bernardo Beltrán Murguía Ward, el sodálite experto en
informática, es el primer consagrado de esta secta destructiva que es
capturado con las manos en la masa, seduciendo a indefensos niños
pobres, abusando de menores, practicando sexo oral con ellos,
fotografiándolos desnudos.

Se trata del primer sodálite que conoce la opinión pública que vive
buscando el placer sexual en nombre de Dios. Lo que no se conoce aún
es cuánto tiempo ha estado abusando de menores, cuántas son en
realidad sus víctimas, cuáles son los nombres de sus cómplices, como
es que está organizada la red internacional de pedofilia para la que
trabaja y quienes son los encumbrados que la dirigen y que han
protegido al depravado hasta hoy.

Estos son los sujetos a quienes la élite de la sociedad peruana
encarga sus hijos para que sean preparados en los retiros de
confirmación, o que los entrega incautamente a participar en los
Convivios, o los matricula en los exclusivos colegios San Pedro o
Villa Cáritas en La Molina, o que los envía a formarse en el Instituto
del Sur o a ser profesionales en la Univesidad Católica San Pablo del
Sodalitium.

¿Debemos ahora creerles que esta vergonzosa situación, era "hasta
ahora totalmente desconocida" para ellos? ¿Podemos aceptar que estos
abusos los han "sorprendido y golpeado dolorosamente" en su comunidad?
Hay que ser muy incauto para pensar que la ola de pederastía clerical
que ha reventado estruendosamente en todo el mundo en los últimos
cinco años tenía una isla virginal en el Sodalitium.

La misma iglesia católica jamás aceptó la "tolerancia cero" para los
clérigos que caían en la desgracia de ser sorprendidos en sus andanzas
sexuales con menores. Acudió a la caridad cristiana y al perdón para
"rehabilitar" a sus pederastas, cambiarlos de parroquia y finalmente
aplicar la bondadosa "tolerancia uno" que terminó convirtiéndose en
"tolerancia 80" para Nicolás Aguilar en México y "tolerancia 130" para
George Geoghan en Boston.

Lo peor de estas instituciónes religiosas que "cazan niños" no es el
abuso sexual en sí (que de hecho se da en muchos grupos sociales),
sino el encubrimiento de sus abusos sexuales bajo un manto de
sacralidad y divinidad. Es la utilización de Dios para sus fines
orgásmicos; y el ocultamiento de sus crímenes al mejor estilo sectario
y al más puro actuar de las mafias más tenebrosas.

Salíó a la luz el primer victimario sexual del Sodalitium. No es el
más grande. Beltrán Murgía es solamente un pez chico, una lorna
religiosa. Pronto saldrán a la luz, inexorablemente, los peces gordos,
las ballenas religiosas y las vacas sagradas. Y saldán también,
cobrando valor y dignidad, las víctimas que han callado un silencio
fundacional.

Capturaron a sodálite pedófilo en Lima cuando fotografiaba a menor de 11 años
http://www.peru21.com/p21online/Html/2007-10-29/onp2portada0805420.html

Efectivos de la comisaría de Alfonso Ugarte hallaron fotos de otros
dos niños en poder del sujeto. Se investiga su relación con alguna red
internacional de pederastas.

Agentes de la comisaría de Alfonso Ugarte detuvieron a Daniel Bernardo
Beltrán Murguía Ward, alias 'el italiano', en el preciso momento en
que le tomaba fotografías a un menor de 11 años.

Según información llegada a nuestra redacción, el execrable hecho
ocurrió el último sábado en una de las habitaciones del hostal Las
Palmeras, ubicado en el jirón Carabaya 1017, Cercado de Lima.

El niño agraviado señaló a la Policía que conoció al depravado en
Miraflores y que le ofreció figuritas de Pokemón a cambio de dejarse
fotografiar sus partes íntimas. Asimismo, denunció que su agresor le
practicó sexo oral.

Murguía Ward negó las acusaciones. Sin embargo, los agentes del orden
le incautaron una cámara fotográfica y comprobaron que también captó
imágenes de otros dos niños.

El detenido también era conocido como Samuel Bernardo Mujica Brown
-una identidad falsa-, y fue puesto a disposición de la fiscalía de
turno. Se investiga si pertenece a una red internacional de
pornografía infantil.

PERTENECIÓ A SODALICIO. Se supo que Beltrán Murguía perteneció al
Sodalicio de Vida Cristiana, comunidad religiosa que decidió
expulsarlo inmediatamente al tomar conocimiento del execrable hecho.

