Thursday, September 13, 2007

Piura: miedo al pueblo

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
13-9-2007

Piura: miedo al pueblo

Cuando el pueblo se reúne, acuerda y decide, no hay afeite legal,
norma jurídica, mandato minero o poder efímero palaciego y por encargo
de las transnacionales, que esté por encima de tal soberana actitud
valiente. En Ayabaca y Huancambamba se producirá el próximo domingo un
repudio absoluto de expresión popular a la minería. El voto es la
revolución. La cobardía es tildar a un comicio genuino de mil y un
formas y ninguna de éstas pasa por acción política de trabajo,
información y combate a los traficantes que viven de la pobreza con
fondos externos. El presidente dice lo que quiere. Oirá, el 16, lo que
no quiere que es real y contundente: la voz del pueblo. Vox populi,
vox dei.

El poder minero ha entrado, como siempre: sobornando, envileciendo
conciencias, propagando embustes, repartiendo dinero y dólares. ¡A la
bruta! Así de simple. Estas empresas no entienden que los pueblos
deben estar absolutamente involucrados en cualesquiera proyecto de
desarrollo. Los precedentes en Cajamarca, con Minera Yanacocha ¡no
pueden ser peores! Pero lo ocurrido en el 2002 en Tambogrande, el
asesinato misterioso del ingeniero Godofredo García Baca, de quien
tirios y troyanos no se acuerdan, parece no enseñar nada a quienes
pretenden convertir a Piura en un desierto contaminado, sin vegetación
natural de defensa o regulación de sus vientos y en vil coto de caza
para que allí generen fortunas exportables y que, como en Cajamarca,
en 20 ó 30 años, existan desiertos y cientos de miles migren a la
Costa o a Lima en búsqueda de empleo.

Recuerdo con emoción personal el titular de Dignidad, único diario que
el 2002 se jugó por completo por los pueblos de Piura: ¡El Perú se
llama Tambogrande! y la consulta arrojó lo que todos sabían iba a
ocurrir: más del 90% a favor de la agricultura y el resto por la
minería. El razonamiento fue simple allí: si la agricultura es más
rentable, ¿para qué minería? No estoy muy seguro que aplicar lo de
entonces, mecánica y servilmente a Ayabaca y Huancabamba, sea lo más
correcto o apropiado.

Que el gobierno esté absolutamente enfeudado a las transnacionales
mineras es un hecho lamentable e indecoroso del cual no hay posible
duda. ¡Ni la más mínima! Se entiende entonces que estas firmas
declinen contratar a especialistas informadores. ¿Para qué?, si tienen
a los vocingleros en Palacio y en la PCM. La pregunta es incómoda: ¿a
cuánto asciende la onerosa factura del do ut des? ¡Qué desverguenza!

Las cacatúas de cuello y corbata en el Establo echan lodo a la
consulta del domingo. ¡Como si sus voces importaran un bledo! Pero
tienen titulares, notas periodísticas y espacio en radios y canales.
Sin embargo la historia registrará el insuperable ridículo del cual
son tristemente célebres protagonistas.

Si el gobierno, la minera y ¡todo el mundo! sabía del repudio que
concitan las actividades de ese jaez ¿por causa de qué no han
organizado legítimas acciones políticas respetuosas de la voluntad
pueblerina? No, las porquerías aquellas amañadas que prohíjan los
ministerios respectivos en que abundan traficantes profesionales que
viven del engaño y el timo institucional. Lo que ocurre es que no
quieren invertir con limpieza sino siguiendo los métodos prohibidos y
mendaces que en otras partes han producido muerte y tragedia.

Hay pandillas que viven de la agudización de conflictos. Y ¡lo que es
peor! importan agendas y dólares foráneos para persistir en el cómodo
menú de engordar con el sufrimiento de otros. Eso es conocido. ¿Qué se
ha hecho para contrarrestar política y orgánicamente esta influencia?
Las masas se combaten con las masas, no con discursitos o mohínes de
desprecio que se convierten, a la postre, en bumeranes.

Mientras que el gobierno no comprenda que esta es una actividad de
alta política constructiva y que debe hacer conjugar los intereses del
capital con las legítimas aspiraciones populares de desarrollo con
ambientes limpios y preservación del medio ambiente, seguirán medrando
patotas, tanto las que responden mercenariamente a las empresas
mineras como esas otras que viven de los tan odiados dólares que sólo
limpian la conciencia de las transnacionales y su accionar en estos
pueblitos subdesarrollados, ignorantes y embrutecidos por siglos de
opresión moral y mental.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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Wednesday, September 12, 2007

¡Vendepatria Kenya Fujimori!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
12-9-2007

¡Vendepatria Kenya Fujimori!

El importante Diario Financiero de Chile publicó un texto, meses
atrás, el 30-7, que conviene leer en sus párrafos esenciales.

"Pocas veces se recuerda y menos se dice o escribe que, si Alberto
Fujimori todavía estaríamos discutiendo algunos puntos secundarios del
Tratado de 1929.

Alberto Fujimori, Kenya Fujimori, Albert Fujimori o Ken Inomoto, con
doble nacionalidad japonesa y peruana, ha sido el mejor presidente de
la historia del Perú en lo que a Chile se refiere. De partida fue el
primer mandatario peruano que visitó oficialmente nuestro país......
Pocas veces se recuerda y menos se dice o escribe que, sin Alberto
Fujimori todavía estaríamos discutiendo algunos puntos secundarios del
tratado de 1929, como el estatuto de la estación de ferrocarril, del
muelee para el uso del Perú, del terreno llamado "El Chinchorro", de
propiedad del gobierno del Perú o la instalación del Cristo en la cima
del Morro, que durante décadas yacía tumbado en un recinto militar
chileno. En pocas palabras, gracias a Fujimori Perú se quedó sin un
solo punto pendiente en materia limítrofe con Chile.... Al imponerme
que Fujimori estaría obstando a una tercera nacionalidad, la coreana,
no puedo olvidar una conversación que escuché en el primero de mis
ocho años trabajados en la Embajada de Chile en Lima. El entonces
ministro de Relaciones Exteriores, don Luis Alvarado Garrido, se
retiró a la hora que correspondía hacerlo de la recepción que ofrecía
nuestro embajador, don Jorge Erráruziz Echenique, para celebrar el 18
de setiembre. Como era muy cercano al representante chileno, el
ministro prometió regresar más tarde a la fiesta y así lo hizo. Don
Jorge estuvo muy contento con este gesto amistoso del Canciller y
después de unas horas muy gratas le preguntó lo siguiente: "Dime
Lucho, ¿por qué no terminamos de una vez por todas con los detalles
pendientes del Tratado de Lima? ¡Sería tan bueno seguir adelante sin
escollos!". Recuerdo perfectamente la respuesta del ministro que nos
dejó atónitos a todos los presentes: "Muy querido Jorge, no puedo dar
ese paso simplemente porque aún no ha nacido el peruano que le ponga
lápida definitiva a Arica y yo no seré quién lo haga."

¿Leyó bien amigo lector? A confesión de parte, relevo de pruebas.
Kenya Fujimori, el nipón pusilánime fue una pieza esencial en el juego
habiloso y agresivo de nuestro vecino del sur, del país que sostiene
que hay que enterrar el pasado y olvidarlo. Ciertamente, no fue la
nación austral la que invadió una tierra con la cual no tenía límites
antes de 1879, colocó gobernantes títeres y asoló cuanto pudo con un
odio tradicional como envidioso. Tampoco Perú le robó nada a Bolivia.
Y, en todo caso, el elogio franco y diáfano hacia Kenya le retrata
como el "presidente" funcional más importante -¡qué dudosa gloria la
que esta verguenza comporta!- para aquél.

En 1999, la prensa cobarde evita tocar el tema, la pandilla
capitaneada por Jorge Valdez, integrada por Fabián Novak (el
traidorzuelo funcional y premiado también por La Moneda), Carlos
Pareja, Fernando Pardo y "asesorada" por el ignorante autoconvertido
en autoridad en temas limítrofes, el marino Jorge Brousset, capaz de
calificar como saludable una "consulta" de Chile al Perú, cuando el
Tratado de 1929, habla de "acuerdo previo" para cualquier cesión de
territorio a terceras potencias, declinó la defensa legítima de los
derechos restringidos, de las servidumbres del Perú en Arica. Los
chilenos califican como menores, irrelevantes, como mejor les
conviene, esos derechos, es obvio que no puede el país meridional,
reclamar la propiedad de Arica sino hasta después de 1879 y su guerra
de invasión. El canciller funcional también, Fernando de Trazegnies, y
algunos otros, formaron parte de una de las verguenzas traidoras
producidas contra Perú en los últimos tiempos. Para eso sirven las
medallitas, las menciones honrosas, los premios pecuniarios, en suma,
los sobornos a los quintacolumnas.

En primer lugar, con laureles de barro, verguenza de caradura y odio a
la que no es su patria, figura ¡qué duda cabe! el japonés Kenya
Fujimori. Y con él, la larga taifa de miserables que hoy se pasaron al
equipo de los "fiscalizadores" que pretenden hacer olvidar sus
acciones proditoras.

Y hasta una publicación seria, como el Diario Financiero de Chile,
brinda un panorama periodístico de maciza información reveladora.

¿Entregará la justicia chilena al vendepatria Alberto Kenya Fujimori?

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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Tuesday, September 11, 2007

Kenya Fujimori: ¿coraza moral?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
11-9-2007

Kenya Fujimori: ¿coraza moral?

Ha pronunciado uno de sus naturales exabruptos la señora Martha
Chávez, dijo que Kenya Fujimori obtendría una "coraza moral" si la
justicia chilena rechazara el pedido de extradición del Estado
peruano. Tengo la impresión que además de abyecta la especie, no
pasaría de ser sino el gracias que le debe Chile a uno de los más
descastados gobernantes antipatriotas que haya tenido Perú.

En julio escribí: "Dicho de otra manera, Chile tuvo en el japonés
despreciable un aliado magníficamente proditor que le permitió
conseguir cuanto convenía a sus intereses geopolíticos, financieros,
de toda índole y en cualquier bemol o sostenido. Sin chupilca del
diablo, en el país de la loca geografía, el agua y el viento dicen que
también se cuecen habas.

Y en mayo del 2005, precisé: "Tres eran las cuestiones pendientes con
Chile en agosto de 1998 que debieron ser temas resueltos de manera
indesligable y sincrónica. Es decir, todas juntas en el mismo tiempo.
A saber, en primer lugar: lograr la ejecución a satisfacción del Perú
del Artículo 5to del Tratado de 1929, lo que implicaba modificar el
desfavorable curso de acción seguido desde 1985, cuando Allan Wagner
era canciller, porque la diplomacia chilena venía haciendo trampa.

