Wednesday, May 07, 2008

Caso Lizárraga: ¡ser decente o no serlo!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
7-5-2008

Caso Lizárraga: ¡ser decente o no serlo!

Carolina Lizárraga no ha desmentido que impulsara en Panamá, paraíso
fiscal, una empresa off shore; forjara una asociación comercial, ella
como socia central, y se regalara, a precio subvaluado, para eludir
impuestos que debió pagar, según costos de mercado, una casa. En buena
cuenta, antes de ser la jefa de la Oficina Nacional Anticorrupción, la
señora de marras, ya había incurrido en irregularidades muy cercanas,
de actuarse las pruebas y medirse las consecuencias, en simples,
vulgares y palurdos delitos. En cualquier caso, la protagonista del
tema, y tras muchos días de publicación, NO dice ¡nada! El dicho reza:
¡el que calla, otorga!

Entonces, ¿qué hace aún al frente de una oficina anticorrupción, una
persona, como Carolina Lizárraga Houghton, sospechosa de haberle
birlado dinero al fisco del Perú? Como cualquier ciudadana o
ciudadano, éste es un tema de decencia y serlo debió haber
significado, RENUNCIAR y ponerse a disposición, de inmediato, con
pruebas, documentos, de las autoridades judiciales, como ella bien lo
sabe. O, es importante subrayarlo: ¿carece de decencia?

Al funcionario Villacorta de Banmat, le cortaron la cabeza, casi de
inmediato. Y sus faltas son burocráticas, reñidas con reglamentos y
disposiciones internas. Hasta donde se sabe no son iguales ni
comparables a las de Lizárraga. Pero, he aquí la vara distinta ¡todos
festejan que lo botaran a puntapiés! pero nadie se atreve a cuestionar
a la bella Carolina, cuya mudez en el caso de su auto-regalo, es
impresionante cuanto que inmoral por donde se mire el asunto.

¿Por causa de qué, hay risas y goces, clímax y frenesís recurrentes,
cuando echan a un funcionario casi sin empezar sus funciones, y todos
guardan rarísimo silencio en el caso de Lizárraga? ¿ser dama, de tez
blanca, tener apellido materno de origen foráneo, castra la opinión de
los "analistas, internacionalistas, expertos, juristas", de todo
pelaje? O ¿es importante, resistir, al mando de una paniaguada
pandilla de mamones consuetudinarios del Estado en esa oficina
paralela llamada ONA?

El parlamentario Isaac Mekler ha interpuesto denuncia contra Carolina
Lizárraga por un asunto de mucho menor envergadura, referida a
contrataciones supuestamente irregulares. ¿No se da cuenta el
legiferante que sin querer, no podemos imaginar otra inocencia, le
está dando la mano a una persona que NO desmiente la comisión de
hechos gravísimos, desde hace largas semanas?

El problema del Perú no es económico. Es moral. El presidente García
dijo que debería echarse a patadas a los pillos que se sirven del
Estado. Entonces, ¿qué hace exhibiéndose con Verónica Zavala, la
individua que ha sido encontrada por la Contraloría General de la
República, como pasible de una acusación penal por haber depositado,
cuando fuera funcionaria de Fonafe, US$ 5 millones de dólares en un
banco que luego quebró? ¿No comienza la caridad por casa?

¿Cuál es la coherencia del periodismo que se solaza con el
guillotinado Villacorta, y se calla con el tema Lizárraga? O sea que
¿es más importante proteger a las taifas que castigar los delitos que
¡ni siquiera! pueden ser negados públicamente? La inexistente moral o
su manipulación deviene en mayúscula muestra de felonía y abyección. A
algunos sí hay que "ajusticiarlos", a otras ¡de ninguna manera! ¿Por
qué motivos? ¿no es que todos somos iguales ante la ley? A la actriz
Angie Jibaja se la metió a la cárcel por una agresión criminal. ¿O no
es un crimen robarle impuestos al Perú y mentir subvaluando
propiedades y obsequiarse casas a sí misma, como en el caso, jamás
desmentido, de Carolina Lizárraga Houghton?

¡Este es un asunto de decencia! Claro, cuando se carece de esta
cualidad, ocurre lo que ya estamos viendo. ¿No es hora de exigir, ipso
facto, la renuncia inmediata de Carolina Lizárraga Houghton a un
puesto que no merece? O ¿se está notificando que la evasión de
impuestos no es un delito punible en Perú?

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

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Tuesday, May 06, 2008

El Establo fantasma

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
6-5-2008

El Establo fantasma

¿Ha leído alguna vez, en los escasos programas político partidarios de
cualquier agrupación, reformas radicales sobre el Establo, sus
precarios integrantes y las leyes ociosas que dictan ante la
indiferencia de toda la nación? ¿a quién importa lo que diga el
Congreso? Si su respuesta es la que suponemos, entonces, no le causará
sorpresa que lo que NO diga el Parlamento, tampoco le produzca la más
mínima reacción, es más, es lo aguardado en un país en que se enseña,
generación tras generación, que "así es la política". Como si ésta
fuera patrimonio o coto de caza de tarados o fronterizos.

Anunció, pocas horas atrás, el senador chileno Jorge Pizarro, que su
cámara legislativa, estaría por aprobar el ACE, Acuerdo de
Complementación Económica, con Perú, es decir el Tratado de Libre
Comercio al que Diputados otorgó su aquiescencia, meses atrás. Como se
sabe, el nombre de ACE es el antifaz que usó el Ejecutivo para no
llamar al ACE, TLC, que eso es lo que es, para evitar su "discusión"
por el Congreso. En castellano mondo y lirondo, le alivió la
"pesadísima" agenda al Establo.

Si es cierto lo que Pizarro afirma, lo que indica a qué país favorece
–no al Perú- con subrayada orientación, entonces, hay que recordar a
los fantasmales que están en el Establo, algunas disposiciones
fundamentales e insalvables.

Dice el artículo 56 de la Constitución:

Los tratados deben ser aprobados por el Congreso antes de su
ratificación por el Presidente de la República, siempre que versen
sobre las siguientes materias:

1) Derechos Humanos.
2) Soberanía, dominio e integridad del Estado.
3) Defensa Nacional.
4) Obligaciones financieras del Estado.

¿Qué dice en el Capítulo VII, Trato Nacional, el así llamado Acuerdo
de Complementación Económica, ACE, en realidad, TLC con Chile?:

"Artículo 19.- Cada País Signatario otorgará en su territorio, trato
nacional a los productos del otro País Signatario de conformidad con
el Artículo III del GATT 1994, incluidas sus notas interpretativas. En
este sentido, dichos productos gozarán de un tratamiento no menos
favorable que el aplicable a los productos nacionales similares, en
materia de impuestos, tasas u otros gravámenes internos, así como
leyes, reglamentos y otras normas que afecten la venta, la compra, la
distribución y el uso de los mismos en el mercado interno."

La Constitución es muy clara, todo acuerdo que tenga implicación
financiera (exoneración de impuestos o pago de aranceles, es una de
ellas) debe ser aprobado por el Congreso. Que en el toledato se haya
querido desconocer esto por entreguismo es una cosa, que se haga ahora
para no complicarle la tarea al chileno Hugo Otero, embajador del Perú
allá, es otra. Pero, en ambas, Perú queda como republiqueta o país
bananero frente a Chile.

En el artículo 102, sobre Atribuciones del Congreso, se dice:

"3) Aprobar los tratados, de conformidad con la Constitución."

¿Qué pasa, si, como es lo normal, luego que Senadores, y antes
Diputados, de Chile, es decir, el Congreso de ese país, exige, para la
vigencia total, legal, bilateral, del acuerdo, la ratificación de su
par peruano que NO lo ha discutido ni en pelea de perros?

Técnicamente si Perú, vía su Congreso, no ratifica ese acuerdo, no
puede entrar en vigencia en ninguno de los dos países, dado su
carácter binacional y bilateral.

Sin embargo de lo dicho aquí los artistas de la trampa son capaces de
cualquier cosa, toda vez que ya hicieron de las suyas al excluir, con
la natural estupidez insípida, al Establo con todos sus integrantes,
de la discusión. Por tanto, la tesis del Congreso fantasmal adquiere
confirmación lamentable y rotunda como inapelable.

¿Preocupa esto a alguno de los 120 integrantes del Parlamento?
Pareciera que no. Tampoco reparan que entre el TLC con EEUU y el que
se pretende con Chile, hay líneas centrales similares con implicación
sobre aranceles, gravámenes, etc, que demandan, inobjetablemente,
supervisión y aprobación legiferante. El tratado con Gringolandia sí
lo vieron los chicos del Establo, pero el otro, les fue escamoteado.
Cuando un poder del Estado se inhibe de sus tareas, las mismas que
están inscritas por escrito en la Carta Magna, abdica y traiciona y
quienes en este acto incurren son pasibles de ser acusados a
posteriori.

En Perú los fantasmas también han perdido vigencia. Sólo el que mora
con su edificio en la Plaza Bolívar, le cuesta millones de soles cada
mes, al pueblo peruano, que todo lo sufraga, todo lo sufre y nada sabe
de cómo una taifa de irresponsables regalan y venden al mejor postor
el país.

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

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Monday, May 05, 2008

La Pinocho de Cerro Verde

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
5-5-2008

La Pinocho de Cerro Verde

Ha tenido el desparpajo, la gerente legal y de medio ambiente de la
empresa minera Cerro Verde, Julia Torreblanca Marmanillo, de visitar y
amenazar a cada uno de los 25 trabajadores heridos en el accidente de
Cromotex, contratista de esta empresa, en noviembre del 2007 y
decirles que "los están sorprendiendo porque NO existe ninguna póliza
de seguros que los ampare". Pero en esta agresión no estuvo sola: la
acompañaron Swen Gunderson, gerente de recursos humanos y Jaime Obrero
(ex Backus), superintendente de Relaciones Laborales. Sin embargo, la
Torreblanca ha mentido.

Un importante estudio norteamericano, asesor del Sindicato de
Trabajadores de Cerro Verde, comunicó por escrito, la siguiente
información puntual, exacta, lapidaria y que dice a la letra lo
siguiente:

"Tengo el agrado de adjuntarle póliza de seguros AIG Cerro Verce, el
contacto es AIG asegurador de Cerro Verde, con dirección en
WorlSource-Foreign Claims 8144 Walnut Hill Lane, Suite 1600 14th Floor
Dallas, TX 75231..... Nos informan que el asegurado peruano la minera
Cerro Verde, a través de July (sic) Torreblanca anuló proceso de
indemnización por pago de cobertura a 26 trabajadores, siniestro Bus
Accident 17-11-2007".

¿Qué quiere decir el párrafo precedente?: ¡muy simple! Que la Pinocho
de Cerro Verde, Julia Torreblanca Marmanillo, ha dado una versión
falsa a los 25 trabajadores sobrevivientes, nada podrá retornar a la
vida a Juan Endo Olascoaga, al sostener que no había cobertura de
seguros por el siniestro. ¡Es más, ha impedido, ella ante sí y por sí,
y en nombre de minera Cerro Verde, la indemnización a que tenían
derecho los trabajadores! ¿Cómo se llama a quienes así proceden,
violentando los derechos humanos de los trabajadores?: mentirosos,
farsantes, delincuentes.