"Como consecuencia de esta situación, hasta ahora totalmente
desconocida para nosotros, que consideramos completamente inaceptable,
y que ha sorprendido y golpeado dolorosamente a toda nuestra
comunidad, habiendo examinado la seriedad de la denuncia, queremos
comunicar que el Sr. Murguía ha sido inmediatamente expulsado de
nuestra institución", señala un comunicado remitido a los medios de
comunicación.

Según la página de dicha comunidad, el Sodalicio está integrado por
laicos y sacerdotes "que tras un proceso de discernimiento han
reconocido en sus vidas la vocación a consagrarse plenamente a Dios".

Monday, October 29, 2007

¿Rebuzna (también) canciller García Belaunde?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
29-10-2007

¿Rebuzna (también) canciller García Belaunde?

Según versión de la agencia oficial Andina, el canciller José García
Belaunde dijo lo siguiente: ""Perú no será obstáculo, siempre y cuando
se respeten los derechos que el Perú tiene ahí (....) Hay unas
servidumbres en que Perú tiene derecho", señaló en una entrevista
publicada en el diario La Tercera.......... Si la solución apunta a
entregar soberanía de territorio sobre Arica, en ese caso Perú debe
ser consultado", agregó Belaunde. (sic)".

En setiembre pasado y sobre la misma barbaridad pronunciada
irresponsablemente por un sujeto que se hace pasar como lumbrera en
temas de límites, escribí en El burro especialista:

"No ha pasado mucho tiempo desde que el marino Jorge Brousset tildó de
"saludable" la "consulta" chilena al Perú para una hipotética salida
al mar de Bolivia por el norte de Arica. La notable sabiduría del
especialista de marras tumbó de un sólo rebuzno el artículo 1 del
Protocolo Complementario del Tratado de Lima del 3 de junio de 1929
que dice así: "Los Gobiernos del Perú y de Chile no podrán, sin previo
acuerdo entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte
de los territorios que, en conformidad con el Tratado de esta misma
fecha quedan bajo sus respectivas soberanías, ni podrán sin ese
requisito, construir, a través de ellos, nuevas líneas férreas
internacionales".

Lo dicho, aparentemente, sin corrección oficial de ninguna especie
hasta el momento por Perú, por el canciller José García Belaunde peca
no sólo de inexacto, violador de un tratado internacional, el de Lima
del 3 de junio de 1929, sino que da idea de cuan peligrosa es la
ignorancia criminal de que están investidos quienes dicen que
defenderán al Perú, su política externa y su invariable apego al
cumplimiento de los convenios internacionales. Sostener, como lo
habría hecho el titular de Relaciones Exteriores, que hay lugar, en
cualquier entendimiento bilateral entre Chile y Bolivia en cuanto a
Arica se refiere, a una consulta con Perú, es simplemente ¡traición!

Chile y Bolivia pueden conversar, pactar, dirimir, simpatizar, cuanto
mejor les convenga. Es un tema bilateral, válido y saludable. Cuando
se refiere cualquier tema a Arica entonces Chile tendrá que ponerse de
acuerdo, también de modo bilateral, cerrada y estrictamente entre Perú
y este país para ¡cualquier cosa! Al margen, absoluta y
categóricamente de los acuerdos a que arribe con otra potencia, Chile.
¡Ese es un tema ajeno, pero sobre Arica tendrán que celebrarse
acuerdos previos! Ni Perú impone a Chile como Chile al Perú
¡absolutamente nada! Sin tercerías o intromisiones que el Tratado no
prevé porque se circunscribe ¡clara y terminantemente a los dos
países, Perú y Chile!

Para la multitud de comediantes aficionados a la geopolítica que
confunden bisectriz con línea equidistante; que piden en restaurantes
platos de límites con papa frita; o que no entienden la clarísima
semántica enunciativa de previo acuerdo y consulta, su diferencia y
significados absolutamente privativos, lo que habría dicho el
canciller García Belaunde no reviste mayor significado. Es obvio que
la ignorancia no distingue porque sus nulas luces impiden dar sino
pasos de ciego. Y ocurre que la orfandad de fanales es una de las
premisas fundamentales para volver a caminar avenidas de fracasos
vergonzantes y también para transitar tortuosas y fétidas acequias de
traiciones a la patria.

No cabe minimizar sino aclarar lo dicho a La Tercera de Chile.
¡Precisamente, la concesión gratuita, la claudicación aleve de la
soberanía nacional también se verifica en esta clase de expresiones
frívolas, inexactas y absolutamente contrarias a los sagrados
intereses del Perú! ¿Asistiremos, en las próximas horas al desmentido
tajante del canciller y la aclaración del embajador Otero en Chile? Y
si no es así ¿para qué les paga el Perú? Puede ser incómodo, sin
embargo hay que preguntar con severidad ¿rebuzna (también) canciller
García Belaunde?

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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