En segundo lugar: debía plantearse la cuestión de la delimitación de
la frontera marítima para corregir la asimétrica práctica de los
paralelos geográficos que por el sur favorecía, también, a Chile. Y en
tercer lugar: atender la petición chilena de llegar a un acuerdo sobre
protección de las inversiones, interesados como estaban los de La
Moneda por proteger a sus connacionales en el Perú.

Es importante subrayar que estas tres cuestiones estaban vinculadas
entre sí y una era rehén de la otra, al punto que se tenía conciencia
en Torre Tagle que no habría acuerdo sobre ninguna de ellas si no se
lograba un trato sobre las tres.

Pero, la "estrategia de negociación" fue un dechado vergonzoso de
perdedores, capitaneados por Jorge Valdez porque se siguió la línea
que mejor sirvió al interés de Chile. Se concluyó el Acta de Ejecución
del Artículo 5to del Tratado de 1929, donde se consagró la tesis
chilena. Después se cerró el acuerdo sobre protección de inversiones
que, igualmente, favorecía a Chile. Y, por último, la cuestión de
delimitación marítima quedó fuera de la agenda bilateral; también para
satisfacción de Chile. (Valdez: ¿un perdedor dando lecciones de
diplomacia?, mayo 15, 2005)".

El nipón Kenya Fujimori jamás se destacó por su valentía. ¿No se
recuerda acaso que su socio y hermano siamés, Vladimiro Montesinos le
contó el cuento que lo iban a matar y se escondió por largos meses en
una instalación militar? ¿O no se las picó a Malasia cuando las papas
quemaban por aquí y envió por fax su renuncia a un puesto para el cual
no estaba moralmente calificado? Entonces suponer que volvería por su
cuenta, es parte del optimismo ramplón de la señora Chávez, cuyo
ejercicio en una tienda política donde no la quieren gran cosa, se ha
hecho moneda común. Aún a pesar de lo que le deben por haber sido una
de las más grandes cómplices del largo túnel de abusos y desmadres de
que fue protagonista el japonés.

En nuestros días de veredictos que consagran ilegalidades y
estupideces al por mayor, no causaría sorpresa que la justicia chilena
denegara la extradición de Fujimori. Supongamos que no fuera así.
Estoy cierto que muchos de quienes han hecho una lotería muy bien
pagada su modus vivendi en torno al nipón, estarían de plácemes. El
pretexto Fujimori da buenos dólares, perpetúa fortunas de contrabando
y hace figuras a no pocos pobres diablos que, de otro modo, no
conseguirían superar la congénita mediocridad de que son portadores
vitalicios.

¿Coraza moral no señora Chávez? ¡Ja, ja!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

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Wednesday, September 05, 2007

¿Error o estupidez polĂ­tica?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
5-9-2007

¿Error o estupidez política?

Para variar, dando demostración de su "sabiduría" profunda en temas de
lealtad a la patria y al derecho cuanto que a su ignorancia, Jorge
Brousset ha dicho que no adherir a la Convención del Mar, es un "error
político". Pocos días atrás, preguntado por la actitud chilena de
"consultar" al Perú sobre una salida al mar de Bolivia por Arica,
afirmó que le parecía "saludable". Del mismo Protocolo Complementario
se desprende que no hay consulta posible sino "previo acuerdo". ¿Qué
puede parecerle "saludable" a quien no defiende la posición jurídica
pétrea peruana y se zurra en las transgresiones más escandalosas de lo
que dice el Tratado del 3 de junio de 1929? ¿es consultable quien sólo
proclama inexactitud, falta de conocimiento, desapego a la historia,
en suma, profana y descarado desapego en torno a gravísimos temas
sensibles a la integridad territorial del Perú?

No es la primera vez que el marino hace patente como patético su
desamor al Perú. En 1999 fue parte del equipo capitaneado por el
embajador Jorge Valdez, integrado por Fernando Pardo, el traidorzuelo
Fabián Novak y otros, que convino con Chile el acta espuria de
noviembre de ese año y que facilitó la línea de acción chilena que,
como es obvio, no favoreció al Perú.

¿Acaso el atracadero ridículo e inútil, aceptado a Chile, se encuentra
dentro del perímetro de los 1575 metros pactado por Leguía en 1929 en
esforzadas, largas y hasta tediosas como interminables negociaciones
con los del sur? Novak ha dicho en voz alta y a modo de disculpas,
ante todo aquel que le oyera, que "los de la Marina" fueron los que
dieron la "conformidad". ¿Hay alguna fórmula que permita dar
"conformidad" a las traiciones a la patria? ¿no sería mejor que
supuestos especialistas, fueran premunidos de brochas y enviados a
pintar barcos en lugar de estar haciendo cotidianamente el ridículo
como en este caso?

El embajador Félix Calderón descubrió, luego de haber estado ¡70
años!, perdido en las bóvedas de Torre Tagle, el Plan de Remozamiento
portuario de Arica, el mismo que fue base fundamental en las
mencionadas negociaciones con Chile. Los de la pandilla de 1999, se
hicieron los bobos y comenzando con Jorge Valdez, prescindieron
ignorando un documento vital y luego firmaron el adefesio que no
obliga al Perú a nada porque se convino otra cosa distinta a lo
pactado en el Tratado de 1929. Un marino, ignorante y bocatán, se hizo
de la vista gorda y prefirió el silencio cómplice y dio paso a una
genuina y aleve puñalada contra Perú. ¿O no fue así?

¿Sabrá algo de derecho Brousset? Si es así, lo disimula con una
habilidad sorprendente porque sus expresiones se estrellan contra la
realidad de lo que éste dice. Por ejemplo, su ignorancia espeluznante
sobre delimitación marítima se ratifica tozudamente cuando habla que
la Convención del Mar ampara la posición peruana cuando el ius cogens
(¡préstenle un mataburro!) hace lo propio. El canciller José García
Belaunde ha sido muy claro en la ratificación de lo que todos dicen,
salvo Brousset. Pero resulta que el titular de Torre Tagle, es decir
de la política externa, su manejo y liderazgo, ya ha dicho lo
razonable. ¿Está Brousset cuestionando, por no se sabe qué intereses,
la postura oficial del Perú?

El dominio marítimo donde Perú ejerce soberanía y jurisdicción es
tridimensional, por eso es que Chile NO tiene la razón porque se basa
en acuerdos multilaterales de naturaleza unidimensional (bien ha
bautizado el acápite, el mismo embajador Félix C. Calderón, como
neolítico del Derecho del Mar), pero pedirle esta clase de imaginación
a quien no distingue "acuerdo previo" de consulta, es decir un
ignorante de polendas, es una exageración.

¿Error o estupidez política?

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Tuesday, September 04, 2007

Convemar: ¡un fracaso sin atenuantes!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
4-9-2007

Convemar: ¡un fracaso sin atenuantes!

Hizo el gobierno lo único posible, decente y patriótico que debía
hacer: declinar la adhesión peruana a la Convención del Mar y hacer
oídos sordos a todos los alharaquientos que han mentido contumazmente
sosteniendo que este instrumento internacional servía para el litigio
probable en la Corte de La Haya con Chile por la pendiente
delimitación marítima. El fracaso sin atenuantes de los traidores que
quieren regalar el Mar de Grau, la riqueza mineral, gasífera y
energética de sus fondos y la inmensa capacidad pesquera, ha sido una
derrota vergonzosa, letal, sin excusas, integral, formidable. Ha
triunfado el Perú.

Importante, por el deber de conciencia que mostró en vida y su
lealísima postura para con los intereses sagrados e indubitables del
Perú, recordar en este momento de reflexión feliz, al maestro y
patriota integérrimo Alfonso Benavides Correa desaparecido pocos meses
atrás. A él débense batallas tenaces, argumentaciones nunca rebatidas,
artículos periodísticos, en defensa del Mar de Grau, de potentes y
esclarecedoras luces intelectuales cuanto que doctrinarias. Como el
Cid, gana lides el maestro Alfonso, tras su paso a la eternidad.

¿Bastará la posición nacional mostrada por el Ejecutivo y la Comisión
respectiva del Congreso para acallar a los lenguaraces farsantes que
promueven la adhesión del Perú a la Convención del Mar? No estoy muy
seguro. Aquí hay mucho más que un instrumento jurídico internacional.
Hay dólares que sufragan proyectitos, tallercitos, fórums, libritos,
para fabricar la plataforma que permita el saqueo y expoliación del
Mar de Grau a cargo de potencias extranjeras que navegarían a partir
de la milla 13, más allá de la Zona Económica que establece la
Convemar. Y los traidores vienen trabajando desde hace mucho tiempo.

¿Callarán aquellos ahora que Perú adoptó una sola posición ante la
inminencia de un litigio en la Corte de La Haya con Chile? Hay
algunos, como el tristemente célebre caso del ex canciller de Kenya
Fujimori, Eduardo Ferrero, que hablan para dar cuenta que existen y
hay medios que dan cabida a mediocres como éste. No es desdeñable
recordar que algunas fundaciones norteamericanas, reputadas como
cercanas a la CIA, como la Fundación Ford, han invertido en ONGs
cientos de miles de dólares con propósitos, de repente interesantes,
pero en modo alguno a favor del Perú, sino de su debilitamiento
geopolítico. La Convemar ha sido una de estas actividades.

Todo aquél que, en trance de entrar en pelea jurídica, interrumpa,
distorsione, envilezca, la orientación nacional ¡es traidor! ¿Cuántos
millones de dólares malgastó Cancillería en el 2005 con esa campañita
en los medios con pescaditos, propaganda a favor de la Convemar y que
tuvo que ser sacada de circulación ante el estrepitoso, evidente y
clamoroso fracaso de entonces? ¿quiénes son los responsables? Propongo
que se los identifique, señalice públicamente y se les haga pagar, de
su propio peculio, el dinero que se tiró al agua porque el pueblo
peruano ¡no puede ser la víctima eterna de las aventuras traidoras en
que incurren felones muy conocidos!

Los partidos políticos, mejor dicho los clubes electorales, que
aspiran a convertirse en reales organizaciones capaces de promover las
mejores causas patrióticas, tienen que tocar estos temas y preparar
líderes con versación intelectual, doctrinaria y cultural para no
hacer el ridículo presente. ¡Ni uno solo aguanta un debate, de
cualquier tienda y por eso hay multitud de envanecidos y auto-llamados
internacionalistas, estrategas, politólogos, que se reputan como
sapientísimos expertos!

Ignorantes en geopolítica, validos sólo para la sinecura y el puesto
estatal efímero o el negocio con nombre propio y episódico, los clubes
marchan ineluctablemente hacia su extinción. ¿Alguien podría dudar que
sólo queda cáscara en lugar de genuinos, macizos y poderosos partidos
políticos?