Reiteremos la pregunta que denunció este atropello, semanas atrás:

"¿Actúa Torreblanca Marmanillo con el total respaldo de Cerro Verde en
abierta violación de los derechos de los trabajadores? Es decir, éste
es un caso criminal en que, merced a engaños y timos, se elude la
verdad y se escamotean beneficios justos que debieran, de algún modo,
indemnizar a los trabajadores. ¡Ningún monto de dinero podrá resucitar
a Endo, pero al menos, el espíritu de estos pagos es contribuir a que
los sobrevivientes no pasen apuros ni maltratos por la desgracia
ocurrida! ¡Nada de esto ha importado a la pésima abogada de marras."

Conviene para información del público lector, revisar la hoja de vida
de la suertuda Torreblanca Marmanillo quien, de profesora de inglés de
los trabajadores, pasó al importante puesto que hoy ocupa. En el medio
hay un incidente poco claro que se refiere a la sesión, dentro de
Cerro Verde, de bofetadas que recibió doña Julia, por parte de la
esposa de Jorge Benavente. El hecho de fondo es que su horizonte
laboral ha sido muy afortunado para Torreblanca y desastroso para
Benavente quien terminó divorciado o en muy mal pie. Claro que subir
de maestra de inglés a gerente legal y de medio ambiente, sí
configura, un ascenso, súper espectacular. Y las consecuencias, de
maltrato, abuso, engaño, timo y atropello contra los trabajadores,
están a la vista de todo el mundo.

¿Es ésta la clase de trato que quiere poner como ejemplo minera Cerro
Verde con sus trabajadores cuando son víctimas de siniestros graves y
mortales? No extraña, entonces, que la gran minería sea odiada en todo
el país. Preguntados otros grupos humanos en diversas localidades del
Perú, dan cuenta, como haremos de conocimiento público, más adelante,
de decenas y centenas de accidentes que NO han tenido indemnización ni
trato justo por parte de las firmas contratantes. ¿Cómo pretenden
elevar la estima, hoy casi nula, que existe en Perú hacia la minería,
estas empresas abusivas? ¿No creen que es mejor botar o poner de
patitas en la calle a trogloditas inhumanas como Julia Torreblanca
Marmanillo?

Y, por si acaso, dada las altas cuotas intelectuales de la ex maestra
de inglés, es bueno que se entere que Pinocho es el muñeco de madera,
creación literaria y periodística del ítalo Carlo Collodi quien
atribuyó un defecto a la marioneta cada vez que pronunciaba mentiras:
le crecía la nariz. A esta altura, un elefante queda chico con su
trompa gigante al lado de la ultra-mentirosa Julia Torreblanca
Mamanillo, la Pinocho de Cerro Verde.

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Saturday, May 03, 2008

¡Establo ineficiente!

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
2-5-2008

¡Establo ineficiente!

Las bancadas, así cuenta la crónica parlamentaria, no pudieron en el
pleno del Establo, es decir, las vacas, los bueyes, los chivos, las
cabras, tomar una actitud respecto de la investigación planteada a la
ONG Aprodeh. En buen romance, o fue una cínica cortina de humo que
revela que en realidad los congresistas tienen miedo a lo que una
prensa dominada por estas organizaciones hagan o satanicen o, el
Parlamento no es más que un adorno, otro más, en el país.

Por eso, las ONGs, pretextan una persecución, invirtiendo el orden de
los sucesos, porque hasta donde se sabe la carta desvergonzada, llena
de jerigonza y pasajes oscuros para no ir al meollo del asunto ha sido
la de Aprodeh a los legiferantes europeos. El resto de la historia, el
ridículo de la diplomacia nacional, es historia conocida.

¿Qué va a hacer la Cancillería con su mediocre embajador en Bélgica,
el montesinista Jorge Valdez Carrillo? Según este mismo personaje, él
solo escucha lo que dice el titular de Relaciones Exteriores. Lo que
equivale a un ninguneo más o menos grosero al legislador Mauricio
Mulder Bedoya, secretario general del Apra, quien, con sobradas
razones, ha pedido que echen a este inepto. Pero eso es harina de otro costal.

No estaría demás un razonamiento frío, puntual, exacto, sobre cómo
ocurrieron las cosas y decantar, separando los derechos humanos de los
intereses comerciales de los dueños de ONGs y sus remesas que vienen
del exterior en copiosos y abundantes dólares y euros, de lo que es la
Patria, sus intereses y su defensa interna y externa.

El 98% de ONGs, dicen ellos como cartabón de derechos humanos, no cree
en la defensa de la Patria, ni en sus fuerzas armadas y tampoco en los
límites. Es más, han tenido el desparpajo de alentar persecuciones y
meter en un solo saco a criminales patológicos, asesinos de gatillo
suelto con los que cumplieron el deber sagrado de resguardar el país
de caer en aventuras violentistas que nadie podría haber vaticinado
sino como un horroroso baño de sangre. Y sin embargo, actúan bajo el
patrocinio legal y protección que la Constitución les otorga. ¿Hasta
dónde es lícito usar las herramientas democráticas para destruir la
democracia?

De repente, todo el mundo está equivocado, la bondad ínsita de las
ONGs de derechos humanos, es una realidad. Pero hay que advertir un
tema fundamental: si no hay dólares o euros ¡absolutamente ninguna de
estas organizaciones y sus burocracias doradas! movería ¡un solo dedo!

¡Este es un negocio millonario! Quienes atenten contra éste, se
encuentran a la prensa adicta y sufragada y además así se fabrican
personajes y juristas.

Lo ocurrido hace pocos días, da cuenta fehaciente de que en Perú todo
es un chiste. Y de muy mal gusto.

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

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Friday, May 02, 2008

Las falacias de Aprodeh

Las falacias de Aprodeh
por Félix C. Calderón
2-5-2008

La defensa de los derechos humanos no implica un comportamiento
lineal, rígido y monotemático; sino, dialéctico, subordinado a las
prioridades del hecho social y, por lo mismo, comprensivo. Si un
pueblo sufre los estragos de una dictadura oprobiosa, como es el caso
de Zimbabwe, para citar un ejemplo, es indudable que los derechos
civiles y políticos tendrán la primera prioridad para aquellas
instituciones que en medio del peligro asumen la defensa de esos
derechos fundamentales. Sin embargo, cuando se vive en democracia,
impera el estado de derecho y se ejercen los derechos fundamentales al
extremo de llevar la libertad de opinión a niveles delirantes, son los
derechos económicos y sociales los que forzosamente constituyen la
primera prioridad, pues pasa a ser preponderante la lucha contra la
pobreza masiva y la desigualdad obscena, como diría Nelson Mandela,
verdaderos flagelos de la mayoría de los pueblos en los días que
corren.

Por otro lado, hay dos formas de defender los derechos humanos.
Aquella altruista, dictada por el desprendimiento y sin otra agenda
que la de la propia conciencia, de la cual se conocen casos admirables
en el mundo. Y otra, egoísta, movida por el interés pecuniario y con
una agenda politizada que hace de la defensa de los derechos humanos
un medio de vida antes que una causa noble por la cual inmolarse.
Mientras que en el primer caso los derechos humanos pasan a ser una
filosofía de vida y, lógicamente, suscitan la empatía popular; en el
segundo, se convierten en mercancía y, por ende, en objeto de
manipulación política, al margen del interés popular.

Dicho lo anterior, a continuación vamos a examinar el reciente
escándalo provocado por Aprodeh desde dos ángulos distintos. El
primero centrado en el contenido de la comunicación que dirigió el
pasado 22 de abril a los europarlamentarios, al margen de los errores
de redacción o sintaxis. Y, el segundo, más actual y de interés
nacional, relacionado con la práctica internacional que se sigue
contra los terroristas.

En cuanto a la comunicación propiamente dicha, se trata de un texto
breve de cinco párrafos. Descontando el primer párrafo en que se
precisa el motivo de la carta, en el segundo párrafo se hace
referencia, juntamente con Aprodeh, a un enigmático "movimiento
peruano de derechos humanos", que más que entidad se presenta como
entelequia. No se dice a quienes representan ni quienes los han
elegido. Simplemente, se arrogan una representación con base en la
cual se permiten hacer una interpretación arbitraria de la causa que
dicen defender. Vamos a explicarnos. En primer lugar, en ese párrafo
se hace travestismo de la lucha del pueblo peruano contra el
terrorismo, pues se le presenta como "período de la violencia
política", todo lo cual es inaceptable política, jurídica y
moralmente. En segundo lugar, víctimas de su condicionamiento
ideológico, no califican de manera explícita como grupos terroristas a
Sendero Lumino y al MRTA; sino, se limitan tan solo a rechazar y
condenar "los actos de terror de los grupos como SL y MRTA" que no es
lo mismo. Una cosa son "los actos de terror" y otra muy diferente el
accionar terrorista; como, también, son distintos semánticamente
"terror" y "terrorismo".
Y es con base en esa argumentación falaz del segundo párrafo, que en
el tercero se incurre alegremente en otra falacia: "desde hace más de
ocho años no se conocen actividades del MRTA, sus principales
dirigentes están en prisión, algunos cumplieron sus penas y decenas se
encuentran desvinculados viviendo en muchos lugares del mundo."
Argumentación francamente alucinante; por cuanto, el que no se
conozcan actividades terroristas en un período determinado, no quiere
decir que éstas no vuelvan a producirse, a fortiori si no ha habido
una renuncia expresa, pública e irrevocable al terrorismo, seguida del
debido arrepentimiento de esos facinerosos. Ese mismo párrafo es
contradictorio para el fin que persigue, porque se refiere a
"principales", "algunos" y "decenas", vale decir, no involucra a
todos. Además, hablar de decenas de esos terroristas que viven en
muchos lugares del mundo, dice bastante de la extraordinaria capacidad
de perdón que tiene el pueblo peruano y del respeto extremo a los
derechos humanos, si se recuerda que en otras latitudes a los
terroristas sencillamente "los suicidaron".

El cuarto párrafo parece fruto de una reprobable contorsión
surrealista, en tanto en cuanto se encuentra desconectado de los tres
primeros, e invierte maliciosamente la grave crisis que vivió el Perú
con motivo de la toma de rehenes en la Embajada del Japón en Lima, en
diciembre de 1996. Poner el acento en un discutible subproducto de la
arriesgada y exitosa operación "Chavín de Huántar" a cambio de
soslayar o ignorar la causa eficiente dada por el demencial accionar
terrorista del MRTA que puso en jaque al pueblo peruano con una
intolerable amenaza, es propio de sospechosos desmemoriados. Asimismo,
es falaz utilizar las categorías racionales cuando se trata de
explicar o responder a fenómenos irracionales. El terrorismo o la
violencia delincuencial, entre otros, son manifestaciones irracionales
del comportamiento humano que se rigen por reglas ajenas a los
principios y deberes que informan cualquier manual de instrucción.
Esto explicaría, por ejemplo, la enérgica respuesta que hace
relativamente poco dio la viceministra sudafricana S. Shabangu de
"matar a los bastardos", apoyada en el siguiente argumento: "si los
delincuentes se atreven a amenazar a la policía o a la gente inocente,
deben morir. End of the story." Y hablamos de Sudáfrica, un país con
incuestionables credenciales de respeto a los derechos humanos. A
mayor abundamiento, para el caso del Perú la política antiterrorista
tiene un sustento jurídico, que tantas veces hemos señalado,
consagrado en el artículo 32º. de la Convención Americana sobre
Derechos Humanos, por el cual los derechos humanos individuales quedan
subordinados a la defensa y seguridad de la sociedad democrática en su
conjunto. Principio que, convenientemente, suelen callar los
autoproclamados defensores de los derechos humanos.