La Convención de Mar fue presentada, por sus adherentes, como refuerzo
de la posición peruana ante un contencioso de límites. El canciller
José García Belaunde en nombre del gobierno y en interpretación clara,
inequívoca, firme, de cómo piensan las mayorías nacionales, ha dicho
que no es así, que ésta no es indispensable, dando un fuerte puntapié
en el trasero a los venales. Y esa es la actitud de Perú. Cualquier
otra cosa es simple y repugnante traición. Amén.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

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Monday, September 03, 2007

¡MajaderĂ­as altisonantes!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
3-9-2007

¡Majaderías altisonantes!

Cada vez con más frecuencia se vienen pronunciando majaderías
altisonantes que, barnizadas con el pretexto de la legítima defensa de
los derechos humanos, producen confusiones grotescas, aberraciones
inaceptables, contrabandos baratos. Una de éstas acaba de ocurrir
cuando Pablo Rojas, secretario Ejecutivo de la CNDDHH, sostiene que
Perú debe declinar su pedido de interpretación ante la CIDH por el
fallo referido a los sucesos del Penal Castro Castro. ¿No distingue –o
no quiere hacerlo capciosamente- que se responsabiliza al Perú –y no a
Kenya Fujimori- de hechos que penalmente no han sido clarificados? Si
se habla del Perú, se presume entonces que los 26 millones de peruanos
–y no solamente los que estuvieron involucrados- ¡son criminales!

En mal romance, como en un pueblo hay dos asesinos, lo mejor es que
todos los habitantes sean culpables a falta de determinar penalmente
la culpa, participación y responsabilidad de aquellos dos cacos.

No sólo eso. El tema de extradición de Kenya Fujimori tiene su
proceso, bueno, malo, lento, farragoso, extraño –cualquier término a
esta altura, deviene genuino- pero su entidad no admite
interpretaciones majaderas porque a alguien o a algunas organizaciones
conviene fabricar una genuina chanfaina o mazamorra sin ningún asidero
legal salvo la grosera presencia de móviles manipulatorios y de muy
clara tendenciosidad. Como en este caso: ¿qué tienen que ver papas con
camotes? ¿el caso Castro Castro y una sentencia sobre la que Perú ha
demandado una ineludible interpretación y la extradición del caco
Fujimori? ¿ambos acápites separados en el tiempo y en la naturaleza de
sus dinámicas criminales? Hasta un aficionado de mediano entendimiento
distinguiría la diferencia de las situaciones.

Escribió semanas atrás, el embajador Félix C. Calderón, un artículo
que llevó el título La Corte Internacional de Justicia y la Corte de
San José. Si Serbia no es responsable del genocidio en Srebrenica,
¿por qué el Perú debe serlo por el debelamiento del motín en el penal
Castro Castro? En este documento de estudio y muy seria reflexión se
leen los siguientes esclarecedores párrafos:

"Veamos ahora, en función de lo antedicho, de qué manera la sentencia
de la Corte de San José de 25 de noviembre de 2006 se convierte en un
texto de antología, por su amateurismo jurídico, al atribuirle
responsabilidad directa al Estado peruano sin haber previamente
demostrado con total certidumbre, más allá de cualquier "duda
razonable", la existencia del dolus specialis en el debelamiento del
motín en el penal Castro Castro. Por cierto, el marco jurídico de
referencia No es el mismo; pues en el caso ut supra se trata de la
Convención sobre la prevención y represión del crimen de genocidio, de
naturaleza distinta a la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Sin embargo, en ambos instrumentos multilaterales la cuestión central
es la responsabilidad penal de un Estado parte, de donde resulta que
la lógica jurídica no puede ser distinta, con mayor razón en el
Derecho Internacional cuando el instrumento de referencia no es claro
y expreso al respecto.

La sentencia de la Corte de San José

Para referirnos únicamente, en razón de su gravedad, a la acusación
hecha contra el Perú de haber violado el artículo 4º de la Convención
regional (derecho a la vida) en relación con el artículo 1.1 de la
misma, lo primero que hay que destacar es que el artículo 1.1 de la
Convención establece el compromiso de los Estados partes "a respetar
los derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre
y pleno ejercicio a toda persona que esté sujeta a su jurisdicción,
sin discriminación alguna por motives de raza, color, sexo, idioma,
religión, opiniones políticas o de cualquier otra índole, origen
nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra
condición social."

Ergo, la primera pregunta que se plantea es de determinar en qué parte
del texto se encuentra la responsabilidad penal de los Estados partes.
Respetar y garantizar los derechos, como el derecho a la vida, plantea
el problema del autor, los hechos y la intención, de donde deriva la
obligación del Estado parte de perseguir y sancionar a los
responsables, como lo puntualizó quien esto escribe en su artículo el
6 de enero de 2007, publicado en este mismo diario. Por otro lado,
descartando el argumento según el cual el Derecho Internacional
desconoce el principio de la responsabilidad penal de los Estados,
queda sobre el tapete el problema de saber de qué manera la Convención
regional impone a las Partes Contratantes la obligación de no violar
los derechos humanos en términos penales.

Si nos atenemos al alcance de la competencia contenciosa de la Corte
de San José, tal como se estipula en el artículo 62º, inciso 1, de la
misma, aquélla solo está referida a "los casos relativos a la
interpretación o aplicación de la Convención." Por lo tanto, fluye
otra pregunta: ¿es posible interpretar a su vez la competencia de la
Corte de San José de suerte tal que haya podido arrogarse una
jurisdicción penal con el objeto, inter alia, de determinar si hubo o
no dolus specialis (tratándose del delito de homicidio se traduciría
en el animus necandi), vale decir el elemento fundamental de la
intención específica.

Una lectura de la sentencia de la Corte de San José permite
identificar dos elementos entecos sobre los que se funda para
responsabilizar al Perú. En primer lugar, el reconocimiento parcial de
responsabilidad internacional que hizo el Estado peruano y que se
consigna en los párrafos 129 a 159. Sin embargo el Estado peruano
aclaró que "reconoce solamente los hechos del 6 al 9 de mayo 1992, y
no los posteriores a esa fecha (párrafo 136), agregando que "el Fuero
Interno (debía) determinar las responsabilidades individuales (párrafo
137)." Es decir, se asumía, en principio, la responsabilidad del
Estado, pero se reconocía, al mismo tiempo, que correspondía al Poder
Judicial identificar a los responsables o autores de esos crímenes.
(párrafo 137). Y, en segundo lugar, la sentencia de la Sala Nacional
para Terrorismo de la Corte Suprema de Justicia del Perú en la que se
indicó que existían "elementos que generan sospecha razonable (sic) en
el Colegiado Juzgador, respecto que, con motivo del operativo Mudanza
Uno, se habría planificado desde las más altas esferas del gobierno
(…) la eliminación física de los internos por terrorismo" (párrafo
197.17). Dicho de otra manera, no era la certidumbre total, más allá
de toda duda razonable, sino tan solo la "sospecha razonable" el otro
elemento utilizado en perjuicio del Perú en la discutible sentencia de
la Corte de San José.

Haciendo un símil, mutatis mutandis, con la sentencia de la CIJ antes
comentada, es indudable que lo declarado por los representantes del
Estado peruano no debió nunca ser tomado en cuenta por jueces
experimentados; pues en Derecho Penal la admisión de culpa no es
suficiente si no va acompañada de evidencias e indicios en la misma
dirección. Si alguien por encubrir a otro confiesa ser autor de un
crimen, el juez no puede quedarse con esa sola confesión. Por lo
tanto, al igual de lo que ocurrió con lo declarado por el Consejo de
Ministros serbio que fue desestimado por la CIJ como político, del
mismo modo los juecesitos de la Corte de San José debieron haber
desestimado de plano ese allanamiento gratuito del Estado peruano por
ser manifiestamente político, a fin de perseverar en la determinación
jurídica del dolus specialis, única forma de determinar la
responsabilidad del Estado peruano. Pues, de no ser así,
automáticamente estaban viciando su propia sentencia.

Complementariamente, la Corte de San José utilizó en su sentencia dos
criterios consignados en el epígrafe "hechos probados" que son, por
decir lo menos, temerarios. Primo, afirma que "el objetivo real del
'operativo' no fue el referido traslado de las internas, sino que se
trató de un ataque PREMEDITADO, un operativo diseñado para atentar
contra la vida y la integridad de los prisioneros" (párrafo 197.16).
Secondo, apoya esa conclusión en la citación hecha líneas arriba de lo
declarado por la Sala Nacional para Terrorismo (párrafo 197.17), para
continuar con una narración de los supuestos hechos con base en
declaraciones testimoniales de la parte denunciante y lo señalado en
el cuestionado Informe Final de la Comisión de la Verdad y
Reconciliación que, como se sabe, no sigue el procedimiento penal,
aparte de carecer de efecto vinculante y ser de naturaleza política,
con un marcado sesgo ideológico. Por tanto, surge otra pregunta:
¿Dónde están las pruebas irrefutables, más allá de toda duda razonable
(que excluya el in dubio pro reo), que acrediten la existencia de ese
dolus specialis?

Tan contradictorio es el raciocinio de la Corte de San José que en el
párrafo 197.41 se señala lo siguiente: "El 10 de mayo de 1992 se
levantó un acta del material incautado en el penal por el personal
especializado de la Policía Nacional, en la cual constan 10 armas (2
subametralladoras, 4 revólveres, 1 escopeta y 3 pistolas), 11 granadas
y 24 artefactos explosivos caseros 'queso ruso'. Dicha acta fue
firmada por la fiscal Mirtha Campos." Esto es, no estamos hablando de
una población carcelaria pacífica y conciliatoria; sino de un grupo
agresivo de terroristas (hombres y mujeres) que habían tomado el
control del penal Castro Castro. Las diversas fotos de los diarios de
la época que muestran a esos lunáticos organizados como un verdadero
ejército de ocupación, pone obviamente en tela de juicio el argumento
central de la premeditación. Constituía un interés legítimo del Estado
recuperar su autoridad en ese penal y se sabía que iba a producirse
una feroz resistencia. Por eso, si se hace referencia a la
premeditación (dolus specialis) ¿en qué parte de la sentencia se
prueba esa intención específica? Lo que sí consta paradójicamente en
el párrafo 163 es la siguiente constatación atribuida a la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos: "Asimismo, cabe destacar que
durante el procedimiento ante la Comisión no se analizó la eventual
responsabilidad internacional del Estado por la lamentable muerte de
un policía que ocurrió en el desarrollo de los mismos hechos que
motivan el presente caso, así como por las lesiones causadas a otros."
Irónicamente, tampoco lo hizo la Corte de San José y esta
investigación era absolutamente indispensable para determinar que
había una instrucción gubernamental con la intención específica de
matar. ¿Por qué no lo hizo? Todo parece indicar que ya el Perú estaba
condenado a priori. Condena política, no jurídica y, por lo mismo,
nula e inexistente.

¿Cómo es posible que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y
la propia Corte de San José hayan ignorado sistemáticamente las
resoluciones adoptadas por el órgano máximo de la OEA, como es la
Asamblea General, que condenaba sin apelación a los bárbaros
terroristas? Jamás la Asamblea General se refirió resolutivamente a un
supuesto "conflicto armado interno." ¿Por qué la Corte de San José no
se tomó el trabajo de solicitar al Gobierno peruano las pruebas,
documentos y otras evidencias que le permitan sustentar su tesis
central de que la premeditación era una consigna instruida y
pre-establecida? ¿Si la autoridad del Estado o sus agentes van con la
intención de matar, esto debe ser probado. El hecho mismo que hayan
sido necesarios tres días para sofocar y rendir a los terroristas, no
obstante la fuerza desplegada, pone en evidencia que, por lo menos,
parte de las decisiones se tomaron in situ. ¿Hubo control efectivo en
todo momento de las operaciones? ¿Dónde están las evidencias que
confirman esta hipótesis?

Por cierto, nadie podría discutir que, al igual que en el caso serbio
(siempre mutatis mutandis), el Estado peruano debió haber sido
considerado responsable por no haber PREVENIDO ese cruento desenlace.
En efecto, hoy en día existen técnicas eficaces de desalojo, como se
puso en evidencia con la operación "Chavín de Huántar", en abril de
1997, que hizo posible la liberación de los rehenes en la Embajada del
Japón en Lima. Es decir, hubo negligencia en no haber tomado todas las
previsiones del caso. Pero, de allí a atribuirle al Perú la
responsabilidad total por las muertes producidas en el asalto al
mencionado penal hay un paso que en el Derecho Penal no se puede
franquear alegremente, solo con base en hipótesis o declaraciones de
corte político, o simples inferencias que eluden demostrar
palmariamente el dolus specialis. Y si no hay responsabilidad del
Estado peruano, mucho menos puede exigírsele que indemnice a las
víctimas o deudos. A fortiori si, como hemos visto, los mismos
representantes del Estado declararon en San José que el Poder Judicial
no había determinado aún las responsabilidades individuales.

Por todas las consideraciones antes anotadas, en opinión de quien esto
escribe, no es conforme con las obligaciones contraídas por el Perú
como Parte Contratante de la Convención Americana sobre Derechos
Humanos, la aceptación de la sentencia de 25 de noviembre de 2006. Por
consiguiente, ésta debe ser rechazada. Aun cuando se está todavía a
tiempo, aquí no es aplicable lo previsto en el artículo 67º de la
Convención regional ("En caso de desacuerdo sobre el sentido o alcance
del fallo, la Corte lo interpretará (...)."). Pues, éste no es un
problema de interpretar una sentencia que per se, intrínsecamente, no
se ajusta a derecho. El Perú puede invocar, perfectamente, por
inferencia contrario sensu, el artículo 68º, para dejar sentado que no
puede cumplir con dicha sentencia; por cuanto, la Corte de San José ha
extralimitado los alcances de su competencia, deviniendo, como lógica
consecuencia, nula, imposible de ejecutar. Y si hay algún timorato que
se preocupa prematuramente, es bueno tranquilizarlo asegurándole que
no va a pasar nada. En esto consiste, precisamente, la soberanía del
Estado.

A guisa de apostilla al margen, no deja de llamar la atención que
mientras los representantes que defendieron con dignidad al Estado
serbio ante la CIJ, no obstante ser víctimas de la satrapía de
Milosevich, cuidaron de no confundir la responsabilidad de éste con la
de Serbia; en el caso peruano es indignante comprobar cómo desde
febrero de 2001 se dio el fenómeno opuesto de camuflar las
responsabilidades de Fujimori, Montesinos y otros, implicando de
manera directa y abstracta al Estado peruano. A causa de la
incapacidad de poder diferenciar entre la responsabilidad del Estado y
la de sus agentes, se diría que la antipatria prefirió mancillar la
dignidad del Perú.

Quien esto escribe invita a los destacados penalistas a enriquecer el
debate. El hecho que entre los jueces de la Corte de San José se
encuentren quienes han sido improvisados como tales por carecer de
experiencia en el ejercicio de la magistratura, genera la obligación a
los peruanos de prestar mucha mayor atención a lo que decida en el
futuro ese órgano jurisdiccional regional. Y sus yerros son prueba
suficiente para seguir peguntándonos los peruanos por qué se le debe
dar a esta Corte, que no tiene otra instancia en vía de apelación, la
facultad omnímoda para inmiscuirse en cuestiones de seguridad
nacional, como es la lucha contra el flagelo terrorista."

Los derechos humanos no pueden ser en modo alguno tapadera, pretexto,
cobertura, mascarón de proa para disfuerzos pseudo-intelectuales o
majaderías de alto calibre como la actual payasada de muy mal gusto. A
menos que a alguien guste ser llamado criminal, autor de delitos o
irresponsabilidades de ese jaez. Hay consideraciones jurídicas
insalvables y que por falta de elocuentes pruebas de culpabilidad, se
pretenden endosar al Estado peruano en su totalidad: es decir, los 26
millones de peruanos somos fautores de los asesinatos. ¡Y eso es
simplemente atentar contra los derechos humanos con el antifaz de
estos mismos!

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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Friday, August 31, 2007

¿Degollina en Torre Tagle?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
31-8-2007

¿Degollina en Torre Tagle?

Pocos días atrás, en documento enviado por fax, tomó conocimiento el
presidente de la CIDH en Washington de inminentes sucesos que habrían
de tener lugar en la Cancillería peruana. No sólo se los enuncia
inequívocamente:

"Más aún en el colmo de la audacia y de la desvergüenza se pretende
una vejación más, por el momento aparentemente detenida. Un nuevo cese
de funcionarios diplomáticos, apelándose a la reducción de las edades
para el retiro, proyecto que presentó el actual Presidente del
Congreso de la República. Con él se pretende perjudicar nuevamente a
algunos funcionarios, mientras a otros, los sinvergüenzas e inmorales
que fueron sindicados por la Comisión Especial de Alto Nivel, creada
por Resolución Ministerial No 0172-2002-RE, de 20 de febrero de 2002,
encargada de investigar el cese arbitrario y otros actos
inconstitucionales e ilegales cometidos en la década del
noventa, como "gestores, ejecutores y colaboradores del ilícito,
se les premia con importantes cargos en el extranjero."

Sino que sus aparentes fautores, son lo que se huelgan con frecuencia
de ser defensores de los derechos humanos y tienen aparatos mediáticos
con ese propósito creando o, más bien, fabricando imágenes que
pretenden barnizar de prohombres a indudables mediocres que nadie
entiende cómo son soportados en la Cancillería. No es que solamente,
como sostiene el autor de la larguísima carta al funcionario de la
CIDH, se atente contra el "querido y prestigioso Torre Tagle", así
llamadas por el embajador, por entendibles razones funcionales, pero
para el común de la ciudadanía, virtudes inexistentes o clandestinas,
sino que hay en ciernes, como él mismo sostiene, una razzia en camino,
una degollina, muy similar e infame como la ocurrida durante el
régimen delincuencial de Kenya Fujimori que también tendría el camino
mañoso de invitación "al retiro".

¿Qué dicen los mandamases, el titular, que de titular sólo tiene el
nombre, porque no manda nada, no ve nada, no entiende nada; el real
poder tras el trono cuyo único mérito consiste en haber pasado los 2
mts. de altura, mediocre entre los mediocres y autor de ningún libro o
producción intelectual de valía; o el embajador político, robusto y
gracioso que se desvive procurando demostrar en la OEA que en Perú se
vive una calma chicha y todo está sobre ruedas?

¿Se repite la historia? ¿se quiere tener una Cancillería llave en mano
y con los réprobos autores de mil y un trapacerías muy a salvo en las
embajadas en el exterior, como son los casos de Eduardo Ponce, Jorge
Voto-Bernales, Alfonso Rivero Monsalve, Jorge Valdez, acreditados
militantes del poder genuino que decide, guillotina, destroza y
trabaja como quintacolumna en contra del Perú y premiados por el
gobierno del señor Alan García Pérez?

¿A esta pandilla y socios coyunturales, ha entregado Perú la defensa
de sus límites marítimos, terrestres o aéreos o de cualquier índole?
¡Qué situación tan abominable frente a la que todos callan!

Leamos el siguiente documento:

Lima, 21 de agosto de 2007

Señor Doctor FLORENTIN MELÉNDEZ
Presidente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
Organización de los Estados Americanos (OEA)
Washington D.C 2006 - 4499
Estados Unidos de América.
Faxes: (202) 458-3992 y (202) 458-6215

Ref: Caso 11.277
Eduardo Carrillo H. y Otros

Honorable Señor Presidente:

Me es grato dirigirme a usted para expresarte mi más atento saludo, al
tiempo que me permito adjuntar al presente un breve resumen sobre
nuestro antiguo caso, con el fin de lograr su generosa y pronta
atención.

Como es de su conocimiento, el caso 11.277 fue iniciado en el año 1993
por los diplomáticos peruanos Eduardo Carlos Carrillo Hernández,
Ministro en el SDP, Amalia Wahibe Mariátegui Succar, Ministra en el
SDP y Rodolfo Hugo Castro Valcárcel, Segundo Secretario en el SDP;
quienes fuimos cesados del Servicio Diplomático de la República el 29
de diciembre de 1992, en forma ilegal, injusta y arbitraria por el
autoritario y corrupto gobierno de Alberto Fujimori Fujimori, junto
con otros 114 colegas. No hubo fundamentación personal alguna para
dicho cese. Sólo difamaciones colectivas expresadas por el Primer
Mandatario.

Luego de interponer acciones de amparo o de garantía o tutela por la
violación de sus derechos constitucionales contra la estabilidad
laboral, el derecho de defensa y el honor, que duraron más de tres
años, Mariátegui Succar y Castro Valcárcel fueron al fin
reincorporados; algo que no ocurrió con Carrillo Hernández, que en ese
entonces desempeñaba el cargo de Sub Inspector General del Ministerio
de Relaciones Exteriores y llevaba a cabo junto con el Inspector
General una investigación que comprometía a importantes personajes de
la Institución, quien no sólo no fue reincorporado, sino que se le
volvió a cesar aplicándosele para ello una causal que legalmente no
era procedente. Debemos destacar que la Cancillería peruana, que ya
inicialmente había incurrido en la irregularidad de no resolver los
recursos de reconsideración interpuestos por sus funcionarios
afectados por el despido masivo, posteriormente mintió al Poder
Judicial alegando una falsa reincorporación del diplomático en
cuestión. La ansiada reincorporación al Servicio Diplomático de la
República recién fue posible para Carrillo Hernández-y la mayoría de
sus colegas, con el gobierno del Píesídente Alejandro Toledo Manrique,
el 09 de diciembre de 2001. Es decir 9 años después. Este caso fue
debidamente ilustrado por el prestigioso periodista César Hildebrandt
en su Programa de televisión "La Clave", cuyo video se encuentra en
poder de la Comisión Interamericana.