Ahora bien, mediante esa inversión de valores, se vuelve a hacer una
nueva contorsión argumental en el párrafo cuarto para terminar
virtualmente sancionando al ex presidente Fujimori de crímenes de lesa
humanidad. Independientemente de la necesidad de dejar a la justicia
peruana que haga su trabajo en relación con los delitos por los cuales
fue extraditado de Chile, la primera pregunta que surge es ¿cómo así
es posible exculpar prematura e inexcusablemente el accionar
terrorista del MRTA, y sancionar a priori y sin respeto al debido
proceso a quien se encuentra actualmente sometido a juicio? ¿Es
posible diferenciar entre los derechos humanos en función de personas?
¿Cuál es la diferencia entre la paranoia política llevada al paroxismo
y la seria, ponderada y justa persecución legal? Según el periodista
John Laughland (Guardian News), las organizaciones que se reclaman
defensoras de los derechos humanos en el Perú no parecen interesadas
en la presunción de inocencia, sino en culpar al acusado antes de que
se concluya el juicio.

En fin, llegamos al quinto y último párrafo en que a partir de otra
falacia "compartimos con la Unión Europea la defensa de la vida y los
principios de los derechos humanos", se concluye con otra mayor: "no
se debe sobre dimensionar la existencia y actividad de un grupo como
el MRTA, que puede servir para perseguir a activistas sociales y
opositores políticos, acusándolos injustamente del delito de
terrorismo." La primera falacia tiene que ver con el verbo "compartir"
en circunstancias que hay una enorme diferencia entre la
jurisprudencia de la Corte de Estrasburgo y aquella mediocre de la
Corte de San José. De acuerdo con el Tratado de Roma y sus
modificaciones, tal como lo hemos señalado en varias oportunidades, el
derecho a la vida se encuentra puntualmente delimitado en artículo 2º,
inciso 2, de suerte tal que la obligación que tiene el Estado de
proteger debe entenderse como una obligación positiva (dentro de
parámetros y de lo posible), la cual solo puede ser examinada a la luz
de las circunstancias específicas que rodean cada caso, que es,
también, un apotegma para la Corte de Estrasburgo. De ninguna manera
se puede generalizar. De acuerdo con la jurisprudencia de esa Corte,
la obligación positiva de adoptar las medidas preventivas de orden
práctico para proteger la vida de una persona amenazada, por ejemplo,
no supone "impedir toda violencia potencial", por ser esto
completamente irreal. Tampoco supone adoptar medidas concretas para
prevenir su realización si se desconoce el momento en que la vida de
esa persona va a confrontar una amenaza real e inmediata. Ese no es el
caso de la deleznable jurisprudencia de la Corte de San José. Según la
lógica absurda que la guía, los juicios resultan francamente
innecesarios, pues para expedir las sentencias condenatorias no le
interesa la culpabilidad ni la intencionalidad de los autores
(premeditación), sino tan solo "demostrar que se han verificado
acciones u omisiones", las cuales forzosamente van a recaer en el
Estado parte. Dicho de otra manera, ya se sabe de antemano quién es el
chivo expiatorio, solo es cuestión de determinar cuánto debería pagar
por concepto de reparaciones. Ergo, lo que se dice "compartir" sería
esa diferencia que se calla, porque es el derecho en acción lo que
cuenta. De allí la indignante paradoja, para nada "dramática", de que
la Corte de San José haya dispuesto que el Estado indemnice al
ideólogo de "Artemio" en circunstancias que éste, lejos de
arrepentirse, había vuelto a las andanzas del terrorismo homicida.

Y decimos que la segunda falacia es mayor porque esa imputación que se
hace directamente al Perú ("puede servir para perseguir") es propia de
una satrapía, mas no de un Estado democrático. Por de pronto, admitir
que el MRTA es una organización terrorista no supone sobredimensionar
nada. Es tan solo un diagnóstico factual, ajustado a lo que se sabe.
Por eso, inferir sin mayor fundamento que el negado sobre
dimensionamiento puede dar motivo al Gobierno democrático a acusar a
los "activistas sociales" y "opositores políticos" del delito de
terrorismo, es un juicio de valor temerario, deleznable e
ideológicamente sesgado, ajeno al comportamiento responsable, maduro y
plenamente identificado con el sentir de la mayoría nacional, que debe
primar en quienes dicen defender los derechos humanos. Peor aún, si
aquellos que lo dicen son parias electorales por carecer de respaldo
en las urnas.

En efecto, pontificar en materia de derechos humanos exige una
autoridad moral por encima de la politique politicienne. Desmond Tutu
habla con derecho en Sudáfrica como lo hace Nelson Mandela, porque
ambos cuidan que sus actos se encuentren al margen de los intereses
partidarios o políticos o de agendas foráneas, lo que explicaría por
qué nunca han salido con un disparate de ese calibre. Es más, cuando
en 1992 se tuvo conocimiento de la masacre de Boipatong en que hubo
entre las víctimas mortales un bebé de nueve meses, un niño de cuatro
años y 24 mujeres, una de ellas encinta, la cual fue seguida de otra
masacre en Bisho, capital de Ciskei, meses más tarde, la respuesta de
Mandela no fue el recrudecimiento de la lucha armada, sino la
aceleración de las negociaciones para poner fin al régimen ominoso del
apartheid, tal como lo revela Allister Sparks en su best seller
"Tomorrow is another country". Vale decir, se actuó con clarividencia,
sin odio ni venganza, esto es con sentido de la historia. Por eso,
luego se pasó a la amnistía generalizada a condición de conocer la
verdad, única forma de devolver la ansiada paz al pueblo y poder
trabajar en la reconstrucción de la identidad nacional. Pero, claro se
puso fin a un régimen profundamente injusto y arbitrario a cambio de
aceptar convivir pacíficamente con los verdugos de antes. Situación
para nada semejante con la que vivió el Perú hace algunos años y la
sigue padeciendo aún en algunas parcelas del territorio nacional, en
que una gavilla de asesinos lunáticos pretenden imponer la ley del
crimen a mansalva recurriendo cobardemente al accionar terrorista
animados por un desquiciado señuelo. La violencia de estos grupúsculos
terroristas no es política ni social, por más que algunos de sus
ocasionales panegiristas le hayan querido dar esa connotación. Es
criminal, sin atenuantes. Y que haya entidades preocupadas en
defenderlos plantea el problema de saber si corresponde seguir
calificando a éstas como organizaciones sin fines de lucro, exoneradas
del pago de impuestos, o más bien considerarlas como organizaciones
políticas al servicio de quienes reniegan de la democracia. Y es aquí
cuando sus cándidos benefactores deberían pensar tres veces antes de
seguir remitiendo inercialmente sus contribuciones. Porque corren el
riesgo de ser identificados esos benefactores como apologistas del
terrorismo, con todo lo que esto implica en sus respectivos países de
contar el Perú con abogados prestos a arremeter contra estos incautos.

Visto ahora el escándalo provocado por Aprodeh desde el ángulo de la
práctica internacional que se sigue contra los terroristas,
comprobamos que ningún Estado tiene miramientos para con este flagelo,
con excepción del Perú. Es decir, acá somos más papistas que el mismo
Papa. Es tan flagrante la contradicción que sólo en nuestro país se
empapela y busca sancionar a quienes, en cumplimiento del deber,
arriesgaron o arriesgan sus vidas en la lucha contra el terrorismo
genocida, al paso que se busca reservar un trato deferente y delicado
a los bárbaros terroristas. No es coincidencia que los primeros sean
sospechosamente objeto del escarnio mediático, y los terroristas pasen
por víctimas propiciatorias de las imaginadas horcas caudinas
democráticas. ¡Aberrante ironía!

¿Por qué esos autoproclamados defensores de los derechos humanos no
exigen que se aplique en el Perú el modelo cubano, más acorde con su
inclinación ideológica, para combatir el flagelo terrorista? Como se
sabe en la isla del Comandante Castro a los terroristas se les condena
a la pena de muerte sin miramiento alguno. Sin ir muy lejos, hace unos
días se sentenció a tres supuestos terroristas a la pena máxima, uno
de ellos cubano-estadounidense. Y es que allá se ve al terrorismo como
gangrena como ocurre en Chechenia o en China. Y a la gangrena la
amputan quirúrgicamente, mientras que acá a causa de vivir el pueblo
peruano literalmente sitiado por el cacareo de los inopinados
defensores del terrorismo, se debe gastar ingentes sumas de dinero de
los contribuyentes para defenderse en parodias de juicio en San José,
por estar condenado el Perú de antemano, y, encima, pagar cuantiosas
reparaciones a favor de quienes tuvieron la felonía de querer destruir
al Perú. ¿Hasta cuando se debe tolerar el manejo abusivo del derecho
que responde al interés subalterno de algunos de asegurarse un medio
de vida? ¿Se puede permitir que le impongan al Perú democrático una
agenda espuria, ajena a la tarea prioritaria de coadyuvar a combatir
los niveles intolerables de pobreza y a reducir el peligroso "gap"
entre ricos y pobres? ¿Qué cosa es lo que más nos importa como Estado?

Wednesday, April 30, 2008

Valdez: ¿un perdedor dando lecciones de diplomacia?

El actual embajador en Bélgica, Jorge Valdez Carrillo, ha sido llamado
a Lima. ¿Seguirá orondo como ineficiente este sujeto en Bruselas?
(30-4-2008)

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
15-5-2005

Valdez: ¿un perdedor dando lecciones de diplomacia?

El embajador Jorge Valdez estrenó en los últimos días su faceta de
"periodista". Dice él que es diplomático, pero quiero reconocerle dos
virtudes más: cómplice de la dictadura delincuencial de Kenya Fujimori
y además traidor a los intereses peruanos como ocurrió en 1999 cuando
las negociaciones del Acta de Ejecución del Artículo 5to del Tratado
del 3 de junio de 1929 entre Perú y Chile.

Tres eran las cuestiones pendientes con Chile en agosto de 1998 que
debieron ser temas resueltos de manera indesligable y sincrónica. Es
decir, todas juntas en el mismo tiempo. A saber, en primer lugar:
lograr la ejecución a satisfacción del Perú del Artículo 5to del
Tratado de 1929, lo que implicaba modificar el desfavorable curso de
acción seguido desde 1985, cuando Allan Wagner era canciller, porque
la diplomacia chilena venía haciendo trampa.

En segundo lugar: debía plantearse la cuestión de la delimitación de
la frontera marítima para corregir la asimétrica práctica de los
paralelos geográficos que por el sur favorecía, también, a Chile. Y en
tercer lugar: atender la petición chilena de llegar a un acuerdo sobre
protección de las inversiones, interesados como estaban los de La
Moneda por proteger a sus connacionales en el Perú.

El Artículo 5to del Tratado entre Perú y Chile del 3 de junio de 1929,
dice a la letra: "Para el servicio del Perú el gobierno de Chile
construirá a su costo, dentro de los mil quinientos setenticinco
metros de la bahía de Arica, un malecón de atraque para vapores de
calado, un edificio para la agencia aduanera y una estación terminal
para el Ferrocarril a Tacna, establecimiento y zonas donde el comercio
de tránsito del Perú gozará de la independencia propia del más amplio
puerto libre".

El novísimo "periodista" Jorge Valdez, era viceministro y secretario
general de la Cancillería del Perú. Además, su identificación con la
dictadura fujimorista no era un asunto extraño, por el contrario lucía
orgulloso semejante y cuestionable "blasón" cívico.

Es importante subrayar que estas tres cuestiones estaban vinculadas
entre sí y una era rehén de la otra, al punto que se tenía conciencia
en Torre Tagle que no habría acuerdo sobre ninguna de ellas si no se
lograba un trato sobre las tres.

Pero, la "estrategia de negociación" fue un dechado vergonzoso de
perdedores, capitaneados por Jorge Valdez porque se siguió la línea
que mejor sirvió al interés de Chile. Se concluyó el Acta de Ejecución
del Artículo 5to del Tratado de 1929, donde se consagró la tesis
chilena. Después se concluyó el acuerdo sobre protección de
inversiones que, igualmente, favorecía a Chile. Y, por último, la
cuestión de delimitación marítima quedó fuera de la agenda bilateral;
también para satisfacción de Chile.

Con los años y sobre el específico punto de la delimitación marítima,
los capituleros y vendepatrias han insistido hasta la saciedad en
promover la adhesión del Perú a la Convención del Mar de las Naciones
Unidas con el pretexto que ésta servía para acordar con Chile la
delimitación en el mar. Y Chile, firmante de la Convemar, ha dicho
expresamente que NO usará nunca este instrumento internacional para
resolver ninguna clase de problemas limítrofes con países con mar
adyacente. ¿Qué país tiene mar adyacente con Chile?: ¡Perú!

En 1985 la Cancillería peruana, capitaneada por Allan Wagner Tizón,
notable por haber pasado los 2 mts. de altura, "logró", en las
"negociaciones" con Chile un mini-atracadero en Arica, diferente a lo
preconizado y establecido en el Artículo 5to del Tratado de 1929. Por
entonces ocurrió una anécdota infame que es bueno hacer de
conocimiento del público.

Las ocurrencias del encuentro entre las delegaciones peruano y
chilenas se llevaron a cabo en Arica.

Una noche de francachela irresponsable y espíritus liberados por el
alcohol generó un desaguisado que fue la comidilla por años de la
diplomacia chilena y una vergüenza oprobiosa para la nacional. El
embajador Eduardo Ponce de Vivanco (otro de los novísimos
"periodistas") perdió una carpeta con todos los documentos de la
posición peruana, oficios confidenciales, cartas y comunicaciones.

Esto no fue todo. La Cancillería de La Moneda llamó al embajador
peruano a Santiago y éste concurrió ignorante del motivo de la
convocatoria. Entonces, se habían dado los encuentros entre las
delegaciones peruano-chilenas en Arica y no existían más motivos
ríspidos o de cualquier otra naturaleza. Como se sabe, que una
cancillería llame a un embajador presume de un motivo sumamente
importante. ¡Y que lo era! La Moneda entregó la valija perdida por
Eduardo Ponce de Vivanco en Arica con todos los documentos al
embajador peruano. ¡Qué tal papelón!

¿Supo el canciller Allan Wagner de este desafortunado como infame
caso? Si lo supo, se calló en todos los idiomas porque nunca hubo
registro escrito sobre el particular y se estableció una especie de
espíritu de cuerpo que no fue otra cosa que motivo de mofa entre
nuestros vecinos del sur. En el equipo de aquella época figuraban al
lado de Wagner, Eduardo Ponce, Hernán Couturier y Alfonso Rivero
Monsalve, este último con los años, llegaría a ser el jefe de la mafia
en Torre Tagle.

El plano del desarrollo portuario propuesto por los chilenos al
presidente Augusto B. Leguía, llegó a Lima en el avión Jesús del Gran
Poder a fines de abril de abril de 1929. Con el golpe de agosto de
1930 y la pasividad de quien era entonces el canciller Montagne, este
plano se perdió en la bóveda de Torre Tagle por ¡nada menos que 70
años!

En 1998, el embajador Félix C. Calderón, en las pesquisas para su
libro El Tratado de 1929. La otra historia, logró ubicarlo y
reivindicar para la información de la Cancillería lo que era, nada más
y nada menos, que un instrumento valiosísimo que habría evitado los
constantes y aviesos requiebros mañosos de la diplomacia chilena. Es
más: lo mostró al entonces secretario general de Torre Tagle: Jorge
Valdez.

Con este documento, era prácticamente imposible que las
"negociaciones" siguieran el curso desfavorable que estaban siguiendo
porque era la posición chilena la que prevalecía sin respuesta ni
contundencia de la actitud peruana.

¿Cómo así se concluyó en 1999 el Acta de Ejecución irrespetando –o
mejor dicho ignorando a sabiendas- un plano de inexcusable consulta y
referencia, con Chile? ¿Puede explicar el embajador –ahora
"periodista"- Jorge Valdez qué motivos le indujeron a traicionar los
intereses peruanos y preferir los de otro país? ¿Cuál es la versión de
los otros "negociadores": Carlos Pareja, Fabián Novak, Fernando Pardo?
¿Por causa de qué concedieron entre gallos y medianoche una posición
desfavorable al Perú?

Hoy la prensa y los medios en general, presos de una pereza criminal,
se olvidan del pasado vergonzante y sucio de muchos individuos, como
el caso de Jorge Valdez, y los convierten en "referentes" que
pretenden dar clases de diplomacia, buena conducta, limpieza cívica y
los ponen a "escribir". ¿Qué clase de lecciones –de cualquier cosa-
osarían dar Jorge Valdez, Eduardo Ponce o Alfonso Rivero Monsalve?

¿Qué categoría de prensa es aquella que cobija a malandrines que sólo
han exaccionado al Fisco y mal representado al país que les pagó sus
múltiples viajes y eternas torpezas contranatura?

¿Se atreverá Jorge Valdez a negar que conocía un plano que debió haber
dado otro curso a los entendimientos entonces con Chile?

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

Lea www.redvoltaire.net

Tuesday, April 29, 2008

Las revelaciones de Conrado RĂ­os Gallardo

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
29-4-2008

El ex presidente boliviano, Carlos Mesa, ha incurrido en expresiones
que no tienen nada de nuevas pero sí mucho de majaderas y
anti-históricas con respecto a la salida al mar de su país. El
silencio de Torre Tagle, de los intelectuales, del periodismo, en casi
el 100% ignorante de un tema geopolítico de la más alta importancia,
parece un asunto institucional como abyecto. El embajador Félix C.
Calderón, en el brillante envión que volvemos a publicar, recuerda,
sitúa, esclarece y subraya revelaciones del propio canciller chileno
de la época y reivindica la bilateralidad pétrea entre Perú y Chile de
Arica y lo ajeno que estuvo entonces, está hoy, Bolivia de este tema.
Buscar tercerías en cualquier sentido, como lo ha propuesto Mesa,
constituye una impostura inaceptable. Hay que apoyar que Bolivia salga
al mar por los territorios que le fueron arrebatados por Chile. Sobre
Arica, el país altiplánico, jamás tuvo ninguna clase de jurisdicción.
Y así debe leerse la historia que no puede ser maquillaje o comparsa
de humores de gobernantes irresponsables. (herbert mujica rojas)

Las revelaciones de Conrado Ríos Gallardo
por Félix C. Calderón
6-4-2008

Cuando decidí escribir "El Tratado de 1929. La otra historia" (Fondo
Editorial del Congreso del Perú, 2000), lo hice antes que nada movido
por el afán de atender el serio problema por el que atravesaban los
peruanos y, en particular la Cancillería, de no contar con una versión
nuestra de la crucial negociación peruano-chilena que se llevó a cabo
en Lima entre el 12 de octubre de 1928 y el 29 de mayo de 1929. Como
se sabe el historiador Jorge Basadre se conformó con recurrir a su
amigo Conrado Ríos Gallardo, el habilísimo canciller chileno de la
época, para conocer la forma cómo el Presidente Leguía y el Embajador
chileno Emiliano Figueroa Larraín pergeñaron el Tratado de 1929. Y,
obviamente, Ríos Gallardo como buen chileno le contó una versión
sesgada de los hechos, aderezada de una que otra inexactitud, tal como
se refleja en mayor medida en su libro "Chile y Perú. Los pactos de
1929." Tan cierto es esto, que en su obra otoñal "La vida y la
historia", Basadre se limitó, otra vez, a reproducir casi
exclusivamente el testimonio proporcionado por Ríos Gallardo. Por su
lado, Porras Barrenechea, Pons Muzzo y Wagner de Reyna, entre otros,
muy prolijos, claros e ilustrativos en cuanto a los antecedentes, no
pasaron de algunos párrafos en lo relativo a la negociación
propiamente dicha. En suma, había un vacío historiográfico y creo que
mi libro antes mencionado intentó llenarlo.

Teniendo en cuenta, pues, el gran predicamento que tuvo Ríos Gallardo
en el Perú, cuyo libro sobre el tratado de 1929 llegó a ser la versión
más socorrida de los peruanos hasta marzo de 1999, mes en que terminé
mi libro sobre el mismo tema, considero del caso en esta oportunidad
contrastar algunas declaraciones del ex canciller chileno aparecidas
en el libro "Ciento cincuenta años de política exterior chilena"
(Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile.-
Editorial Universitaria), con lo que él sostuvo en su libro y lo que a
mí me cupo revelar, para determinar mejor de qué lado están la
justicia y el derecho.

Ante una pregunta relativa a la validez que tenía "el movimiento de
reivindicación marítima que se inició en Bolivia en 1910", Ríos
Gallardo dio la siguiente respuesta: "(...) cuando se gestionaba el
Tratado de Paz con el Perú, Bolivia intentó entonces que la
negociación no fuera bilateral (sic), sino que tripartita, y hubo que
defenderse de una forma tenaz de esta ambición. Hubo ahí dos Ministros
de Relaciones nuestros, don Luis Izquierdo y don Ernesto Barros,
quienes tuvieron que actuar con mucha energía y enviar comunicaciones
a La Paz muy tajantes, muy claras, advirtiendo que este problema era
exclusivamente chileno y peruano, que así se había pactado en el
arbitraje suscrito en Washington (sic); sin embargo, Bolivia apeló a
Buenos Aires, a Río de Janeiro, a Montevideo y, varias veces, a la
Liga de las Naciones, etc."

Nótese bien, en tanto "jurista realista" como gustaba definirse Ríos
Gallardo, la negociación que condujo al Tratado de 1929 era de
carácter bilateral, puesto que así se había pactado en Washington, el
20 de julio de 1922, en que Perú y Chile aceptaron el arbitraje del
Gobierno estadounidense respecto al plebiscito y sus modalidades para
llevarse a cabo. Es decir, de no haber habido la intermediación de
Estados Unidos, lo probable es que Bolivia se hubiese convertido en el
factor de la discordia o podía haber sido, eventualmente, utilizada
como tal.