Los innumerables daños y perjuicios, tanto morales, de salud,
económicos y psicológicos ocasionados por la violación de nuestros
derechos humanos y constitucionales, durante estos largos e
interminables años a nosotros, a nuestros cónyuges y menores hijos y
por qué no decirlo, a nuestros padres y familiares cercanos fueron
motivo el 09 de junio del año 1993 de un severo Pronunciamiento
Institucional del Ilustre Colegio de Abogados de Lima, que sentenció
que las Acciones de Amparo de los tres funcionarios denunciantes se
encuentran justificadas en la Constitución Política del Estado y en la
Ley. Asimismo, la situación de Carrillo Hernández motivó el 25 de
octubre de 1999, un detallado Informe evacuado por la Comisión
Ejecutiva de Defensa de los Derechos Humanos del Ilustre Colegio de
Abogados de Lima, el que también fue remitido oportunamente a la
citada Comisión Interamericana.

A pesar que nuestros Derechos Humanos y Constitucionales, derechos que
fueron vulnerados por una corrupta dictadura cívico militar
fujimontesinista y que constituyen la materia de nuestra denuncia,
están garantizados por las leyes peruanas y por los pactos y convenios
internacionales que el Perú ha ratificado y que forman parte de su
legislación nacional, sin embargo, sólo el Gobierno del Presidente
Toledo Manrique- ei 22 de febrero de 2001, en la sede de la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por intermedio de su
Ministro de Justicia, el doctor Diego García Sayán, contando con la
invalorable asistencia de nuestro Representante ante la Organización
de los Estados Americanos (OEA) en ese entonces, Embajador Manuel
Rodríguez Cuadros, tuvo el coraje necesario y el justo criterio de
considerar el Caso 11.277 como uno de los 165 casos en los cuales el
Estado peruano se comprometió a reconocer responsabilidad y a adoptar
medidas para restituir los derechos afectados y/o reparar el daño
causado.

Debe quedar como verdad meridiana, que una cosa es la reincorporación
que lograron unos antes que otros y que nos ha permitido continuar
nuestra abruptamente interrumpida carrera diplomática; en algún caso
como el del suscrito después de nueve años, con algunas promociones y
nombramientos al exterior; y otra, la reparación y moral que nos
corresponde por los severos daños ocasionados a nosotros y a nuestros
familiares más cercanos. Entre otros, complicaciones en la salud con
las atenciones médicas requeridas, el tener que emigrar al extranjero
con la familia para evitar represalias, con hijos menores en edad
escolar, contrayendo préstamos para afrontar nuestra precaria
situación económica, el sufragar costos de pasajes para venir al Perú
y hacer seguimiento de las acciones judiciales incoadas ante un Poder
Judicial cuestionado por la opinión pública, pagando además honorarios
de abogados y afrontando en general muchas penurias económicas y
malogrando nuestros promisorios Proyectos de vida. No resulta
admisible que después de todos estos atropellos y daños sufridos,
vuelvan en nuestros días acciones innobles y corruptas contra
nosotros, algunas hasta anecdóticas por lo torpe que son, léase
discriminación, ocultamiento de nombramientos; el aval ilegal de
anotaciones arbitrarias con desconocimiento de la persona afectada en
las Fojas de Servicios, etc. Más aún en el colmo de la audacia y de la
desvergüenza se pretende una vejación más, por el momento
aparentemente detenida. Un nuevo cese de funcionarios diplomáticos,
apelándose a la reducción de las edades para el retiro, proyecto que
presentó el actual Presidente del Congreso de la República. Con él se
pretende perjudicar nuevamente a algunos funcionarios, mientras a
otros, los sinvergüenzas e inmorales que fueron sindicados por la
Comisión Especial de Alto Nivel, creada por Resolución Ministerial No
0172-2002-RE, de 20 de febrero de 2002, encargada de investigar el
cese arbitrario y otros actos inconstitucionales e ilegales cometidos
en la década del noventa, como "gestores, ejecutores y
colaboradores del ilícito, se les premia con importantes cargos en el
extranjero.

Honorable Señor Presidente le ruego para una mejor ilustración
servirse revisar detenidamente las últimas comunicaciones nuestras,
cursadas a usted y al doctor Santiago Cantón, Director Ejecutivo de la
CIDH, de fechas 27 de diciembre de 2006 y 26 de abril, 22 de junio, 13
de julio, 01 de agosto y 15 de agosto de 2007.

Una vez más nos permitimos reiterar que los Derechos Humanos
constituyen la base de la Democracia y del Estado de Derecho y por la
tanto el actual Gobierno peruano no puede seguir eludiendo y
postergando con argucias y artimañas sus responsabilidades por los
hechos injustos, infamantes y vejatorios cometidos en 1992 por el
propio Estado con la complicidad de malos y corruptos funcionarios
diplomáticos, contra nosotros y nuestras familias. El Estado peruano
debe cumplir con los compromisos contraídos con la CIDH y proceder a
las respectivas reparaciones que nuestro caso amerita.

Que fácil resulta afirmar "Los Derechos Humanos son una Política de
Estado" y que difícil resulta, respaldar con hechos consecuentes y
transparentes la citada expresión. Qué lástima que en nuestro país
todavía siga pesando más la impunidad que la justicia. No se puede
permitirque un grupo corrupto de funcionarios diplomáticos,
oportunamente identificado; continué teniendo una situación de
privilegio en nuestro querido y prestigioso Torre Tagle.

Honorable señor Presidente, por el bien del Perú y por la imagen de
tan importante y respetada Comisión Interamericana de Derechos
Humanos, que usted tan dignamente preside, exigimos que se nos haga
justicia de verdad y que no se dilaten más nuestras justas
reclamaciones. Acabemos con el mal ejemplo de impunidad e injusticia
que se da principalmente a nuestra juventud.

Muy atentamente,

Eduardo Carlos Carrillo Hernández
Con copia al señor Director Ejecutivo de la Comisión, doctor Santiago Cantón."

Wednesday, August 29, 2007

¿Y porquĂ© no “tomatina” polĂ­tica?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
29-8-2007

¿Y porqué no "tomatina" política?

Informa el cable que no menos de 40 mil idiotas ibéricos, con galos y
británicos, participaron en la "tomatina", "fiesta" que consiste en el
lanzamiento de tomates como proyectiles entre sí. Una diversión de
pueblos en que este alimento puede ser desperdiciado por toneladas que
van a la basura. La estupidez también es un asunto globalizado y una
irrebatible demostración de cuan abyecto puede ser el hombre con el
hombre. Homo hominus lupus.

En Perú donde nos embuten globalizaciones, los Parlamentos sacralizan
a ejecutivos quebrados y soplones para que hagan más negocios a costa
de la desgracia ajena; escenario en que se institucionaliza como
"tema de Estado" a un vulgar criminal y ladrón contumaz como Kenya
Inomoto Fujimori, sin cuyo pretexto no hay prensa, ni dólares y
tampoco pervivencia; ¿porqué no una "tomatina" –en forma de huevos,
desechos podridos, repudio público, rechazo generalizado- a políticos
inmorales, empresarios mamones del Estado, a "intelectuales" de
coyuntura, a periodistas al peso en todos los medios? Las leyes no
sirven porque siempre hay abogángsteres capaces de hacer leer todo lo
contrario de lo que dicen los códigos y jueces que meten a la cárcel a
inocentes y liberan culpables.

Es casi seguro que el fenómeno surreal de ver cómo ladrones se
apoderan de los puestos públicos, de contemplar de qué manera los
mediocres ocupan en 95% el Establo congresal, de sufrir el embate
presencial de cacos y estafadores conocidos así como de embajadores de
transnacionales en el gabinete, en empresas públicas, ocurre tan solo
en Perú con las características de impunidad escandalosa. Los grandes
pillos se hacen dar homenajes y "celebran" aniversarios, de cualquier
cosa o tipo, para tapar sus actos delincuenciales que la gran prensa
no denuncia ni evidencia y más bien oculta con excepciones mínimas.

No sólo políticos. Hay diplomáticos, militares, profesores,
científicos, profundamente pusilánimes que no se atreven a dar el paso
enorme de olvidar incoherencias sempiternas y trabajar por el Perú.
Periodistas venales hay que tasan hasta la más mínima coima en dólares
por decir lo que estos ordenan y establecen. Si se trata de, como años
atrás con Tambogrande, presentar a Majaz como bondad inmensa para los
lugareños sin, por supuesto, tomar en cuenta su opinión, lo hacen y
cobrando muy bien. El medio ambiente, la eliminación de especies,
campos y equilibrios ecológicos, importan un ardite. En cambio sí
tienen valor –y mucho- los billetes verdes. Y no otra cosa se puede
decir de esos famosos "internacionalistas, analistas, estrategas,
politólogos" que responden básica y únicamente a las bolsas que pagan
sus orientaciones que hoy podrían ser hacia el color negro, y mañana,
al blanco. Y nunca ponen en peligro, de ese modo avieso, sus libros,
investigaciones, talleres, fórums, viajes, casas, autos, diplomados y
homenajes.

¡Aquí no hay castigo para los sinverguenzas de cuello y corbata,
nombre fabricado a punta de mermelada y pasos milimétricos y, en
cambio, quien no tiene dinero se va a la cárcel y se da la ilógica
transitividad que los pobres pecadores pagan por los ricos fautores de
mil y un fechorías! ¿Ha visto o conoce a algún ministro, viceministro,
parlamentario, gerente de empresa pública, director de personal o
encargado de logística, en el calabozo, con sus bienes expropiados y
arrebatadas sus propiedades habidas de mala manera? Uno que otro
idiota sí que está tras las rejas. En muchos casos, en virtud de un
pacto muy bien concertado: ¡unos pocos años a la sombra para que nadie
cuestione luego, los millones escondidos en bancos de ultramar y a
nombre de terceras, cuartas o quintas personas! ¿No, Joy Way?

El día que los peruanos comprendan, de una buena vez, la ineficacia
monumental de sus leyes pseudo-castigadoras y de la pusilanimidad
feminoide congénita que inunda a todo aquel que llega a la cosa
pública (porque malograría "negocios", muchos, dicen), tendrá que
arribar a la inevitable conclusión que debe actuar rápido. Y el
repudio público, el escupitajo a los indignos, el dicterio justiciero
a los ladrones, será un buen indicio de la reconstrucción patriótica.
Pero eso lo pueden hacer grupos o partidos políticos premunidos de
idea y doctrina, disciplina y acción. En Perú no hay esa clase de
organizaciones. Sólo hay clubes electorales o pandillas logreras y
hueleguisos del aparato del Estado.

¿Y porqué no "tomatina" política?

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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PerĂş-Chile: un poco de historia

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
14-5-2004

Perú-Chile: un poco de historia

Ha dicho el presidente de Chile, Ricardo Lagos, que "Así es, Perú se
opone. Yo creo que la opinión pública boliviana no lo sabe. Y no estoy
criticando a los amigos peruanos, estoy constatando un hecho de la
historia". ¿A qué se refiere el mandatario sureño?: a la anhelada
salida al mar de Bolivia.

El 3 de junio de 1929, es decir, hace casi 75 años, Perú y Chile
firmaron el Tratado y Protocolo Complementario para resolver la
cuestión de Tacna y Arica. En el artículo primero del Protocolo se
dice: "Los Gobiernos del Perú y de Chile no podrán, sin previo acuerdo
entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de los
territorios que, en conformidad con el Tratado de esta misma fecha
quedan bajo sus respectivas soberanías, ni podrán sin ese requisito,
construir, a través de ellos, nuevas líneas férreas internacionales."

Quiere decir que cualquier decisión sobre un milímetro de Arica tendrá
que ser con previo acuerdo sobre los términos, alcances, duración y
formas en que esta eventualidad pudiera tener ocurrencia. No es que
Chile presente al Perú decisiones tomadas con terceros países, sino
que un trato antelado, enhebrado en sinergia tiene que incluir la
decisión soberana de ambos países: Perú y Chile, ningún otro. Por
tanto, desde 1929, nada ha ocurrido sin que nuestros países hayan dado
su consentimiento o negativa expresos.

Para el ilustre diplomático e historiador, Félix C. Calderón, en su
obra El Tratado de 1929: La otra historia, refiriéndose a las
modalidades de servidumbre en el artículo 1º del Protocolo, escribe:
"Cómo puede apreciarse, ella consiste en la autolimitación que ambos
países se han impuesto respecto a la suerte de Tacna y Arica, después
de la entrada en vigor del Tratado de 1929" (p.290).

Es más, precisa Calderón que "De origen chileno e incluida a
insistencia de ese país (el artículo 1º del Protocolo), lo que se
persiguió con esa cláusula fue frustrar cualquier eventual arreglo
peruano-boliviano en detrimento de Arica. Stricto sensu, esta
limitación debió haberse aplicado solamente a Chile, como resultado de
la cesión territorial de Arica que hizo el Perú. Lo curioso del caso
es que habría sido la libre disponibilidad del Perú sobre Tacna, sobre
todo en lo que se refiere a la construcción de una nueva vía férrea
hacia La Paz, lo que habría querido restringir Chile. Y para ello no
se le ocurrió nada mejor a la Cancillería de La Moneda que recurrir al
texto del artículo sexto del Tratado boliviano-chileno de 10 de agosto
de 1866, tal como lo recordara Culbertson" (p. 290, op. cit).

Estoy seguro, ya que ha citado la historia, que el presidente Lagos
necesita leer el libro del doctor Calderón que hasta puede ser
autografiado si así lo facilita la embajada peruana en Santiago y con
una simple gestión de índole editorial.

En la p. 237 de Posición Internacional del Perú, Alberto Ulloa
Sotomayor, sostiene: "Resuelta la cuestión de Tacna y Arica sin la
participación de Bolivia, el interés y juego de Chile son y tienen que
ser claros en el sentido de orientar hacia el Perú la aspiración
portuaria boliviana. Satisfacerla a costa nuestra significaría vencer
y debilitar nuevamente al Perú, émulo permanente de Chile en el Sur
del Pacífico; crear una separación abismal entre el Perú y Bolivia por
un tiempo cuya extensión estaría en razón directa de tan monstruosa
injusticia; crearle al Perú un nuevo competidor político y económico,
en mejores condiciones geográficas y necesariamente subordinado o
sometido a Chile, ya que no podría ser amigo el Perú y ya que
necesitaría apoyar en una amistad con aquél la garantía de continuidad
en una posesión írrita de la que el Perú haría todos los esfuerzos
posibles por expulsarla".

El integérrimo patriota Alfonso Benavides Correa afirma en su libro
Por la patria libre y la justicia social, en la p. 64: "Chile se luce
muy generoso con el territorio de Arica, que fue exclusivamente
peruano hasta el 3 de junio de 1929 en que el Perú se la cedió a Chile
con reservas de dominio, pero se cuida de no hacerle ningún
ofrecimiento por los territorios que a Bolivia le pertenecieron hasta
el 20 de octubre de 1904 en que, de sur a norte, Bolivia tuvo como
puertos propios Antofagasta, Mejillones, Cobija y Tocopilla. ....Chile
no le ofrece a Bolivia ninguno de estos puertos porque desde 1879, le
ofreció Tacna y Arica a Bolivia, o únicamente Arica o una fracción de
Arica, que no pertenecía a Bolivia sino al Perú que se proyectaba
desmembrar, como canje por Atacama que Chile le sustrajo a Bolivia y
como póliza de seguro de Tarapacá que Chile le arrebató al Perú".

Ha hecho bien la Cancillería del Perú en recordar que hay un tratado,
el del 3 de junio de 1929, que rige los límites entre Perú y Chile y
el trato especial que hay sobre Arica. Si Torre Tagle comprende bien
su misión, es hora de recordar in extenso y urbi et orbi, a los
ciudadanos del Perú, qué fue y cómo se gestó un Tratado que puso fin a
la infausta guerra de invasión de Chile al Perú. Más aún, la ocasión
es inmejorable para que los escolares, universitarios, políticos y
líderes en general, entiendan qué es un país, cómo se defiende a la
patria que no puede venderse, concesionarse o regalarse como pregonan
irresponsables y traidores.

La invocación que de la historia ha hecho el presidente chileno es muy
pertinente. Todos tienen que aprender de ella y, en primera fila, el
mandatario del sur, quien, sin duda alguna, ha "olvidado" detalles que
su país puso en blanco y negro el 3 de junio de 1929.

En ocasión de celebrarse en pocas semanas más el 75 aniversario del
Tratado de aquella fecha, inclinemos con respeto nuestras miradas en
recuerdo de los héroes que murieron por la patria, por aquellos que
ofrendaron sin dobleces ni hipocresías su sangre y alma por el Perú.

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

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Tuesday, August 28, 2007

Tacna Ciudad Heroica: ¡luchĂł por la Patria!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
28-8-2007

Tacna Ciudad Heroica: ¡luchó por la Patria!

En el meticuloso libro La chilenización de Tacna y Arica, 1883-1929,
de Raúl Palacios Rodríguez, se encuentran detalles interesantes sobre
aquella álgida etapa. Lo que estudia el historiador da cuenta vibrante
del heroísmo de esas poblaciones cautivas. El 3 de junio de 1929, el
Tratado y su Protocolo Complementario, definieron la dolorosa pérdida
de Arica y el retorno de Tacna al Perú. Un día como hoy, ese mismo
año, la Ciudad Heroica volvió al regazo patrio. Los peruanos, y así se
estipula en el Tratado tienen derechos de soberanía restringida,
servidumbres, irrenunciables en Arica. En homenaje a la valentía de
aquellos, en efemérides de enorme simbolismo, se publican los
testimonios que con denodado detalle compiló el autor mencionando las
fuentes chilenas que emitieron estos duros conceptos.

¡Viva Tacna Ciudad Heroica!
..................................................................

-Rafael Vial: 1889

"La tropa de línea, los empleados de orden político, los de correo,
los de aduana, del resguardo, de la gendarmería y de la administración
de justicia cuestan a Chile más en Arica y Tacna que todo lo que
percibe por contribuciones directas, indirectas y municipales. No baja
de 500,000 pesos por año lo que allí pierde Chile por el desequilibrio
entre los ingresos y los gastos. Para adquirir la propiedad de esos
departamentos, en el caso de que el plebiscito nos fuera favorable, lo
que sin cometer abusos considero imposible, tendríamos que pagar diez
millones.

Todo lo que a la lijera enumero tiene para Chile infinitamente más
importancia que las querellas de Arica y Tacna, y sin embargo, la
acción del Gobierno se aparta de donde debía encontrarse, y se
inmiscúa demasiado en lo que ofrece peligros y dificultades: su
política es aventurera. Seamos lo que siempre fuimos, honrados, y
devolvámosle al Perú lo que de él recibimos en prenda pretoria. Otra
manera de proceder es indigna de Chile. 82 (En: El Independiente,
Santiago, 18 de diciembre de 1889. Fue reproducido íntegramente por El
Comercio de Lima en su edición de 7 de enero de 1880. Hemos tomado los
párrafos más importantes.)

-El Chileno, diario de Santiago: 1902

"....Esa campaña de prensa en Tacna, en que se nos sacrificó
inútilmente a Rodríguez Mendoza, no nos trajo un sólo prosélito, y
sólo ha probado lo que no necesitaba demostración alguna: que los
peruanos no son chilenos y que los chilenos no somos peruanos". 83 (El
tal Rodríguez Mendoza como recordamos (véase nota No. 75 de la Segunda
Parte) fue uno de los más sobresalientes periodistas del diario
chilenizador El Pacífico).

-La Unión, matutino de Valparaíso: 1902

Por chilenización no se puede entender sino el trabajo apropiado y
eficaz para atraer las simpatías de los peruanos que residen en esas
provincias, a fin de que convencidos que la administración chilena es
mejor y más progresista que la peruana, den su voto en favor de la
soberanía chilena, cuando se efectúe el plebiscito que decida el
dominio y propiedad de esas provincias. Enderezados a este fin, ha
hecho muchos esfuerzos el Gobierno chileno en años anteriores y
siempre los resultados han sido negativos. Durante los primeros diez
años de ocupación, hubo allí administraciones discretas, inteligentes,
sagaces, que mejoraron e hicieron progresar notablemente esas
provincias, ya en la administración de justicia, ya en el servicio de
policía, ya en otras ramas administrativas, hasta en la construcción
de edificios; y sin embargo no se obtenía el objeto que se perseguía:
los peruanos aprovechaban de todos estos beneficios y progresos... y
seguían siendo tan peruanos como antes". 84 (El subrayado es nuestro).

-El mismo diario La Unión: 1902

"Una generación se ha sustituido a otra en la Alsacia y Lorena y, a
pesar de esto y a pesar del talento y discreción de los políticos
alemanes todavía el sentimiento francés anima a esas provincias. Y
nosotros creemos que con unas cuantas casas y edificios, con la
presencia de una Corte, con la presencia de algunos periodistas y de
algunas autoridades chilenas podemos chilenizar a Tacna y Arica, donde
el sentimiento peruano se mantiene en tensión continua y es hoy mucho
más vivo y ardoroso que antes.

Hemos visto agotarse los medios pacíficos y empeorar más la situación,
hasta llegar al estado de guerra sin fusiles, que estamos presenciando
y ahora no sólo creemos en la chilenización, sino que se aconsejan los
medios violentos: se cree alcanzar a palos la simpatía que no se ha
doblado a los beneficios. Parece que ya hay tiempo de sobra para
desengañarnos, para conocer que en todas estas tentativas de
chilenización, lo único que se chileniza es el dinero del Fisco, y
hasta se le peruaniza, puesto que los gastos se convierten en mejoras
de ciudades que al fin, pueden pasar al poder del Perú, sin beneficio
alguno para nosotros". 85 (Fue muy común, entre peruanos y chilenos,
comparar a Tacna y Arica con las antiguas provincias francesas de
Alsacia y Lorena, por mucho tiempo en poder de Alemania).