Pero, también, se desprende algo más de lo dicho por Ríos Gallardo. La
cuestión de Tacna y Arica es de naturaleza bilateral, histórica y
jurídicamente. No fue; sigue siéndolo, por el Protocolo
Complementario. Ergo, no tiene un carácter trilateral. Y esto es bueno
no perderlo nunca de vista. Y el Presidente Leguía fue tan coherente
sobre este particular que cuando el representante peruano ante la Liga
de las Naciones en Ginebra, Mariano H. Cornejo, dio el paso en falso
de co-patrocinar inconsultamente con Bolivia, en noviembre de 1920, la
inclusión de esa cuestión en el Orden del Día de la Asamblea, fue de
inmediato destituido, pese a ser su amigo personal.

Por esos días, gracias al consultor estadounidense Dr. Joseph W. Folk,
el Presidente Leguía había llegado al convencimiento que la única
forma de resolver esa grave controversia territorial con Chile era
mediante la participación directa de una instancia ajena a las partes,
ya sea como árbitro o recurriendo a la Corte Permanente de Justicia
Internacional en La Haya. Y vemos que tuvo mucha razón, pues Ríos
Gallardo admite en la declaración antes trascrita que porque estaba
pactado en el arbitraje, la aspiración portuaria de Bolivia no tenía
cabida en la negociación en curso.

Preguntado de "por qué fracasó la solución plebiscitaria entre Tacna y
Arica que acordaba el Tratado de 1883", la respuesta del ex canciller
chileno constituye una revelación de varios megatones por las
implicancias jurídicas que tiene. Veamos, primero, lo que dijo: "Este
es un punto importante, se terminó (sic) por dos razones: 1ª) teníamos
el informe de John Pershing condenatorio a Chile, General que había
comandado las fuerzas aliadas en la Primera Guerra Mundial, gozaba de
un prestigio enorme, quien renunció por falta de garantías para
realizar el plebiscito y en su reemplazo fue designado el General
William Lassiter, quien, a su vez, después de 6 ó 7 meses en Arica,
lanzó otro informe condenatorio en nuestra contra (sic), de manera que
ya teníamos dos lápidas (sic), de representantes del árbitro, sobre la
gestión plebiscitaria. Naturalmente, no había interés alguno por parte
de Chile, en continuar en ese camino, y por eso se cambió la fórmula a
la gestión directa, y que fue la que en definitiva nos dio la paz con
el Perú. (...)."

Decimos que es una revelación de enormes consecuencias, porque era el
canciller chileno de la época quien públicamente reconocía que los
informes de los generales Pershing y Lassiter resultaban
"condenatorios en (su) contra." Vale decir, más de cincuenta años más
tarde quedaba en evidencia, gracias a esos probos militares
estadounidenses, que el incumplimiento del artículo III del Tratado de
Ancón era de responsabilidad de Chile, con todo lo que esto implicaba
desde el punto de vista de la validez y cumplimiento de los tratados
con arreglo al ius cogens. Y por supuesto, en su libro Ríos Gallardo
fabricó una verdad, justificando la división final de las provincias
cautivas como expresión del "principio de autodeterminación (sic)
nacional, principio ante el cual los pueblos se inclinan sin afrenta"
(pág. 260). Justificación fantasiosa, porque sabemos que no obstante
haber transcurrido más de cincuenta años la derrota plebiscitaria de
Chile era un hecho. De allí que sea bueno que Ríos Gallardo lo haya
admitido a posteriori.

Pero, el lenguaraz ex canciller chileno no se quedó allí, fue mucho
más allá. Reveló que la causa de la renuncia del embajador chileno en
Washington, Miguel Cruchaga Tocornal, se debió a su abierta oposición
a que Chile rechazara unilateralmente el pacto plebiscitario,
"diciéndome que si yo rompía, agrega Ríos Gallardo, Estados Unidos
poco menos que intervendría y aquí estábamos liquidados (sic)." Dicho
en buen romance, Chile incurría en una segunda trasgresión y a renglón
seguido, aunque esta vez, amparado en su fino olfato, Ríos Gallardo
acertó en dar por cierto que el Secretario de Estado Frank B. Kellog
no podía "más con las brasas ardientes del problema de Tacna y Arica
en sus manos", regresándose al entendimiento directo que el Perú tuvo
que aceptar frente a la ventaja que siempre da el ser potencia
ocupante.

Las revelaciones continuaron. Entre las "anécdotas personales en su
gestión del tratado de 1929", el ex canciller contó una anécdota
relacionada con otra fragrante trasgresión de Chile del Tratado de
Ancón de 1883, que se lee como sigue: "existía una Comisión de Límites
de Tarata, departamento que no había sido entregado por mí (sic),
(...) fue don Agustín Edwards y esta Comisión de Límites era para
definir los límites de Tarata. El delegado peruano era un hombre
habilísimo, el Coronel don Oscar Ordóñez. En cada sesión iba ganando
más y más terreno (sic). El Presidente de la Comisión era el General
Jay J. Morrow. Una de las primeras tareas fue liquidarla (sic), porque
¿qué sacábamos con obtener Arica (sic), si nos íbamos a quedar con un
resto del primitivo departamento? Liquidar esta famosa comisión que
fue un peligro permanente, fue una gran tarea. Nosotros tuvimos un
paladín maravilloso; don Luis Risopatrón, defendió a Chile con
talento, con decirles se le instruyó (sic) diciéndole si creía
conveniente, provocara un gran incidente, hombre de agallas les diré.
Risopatrón estuvo en la Comisión de Límites con Argentina; por tanto,
era diestro y fogueado. El incidente lo provocó (sic) y la comisión no
sesionó durante 20 días y en esos 20 días Carlos Dávila (nota de
redacción: embajador chileno en Washington) trabajaba como hormiga
para liquidarla hasta que se liquidó."

Debe recordarse, ab initio, que esa Comisión de Límites se reunió en
1926, en un comienzo en Arica, y ya por ese entonces Ríos Gallardo
prejuzgaba la suerte final de Arica: "qué sacábamos con obtener
Arica." Por eso, Ríos Gallardo confiesa en su libro que "el colapso
estaba ad portas", pues de seguir el ejercicio bajo el liderazgo de
Morrow iba a quedar en evidencia que su país se había apropiado
indebidamente en 1902 de una porción de Tarata y otra más pequeña en
Chucuito para hacer el trazo del ferrocarril Arica-La Paz. Baste ver
la figura No. 4 anexa a mi libro antes citado, y a escala macro, el
mapa anexo a la Circular del canciller Felipe de Osma de 1901, hace
poco citado por el notable historiador y jurista, don Vicente Ugarte
del Pino, para corroborar este aserto.

Fueron tales los inconvenientes que confrontó el delegado peruano
Ordóñez que el 7 de agosto de ese año, se vio forzado a reembarcarse
por carecer del permiso especial de la autoridad chilena para
transitar libremente. "Morrow se quejó de este incidente con severidad
ante el Intendente Luis Barceló", subrayé en mi libro. Dicho de otra
manera, Chile no devolvió la provincia de Tacna en su totalidad, pues
se quedó con una porción en gran parte al este, cercana a los tres mil
quinientos kilómetros cuadrados (véase "El Tratado de 1929. La otra
historia"), además de cercenar Tarata y un fragmento de Chucuito, como
ha quedado igualmente dicho. Y, finalmente, Ríos Gallardo nos da la
razón cuando concluye que había que "liquidarla."

En fin, sin ser exhaustivos, otra revelación de talla es la
relacionada con su autoría del artículo 1º. del Protocolo
Complementario. "Es efectivo, no lo había dicho nunca, pero
desgraciadamente la discreción no es profesión exclusiva de los
diplomáticos, uno de ellos se refirió a como había sido redactado el
documento y relató que éste había sido escrito de puño y letra por mí,
es verdad (sic), pero ¿por qué se hizo? Se hizo por una razón: Bolivia
seguía insistiendo en su aspiración; en consecuencia la fórmula era
que el Perú se uniera definitivamente con Chile (sic) y aceptara esta
cláusula. No crean que fue fácil esta empresa. Es mucho más fácil
criticar estas gestiones (...), no se logró convencer sin esfuerzo al
Presidente Leguía de que lo aceptara. (...)."

En el espíritu del autor de esa cláusula, denominada más tarde
cláusula cerrojo, estaba que el Perú y Chile se unieran
definitivamente frente a esa aspiración. Y es muy importante traer a
colación como Ríos Gallardo desarrolló al final de esa entrevista su
enfoque ante la pregunta si la Cancillería chilena había observado una
misma línea en la búsqueda de una solución limítrofe con Perú y
Bolivia. "No y por una razón, mientras no se liquidó el problema con
el Perú, Chile con habilidad (sic) se movía al ritmo del péndulo entre
Bolivia y el Perú (sic), prometía a los dos, pero no se amarraba a
ninguno (sic). Estas son las verdades claras, pero, que ocurrió
después de firmado el Tratado de 1929: Chile tomó una sola línea."

Interesante revelación que suscita de inmediato la pregunta de saber
si se ha vuelto otra vez al juego pendular con ese tema latente y
recurrente de la aspiración portuaria de Bolivia, claro que está vez
utilizando convenientemente a su favor su propio mecanismo del
artículo 1º. del Protocolo Complementario en circunstancias que, como
muy bien lo reconoció el canciller chileno, Tacna y Arica están unidas
histórica y jurídicamente dentro de un marco exclusivamente bilateral,
no solo por haberlo así pedido Chile con el artículo 1º. del
mencionado Protocolo, sino porque las diferentes servidumbres que
Chile le reconoce al Perú a lo largo del Tratado de 1929 le sirven de
lápida monolítica.

Lo que, desgraciadamente, no se le preguntó a Ríos Gallardo en esa
entrevista es como así el plano de desarrollo portuario de Arica que
él personalmente dispuso que se le alcanzara como un compromiso de
Chile al Presidente Leguía, terminó bajo su influjo por ser sustituido
en la década de los cincuentas por otro, totalmente ajeno al diseño
inicial y propuesto astutamente al Perú, luego de percatarse en
Santiago que el plano original permanecía extraviado en Lima tras
producirse el golpe de estado del felón Sánchez Cerro, en agosto de
1930. Recordemos lo que le comentó al respecto al Presidente Leguía en
una de sus tantas cartas, el entonces embajador peruano en Chile, don
César Elguera: "se hace necesario construir el puerto entero con un
gasto de 80 millones de pesos en un plazo de cuatro años (sic). Todos
los detalles y los planos de estos trabajos, que comprende la unión
del morro con la isla del Alacrán y la construcción sobre ésta de un
molo que salga oblicuamente a formar la entrada con el molo del Perú,
los lleva el avión Jesús del Gran Poder." Plano de desarrollo
portuario de Arica que le cupo a quien esto escribe, el privilegio de
exhumarlo y que fue publicado por vez primera como figura Nº. 9, anexa
a mi citado libro.

Dicho lo anterior, no cabe la menor duda que el marco
histórico-político tendrá que ser uno de los componentes esenciales de
la Memoria que debe presentar el Perú a la Corte Internacional de
Justicia en marzo de 2009, como parte del procedimiento contencioso
incoado en enero último en su diferendo con Chile sobre delimitación
marítima. Más aún, como muy bien lo recordara en la sala de audiencias
de la CIJ, en La Haya, el ilustre jurista polaco Manfred Lachs, los
jueces al fallar no pueden basarse únicamente en raciocinios jurídicos
alambicados in abstracto, sino que deben tener en cuenta el marco
histórico-político que informa la controversia. Lo hemos visto en las
recientes sentencias expedidas en los casos Nicaragua vs Honduras y
Nicaragua vs Colombia, a fortiori.