-Reportaje hecho por el mismo diario: 1911

P. Mucho se ha hablado de la situación de Chile en Tacna.

R. Sí, mucho se ha dicho, pero todo está muy lejos de ser la realidad,
pues, todo lo que los diarios de Santiago han dado a conocer al país,
no es más que un espejismo: la realidad de las cosas está,
desgraciadamente, muy lejos.....

P. Pero, ¿cómo puede ser, cuando en una de las entrevistas con el
Intendente de Tacna, señor Lira, esta caballero ha dicho que la
chilenización está casi terminada...?

R. Todo eso que se ha dicho, es sencillamente un bluff y para
probarles mi aseveración voy a hacerles saber lo siguiente: según el
último censo que se ha hecho resulta que hay un chileno para cinco
peruanos.

P. ¿Y qué hacen los chilenizadores?

R. Para que ustedes no se extrañen lo que les estoy diciendo, voy a
darles algunos datos concretos. Hoy en día, la comisión chilenizadora,
visibles para los chilenos de Tacna, la forman dos personas: don
Anselmo Blanlot Holley y el secretario, que es a la vez director del
diario "El Pacífico" de Tacna.

El presidente gana diez mil pesos anuales y el secretario seis mil.
Hasta hoy día, lo único que se ha hecho, ha sido el levantamiento de
un censo útil para el caso de verificarse el plebiscito, censo el
cual, para los que estamos allá y sabemos la realidad de las cosas, no
ha podido menos que causarnos cierto malestar, pues en él se ha
bluffeado a nuestro gobierno, puesto que se ha incluido en los
registros a muchos extranjeros con ideas manifiestamente diversas a
nuestra causa". 86 (Reportaje hecho por el mencionado diario a un
caballero chileno residente en Tacna y de paso por el puerto de
Valparaíso. Fue reproducido por El Morro de Arica en su edición de 28
de marzo de 1911).

-El Mercurio, de Valparaíso: 1911

"La única chilenización posible es llevar chilenos que compren sus
tierras, naturalmente sin forzar a los peruanos.

Pensar convertir a un peruano haciéndolo chileno, me parece absurdo.
El amor a la patria es algo que no cambia en los seres nobles". 87
(Entrevista publicada por dicho periódico el 18 de enero de 1911 con
el título "Impresiones de un joven y competente funcionario del ramo
de instrucción pública". Fue reproducido por El Morro de Arica el 24
de enero de 1911.

-Carlos Vicuña Fuentes: 1921

"¿Hay todavía quién crea de buena fe que tenemos razón para quedarnos
con Tacna y Arica, aún violando miserablemente un tratado
internacional? ¿O es tan simple esta gente que nos gobierna que no se
ha dado cuenta de que la opinión del mundo entero nos es adversa, y
aún hostil, pues este problema es la única sombra negra en la armonía
de América Latina? (p. 242)

Tacna y Arica no son chilenas por capítulo alguno: son peruanas.
Pertenecen al Perú por la historia, la geografía y la tradición; le
pertenecen también por los intereses y le pertenecen jurídicamente por
el pacto de Ancón (p. 320). Los sentimientos que aconsejan hoy día a
Chile la retención de Tacna y Arica son sólo la codicia y el orgullo,
pasiones egoístas y mezquinas. No el honor de la patria, ni el amor a
esas poblaciones, que nos odian, no el respeto a las instituciones o
tradiciones, no la bondad por los débiles, nos inspiran; sólo la
codicia y el orgullo; codicia equivocada y orgullo extraviado y
estéril. En cambio, el Perú aspira a la reintegración de Tacna y Arica
por sentimientos generosos: por honor patrio, ya que siempre se ha
mirado como deshonra que la bandera extranjera flamee en nuestro
suelo; por amor a sus compatriotas que gimen tiranizados en Tacna por
el despotismo chileno; por respeto a sus tradiciones, pues muchos
héroes de su Independencia son oriundos de esa tierra; y por impulso
de bondad que los pone en la necesidad de proteger a los peruanos
asediados y vejados por la administración chilena. (p. 321).

Este es el deber de Chile: convencerse primero de que su conducta con
el Perú es pérfida, injusta y egoísta, reparar noblemente los errores
cometidos y seguir incansablemente la senda del ideal. (p. 323).

Chilenización secreta, corruptora y dispendiosa, espionaje,
propaganda, obras públicas, diplomacia especial, ejército, marina,
movilización admirables, vacían y vacían millones que nadie puede
contar ni calcular (p. 325) 88 Vicuña Fuentes, Carlos, La libertad de
opinar y el problema de Tacna y Arica, Santiago de Chile, Imprenta,
Litografía y Encuadernación. Selecta 1921.

Monday, August 27, 2007

¡La ignorancia es muy atrevida!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
27-8-2007

¡La ignorancia es muy atrevida!

¿Qué consigue un país cuando presta oídos a las atrevidas ignorancias
de supuestos especialistas que hablan con ciencia a medias, sin
diferenciar un celular de un piano de cola o un tratado de límites con
un menú de restaurante, y propagan confusión, "desconcierto" y ofician
de colaboracionistas hacia intereses foráneos de manera gratuita o
pagada? La respuesta es inequívoca: desmoralización y debilitamiento
de la sagrada defensa de los límites del Perú.

Dijo en declaraciones al diario La Primera, el contralmirante Jorge
Brousset que él consideraba "saludable" que Chile "consultara" al Perú
sobre una salida de Bolivia al mar por Arica. ¿Sabrá o estará enterado
este señor lo que dice y preceptúa el Artículo 1 del Protocolo
Complementario del Tratado de Lima del 3 de junio de 1929? Si lo sabe,
se hizo el bobo porque ha dicho barbaridades contra su espíritu y
letra. Y si no lo sabe ¿por causa de qué no se dedica mejor a
calafatear barcos?

Dice el Artículo 1:

"Los Gobiernos del Perú y de Chile no podrán, sin previo acuerdo entre
ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de los
territorios que, en conformidad con el Tratado de esta misma fecha
quedan bajo sus respectivas soberanías, ni podrán sin ese requisito,
construir, a través de ellos, nuevas líneas férreas internacionales."

Por tanto, no hay consulta posible de ninguna especie, ni "saludable"
como dice el ignaro de marras o autoreputado especialista en asuntos
limítrofes y tampoco concesiones a Bolivia como ha dicho, con
impresionante torpeza, el primer ministro Jorge del Castillo.

Acuerdo significa concordancia, igualdad en el trato y consenso
respecto de una decisión tan importante como la cesión territorial a
cualquier tercera potencia. Desconocer esto constituye simplemente
¡traición a la patria! Y cierto pícaro, que en 1999, cuando se mal
discutían asuntos pendientes de 1929 con Chile, se hizo de la vista
gorda y dejó pasar el paquete de "acuerdos" que tuvieron entre sus
fautores nada menos que al traidorzuelo barato Fabián Novak Talavera.
¿No fue así señor Brousset?

Ha escrito en su extraordinaria obra La otra historia. El tratado de
1929, el embajador Félix C. Calderón:

"(iii) Prohibición de ceder territorio

Esta es la primera de las servidumbres que los tratadistas suelen
denominar como servidumbre negativa, por entrañar un in non faciendo
de parte del Estado territorial. Claro que en el presente caso este in
non faciendo se aplicaría, al mismo tiempo, a Chile y al Perú por
estar Arica y Tacna involucradas en el mismo pie de igualdad.

Esta modalidad de servidumbre se encuentra estipulada en la primera
parte del artículo primero del Protocolo Complementario que a la letra
dice: "Los Gobiernos de Perú y Chile, no podrán, sin previo acuerdo
entre ellos, ceder a una tercera potencia la totalidad o parte de los
territorios que, en conformidad al tratado de esta misma fecha, quedan
bajo sus respectivas soberanías...". Como puede apreciarse, ella
consiste en la autolimitación que ambos países se han impuesto
respecto a la suerte de Tacna y Arica, después de la entrada en vigor
del Tratado de 1929.

De origen chileno e incluida la insistencia de este país, lo que se
persiguió con esa cláusula fue frustrar cualquier eventual arreglo
peruano-boliviano en detrimento de Arica. Stricto sensu, esta
limitación debió haberse aplicado solamente a Chile, como resultado de
la cesión territorial de Arica que hizo el Perú. Lo curioso del caso
es que habría sido la libre disponibilidad del Perú sobre Tacna, sobre
todo en lo que se refiere a la construcción de una nueva vía férrea
hacia La Paz, lo que habría querido restringir Chile. Y para ello no
se le ocurrió nada mejor a la Cancillería de La Moneda que recurrir al
texto del artículo sexto del Tratado Boliviano-chileno de 10 de agosto
de 1866, tal como lo recordara Culbertson". (Calderón, ob. cit, pp.
289-290).

El puerto natural e histórico de Tacna, ayer y hoy, fue siempre Arica.
Luego de los sucesos de 1879 y 1883 y el incumplimiento reiterado,
abusivo de Chile, se arribó a 1929 y en junio a su Tratado y Protocolo
Complementario que en su Artículo 5to dice:

"Para el servicio del Perú el Gobierno de Chile construirá a su costo,
dentro de los mil quinientos setenta y cinco metros de la bahía de
Arica, un malecón de atraque para vapores de calado, un edificio para
la agencia aduanera peruana y una estación terminal para el
Ferrocarril a Tacna, establecimiento y zonas donde el comercio de
tránsito del Perú gozará de la independencia propia del más amplio
puerto libre."

Es decir, escribe Félix C. Calderón, "...Chile debía conceder al Perú
establecimientos y zonas para el cumplimiento de un fin expreso: el
disfrute amplio de puerto libre del comercio de tránsito del o al
Perú". (p. 292)

Revela Calderón en su enjundiosa y esclarecedora obra: "Como se sabe,
sólo fue posible concluir el Tratado de 1929, una vez que el Perú tuvo
que renunciar a su justa aspiración de tener un puerto al sur de la
Concordia a cambio de un acceso portuario con las características de
puerto libre en Arica. Es más, para convencer al presidente Leguía, la
propia Cancillería de La Moneda propuso, originalmente, al final de la
tercera etapa de la negociación, la "absoluta independencia, dentro
del más amplio puerto libre para el Perú". (p. 293).