Monday, April 28, 2008

MTC: ¿Es la consigna, cerrar AerocĂłndor?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
28-4-2008

MTC: ¿Es la consigna, cerrar Aerocóndor?

Desde diciembre del 2007, han ocurrido cinco accidentes de aviación
con 11 muertos y 19 heridos en las empresas de aviación Heliandes,
Helisur, Helinka y Aeroica pero el ministerio de Transportes no
paralizó las operaciones a estas líneas aéreas. ¿Qué clase de
discriminación es la que manda, en cambio, sí detener las actividades
de Aerocóndor, uno de cuyos aviones aterrizó ayer en la Panamericana
Sur, con turistas a bordo? La ley es para todos. O ¿es real la
consigna de cerrar Aerocóndor?

La ministra de Transportes, Verónica Zavala, conocida alfil pro Lan,
tiene mucho que explicar. Y otro tanto su viceministro, Carlos Puga
Pomareda. Recordemos, además, que el presidente García ofreció sacar a
patadas a todos los pillos que están medrando en las reparticiones
estatales. Entonces, la pregunta adviene directa y sin tapujos: ¿qué
espera para poner a disposición del Poder Judicial a la Zavala que,
cuando fue funcionaria de Fonafe, años atrás, depositó 5 millones de
dólares en un banco que luego quebró, el NBK? ¿O hay ciudadanos de
primera, de segunda, de tercera, etc, etc?

Lan sufre accidente grave y no la sancionan, Heliandes tuvo accidente
en diciembre, 2007, con 5 heridos, Helisur en enero, 2008, con 13
heridos graves, Helinka con 6 muertos y Aeroica con 5 muertos, en este
último caso, todos franceses, pocas semanas atrás, y ¡a ninguna de
estas empresas de aviación Carlos Puga Pomareda les paralizó las
operaciones! En cambio, a Aerocóndor, por un incidente menor, sin
muertos y sin heridos sí les plantó el negocio. ¡Más claro ni el agua!

LAN, el 9 de abril del 2008, a las 10:40 am despega el vuelo 073 del
Cusco hacia Puerto Maldonado, tipo de aeronave Airbus 319, de
matrícula chilena CC-CQK, con 83 pasajeros a bordo.

A las 10:45 am el piloto del Lan 073 se declara en EMERGENCIA
informando que tiene "FALLA DE SISTEMAS DE CONTROL DE VUELO", y
solicitó quemar combustible para retornar y aterrizar en Cusco. A las
11:07 am lo hace sin novedad.

A las 3:23 pm el mismo avión de matrícula CC-CQK, Lan 074 despega de
Cusco con pasajeros a Lima, el 9 de abril.

La declaratoria de emergencia por un piloto de LAN significó que
estaba afectada la seguridad del vuelo, es decir que los pasajeros
pasaron el peligro de sufrir un accidente de aviación y, por lo tanto,
estuvieron en grave riesgo la vida de los que se encuentran a bordo.
¿Se supo de este asunto tan delicado en el país? ¡De ninguna manera!
El señor Carlos Puga Pomareda y sus amigos de El Comercio, sub-decano,
con intereses descarados y accionarios en Lan, puso todo su empeño en
que el asunto ¡No se conociese!

La falla de sistemas de control de vuelo de Lan fue un tipo de
emergencia considerado como uno de los más graves en aviación.

El inspector en Cusco, señor Fajardo, no está habilitado para
inspeccionar Airbus 319, es un inspector que está habilitado para
examinar aeronaves livianas, por tal motivo trabajaba en Nazca y fue
trasladado a Cusco.

Se recibió una llamada de la DGAC del MTC permitiendo la salida de un
vuelo sin haber sido chequeado por un inspector de la DGAC habilitado
para tal fin, es decir, fue un chequeo ¡confiando en la versión que
los propios mecánicos de LAN dieron a las "autoridades" de la DGAC!

Desde diciembre del 2007, cuatro líneas aéreas tuvieron accidentes de
aviación con 11 muertos y 19 heridos y Lan tuvo un grave incidente en
el que pudieron morir 83 pasajeros, pero a ellas el MTC no les
suspendió servicio aéreo alguno.

La opinión pública se pregunta ¿por qué el ministerio de Transportes a
4 empresas de aviación que tuvieron 11 muertos y 19 heridos no les
plantó las operaciones? Y ¿por qué no paralizó la DGAC del MTC, las
operaciones de LAN por la falla del sistema de control de vuelo del
Air Bus 319 matrícula chilena CC-CQK con 83 pasajeros a bordo, el 9 de
abril del 2008?

Una respuesta puede señalar que Aerocóndor se posicionó como la
segunda línea aérea, nacional genuina y existe una mano negra detrás
del MTC, para quebrarla y de esta forma facilitar que Lan Chile
conquiste el monopolio de las rutas nacionales por lo que las tarifas
podrían subir brutalmente. ¿Quién es el responsable directo de ordenar
que no se toque a Lan, que no se suspenda a ninguna empresa de
aviación, así tengan muertos y heridos y de cerrar a cualquier costo
Aerocóndor?: el viceministro, Carlos Puga Pomareda.

No ha mucho que estuvo en Perú el futuro presidente de Chile,
Sebastián Piñera, que, ¡oh casualidades! es dueño de Lan. Pocos días
atrás, se dio un dispositivo que permite la contratación de pilotos
foráneos sin mayores broncas ni problemas. ¡Ah! ¿jugando en pared para
los intereses australes? La coincidencia es más que sospechosa. Claro,
es también, un paralelismo impresionante que a la única que cierren,
aunque sea parcialmente, sea a la empresa Aerocóndor que tiene 33 años
en el mercado y 700 empleados peruanos.

¿Es parte, esta discriminación inversa, del cambio responsable que
alguien ofreciera en su campaña?

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder, el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

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Torre Tagle: ¿regresa en gloria la mafia?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
13-9-2006

Torre Tagle: ¿regresa en gloria la mafia?

Jorge Valdez Carrillo*, ex secretario general de la Cancillería, uno
de los masacradores de sus propios colegas con la poda de 1992,
fujimorista a ultranza y capitoste de la traición en Arica en 1999 con
los malhadados tratos con Chile en noviembre de ese año, es el
flamante nombrado por Torre Tagle para ver los temas referidos al
Tratado de Libre Comercio con Gringolandia. ¡Cómo se nota que la
renovación a la inversa ha llegado al ministerio de Relaciones
Exteriores! ¿Regresa en gloria la mafia?

El 29-12-2000 escribí en Liberación en "La Paca en Torre Tagle", sin
respuesta ni rectificación de ninguna especie: "Preguntaron los
congresistas de la Comisión que investiga al facineroso Vladimiro
Montesinos por causa de qué el pillo Jorge Valdez extendió al ex
capitán el pasaporte diplomático 3358 cuando era Secretario General de
Torre Tagle? ¿No fue ello una violación palmaria de los reglamentos
internos sobre esta clase de documentos? ¿Acaso un simple asesor podía
ser investido con un pasaporte así? ¿Cuánto dinero hubo de por medio
en este enjuague repugnante? ¿Cómo es posible que este sujeto haya
sido confirmado como embajador del Perú ante Naciones Unidas, si hay
pruebas de los actos delictivos que ha impulsado en compañía de su
cófrade Alfonso Rivero Monsalve quien vería en peligro su nombramiento
de Washington al Vaticano? Lo cierto es que la mafia se muere de miedo
y ya empieza a sentir que el periodismo y la indignación popular, por
más coartadas y mañas que saquen de la manga, no cejarán en su empeño
de poner en la picota y en el cadalso a los cacos que hicieron del
decenio 1990-2000 uno de los más asquerosos de la vida republicana del
Perú."

Valdez Carrillo estuvo involucrado en un tema relacionado con el
alquiler irregular de helicópteros mientras estuvo en Naciones Unidas.
Sobre el particular, el 13-1-2001 en Liberación anoté en "Está
comprometido el honor de la Cancillería": "¿Desde cuándo una embajada,
representación o consulado recibe instrucciones que no sean las que
provienen de Torre Tagle? Pues nada menos que el ex secretario general
de la Cancillería y actual Representante del Perú ante Naciones
Unidas, Jorge Valdez Carrillo, el mismo que extendió el pasaporte 3358
al delincuente Vladimiro Montesinos, ha declarado públicamente que
abrió una cuenta corriente en banco extranjero y efectuó
transferencias por instrucciones de un general en retiro. ¿De un
militar o del mismo prófugo en Japón, Alberto Fujimori? Valdez está
vinculado por razones que tiene que aclarar, al caso de los
helicópteros cuyo alquiler recibió y transfirió los fondos a una
empresa en Lucerna, Suiza."

Hace pocos días se tomó conocimiento que otro rabioso apóstata de
Torre Tagle, masacrador y caporal de sus pares diplomáticos, Jorge
Voto Bernales, había sido nombrado representante del Perú en Naciones
Unidas. ¿Cuándo nominan a Fernando de Trazegnies para que con Jorge
Valdez Carrillo y el traidor viceministro de Defensa, Fabián Novak
Talavera, completen una de las más sucias troikas proditoras de la
historia reciente del Perú? Se sabe, además, que Ricardo Luna y Hugo
Palma, ya tienen en el bolsillo sus nuevas responsabilidades como
embajadores. ¡La mafia está de plácemes!

En mensaje cifrado y con número MCI ID: 436-9651, de fecha 26-11-1999,
Jorge Valdez Carrillo se dirigió al cuerpo diplomático y escribió: "Es
oportuna la ocasión para que todos reflexionemos sobre temas
inherentes a nuestro servicio diplomático y tomemos conciencia del
reto que tenemos por delante, que sólo podremos enfrentar
exitosamente, en la medida que actuemos con profesionalismo,
dedicación, responsabilidad y espíritu de cuerpo, pero
fundamentalmente anteponiendo el interés del Perú y del
fortalecimiento del servicio a las expectativas individuales".

Pocos días atrás, en el mismo noviembre de 1999, en "negociaciones"
con Chile, Fernando de Trazegnies, Jorge Valdez Carrillo y Fabián
Novak Talavera, habían traicionado al Perú en cuanto a nuestros
derechos de soberanía restringida en Arica y en virtud del
cumplimiento del Tratado del 3 de junio de 1929 y su Protocolo
Complementario porque habían, adrede y alevosamente, "ignorado" un
documento negociado por el presidente Leguía en 1929, el mapa con el
Plan de remozamiento del Puerto de Arica y que hubiera impedido la
preponderancia del vecino del sur. Al traidor Fabián Novak le fue
entregada una condecoración por Chile por "negociar" contra Perú. Y el
muy descastado lo pone en blanco y negro en su libro sobre aquellas
vergonzosas jornadas. Y allí estaba como SG de la Cancillería, Jorge
Valdez Carrillo, hoy embajador especial para el TLC con Gringolandia.

El 8-2-2001 en Liberación en "La Cancillería es una fiesta" sostuve
que "Hay que recordar hoy el mensaje del embajador Felipe Valdivieso,
hombre integérrimo que fuera viceministro de Relaciones Exteriores,
embajador en Ecuador y un luchador por la causa de los "cesados"
gracias a la acción proditora de muchos de los antecitados, quien
expresó el 3 de agosto de 1994: "Para ello, queda aún mucho por hacer;
lograr que se derogue la malhadada Resolución Suprema 453 y se
modifiquen sustancialmente las dos normas legales que la originaron;
luchar por nuestra reafirmación institucional restableciendo los
sólidos valores morales y éticos que siempre presidieron nuestra
profesión; unir esfuerzos para recuperar nuestro rol en la vida
nacional e internacional; coadyuvar a una cada vez mejor gestión
diplomática que se adecúe –como lo hizo antes- a los nuevos escenarios
de la política mundial; fortalecer el carácter profesional de la
carrera con el pleno restablecimiento del rol formador y de ingreso al
Servicio de nuestra Academia Diplomática; y defender la esencia
gremial de la Asociación de Funcionarios del Servicio Diplomático,
para que constituya un elemento independiente de unidad, defensa y
verdadera solidaridad entre todos sus integrantes".

Ciertamente Jorge Valdez Carrillo y Jorge Voto Bernales incumplieron,
al pie de la letra, todos los loables postulados apuntados por el
embajador extinto Felipe Valdivieso. No sólo pasaron los faxes que
anotaban los nombres de los yugulados de 1992, sino que también, a su
regalado gusto, manejaron, pusieron u obliteraron o cambiaron, los
nombres de unos sobre otros para favorecerlos o enturbiarlos. ¿Y estos
son parte del "cambio responsable" que prometió el presidente García y
que debía ayudar a manejar el "demócrata" canciller José Antonio
García Belaunde? ¿Qué, no conoce a los tristemente célebres Valdez y
Voto Bernales?

No es todo. ¡Y esto es impresionante! Cuando los diplomáticos cesados
iban ganando sus Recursos de Amparo ante el Tribunal Constitucional,
para ser repuestos en sus cargos por la poda que organizaron, entre
otros Valdez, Voto Bernales, Luna, Palma, Rivero, el mismísimo Jorge
Valdez solicitó una audiencia, como se puede ver en los registros de
esa institución (a menos que los hayan quemado o "desaparecido") para
"demandar" en aras de la "reorganización" que él conducía como SG de
Torre Tagle, que el TC sentenciara en contra de los cesados. ¡No le
importó que fueran esos diplomáticos, padres de familia, colegas o
conocidos!

En la dirección de Cooperación Técnica había un embajador de siglas ZC
que puede dar testimonio de cómo Jorge Valdez estuvo muy entusiasmado
por la privatización de todo lo concerniente en la Cancillería a
Política Exterior para dárselo a estudios jurídicos, bufetes en que
sus amigotes de toda laya iban a hacer el negocio del siglo en cuanto
a lineamientos de política exterior. Con cordura loable, ZC se opuso,
pero fue testigo del desmán recurrente de Jorge Valdez. La
privatización a troche y moche era, entonces, delicia y manjar para el
susodicho.

¿Sabe de todos estos sucios antecedentes Hernando de Soto respecto de
su amigote Jorge Valdez Carrillo, su empleado en el Instituto Libertad
y Democracia, a quien ha impuesto como el operador del TLC con
Gringolandia?

En Cancillería hay desconcierto e indignación por el retorno de los
muertos vivientes, ostensible, innegable y una neumática de silencio
cómplice para no protestar ni hacer olitas que conmuevan sus oxidados
cimientos plenos en irregularidades e imposturas. Tiene plena
vigencia, por razones que veremos en breve lo que escribí el 3-7-2001
en Liberación en "La Gestapo en Torre Tagle": "A nadie escapa que el
puesto que ocupa Hugo Palma Valderrama en la Comisión de
Transferencia, es una cuña de la mafia, enquistada para entorpecerla y
hacerla perdonadora de cacos y robos. Sin embargo, su pasado le
condena. El fue uno de los más conspicuos masacradores de la dictadura
de Fujimori y se encargó con Jaime Stiglich, Roberto Villarán, Alfonso
Rivero y Alejandro León, de semejante crimen contra sus pares a los
que malograron el proyecto de vida y superación profesional. Hace
poquísimos días en Washington, en una misma mesa, se sentaron Julio
Vega, cónsul en Nueva York, Ricardo Luna, Alfonso Rivero, Manuel
Rodríguez y Carlos Velasco y éste último preguntó a boca de jarro a
Luna para que dijera si estuvo o no en la capital norteamericana que
confeccionó la lista fatídica de los 117 y Luna contestó: "estuve en
la reunión pero tanto yo como Alfonso Rivero y Hugo Palma nos salimos
y se quedaron Roberto Villarán, Jaime Stiglich y Alejandro León". Se
sabe que los nombramientos de Hugo Palma y Ricardo Luna ¡ya están
listos para ocupar embajadas importantes!

¿No hay gente decente en Torre Tagle como para poder llenar las
vacantes en legaciones del Perú en el exterior con decoro y limpieza y
evitar recurrir a elementos mafiosos, de pasado cuestionable e
inmoral, como es el caso de Jorge Valdez Carrillo, Hugo Palma
Valderrama o Ricardo Luna, entre otros?

¿Cuántos están siendo postergados, una vez más, en sus legítimas
aspiraciones de ver sus nombres reivindicados, sus honras reparadas,
sus proyectos de vida renovados y que por causa de unos mequetrefes
impostores son nuevamente dejados de lado?

¿Hasta dónde da el amiguismo y el conchabo en una institución que
debía ser importante y en la cual hubo, con documentos probatorios,
planes y esperanzas nacionales y nacionalistas hasta hace muy poco,
como es la Cancillería del Perú?

¿Seguirán mudos, impávidos, como mirones con quienes no es el asunto,
tema esencial del drama patrio, los congresistas? ¿No entienden que si
no meten la cuchara, este acápite también se les va de las manos?

¿Qué saben o qué ocultan los medios de comunicación?

Una humilde nota. Entre el 2000 y el 2001, en Liberación, con la
batuta de César Hildebrandt, escribí decenas de artículos sobre las
irregularidades, algunas monstruosas, en Cancillería. ¡Ni una
rectificación, ni una epístola, sólo se acordaban de mis parientes
cercanos pero jamás un acto de valentía para reconocer los yerros o
los latrocinios contra el Perú! Da lástima tener que decir que cuanto
redacté hace más de un lustro, vuelve a tener penosa y deplorable
vigencia. Años después conocí la Cancillería por dentro e hice con
mucha colaboración inteligente y dentro de la modestia modestísima de
mi concurso, esfuerzos tenaces. Por falta de tiempo o por
pusilanimidad a otros atribuible, todo aquel impulso quedó en la
belleza de magníficos planes, esbozos teóricos de formidable espíritu
pero poemas de buena voluntad y sueños irrealizables.

¿Vuelve la mafia en pleno a gobernar Torre Tagle?

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

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*Actual e ineficiente embajador del Perú en Bélgica. Nombrado por el
gobierno de Alan García, abril-2008.

Friday, April 25, 2008

Caso Novak: ¿rumores y secretos contra PerĂş?

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
25-4-2008

Caso Novak: ¿rumores y secretos contra Perú?

¿Es cierto el rumor, que como todos los rumores recuerda que cuando el
río suena es porque piedras trae, que señala que el barato
traidorzuelo Fabián Novak Talavera, ha sido nombrado, para un cargo
impreciso y difuso, en la embajada del Perú en La Haya, donde está
junto a su eterno patrocinador el chilenófilo Allan Wagner Tizón?

Cancillería está obligada a mostrar, si es que la ha escondido, según
cuentan las presunciones, la resolución que debió haber sido publicada
en El Peruano, en blanco y negro y no tratada como si fuera un secreto
de Estado. Es obvio que con un espía como Fabián Novak, no hay
secretos de ninguna especie, salvo los que él hubiere negociado, como
en Arica en 1999, contra Perú o con los escritos que hizo con Luis
García Corrochano contra la posición oficial en el delicado tema de la
delimitación marítima con Chile.

¿Cómo puede sorprenderse así al canciller José García Belaunde con una
acción tan aviesa como la actual? ¿sigue aquél con la confusión que le
hizo comparar el triángulo invadido por los chilenos en el mar de
Tacna, con la dimensión de una de sus chacras? ¿éste, es el ministro
de Relaciones Exteriores, de qué país? ¿empieza a ser el presidente
García el bobo funcionario, supuesto capitán de las relaciones
exteriores del Perú que no sabe siquiera a quién se encomiendan las
tareas más delicadas en La Haya? ¿o alguien piensa que la presencia de
un traidor como Novak Talavera, no va a poner en riesgo, con su
prontuario, la sólida posición nacional con Chile?

Imprescindible releer las siguientes líneas:

Publicó el 1-5-2007 La Razón, bajo el título Treta chilena sobre
límite terrestre y bajo la autoría de Gonzalo Aguilar, lo siguiente:

"En un artículo de reciente aparición en el periódico El Mercurio de
Chile, el jurista chileno Hernán Salinas Burgos sostiene que la
frontera terrestre entre Perú y Chile no culmina en el Punto
Concordia, sino en el Hito 1 tierra adentro. Para reforzar su tesis
cita un libro elaborado conjuntamente por el actual viceministro de
Defensa, Fabián Novak, y por el abogado Luis García-Corrochano.

En tal texto, Derecho Internacional Público Tomo II", publicado por el
Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad Católica el
año 2001, ambos autores publicaron –a decir de Salinas Burgos- que la
línea de frontera culmina en el "hito Concordia", citando luego unas
coordenadas geográficas que corresponden a las del mojón pero no al
punto de orilla del mar.

"(Novak y García Corrochano) señalan que la línea de frontera, de
acuerdo al Tratado de 1929, termina en la orilla del Océano Pacífico
en el hito Concordia (18º 21' 03'' S)…que corresponde a las
coordenadas geográficas donde se ubica el Hito 1 establecido en el
Acta de 1930", sostiene el abogado chileno en su artículo del pasado
28 de abril." Hasta aquí la cita textual.

En lugar de esta clase de tradicionales despropósitos, casi lo único
que ha hecho Cancillería en toda su existencia, plena en derrotas,
verguenzas y concesiones de perdedores ¿por causa de qué no promueven
la retractación pública del traidor barato Novak Talavera para que
rectifique su mamotreto y se sitúe en el lado decente e irrenunciable
de defender al Perú? Si alguien duda que Chile dejará de usar al
saltimbanqui al que premian cada vez que pueden, leamos lo que dice él
mismo sobre la traición de Arica en 1999:

..."condecorado por el Gobierno Chileno con la "orden Bernardo
O'Higgins" con el grado de Gran Cruz, como reconocimiento a su
participación como Negociador Peruano en el Proceso de Conversaciones
entre el Perú y Chile, que concluyó con la suscripción del Acta de
Ejecución del 13 de noviembre de 1999". (Las conversaciones entre Perú
y Chile para la Ejecución del Tratado de 1929).

¿Acaso la vanidad futil, inmensa y de insecto de Novak, apañada por
los tagarotes de mucha altura y nula inteligencia, puede continuar la
negra tradición que otorga "reconocimientos" a quienes no sólo
negocian precios sino que hasta venden lo más preciado que poseen al
mejor postor, siempre y cuando sea en dólares, diplomas, viajecitos y
puestos internacionales?

¿Qué dirán o qué pretextarán los brutos cuando los del sur usen los
"argumentos" traidores de Novak Talavera contra Perú? ¿a quién echarán
la culpa? ¿podrá ajusticiarles el pueblo peruano, pagano
consuetudinario de las desverguenzas de sus pésimos y descerebrados
dirigentes?