¡No hay fórmula, hasta para el más desavisado lector, de divorciar dos
ciudades que, como Arica y Tacna, habían nacido bajo el imperio de la
jurisdicción peruana y que sólo por la brutalidad invasora debieron
ser separadas manu militare! ¡Es imposible, por tanto, colocar
corredores, improvisar apuradas e irreflexivas "soluciones" para
terceros, cuando eso significa simple y llanamente asesinar Tacna que
carece de puerto por acción de guerra y lo que obligó al propio país
invasor a plantear una solución de servidumbre, soberanía restringida,
del Perú en Arica, tema aún pendiente en detalles importantes que
fueron traidoramente contemplados en noviembre de 1999 como ya se ha
dicho en otra parte!

Perú debe apoyar la salida al mar de Bolivia por los puertos que
fueron del país hermano altiplánico hasta 1879 y que le fueron
arrebatados por Chile: Tocopilla, Cobija, Mejillones y Antofagasta.
Sobre Arica no tiene Bolivia derechos de ninguna especie o históricos
cuanto que allí sólo se derramó sangre peruana y chilena y Perú se vio
arrastrado a una guerra en virtud de un tratado ocioso que no reportó
sino desgracias y mutilaciones territoriales a la nación.

Sobre el artículo mencionado, Félix C. Calderón, abunda:

"La redacción del artículo quinto, de origen chileno, está hecha de
tal manera que la finalidad, el telos, ha sido puesto al final del
mismo, siendo lo complementario lo que figura en las tres primeras
líneas. Por lo tanto, su lectura correcta debería hacerse, en sentido
estricto, al revés. En efecto, la raison d'etre de ese artículo, es
garantizar una salida portuaria, libremente operacional, de Tacna al
Pacífico. De donde se sigue que los establecimientos y zonas
concedidos y construidos por Chile en beneficio del Perú sólo tienen
sentido en la medida que propendan a la consecución de esa finalidad.

Dicho en otros términos, si se quiere leer el artículo quinto
respetando el espíritu del mismo, debería empezarse por subrayar lo
fundamental, vale decir el otorgamiento al Perú en el puerto de Arica,
con relación a su comercio de tránsito, de la independencia propia del
más amplio puerto libre, y para cuya finalidad Chile está obligado a
conceder al Perú y a su costo los establecimientos y zonas necesarios.
Por consiguiente, si esa finalidad no ha sido todavía alcanzada (una
condición fundamental para la conclusión del tratado), entonces tiene
que concluirse que Chile continuaba hasta diciembre de 1998
incumpliendo las obligaciones que contrajo en virtud del artículo
quinto. No había otra fórmula de interpretar este numeral, salvo que
se quiera marchar a contracorriente de la lógica que lo inspira,
fuertemente enraizada en la historia de la negociación del Tratado de
1929". p. 294.

Pero, y esto es imprescindible denunciarlo como lo hizo su autor, el
ilustre patriota Alfonso Benavides Correa, en: Acta de Ejecución viola
el Tratado con Chile de 1929 y No obliga al Perú:

"El 13 de noviembre de 1999 los ministros de Relaciones Exteriores del
Perú y Chile suscribieron la llamada "Acta de Ejecución" de las
obligaciones establecidas en el Artículo Quinto del Tratado del 3 de
junio de 1929 y Segundo de su Protocolo Complementario.

En el punto 1 de dicha Acta se expresa textualmente lo siguiente: "En
ejecución de lo dispuesto en el Artículo quinto del Tratado de Lima
del 3 de junio de 1929, la República de Chile ha construido a su
costo, y pone al servicio de la República del Perú dentro de los mil
quinientos setenta y cinco metros de la bahía de Arica, un malecón de
atraque para vapores de calado, un edificio para la agencia aduanera
peruana y una estación terminal para el ferrocarril a Tacna, cuyos
linderos están claramente definidos en el plano anexo, habiendo sido
aprobada por el Perú la ubicación y posterior construcción de estas
obras mediante Notas Diplomáticas intercambiadas entre los años 1965 y
1986".

Esto es absolutamente inexacto.

Dentro de los mil quinientos setenta y cinco metros (1,575 m.) de la
Bahía de Arica –a que con indubitable precisión se refiere el Artículo
quinto del Tratado de 1929- no se encuentra ninguna de las obras que,
a su costo, Chile debió construir para el Perú:

-La antigua Estación Terminal del Ferrocarril de Tacna a Arica se
encuentra dentro de la Bahía de Arica pero la nueva Estación se halla
fuera de ella.

-Lo propio ocurre con el nuevo edificio para la Agencia Aduanera
Peruana que también se encuentra fuera de la Bahía de Arica y no
dentro.

-El Muelle que Chile le entrega al Perú es un Borde de Atraque al lado
exterior del Puerto, así llamado para diferenciarlo del lado ulterior
del Puerto; y, por tanto, no es el Malecón de Atraque para vapores de
calado, dentro de los 1,575 m. de la Bahía de Arica, que ordena el
Artículo quinto del Tratado.

Lo precedente significa lo que en derecho se llama "novación", esto es
la sustitución de una obligación por otra en la que la nueva
obligación, con prestación distinta, es incompatible con la anterior o
primitiva.

Por esta "novación" el Perú –mediante írritas Notas Diplomáticas que
no pueden desconocer que la fe debida a los tratados debe ser sagrada
e inviolable- el Perú es expulsado de los 1,575 m. de la Bahía de
Arica dentro de la cual, según el Tratado de 1929, tiene derecho al
libre tránsito de personas, mercaderías y armamentos con la
independencia del más amplio puerto libre.

Esto afecta gravemente los derechos de soberanía del Perú al hacerse
escarnio de las "servidumbres perpetuas" que consagra a su favor el
Tratado.

La doctrina internacional es uniforme al establecer que las
"servidumbres" internacionales son las restricciones excepcionales de
la soberanía territorial del Estado convenidas por tratado y, en
virtud de las cuales, la totalidad o una parte del territorio han de
servir a perpetuidad a cierto fin o al interés de otra nación.

Lo precedente significa una inexcusable violación de la Resolución
Legislativa No. 6626 por la que, el 2 de julio de 1929, el Congreso
del Perú aprobó el Tratado con Chile del 3 de junio del mismo año para
resolver la cuestión de Tacna y Arica.

Por ello mismo el Acta de Ejecución suscrita el 13 de noviembre en
curso carece de validez y eficacia jurídica mientras, por la burla de
los irrenunciables derechos del Perú en Arica, no sea aprobada por el
Congreso Nacional porque así lo ordenó el Artículo 56 de la
Constitución del Estado, atendiendo a que –sin que exista diferencia
esencial entre ellos y sea cual fuere su denominación su fuerza
obligatoria es la misma- los pactos internacionales se denominan no
sólo acuerdos o tratados sino también, a veces, actas, convenios,
declaraciones, protocolos, etc."

En mayo del 2005, también, con más modestia, y en blanco y negro,
denuncié que la traición cometida en noviembre de 1999 involucraba a
sujetos cuyo prontuario es innecesario reiterar por constituir una
ofensa a la patria. Uno de ellos es viceministro de Defensa (¿a quién
defiende Novak?) y el otro, autodenominado especialista en asuntos
limítrofes declara con la autoridad intelectual dudosa de la
ignorancia que ve "saludable" que Chile consulte al Perú para
cualquier salida al mar de Bolivia. A uno le premió el gobierno del
país del sur por ser "negociador" peruano en favor de Chile. El otro
se hizo de la vista gorda concediendo una línea de acción antiperuana
y muy amable al país austral. Dejó escapar -¿inocentemente?- la
obligatoriedad de plantear el imprescindible tema de la delimitación
marítima pendiente con Chile. Asunto del cual hoy pretende el señor
Brousset erigirse como "experto". No es casualidad que esta clase de
desmanes pseudo-intelectuales reposen en fanáticos de la Convención de
Mar, instrumento ocioso y perjudicial al Perú. Es decir, la ignorancia
y la traición, recurrentes, se dan la mano.

Mal, pésimo, hace el periodismo en consultar a logreros que sólo
confunden, enrarecen el ambiente y NO trabajan para el Perú. La
ignorancia es muy atrevida.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

Lea www.redvoltaire.net
hcmujica.blogspot.com
Skype: hmujica

Friday, August 24, 2007

Los mágicos 50

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
24-8-2007

Los mágicos 50

Llegaron sin que advirtiera su carga cincuentenaria. Ni los convoqué o
llamé. Allí están impertérritos. Al conjuro de éste, su envión
inexorable, me rindo porque no puedo hacer otra cosa. Y en la cumbre
de medio siglo, larga estela de experiencias, tengo que exclamar con
emoción sincera ¡gracias a la vida!

Columbrar la vida en y desde los 50, dicen algunos, reviste sensatez,
inspira confianza, aploma espíritus. Con franqueza tengo que confesar
que eso debe ocurrir con seres normales. Sigo, como en la
adolescencia, soñador, esperanzado en los destinos patrios, fiel
devoto de la justicia social, creyente en la revolución constructora
de un Perú libre, justo y culto. Desoigo llamados a la prudencia y
digo y escribo cuanto se me ocurre, siempre bajo la premisa
fundamental de poder probar lo que expreso y, en arranque de soberbia
pasajera, podría decir que la edad es un concepto mental. Y nada más
que eso.

Pero los caminos de Nuestra Señora la Vida tienen sus enigmas, códigos
y señales de alerta, que ninguna voluntad, por entusiasta que sea,
consigue violentar, desengrilletar de su sino inexorable. Entonces uno
peina cabellos canos y de nada valen las cosméticas, si se las usa,
porque el tiempo y sus marchamos hablan por uno, encima de uno y a
cambio de aceptación resignada que el tiempo sigue corriendo.

Me pregunta un alma generosa que equivocó la salutación y se adelantó
72 horas, ¿qué se siente en el pedestal de los mágicos 50? Reitero que
por fuerza de los hechos, debo ser anómalo o atípico. ¡No se siente
nada! ¡Un día como cualquier otro! Sólo que ahora soy un acreditado
cincuentón. C`est la vie.

Testigo sí de muchas alegrías, la novísima carrera universitaria de
Alonso, mi casi ciudadano-hijo, forma parte de este abanico;
protagonista de múltiples penas; cavilador travieso de una que otra
iniciativa, es un deleite decir que hay que continuar en la forja
fragorosa de la patria. Nada hay más importante que impedir que los
irresponsables consumen el crimen de disolver al Perú y hacerlo
alimento fácil para quienes desean hace mucho tiempo engullirlo. Y en
esa tarea somos braceros modestos. E infatigables.

Esta crónica tiene que ser más bien escueta. ¿A quién podría
importarle gran cosa lo que piense un humilde atizador del debate? No
a muchos, no me cabe la menor duda. Pero como no todos los días uno es
visitado por cinco décadas, entonces, no hay que esquivarle el cuerpo
a la ocasión y haciéndole honores aceptamos el reto.

En trance de adiós pasajero y en periplo tenaz y búsqueda de mayores
bríos por y para el Perú, digo, otra vez ¡gracias a la vida!