El Perú es un país ocupado pero no por foráneos sino por alabarderos
venales que actúan en nombre de intereses extranjeros. Forman parte de
esa sucia caterva de caporales y capataces que empeñan y regalan lo
que no es suyo. Cancillería da una muestra más de cómo NO se ama al
Perú y postula a quien será testigo, de no cambiar las circunstancias,
de los del sur, en la Corte Internacional de Justicia de La Haya. Y
esta bestialidad tiene nombres y apellidos propios, como ya se ha
dicho, una y mil veces.

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

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Thursday, April 24, 2008

Blindaje de jueces delincuentes

Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
24-4-2008

Blindaje de jueces delincuentes

En el Poder Judicial hay mucha inventiva. No lo dude. Ahora, cada vez
que usted denuncie a un juez, a un vocal, en buen romance, queje a
alguna autoridad por malos hechos, a usted le endilgarán el mote de
"quejoso" con el propósito simple –y letal- de desacreditarlo. En Perú
la justicia está patas arriba. Hay una genuina inversión de valores y
los jueces han empezado a blindarse para que nadie cuestione sus
zamarrerías.

Sin embargo, si busca los términos usuales del lenguaje correcto,
encontrará que el denunciante, es denunciante, aquí o en la
Cochinchina, pero los mañosos que hay en el Poder Judicial, no
entienden razones y para ellos, los jueces, vocales, o secretarios, o
quien sea quejado por algún denunciante, con argumentos, pruebas,
circunstancias, es inocente ¡de antemano!

Por ejemplo en el Callao, Alí Gastón y sus 40 Ex procuradores reinan,
dictaminan, se ríen, determinan quiénes son los quejosos y no hay OCMA
ni ODICMA que pare sus desmanes a puerta cerrada, sin explicaciones
–jamás entregan al denunciante razonamientos o descargos del
denunciado- y porque para ellos la justicia ordinaria se ha convertido
en un genuino pacto mafioso de omerta (silencio) en que unos tapan a
los otros y viceversa.

Leamos: "Segundo: Que en el presente proceso disciplinario, el quejoso
ha sido debidamente notificado con la resolución de fecha tal o cual,
tal como se advierte en fojas......"; "declarar improcedente la queja
interpuesta por Perico de los Palotes representada por su apoderada la
India María", etc, etc. etc. ¿Entonces, para qué existen las OCMAS y
ODICMAS? ¡Están, hoy por hoy, de adorno y cosmética para proteger a
los delincuentes judiciales!

Si usted se queja ante la OCMA, digamos que de un juez en el Callao,
esta oficina central OCMA, envía el expediente a la ODICMA del
......................¡Callao! ¿Y qué hacen las autoridades del
Callao? Simplemente tildan de quejosos a los denunciantes, jamás
investigan las inconductas y archivan las quejas, procuran limitar las
derechos constitucionales de los denunciantes y ¡no pasó nada! El
círculo vicioso es impresionante. Se entregan las quejas a los
quejados para que ellos resuelvan según su leal saber y entender.

Los jueces, vocales, que saben de antemano que la OCMA no les va a
hacer nada y que las ODICMAS, por este pacto mafioso de la omerta
–silencio delincuencial de solidaridad- entonces sólo responden a lo
que las coimas que pagan las grandes empresas determinan. Verbi
gracia: ¿cuántas quejas de los denunciantes han tenido un buen efecto?
¡Ninguno! Por el contrario, el denunciante se convierte en objeto de
ojeriza y el pacto omerta se pasa por Radio Bemba –más efectivo que
Internet- y los jueces ya saben cómo "castigar" a quienes se atrevan a
cuestionar sus malos comportamientos.

¿Quiénes son los que pagan estas inconductas? Los grandes estudios que
tienen a sus embajadores hasta en la Corte Suprema, en las cortes de
todo el país y que son las que manejan las "tasas" de las coimas y el
"escalafón" a que pertenece cada juez. Hay jueces de primera, que
reciben, además, la visita de los tagarotes de alta monta, ex
diputados, ex senadores, ex miembros del Tribunal Constitucional como
cierto cajamarquino a quien llaman Lechuzón (¿será Alva Orlandini?) y
que por cada "bajada a bases" reciben el equivalente de US$ 5 mil
dólares? ¿Esa justicia, es justicia o corrupción a todo nivel?

¿Cómo corregir? ¡Instalando una oficina de control de la magistratura,
absolutamente independiente del Poder Judicial! Si todos están en la
misma mermelada, es obvio que el empacho va a ser muy dulzón e
inequívoco: y los quejados siempre serán "inocentes" y los
denunciantes se convertirán en "quejosos", objeto de ojeriza, "punto"
de antipatía y los jueces actuarán de consuno y en connivencia para
darles malos resultados en cualesquiera juicio que estén litigando.
Aunque tengan la razón. En Perú la razón no basta porque la ley es
ineficiente y sumamente corrupta porque siempre beneficia a los
poderosos, a sus estudios y el resto ¡que se vaya a la porra! por no
decir otra cosa.

¿Cómo se llama a todas estas ficciones burocráticas creadas para
cansar a los denunciantes, aburrirlos, y, encima, ponerlos como
objetivo puntual de las cóleras de los jueces, vocales o secretarios
delincuentes?: ¡corrupción judicial!

¡Atentos a la historia, las tribunas aplauden lo que suena bien!

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Wednesday, April 23, 2008

La deserciĂłn de Alan GarcĂ­a

La deserción de Alan García
Eduardo Bueno León y Ricardo Ramos-Tremolada (*)
PERÚ21, 23 de abril del 2008

Nos parece legítimo que el Presidente Alan García haya decidido ocupar
el espacio político que, por escasez de talento o por simple apatía,
no supieron liderar los herederos históricos de la derecha peruana. Y
como la metamorfosis siempre ha sido uno de sus más caros talentos,
hoy por hoy Alan García se ha convertido en el líder que la derecha
peruana necesitaba. Enhorabuena, la verdad, porque el Perú también lo
necesitaba.

Sin embargo, a lo que no tiene derecho el presidente es a reivindicar
como suya la herencia dejada por Haya de la Torre. Por arte de
birlibirloque no se puede convertir al aprismo en una populistona y
criolla versión de los "Chicago boys". Eso es engañar con
premeditación, alevosía y ventaja a los miles de apristas que no sólo
votaron por García sino que asimilaron el pensamiento de Haya dentro
de la evolución histórica del Perú. A ellos no se les puede decir
ahora que, bajo el sagrado pretexto de la "modernización", nos debemos
olvidar de la función social que Haya le asignó siempre al Estado.
Sucede que el Presidente García pretende reescribir la historia para
justificar su actual deserción del aprismo.

En su reciente libro señala, por ejemplo, que durante su primer
gobierno hubo influencia ideológica del velasquismo, aludiendo a
líderes apristas sin mencionarlos. Parece haber olvidado que entonces
nada se hacía sin su autorización o consentimiento. Las principales
decisiones fueron de su autoría, de su forma de entender la política y
de su visión del Perú de esa época. ¿Qué sentido tiene entonces culpar
ahora al velasquismo por carencias o excesos exclusivamente suyos?
Ello mas parece, la verdad, otra factura de los grupos económicos que
lo sostienen.

Olvida también Alan García que Haya de la Torre revindicó en diversas
oportunidades algunas de las reformas estructurales velasquistas,
considerándolas incluso parte del programa del aprismo, como es el
caso de la Reforma Agraria. Basta revisar sus discursos y entrevistas
de entonces. Pero ello no hizo de Víctor Raúl un entusiasta seguidor
del velasquismo. Todo lo contrario: siempre señaló que la revolución
militar se caería como un castillo de naipes por su carácter
autoritario y estatizante, su poco realismo frente a los cambios
económicos mundiales y su pretensión voluntarista de cambiar la
realidad social en base a decretos leyes.

En ese sentido, Haya sí deslindó oportunamente con el velasquismo,
respaldando la transición democrática durante la segunda fase del
gobierno militar, asumiendo incluso el enorme costo de un proceso
sumamente inestable, en medio de una enorme polarización social,
política y económica que García parece haber olvidado, seguramente
porque él entonces vivía en Europa. García, en cambio, no hizo lo
mismo. A su regreso de Europa, y ya como miembro de la Asamblea
Constituyente que elaboró la Constitución del 79 -de la cual hoy
también reniega- a García nunca se le escuchó criticar al proceso
militar velasquista, entre otras razones porque fue la creciente
izquierda social y no el aprismo la que heredó al velasquismo. Y es
que para nadie es un secreto que el hoy Presidente siempre tuvo
pretensiones mesiánicas de liderazgo y que en los años ochenta
aspiraba a ser la cabeza de un amplio frente político que abarcara
desde el APRA hasta lo que fue la Izquierda Unida. ¿Ha olvidado
también que ese fue el norte de la campaña electoral que lo llevó a la
presidencia en 1985?

No en vano, suponemos, pretende restarle importancia a la obra más
revolucionaria de Haya de la Torre: El Antimperialismo y el APRA.
Olvida así que el eje central de dicho libro es la secuela negativa
del imperialismo en América Latina y cómo ésta puede y debe defender
su soberanía y autonomía sin rechazar el aporte del capital extranjero
(hoy llamadas inversiones). Y Haya se mantuvo fiel a esta idea hasta
el final de sus días, le guste o no a García. Por ello el mismo Haya
reedita este libro en 1970 y 1972, reivindicándolo y convirtiéndolo en
el libro de formación de la generación del mismo García. Si Ilda
Urízar viviera, seguramente ya se lo hubiera recordado, ahora que el
resto sumisamente calla.
Ese libro es, precisamente, el origen del proyecto de un Estado social
y democrático de transición destinado a concluir la etapa de formación
del estado nacional, sobre la base de una amplia y extendida
ciudadanía. Ese es el estado de bienestar inclusivo cuya importancia
constitucional (la legítima del 79) pretende hoy minimizar García, un
estado/instrumento de la sociedad civil para cumplir con las etapas
del desarrollo, aprovechando para nuestros países la fuerza
transformadora de las inversiones, pero poniendo estas al servicio del
proyecto de nación, y no al revés, la nación al servicio de las
inversiones, como ocurre con el actual gobierno alanista.

En ese sentido, Alan García debería recordar que revindicar el sentido
antielitista y modernizador del aprismo-hayista, no significa exhibir
complejos frente a la izquierda radical, ni quedarse en el aprismo
auroral, como peyorativamente afirma él. En absoluto. Significa
recordar que la acción política que justifica históricamente al
aprismo es su lucha por una concepción social de la política y de la
acción de gobierno. Eso es lo que ha olvidado el Presidente Alan
García. Y eso lo que deberían recordarle los apristas. Sea honesto con
usted mismo, señor Presidente. Acepte el rol que hoy, acaso con
legítimo derecho, ha decidido asumir: ser la voz de una derecha que no
supo liderarse a sí misma. Pero no se aproveche impunemente de la
desmemoria de algunos apristas ni mucho menos invente un Haya de la
Torre que sólo existe en su culposa imaginación.

(*) Los autores fueron dirigentes de la juventud aprista en vida de
Haya de la Torre. Actualmente se dedican a la enseñanza universitaria
en Estados Unidos y México.